Cien años de ‘esos brazos’ en el ballet, cien años de Maya Plisetskaya

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Laura Hormigón, Investigadora en danza, Instituto de Historia (IH – CSIC)

Maya Plisetskaya bailando _Romeo y Julieta_ de Sergei Prokofiev en 1961. RIA Novosti archive, image #855342 / Mikhail Ozerskiy, CC BY-SA

Cuando se subía a un escenario, era diferente. Podía ser más brusca en los pasos y, pese a tener un movimiento magistral de brazos, solo bordear la corrección técnica con los pies. Era rebelde, imponía su criterio artístico y se negaba a amoldarse a lo establecido. Pero tenía una capacidad interpretativa que, de alguna manera, conectó con el público de forma extraordinaria. Por eso Maya Plisetskaya ocupa un lugar destacado en la historia de la danza.

Plisetskaya nació en Moscú el 20 de noviembre de 1925 en una familia muy relacionada con las artes escénicas. Su madre era actriz de cine mudo y sus tíos maternos, Asaf y Sulamith, fueron bailarines destacados del Bolshoi, el legendario teatro de la ópera ruso. Maya, al igual que sus dos hermanos, tomó el camino de la danza, convirtiéndose para muchos en una de las mejores bailarinas del siglo XX.

Después de graduarse en 1943 en la escuela coreográfica de Moscú como alumna aventajada de Elizaveta Gerdt, ingresó en el ballet del Bolshoi. En esta compañía ocupó la categoría de prima ballerina assoluta desde 1960, un título honorífico y raro que se da a las bailarinas que son consideradas excepcionales.

En 1958 se casó con el compositor Rodión Shchedrín (1932-2025), que escribió y orquestó varios ballets creados y protagonizados por ella, como Anna Karenina (1972), basado en la novela homónima de Tolstoi.

Los brazos y los saltos

Plisetskaya destacó por tener una personalidad desafiante, arrolladora y rebelde, aspectos que le permitieron abordar con éxito personajes dramáticos cargados de temperamento y con una gran demanda interpretativa como Odile ([conocido popularmente como el cisne negro])(https://www.youtube.com/watch?v=6PI4mWIoQMo&t=2s) de El lago de los cisnes, Zarema de La fuente de Bachisarai, Laurencia y Carmen.

En el plano técnico destacó por su arrojo a la hora de enfrentarse a las dificultades técnicas, por la altura de sus saltos, la flexibilidad de su espalda y la elegancia en los movimientos de sus brazos (llamados port de bras en ballet), que la hicieron brillar en el solo “La muerte del cisne”. En él demostró tener capacidad para interpretar papeles de mayor lirismo y consiguió con ello conquistar al público. Así sucedió durante una gira por Japón (en 1989 y ya con 64 años), donde realizó hasta cinco bises de esa pieza. Era –y es– poco frecuente encontrar esta doble faceta en una misma bailarina, y quizás esto la hizo tan especial.

La muerte del cisne en El lago de los cisnes.

Pero Plisetskaya no solo bailó el repertorio clásico que se escenificaba en Rusia. También participó en montajes de danza moderna, trabajando directamente con coreógrafos como Alberto Alonso, Roland Petit y Maurice Béjart, quienes crearon especialmente para ella obras emblemáticas como Carmen suite (1967), el dúo La rose malade (1973) e Isadora (1976).

Eso sí, nunca bailó aquello que no le gustaba; por ejemplo, Giselle, un personaje que consideraba opuesto a ella por ser demasiado resignada y apacible.

Una íntima relación con España

Aunque actuó por todo el mundo, España fue un país especialmente cercano para ella, y confesaba lo mucho que disfrutaba bailando coreografías de tema español.

Protagonizó el ballet Don Quijote y, desde 1956, bailó Laurencia, una obra creada por el bailarín y coreógrafo georgiano Vakhtang Chabukiani en 1939 basada en la Fuenteovejuna de Lope de Vega. Paradójicamente, se convirtió en uno de los ballets preferidos de Stalin. Es antológica la sucesión de saltos que Plisetskaya ejecutaba en la variación de la boda con Frondoso, en la que casi tocaba la cabeza con el pie.

Maya Plisetskaya en un momento de Laurencia.

En cuanto a Carmen, fue un personaje que siempre la atrajo y ansiaba interpretar. Ella misma eligió al cubano Alberto Alonso –después de ver una de sus coreografías durante las representaciones del Ballet Nacional de Cuba en Moscú– para que le creara este ballet a partir de las adaptaciones de la ópera de Bizet que hizo Rodión Shchedrín. Su última función del mismo fue en Taiwán (1990), durante su etapa como directora del español Ballet del Teatro Lírico Nacional.

Según Alonso, la Carmen de Plisetskaya destacaba por la firmeza, la madurez, el enfrentamiento y la valentía. Era completamente diferente a la que poco después él creó para su cuñada, la gran bailarina y coreógrafa cubana Alicia Alonso. Precisamente yo tuve el honor de protagonizar esta última versión en muchas ocasiones mientras fui primera bailarina.

Fotografía de una mujer con una flor en el pelo y maillot negro.
Foto de la bailarina Maya Plisetskaya actuando en Carmen Suite Ballet, de Alberto Alonso-Bizet-R. Shchedrin.
Wikimedia Commons

Mientras dirigió el Ballet del Teatro Lírico Nacional (entre 1987 y 1990), José Granero creó para ella María Estuardo (1988), una impresionante producción con escenografía y vestuario de Hugo de Ana. La bailarina aseguró que disfrutó con la precisión dramática del maestro Granero.

En 1993 Maya Plisetskaya recibió la nacionalidad española por Real Decreto. Sin embargo, nunca llegó a hablar el idioma y solo chapurreaba un poco inglés. Esta barrera impidió que su trabajo de dirección fuera más fluido y directo, por lo que en esta tarea se apoyó mucho en su hermano Azari y en el estadounidense Ray Barra, ya que ambos hablaban español.

España le otorgó además dos importantes reconocimientos: la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (1990) y el Premio Príncipe de Asturias de las Artes (2005) (junto a la también bailarina y ahora coreógrafa Tamara Rojo).

Años finales

Plisetskaya se retiró de la escena pasados los 80 años. Antes había ido abandonando las zapatillas de puntas y adaptando las coreografías que interpretaba para hacerlas técnicamente más asequibles a su edad y condición física.

Por su 75 aniversario, Maurice Béjart le compuso el solo Ave, Maya, que todavía bailó en un festival español con 81 años, la última vez que actuó en el país.

El 2 de mayo de 2015 falleció en Múnich, donde residía con su esposo. Afortunadamente, dejó escrita una autobiografía –dividida en Yo, Maya Plisetskaya (1995) y Trece años después (2006)–, que se tradujo a más de diez idiomas y que aporta infinitos detalles personales y profesionales sobre su vida.

Maya Plisetskaya fue una bailarina independiente que desafió las normas y que bailó de una forma muy diferente a la de otras artistas soviéticas de su época. Adorada por unos y menos admirada por otros, está claro que no dejó a nadie indiferente.

The Conversation

Laura Hormigón no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Cien años de ‘esos brazos’ en el ballet, cien años de Maya Plisetskaya – https://theconversation.com/cien-anos-de-esos-brazos-en-el-ballet-cien-anos-de-maya-plisetskaya-269548

COP30: necesitamos tribunales internacionales para hacer realidad la justicia climática

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Tulio Alberto Álvarez-Ramos, Profesor/Investigador Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Católica Andrés Bello. Jefe de Cátedra de Derecho Constitucional de la Universidad Central de Venezuela, Universidad Católica Andrés Bello

miguelnaranjo/Shutterstock

La COP30, que se desarrolla en Belém do Pará (Brasil) entre el 6 y el 21 de noviembre de 2025, representa un momento crucial para redefinir el rol de los Estados y organizaciones protagonistas en la arquitectura ambiental global. En medio de un escenario de negociaciones aún en desarrollo, esta edición no solo revisa los compromisos del Acuerdo de París, sino que abre espacio para propuestas estructurales que vinculen justicia ambiental, equidad intergeneracional y gobernanza efectiva.

Los derechos de la naturaleza

Este es el tiempo de retar los modelos dominantes de gobernanza climática. Una vía es la adaptación de la normativa internacional mediante criterios de equidad. Para ello, hay que utilizar la función creadora y correctora de los tribunales frente a los vacíos normativos y la inacción estatal ante la crisis climática.

Es lo que he calificado como pretorianismo ambiental, que se traduce en utilizar a la jurisprudencia como fuente transformadora del derecho. Esto garantiza una ecología integral mediante principios generales y mecanismos judiciales innovadores. No solo se trata de la protección de la naturaleza como objeto, sino en reconocerla como sujeto de derechos y definir este parámetro como principio de dignidad ecológica.

Arquitectura institucional para la justicia climática

El reto es combinar mecanismos jurisdiccionales y financieros con base regional y alcance global. Esta arquitectura parte de una premisa ética: frente a la magnitud del daño ambiental y su efecto diferido sobre generaciones futuras, es necesario repensar los fundamentos de la responsabilidad en contextos transnacionales.

La justicia ambiental no se reduce al reconocimiento de derechos, sino que exige la creación de estructuras institucionales que permitan su ejercicio y reparación efectiva. Considero que explorar esta posibilidad debería ser uno de los objetivos básicos de la COP30. Y hacerlo desde una dimensión indemnizatoria, dirigida a la reparación económica y moral por los daños derivados del incumplimiento de deberes ambientales.

Pero hay que incorporar dos dimensiones complementarias. Por un lado, la precautelar, dirigida a diseñar y ejecutar medidas eficaces para prevenir o contener prácticas con riesgo razonable de daño ambiental, incluyendo omisiones estatales. Por otro, la redistributiva, en función de la asignación equitativa de cargas según la responsabilidad histórica y la capacidad económica de los actores involucrados. Este último aspecto implica corregir desigualdades estructurales que se evidencian, tanto en la responsabilidad acumulada como en la capacidad actual de los Estados y actores económicos.

Fondo Internacional de Reparación Ambiental, ¿un sueño realizable?

No se trata solo de definir montos a la reparación del daño, sino de ponderar formulas de buen gobierno internacional para la administración de esos fondos. Estos se constituirían principalmente por medio de aportes de los países históricamente más contaminantes. Su cuantía estaría en función de indicadores como emisiones acumuladas, huella de carbono y modelos de producción. La participación proporcional de países en desarrollo podría ajustarse por parámetros objetivos como el Producto Interior Bruto (PIB), el índice de vulnerabilidad climática y el impacto local del daño ambiental.

Este fondo internacional estaría vinculado a las decisiones reparatorias dictadas por tribunales ambientales internacionales. A través de él se financiarían medidas de saneamiento ecológico, educación ambiental y acceso a la justicia.

La prueba de su viabilidad está en experiencias previas, como los fondos internacionales de indemnización por daños debidos a la contaminación por hidrocarburos. Este precedente demuestra la posibilidad de crear instrumentos multilaterales con régimen propio, ejecutables por órganos especializados y con capacidad de responder a daños ecológicos transfronterizos.

Se trataría de un modelo de gobernanza horizontal y plural, alejado de esquemas de voto ponderado por contribución como los del FMI o el Banco Mundial. Los órganos de dirección podrían estar integrados por Estados, comunidades autóctonas, organizaciones científicas independientes y representantes de comunidades climáticamente vulnerables.

El “pretorio” ambiental

El concepto pretorio viene del jus praetorium latino. Este era el derecho creado por el pretor romano a través de sus edictos. Hoy lo quiero utilizar en relación con la creación normativa ambiental bajo una dinámica distinta, en constante transformación por la manufactura judicial.

El paso inmediato para crear este “pretorio” ambiental sería la implantación de tribunales internacionales para la protección de los bienes comunes globales. Tendrían competencia para resolver disputas interestatales y conocer denuncias de actores no estatales (organizaciones indígenas, comunidades afectadas u ONGs) relacionadas con el incumplimiento de obligaciones climáticas. Esta jurisdicción debe referir la ejecución de sus decisiones vinculantes al Fondo Ambiental Regional, garantizando que las medidas no resulten ilusorias por falta de recursos o voluntad política.

La ejecución efectiva de las sentencias ambientales requiere que el fondo esté regulado por un tratado internacional especial que le otorgue personalidad jurídica propia. Este recurso monetario serviría para ofrecer soporte económico a las condenas por daño ambiental, así como para financiar acciones de mitigación, adaptación y restauración ecológica.

En caso de sentencia firme, el fondo estaría obligado a liberar los recursos asignados sin autorización ulterior, garantizando así que las decisiones judiciales tengan impacto material inmediato.

En el contexto de la COP30, estas propuestas adquieren relevancia frente a los debates sobre financiamiento climático, mercados de carbono y mecanismos de compensación.

La agenda oficial incluye discusiones sobre la implementación del artículo 6 del Acuerdo de París, la protección de los bosques tropicales y la participación de comunidades locales en la gobernanza climática. Sin embargo, persisten tensiones entre los enfoques tecnocráticos y las demandas de justicia estructural.

Una ética ambiental para la esperanza

La propuesta del pretorio ambiental no pretende sustituir los mecanismos existentes, sino complementarlos con una visión ética, jurídica y operativa que permita enfrentar los desafíos del cambio climático con herramientas institucionales robustas.

Estamos en una nueva encrucijada planetaria y pareciera que la humanidad aparta su mirada hacia otras aspiraciones. Se aleja de esa naturaleza revelada como testimonio silencioso del misterio creador. Defender sus derechos implica el ejercicio de una custodia de la casa común. Ese santuario compartido donde la vida se manifiesta y donde todo ser —por humilde que parezca— tiene algo que decir de su origen. Reconocerlo in extremis no es solo un acto de justicia, sino de escucha profunda.

The Conversation

Tulio Alberto Álvarez-Ramos no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. COP30: necesitamos tribunales internacionales para hacer realidad la justicia climática – https://theconversation.com/cop30-necesitamos-tribunales-internacionales-para-hacer-realidad-la-justicia-climatica-269650

¿Cómo deciden los pequeños inversores? La sabiduría colectiva en el ‘crowdfunding’

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Gabriel Rodríguez-Garnica, Profesor de Finanzas, FinTech, Blockchain y Criptoactivos, Universidad Pontificia Comillas

Prostock-studio/Shutterstock

En la última década, las plataformas de crowdfunding (micromecenazgo) –como Kickstarter, Indiegogo, Verkami o Ulule– se han convertido en uno de los motores más visibles de la financiación colectiva, ayudando a pequeños emprendedores con proyectos innovadores a conseguir financiación por casi 10 000 millones de dólares.

Desde relojes inteligentes hasta cafeteras portátiles o videojuegos, millones de personas han apoyado ideas creativas aportando pequeñas sumas de dinero a cambio de una recompensa futura (compra del producto con descuento, versiones exclusivas o tempranas, merchandising, eventos, talleres, etc.). Pero detrás de este fenómeno aparentemente espontáneo se esconde una pregunta fascinante: ¿cómo decide la multitud (los inversores y financiadores) qué proyectos apoyar?

En un estudio académico publicado en verano de 2025 ofrecemos una respuesta basada en la evidencia. Analizando los datos diarios de casi 4 000 proyectos de Kickstarter encontramos un patrón de comportamiento colectivo que combina dos fuerzas:

  1. La señalización: la información que transmite el creador.

  2. El comportamiento de manada (herding): la imitación a los primeros financiadores por parte de los posteriores.

Lejos de ser irracional, esta combinación genera lo que en economía se denomina una cascada informativa: un proceso en el que las decisiones individuales, observadas y acumuladas, transmiten información útil al resto del mercado. En otras palabras, la sabiduría surge dentro de la multitud… si las condiciones son las adecuadas.

La curva de comportamiento: del análisis a la imitación

Kickstarter es un laboratorio perfecto para estudiar cómo la gente toma decisiones en entornos de incertidumbre. A diferencia del crowdfunding de capital, donde los inversores compran participaciones de una empresa y los expertos financieros juegan un papel clave, el crowdfunding basado en recompensas carece de expertos identificables.

Los financiadores (backers) son, en su mayoría, consumidores normales que aportan pequeñas cantidades a cambio de recibir el producto cuando se fabrique. Esto plantea un problema: ¿cómo distinguir los buenos proyectos de los malos si en estos mercados apenas hay analistas o inversores profesionales que filtren la información?

El resultado más revelador del estudio es la existencia de dos fases claramente diferenciadas en la evolución de las campañas de Kickstarter: la fase de señalización y la fase de comportamiento de manada.

La fase de señalización

Durante los primeros días, un grupo reducido de patrocinadores (entre el 5 y el 10 % del total) se comporta de manera racional e informada. Estos financiadores tempranos no actúan por impulso, sino basándose en señales observables de calidad, como la claridad y extensión de la descripción del proyecto, la experiencia previa del emprendedor, la existencia de actualizaciones tempranas o enlaces externos (páginas web, redes sociales), y el uso de un tono positivo y transparente en la descripción de los riesgos del proyecto.

En términos prácticos, estos primeros patrocinadores “leen la letra pequeña”, analizan la información y deciden si vale la pena confiar en el creador del proyecto: el emprendedor.

Nuestro estudio muestra que los proyectos mejor presentados logran alcanzar rápidamente el 10 % de su objetivo de financiación, lo que constituye una señal pública de credibilidad.

La fase de comportamiento de manada

A medida que avanza la campaña, la lógica cambia. Los patrocinadores tardíos –la gran mayoría– dejan de basar sus decisiones en la información directa del proyecto y comienzan a imitar el comportamiento de los primeros.

Si una campaña avanza rápido en sus primeros días, esa velocidad genera confianza y atrae nuevas aportaciones. Si, por el contrario, tarda demasiado en despegar, el efecto es el opuesto.

El estudio demuestra que existe una relación directa entre el tiempo en que el proyecto tarda en alcanzar el 10 % inicial y la velocidad de financiación en las fases posteriores: cuanto más rápido se recauda al principio, más rápido se financia todo el proyecto.

Este patrón genera una curva característica: un inicio muy dinámico (la señalización), seguido de una aceleración sostenida impulsada por el comportamiento de manada. En los proyectos exitosos, la curva de financiación tiene forma convexa –una subida creciente–. En los fracasados, la curva es plana o decreciente desde el inicio.

¿Sabiduría o contagio?

Podría pensarse que este comportamiento colectivo es simplemente una forma de contagio emocional. Sin embargo, el comportamiento de manada que observamos en Kickstarter no es irracional, sino el resultado de un aprendizaje social eficiente, conocido como “la sabiduría de la multitud”, que hace que los patrocinadores se autoseleccionen:

  • Los que tienen más conocimientos sobre el producto (por ejemplo, diseñadores que apoyan un nuevo dispositivo) tienden a ser patrocinadores tempranos, capaces de analizar la calidad del proyecto y del emprendedor.

  • Los menos informados prefieren esperar y observar qué hacen los primeros antes de decidir.

Esa autoselección produce una cascada informativa positiva, donde las primeras decisiones contienen información útil que se transmite al resto. Conforme la campaña avanza, la información transmitida por el comportamiento de los patrocinadores tempranos se vuelve más fuerte. Es decir, la manada sustituye a la señalización de la calidad, pero no la destruye sino que la complementa.

¿Por qué la cascada informativa es una buena noticia?

La multitud aprende colectivamente. Los patrocinadores más informados enseñan con sus decisiones a los menos informados y el resultado es que la asignación de fondos termina siendo, en promedio, más eficiente de lo que cabría esperar en un mercado sin supervisión profesional.

Este mecanismo permite compensar la falta de expertos y reducir los problemas de información asimétrica que suelen limitar la financiación de proyectos creativos.

En conclusión, la multitud, bien guiada, puede ser sabia.

Implicaciones directas para los emprendedores

Las dos fuerzas que intervienen en esta toma de decisiones, señalización y comportamiento de manada hacen del crowdfunding una herramienta muy atractiva para los emprendedores con ideas creativas, ya que aquellos proyectos buenos consiguen el 100 % de la financiación en apenas días.

La clave está en la calidad de las señales iniciales y en la capacidad de las plataformas para hacer visible la información sobre el comportamiento temprano de los financiadores. Las campañas con mejor diseño y comunicación inicial en crowdfunding atraen a los patrocinadores informados, que actúan como catalizadores del éxito.

Es crucial que el emprendedor publique información transparente y señales de compromiso (por ejemplo, actualizaciones tempranas, prototipos o vídeos claros).

La atención debe centrarse en los primeros días, porque la financiación temprana genera un efecto “bola de nieve” que determina el resultado final.

Implicaciones para los reguladores

Al contrario de lo que algunos temen, la evidencia sugiere que los mercados de crowdfunding no están dominados por el fraude o la irracionalidad, sino que tienden a autorregularse mediante el aprendizaje social.

Por lo tanto, el riesgo de fraude es bajo mientras que una regulación excesiva podría sofocar la innovación de los creadores y la participación de los financiadores.

The Conversation

Gabriel Rodríguez-Garnica no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. ¿Cómo deciden los pequeños inversores? La sabiduría colectiva en el ‘crowdfunding’ – https://theconversation.com/como-deciden-los-pequenos-inversores-la-sabiduria-colectiva-en-el-crowdfunding-267513

Con Franco no se vivía mejor (sobre todo si eras mujer)

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Miren Gutiérrez, Investigadora, Universidad de Deusto

Reparto de comida por mujeres de la Secci n Femenina de Fondo Mar n Kutxa Fototeka Por Pascual Marín – This image belongs to the Marín Collection and was provided to GureGipuzkoa by Hauxe Fuente:  Kutxa Fototeka (Kutxa Photograph Library). The image has been delivered under a CC-BY-SA 3.0 license and can be found here., CC BY-SA

¿Se imagina necesitar el permiso por escrito de su marido o de su padre para abrir una cuenta bancaria? ¿Que casarse signifique abandonar su trabajo para dedicarse a las tareas del hogar? ¿Que no pueda salir a la calle sin maquillarse, peinarse y arreglarse? No, con Franco no se vivía mejor.

Esas cosas ocurrían en el mejor de los casos, si se era de “familia bien”. Si se era una mujer de clase social baja, las opciones vitales y profesionales estaban aún más limitadas.

El trabajo fuera de casa estaba mal visto por el régimen y legalmente restringido, pero la necesidad económica obligaba a muchísimas mujeres a buscar cualquier ingreso posible para subsistir. La mayoría de las mujeres pobres trabajaba desde muy joven en labores duras y mal remuneradas, muchas veces en la economía sumergida o como sirvientas, limpiadoras, costureras, vendedoras en mercados o ayudando en el campo y la industria, siempre con salarios inferiores a los de los hombres.

Durante el franquismo, las mujeres españolas perdieron derechos y libertades elementales que habían comenzado a conquistar durante la Segunda República, quedando relegadas a un papel de sumisión bajo una fuerte tutela legal y social.

Hoy, décadas después, esos derechos han sido recuperados y ampliados, y recordar este pasado resulta esencial, sobre todo para las nuevas generaciones, ante discursos que idealizan aquel régimen o proponen retrocesos en materia de igualdad.

Los derechos en la Segunda República

La Segunda República fue un periodo de grandes avances para las mujeres en España. Se aprobaron leyes que permitieron su acceso a cargos públicos, el divorcio, la patria potestad compartida y la no discriminación por el estado civil en el acceso al empleo o en el despido.

Por primera vez, la Constitución de 1931 establecía la no discriminación jurídica por razón de sexo, el derecho al voto femenino, la igualdad ante la ley, el derecho a trabajar en igualdad de condiciones con los hombres y la igualdad de derechos en el matrimonio.

Se promulgó la Ley de Divorcio de 1932, que permitía la disolución del matrimonio por mutuo acuerdo o por justa causa y reconocía derechos igualitarios para ambos cónyuges.

Durante los años veinte y treinta surge la figura de la mujer moderna, principalmente de clase burguesa o alta, que desafía los roles tradicionales femeninos de matrimonio para buscar autonomía, educación y participación cultural.

Estas mujeres accedieron progresivamente a espacios antes masculinos como universidades, tertulias, espectáculos artísticos y el deporte. La moda y los nuevos hábitos (fumar, trabajar, viajar solas) se convierten en símbolos de su independencia.

Se produjeron episodios simbólicos de rebeldía, como el de “Las Sinsombrero”, en el que mujeres rompieron abiertamente con las convenciones sociales y estéticas, buscando la visibilidad y una identidad artística y profesional autónoma.

Este grupo incluye, por ejemplo, a las pintoras Maruja Mallo y Margarita Manso, entre otras. Rosa Chacel y María Zambrano destacaron en la literatura, la filosofía y el pensamiento, conectando las tendencias de la vanguardia europea con la realidad intelectual española.

De esta época también son Clara Campoamor, abogada, diputada y principal impulsora del sufragio femenino en España; Victoria Kent, jurista y diputada, que fue la primera mujer del mundo en ejercer la abogacía ante un tribunal militar y la primera Directora General de Prisiones en España; Federica Montseny, escritora, militante anarquista y la primera mujer ministra en España; María Teresa León, escritora, intelectual y militante republicana, conocida por su labor en la Alianza de Intelectuales Antifascistas; o Margarita Salas, una de las grandes pioneras de la ciencia española.

Retrocesos y represión durante el franquismo

Con el franquismo, a partir de 1939, todos estos avances fueron sistemáticamente suprimidos. El régimen devolvió a las mujeres a la condición de menores tuteladas: toda acción relevante, como trabajar, disponer de patrimonio, viajar al extranjero o incluso ejercer la patria potestad de sus hijos o hijas, requería la llamada licencia marital (la autorización del marido o del padre). Las intelectuales y artistas de la República fueron borradas por la historiografía dominante y discriminadas en el ámbito profesional.

La educación y los medios de comunicación reforzaban la idea de que la única función femenina era la de madre y esposa abnegada.

La “Sección Femenina” –rama femenina de la Falange Española de las JONS, fundada en 1934 y liderada por Pilar Primo de Rivera– imponía una estricta reeducación basada en la sumisión y el servicio al hogar. Su hermano José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange, definía la función de las mujeres en estos términos:

“Tampoco somos feministas. No entendemos que la manera de respetar a la mujer consista en sustraerla a su magnífico destino y entregarla a funciones varoniles. A mí siempre me ha dado tristeza ver a la mujer en ejercicios de hombre, toda afanada y desquiciada en una rivalidad donde lleva –entre la morbosa complacencia de los competidores masculinos– todas las de perder. El verdadero feminismo no debiera consistir en querer para las mujeres las funciones que hoy se estiman superiores, sino en rodear cada vez de mayor dignidad humana y social a las funciones femeninas”.

Represión y violencia sexual

Durante el franquismo, la represión contra las mujeres rebeldes incluyó mecanismos particularmente crueles, documentados en estudios académicos e investigaciones, como Rojas: las mujeres republicanas en la Guerra Civil española, de Mary Nash, y El holocausto español: odio y exterminio en la Guerra Civil y después, de Paul Preston, entre otros.

Estos estudios relatan cómo la violencia sexual se utilizó, tanto durante la Guerra Civil como en la posguerra, para castigar y atemorizar a mujeres vinculadas al bando republicano o consideradas peligrosas para el régimen.

Se describen casos de violaciones individuales y grupales, a menudo seguidas de asesinatos, humillaciones públicas o castigos adicionales. Muchas mujeres presas sufrieron abusos sexuales de manera recurrente en cárceles, cuarteles o durante traslados.

El robo de bebés fue una medida institucionalizada: miles fueron arrebatados a sus madres republicanas y entregados a familias afines al régimen o a instituciones controladas por la Iglesia católica.

Un decreto de 1940 permitía quitar a las madres la patria potestad de su descendencia por “malos antecedentes”, provocando pérdidas y desapariciones masivas, documentadas por historiadores y organizaciones de memoria histórica.

Durante el franquismo, las condiciones de vida fueron muy duras en barrios obreros o en chabolas: las mujeres tenían que buscar agua, hacer largas colas por alimentos, cuidar de una numerosa descendencia –porque en muchos casos no tenían acceso a la planificación familiar– y sortear enfermedades, sin apenas acceso a centros médicos, todo ello siempre bajo vigilancia social y sin horarios ni protección social efectiva.

El empleo propio apenas suponía autonomía personal: los salarios ayudaban a la economía familiar, pero prácticamente ninguna mujer humilde podía permitirse soñar con independencia real ni con romper el ciclo de la pobreza y el sometimiento.

Recuperación de derechos y nueva ciudadanía

Aunque el franquismo no fue un periodo uniforme y, hacia el final, hubo avances, la recuperación de derechos no empezó hasta después de la muerte de Franco y de la Constitución de 1978.

A partir de entonces, la igualdad legal entre hombres y mujeres se reconoció constitucionalmente y se fueron suprimiendo las leyes discriminatorias. Se recuperaron el divorcio, el acceso igualitario al empleo y a la educación, y se fueron aprobando leyes para avanzar en igualdad salarial, permisos de maternidad y paternidad, y protección frente a la violencia machista.

Hoy, si bien la igualdad plena aún es un reto, España cuenta con leyes de igualdad, cuotas de representación y derechos reproductivos (como el aborto y la anticoncepción regulados) y es referente europeo en políticas de género.

Es fundamental recordar que votar a partidos ultraderechistas que minimizan, cuestionan o atacan los avances feministas –aunque también estén representados por mujeres– puede poner en peligro derechos que costaron décadas y luchas para recuperar.

Con Franco, las mujeres no vivían mejor, no, sino que estaban sometidas, sin derechos civiles, políticos ni laborales. Solo la democracia y el feminismo han hecho avanzar la igualdad: una sociedad justa no puede permitirse olvidar su pasado.

The Conversation

Miren Gutiérrez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Con Franco no se vivía mejor (sobre todo si eras mujer) – https://theconversation.com/con-franco-no-se-vivia-mejor-sobre-todo-si-eras-mujer-269735

Cinco claves para que la escuela sea un entorno seguro y protector

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Irene Montiel Juan, Profesora e investigadora Universitat Oberta de Catalunya (UOC). Grupo VICRIM – Sistema de Justicia Penal, UOC – Universitat Oberta de Catalunya

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“Ahora no dejo que nadie me insulte y me hable mal, o se lo digo a la profesora”.

Esta frase de una niña de nueve años muestra lo importante que es saber identificar lo que es violencia y comprender que los adultos tienen la obligación de proteger a los niños. Algo que puede marcar la diferencia entre normalizar una situación de maltrato o no.

La frase la aportó una de los casi 1 000 niños y niñas que participaron en el programa para protección de la infancia #EscuelaSinViolencias de la Fundación FC Barcelona, cuyo impacto hemos evaluado en nuestro grupo de investigación, y que se ha implementado ya en más de 160 escuelas y 32 000 alumnos en Cataluña.

La violencia sigue siendo un problema social, de derechos y de salud pública, que afecta a uno de cada dos menores cada año. Apenas el 10 % de los casos son reportados a las autoridades competentes.

Los adultos, especialmente quienes trabajan con menores de edad, estamos obligados a crear “entornos seguros”: a fomentar el buen trato y el respeto mutuo, la convivencia, la resolución pacífica de conflictos y, en definitiva, el desarrollo óptimo del menor.

¿Cómo podemos hacerlo? Nuestro estudio sobre la evaluación de ese programa nos ha permitido identificar cinco claves fundamentales.

1. Los adultos son los responsables

En primer lugar, la cultura de la protección debe construirse sobre la base de que la responsabilidad recae siempre en las personas adultas. Los niños y niñas deben conocer sus derechos, aprender a identificar situaciones que los vulneran y a personas adultas de referencia a las que pedir ayuda, pero la responsabilidad de afinar la mirada, garantizar entornos seguros que promuevan el bienestar, detectar situaciones de riesgo o de maltrato y actuar es exclusivamente de los adultos.

Los estudios demuestran que aumentar los conocimientos y habilidades del alumnado les empodera para identificar abusos y explicar sus experiencias, pero cerca debe haber adultos disponibles, sensibles y capaces de actuar.

2. Trabajo en equipo y sensibilización colectiva

Alumnado, familia y profesorado deben conocer los derechos de la infancia, las diferentes formas de violencia (incluso las más sutiles) y su grave impacto en la etapa infantil y adolescente.

En el contexto escolar, es imprescindible además que el profesorado conozca los protocolos de actuación y tenga un referente especialmente formado en la puesta en marcha de estos protocolos. Si la familia y la escuela están bien conectados, y los niños y niñas se sienten escuchados y comprendidos, estaremos creando el ambiente idóneo para la detección temprana.




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Para ello, generemos espacios y momentos cotidianos de escucha activa y confianza, sin juzgarlos ni minimizar sus preocupaciones, teniendo en cuenta su opinión y respondiendo desde el apoyo y la calma. Estas habilidades son las que promueve el programa #EscolaSenseViolencies

3. Más allá del acoso entre iguales

La evidencia sugiere que podemos aprender a detectar mejor situaciones de violencia mediante formación especializada y que hay menores víctimas de distintas formas de violencia en todos los centros.

Sin embargo, muchos profesionales en el ámbito educativo siguen presentando desconocimiento y falsas creencias. Por ejemplo, se tiende a pensar que la violencia contra la infancia es poco frecuente y que si no deja marcas visibles no es violencia. Tendemos a minimizar la gravedad de las agresiones verbales o relacionales (gritos, insultos), considerando ciertas conductas “tolerables”, y así son normalizadas por los menores. Conocer las cifras y consecuencias de esta realidad es fundamental para cambiar la mirada y el comportamiento.




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Como docentes o miembros de la comunidad escolar tenemos que saber que niños y niñas pueden ser víctimas de violencia más allá del acoso entre iguales o de las paredes de los colegios. Es frecuente que las mismas víctimas sean objeto de diferentes formas de violencia en diferentes contextos.

4. El conocimiento no traumatiza, empodera

Los niños y niñas tienen derecho a ser escuchados y a hablar sobre cosas que son importantes para ellos, como la violencia.

En las escuelas, podemos realizar actividades en clase que sirvan para exponer diferentes situaciones de violencia, comentarlas y discutir posibles soluciones. Ellos pueden explicar experiencias propias de manera acorde a su edad: los adultos debemos proporcionarles entornos seguros donde hacerlo, con personas preparadas para escucharles activamente y responder de manera sensible y protectora.




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Por ejemplo, muchos participantes del programa decían cosas como: “Me ha ayudado a ver las injusticias”, “Los profesores ahora nos escuchan más, y si me pasa algo, se lo digo”.

La información proporcionada por los adultos debe ser veraz, basada en la evidencia y adaptada a su nivel de desarrollo y conocimientos, buscando ejemplos sencillos, claros y que puedan entender. Por ejemplo, explicándoles que algo que les lastima no puede ser un secreto, o que tienen derecho a decir que algo no les gusta, incluso a una persona adulta.

Debemos transmitirles además la seguridad de que sabemos qué hay que hacer para protegerles, sin cuestionarles. Por ejemplo, no digamos “¿por qué no lo contaste antes?” o “¿estás seguro de que fue así?”, sino “siento mucho que hayas pasado por eso, gracias por confiar en mí”. Tampoco se trata ni de alarmar ni de prometerles cosas imposibles: en lugar de “no se lo contaré a nadie”, podemos afirmar “seré todo lo discreta que pueda, pero tengo la obligación de comunicarlo para protegerte”.

5. Para prevenir, no todo vale

Por último, para prevenir la violencia, no todo vale. Los programas de prevención e intervención deben ir más allá de las buenas intenciones. Los centros educativos deben elegir aquellos que estén diseñados desde un marco teórico y empírico sólido y que tengan pruebas publicadas de su eficacia. Lo ideal es que sus efectos se midan y se evalúen periódicamente para confirmar que producen cambios de actitud y conducta significativos y duraderos. Es decir, debe comprobarse que consiguen los efectos deseados, pero también que no provocan ningún daño.

Aplicando estas claves, es posible convertir la escuela en un entorno seguro y protector, donde no solo se previene la violencia, sino que se revelan y se detectan más casos, lo que puede marcar la diferencia entre actuar a tiempo o no hacerlo.

The Conversation

El programa #EscuelaSinViolencias está financiado por la Fundación FC Barcelona.

Nada que declarar

– ref. Cinco claves para que la escuela sea un entorno seguro y protector – https://theconversation.com/cinco-claves-para-que-la-escuela-sea-un-entorno-seguro-y-protector-258741

Otra pandemia global: el analfabetismo financiero

Source: The Conversation – (in Spanish) – By James Manuel Pérez-Morón, Profesor Escuela Internacional de Ciencias Económicas y Administrativas, Universidad de La Sabana

Irene Miller/Shutterstock

Imaginemos a una persona que compra un electrodoméstico a cuotas, sin entender que pagará el doble de su valor. A una pareja joven que usa su primera tarjeta de crédito como si fuera dinero extra, sin pensar en los intereses acumulados. O a un político que ofrece subsidios ilimitados o nacionalizar los ahorros.

En cada caso, el desconocimiento pesa más que la falta de dinero y nos vuelve vulnerables al endeudamiento, al consumo irracional y al engaño político y económico.

El sistema educativo tradicional enseña lengua, matemáticas e historia, pero fomenta el analfabetismo financiero (AF): personas incapaces de comprender y aplicar conceptos básicos sobre cómo funciona un crédito, el ahorro, la inversión o la gestión de la deuda. Sabemos leer textos, pero no balances. Calculamos áreas, pero no intereses.

Datos que visibilizan el problema

Según datos de 2023 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la puntuación media de alfabetización financiera de los adultos de 39 países fue de 60 sobre 100.

La falta de educación financiera no entiende de estratos sociales, ni de género, ni de la potencia económica de los países. En Estados Unidos, por ejemplo, los niveles han empeorado en la pospandemia, afectando incluso a quienes tienen educación universitaria.

En Europa, solo el 18 % de los ciudadanos goza de un alto nivel de alfabetización financiera. Y en América Latina países como Perú y Uruguay muestran los peores niveles de conocimiento financiero.

En el otro lado de la balanza, los habitantes de Suecia, Japón, Alemania, Nueva Zelanda y Singapur son los mejor preparados en este ámbito.

Educación financiera y salud mental

La falta de educación financiera tiene efectos directos sobre la salud mental, el estrés y la depresión. El Banco Interamericano de Desarrollo indica que las preocupaciones económicas son una de las principales fuentes de ansiedad en la población trabajadora.




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Fotografía de la precariedad laboral en España y su impacto en la salud mental de las personas trabajadoras


El miedo constante al impago, la incertidumbre sobre el futuro o la culpa por decisiones financieras mal informadas se convierten en factores de deterioro emocional y físico. Por el contrario, la educación financiera empodera: permite planificar, anticipar crisis y tomar decisiones con mayor control y seguridad. Enseñar a manejar el dinero es, en el fondo, enseñar a vivir con menos miedo.

Algunos modelos inspiradores

En Finlandia existe una aldea empresarial, Yrityskylä, una simulación de ciudad que enseña a los niños desde primaria y secundaria a gestionar ingresos, impuestos y empresas. Así, no parece gratuito que ocupe el segundo lugar entre los países de la OCDE con mejores conocimientos financieros. Además, su Banco Central ha creado centros de educación sobre este ámbito para adultos, ampliando el aprendizaje a toda la población.

Una estrategia similar se aplica en algunos estados de EE.UU, donde la legislación obliga a los colegios a impartir clases de educación económica y financiera como requisito para graduarse, y no solo como complemento de otras materias.

No basta con decir “enseñemos finanzas”. Se requiere una política pública con continuidad, evaluación e integración real en los sistemas educativos para reducir la vulnerabilidad financiera de la población: más endeudamiento, menos ahorro y mayor riesgo de engaño político y económico.

Educar para decidir

La educación financiera temprana debería ser tan esencial como las matemáticas o la educación cívica. No se trata de formar contadores, sino ciudadanos capaces de comprender conceptos básicos como presupuesto, interés, ahorro, riesgo o inversión responsable. Y si esta formación llega a la población más vulnerable e históricamente excluida en lo socioeconómico, mucho mejor.

Los países de la OCDE que han priorizado esta enseñanza demuestran que una generación empoderada financieramente tiene efectos multiplicadores en sus familias y comunidades, influyendo incluso en las decisiones económicas de sus padres.

Para proteger la democracia

La educación financiera no es un privilegio sino una necesidad social y una forma de proteger la democracia. Comprender el dinero, a cualquier edad, significa tomar control de la vida, reducir el estrés y construir un futuro más estable.

En América Latina, urge el diseño de políticas públicas integrales, que articulen escuelas, universidades, sector financiero, gobiernos y medios de comunicación. La alfabetización financiera no puede depender del interés individual: debe asumirse como un derecho educativo y una herramienta de inclusión social.

Porque en un mundo donde la ignorancia se paga con intereses, aprender a decidir sigue siendo el acto más revolucionario que nos queda.

The Conversation

James Manuel Pérez-Morón no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Otra pandemia global: el analfabetismo financiero – https://theconversation.com/otra-pandemia-global-el-analfabetismo-financiero-267822

Más que un juego: el ‘tikitaka’ del Barça y de España crea marca global y atrae turismo e inversión

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Nahuel Ivan Faedo, Assistant Professor, Universitat de Vic – Universitat Central de Catalunya

Varios jugadores del FC Barcelona celebran un gol de Leo Messi (tercero por la izquierda) durante el partido de Supercopa que enfrentó al equipo catalán con el Real Madrid el 17 de agosto de 2011. Natursports/Shutterstock

En el verano de 2010, millones de personas festejaron en las calles la victoria del primer mundial de la selección española. Aquel triunfo, basado en un juego de posesión y toque corto, fue más que un simple hito deportivo: supuso la consagración a nivel internacional de un estilo creado en el FC Barcelona con Johan Cruyff, perfeccionado por Pep Guardiola y aplicado por Vicente del Bosque a la selección de España con un éxito sin antecedentes.

Ese mismo estilo, llamado “tikitaka” de manera popular, no solo dejó su huella en el campo de juego, sino que cambió la manera en que el mundo ve a España y a Cataluña. A través de lo que en nuestra nueva investigación llamamos playstyle branding, el fútbol de posesión se convirtió en una herramienta cultural y de proyección internacional.

De Cruyff a Guardiola: la filosofía que define un estilo

El FC Barcelona siempre ha sido més que un club: un símbolo de identidad catalana y de valores como creatividad, disciplina y colaboración. Esta identidad se fue forjando a través del tiempo. Johan Cruyff, llegado en 1988, incorporó conceptos del “futbol total” holandés, priorizando el control del balón y el trabajo en equipo. Como explica Joan Vilà, exentrenador de categorías inferiores del Barça y conocedor de la cantera del club, más conocida como La Masia: “El énfasis en el control del balón, el movimiento y el pase no solo promueve habilidades técnicas, también transmite principios de responsabilidad y trabajo en equipo”.

Pep Guardiola consolidó este enfoque entre 2008 y 2012, logrando victorias históricas como el sextete de 2009. Su influencia no se quedó en el Barça: la selección española adoptó este estilo, gracias a jugadores formados en La Masia como Xavi, Iniesta, Piqué y Busquets, lo que permitió dominar el fútbol internacional durante esos años.

Nuestra investigación, basada en entrevistas con entrenadores, exjugadores y periodistas, confirma que este estilo no solo define cómo se juega, sino que también moldea la identidad del club y de la selección, reflejando valores y principios compartidos. Según Joan Capdevila, campeón del mundo en 2010: “El éxito de la selección se basó en un estilo incorporado desde las categorías juveniles; los jugadores ya estaban preparados cuando llegaron al primer equipo”.

Más que táctica: valores y cultura en el césped

La Masia forma técnicamente, pero también social y personalmente. Joan Vilà señala: “Se enseña fútbol, pero también a ser personas conscientes de su entorno. Así se forma un estilo que trasciende el campo”. Este enfoque genera cohesión social. Aficionados y comunidades se reconocen en el juego, fortaleciendo la identidad colectiva y el orgullo regional y nacional.

Más allá de la táctica, el fútbol de posesión y toque dio pie a un lenguaje propio, donde términos como “jugar” y “disfrutar” sustituyen a “atacar” o “defender”. En La Masia, este vocabulario refleja una visión del fútbol como arte y colaboración, y no solo como competencia.

Fútbol y proyección internacional: playstyle branding

Un ejemplo claro de cómo el estilo de juego ha proyectado la imagen de Cataluña es la colaboración entre el FC Barcelona y la Agencia Catalana de Turismo. Este acuerdo busca consolidar la simbiosis entre el club y la región, utilizando la proyección internacional del Barça para promover Cataluña como destino turístico. La identidad y los valores del club se alinean con los de la región, reforzando su imagen global.

Vídeo de la campaña Feel the colours protagonizado por Aitana Bonmatí, ganadora de las tres últimas ediciones del Balón de Oro.

Es importante destacar que la selección española elevó la reputación del país a través del fútbol. Los triunfos, especialmente los de la Eurocopa de 2008 y el Mundial de 2010, junto con el de la Eurocopa de 2012, consolidaron la imagen de España como nación estratégica e innovadora, reforzando la marca país y fomentando turismo e inversión. José Sámano, exeditor de El País, recuerda: “Antes, la selección era ‘La Furia’. Tras 2008, España pasó a ser reconocida por su identidad futbolística clara”.

De la Barcelona Olímpica a la Barçamanía

Barcelona pasó de ser la “ciudad olímpica” de 1992 a consolidarse como “la ciudad del fútbol creativo”. La identidad del Barça contribuyó a posicionar a la capital catalana como un centro global de innovación y excelencia, lo que tuvo un impacto directo en su imagen turística y empresarial.

Este modelo trascendió fronteras. Academias y equipos de países como Alemania, Inglaterra o incluso India (donde emigraron al final de su carrera diversos jugadores de LaLiga) adoptaron principios del juego de posesión, integrando valores de colaboración y pensamiento estratégico en sus metodologías.

La paradoja es evidente. Un estilo nacido del orgullo catalán terminó definiendo la identidad futbolística de toda España, uniendo bajo una misma filosofía a jugadores y aficionados de distintas regiones. Este modelo de juego no solo transformó la selección nacional, sino que también impulsó la exportación del talento futbolístico español.

Desde la primera década del siglo XXI, la presencia de jugadores españoles en ligas extranjeras ha crecido de forma notable. En la temporada 2025, por ejemplo, 22 internacionales españoles juegan fuera de LaLiga, con especial presencia en la Premier League inglesa.

Conexión euromediterránea

El “tikitaka” ha dejado una huella cultural en Cataluña y España, reflejando valores como creatividad, inteligencia colectiva y trabajo en equipo. Según Jonathan Giráldez, exentrenador del Barça Femení, este estilo habla un mismo idioma, proyectando esos principios en la imagen de Barcelona, Cataluña y España.

La identidad futbolística española encuentra resonancia en iniciativas diplomáticas como Casa Mediterráneo, creada en 2009 por el Gobierno español para fortalecer las relaciones con los países de la región euromediterránea en ámbitos culturales, económicos, científicos y de innovación sostenible. La filosofía del fútbol español coincide en valores con los principios promovidos por esta institución, mostrando cómo el deporte y la cultura pueden dialogar y reforzarse mutuamente.

Hoy, el concepto de playstyle branding nos permite entender el fútbol no solo como un espectáculo deportivo, sino como una forma de diplomacia cultural. El “fútbol total” holandés o el Jogo Bonito brasileño reflejan identidades nacionales, mientras que el “fútbol de posesión” representa la mentalidad mediterránea: colectiva, estratégica y creativa.

Más allá de los trofeos, la grandeza del estilo está en su capacidad de unir comunidades, generar orgullo colectivo y cambiar la percepción internacional de un país. La Masia del FC Barcelona sigue siendo el epicentro de esta filosofía, y su influencia se extiende a jugadores, entrenadores y aficionados de todo el planeta.

El fútbol demuestra así que puede ser mucho más que un juego: es una plataforma para expresar valores, proyectar cultura y construir reputación. La filosofía de Cruyff, Guardiola y sus discípulos sigue viva cada vez que un equipo adopta la posesión y el toque como bandera, recordándonos que un estilo de juego puede realmente trascender el campo y dejar una marca imborrable en la sociedad y el mundo.

El popularmente llamado “tikitaka” no solo cambió el fútbol. También ha contribuido a proyectar una imagen internacional de España con acento mediterráneo y a reforzar su identidad cultural y diplomática.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

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Nos faltan nutrientes, nos sobran tóxicos

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Marta López Alonso, Professor of Animal Pathology, Universidade de Santiago de Compostela

Las nueces de Brasil son ricas en selenio, un mineral esencial en pequeñas cantidades. Peter Hermes Furian/Shutterstock

A veces bromeo diciendo que mis mascotas están mejor alimentadas que mis hijos. Y no es porque no lo intente: simplemente, los niños rechazan verduras, pescado o legumbres, mientras que un perro nunca protesta ante un pienso perfectamente formulado con las vitaminas y minerales que necesita. El resultado se ve a simple vista: un pelo sano e hiperbrillante, energía y buena salud.

La comparación puede sonar exagerada, pero refleja un hecho: en nutrición, los productos destinados a los animales –ya sean de granja o de compañía– son más completos que los dirigidos a las personas.

Los pequeños grandes protagonistas del metabolismo

Los llamados microminerales o elementos traza –como hierro, zinc, cobre, selenio, yodo o manganeso– son imprescindibles para la vida. Aunque los necesitamos en cantidades diminutas, participan en cientos de reacciones metabólicas. El hierro transporta oxígeno en la sangre, el zinc y el cobre forman parte de enzimas que protegen frente al estrés oxidativo, el yodo es esencial para la función tiroidea y el selenio contribuye al buen funcionamiento del sistema inmune.

Cuando faltan estos nutrientes, aunque sea de forma leve, el organismo lo nota: aumenta la fatiga, bajan las defensas y se favorece la aparición de enfermedades crónicas, incluido el cáncer.

La Organización Mundial de la Salud estima que más de 2 000 millones de personas sufren deficiencia de algún micronutriente. No hablamos de hambre visible, sino de lo que se llama “hambre oculta”: hay comida en el plato, pero faltan esos ingredientes invisibles que garantizan un desarrollo sano y un envejecimiento saludable.

Lo que sobra también daña

A este problema se suma la exposición a elementos tóxicos como arsénico, plomo, mercurio y cadmio. Entramos en contacto con ellos a través de ciertos alimentos o del entorno. Aunque las cantidades sean pequeñas, se acumulan en el organismo y afectan al sistema nervioso, la fertilidad o aumentan el riesgo de cáncer.

El gran reto es que tanto las carencias de minerales esenciales como la exposición a tóxicos suelen pasar inadvertidas. No dan señales evidentes hasta que el problema ya es serio.

Un problema global con distintas caras

La falta de micronutrientes es un problema universal, pero no se manifiesta igual en todos los rincones del planeta. En los países de ingresos bajos, las carencias suelen deberse a una dieta basada casi exclusivamente en cereales o tubérculos y a la escasa disponibilidad de alimentos de origen animal ricos en hierro, zinc y selenio. Allí, deficiencias combinadas de hierro, zinc y yodo afectan a millones de niños y mujeres, con graves consecuencias sobre el desarrollo físico y cognitivo.

En los países de ingresos medios conviven dos realidades opuestas. Mientras en las zonas rurales persisten las carencias por falta de acceso a alimentos variados, en las grandes ciudades aparecen deficiencias “ocultas” ligadas a dietas ultraprocesadas y a un consumo excesivo de calorías, pero pobre en micronutrientes.

En cambio, en las sociedades más desarrolladas los déficits suelen ser más sutiles. No se trata de hambre visible, sino de carencias subclínicas asociadas al envejecimiento y a dietas veganas o con un bajo consumo de carne y pescado mal planificadas.

En Europa, por ejemplo, se han descrito niveles bajos de
selenio y yodo en varios países del norte y centro del continente, vinculados a suelos pobres en estos elementos.

A la vez, la exposición a metales tóxicos como mercurio o cadmio sigue siendo una preocupación, sobre todo por el consumo de ciertos pescados o por el tabaquismo.

Esta diversidad de causas refleja que el “hambre oculta” adopta múltiples formas y que garantizar un aporte equilibrado de minerales esenciales es un desafío global que no distingue fronteras ni niveles de renta.

Nutrición de precisión para animales

En veterinaria, sin embargo, llevamos tiempo adelantados en este terreno. No solo ocurre con nuestras mascotas. En vacas lecheras, por ejemplo, se analiza el suero –la parte líquida de la sangre– de forma rutinaria para ajustar la dieta y prevenir deficiencias que afectarían tanto a la salud del animal como a la producción de leche.

En caballos, cerdos o aves de corral sucede lo mismo: la nutrición se ajusta con precisión para evitar problemas y optimizar resultados.

En medicina humana seguimos basándonos sobre todo en encuestas de dieta y recomendaciones generales, ya que no existen valores de referencia universalmente aceptados. Se calcula cuánto hierro, zinc o yodo debería tomar la media de la población y, a partir de ahí, se diseñan guías nutricionales.

Este enfoque resulta útil para orientar políticas de salud pública, pero tiene limitaciones claras: no refleja la situación individual. Una persona puede estar en riesgo de déficit aunque cumpla las recomendaciones teóricas, o puede estar acumulando tóxicos sin saberlo.

La paradoja es evidente: si cuidamos tanto la dieta de una vaca o de un perro, ¿por qué no aplicamos los mismos principios a nuestra propia salud?

El suero: una ventana a la nutrición

La buena noticia es que tenemos una herramienta sencilla para dar el salto a la nutrición personalizada: el análisis de suero.

El suero permite medir de una sola vez tanto minerales esenciales como tóxicos. Igual que hoy recibimos valores de colesterol o glucosa en una analítica rutinaria, podríamos saber si nos falta zinc o selenio, o si estamos acumulando plomo o cadmio.

Las tecnologías de análisis actuales hacen posible obtener estos perfiles de forma rápida, precisa y a partir de una pequeña muestra. Esto abre la puerta a programas de salud pública más eficaces, que no se basen solo en estimaciones dietéticas, y a una nutrición realmente personalizada.

¿Cuidamos más a las vacas?

Si sabemos que una vaca con déficit de selenio produce menos leche y es menos fértil, actuamos enseguida para corregirlo. Si un perro necesita zinc para mantener el pelo brillante, se lo damos sin dudar. ¿Por qué no hacemos lo mismo con los humanos?

La nutrición de precisión no debería estar limitada a los animales de granja o de nuestras mascotas. También puede y debe aplicarse a la salud humana. Una simple analítica de suero podría ayudarnos a vivir más sanos, prevenir enfermedades y envejecer con mejor calidad de vida.

Quizás sea el momento de aprender de lo que la veterinaria lleva años haciendo bien: cuidar la nutrición hasta el último detalle.

The Conversation

Recibo financiación de proyectos de investigación competitivos financiados con fondos públicos nacionales y europeos, no directamente relacionados con el contenido de este artículo.

– ref. Nos faltan nutrientes, nos sobran tóxicos – https://theconversation.com/nos-faltan-nutrientes-nos-sobran-toxicos-266279

Antibióticos en el agua subterránea: cómo frenar este contaminante emergente

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Josep Mas-Pla, Catedrático de Hidrogeología. Universitat de Girona / Investigador Senior, Institut Català de Recerca de l’Aigua., Universitat de Girona

La contaminación de las aguas con restos de antibióticos es un motivo de preocupación en el ámbito de la salud humana y medioambiental. Josep Mas-Pla.

No se trata de una alarma nueva, sino de una evidencia científica cada vez más consolidada. Hace años que se detecta su huella, pero lo que preocupa actualmente es la magnitud de la presencia de antibióticos en las aguas subterráneas.

Las aguas subterráneas son un recurso esencial y constituyen la principal fuente de abastecimiento urbano y agrícola. Las necesitamos para mantener caudales ecológicos y garantizar la continuidad de los cursos fluviales. Además, actúan como reservorio estratégico frente a sequías y presiones climáticas crecientes.

Si a este rol central le sumamos la presencia de residuos de antibióticos, el escenario se complica. La preocupación frente a estos compuestos es doble: por un lado, el riesgo potencial derivado de la ingesta de agua, y por otro, el hecho de que permanecen en el medio ambiente, donde pueden generar impactos sobre los organismos y ecosistemas.

Consecuencias en el medio natural

Los antibióticos, medicamentos fundamentales en el tratamiento de infecciones bacterianas, se engloban dentro del grupo de contaminantes emergentes, que incluye fármacos de uso humano y veterinario, productos de cuidado personal, pesticidas y aditivos industriales.

En el caso de los antibióticos, el riesgo se multiplica: no solo pueden generar efectos adversos en el medio ambiente en determinadas condiciones, sino que contribuyen a la diseminación de resistencias antimicrobianas, consideradas como una de las mayores amenazas para la salud global, según la OMS. Incluso en bajas concentraciones ejercen presión selectiva sobre las bacterias, con lo que favorecen la persistencia de cepas resistentes.

¿De dónde provienen?

Numerosos estudios confirman la presencia de antibióticos en aguas subterráneas de diferentes procedencias y profundidades. Se han identificado diferentes grupos, como las sulfamidas, fluoroquinolonas, macrólidos y tetraciclinas, entre otros. La lista no es definitiva, ya que la detección depende de las fuentes de contaminación, del grado de degradación de los compuestos y de las técnicas analíticas empleadas.

Las principales fuentes de entrada al medio son las aguas residuales urbanas, incluso tras su depuración, que aportan la carga consumida por la ciudadanía y la aplicación de purines como fertilizantes en la agricultura, donde se concentran los antibióticos de uso veterinario administrados al ganado.

La entrada al subsuelo depende de la interacción entre ríos y acuíferos, de la distribución de fertilización según cultivos y de las características hidrogeológicas de cada sistema. Sus concentraciones, además, fluctúan en el tiempo en función de la estacionalidad, las lluvias, la presión agrícola o la intensidad del consumo humano y veterinario.

El transporte subterráneo de antibióticos añade más incertidumbre, dado que es de tipo reactivo; es decir, los compuestos interactúan con el medio, se adsorben en el substrato poroso que forma el acuífero, se degradan por procesos químicos o microbiológicos y generan metabolitos intermedios que pueden ser aún más tóxicos.

Esta dinámica hace que cada contaminante y cada acuífero interaccionen de forma distinta, lo que complica cualquier predicción sobre su presencia.

Un mosaico de posibilidades

Mientras tanto, la legislación avanza lentamente. La Unión Europea ha incorporado algunos antibióticos en listas de vigilancia que fomentan la monitorización de determinados contaminantes emergentes en el medio hídrico.

Sin embargo, estas iniciativas se enfocan únicamente en aguas superficiales. Además, todavía no existe un marco normativo sólido que establezca límites claros y protocolos sistemáticos tanto para aguas superficiales como para las subterráneas.

Esta ausencia dificulta comparar resultados entre estudios y adoptar medidas correctoras. De ahí la necesidad de investigaciones de campo a escala regional, que describan la migración de contaminantes en condiciones reales, evalúen procesos de transporte y distribución temporal y permitan medir su impacto real.

A la falta de conocimiento del problema, se añade la complejidad en su gestión. En el caso del consumo humano, las primeras evidencias demuestran que cada pozo presenta características particulares. La idiosincrasia hidrogeológica de cada captación determina su vulnerabilidad: la distancia a fuentes de contaminación, la geología del entorno y el régimen de explotación hacen que en un mismo acuífero las concentraciones de antibióticos varíen entre pozos.

No basta con criterios generales: se necesitan controles específicos, sobre todo, en captaciones de abastecimiento. La preocupación no debe limitarse al agua de consumo, aunque sea la prioridad, sino extenderse también al medio natural, donde los antibióticos alteran comunidades microbianas y organismos esenciales para el equilibrio ecológico.

Necesitamos seguimiento urgente

Los expertos coinciden en que la gestión pasa por reforzar la monitorización, aunque no existan regulaciones explícitas para todos los compuestos. Un modelo razonable consistiría en establecer un sistema mixto: por un lado, un screening general anual que permita detectar una amplia gama de compuestos emergentes; por otro, campañas específicas más frecuentes, cada cuatro meses, centradas en los antibióticos más habituales, o por criterios de toxicidad, y destinadas a monitorizar el medio hidrogeológico per se.

Este enfoque reconoce que no siempre se detectan los mismos compuestos y que los patrones de presencia cambian según el año, el territorio o la presión de uso. Así se ha observado en campañas de muestreo continuado en acuíferos del Baix Fluvià, Baix Ter y Onyar, en Cataluña, entre otros.

La gestión de los contaminantes emergentes en aguas subterráneas, ilustrada aquí con el caso de los antibióticos, se perfila como un reto obligado para el próximo sexenio de aplicación de la Directiva Marco del Agua.

Garantizar agua segura para la población y proteger la integridad de los ecosistemas subterráneos es esencial para frenar la expansión de resistencias que comprometen la eficacia futura de estos fármacos.

The Conversation

Este articula se enmarca en el proyecto de investigación EC-FATE financiado per Programa estatal de I+D+I Proyectos de Generación de Conocimiento 2022, PID2022-139911OB-C42.

Meritxell Gros Calvo y Nonito Ros Berja no reciben salarios, ni ejercen labores de consultoría, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del puesto académico citado.

– ref. Antibióticos en el agua subterránea: cómo frenar este contaminante emergente – https://theconversation.com/antibioticos-en-el-agua-subterranea-como-frenar-este-contaminante-emergente-265497

Robots que inventan nuevos materiales

Source: The Conversation – (in Spanish) – By José Manuel Torralba, Catedrático de la Universidad Carlos III de Madrid, IMDEA MATERIALES

TUM2282/Shutterstock

¿Qué pinta la inteligencia artificial en una fábrica de materiales? ¿Cómo puede ayudar a elegir la mejor combinación de ingredientes para lograr determinadas propiedades para los fines más diversos? Resulta que está siendo fundamental para poder digerir los cientos de miles de posibles combinaciones químicas existentes a la hora de formar una aleación o un compuesto cerámico o polimérico, entre cientos de posibles vías de fabricación.

La entrada en la ecuación de los nuevos criterios de sostenibilidad que nos empujan a fabricar sin emitir CO₂ y sin utilizar materias primas esenciales (críticas o estratégicas) hace que las combinaciones posibles entre materias primas, técnicas de fabricación y las variables que restringen tanto materiales como procesos sean casi infinitas.

Brazo robótico transportando probetas para ensayar en el laboratorio de IMDEA Materiales en Madrid.
Andrew Johnston / IMDEA Materiales

Cómo nos ayudan los algoritmos

Asimismo, poseemos hoy técnicas de caracterización de materiales, desde la escala atómica hasta la escala macro, lo que nos permite conocer muy bien los materiales, sus defectos y las causas que pueden originarlos. Este conocimiento nos abre aun más el abanico de parámetros que podemos considerar a la hora de diseñar un nuevo material.

Esto sería humanamente imposible de gestionar, si no fuera por los algoritmos de simulación que juegan con variables casi infinitas y son capaces de proponernos y probar combinaciones a medida.

Para hacer esto, necesitamos una potencia de calculo enorme, que hoy en día está a nuestro alcance gracias a sistemas de procesado avanzados que nos permiten hacer cálculos complejos en tiempos reducidos. Y esto mejorará aun más cuando los ordenadores cuánticos sean una realidad en el mercado. Hoy en día, con un portátil de gama media, podemos hacer cálculos equivalentes a los que hace media docena de años requerían de un “cluster” de muchos procesadores.

Cómo crear datos útiles

Pero todo esto tiene un punto débil: la necesidad de datos. Los algoritmos de IA necesitan de miles de datos fiables para poder alimentar sus rutinas de cálculo y ofrecernos soluciones viables. Estos provienen de bases de datos abiertas de proyectos de investigación (la Unión Europea está obligando a que en todos los proyectos que financia haya una gestión de datos que permita el acceso libre), prontuarios técnicos, publicaciones científicas…

Sin embargo, no son suficientes. Para generar datos abundantes y fiables, tenemos que recurrir a lo que se llama técnicas de fabricación y caracterización de alto rendimiento. Con ellas, podemos producir datos que estén de alguna manera vinculados a los métodos de fabricación de nuestro diseño y al perfil de propiedades que esperamos de nuestro futuro material.

Hoy en día, existen técnicas que nos permiten fabricar librerías de aleaciones en muy poco tiempo, con cientos de composiciones distintas. Y técnicas de caracterización que, con un pequeño ensayo, aportan información vinculada con varias características del material. Estos datos, con propiedades concretas y métodos de fabricación determinados, son de altísimo valor para entrenar a las herramientas de IA.

Laboratorios sin presencia humana

Además, podemos dar una vuelta de tuerca, si estas técnicas de alto rendimiento las manipulan robots, que permitirían trabajar 24×7. Ya existen laboratorios robotizados, donde en una estación de trabajo se fabrica el material y, en otras, se ensayan sus distintas propiedades, con autómatas a cargo de todos los procesos. Los resultados se almacenan para entrenar las herramientas de IA.

En el Instituto IMDEA Materiales (Madrid), existe un Robotlab donde se fabrican nanocompuestos poliméricos y se ensayan sus propiedades mecánicas y su posible degradación, sin que exista la participación de ningún ser humano.

No es el primer laboratorio donde se ha desarrollado está idea. Existen otras iniciativas, pero siempre vinculadas al descubrimiento de pequeñas moléculas o la síntesis de materiales a base de líquidos. O, en el caso de la industria farmacéutica, al desarrollo de nuevos medicamentos.

Brazo robótico transportando probetas para ensayar en el RobotLab de IMDEA Materiales en Madrid.
Andrew Johnston / IMDEA Materiales.

Fabricar materiales a la velocidad del rayo

Google ha creado una herramienta llamada GNoMe que puede elaborar cientos de miles de recetas de nuevos compuestos estables con propiedades para ser utilizados en el desarrollo de supercomputadores o nuevas generaciones de baterías.

Su base de datos ofrece casi 400 000 nuevos materiales con potencial suficiente para ser fabricados y ensayados, tal y como recoge un artículo publicado en Nature en 2023.

En un trabajo posterior, también recogido en Nature, los investigadores presentan el llamado laboratorio A-lab, donde de manera totalmente robotizada se sintetizan estos materiales (a un ritmo de 41 composiciones en 17 días) y se comprueba su estructura cristalina por difracción de rayos X.

En la actualidad, en IMDEA Materiales, estamos desarrollando otro laboratorio robotizado de biomateriales para la ingeniería de tejidos. Según el doctor Maciej Haranczyk, responsable del equipo, permitirá que “el trabajo experimental de una tesis doctoral que se desarrollaría en más de tres años, se pueda llegar a hacer en menos de una semana”.

¿El fin del trabajo humano?

A muchas personas les preocupa que todo esto acabe con la necesidad de contar con los seres humanos, un debate que se remonta a la revolución industrial. La máquina de vapor iba a ser la causante del desempleo de una gran parte de la población. Después la causa iba a ser la automatización, después la robotización, ahora la inteligencia artificial.

Sin embargo, los países con mayor implementación de la robotización son los que tienen una tasa de desempleo más baja, según datos del Instituto de Ingeniería de España.

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José Manuel Torralba no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Robots que inventan nuevos materiales – https://theconversation.com/robots-que-inventan-nuevos-materiales-266387