En Irán, el movimiento ‘Mujer, Vida, Libertad’ no ha desaparecido pero está siendo silenciado

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Mina Fakhravar, PhD Candidate, Feminist and Gender Studies, L’Université d’Ottawa/University of Ottawa

Hoy en Irán parece que reina la calma (relativamente). Pero no es una calma orgánica, sino que ha sido impuesta por la fuerza. Las organizaciones de derechos humanos informan de que la represión del Gobierno en las últimas semanas ha causado miles de muertos y decenas de miles de detenidos, al tiempo que advierten de que el número real de víctimas probablemente sea mucho mayor, ocultas mediante desapariciones forzadas, entierros secretos y ejecuciones llevadas a cabo sin el debido proceso.

Las protestas populares, que comenzaron por el colapso económico, se convirtieron rápidamente en un levantamiento político abierto, ya que los cánticos pasaron de ser reivindicaciones por la supervivencia a un rechazo absoluto del régimen. Un régimen que, para ocultar las consecuencias, decidió cortar las comunicaciones digitales y telefónicas internas y externas.

Ahora lo que está en juego no es un simple retorno a una secuencia cíclica de protestas. Se trata de la continuación de la ruptura feminista iniciada en 2022 con el movimiento “Mujer, Vida, Libertad”, que hoy se enfrenta a dos fuerzas decididas a neutralizarla: la República Islámica y sus alternativas patriarcales y militaristas.

Las mujeres, objetos políticos a disciplinar

Décadas de represión han enseñado a las mujeres que sus cuerpos son el primer terreno del poder del Estado: velo obligatorio, vigilancia pública, patrullas de la moralidad, confesiones forzadas, violencia sexual durante la detención, amenazas de ejecución contra las jóvenes.

Bajo la República Islámica, esos cuerpos se gobiernan como objetos políticos que hay que disciplinar. Las movilizaciones anteriores lo han demostrado claramente: al atacar los símbolos mismos de la dominación, las iraníes han afirmado su agencia política. Han logrado victorias en materia de visibilidad, pero el régimen jurídico basado en la sharia (ley islámica) ha permanecido intacto. Esta tensión es la que estructura la revuelta actual.

Se ha desarrollado una postura promonárquica, facilitada por el acceso a los medios de comunicación y las plataformas políticas occidentales, que aboga por que Reza Pahlavi, hijo del difunto sha de Irán, sustituya al régimen. En sus intervenciones públicas, Pahlavi habla de las represiones como “crímenes contra la humanidad” y se posiciona como un futuro líder. Sin embargo, a principios de enero, eliminó el lema “Mujer, Vida, Libertad” de sus plataformas oficiales, una decisión criticada públicamente por activistas y por las familias de los fallecidos durante el levantamiento de 2022.

¿Qué augura esta alternativa? Nada que tranquilice a las iraníes. Pahlavi parece estar enviando un mensaje claro: puede haber una nueva revolución, pero sin las mujeres. De llegar, se invocaría la unidad para posponer la igualdad, tal y como ocurrió en los prolegómenos de la Revolución iraní de 1979.

Ni República Islámica ni bombas extranjeras

Este movimiento feminista también es plural. No representa una sola voz iraní, sino una constelación de grupos oprimidos que se reconocen mutuamente. Mujeres kurdas, baluchis, árabes, azeríes y persas han dado forma a esta revuelta.

Varias de sus voces más radicales se encuentran hoy en prisión. Entre ellas, la kurda Verisheh Moradi, que recientemente ha enviado dos cartas desde su celda. En ellas rechaza la falsa elección impuesta a los iraníes. “No queremos la República Islámica”, escribe, “pero tampoco queremos bombas extranjeras”.

No se trata de neutralidad. Es una postura feminista y anticolonial, basada en la conciencia de que la dictadura y la intervención militar destruyen en primer lugar a las mujeres.

Este rechazo es esencial. Cuando los soldados israelíes escribieron “Mujer, Vida, Libertad” en los misiles durante la guerra de junio de 2025, la insurrección feminista fue vaciada de su significado para convertirse en un eslogan colonial de dominación. El lema nació del asesinato de la joven kurda Jina Mahsa Amini a manos de la policía moral. Nació de los cuerpos de las mujeres en rebelión, no de los ejércitos.

Una máquina de dominación basada en la humillación de las mujeres

Fuera de Irán, la realidad se malinterpreta constantemente. La revuelta se reduce con frecuencia a un enfrentamiento con el islam y se enmarca como un conflicto civilizatorio entre la religión y la modernidad.

Tales interpretaciones convierten una lucha política en una lucha cultural. Han alimentado la vacilación y la solidaridad selectiva en partes de la izquierda occidental y las comunidades musulmanas, borrando décadas de resistencia dirigida no contra la fe, sino contra un régimen que ha utilizado la religión como instrumento de castigo, vigilancia y muerte.

Pero lo que está en juego no es la fe, sino el poder.

La revuelta actual se basa en esta experiencia acumulada. Al persistir en organizarse, testificar y resistir a pesar de las ejecuciones, la tortura y el bloqueo informativo, las mujeres no formulan simples reivindicaciones. Afirman un nuevo orden político en el que la vida, y no la obediencia, se convierte en el valor central.

“Mujer, Vida, Libertad” no se ha contentado con oponerse al régimen. Ha cambiado profundamente el discurso de autoridad que ha estructurado la política iraní durante un siglo.

Esto es precisamente lo que la República Islámica y sus supuestos sucesores intentan hoy anular.

El apagón empobrece a las mujeres

El régimen considera a su propia población como un enemigo. Los manifestantes son calificados de terroristas, agentes del Mossad o elementos similares al Daesh.

En un sistema jurídico en el que la moharebeh محاربه, “la guerra contra Dios”, se castiga con la pena de muerte, este lenguaje permite las ejecuciones incluso antes de los juicios. El bloqueo digital total viene a reforzar esta violencia. Al eliminar la visibilidad, el régimen ha ocultado los asesinatos y transformado su significado político. La violencia se vuelve gobernable cuando no se puede ver, contar o llorar colectivamente.

El bloqueo también destruye los medios de vida. Miles de mujeres iraníes, excluidas del empleo formal por leyes discriminatorias y prácticas de contratación basadas en el género, dependen de microeconomías en línea para ofrecer servicios de belleza a domicilio, clases particulares, traducciones, artesanía y comercio a pequeña escala.

Al cortar la infraestructura digital, el Estado desmantela la frágil autonomía que las mujeres han logrado forjarse bajo la exclusión estructural, empujándolas de nuevo a la dependencia, la invisibilidad y el cuidado no remunerado.

La violencia contra ellas

A esto se suma la represión. Los profesionales médicos y las investigaciones sobre derechos humanos han documentado disparos dirigidos a la cara, los ojos y los genitales de las mujeres, así como violencia sexualizada durante la detención y el encarcelamiento.

La violación y la tortura sexual no solo sirven para extorsionar confesiones, sino que destruyen los lazos sociales, los matrimonios y los proyectos de futuro. Las mujeres que salen de prisión sufren traumas duraderos. Sus cuerpos siguen llevando las secuelas de la guerra mucho después de que cesen los disparos.

La guerra exige que algunas vidas sean tratadas como desechables, y las mujeres casi siempre se encuentran entre las primeras en ser sacrificadas. Las iraníes lo saben. Su rechazo tanto a la dictadura como a los salvadores extranjeros no es ingenuidad. Es inteligencia política.

¿Quién escribirá el después de la revolución?

Las iraníes ya han logrado algo extraordinario. Han resquebrajado los cimientos de un orden político construido sobre su subordinación.

Lo que está en juego hoy en Irán no es solo la cuestión del poder. Es la definición misma de la revolución. ¿Volverá a ser una vez más la historia de hombres que se apoderan del futuro a costa de las mujeres, o esta vez las mujeres que se han organizado, han resistido y han derramado su sangre podrán finalmente forjar el futuro?

Si la historia se repite, las mujeres corren el riesgo de quedar relegadas una vez más después de haber liderado la lucha. Sin embargo, el futuro de Irán no puede construirse sin aquellas que han convertido sus propias vidas en un acto de resistencia. El día después de la caída de este régimen también les pertenece.
Y mientras se siga cuestionando esta evidencia, “Mujer, Vida, Libertad” seguirá siendo una línea divisoria, y no un eslogan del pasado.

The Conversation

Mina Fakhravar no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. En Irán, el movimiento ‘Mujer, Vida, Libertad’ no ha desaparecido pero está siendo silenciado – https://theconversation.com/en-iran-el-movimiento-mujer-vida-libertad-no-ha-desaparecido-pero-esta-siendo-silenciado-275480

Vulvodinia: cuando el dolor íntimo no se ve y lo invade todo

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Marina Gómez de Quero Córdoba, Profesora Lectora en Grado en Enfermería, Universitat Rovira i Virgili

¿Qué ocurre cuando un dolor constante aparece en una de las zonas más íntimas del cuerpo y nadie sabe decirnos por qué? ¿Qué pasa cuando la causa de ese dolor no aparece en las pruebas, pero condiciona las decisiones del día a día?

Esto es lo que viven miles de mujeres con vulvodinia, un trastorno todavía poco conocido, infradiagnosticado y, con frecuencia, minimizado.

Un problema frecuente e invisible

Aunque durante años se ha considerado una enfermedad rara, hoy sabemos que afecta a entre un 10 % y un 28 % de las mujeres en edad fértil, especialmente a mujeres jóvenes. Aun así, sigue siendo un problema de salud invisible.

La vulvodinia se define como un dolor vulvar crónico, que se prolonga más de tres meses, y sin una causa orgánica claramente identificable. Puede manifestarse como ardor, escozor, pinchazos o una hipersensibilidad extrema al tacto. En muchos casos, aparece o se intensifica durante las relaciones sexuales, convirtiendo algo cotidiano en una fuente constante de miedo y sufrimiento.

En realidad, no tiene un único desencadenante. En su aparición influyen factores musculares (como la hipertonía del suelo pélvico), neuropáticos (debido a una lesión en el sistema nervioso), inflamatorios, hormonales, genéticos y psicológicos. Por ello, ningún tratamiento aislado suele ser suficiente.

Los mejores resultados se obtienen con un abordaje interdisciplinar que combine educación sanitaria, fisioterapia del suelo pélvico, tratamiento farmacológico individualizada, estrategias de autocuidado y apoyo psicológico. Dicho enfoque mejora de forma clara la funcionalidad, el bienestar emocional y la calidad de vida.

Cuando el diagnóstico llega tarde… o no llega

Sin embargo, los beneficios de esa estrategia acostumbran a llegar tarde, si es que llegan. Uno de los mayores problemas de la vulvodinia es que no existe una prueba específica que la confirme: el diagnóstico se realiza descartando otras patologías. Esto provoca que muchas mujeres pasen años entrando y saliendo de consultas sin una respuesta clara.

Durante ese tiempo, las pacientes reciben reiteradamente tratamientos para candidiasis, infecciones urinarias o vaginismo, sin que el dolor desaparezca. Cada intento fallido refuerza una idea peligrosa: “no hay nada”, “todo está bien”, “quizá sea psicológico”.

Pero además, dichos tratamientos incluso pueden aumentar los síntomas: el ciclo de dolor se identifica con la acción de medicamentos como antifúngicos, administrados por vía oral y vía tópica, que repercuten en la flora y sensibilidad de la vagina.

Cuanto más tiempo pasa sin una explicación, más se alarga el dolor y mayor es el impacto emocional. Además, puede existir sesgo de género: el dolor femenino tiende a banalizarse o atribuirse a causas menstruales o emocionales, lo que contribuye a agravar el problema.

Una de las recomendaciones más clásicas es usar lubricante antes o durante las relaciones sexuales, lo cual asocia el dolor a la sequedad o a las propias relaciones.

Un dolor que condiciona la vida cotidiana

La evidencia científica es clara: la vulvodinia reduce de forma significativa la calidad de vida. Una revisión reciente realizada por nuestro equipo de investigación y publicada en Journal of Clinical Medicine mostró que las mujeres con vulvodinia presentan perores resultados a nivel físico, psicológico y social.

En el plano físico, el dolor constante interfiere con actividades tan básicas como sentarse durante mucho tiempo, caminar, hacer ejercicio o vestir ropa ajustada. Muchas afectadas modifican su postura o evitan determinadas situaciones por miedo a que el dolor empeore. Vivir en “modo alerta” acaba agotando el cuerpo.

A esto se suma la dispareunia (el dolor durante las relaciones sexuales), uno de los síntomas más frecuentes y que lleva a que muchas mujeres eviten practicar el sexo. No se trata solo del dolor en sí, sino de la anticipación: el miedo a que vuelva a aparecer condiciona la intimidad y la relación con el propio cuerpo. Esto puede generar incomprensión, distancia emocional y conflictos en la pareja.

También es interesante comprobar que otras mujeres –tras años (una media de cuatro) sin un diagnóstico claro– llegan a normalizarlo y siguen manteniendo relaciones sexuales a pesar de las molestias.

Ansiedad, frustración y una autoestima que se resiente

En general, el impacto psicológico de la vulvodinia es profundo. Los estudios muestran altas tasas de ansiedad, depresión y estrés crónico. El dolor persistente desgasta, agota y genera una sensación constante de pérdida de control sobre el propio cuerpo.

Muchas mujeres describen sentimientos de culpa, vergüenza o frustración. La falta de respuestas claras y de tratamientos eficaces favorece la aparición de ansiedad anticipatoria: el miedo al dolor puede crear un círculo difícil de romper. Es importante tener este sufrimiento emocional en cuenta, pues sería una consecuencia directa del infradiagnóstico y de la falta de reconocimiento del problema.

Por otro lado, quienes no han cumplido su deseo de tener hijos muestran un estado de ansiedad y frustración todavía más alto. Llegan a dejar de lado lo que supone el placer de las relaciones con su pareja, poniendo el foco en cómo lograr un embarazo. Sería interesante conocer qué porcentaje de mujeres recurren a técnicas de reproducción asistida por imposibilidad de concebir una relación sexual placentera. Y todo ello como consecuencia de un diagnóstico tardío.

Hacer visible lo que durante años se ha silenciado

La vulvodinia existe y duele. Condiciona la vida de miles de mujeres. Reconocerla es el primer paso para reducir un sufrimiento innecesario y prolongado. Formar a los profesionales sanitarios, escuchar a las pacientes y dejar de normalizar el dolor femenino no es opcional: es una responsabilidad colectiva por parte de los equipos sanitarios.

Visibilizar la vulvodinia no solo mejoraría el diagnóstico: también ayudaría a las mujeres a legitimar su dolor y afrontar la posibilidad real de recuperar su bienestar físico, emocional y afectivo.

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Marina Gómez de Quero Córdoba no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Vulvodinia: cuando el dolor íntimo no se ve y lo invade todo – https://theconversation.com/vulvodinia-cuando-el-dolor-intimo-no-se-ve-y-lo-invade-todo-273035

Cuando la geopolítica entra en la farmacia: el caso de los medicamentos GLP-1

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Marta Trapero Bertran, Profesora agregada Serra Hunter e investigadora en Economia de la Salud., Universitat de Lleida

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Durante décadas, el acceso a los medicamentos se entendió como una cuestión principalmente clínica y económica. Hoy, sin embargo, se ha convertido también en un asunto geopolítico. Las tensiones internacionales, la concentración industrial y las estrategias de poder de los Estados influyen cada vez más en qué tratamientos llegan antes, a qué precio y para quién. Los fármacos agonistas del receptor GLP-1, utilizados en la diabetes y la obesidad (y cuya marca más conocida es Ozempic), ilustran con claridad esta transformación.

La pandemia de covid-19 marcó un punto de inflexión. Las vacunas evidenciaron hasta qué punto la salud depende de decisiones tomadas fuera del ámbito sanitario: control de patentes, capacidad industrial, diplomacia internacional y política comercial. Desde entonces, conceptos como “soberanía sanitaria”, “autonomía estratégica” o “seguridad del suministro” han entrado de lleno en la agenda pública. Ya no se trata solo de innovar, sino de garantizar el acceso en un mundo más fragmentado e incierto.

Tecnologías sanitarias en clave geopolítica

Este cambio de contexto afecta a todas las tecnologías sanitarias, pero es especialmente visible en los medicamentos. La innovación farmacéutica se concentra en pocos países y empresas, generando una asimetría estructural: quienes controlan la investigación, la producción y la propiedad intelectual tienen también mayor capacidad para fijar las condiciones de acceso.

En este escenario, los sistemas sanitarios se ven obligados a negociar no solo precios, sino también volúmenes, calendarios de suministro y prioridades terapéuticas. Incluso la evaluación de tecnologías sanitarias –tradicionalmente centrada en eficacia y eficiencia– se enfrenta hoy a nuevas dimensiones, como la capacidad de respuesta de las cadenas de suministro o la equidad territorial.

El fenómeno GLP-1: innovación bajo presión

Los medicamentos GLP-1, que imitan el funcionamiento de una hormona natural para controlar el azúcar en sangre, nacieron como tratamiento para la diabetes tipo 2, pero su eficacia en la pérdida de peso los ha convertido en un fenómeno global.

La demanda se ha disparado en pocos años, impulsada por la evidencia clínica, la cobertura mediática y las redes sociales. Este rápido crecimiento también ha generado riesgos de sobreutilización y expectativas poco realistas, mientras los sistemas sanitarios tratan de equilibrar innovación, seguridad y sostenibilidad.

Esta situación ha puesto de relieve un problema estructural: la innovación avanza más rápido que la capacidad de garantizar el acceso al producto. La fabricación de estos fármacos es compleja, está concentrada en pocas plantas de producción y protegida por patentes que limitan la competencia. Cuando la demanda crece de forma abrupta, el mercado no responde con la rapidez necesaria.

Las consecuencias son visibles: escasez, retrasos en el suministro y priorización de determinados mercados. Pacientes con diabetes han visto interrumpidos tratamientos, mientras que personas con obesidad encuentran barreras económicas y administrativas para acceder a esta terapia.

La geopolítica del acceso

Aquí es donde la geopolítica se vuelve decisiva. Los países con mayor poder económico y capacidad de negociación aseguran contratos preferentes; otros quedan relegados a la espera. Se reproduce así un patrón ya observado con las vacunas: el acceso depende tanto de la necesidad clínica como de la posición en el sistema internacional.

En Europa, el debate sobre la autonomía estratégica en medicamentos esenciales ha ganado fuerza. Sin embargo, gran parte de la producción y del control tecnológico sigue concentrada fuera del ámbito de decisión de muchos Estados, lo que limita la capacidad para garantizar suministros estables.

Al mismo tiempo, los medicamentos innovadores se han convertido en instrumentos de política industrial. Donde se instalan plantas de producción o centros de investigación, se generan empleo, ingresos fiscales y poder de negociación. La frontera entre política sanitaria y política económica es cada vez más difusa.

Un dilema social: innovación y desigualdad

El caso de los GLP-1 plantea una cuestión de fondo: ¿qué ocurre cuando una innovación con alto potencial en salud pública se distribuye de forma desigual y se utiliza sin una adecuada priorización clínica? Si estos fármacos consolidan su papel en la lucha contra la obesidad –uno de los grandes desafíos sanitarios del siglo XXI–, pero solo son accesibles para quienes pueden pagarlos o viven en países con mayor capacidad de negociación, el resultado puede ser un aumento de las desigualdades en salud. A ello se suma un riesgo adicional: cuando el acceso se amplía sin criterios claros, la eficacia poblacional puede verse limitada por problemas de adherencia (el seguimiento del tratamiento prescrito por parte del paciente), efectos secundarios o usos inapropiados.

Este dilema adquiere una dimensión aún mayor en un contexto de fragmentación geopolítica. Conflictos, sanciones económicas y tensiones comerciales afectan directamente a las cadenas de suministro farmacéutico, con impactos especialmente graves en los países de ingresos bajos y medios.

Más allá del mercado

La experiencia reciente muestra que confiar exclusivamente en la lógica del mercado no garantiza ni eficiencia ni equidad (recordemos los precios de las mascarillas al principio de la pandemia). La pregunta clave ya no es solo cómo financiar la innovación, sino cómo gobernarla. Esto implica explorar mecanismos de compra conjunta, acuerdos de precios basados en valor, incentivos a la producción local y una visión más amplia de la evaluación de tecnologías sanitarias, que incorpore dimensiones sociales y geopolíticas.

Los GLP-1 son, en este sentido, un caso paradigmático. Anticipan los retos que traerán otras terapias avanzadas: medicamentos personalizados, terapias génicas o soluciones digitales basadas en datos. Todas ellas dependerán de infraestructuras globales y de decisiones que se toman más allá del ámbito clínico.

Mirar al futuro

La gran lección es clara: el acceso a la innovación sanitaria ya no puede pensarse al margen de la geopolítica. Si no se incorporan estas dinámicas a la planificación sanitaria, corremos el riesgo de construir sistemas cada vez más sofisticados, pero también más desiguales.

En última instancia, el debate sobre los GLP-1 no es solo farmacológico. Es un debate sobre qué modelo de salud queremos en un mundo interdependiente pero fragmentado, y sobre si los avances científicos llegarán realmente a toda la población.

The Conversation

Marta Trapero Bertran no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Cuando la geopolítica entra en la farmacia: el caso de los medicamentos GLP-1 – https://theconversation.com/cuando-la-geopolitica-entra-en-la-farmacia-el-caso-de-los-medicamentos-glp-1-274789

Negociar, forzar y resistir: así operan las élites políticas y digitales de EE.UU.

Source: The Conversation – (in Spanish) – By José-Francisco Jiménez-Díaz, Profesor Titular de Ciencia Política y de la Administración, Universidad Pablo de Olavide

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El poder político no se tiene, más bien se ejerce. Pero ejercerlo implica negociar y gestionar las resistencias que provoca. Desde este ángulo se entiende mejor cómo ejercen o han ejercido el poder los actuales líderes de Estados Unidos: Donald Trump, Elon Musk, James D. Vance y Marco Rubio. Todos ellos, por sus posiciones y relaciones, disponen de un potencial transformador inédito.

Foucault y las relaciones de dominación

Michel Foucault (1926-1984), el pensador político más citado de la historia según Google Académico, nació, vivió y murió en el siglo XX. Todavía, en muchos sentidos, las élites políticas y las ciudadanías nacionales no han superado el contexto del siglo pasado. Sin embargo, los dirigentes de los estados digitales (Bezos, Musk, Zuckerberg, etc.) alardean de su poder ubicuo.

Foucault nos legó un concepto innovador de poder político. Para él, el poder no se tiene, se ejerce. Tener un cargo de poder no es lo mismo que ejercerlo.

El poder no es tangible, sino que se desenvuelve por medio de un entramado relacional. Quienes luchan por el poder se implican en relaciones de dominación. Estas relaciones se presentan mediante tres elementos: negociación, fuerza y resistencia en cierto campo. Comprender cómo funcionan dichos elementos requiere concebir el poder como un dispositivo relacional y simbólico.

El poder en el pensamiento político

Uno de los objetivos principales de la historia de las ideas es definir y comprender el fenómeno del poder político. La tradición de pensamiento occidental debatió cuestiones centrales al respecto: ¿qué es? (Sócrates, Platón), ¿quién debe ser el titular? (Platón, Aristóteles y Cicerón), ¿con qué finalidad utilizarlo? (Agustín de Hipona, Tomás de Aquino), ¿cómo ejercerlo? (Maquiavelo), ¿con qué limitaciones practicarlo? (Locke, Montesquieu), ¿sobre qué bases se fundamenta su legitimidad? (Weber).

Foucault, lector de Max Weber, reveló que el ejercicio del poder moderno muda de formas visibles y discontinuas (castigo físico) hacia formas sutiles y continuas (vigilancia y vida modulada por las tecnologías del poder). Su obra Vigilar y castigar expone esta mudanza. En el presente, los algoritmos vigilan, normalizan y disciplinan a un ser humano superado por los avances informáticos. Simone Weil y Hannah Arendt anticiparon varias ideas foucaultianas.

Donald Trump y el ejercicio del poder

La perspectiva de Foucault es útil para comprender el despliegue del poder presidencial en Estados Unidos. Asombra cómo lo ejerce Donald Trump (nacido en 1946). El magnate inmobiliario fue frenado durante su primer mandato (2017-2021) por su equipo para tomar algunas decisiones. Ahora, Trump dispone de colaboradores más fieles al movimiento MAGA (Make America Great Again), controla instituciones centrales y gobierna concentrando mucho poder.

En su segundo mandato, Trump encarna el superpoder de la persona con más margen de negociación en el marco de la presidencia estadounidense. El desarrollo de las estrategias de presión arancelaria han puesto a prueba dicho margen negociador, desde una perspectiva personal.

Pero los equipos que lideran esas conversaciones revelan otras muchas de las pretensiones presidenciales. En este caso, se trata de personas que negocian los asuntos diarios, como el vicepresidente James D. Vance, que, con 41 años (comparados con los 79 del presidente), ocupa un papel más relevante del habitualmente ostentado por este cargo.

Por su parte, Marco Rubio, Secretario de Estado y encargado de representar a Estados Unidos en el extranjero, negocia asuntos cruciales de la política mundial.

Prueba de esta presencia negociadora es el papel que Vance y Rubio jugaron en la reunión con el presidente Zelenski, el 28 de febrero de 2025.

Musk, la tecnología y el biopoder

Por su parte, el hombre más rico del planeta, Elon Musk, fue nombrado Consejero Superior del presidente de los Estados Unidos y administrador del Departamento de Eficiencia Gubernamental. Pero presidente y consejero deshicieron su alianza a finales de mayo de 2025 por diferencias relacionadas con la Big Beautiful Bill, una ley fiscal federal promovida por Trump y criticada por Musk, y otras cuestiones.

No obstante, los líderes tecnológicos siguen influyendo sobre el presidente. Este sabe que los primeros ejercen poder continuado sobre las vidas de muchos sujetos (biopoder). El biopoder promueve una vida conforme al poder.

El liderazgo de Trump y su impacto en Europa

El liderazgo político requiere la habilidad negociadora de quienes lo ejercen. Para los presidentes de Estados Unidos del último siglo, liderar casi siempre consistió en negociar con los fuertes e imponerse por la fuerza a los débiles. Pero el poder es relacional y los débiles pueden fortalecerse.

La Administración Trump, según la Estrategia Nacional de Seguridad (NSS, por sus siglas en inglés) de 2025, sustituye el lenguaje liberal democrático por otro soberanista e identitario. Ello implica la “ruptura doctrinal con la tradición del orden liberal” y el regreso a la política del poder duro (fuerza). En la NSS se considera a la Unión Europea un actor débil, y se apoya a partidos nacionalistas conservadores que cuestionan la integración europea.

Negociar, forzar y resistir

Trump conoce la negociación y el manejo de la fuerza. Pero saber gobernar una gran empresa no capacita para gobernar un país tan complejo como Estados Unidos. Los agentes fuertes de las esferas económicas, políticas y tecnológicas estadounidenses están aliados, pero esto podría cambiar. Y desentenderse de los actores en declive tiene consecuencias inesperadas. El giro de la NSS sacude las debilitadas instituciones liberales democráticas de Estados Unidos.

La oligarquía tecnológica ostenta un poder efectivo para definir los marcos y relatos políticos. Y Trump sabe utilizarlos en su beneficio. Musk, quien dirige un estado digital (Tesla, Red social X, SpaceX, Neuralink, entre otras empresas), ejerció el poder político y se tornó en elemento clave del equipo trumpista. Se atribuyó el soporte tecnológico (TECH support) al gobierno estadounidense. Otros líderes tecnológicos han dicho lo mismo a su modo (Bezos, Gates, Pichai, Zuckerberg, etc.). Los avances chinos en Inteligencia Artificial (IA) justifican el valor de dicho soporte.

El equipo presidencial de Estados Unidos habrá advertido que todo poder genera resistencias, como destacó Foucault. El poder ejercido por los fuertes provoca la reacción de los débiles. Muestra de ello son las recientes protestas contra el Gobierno estadounidense, así como la elección del joven treintañero de origen inmigrante para la alcaldía de Nueva York, Zohran Mamdani.

Las escenas de poder que protagonizan Trump y su equipo crean variadas resistencias en el mundo (China, Unión Europea, Ucrania, etcétera). Muchas críticas al poder de Trump radican en Estados Unidos: la sociedad civil estadounidense opone resistencias al poder constituido del presidente. Un hecho que se constata también a través de la reacción política y ciudadana que han desatado las violentas intervenciones del ICE (Inmigration and Customs Enforcement) en Minneapolis.

En su segundo mandato Trump muestra el espectáculo diario de su poder. Pero la exhibición del poder trumpista revela también las debilidades de los fuertes.

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José-Francisco Jiménez-Díaz es miembro de Asociación Española de Ciencia Política y de la Administración (AECPA). También ha recibido financiación para el proyecto titulado “Análisis generacional del liderazgo político presidencial en España: estudio del Gobierno central y del Gobierno andaluz”. Proyecto de investigación en el marco de Ayudas al Desarrollo de Líneas de Investigación Propias, VI Plan Propio de Investigación y Transferencia (2023-2026), Universidad Pablo de Olavide. Referencia: PPI2404.

ref. Negociar, forzar y resistir: así operan las élites políticas y digitales de EE.UU. – https://theconversation.com/negociar-forzar-y-resistir-asi-operan-las-elites-politicas-y-digitales-de-ee-uu-251334

La regularización masiva de 500 000 inmigrantes indocumentados en España no es extrema ni oportunista, y tiene precedentes

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Asbel Bohigues, Profesor de Ciencia Política, Universitat de València

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Mientras los gobiernos de todo el mundo endurecen los controles migratorios, España ha tomado un camino sorprendentemente diferente. En enero de 2026, el Consejo de Ministros aprobó un decreto que abre la vía a la residencia legal para cientos de miles de migrantes indocumentados que ya viven en el país. En un momento en el que las deportaciones, las detenciones y la exclusión dominan los debates sobre migración en otros lugares, España ha optado por la regularización.

La medida permite a los migrantes sin estatus legal solicitar permisos de residencia temporal, sacándolos de la invisibilidad administrativa. El contraste con otros países es notable. Mientras que el ICE intensifica sus operaciones en Estados Unidos y los gobiernos europeos –incluido el del Reino Unido– avanzan hacia políticas de inmigración más duras, España ha manifestado su voluntad de integrar en lugar de excluir.

Un largo camino

El decreto no es el resultado de una iniciativa gubernamental repentina, sino de un largo proceso político y social. Sus raíces se encuentran en una iniciativa legislativa popular, un mecanismo consagrado en la Constitución que permite a los ciudadanos presentar propuestas legislativas al Parlamento con al menos 500 000 firmas de apoyo.

En este caso, más de 700 000 personas respaldaron una iniciativa promovida por organizaciones sociales que exigían la regularización extraordinaria de los migrantes que viven en España sin papeles. Según los organizadores, alrededor de 500 000 personas se veían afectadas, lo que significa que residían y trabajaban en España sin acceso a los derechos básicos.

En abril de 2024, el Congreso de los Diputados votó por abrumadora mayoría a favor de estudiar la propuesta. Un total de 310 diputados la apoyaron, con solo 33 votos en contra; Vox fue el único que se opuso. A pesar de este amplio respaldo parlamentario, la iniciativa se estancó a finales de ese año y siguió bloqueada.

El decreto aprobado en enero de 2026 reaviva explícitamente la propuesta ciudadana, pero también se basa en experiencias anteriores. El precedente más notable se remonta a 2005, cuando el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero regularizó a más de 570 000 inmigrantes indocumentados.

Este proceso previo desempeña un papel importante en el debate actual: una investigación ha descubierto que condujo a un aumento de los ingresos fiscales y de las cotizaciones a la seguridad social, así como a una mejora de los resultados del mercado laboral. Es fundamental señalar que no provocó el efecto llamada a gran escala que suelen citar los detractores de las políticas de regularización.




Leer más:
¿Provocan las regularizaciones de migrantes un efecto llamada? Esto dicen los datos de los últimos 80 años


¿Qué se ha aprobado exactamente?

En virtud del nuevo régimen, cualquier ciudadano extranjero que ya se encontrara en España antes del 31 de diciembre de 2025 podrá solicitarlo, siempre que pueda demostrar al menos cinco meses de residencia continuada. La prueba de residencia puede acreditarse mediante documentos públicos o privados, o una combinación de ambos. Los solicitantes no deben tener antecedentes penales y no deben ser considerados una “amenaza para el orden público”.

En el caso de los solicitantes de asilo, la elegibilidad depende de que hayan presentado una solicitud de protección internacional antes del 31 de diciembre de 2025 y puedan documentarla.

Los solicitantes seleccionados recibirán un permiso de residencia válido por un año. Transcurrido ese periodo, deberán pasar a una de las categorías de residencia ordinaria previstas en la normativa española de inmigración. La medida no concede la residencia permanente, la ciudadanía ni el derecho de voto (excepto en las elecciones locales, pero en condiciones muy exigentes).

Su objetivo principal es la formalización. La regularización permite a las personas que ya viven y trabajan en España entrar en el mercado laboral legal, pagar impuestos y cotizar a la seguridad social, en lugar de permanecer atrapadas en la economía informal. El proceso se aplica por igual independientemente de la nacionalidad.

La unidad familiar es otro de los pilares del decreto. Los hijos menores de edad de los solicitantes que ya se encuentran en España pueden regularizarse al mismo tiempo, recibiendo permisos de residencia válidos por cinco años. El Gobierno también ha confirmado que los menores a cargo de migrantes indocumentados y solicitantes de asilo que cumplan los requisitos están cubiertos por la medida.

Las estimaciones oficiales sugieren que más de 500 000 personas podrían beneficiarse, pero esta cifra podría ser inferior a la real. Según un informe reciente del think tank económico Funcas, basado en datos de 2025, el número de personas que viven en situación irregular en España podría ascender a 840 000.

El momento es importante

Más allá de su contenido, el momento en que se ha promulgado el decreto ha generado una intensa controversia política. Llega en un momento de evidente fragilidad para la coalición gobernante, en particular para el Partido Socialista (PSOE).

El Gobierno se ha enfrentado a resultados decepcionantes en las elecciones regionales, relaciones cada vez más tensas con sus aliados parlamentarios, en particular con el partido nacionalista catalán Junts. También existe un clima generalizado de malestar político relacionado con las acusaciones de corrupción que afectan a miembros del PSOE, incluida la familia del presidente Pedro Sánchez.

En este contexto, el Partido Popular (PP) y Vox han acusado al Gobierno de utilizar la política migratoria como distracción, señalando el mortal accidente ferroviario ocurrido en Adamuz el 18 de enero, que se cobró al menos 46 vidas, así como la crisis generalizada del sector ferroviario.

Sin embargo, esta narrativa de distracción pasa por alto la larga gestación de la medida. La recogida de firmas para la iniciativa legislativa popular comenzó en 2021, y el Congreso respaldó formalmente la propuesta en abril de 2024, casi 21 meses antes de que el decreto fuera finalmente aprobado en 2026.

La aritmética parlamentaria también ha desempeñado un papel importante en esta decisión, ya que el Ejecutivo español carece de mayoría parlamentaria. Desde las elecciones de 2023, los votos combinados del PP, Vox y Junts (que apoyó a Sánchez en 2023, pero que ya no puede considerarse un aliado parlamentario) suman una estrecha mayoría de derecha, a pesar de que el propio Gobierno está liderado por la izquierda.

Esto ayuda a explicar la decisión de proceder mediante un real decreto, un instrumento normativo que no requiere la ratificación parlamentaria. No se trata de un caso aislado: medidas como el gasto en defensa también se han promovido de esta manera.

Gobernar mediante la regularización

Irónicamente, en un sistema parlamentario como el español, en el que el Ejecutivo surge de una votación de investidura, el mismo Gobierno que se formó con el respaldo parlamentario en 2023 está ahora haciendo todo lo posible para evitar las votaciones en el Parlamento. España no ha aprobado un nuevo presupuesto estatal desde 2022, y el Gobierno ni siquiera presentó un proyecto de presupuesto en 2025.

La razón es sencilla: reunir una mayoría se ha vuelto extraordinariamente complejo. Cualquier coalición viable debe incluir no solo a los partidos gobernantes, el PSOE y Sumar, sino también a los nacionalistas regionales y a los partidos independentistas, así como a fuerzas tanto de izquierda como de derecha, todos con sus propias agendas, rivalidades y tensiones internas.

Nada de esto es nuevo. Los gobiernos en minoría y los parlamentos fragmentados son características habituales de la política española. Lo que sí es nuevo, sin embargo, es la intensidad de la polarización política, que crea la impresión de un escenario excepcional o totalmente novedoso.

Desde esta perspectiva, el decreto de regularización puede entenderse como un intento del Gobierno de recuperar la iniciativa sin pasar por el Congreso, marcar la agenda política y reparar las tensas relaciones con Podemos.

Aunque Podemos solo cuenta con cuatro de los 350 escaños de la cámara, esos escaños son decisivos: en un parlamento minoritario, ninguno puede darse por sentado. Así es como funcionan los gobiernos minoritarios, configurando la agenda y negociando constantemente con otras fuerzas políticas, y en ese sentido, no hay nada extraordinario aquí: es simplemente un gobierno que gobierna.

En última instancia, el decreto refleja una elección política más amplia. Mientras que muchos gobiernos dan prioridad al cierre de fronteras y a la expulsión, España ha optado por abordar la realidad de que cientos de miles de personas ya vivían y trabajaban en el país sin estatus legal.

La experiencia pasada demuestra que incorporarlos al sistema legal fortalece las finanzas públicas, mejora la cohesión social y, sobre todo, devuelve los derechos a personas que ya forman parte de la sociedad española.

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Asbel Bohigues no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. La regularización masiva de 500 000 inmigrantes indocumentados en España no es extrema ni oportunista, y tiene precedentes – https://theconversation.com/la-regularizacion-masiva-de-500-000-inmigrantes-indocumentados-en-espana-no-es-extrema-ni-oportunista-y-tiene-precedentes-275509

La brecha que nace en las aulas y termina en el salario: por qué siguen faltando mujeres en las STEM

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Yolanda González-Arechavala, Profesora del Departamento de Telemática y Computación de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería ICAI y Directora de la Cátedra Mujer STEM de Comillas ICAI-CIHS, Universidad Pontificia Comillas

El papel de la mujer en algunas profesiones viene determinado desde las creencias que mamamos desde pequeños. Hanna Barakat & Cambridge Diversity Fund / https://betterimagesofai.org , CC BY-SA

El empleo tecnológico crece, la digitalización avanza y los perfiles STEM –ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas– se han convertido en algunos de los más demandados del mercado laboral. Son áreas con empleos estables, salarios por encima de la media y perspectivas de futuro difíciles de igualar. Sin embargo, la presencia femenina en estos estudios y profesiones continúa siendo muy reducida.

En un estudio reciente, hemos comprobado que esta desigualdad no surge en el momento de buscar trabajo: empieza mucho antes, en la escuela y en la elección de estudios, y acompaña a las mujeres durante toda su trayectoria profesional. Que la brecha salarial persista no debería sorprendernos si observamos cómo se distribuyen chicos y chicas en las etapas formativas.

Cuando la elección educativa limita el futuro

La formación profesional (FP), convertida ya en una vía clave hacia el empleo, refleja con claridad esta desigualdad. En los últimos cursos, únicamente en torno al 9 % de los estudiantes de FP STEM Básica y Grado Medio son mujeres y en FP STEM Grado Superior esa cifra se sitúa alrededor del 15 %.

Si ampliamos el foco, el patrón es aún más contundente: de cada cien mujeres matriculadas en FP, solo una minoría (alrededor del 10 %) escoge familias profesionales STEM. Esto significa que las actividades económicas con mejores oportunidades –industria, tecnología, automatización, digitalización…– tienen muy poca representación femenina desde la base. Y es una situación que, pese a los esfuerzos realizados, apenas ha variado en estos cuatro últimos años.

Porcentaje de elección de FPI STEM por sexo en los cursos 2019-2020 y 2023-2024, periodos en los que apenas ha habido variaciones.
Yolanda González-Arechavala a partir de las Estadísticas del Alumnado de Formación Profesional (MEFD, 2025b).

Electricidad y fabricación, ¿cosas de chicos?

La brecha se acentúa en familias profesionales como Instalación y Mantenimiento, Electricidad y Electrónica o Fabricación Mecánica, donde la presencia femenina apenas alcanza entre el 2 % y el 6 %. Estos entornos, masculinizados desde hace décadas, transmiten un mensaje implícito que influye en las elecciones: aún hoy, muchas jóvenes no se ven a sí mismas en estas profesiones porque no encuentran referentes ni se sienten identificadas con el ambiente.

Estas decisiones tienen consecuencias que se arrastran durante años. Si las mujeres no acceden a los estudios que llevan a los sectores más dinámicos y mejor remunerados, su posición en el mercado laboral queda condicionada desde el inicio. No es una cuestión de talento, sino de un sistema que orienta, de forma sutil pero persistente, a mujeres y hombres hacia caminos distintos.

La brecha salarial empieza en el aula

La desigualdad salarial entre hombres y mujeres no se explica únicamente por discriminaciones directas en las empresas. Tiene raíces más profundas: si la mayoría de las mujeres se forma en disciplinas con menor reconocimiento salarial y menos posibilidades de ascenso, acabarán concentrándose en sectores peor pagados. Y, si los hombres dominan las áreas técnicas, con mayor demanda y mejores salarios, la diferencia se amplifica.

El acceso desigual a los estudios STEM explica buena parte de la brecha salarial posterior. Las profesiones tecnológicas ofrecen empleo rápido, contratos estables y sueldos superiores, pero la infrarrepresentación femenina en estas titulaciones reduce sus oportunidades de acceder a esos puestos.

Incluso cuando llegan a profesiones STEM, suelen encontrarse en minoría. Este aislamiento tiene impacto en la confianza, la permanencia y las posibilidades de promoción. Para muchas, implica recorrer su carrera profesional en un entorno donde la cultura de trabajo continúa pensada por y para hombres.

La universidad: una desigualdad que persiste con matices

En la universidad, la imagen es algo más compleja. En la mayoría de las titulaciones de Ciencias –Biología, Química, Biotecnología, Ciencias del Mar o Ciencia y Tecnología de los Alimentos– la brecha de género no es muy destacada. Incluso, en ciertos periodos, las mujeres han sido mayoría durante décadas.

Evolución temporal por sexo en grados de la rama Ciencias.
Yolanda González-Arechavala a partir de series históricas de UNIVBASE (MCIU, 2025a).

El problema se concentra, sobre todo, en la rama de Ingeniería y Arquitectura. En la mayor parte de las ingenierías, los hombres siguen siendo una clara mayoría. En las ingenierías TIC –Informática, Computadores, Videojuegos…– la proporción de mujeres ronda el 15 % y, en algunos grados, se mantiene por debajo, incluso cuando crece el número global de estudiantes.

Evolución temporal por sexo en grados de la rama de Ingeniería y Arquitectura.
Y. González-Arechavala a partir de series históricas de UNIVBASE (MCIU, 2025a).

Resulta especialmente llamativo el caso de Ingeniería Informática: en los años ochenta, cuando la disciplina todavía era incipiente, las mujeres representaban porcentajes elevados (superan el 30 %), según los registros de Univbase. Con el tiempo, la consolidación de estereotipos masculinos asociados a la tecnología hizo que ese porcentaje se redujera de forma drástica, hasta situarse en niveles muy bajos durante las últimas décadas.

Existen excepciones que ayudan a comprender el fenómeno: Ingeniería Biomédica es una de las pocas titulaciones de ingeniería donde las mujeres no solo son mayoría, sino que aumentan curso tras curso. ¿Qué diferencia a esta carrera del resto? Su vinculación con la salud y el cuidado, ámbitos culturalmente asociados a lo femenino. El contraste demuestra que la brecha no se debe a capacidades distintas, sino a expectativas sociales profundamente arraigadas.

Por qué cuesta tanto cerrar esta brecha

La persistencia de estas desigualdades tiene múltiples causas: estereotipos sobre lo que “es propio” de chicas y chicos, falta de modelos femeninos visibles, orientación educativa sesgada, cultura organizativa de los sectores tecnológicos o la percepción de que ciertos entornos siguen siendo hostiles para las mujeres. Estos factores se refuerzan entre sí y generan un círculo difícil de romper.

La buena noticia es que hay margen de actuación. Fomentar vocaciones científicas desde la infancia, visibilizar referentes, formar al profesorado, revisar sesgos en la orientación académica, mejorar la cultura de los centros formativos y dignificar la FP técnica pueden tener un impacto real. No basta con animar a las chicas a estudiar ingeniería: es necesario transformar los espacios y las narrativas que rodean estas disciplinas.

Una oportunidad que el país no debería desaprovechar

La brecha de género en STEM no es solo un problema de igualdad. Es un problema económico. España necesita más profesionales tecnológicos y científicos. Reducir la brecha no es solo ampliar opciones para las mujeres: es garantizar que el país pueda afrontar su propio futuro tecnológico y que se tenga en cuenta la diversidad de nuestra sociedad.

Si queremos un mercado laboral justo, competitivo e innovador, es imprescindible comenzar por donde empieza todo: por las aulas, donde se construyen –o se limitan– las oportunidades del mañana.


En la elaboración de este artículo han colaborado Carmen Fernández Herrero, estudiante de 1º de Máster de Tecnologías Industriales de la Universidad Pontificia Comillas, y Blanca Díaz Cirera, estudiantes de 2º de Máster de Tecnologías Industriales y ADE de la Universidad Pontificia Comillas.


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Yolanda González-Arechavala no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. La brecha que nace en las aulas y termina en el salario: por qué siguen faltando mujeres en las STEM – https://theconversation.com/la-brecha-que-nace-en-las-aulas-y-termina-en-el-salario-por-que-siguen-faltando-mujeres-en-las-stem-275701

La primera ministra japonesa arrasa en las elecciones. ¿Cumplirá con su agenda?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Adam Simpson, Senior Lecturer in International Studies in the School of Society and Culture, Adelaide University

La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, ha conseguido una victoria aplastante para el Partido Liberal Democrático (PLD) en las elecciones parlamentarias que convocó poco después de asumir el cargo. Ahora que ha consolidado su poder en la legislatura japonesa (denominada Dieta), la gran pregunta es qué hará con él.

Desde su ascenso al cargo de primera ministra en una votación parlamentaria en octubre, la ultraconservadora Takaichi ha trastocado el normalmente sobrio sistema político japonés. Para empezar, porque ha conectado con los votantes más jóvenes como ningún otro líder japonés en la historia reciente gracias a su presencia en las redes sociales, su icónico sentido de la moda y su talento diplomático. Es más, en un momento digno de una estrella de rock, mostró sus habilidades con la batería en una jam session con el líder de Corea del Sur.

La primera ministra japonesa, Takaichi Sanae, y el presidente surcoreano, Lee Jae Myung, tocando juntos la batería.

Takaichi ha aprovechado astutamente la fase de luna de miel de su liderazgo convocando elecciones anticipadas para ganar más poder en la Dieta antes de que su popularidad decaiga.

Eso sí, ahora los votantes esperan ver un retorno de su inversión, y Takaichi se enfrenta a la tarea de cumplir sus promesas. Mejorar el nivel de vida en un país con una población activa en rápido descenso y un envejecimiento demográfico sin inmigración masiva pondrá a prueba sus habilidades políticas mucho más que ganar unas elecciones.

Una victoria electoral improbable

Aunque el PLD de Takaichi ha estado en el gobierno durante la mayor parte de la historia de la posguerra de Japón, recientemente ha experimentado una serie de malos resultados electorales.

En 2024 perdió la mayoría en la Cámara Baja que ostentaba junto con su entonces socio de coalición, Komeito, tras una serie de escándalos de corrupción. Luego, el año pasado, la coalición perdió su mayoría en la Cámara Alta, dejando al gobierno pendiendo de un hilo.

El partido inició su notable cambio de rumbo tras la dimisión del entonces primer ministro Shigeru Ishiba en septiembre, a raíz de esos reveses electorales.

Muchas encuestas preelectorales predijeron una victoria considerable para el PLD y su nuevo socio de coalición, Nippon Ishin (el Partido de la Innovación de Japón). Takaichi también recibió un impulso con el respaldo del presidente estadounidense Donald Trump. Aunque la opinión pública japonesa tiene una impresión desfavorable de Trump, también sabe que Estados Unidos es su máximo garante de seguridad frente a China, además de ser el principal destino de las exportaciones de Japón.

No obstante, existían algunas dudas sobre si la popularidad de Takaichi, especialmente entre los votantes más jóvenes, se traduciría en votos.

Al final, su éxito electoral se ha contagiado al resto de su partido. A pesar de las temperaturas bajo cero y las nevadas récord en algunos lugares, el PLD ha vuelto cómodamente al poder con una mayoría mucho mayor en la Cámara Baja. La coalición cuenta ahora con una mayoría cualificada de dos tercios, lo que significa que puede pasar por alto a la Cámara Alta para impulsar su agenda legislativa.

¿Una postura más firme con China?

Desde que asumió el cargo de primera ministra, la belicista Takaichi ha adoptado una postura firme hacia China.

En noviembre, enfureció a Pekín al afirmar que Japón podría intervenir militarmente para ayudar a proteger Taiwán ante una posible invasión china. Esto provocó feroces ataques por parte de China contra Takaichi, que continuaron hasta bien entrado el nuevo año.

Aunque la opinión pública japonesa está dividida sobre si salir en ayuda de Taiwán en caso de conflicto con China, ahora existe un fuerte apoyo a la promesa de Takaichi de aumentar el presupuesto de defensa al 2 % del PIB para marzo de este año, dos años antes de lo previsto.

En diciembre, el Gabinete aprobó un aumento del 9,4 % en el gasto de defensa para alcanzar este objetivo, centrándose en la producción nacional y en capacidades avanzadas (cibernéticas, espaciales y de ataque a larga distancia).

En respuesta a las crecientes amenazas de China, Corea del Norte y Rusia, el Gobierno de Takaichi también tiene previsto revisar las estrategias fundamentales de seguridad y defensa de Japón este año.

Las dificultades económicas en primer plano

Por mucho que importe la defensa, Takaichi será juzgado en última instancia por la opinión pública en lo que respecta a la política económica.

La población está cada vez más preocupada por el aumento de la inflación y el estancamiento de los salarios, que provocan una caída del nivel de vida.

Un ejemplo claro de ello: el precio del arroz se ha duplicado desde 2024, alcanzando un nuevo máximo el mes pasado. La indignación pública por el aumento del precio del arroz incluso provocó la dimisión del ministro de Agricultura el año pasado.

La inflación estuvo 45 meses consecutivos por encima del objetivo del 2 % del Banco de Japón. Y aunque los salarios nominales han repuntado recientemente, los ingresos reales han disminuido durante los últimos cuatro años.

Takaichi ha convertido la lucha contra el coste de la vida en una prioridad. Ha prometido suspender durante dos años el impuesto del 8 % sobre los alimentos en Japón. Y el año pasado, su Gobierno anunció un paquete de estímulos de 135 000 millones de dólares estadounidenses (más de 130 000 millones de euros), que incluye subvenciones para las facturas de electricidad y gas.

Sin embargo, estas políticas aumentarán el déficit presupuestario del Gobierno, lo que se sumará a los ya altísimos niveles de deuda pública del país.

El mes pasado, los precios de los bonos del Estado japonés se desplomaron después de que Takaichi convocara las elecciones, ya que los mercados pronosticaban que una victoria del PLD daría lugar a una política fiscal más laxa y a un aumento de la deuda pública.

Es poco probable que el Banco de Japón intervenga para apoyar el mercado de bonos en cualquier crisis futura, lo que dejará al Gobierno con unos costes de financiación más elevados, lo que aumentará aún más la deuda pública.

Japón también se enfrenta a enormes retos relacionados con la disminución de la población y la mano de obra.

Es demasiado pronto para saber si Takaichi tiene las respuestas a estos retos. Pero ahora tiene el poder, la autoridad y la libertad para llevar a cabo con valentía su agenda política. Ahora tendrá que ofrecer el tipo de cambio que espera el electorado.

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Adam Simpson no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. La primera ministra japonesa arrasa en las elecciones. ¿Cumplirá con su agenda? – https://theconversation.com/la-primera-ministra-japonesa-arrasa-en-las-elecciones-cumplira-con-su-agenda-275454

El norovirus que ha obligado a posponer un partido de los Juegos Olímpicos de Invierno

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Raúl Rivas González, Catedrático de Microbiología. Miembro de la Sociedad Española de Microbiología., Universidad de Salamanca

MikeDotta/Shutterstock

El 5 de febrero, el Comité Olímpico Internacional, el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano Cortina 2026 y la Federación Internacional de Hockey sobre Hielo decidieron posponer el partido que enfrentaba a Finlandia y Canadá, actual campeón olímpico, en la competición olímpica de hockey sobre hielo femenino.

La decisión fue tomada tras detectar varios casos de norovirus. Catorce integrantes del equipo finlandés, incluyendo jugadoras y personal técnico, resultaron infectadas o tuvieron que ser aisladas. Simultáneamente, apareció un caso positivo en el equipo de hockey sobre hielo femenino de Suiza, lo que obligó a la jugadora afectada a aislarse en una habitación individual y al resto del grupo a extremar las precauciones, llegando incluso a no estar presentes en el desfile de la ceremonia de apertura.

A pesar de la alarma inicial, el Comité Olímpico Internacional (COI) ha intentado calmar los ánimos y ha declarado que de momento no hay un brote generalizado, sino casos aislados y contenidos en delegaciones específicas.

Un protocolo de respuesta rápida

Para contener un posible brote de norovirus en los Juegos de Milano Cortina 2026 y evitar que afecte a más disciplinas, el Comité Olímpico Internacional (COI) y las delegaciones nacionales han implementado un protocolo de respuesta rápida.

Éste incluye el aislamiento de los deportistas con síntomas, posponer partidos si fuera necesario para permitir que el periodo de incubación y contagio pase sin afectar la integridad de la competición y establecer un sistema de vigilancia activa para cualquier persona que haya compartido transporte o vestuarios con los casos positivos. También se han intensificado las labores de desinfección en la Milano Rho Ice Hockey Arena y en las zonas comunes de las seis Villas Olímpicas, además de instalar puntos adicionales de lavado de manos, reforzar las inspecciones de seguridad alimentaria y evitar el autoservicio en el catering.

La principal causa de gastroenteritis aguda en el mundo

El norovirus es un virus de ARN monocatenario perteneciente a la familia Caliciviridae, y es la principal causa de gastroenteritis aguda (GEA) en el mundo, provocando cerca de 685 millones de casos al año. Globalmente, se estima que ocurren 1,5 millones de muertes por GEA, de las cuales entre 136 000 y 278 000 son debidas al norovirus.

Fue identificado por primera vez en 1968 durante un brote de gastroenteritis aguda en Norwalk (Ohio, EE. UU.), donde se aisló de las heces de pacientes afectados. Por esta circunstancia, en primera instancia recibió el nombre de “virus de Norwalk”.

En la actualidad, se conocen 10 genogrupos y 49 genotipos. La clasificación en genogrupos y genotipos está basada en la diversidad de aminoácidos en dos proteínas, VP1 y ORF1. Las infecciones humanas se deben predominantemente a los genogrupos GI, GII y GIV, siendo el genogrupo GII la causa más común de gastroenteritis.

Mueren más niños y ancianos

Los niños, ancianos y personas inmunocomprometidas son especialmente susceptibles a desarrollar cuadros graves. En países de bajos ingresos, la mortalidad es común en niños debido a la deshidratación. Por el contrario, en países desarrollados, las muertes ocurren principalmente en ancianos.

El norovirus es muy contagioso y se propaga con mucha facilidad y rapidez a través de personas enfermas y alimentos, agua y superficies contaminadas. La infección causa náuseas, dolor abdominal y vómitos y diarrea graves y repentinos.

Por lo general, las personas empiezan a tener síntomas entre 12 y 48 horas después de haber estado expuestas al norovirus. Aunque dichos síntomas suelen durar entre 24 y 48 horas, la debilidad posterior puede afectar seriamente el rendimiento de un atleta de élite.

El norovirus es ampliamente reconocido por su capacidad de provocar brotes rápidos y masivos en lugares cerrados o semicerrados, donde la alta concentración de personas y la convivencia estrecha facilitan la transmisión. Es el caso de hospitales, residencias de ancianos, guarderías, escuelas y, en especial, en cruceros. Y desde luego, una villa olímpica también puede ser un escenario perfecto para que se produzca un brote.

Ya pasó en el Campeonato Mundial de Atletismo de Londres 2017

El brote de norovirus ocurrido durante el Campeonato Mundial de Atletismo de Londres 2017 fue uno de los incidentes sanitarios más mediáticos en la historia reciente del deporte, generando una controversia significativa sobre las medidas de cuarentena. Afectó al rendimiento de varios atletas de élite, como el velocista de Botsuana Isaac Makwala, uno de los favoritos para las medallas en los 200 y 400 metros lisos.

En los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeongchang 2018 también hubo un brote de norovirus, con 261 casos totales confirmados.

El norovirus representa una amenaza para la industria turística porque tiene un impacto desproporcionado debido a la alta visibilidad mediática. Por esa razón, la prevención y el manejo de brotes de gastroenteritis aguda en cruceros siguen estándares y planes de higiene acordados internacionalmente. Entre otras medidas, se realiza un cribado previo al embarque, existe un protocolo de vigilancia una vez a bordo y se aisla a las personas infectadas. La aplicación de medidas de higiene ambiental y la educación de la tripulación y los pasajeros sobre el lavado de manos y la notificación de síntomas también son esenciales. En caso de brote, se cierran los restaurantes de autoservicio.

En el año 2025 fueron confirmados al menos 17 brotes en cruceros.

Sin medicamentos específicos

No hay medicamentos específicos para tratar las infecciones por norovirus. En la mayoría de los casos los síntomas desaparecen por sí solos después de unos días. Sin embargo, es importante mantenerse hidratado para prevenir la deshidratación severa y guardar reposo.

Los casos más graves pueden requerir tratamiento médico para prevenir la deshidratación, especialmente en niños pequeños, ancianos y personas con sistemas inmunológicos debilitados.

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Raúl Rivas González no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. El norovirus que ha obligado a posponer un partido de los Juegos Olímpicos de Invierno – https://theconversation.com/el-norovirus-que-ha-obligado-a-posponer-un-partido-de-los-juegos-olimpicos-de-invierno-275467

¿Nacemos sabiendo lo que es la belleza… o lo aprendemos?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Antonio Félix Vico Prieto, Profesor Educación Musical, Universidad de Jaén, Universidad de Jaén

_Venus del espejo_ de Velázquez, uno de los ejemplos sobre los que se estudia la composición áurea en el arte. National Gallery/Wikimedia Commons

Desde hace siglos, artistas, arquitectos y científicos han sentido una fascinación especial por un número: 1,618…. Es la famosa proporción áurea, una relación matemática que aparece en templos griegos, las pinturas de Mondrian, conchas de nautilus, plantas, galaxias y hasta en las proporciones del cuerpo humano.

Con semejante currículum, no es extraño que se haya ganado la fama de ser el número de la “belleza universal”. Tanto es así, que si ponemos dos figuras con distintas proporciones delante de una persona, esta tenderá a seleccionar como más armoniosa la que respeta la proporción áurea.

Pero ¿realmente percibimos su belleza de manera instintiva? ¿O depende de nuestra formación y experiencia? En un estudio que realizamos en la Universidad de Jaén nos propusimos responder a estas preguntas comparando algo tan cotidiano como dos tipos de mirada: la de quienes han recibido formación artística y la de quienes no.

La belleza bajo la lupa (y el microscopio) de la ciencia

La fascinación por esta proporción no es nueva. Ya en el Renacimiento, el matemático Luca Pacioli la describía como “de divina proportione” y explicaba, en un famoso escrito del mismo nombre, su presencia en numerosas obras de arte y formas naturales. Desde entonces, no han faltado intentos por encontrar en ella una base biológica de la percepción estética, algo así como si nuestro cerebro llevara incorporado un detector interno de proporciones armoniosas.

Fotografía en la que se ha sobreimpreso la cuadrícula de composición según la proporción áurea: la torre sur del puente Golden Gate se encuentra exactamente en la línea áurea vertical derecha y la calzada en la línea áurea horizontal inferior.
Imagen de Brocken Inaglory con cuadrícula de Friederike Wiegand., CC BY

A lo largo de los siglos XIX y XX, varios estudios trataron de comprobar esta hipótesis de manera experimental. Algunos de ellos sugerían que existe una preferencia por rectángulos cercanos a la proporción áurea, pero otros trabajos cuestionaron estos resultados mostrando que la supuesta preferencia no era tan consistente como se creía.

Y claro, a la luz de esos hallazgos, surgía una pregunta tan necesaria como incómoda: si la proporción áurea se presenta como una forma de belleza universal, ¿por qué no la prefiere todo el mundo?

Cuando la belleza no salta a la vista

En un estudio previo ya habíamos detectado algo curioso.

Las personas sin formación artística preferían obras de arte basadas en la proporción áurea frente a composiciones basadas en proporciones muy extremas (por ejemplo, 1/6, una proporción que difícilmente pasaría el filtro estético de Instagram). Curiosamente, esa preferencia desaparecía cuando la comparación se hacía con una proporción más equilibrada (por ejemplo, ½, una proporción clásica, simétrica y que produce serenidad según algunos ascetas… e instagramers).

El resultado despertó una sospecha razonable: tal vez esas personas no estaban eligiendo la proporción áurea persuadidas por una armonía matemática que ellas mismas desconocían, sino simplemente porque la proporción más extrema les resultaba poco agradable.

Para testar esta hipótesis, planteamos la investigación comparando dos grupos: estudiantes de Psicología, sin formación artística específica (grupo “Naïve”) y estudiantes de Bellas Artes, con entrenamiento y experiencia artística (grupo “Cuasi-experto”). La pregunta que nos hacíamos era sencilla y directa: ¿la educación artística aumenta la sensibilidad hacia cierto tipo de armonía visual?

Veamos qué sucedió en “el combate por la belleza”.

Áurea vs. extrema

En un primer experimento, a los participantes se les presentaban, durante apenas un segundo y medio, dos versiones de un mismo cuadro inspirado en Mondrian: uno ajustado a la proporción áurea y otro basado en una proporción extrema (1/6). La tarea era muy sencilla: solo tenían que elegir cuál les parecía más bello.

Los resultados no dejaron lugar a dudas. Ambos grupos prefirieron los inspirados en la proporción áurea, aunque los estudiantes de Bellas Artes (como si les fuese su prestigio en ello) lo hicieron con mucha más convicción. Esto indicaba que esta relación clásica parecía funcionar como un criterio estético básico, incluso para personas sin formación artística.

Pero claro, los resultados no resolvían la cuestión clave: ¿preferimos la proporción áurea por sí misma o solo porque la alternativa es poco atractiva? Para abordar este punto, diseñamos otro experimento. El segundo asalto del combate prometía ser más revelador.

Un duelo más equilibrado

Esta vez, la proporción áurea se enfrentaba a un rival más digno: la proporción ½. Tradicionalmente ambas armónicas se consideran armónicas, así que la comparación permitiría evaluar si la supuesta superioridad estética de la proporción áurea se sostenía en condiciones más ajustadas.

Cada columna corresponde a un grupo de pinturas adaptadas de Mondrian utilizadas en los experimentos 1 y 2. Las filas corresponden a diferentes disposiciones geométricas: proporción áurea (GR), media proporción (1/2) y sexta proporción (1/6).
Cada columna corresponde a un grupo de pinturas adaptadas de Mondrian utilizadas en los experimentos 1 y 2. Las filas corresponden a diferentes disposiciones geométricas: proporción áurea (GR), media proporción (½) y sexta proporción (1/6).
A. Félix Vico-Prieto, Ángel Cagigas, Juan M. Rosas y José E. Callejas-Aguilera, CC BY

Fue aquí donde apareció la diferencia clave, el golpe maestro. Las personas sin formación artística no mostraron una preferencia clara entre ambas. Sin embargo, y de nuevo haciendo una broma pugilística, los estudiantes de Bellas Artes no dieron su brazo a torcer y se inclinaron de forma significativa por la proporción áurea. Para ellos, no solo destacaba frente a proporciones extremas, sino que superaba incluso a otras proporciones que también consideramos equilibradas y armoniosas.

Más allá de las matemáticas: la experiencia de la belleza

Esto nos permite asomarnos a un territorio fascinante: el de la experiencia real de la belleza. Casi por knock out, los resultados nos llevan a recordar algo fundamental: la percepción de la belleza no se reduce a aplicar una fórmula matemática.

Sin duda alguna, la proporción áurea ejerce un atractivo universal. Podemos inferir que quizá existe cierta predisposición natural hacia ella, ya que incluso personas sin ningún tipo de formación artística suelen preferirla.

Sin embargo, cuando observamos a quienes han dedicado años a mirar, analizar y crear imágenes, la historia parece cambiar. Para los estudiantes de Bellas Artes, la proporción áurea adquiere un matiz distinto. Ellos no solo se inclinan por ella con mayor claridad. Además, su mirada entrenada les permite detectar diferencias sutiles que para otros pasan desapercibidas. No es que vean “más bonito”, sino que ven de otra manera.

Todo esto invita a pensar que la percepción de belleza no es únicamente un fenómeno biológico o instintivo. Con seguridad debe existir una mirada natural hacia ella, sí, pero la educación y la experiencia parecen jugar un papel decisivo en cómo percibimos y valoramos lo que vemos.

El estudio, por supuesto, deja preguntas abiertas: ¿las personas con mayor sensibilidad estética nacen así o es precisamente esa sensibilidad la que se construye a través del aprendizaje? Posiblemente no se trate solo de una cuestión de educación, sino que quienes tienen esa sensibilidad innata orienten sus intereses y formación hacia el arte. No obstante, también es probable que predisposición y educación dialoguen, se influyan y se potencien.

Lo que este trabajo pone sobre la mesa es que la percepción de la belleza quizá no sea algo universal, sino una experiencia en constante construcción que reside en la manera en la que hemos aprendido a mirar.


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The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. ¿Nacemos sabiendo lo que es la belleza… o lo aprendemos? – https://theconversation.com/nacemos-sabiendo-lo-que-es-la-belleza-o-lo-aprendemos-273153

¿Exámenes en primaria? Todo depende de cómo, cuándo y para qué

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Matxalen Belausteguigoitia Arrien, Profesora docente investigadora especializada en Dificultades del aprendizaje y trastornos del lenguaje, así como en Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) y formación online, Universidad de Deusto

Anastasia Shuraeva/Pexels, CC BY

Sara tiene 8 años y, aunque no está enferma, lleva dos días entrando al colegio con “dolor de tripa”. Su tutora conoce el motivo: el examen del viernes. Historias como la de Sara explican por qué los exámenes en educación primaria se convierten en debate: para muchas familias y docentes, el concepto sigue ligado al juicio, el estrés y las posibles etiquetas.

Esta disyuntiva entre rigor académico y bienestar emocional desplaza el debate hacia “exámenes sí o no” y oculta lo realmente relevante. El impacto de una prueba no depende del formato, sino de su finalidad, del contexto y la temporalidad en que se aplica, y de cómo se comunican los resultados, además de sus consecuencias. La cuestión central es: ¿qué evidencias de aprendizaje necesitamos en cada etapa del desarrollo, cómo las recogemos y con qué finalidad las utilizamos?

Evidencias para orientar

Desde esta perspectiva, evaluar no es verificar resultados en un momento puntual, sino acompañar el proceso de aprendizaje para saber cómo orientar la enseñanza. La evaluación solo es útil si las evidencias recogidas sirven para intervenir a tiempo y ofrecen oportunidades reales de mejora.

La investigación indica que cuando se prioriza esta función reguladora de una prueba, de manera que permita ajustar el proceso de enseñanza mientras ocurre, el estudiante comprende mejor sus propios mecanismos de aprendizaje y alcanza un conocimiento transferible y profundo.




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Evaluar, no calificar

Deberíamos distinguir entre la evaluación, entendida como la búsqueda e interpretación de evidencias, de la calificación, que no deja de ser un acto administrativo. Gran parte del estrés, la desmotivación y ese estudio superficial que vemos en los exámenes nacen, precisamente, de utilizarlos para comparar y etiquetar.

Si el examen se convierte en una “sentencia”, el alumno deja de mirar lo que aprende para mirar solo su nota. En cambio, cuando se aplica con fines diagnósticos o formativos, y se desvincula de consecuencias sancionadoras (malas notas), pueden contribuir al rendimiento académico y la autorregulación. Es lo que el experto Dylan William denomina evaluación formativa, un escenario donde enseñar y evaluar son, sencillamente, dos caras de la misma moneda.

Recuperación activa: la importancia del examen

El examen, entonces, no es el problema. Precisamente es la herramienta que nos hace trabajar la “recuperación activa” (recordar sin apoyos), un mecanismo necesario para consolidar la memoria a largo plazo. De hecho, así lo demuestran diferentes estudios: los alumnos que realizan tareas de recuerdo retienen mejor la información que aquellos que se limitan a releer, incluso cuando su desempeño inmediato es inferior. Un ejemplo es la práctica y repetición espaciada en el tiempo de contenidos del código de circulación utilizando test de autocorrección inmediata.

Sin embargo, los metaanálisis más recientes subrayan que estos efectos no son automáticos, sino que dependen de factores como la frecuencia, el tipo de tarea y, especialmente, las emociones asociadas a su aplicación. Esto indica que el uso del examen como herramienta de aprendizaje requiere un diseño cuidadoso y una implementación sensible al contexto.

Experiencia emocional

Como muestra el caso de Sara, la evaluación en primaria es una experiencia profundamente emocional. En estas edades, con un sistema neurocognitivo aún en desarrollo, la ansiedad aparece cuando el examen se vive como un evento impredecible o una sentencia. Sin embargo, este estrés no es una consecuencia inevitable de evaluar, sino del diseño de la prueba.

La evidencia científica determina que si las evaluaciones son frecuentes, de baja presión calificativa y con una devolución inmediata del profesor, no solo reducen el cortisol sino que activan la participación.

Retroalimentación imprescindible

A partir de esta evidencia, resulta esencial destacar el valor de la retroalimentación como componente clave de una evaluación eficaz. Retroalimentación entendida como la información que ayuda a reducir la distancia entre el estado actual y el deseado. Aunque los estudios de síntesis confirman su impacto positivo, también advierten que, para ser eficaz, debe ser clara, específica y orientada a la mejora, ajustándose al momento y nivel cognitivo del alumno.

Este planteamiento se extiende a la capacidad del alumnado para interpretar y aplicar la retroalimentación recibida: una capacidad que debemos ayudarles a desarrollar.




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Enseñar a usar esa retroalimentación

En primaria, al ser la autorregulación una capacidad en desarrollo, su enseñanza debe ser progresiva y explícita. Asimismo, para que las prácticas de autoevaluación y coevaluación –que han demostrado efectos positivos sobre el rendimiento académico y el desarrollo de la autorregulación– sean efectivas en edades tempranas, deben introducirse de forma gradual y adaptadas al contexto, con orientaciones claras, acompañamiento sistemático y espacios estructurados de reflexión.

Finalmente, ningún modelo evaluativo puede ser eficaz sin respetar el ritmo madurativo del niño. Pretender que un mismo formato de examen sirva para todo el alumnado carece de sentido pedagógico, pues ignora las diferencias individuales en autorregulación, lectura o expresión escrita.

Por eso es necesario ofrecer múltiples formas de demostrar lo aprendido a los alumnos es lo que permite asegurar la equidad sin rebajar la exigencia.

Diseñar un examen

Para que las pruebas de evaluación sirvan como herramientas para el aprendizaje, debería responder a estas preguntas:

  • El propósito: ¿Qué decisión pedagógica o ajuste en la enseñanza/aprendizaje se tomará a partir de los resultados de esta prueba?

  • La utilidad de la información: ¿Qué información práctica se obtendrá para que el docente y el alumno puedan aplicarla?

  • Compromiso con la mejora: ¿Existe un plan y tiempo asignado para la reenseñanza, la práctica adicional o el reintento basado en los resultados?

  • Equidad y transparencia: ¿La prueba es justa y accesible (lenguaje, formato, apoyos), y los criterios de evaluación son claros y concretos, comprensibles por el alumnado?

  • Prioridad del aprendizaje: ¿El enfoque se centra en cómo la prueba guía el proceso de aprendizaje, haciendo que la calificación sea secundaria a la retroalimentación?

Un buen uso pedagógico del examen

En definitiva, la evidencia no avala posiciones a favor o en contra de los exámenes en primaria: su impacto depende de su función, diseño y frecuencia y, sobre todo, del uso pedagógico de la información que generan. Si una prueba no cambia lo que el docente hará la semana siguiente, no es evaluación para aprender: es clasificación.

Por ello, la cuestión debería ser: qué evidencias de aprendizaje se necesitan en cada etapa, cómo recogerlas y con qué finalidad para que la evaluación contribuya al desarrollo integral del alumnado.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. ¿Exámenes en primaria? Todo depende de cómo, cuándo y para qué – https://theconversation.com/examenes-en-primaria-todo-depende-de-como-cuando-y-para-que-274079