La risa también tiene nombre de mujer

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Doina Repede, Profesora de Lengua española, Universidad de Granada

La cómica Henar Álvarez en un momento del programa de RTVE ‘Al cielo con ella’, del que es presentadora. RTVE

A lo largo del tiempo, la risa ha sido mucho más que un gesto. Ha sido compañía y refugio cuando más falta hacía. Desde las butacas del cine hasta los escenarios de teatro y las pantallas de televisión, el humor ha formado parte del día a día de los españoles.

Pero hablar de la historia del humor en España es hablar, durante mucho tiempo, de una risa escrita, interpretada y controlada por hombres. Eran ellos quienes ocupaban el centro del escenario. Las mujeres, en cambio, quedaban reducidas a un segundo plano o, directamente, convertidas en la diana del humor.

Evolución de la participación de hombres y mujeres en la historia del humor en España.
Extraído de Humcor.

De la alcahueta a los papeles de hombres

Cuando el teatro se consolidó como la gran máquina de entretenimiento popular, en los siglos XVI y XVII, la mujer ocupó sobre todo papeles cómicos muy definidos. Era la criada entrometida, la celosa desbordada, la beata hipócrita o la vieja alcahueta. Estos personajes funcionaban a la perfección para arrancar la risa del público, pero casi nunca se escapaban a la caricatura.

Aparte, las mujeres actuaban bajo una mirada de desconfianza social. Su presencia en escena estaba condicionada a normas estrictas. Debían estar casadas, tenían prohibido representar personajes masculinos y se las vigilaba con un fuerte control moral. Aún así, hubo mujeres que lograron imponerse con su talento en los corrales de comedias. Es el caso de María Calderón, Juana Orozco o Manuela Escamilla.

Otras fueron todavía más allá. Se lanzaron a hacer teatro de forma independiente, desafiando las normas sociales. Jusepa Vaca, Francisca Baltasara, María de Navas o Bárbara Coronel incluso se atrevieron a interpretar papeles masculinos. Esa valentía, sin embargo, les trajo más de un problema: escándalos públicos, escritos difamatorios e incluso castigos como el destierro o el encierro en conventos.

Pero el legado que dejaron hizo que otras mujeres pisaran con más fuerza las tablas.

El lento reconocimiento

Almanaque de los chistes.
Doina Repede/Humtext, CC BY-NC

En el siglo XIX, el teatro permitió que ellas siguiesen estando presentes en el escenario, aunque no dejaba de ser un terreno dominado por los hombres. Además, cualquier intento por parte de las mujeres de salirse de lo establecido solía convertirse en motivo de burla. Al fin y al cabo, la sociedad no veía con buenos ojos que ellas aspirasen a ocupar un lugar que, según las normas de la época, no les correspondía.

A pesar de las trabas, las mujeres consiguieron abrir algunas puertas. Seguían representando personajes típicos de la vida diaria –como la chulapa madrileña, la vecina curiosa o la criada ingeniosa–, pero sus actuaciones, cargadas de un humor pícaro y popular, no se limitaban a entretener: servían como una forma de crítica hacia la burguesía, los políticos y las estrictas normas sociales. También trataban temas como las relaciones y el amor con ingenio, recurriendo al doble sentido y a un tono juguetón.

A través de los papeles encarnados por Balbina Valverde, Luisa Campos, María Tubau o Rosario Pino la mujer no solo se convirtió en protagonista en el escenario, sino también en figura pública reconocida.

De vuelta al papel secundario

En los años 30 del siglo XX, la mujer seguía presente en el teatro, aunque cada vez tenía menos libertad en sus papeles. La dictadura y la censura limitaron enormemente el humor, y con ello la presencia femenina. Los personajes que solían interpretar eran, en su mayoría, los de siempre: vecinas chismosas, suegras entrometidas o madres arquetípicas.

En la radio tenían su espacio. Se las oían en seriales y adaptaciones de obras o radionovelas, pero su papel no era diferente y seguía reflejando normas tradicionales. En Matilde, Perico y Periquín, por ejemplo, Matilde, la madre, encarnaba el estereotipo de mujer preocupada por la casa, la familia y las apariencias sociales, aunque también podía ser protagonista de situaciones divertidas.

En la cultura popular surgieron figuras capaces de conquistar al público. Lina Morgan, con su humor gestual y su papel de pueblerina pícara e ingenua, llegó a convertirse en un auténtico icono del humor.

Junto a ella, se remarcaron otras figuras femeninas como Gracita Morales y Rafaela Aparicio. Interpretaban a criadas que llegaban del pueblo y que no sabían desenvolverse en la ciudad y rara vez tenían la oportunidad de encarnar personajes más serios o complejos.

Del papel de ingenua al de objeto sexual

Con la llegada del humor televisivo a los hogares españoles, apareció también un fenómeno muy visible: la hipersexualización de la mujer.

Un hombre bajito y con boina lleva en brazos a una chica en pantalón y bikini.
Un fotograma de la serie Arévalo y CIA (1994).

Durante décadas, incluso ya entrados los años 2000, era común ver personajes femeninos representados con poca ropa: enfermeras con batas muy ajustadas o empleadas del hogar con faldas demasiado cortas. Y si la empleada se subía a una escalera, el instante servía, aún más, para hacer reír a carcajadas. Pero no dejaban de ser imágenes que reforzaban estereotipos muy arraigados en la sociedad.

Y no solo pasaba en la televisión: también en revistas y periódicos se repetía la imagen de la mujer hipersexualizada. Era un objeto de deseo, siempre al servicio del hombre, incluso cuando él no cumplía con los mismos estándares de belleza que se le pedían a ella.

Dibujo de un hombre bajito que habla con una chica despampanante y que le dice que la ha contratado para que le suba el ego.
Viñeta publicada en la revista El Jueves en 2009.

Con la hipersexualización de la mujer llegó también el humor abiertamente machista, que solo buscaba la carcajada fácil. Los ejemplos abundan: “¿Ves ese coche estacionado torcido? Seguro que lo aparcó una mujer”, “El hombre mantiene, la mujer gasta”, “Las secretarias son bonitas, los jefes son inteligentes”, “A las mujeres no hay que entenderlas… hay que aguantarlas a golpes”.

Durante mucho tiempo, la violencia y la desigualdad pudieron disfrazarse de humor y sentirse a gusto.

A por el papel protagonista

Mientras abundaban chistes donde la mujer era objeto de burla o de violencia normalizada, había quienes daban la vuelta a las normas sociales. Es el caso de Rosa María Sardá en Ahí te quiero ver. La mujer ya no era la mandona pesada o la torpe doméstica. Ella era la esposa dominante, elegante y sarcástica. Y él, el esposo anulado, casi mudo.

Con la aparición del dúo cómico femenino Las Virtudes, a finales de los 80, cambió también la manera de mirar a la mujer en la comedia. Ellas recurrían a la exageración y el absurdo para sorprender al público y burlarse de las convenciones sociales. Además, quedó claro que las mujeres también podían contar chistes, y con mucho éxito, como Paz Padilla o Pilar Sánchez. El humor podía ser crítico, inteligente y con sello femenino. Ya no era cosa solo de hombres.

Una risa con nombre de mujer

Pero el verdadera cambio llegó, sobre todo, con la expansión de los monólogos. Eva Hache, Ana Morgade, Carolina Noriega o Virginia Riezu rompieron la lógica del humor tradicional. Ya no se trataba de encarnar personajes escritos por otros, sino de hablar en primera persona, con su propio guion, su propio estilo y su propia mirada crítica.

Hoy, las mujeres humoristas no solo nos hacen reír, sino que cuestionan estereotipos de género, se ríen de la vida cotidiana desde una perspectiva femenina. Y, muchas veces, utilizan el humor como herramienta de reivindicación. Aunque todavía hay menos mujeres que hombres, su papel ya no es secundario. Como demuestran los casos (y el éxito) de Eva Soriano o Henar Álvarez, son creadoras con voz propia. El camino no ha sido fácil, pero la risa, esa forma tan poderosa de resistencia y libertad, hoy suena cada vez más plural.

Porque si, como defendía el escritor francés François Rabelais en el prólogo de su obra Gargantúa (1534), “reír es propio del hombre”, usemos la primera acepción de la palabra de la RAE y digamos sí, es propio del hombre y de la mujer por igual.

The Conversation

Doina Repede no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. La risa también tiene nombre de mujer – https://theconversation.com/la-risa-tambien-tiene-nombre-de-mujer-263879

¿Pueden las víctimas de la lancha venezolana reclamar justicia internacional? Explicamos el embrollo legal tras el incidente

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Tulio Alberto Álvarez-Ramos, Profesor/Investigador Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Católica Andrés Bello. Jefe de Cátedra de Derecho Constitucional de la Universidad Central de Venezuela, Universidad Católica Andrés Bello

Captura del vídeo difundido por Estados Unidos tras el ataque.

El 2 de septiembre de 2025, una lancha rápida que zarpó desde San Juan de Unare (Estado Sucre, Venezuela) fue destruida por una nave de guerra estadounidense en aguas del Caribe. El ataque, según el secretario de Estado Marco Rubio, fue ejecutado contra una embarcación “operada por una organización designada como narcoterrorista”.

Por su parte, Donald Trump afirmó: “Literalmente destruimos un barco, un barco que transportaba drogas, mucha droga”. Y agregó: “Muchas cosas están saliendo de Venezuela, así que lo eliminamos”.

Nicolás Maduro respondió calificando el hecho como una “pena de muerte marítima”. En su programa, Con Maduro+, afirmó: “Lo que hizo el gobierno de Estados Unidos fue una confesión pública de un crimen injustificable, sin derecho a la defensa, sin juicio, sin ley, sin respeto al derecho internacional”. Además, acusó a Washington de utilizar inteligencia artificial para fabricar el vídeo y advirtió que Venezuela se encuentra “bajo amenaza directa de agresión militar”.

Protocolo de acción

Existe un protocolo internacional en el caso de embarcaciones sospechosas de narcotráfico. Conforme a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR) y al Convenio para la Represión de Actos Ilícitos contra la Seguridad de la Navegación Marítima (SUA), los Estados pueden abordar buques sin nacionalidad o con autorización del Estado de bandera si existen sospechas fundadas de tráfico ilícito.

La Marina de los Estados Unidos también sigue un protocolo de interdicción marítima que prioriza la identificación, verificación y abordaje seguro de embarcaciones sospechosas de narcotráfico o piratería en aguas internacionales.

Este procedimiento se rige por el Maritime Operational Threat Response (MOTR), que establece coordinación interagencial entre Defensa, Seguridad Nacional, DEA y el Departamento de Estado. Antes de cualquier acción letal, se exige la confirmación de la nacionalidad del buque, advertencias previas, uso proporcional de la fuerza y preservación de evidencia.

La destrucción de una embarcación solo se justifica si representa una amenaza directa e inminente que no puede ser neutralizada por otros medios.

Más allá del derecho internacional

Este caso no solo desafía los límites del derecho internacional, sino que obliga a revisar cómo las democracias enfrentan amenazas transnacionales sin erosionar sus propios principios. También nos sitúa ante un escenario donde se instrumentaliza la lucha contra el narcotráfico como arma política y se evidencian las grietas estructurales del derecho internacional.

El Tribunal Supremo estadounidense ha sido claro en establecer que el debido proceso no puede ser suspendido por voluntad política. Específicamente, en cuanto al alcance extraterritorial de dicho debido proceso, la Corte reconoció en el caso Wong Wing vs United States, 163 U.S. 228 (1896) que también los extranjeros tienen derecho a un juicio justo antes de ser castigados.

El evento que analizamos se sitúa en un terreno aún más complejo: ¿pueden las víctimas –presuntamente extranjeras y fuera del territorio estadounidense– reclamar justicia en cortes federales? El Alien Tort Statute (ATS), codificado en 28 U.S.C. § 1350, permite que los extranjeros demanden a Estados Unidos por violaciones al derecho internacional. Pero esta doctrina fue limitada en el caso Sosa vs Alvarez-Machain, 542 U.S. 692 (2004), donde se instruyó a los tribunales a ejercer tal jurisdicción con extrema prudencia, y solo en casos que involucrasen normas internacionales claramente definidas.

Más recientemente, en el caso Nestlé USA, Inc. vs Doe, 593 U.S.(2021), la Corte negó jurisdicción bajo el ATS –sistema que rastrea a viajeros con visas de inmigrantes– a víctimas de esclavitud infantil en África, al considerar que los actos lesivos ocurrieron fuera del territorio estadounidense y que la conducta doméstica alegada era insuficiente.

¿Y si fue una ejecución extrajudicial?

El Torture Victim Protection Act (TVPA), promulgado en 1991, permite acciones judiciales por tortura o ejecución extrajudicial, independientemente de la nacionalidad de la víctima. Pero su aplicación exige que el acto haya sido cometido bajo autoridad oficial y que exista una vía procedimental para identificar al responsable. En el caso de la lancha, no hay cadena de mando clara, solo declaraciones políticas que justifican la acción como parte de una “guerra contra el crimen transnacional”.

En EE. UU. se han reconocido excepciones al debido proceso en tiempos de guerra. En el caso In re Yamashita, 327 U.S. 1 (1946) se juzgó al general japonés por crímenes de guerra, y la mayoría de la Corte sostuvo que los enemigos beligerantes no tienen derecho a un juicio ordinario. Pero la minoría, encabezada por los jueces Wiley Blount Rutledge y Frank Murphy, advirtió que “no puede existir en nuestro sistema un poder tan irrestricto para tratar a cualquier ser humano sin proceso alguno”.

En Johnson vs Eisentrager, 339 U.S. 763 (1950) se reafirmó que los enemigos extranjeros no residentes no tienen acceso a los tribunales en tiempos de guerra. Pero también se reconoció que la jurisdicción judicial depende de la presencia territorial del individuo.

Sin verdad y sin justicia

El debido proceso no puede ser suspendido por conveniencia política. La forma en que fue destruida la lancha impide conocer la verdad. ¿Eran todos traficantes? Si hubieran sido detenidos podrían haber sido juzgados por tribunales federales de EE. UU., como ocurre regularmente en casos de narcotráfico o piratería. Pero se ejecutó una acción letal, más cercana a una declaración política que a un acto de justicia.

La destrucción total de los elementos probatorios –la embarcación, la carga, los cuerpos– convierte este episodio en un crimen sin expediente, donde el poder militar sustituye al poder judicial. Cuando no hay verdad no puede haber justicia. Y aquí la verdad quedó sepultada bajo el mar.

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Tulio Alberto Álvarez-Ramos no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. ¿Pueden las víctimas de la lancha venezolana reclamar justicia internacional? Explicamos el embrollo legal tras el incidente – https://theconversation.com/pueden-las-victimas-de-la-lancha-venezolana-reclamar-justicia-internacional-explicamos-el-embrollo-legal-tras-el-incidente-264841

Cuestiones a tener en cuenta antes de ‘irse de Erasmus’

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Fernando Díez Ruiz, Professor, Faculty of Education and Sport, Universidad de Deusto

xtock/Shutterstock

Cada vez es más común que los universitarios y estudiantes de secundaria deciden cursar parte de su formación en el extranjero. El auge de programas como Erasmus –creado en 1987 por la Unión Europea con el objetivo de estrechar lazos entre jóvenes de distintos países– ha dado lugar a una experiencia que, para muchos, cambia vidas. La popularidad del programa es tal que puede llegar a darse por hecho que pasar un año “de Erasmus” es lo normal, sin que nos paremos a pensar por qué y para qué lo hacemos.

¿Es una oportunidad real de crecimiento personal y académico, o se ha convertido en una vitrina de Instagram o vídeos virales de TikTok? ¿Se eligen destinos exigentes académicamente o, por el contrario, en función de otras consideraciones no académicas?

Si queremos ser fieles al concepto de “viaje de estudios”, hay una serie de cosas que deberíamos plantearnos para no pensar en el Erasmus como unas vacaciones disfrazadas de mérito académico.

Salir para mirar dentro

Estudiar en el extranjero ofrece una experiencia transformadora. Conocer otras culturas, convivir con personas de diferentes orígenes, enfrentarse a un idioma distinto o aprender a gestionar lo cotidiano sin el respaldo familiar obliga a crecer. Lo que parecía una simple movilidad académica se convierte en una prueba de madurez. En esa distancia física con el país de origen, muchos encuentran una forma inesperada de acercarse a sí mismos.

Los estudiantes que regresan suelen ser más autónomos, más resilientes y con una visión del mundo menos centrada en su propio país. Han ampliado su red de contactos, se han enfrentado a retos imprevistos y, en muchos casos, han descubierto vocaciones o inquietudes que no habrían surgido sin esa experiencia.

Ahora bien, ¿hasta qué punto ese crecimiento es realmente académico y no solo vivencial?

El riesgo de la superficialidad

Numerosas publicaciones en redes sociales nos devuelven la imagen de un Erasmus edulcorado: viajes de fin de semana, fiestas interminables, romances fugaces y pocas referencias al estudio. No faltan quienes ven en ello una oportunidad para presumir más que para aprender. El mensaje no es “mira lo que aprendo”, sino “mira lo bien que me lo paso”.

¿No estaremos, sin darnos cuenta, convirtiendo una herramienta educativa en un producto aspiracional más, medido en likes y stories?




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La enseñanza híbrida en la universidad permite experiencias internacionales flexibles


No hay que olvidar que el programa Erasmus nació con una visión profundamente política: crear una generación de europeos que se conozcan entre sí, que compartan aulas, valores y proyectos. En tiempos de tensiones nacionalistas, el Erasmus sigue siendo una herramienta poderosa de integración y cohesión.

Cómo elegir el destino y sacarle verdadero partido

Si bien no existen datos que midan el “compromiso ético” de los estudiantes con el espíritu del Programa Erasmus, sí es posible ayudarles a tomar decisiones más conscientes y provechosas. Estas serían algunas de las pautas a tener en consideración para una experiencia plena de movilidad internacional:

  1. No elegir sólo por el clima o las fiestas. Un destino cálido o de moda no garantiza una buena experiencia académica o personal. ¿Qué quiero aprender? ¿En qué quiero mejorar? ¿Qué ciudad o universidad me lo facilita?

  2. Investigar la calidad docente. Deberíamos revisar el ranking de la universidad y su posicion en nuestra área de estudios (si es buena o no). Algunos rankings que hacen esto son el QS Top Universities, Times Higher Education (THE) World University Rankings, Academic Ranking of World Universities (ARWU)-Ranking de Shanghái, U-Multirank o CWUR–Center for World University Rankings. También las asignaturas ofertadas, el nivel de idioma requerido, las metodologías de enseñanza que utilizan o si hay programas de apoyo a estudiantes internacionales. Es muy útil preguntar a personas que hayan estado allí antes.

  3. Tener en cuenta el contexto cultural. Ir a una ciudad donde se hable un idioma que no dominamos o donde la cultura sea muy distinta puede parecer arriesgado, pero también es una oportunidad única de salir de nuestra zona de confort y crecer.

  4. Ser honesto con uno mismo. ¿Buscar un Erasmus para descansar de la presión academica o para reinventarnos? Los dos objetivos son válidos, pero es importante tenerlos claros para no frustrarnos ni idealizar la experiencia.

  5. Prepararse antes de llegar. Aprender lo básico del idioma local, informarse sobre el coste de vida, el transporte, el alojamiento y las costumbres son cuestiones vitales. Cuanto más preparados vayamos, más autonomía ganaremos.

  6. Llevar un diario, blog o proyecto personal. Muchos estudiantes valoran haber documentado sus aprendizajes, sus cambios o sus decisiones durante la estancia. Puede ser en forma de vídeo, diario, blog o portafolio.

  7. Implicarse. Participar en actividades culturales, deportivas, tutorías, programas de voluntariado o asociaciones estudiantiles nos puede ayudar a sacar el máximo partido. Cuanto más demos, más recibiremos.

Es importante también tener en cuenta que el período para apuntarse suele ser desde noviembre a enero del curso anterior. Se tienen en cuenta las notas de los candidatos y su nivel de idioma de destino (se solicitan certificados oficiales). Lo normal es establecer para la elección de destino un orden del mejor posicionado al peor.

Más que una experiencia

Irse fuera a estudiar puede ser una oportunidad de oro para conocerse mejor, ampliar horizontes y crecer como persona. Pero no garantiza nada si no se vive con intención. Depende de cada uno aprovechar la experiencia para algo más que acumular fotos.

El programa Erasmus no es –ni debe ser– solo una aventura juvenil. Es mucho más que vivir una experiencia. Es una inversión en ciudadanía, en madurez y en construcción de puentes. Quienes la viven con autenticidad, difícilmente regresan siendo los mismos.

Elegir bien el destino, reflexionar sobre el propósito real de la estancia y no huir de la exigencia académica puede marcar la diferencia entre una experiencia significativa y una simple escapatoria.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. Cuestiones a tener en cuenta antes de ‘irse de Erasmus’ – https://theconversation.com/cuestiones-a-tener-en-cuenta-antes-de-irse-de-erasmus-256246

¿Qué implica para España el ataque ruso con drones en Polonia?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Armando Alvares Garcia Júnior, Professor de Direito Internacional, Relações Internacionais e Geopolítica/Geoeconomia, UNIR – Universidad Internacional de La Rioja

Soldados polacos en la zona donde impactó uno de los drones rusos. RTVE

Durante la madrugada del 10 de septiembre, Europa experimentó uno de los incidentes de seguridad más graves de su historia reciente: una formación de drones rusos atravesó el espacio aéreo polaco en el marco de una ofensiva sobre Ucrania y fue abatida por cazas de la OTAN.

Uno de estos aparatos impactó en la localidad de Wyryki-Wola, lo que activó alertas en toda la estructura de defensa euroatlántica y evidenció la vulnerabilidad de la frontera oriental de la Alianza.

La penetración de 19 drones en territorio polaco, en paralelo a un ataque masivo sobre Ucrania, puede o no entenderse como un accidente. Las autoridades polacas, por ejemplo, interpretaron el episodio como un gesto de fuerza diseñado para poner a prueba tanto la unidad política como la capacidad operativa de la OTAN ante amenazas híbridas y directas por parte de Rusia.

Este tipo de incursiones obliga a repensar los límites físicos y jurídicos de la disuasión colectiva y pone en jaque los mecanismos tradicionales de control de escalada.

La activación inmediata del artículo 4 del Tratado del Atlántico Norte respondió a la percepción de un peligro directo a la integridad y soberanía polacas. Aunque esa disposición legal no implica un compromiso automático de defensa militar conjunta (como el artículo 5), sí obliga a consultas diplomáticas urgentes para coordinar la posición aliada y calibrar la naturaleza jurídica e internacional de la amenaza.

Esta herramienta ha sido empleada solo en contadas ocasiones, reflejando la gravedad de la situación y la importancia del consenso intergubernamental en la respuesta.

¿Cuál es el compromiso de España con la OTAN?

España ha reforzado este año su compromiso con la defensa colectiva de la OTAN, liderando desde julio la Brigada Multinacional en Eslovaquia, con base en Lešť, donde mantiene desplegados alrededor de 828 efectivos en el que es su contingente exterior más numeroso.

También participa en la Presencia Avanzada Reforzada (Enhanced Forward Presence) mediante despliegues rotatorios y ejercicios periódicos en el flanco oriental, como el reciente NATO’s Forge 2025 en Letonia, en el que contribuyó con tanques Leopard 2E, vehículos Pizarro y sistemas antiaéreos NASAMS, además de rotaciones temporales en Polonia y Lituania.

Igualmente, España aporta cazas Eurofighter y otros medios a misiones de policía aérea y vigilancia, como el Baltic Air Policing y operaciones en Islandia y Rumanía, reforzando su perfil como aliado clave tanto en la OTAN como en la Brújula Estratégica de la Unión Europea, que integra esfuerzos en inteligencia, ciberseguridad y protección de infraestructuras críticas.

Esta proyección exterior no exime a las autoridades españolas de sus responsabilidades jurídicas en plan doméstico. Cualquier aumento significativo del despliegue militar o modificación sustancial de las reglas de enfrentamiento debe someterse a un proceso de debate y aprobación en el Parlamento, asegurando un control democrático efectivo sobre las misiones internacionales y el cumplimiento de los compromisos asumidos por España en el marco del derecho internacional.

Este procedimiento resulta esencial en contextos donde la línea que separa la disuasión de un conflicto abierto se vuelve especialmente difusa.

Diferentes países, estrategias distintas

El incidente de los drones evidencia la existencia de estrategias divergentes dentro de la Alianza y la Unión Europea. Polonia y los Estados bálticos exigen medidas inmediatas de refuerzo y nuevas rondas de sanciones, mientras Alemania y Francia apuestan por una respuesta gradual y diplomática para evitar su escalada.

La administración estadounidense mantiene, bajo la presidencia de Trump, un discurso ambiguo que limita la cohesión estratégica, introduciendo un factor de incertidumbre en las capitales europeas.

En el seno de la Unión Europea, el debate sobre autonomía estratégica se acelera. Kaja Kallas, como Alta Representante para la Política Exterior, abogó por ampliar sanciones contra intermediarios energéticos y acelerar la implantación de la Brújula Estratégica. Esto no tiene otro objetivo que dotar a la UE de mayor capacidad militar autónoma que complemente y refuerce al sistema OTAN sin superponer competencias.

Más allá del plano militar, la reciente invasión del espacio aéreo polaco –siempre considerando la necesidad de datos contrastados y evitando conclusiones precipitadas ante la proliferación de relatos poco verificados– genera efectos económicos y energéticos inmediatos. Las turbulencias en los mercados tienden a incrementar los precios de la electricidad y el transporte en toda la Unión Europea, con un impacto directo sobre los consumidores españoles y de otros Estados miembros.

El riesgo de que este tipo de agresiones evolucione hacia escenarios híbridos –combinando operaciones cinéticas con campañas de desinformación y ataques cibernéticos– obliga a reforzar la estrategia española, especialmente en la protección de infraestructuras críticas, inteligencia y ciberseguridad, tanto a escala nacional como comunitaria.

A esto se añade que, según recientes estudios y análisis europeos, España y el sur de Europa han sido identificados como objetivos de campañas de desinformación y sabotaje de origen externo, requiriendo una cooperación aún mayor en resiliencia y defensa digital.

El respeto a la integridad territorial, consagrada en la Carta de las Naciones Unidas, sirve de base para las consultas en la OTAN y la posible elevación del caso ante instituciones multilaterales. Del mismo modo, la legitimidad de cualquier uso de la fuerza defensiva debe quedar inscrita tanto en las resoluciones de la Alianza como en la normativa constitucional de cada Estado miembro, especialmente España, cuya práctica constitucional refuerza el carácter parlamentario de las grandes decisiones estratégicas.

¿A qué se enfrenta ahora la Alianza Atlántica?

La Alianza Atlántica se enfrenta a una encrucijada, en la que la unidad y la rapidez de respuesta serán vitales para evitar fracturas que puedan debilitar su capacidad de disuasión y defensa. El despliegue español, su participación en ejercicios multinacionales y las lecciones aprendidas en operaciones preventivas reflejan tanto el compromiso europeo como la necesidad de dotar a las decisiones de legitimidad democrática y multilateral.

En este escenario, España asume tanto una responsabilidad militar como también diplomática, institucional y social, contribuyendo a la estabilidad colectiva sin descuidar los principios del derecho internacional y la garantía del control parlamentario.

El desafío de la frontera oriental evidencia que la defensa europea requiere respuestas integrales, cooperación avanzada y una interpretación dinámica del derecho internacional en tiempos de crisis.

The Conversation

Armando Alvares Garcia Júnior no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. ¿Qué implica para España el ataque ruso con drones en Polonia? – https://theconversation.com/que-implica-para-espana-el-ataque-ruso-con-drones-en-polonia-265155

Descubriendo la prehistoria con un móvil: digitalización 3D de la cueva de La Pileta

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Daniel Antón, Investigador Postdoctoral y Profesor. Universidad de Sevilla y Nottingham Trent University, Universidad de Sevilla

Modelo digital del entorno del Gran Pez, realizado con iPhone. Daniel Antón, Juan Mayoral-Valsera, María Dolores Simón-Vallejo, Rubén Parrilla-Giráldez, Miguel Cortés-Sánchez, CC BY

Topografiada por primera vez en 1915 por Henri Breuil, Hugo Obermaier y William Verner e investigada por diversos prehistoriadores del siglo XX, la cueva de La Pileta (Benaoján, Málaga) es uno de las muestras de arte rupestre con mayor cantidad y variedad de motivos gráficos. Fue declarada Monumento Nacional en 1924, momento en el que se abrió al público. Sus visitas guiadas son una experiencia única donde se puede conocer buena parte del arte rupestre que atesora.

Con una antigüedad de más de 30 000 años, el arte rupestre de La Pileta se distribuye en dos fases. La más antigua corresponde a distintas etapas del Paleolítico superior, y la más reciente fue realizada entre el Neolítico a la Edad del Bronce.

Desde 2017, estudios interdisciplinares y el uso de tecnologías de última generación han revelado la existencia de varios miles de motivos, muchos más de los que se conocían hasta la fecha.

Iluminando la oscuridad

Entre los hallazgos más singulares, destaca una lámpara paleolítica que se usó para transitar por la cavidad y pintar hace más de 30 000 años. Esta lámpara es uno de los dispositivos de iluminación más antiguos documentados en la península ibérica. Este objeto, junto con más de una decena de representaciones de manos positivas, refuerza la hipótesis de la ocupación de La Pileta durante el Paleolítico superior inicial y contribuyen a reevaluar la cronología del arte rupestre de la región.

Las investigaciones arqueológicas sugieren una presencia humana desde el Paleolítico medio, asociada a los neandertales, con ocupaciones del Paleolítico superior, Neolítico (fragmentos cerámicos), Calcolítico y Edad del Bronce. Esta secuencia convierte La Pileta en un enclave excepcional para estudiar la evolución cultural y simbólica del sur de Iberia.

Mapeada con un iPhone

La Pileta es un entorno kárstico de unos 2,5 km, de intrincado recorrido. Este laberinto de galerías ha lastrado durante décadas su documentación topográfica. Ante este desafío, un grupo de investigadores de la Universidad de Sevilla hemos realizado una de las primeras evaluaciones sistemáticas del uso de la tecnología LiDAR integrada en smartphones para la digitalización 3D de cavidades arqueológicas. Este método permite determinar la distancia desde un emisor láser a un objeto o superficie utilizando un haz láser pulsado.

El objetivo era comprobar si una herramienta tan accesible como un iPhone puede ofrecer resultados útiles en entornos tan exigentes a nivel geométrico como esta cueva. También, si este instrumento puede complementar o, incluso, sustituir, en ciertos contextos, a costosas y complejas técnicas como el escaneado láser terrestre (ELT).

Tecnología en las entrañas de la Prehistoria

Para esta investigación, hemos escaneado en 3D un amplio sector de La Pileta, incluidos espacios emblemáticos como la sala del Gran Pez, así conocida por la destacada figura pisciforme que conserva.

Escaneado móvil con iPhone de detalles morfológicos en áreas a distinto nivel.
Daniel Antón, Juan Mayoral-Valsera, María Dolores Simón-Vallejo, Rubén Parrilla-Giráldez, Miguel Cortés-Sánchez, CC BY

Para ellos, hemos utilizado dos técnicas distintas. Por un lado, el escáner láser Leica Geosystems BLK360, de precisión milimétrica y captura de hasta 360 000 puntos por segundo en lo que se denomina una nube de puntos (conjunto de coordenadas XYZ en el espacio). Por otra parte, un Apple iPhone 15 Pro con aplicaciones móviles de escaneado 3D, como Polycam, MetaScan y 3D Scanner App, para generar mallas trianguladas con textura.

Ambos conjuntos de datos 3D se validaron mediante una red de puntos de control topográficos establecidos con una estación total –aparato electro-óptico utilizado en topografía, cuyo funcionamiento se apoya en la tecnología electrónica–. Esto ha permitido medir la precisión geométrica de los modelos obtenidos por el teléfono móvil respecto al estándar profesional.

¿Puede un móvil estar a la altura?

El LiDAR del iPhone presenta limitaciones, como su alcance máximo de 5 metros y una menor densidad de puntos. Sin embargo, los resultados revelaron un error medio de solo 22 milímetros respecto al ELT.

En zonas con menor relieve, donde el escaneado se complica por la ausencia de referencias morfológicas, se obtuvieron desviaciones mayores. Por el contrario, el iPhone fue sustancialmente más preciso en áreas con prominencias rocosas o espeleotemas como las estalagmitas.

Aunque el smartphone no reemplaza al escáner profesional en términos de precisión, resulta de gran utilidad para complementar la documentación en sectores de escasa accesibilidad. Su maniobrabilidad permite documentar zonas donde un escáner montado en trípode no puede instalarse.

Por otra parte, el LiDAR móvil ofrece ventajas significativas en términos de texturizado gracias a su intrínseca calidad de imagen fotográfica. Asimismo, el uso de soportes personalizados con linternas LED permite controlar la iluminación de la escena y lograr modelos más realistas y divulgativos. Esto mejora la interpretación visual de los paneles de arte rupestre.

Democratización de la documentación arqueológica

Uno de los logros más importantes de nuestra investigación es facilitar una documentación geométrica rigurosa, con tecnología accesible y portátil, de lugares tan complejos como una cueva intrincada, algo impensable hace solo unos años.

Así, mientras que un sistema ELT profesional puede costar entre 20 000 y 80 000 euros, un smartphone con LiDAR ronda los 1 000 euros y sus aplicaciones 3D son gratuitas o más económicas.

Esta democratización tecnológica permite que usuarios particulares, pequeños equipos de investigación o instituciones sin grandes recursos puedan acometer labores de documentación avanzada. De igual manera, abre la puerta a nuevas formas de difusión y educación mediante modelos 3D navegables o experiencias inmersivas en realidad virtual, que son accesibles desde cualquier lugar del mundo.

Una ventana al pasado… y al futuro

El modelo virtual generado en La Pileta ya se está utilizando para ofrecer acceso virtual a espacios cerrados al público, preservar digitalmente el arte rupestre y facilitar estudios sobre morfología geológica o distribución simbólica en la cueva.

La conclusión es clara: la combinación de escáner láser terrestre y LiDAR móvil representa una estrategia óptima, versátil y democrática para la documentación integral de cuevas con valor patrimonial. La sinergia de ambos recursos aprovecha la precisión del primero y la flexibilidad del segundo, garantizando tanto la calidad científica como la viabilidad operativa en entornos hostiles y frágiles.

En tiempos de crisis climática, presión turística y fragilidad del patrimonio subterráneo, herramientas como estas no solo son innovadoras: resultan imprescindibles.

The Conversation

Daniel Antón recibe fondos de la Universidad de Sevilla a través de un contrato como investigador postdoctoral que emana del VI Plan Propio de Investigación y Transferencia (referencia VIPPIT-2020-II.5).

Universidad de Sevilla aporta financiación como institución colaboradora de The Conversation ES.

Miembro de la Asociación espeleológica C.D. Plutón.
Miembro de la Asociación Española de Ciencias del Karst (SEDECK) y de PAMSUR (Grupo para el estudio de la transición Paleolítico Medio-Superior al sur de Iberia).

Este trabajo ha sido realizado con fondos de proyecto CROSSROAD-PID2023-151553NB-I00 y del grupo HUM1089-PAMSUR de la Universidad de Sevilla.

Rubén Parrilla-Giráldez recibe fondos de Fundação para a Ciência e a Tecnologia (FCT, Portugal) con el proyecto Imaging an invisible archaeology (https://doi.org/10.54499/2023.07698.CEECIND/CP2883/CT0003). Es miembro de PAMSUR (HUM1089: Paleolítico Medio y Superior en el sur de Iberia).

Maria Dolores Simon Vallejo no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Descubriendo la prehistoria con un móvil: digitalización 3D de la cueva de La Pileta – https://theconversation.com/descubriendo-la-prehistoria-con-un-movil-digitalizacion-3d-de-la-cueva-de-la-pileta-264753

Anteproyecto de Ley del tabaco en España: medidas interesantes, pero con espacio de mejora

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Adrián González Marrón, Profesor en Epidemiología, Salud Pública y Bioestadística, Universitat Internacional de Catalunya

New Africa / Shutterstock

Este pasado martes, el Consejo de Ministros aprobó el Anteproyecto de Ley del tabaco, lo que supone el primer gran cambio legislativo en control del tabaco en España desde la reforma, en 2010, de la ley de 2005. A partir de ahora, para que entre en vigor, debe superar con éxito la tramitación parlamentaria.

En quince años, el panorama ha cambiado muchísimo. Han aparecido nuevas formas de consumo de tabaco y nicotina a través de nuevos dispositivos y productos: cigarrillos electrónicos, tabaco calentado o bolsas de nicotina, entre otros. Y también, por ejemplo, nuevas formas de promoción, por redes sociales y otros medios. De ahí que desde hace años se viniera reclamando una reforma para no quedarnos atrás con respecto a otros países de nuestro entorno en la lucha contra el tabaco (y la nicotina).

Probablemente, el hecho de que hubiera tanto espacio de mejora en la legislación se ha traducido en un anteproyecto de ley que ha dejado algo frías a sociedades científicas y ciudadanas, porque no consigue cubrir todas las carencias que veníamos arrastrando en control del tabaco en España.

Vaso medio lleno

Si vemos el vaso medio lleno es, en primer lugar, porque resulta muy positivo que las nuevas formas de consumo se igualen al tabaco convencional. En este sentido, hay evidencia que apunta a que el uso de estos nuevos productos pueden servir de “puerta de entrada” al tabaco convencional para los jóvenes. Además, aunque no hay pruebas a largo plazo de sus efectos, sí se ha observado que el uso de estos dispositivos está asociado a la exposición a sustancias nocivas, como metales o cancerígenos.

Más espacios libres de humo

Por otro lado, la ampliación de espacios libres de humo y aerosoles –lo que afecta también a cigarrillos electrónicos y otros productos, pero deja fuera las bolsas de nicotina– a terrazas, exteriores de centros sanitarios o educativos, conciertos o parques infantiles es muy positiva por dos motivos. En primer lugar, porque permite reducir la exposición pasiva: entre 2016 y 2021, cerca de 5 000 personas murieron en España por estar expuestas al humo ambiental del tabaco. Y en segundo lugar, para conseguir la desnormalización del consumo. Esto llevaría a fumadores actuales y a no fumadores, sobre todo jóvenes, a interpretar que el consumo de productos del tabaco es una práctica alejada de la norma social.

A nivel de salud pública, considero que hubiera sido interesante ampliar a otros espacios la prohibición de fumar o usar productos que generen aerosoles. Por ejemplo, a coches donde hay menores, un grupo muy vulnerable a la exposición pasiva, tanto al humo ambiental del tabaco, como al humo residual, que son los residuos que quedan en superficies después del consumo. Es una medida que ya se ha tomado en diferentes países de Europa.

Suena muy bien además la prohibición del uso de cigarrillos electrónicos de un solo uso, fundamentalmente por cuestiones medioambientales, así como del consumo de tabaco y otros productos en menores (con régimen sancionador), extendiendo la prohibición actual más allá de la propia venta. Y, por supuesto, también la prohibición prácticamente total de la publicidad, promoción y patrocinio de productos del tabaco.

Habrá que monitorizar, sin embargo, el cumplimiento de estas medidas, lo cual puede ser bastante complejo en casos como la promoción por parte de influencers –que pueden estar en cualquier lugar del planeta– de esos nuevos productos del tabaco y nicotina. En este sentido, el anteproyecto prevé la creación de un observatorio, que tendrá entre sus funciones monitorizar el cumplimiento de la ley.

Lo que se echa en falta

Por otro lado, algunas ausencias son especialmente dolorosas para la comunidad científica por la abundante evidencia que hay sobre su efecto positivo. Quizás, la medida desestimada más importante sea la adopción del empaquetado neutro o genérico (es decir, eliminar la marca y otros elementos publicitarios de las cajetillas), iniciativa que se ha demostrado muy eficaz en la reducción del consumo en otros países. Es posible que esta medida acabe apareciendo durante la tramitación, aunque las perspectivas no son muy halagüeñas.

Del mismo modo, y aunque probablemente tenga difícil encaje en esta normativa, sigue siendo incomprensible que no se suba de manera urgente el precio del tabaco. Al menos parece evidente desde el punto de vista de salud pública, pero quizás habría que preguntar a otros ministerios. Hoy en día, España es todavía el estanco de Europa, cuando esa subida de los precios es considerada la medida más eficaz para reducir el consumo.

En definitiva, las disposiciones propuestas –la mayoría dirigidas al control de nuevos productos y ampliación de espacios libres de humo– son muy positivas y están en línea con el objetivo de conseguir generaciones libres de humo y reforzar la estrategia de “fin del juego del tabaco”. Sin embargo, desde mi punto de vista de investigador en control del tabaco, echo en falta en este anteproyecto más actuaciones que desincentiven el consumo en fumadores actuales.

No olvidemos que cerca de 60 000 fumadores al año mueren en España por el hecho de serlo, lo que, junto al aproximadamente el millar de muertes asociadas a la exposición pasiva, nos muestran el problema en salud pública al que nos enfrentamos.

The Conversation

Adrián González Marrón participó en la Joint Action on Tobacco Control 2, proyecto financiado por el Programa de Salud de la Unión Europea (2014-2020) en virtud del acuerdo de subvención n.º 101035968.

ref. Anteproyecto de Ley del tabaco en España: medidas interesantes, pero con espacio de mejora – https://theconversation.com/anteproyecto-de-ley-del-tabaco-en-espana-medidas-interesantes-pero-con-espacio-de-mejora-265003

Miguel de Cervantes en la pantalla: las aventuras del inventor de la novela

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Pablo Úrbez Fernández, Profesor de Comunicación Audiovisual y Humanidades, Universidad Villanueva

Alejandro Amenábar y Julio Peña durante el rodaje de _El cautivo_. Disney

Alejandro Amenábar estrena el 12 de septiembre una película biográfica sobre Miguel de Cervantes, titulada El cautivo, cuya trama describe el encarcelamiento del escritor en Argel, entre 1575 y 1580, tras la batalla de Lepanto.

Como la mayoría de producciones cinematográficas acerca de personajes históricos (más incluso cuando son tan conocidos), la cinta de Amenábar no escapa de la lupa de los historiadores, preocupados por dilucidar el grado de exactitud del argumento con lo verdaderamente acontecido según las fuentes.

Esta curiosidad, sin embargo, no provendrá solo de los historiadores. Después de todo, el espectador medio ha conformado en su mente una imagen del escritor de El Quijote como fruto de la educación recibida, de sus lecturas y de cuanto nos han informado los medios de comunicación.

A raíz de este estreno, merece la pena reflexionar sobre por qué al espectador le puede interesar visionar un relato de ficción con Cervantes como protagonista. Y, lo que aún es más relevante, qué faceta del escritor ha atraído más a Amenábar y a su equipo, por qué han deseado contar esta historia y qué valor han descubierto en ella para desear transmitírselo al público.

Porque, de hecho, no es la primera vez que el medio audiovisual se aproxima a Miguel de Cervantes. Atender a las obras cinematográficas que narran su biografía puede decirnos mucho sobre la sensibilidad de cada momento histórico.

Una buena lección moral

Durante la posguerra española, en un momento álgido de producción de películas sobre personajes históricos patrios, se presentó a la Dirección General de Cinematografía un proyecto titulado En un lugar de la Mancha.

Portada de una revista de 1945 en donde se lee En un lugar de la Mancha: resumen de un guion cinematográfico, por Ernesto Giménez Caballero.
La revista Fantasía. semanario de la invención literaria se hizo eco del trabajo que se estaba haciendo en el proyecto En un lugar de la mancha publicando un resumen del guion del largometraje.
TodoColección

Según consta en los expedientes del Archivo General de la Administración, firmaba el guion Ernesto Giménez Caballero y dirigiría la película José Luis Saénz de Heredia. La censura juzgó favorablemente el proyecto, un relato completo de la vida de Cervantes, centrado especialmente en sus desventuras.

De alguna manera (así lo entendió la censura), la tesis de fondo sería: “las amarguras de Cervantes constituyen una buena lección moral”, identificándose la vida del escritor con la propia vida de don Quijote.

Por tanto, se valoraba la capacidad del medio audiovisual para transmitir virtudes a los espectadores, en tanto que narraba una vida considerada virtuosa. La única preocupación radicaba en que el resultado final de la película “no estuviera a la altura del tema tratado”. El proyecto obtuvo el beneplácito de la administración, pero con el paso de los meses no comenzó el rodaje y por razones desconocidas (posiblemente económicas) se canceló.

El Cervantes aventurero

Fue en 1967 cuando se estrenó la primera película sobre el escritor: Cervantes, una coproducción europea dirigida por el estadounidense Vincent Sherman.

Suponía la adaptación de una novela publicada por el escritor alemán Bruno Frank en 1934, titulada Un hombre llamado Cervantes. En unos años caracterizados por la crisis del cine frente a la televisión y la consecuente búsqueda de la épica y la espectacularidad, Cervantes se concibió como un filme de aventuras en torno a los años vividos por el escritor en Italia, la batalla de Lepanto y el cautiverio en Argel.

Cervantes aparecía como un pícaro y un buscavidas de esmerada inteligencia, un idealista, a ratos ingenuo, en continua búsqueda de la verdad. Así, no había asomo de exaltación de la Hispanidad ni tampoco del catolicismo, en un tono incluso respetuoso hacia el islam. A pesar de la escasa popularidad de esta cinta, queda como testimonio del interés de una época hacia esta faceta del escritor.

Cartel de una película en la que sale un hombre empuñando una espada y una mujer detrás.
Cervantes espadachín y Gina Lollobrigida en las aventuras del escritor según Vincent Sherman.
IMDB

El Cervantes didáctico

En 1981, RTVE emitió una miniserie de 9 episodios también titulada Cervantes. Fue la primera de las miniseries de carácter biográfico producidas por RTVE durante la democracia, a la cual siguieron Ramón y Cajal (1982), Teresa de Jesús (1984) y Goya (1985), entre otras.

La serie suponía una aproximación completa a la vida del escritor, narrada a través de continuos flashbacks desde 1616, momento en el que un joven licenciado visita a un Cervantes moribundo. Sus conversaciones e investigaciones al tratar con diferentes personajes son lo que permite elaborar el relato de la vida del escritor.

Así, hay en la miniserie cierta finalidad didáctica, dado el interés de la televisión pública por educar a los espectadores de la naciente democracia española. El licenciado se erigía como espejo del ciudadano democrático español, preocupado por profundizar en la cosmovisión cervantina, clave de bóveda de los valores democráticos en su condena de la corrupción, su concepción del hispanismo y su defensa de la libertad.

El Cervantes sombrío

Ahora, Alejandro Amenábar estrena El cautivo. A excepción de unos escasos datos históricos acerca del cautiverio en Argel (presentes en la película), casi todo cuanto digamos acerca de cómo Cervantes afrontó esos años es mera especulación, nadie lo sabe.

Un hombre musulmán habla con un caucásico.
Julio Peña y Alessandro Borrghi en El cautivo.
Disney

Y sin embargo, frente a los cientos de Cervantes posibles que Amenábar podía imaginar, ha optado por presentarnos a uno cínico, un cobarde obsesionado por salvar su pellejo aún a costa de traicionar a los demás. La crudeza del cautiverio se muestra, en nombre del realismo, sin atisbo de esperanza ni de virtud. Solo cuenta sobrevivir, y como espectadores (propone el director) deberíamos compadecer a Cervantes y asumir que haríamos exactamente lo mismo si estuviésemos en su lugar, aunque nos cause tristeza.

Sin duda, una visión desmitificadora del autor que Amenábar es muy libre de ofrecer al espectador. Cabe preguntarse, así, si quizá esta visión sea reflejo de una época que rechaza la heroicidad, que cree no necesitar héroes ni modelo alguno. Una época que sospecha de cualquier atisbo de virtud, porque la virtud no se considera realista.

The Conversation

Pablo Úrbez Fernández es miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos y crítico de las revistas FilaSiete y Omnes

ref. Miguel de Cervantes en la pantalla: las aventuras del inventor de la novela – https://theconversation.com/miguel-de-cervantes-en-la-pantalla-las-aventuras-del-inventor-de-la-novela-264630

¿Vivimos en una simulación?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Emilio José García Gómez-Caro, Responsable Unidad de Cultura Científica, Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC)

IR Stone/Shutterstock

Este artículo forma parte de la sección The Conversation Júnior, en la que especialistas de las principales universidades y centros de investigación contestan a las dudas de jóvenes curiosos de entre 12 y 16 años. Podéis enviar vuestras preguntas a tcesjunior@theconversation.com


Pregunta formulada por Ismael de la Rosa, de 14 años. IES Giner de los Ríos (Motril, Granada)


Imagina que eres un personaje de Minecraft y que pasas el tiempo recogiendo recursos, apilando cubos o luchando contra algún monstruo. De repente, un buen día, sin saber cómo ni por qué, adquieres conciencia de ti mismo y sospechas que ese mundo cúbico que habitas no es más que un juego creado por seres que viven fuera de él. Incluso sientes que no eres más que el avatar de un jugador que podría aburrirse de ti y borrar tu existencia con un clic.

En definitiva, te preguntas si no estarás viviendo en una simulación, si no serás parte de ella.

¿Y si la realidad no es más que una ilusión?

No hace falta ser un personaje de videojuego autoconsciente para preguntarse por la naturaleza de lo “real”. Mucho antes de que existieran videojuegos, computadoras o la propia palabra “simulación”, filósofos como Parménides, Platón, Descartes, Zhuang Zhou o Bertrand Russell ya habían puesto en duda si la realidad no es más que una ilusión, e incluso si habría alguna manera de confirmar que vivimos en un sueño.

En 2003, el filósofo de la Universidad de Oxford Nick Bostrom publicó un artículo con un título directo: ¿Estás viviendo en una simulación?. Allí planteaba la hipótesis de que seamos el NPC –las siglas en inglés de non playable character o “personaje no jugable” en un videojuego– de un universo creado por una especie tecnológicamente superior (humana, máquina, extraterrestre o deidad).

Es más, planteaba si esa especie no sería, a su vez, otra realidad simulada, y nosotros, como la serie de dibujos animados que ven los Simpson: una ficción dentro de otra ficción. Y así hasta quién sabe cuántos niveles de realidades anidadas. Algunos estudios posteriores incluso calcularon que la probabilidad de que seamos una simulación es solo un poco menor del 50 %.

Pero ¿por qué íbamos a vivir en una simulación? ¿Cuáles son las bases para creerlo? El argumento de Bostrom es relativamente sencillo. Imagina una civilización “posthumana”, con un desarrollo tecnológico y una capacidad de computación tan enormes que pueden simular universos con leyes bien definidas y habitantes autoconscientes. Llamemos a esa sociedad la “realidad base”.

Imagina ahora que no solo tienen la capacidad, sino también la voluntad de hacerlo, y que comienzan a generar simulaciones de todo tipo, algunas con capacidad para crear a su vez nuevas simulaciones. Si estas dos premisas se cumplen, para Bostrom resulta casi inevitable que seamos una de esas simulaciones.

Es pura estadística: de la infinidad de mundos posibles, solo existe una “realidad base”, el resto son simulaciones de simulaciones. Lo lógico es pensar que nosotros seamos una de ellas y no la realidad original. Lo paradójico es que Bostrom y su artículo también serían fruto de una simulación.

En busca del “fallo en la Matrix”

Para muchos, esto no pasa de ser un juego lógico-filosófico, casi una conversación divertida entre colegas. Para otros, es un tema de mayor calado, sobre todo cuando surge la pregunta de si habría alguna manera de demostrar, mediante la observación del mundo que nos rodea, si realmente vivimos en una simulación o no. O, dicho de otro modo: ¿puede la ciencia ayudarnos a encontrar un “fallo en la Matrix”? Pues tal vez sí.

Antes que nada, Houman Owhadi, experto en matemáticas computacionales del Instituto Tecnológico de California, nos advierte: “Si la simulación tuviera una potencia de cálculo infinita, no habría forma de saber si vivimos en ella, porque podría simularse con todo el realismo que se quisiera”. Es decir, en ese caso sería imposible ver las costuras del juego.

Asumamos entonces que nuestros programadores tienen una capacidad de cálculo grande, pero limitada. Para diseñar un mundo tan complejo como el nuestro, necesitan tomar algunos “atajos computacionales”, igual que hacemos en videojuegos y simulaciones numéricas. Estos atajos podrían provocar paradojas o irregularidades que, según algunos autores, podrían detectarse con experimentos de física cuántica o con observaciones cosmológicas. Sería como si nuestro personaje de Minecraft encontrara un bug (error) en el juego.

Por ejemplo, uno de estos atajos podría ser la discretización del espacio y del tiempo. La física teórica actual empieza a asumir que quizás no sean continuos, sino que vayan “a saltos”. Es decir, están discretizados. Esta estrategia es muy habitual en las simulaciones numéricas que hacemos en ordenadores para ahorrar recursos. Bajo la hipótesis de la simulación, demostrar que nuestro espacio-tiempo es discreto podría ser como “ver las tripas” del programa.

Un mundo solo para tu mente

Otros autores defienden que, si los programadores viven en un universo como el nuestro, simular nuestras leyes físicas exigiría una cantidad de energía y de potencia informática de tal calibre que sus propias leyes lo impedirían. Una alternativa en este caso es no recrear toda la realidad, sino únicamente la que tú –quien lees estas líneas– percibes. Así, los programadores solo tendrían que encargarse de simular un universo en tu mente, algo mucho menos costoso desde el punto de vista computacional.

En ese escenario, este artículo y yo mismo no seríamos más que parte de la ficción diseñada para ti.


El museo interactivo Parque de las Ciencias de Andalucía y su Unidad de Cultura Científica e Innovación colaboran en la sección The Conversation Júnior.


The Conversation

Emilio José García Gómez-Caro recibe fondos de CSIC/FECYT

ref. ¿Vivimos en una simulación? – https://theconversation.com/vivimos-en-una-simulacion-262176

Opacidad, aforamientos y déficit de disciplina policial: por qué España no pasa la ‘ITV’ anticorrupción

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Juan José Guardia Hernández, Profesor agregado de Derecho administrativo, Universitat Internacional de Catalunya

Sede del Ministerio de Justicia de España, en Madrid. Luis García/Wikimedia Commons, CC BY

España sigue sin pasar su “ITV” anticorrupción. El último informe del Grupo de Estados contra la Corrupción (GRECO), publicado en agosto de 2025, concluye que de las 19 recomendaciones anticorrupción formuladas en la quinta ronda de evaluación, 16 están solo parcialmente implementadas y 3 permanecen incumplidas.

El GRECO es el órgano del Consejo de Europa que supervisa las políticas anticorrupción de sus 48 Estados miembros. Desde su creación en 1999, formula recomendaciones en rondas temáticas de evaluación y seguimiento.

La cuarta ronda se centró en la corrupción entre parlamentarios, jueces y fiscales. La quinta ronda, iniciada en 2017, se centra en los altos cargos del poder ejecutivo central y en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, en particular la Policía Nacional y la Guardia Civil.

Una inspección periódica con calificaciones

El GRECO controla el grado de cumplimiento de sus recomendaciones con revisiones periódicas, como si se tratara de una “ITV” institucional. Cada recomendación se califica como implementada, parcialmente implementada o no implementada.

En el caso de España, la evaluación inicial de 2019 formuló 19 recomendaciones. El primer informe de cumplimiento, adoptado en 2021, dejó un panorama desalentador: ninguna plenamente cumplida y la mayoría aún pendientes.

La segunda evaluación, publicada en abril de 2025, constató algunos avances, pero insuficientes: 13 recomendaciones parcialmente implementadas y 6 sin cumplir.

Ante este balance, el GRECO activó en 2024 el procedimiento de incumplimiento.

La revisión de 2025 muestra una ligera mejora: 16 recomendaciones parcialmente puestas en marcha y 3 sin hacerlo, pero todavía ninguna completamente satisfecha.

¿Qué fallos se repiten?

Las tres recomendaciones aún no implementadas en 2025 ponen de relieve déficits persistentes.

La primera se refiere a los asesores gubernamentales. El GRECO exige que su régimen de transparencia e integridad se equipare al de los altos cargos. En la práctica, no se publican sus nombres, retribuciones, funciones ni trayectorias, lo que genera opacidad y episodios polémicos conocidos únicamente a través de la prensa.

Esta ausencia de publicidad impide el escrutinio público de posibles conflictos de intereses –personales, familiares, con empresas, partidos políticos, medios de comunicación u otras organizaciones sociales–. El resultado, según el GRECO, es claro: “La recomendación sigue sin implementarse”.

La segunda recomendación pendiente se refiere al aforamiento. El GRECO reclama su revisión para evitar que obstaculice los procesos penales por corrupción. El aforamiento es una figura jurídica que altera las reglas de competencia penal en beneficio de determinadas autoridades, al reconocerles el derecho a ser juzgadas por tribunales previamente designados, como el Tribunal Supremo o los Tribunales Superiores de Justicia.


Elaboración propia con datos de Europa Press.

Esta institución puede servir para evitar denuncias frívolas y, bien aplicado, también para salvaguardar la independencia judicial, al evitar que jueces de instancia inferior –y, por tanto, más vulnerables– sufran presiones de las autoridades investigadas.

Ahora bien, su alcance en España es excepcional: según datos del Consejo General del Poder Judicial, hay cerca de 250 000 personas aforadas, una cifra muy superior a la de otros países europeos.

La tercera recomendación se refiere al régimen disciplinario de la Policía Nacional y de la Guardia Civil. El GRECO reclama una mayor transparencia y objetividad en la imposición de sanciones a sus miembros. La recomendación continúa “no implementada”.

Con todo, la reserva de los asuntos internos protege la reputación de los agentes cuando no procede sanción y, además, evita que una difusión masiva afecte a la percepción de seguridad ciudadana.

¿Dónde hay avances?

En materia de regulación de los lobbies, España acumula a nivel nacional más de una década de retraso: no existe todavía un registro obligatorio ni un régimen sancionador, y tampoco se impone la publicación de la agenda de reuniones de los altos cargos.

En materia de puertas giratorias, el GRECO valora la propuesta de extender a todos los altos cargos la prohibición de trabajar en el sector privado durante dos años tras dejar el cargo, pero advierte de la ausencia de un régimen de incompatibilidades integral supervisado por un órgano independiente.

La Oficina de Conflictos de Intereses, creada en 2006, depende en la actualidad del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública y no tiene presupuesto propio. Aunque controla declaraciones e incompatibilidades, el GRECO critica que carezca de autonomía real.

Por último, el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno dispone de un presupuesto reducido que condiciona su funcionamiento. Su reciente aumento, sin embargo, no evita que continúe adscrito al Gobierno y sin potestad sancionadora, de modo que su grado de independencia sigue siendo limitado.

Los indicadores internacionales no reflejan una mejoría: el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional 2024 otorgó a España 56 puntos sobre 100 en 2024, situándola en el puesto 46 de 180 países, cuando en 2018 alcanzaba 58 puntos y la posición 41.

Menos de un año para mejorar

Al mismo tiempo, los avances parciales reconocidos por el GRECO demuestran que las recomendaciones externas pueden servir de catalizador de políticas públicas. El calendario es estrecho: España dispone de menos de un año, hasta junio de 2026, para acreditar mejoras sustanciales.

Seguir bajo el procedimiento de incumplimiento del GRECO no es una simple etiqueta, sino una situación con consecuencias concretas. El organismo ha decidido mantener a España bajo supervisión intensificada. Además, ha invitado al Secretario General del Consejo de Europa, Alain Berset, a remitir una carta oficial al Ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, advirtiendo del incumplimiento y reclamando “medidas decididas” para lograr avances tangibles.

Aunque el GRECO no dispone de poder sancionador directo, el procedimiento de incumplimiento genera presión política y reputacional. Si España no reacciona, el organismo podría intensificar sus actuaciones: desde enviar una misión de evaluación in situ hasta elevar el asunto a instancias superiores del Consejo de Europa.

Volviendo a la metáfora de la ITV institucional, España encara la decisión de corregir los defectos señalados antes de la próxima revisión. Sigue pendiente la recomendación de la cuarta ronda: que los jueces elijan directamente a una parte importante de los vocales del CGPJ sin intervención alguna del poder político, lo que aún no se ha cumplido.

Por otra parte, el GRECO detecta en la quinta ronda nuevas averías: opacidad en los asesores, abuso de aforamientos, controles internos débiles… La cuestión es si será posible aprobar la próxima ITV anticorrupción con menos suspensos. Todo dependerá de que las reformas anunciadas se conviertan en realidades verificables.

The Conversation

Soy miembro del proyecto de investigación titulado “La Persona como pilar jurídico y humanista del desarrollo sostenible en la Agenda 2030” financiado por la Universitat Internacional de Catalunya a través de las Ayudas a proyectos de investigación básica y aplicada 2024 (UIC Aid). Su duración se extiende desde el 1 de septiembre de 2024 hasta el 28 de febrero de 2026.

ref. Opacidad, aforamientos y déficit de disciplina policial: por qué España no pasa la ‘ITV’ anticorrupción – https://theconversation.com/opacidad-aforamientos-y-deficit-de-disciplina-policial-por-que-espana-no-pasa-la-itv-anticorrupcion-264719

Del 11-S a 2025: cómo se han reinventado el terrorismo y el miedo

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Juan Luis Manfredi, Prince of Asturias Distinguished Professor @Georgetown, Universidad de Castilla-La Mancha

Varios bomberos en las inmediaciones de las Torres Gemelas de Nueva York tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Mike Goad/Wikimedia Commons, CC BY

Mis alumnos nacieron después del 11-S. Como ellos mismos dirían, son nacidos en “07” o “06”. Hablarles de los atentados de 2001 les suena, literalmente, a otro planeta. Y tienen razón. Aquel era otro planeta.

En 2001, aún vivíamos en un mundo feliz de libre comercio, dividendos de la paz, olas democratizadoras y prosperidad económica. China se integraba en la Organización Mundial del Comercio y el presidente Bush Jr. quería concentrar sus esfuerzos en la política doméstica.

Europa acaba de aprobar el Tratado de Niza, antesala de la gran ampliación de 2004.

¡Quién no recuerda lo felices que éramos!

Entonces llegaron aquellas conexiones en directo con las Torres Gemelas. El terrorismo global cambió el mundo que conocíamos.

Hoy, el terrorismo persiste, pero su forma ha mutado. Veamos cómo.

Al Qaeda en pleno auge

En 2001, Al Qaeda abre la puerta a una estructura terrorista global, con una ambición y una jerarquía clara. Los atentados se suceden y marcan una década de relaciones internacionales tras la invasión de Afganistán. Tras el 11-S, 11-M en Madrid y 7-J en Londres, el terrorismo islámico se convierte en el primer enemigo del orden internacional. Su marca representa la multinacional del terrorismo.

Al declive de Al Qaeda le sucedió un proyecto de Estado que protagonizó la guerra de Siria. El Estado Islámico (Daesh) se estructura con un modelo distinto: redes descentralizadas de franquicias armadas que se conectan al liderazgo global. Del Sahel al Sudeste asiático, grupos armados se identifican como parte de la red, aunque su conexión jerárquica es nula. Cada filial actúa con libertad.

El final abrupto de la guerra en Siria nos abre un interrogante sobre las nuevas formas de terrorismo. Hoy los atentados no son tan espectaculares, pero su recurrencia (atropellos, ataques en mercadillos, apuñalamientos) persigue el mismo objetivo: el miedo es soberano. Las estructuras no son rígidas, sino que son células pequeñas conectadas a través de las redes y los medios digitales.

Ahí radica la gran transformación del terrorismo global. En 2001, internet almacenaba propaganda, pero los terroristas se prestaban a entrevistas en medios internacionales. Hasta tres veces vimos a Osama Bin Laden en las grandes cadenas de televisión con entrevistas largas allá en su cueva.

Hoy, la transformación digital ha afectado a los modos y usos del terrorismo. En materia de propaganda, esta se crea y se consume en redes, videojuegos, canales de streaming o foros. Es comunicación nativa digital que conecta con las nuevas generaciones y se salta la mediación de periodistas, canales de televisión o comunicados.

La nueva propaganda tiene efectos en el reclutamiento, ya que los jóvenes quedan atrapados en redes de conexión, acceso y formación exprés para la comisión de atentados. Asimismo, la financiación ha cambiado. El dinero digital vuela y apenas deja rastro. Los pagos en criptomonedas son una pesadilla más para el contraterrorismo.

Nuevos objetivos y nuevas amenazas

Además de los ataques recurrentes, el terrorismo ha incorporado nuevos objetivos. Las infraestructuras críticas, de las redes de transporte a la energía, aparecen como elementos desestabilizadores. Y el caos, en democracia, alimenta las teorías conspirativas.

La amenaza, así, ha mutado, pero no tenemos una respuesta política sólida y unificada. Tampoco está claro que hayamos aprendido de nuestros errores.

En 2001, la respuesta fue una guerra global contra el terror con dudoso resultado (900 000 muertos directos, 38 millones de desplazados y un coste aproximado de 8 billones de dólares).

En 2025, el terrorismo mira a casa: prevención de la radicalización, control de fronteras, cooperación judicial y contraterrorismo. Avanzar en estas políticas muestra las contradicciones de los países democráticos. ¿Cuánta seguridad queremos a costar de nuestra libertad? No, no hay una única respuesta correcta y sí, hay que marcar los límites a la vigilancia, el control, el seguimiento de las finanzas y muchas otras cuestiones que afectan a nuestra intimidad. Por eso, no hay una solución estándar y universal.

La única certeza consiste en que el terrorismo global forma parte de eso que llamamos “amenazas asimétricas” y está lejos de desaparecer. Al terrorismo se le han sumado nuevos “apellidos”: extrema derecha, supremacismo o conspiranoicos. El reciente asesinato de Charlie Kirk confirma la espiral de violencia política con nuevas formas, pero igual resultado. Es el peor de los caminos.

Usemos, pues, esta fecha para recordar y aprender de los estragos del terrorismo en las sociedades abiertas. Porque no va a cesar.

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Juan Luis Manfredi no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Del 11-S a 2025: cómo se han reinventado el terrorismo y el miedo – https://theconversation.com/del-11-s-a-2025-como-se-han-reinventado-el-terrorismo-y-el-miedo-265133