Negociar, forzar y resistir: así operan las élites políticas y digitales de EE.UU.

Source: The Conversation – (in Spanish) – By José-Francisco Jiménez-Díaz, Profesor Titular de Ciencia Política y de la Administración, Universidad Pablo de Olavide

miss.cabul/Shutterstock

El poder político no se tiene, más bien se ejerce. Pero ejercerlo implica negociar y gestionar las resistencias que provoca. Desde este ángulo se entiende mejor cómo ejercen o han ejercido el poder los actuales líderes de Estados Unidos: Donald Trump, Elon Musk, James D. Vance y Marco Rubio. Todos ellos, por sus posiciones y relaciones, disponen de un potencial transformador inédito.

Foucault y las relaciones de dominación

Michel Foucault (1926-1984), el pensador político más citado de la historia según Google Académico, nació, vivió y murió en el siglo XX. Todavía, en muchos sentidos, las élites políticas y las ciudadanías nacionales no han superado el contexto del siglo pasado. Sin embargo, los dirigentes de los estados digitales (Bezos, Musk, Zuckerberg, etc.) alardean de su poder ubicuo.

Foucault nos legó un concepto innovador de poder político. Para él, el poder no se tiene, se ejerce. Tener un cargo de poder no es lo mismo que ejercerlo.

El poder no es tangible, sino que se desenvuelve por medio de un entramado relacional. Quienes luchan por el poder se implican en relaciones de dominación. Estas relaciones se presentan mediante tres elementos: negociación, fuerza y resistencia en cierto campo. Comprender cómo funcionan dichos elementos requiere concebir el poder como un dispositivo relacional y simbólico.

El poder en el pensamiento político

Uno de los objetivos principales de la historia de las ideas es definir y comprender el fenómeno del poder político. La tradición de pensamiento occidental debatió cuestiones centrales al respecto: ¿qué es? (Sócrates, Platón), ¿quién debe ser el titular? (Platón, Aristóteles y Cicerón), ¿con qué finalidad utilizarlo? (Agustín de Hipona, Tomás de Aquino), ¿cómo ejercerlo? (Maquiavelo), ¿con qué limitaciones practicarlo? (Locke, Montesquieu), ¿sobre qué bases se fundamenta su legitimidad? (Weber).

Foucault, lector de Max Weber, reveló que el ejercicio del poder moderno muda de formas visibles y discontinuas (castigo físico) hacia formas sutiles y continuas (vigilancia y vida modulada por las tecnologías del poder). Su obra Vigilar y castigar expone esta mudanza. En el presente, los algoritmos vigilan, normalizan y disciplinan a un ser humano superado por los avances informáticos. Simone Weil y Hannah Arendt anticiparon varias ideas foucaultianas.

Donald Trump y el ejercicio del poder

La perspectiva de Foucault es útil para comprender el despliegue del poder presidencial en Estados Unidos. Asombra cómo lo ejerce Donald Trump (nacido en 1946). El magnate inmobiliario fue frenado durante su primer mandato (2017-2021) por su equipo para tomar algunas decisiones. Ahora, Trump dispone de colaboradores más fieles al movimiento MAGA (Make America Great Again), controla instituciones centrales y gobierna concentrando mucho poder.

En su segundo mandato, Trump encarna el superpoder de la persona con más margen de negociación en el marco de la presidencia estadounidense. El desarrollo de las estrategias de presión arancelaria han puesto a prueba dicho margen negociador, desde una perspectiva personal.

Pero los equipos que lideran esas conversaciones revelan otras muchas de las pretensiones presidenciales. En este caso, se trata de personas que negocian los asuntos diarios, como el vicepresidente James D. Vance, que, con 41 años (comparados con los 79 del presidente), ocupa un papel más relevante del habitualmente ostentado por este cargo.

Por su parte, Marco Rubio, Secretario de Estado y encargado de representar a Estados Unidos en el extranjero, negocia asuntos cruciales de la política mundial.

Prueba de esta presencia negociadora es el papel que Vance y Rubio jugaron en la reunión con el presidente Zelenski, el 28 de febrero de 2025.

Musk, la tecnología y el biopoder

Por su parte, el hombre más rico del planeta, Elon Musk, fue nombrado Consejero Superior del presidente de los Estados Unidos y administrador del Departamento de Eficiencia Gubernamental. Pero presidente y consejero deshicieron su alianza a finales de mayo de 2025 por diferencias relacionadas con la Big Beautiful Bill, una ley fiscal federal promovida por Trump y criticada por Musk, y otras cuestiones.

No obstante, los líderes tecnológicos siguen influyendo sobre el presidente. Este sabe que los primeros ejercen poder continuado sobre las vidas de muchos sujetos (biopoder). El biopoder promueve una vida conforme al poder.

El liderazgo de Trump y su impacto en Europa

El liderazgo político requiere la habilidad negociadora de quienes lo ejercen. Para los presidentes de Estados Unidos del último siglo, liderar casi siempre consistió en negociar con los fuertes e imponerse por la fuerza a los débiles. Pero el poder es relacional y los débiles pueden fortalecerse.

La Administración Trump, según la Estrategia Nacional de Seguridad (NSS, por sus siglas en inglés) de 2025, sustituye el lenguaje liberal democrático por otro soberanista e identitario. Ello implica la “ruptura doctrinal con la tradición del orden liberal” y el regreso a la política del poder duro (fuerza). En la NSS se considera a la Unión Europea un actor débil, y se apoya a partidos nacionalistas conservadores que cuestionan la integración europea.

Negociar, forzar y resistir

Trump conoce la negociación y el manejo de la fuerza. Pero saber gobernar una gran empresa no capacita para gobernar un país tan complejo como Estados Unidos. Los agentes fuertes de las esferas económicas, políticas y tecnológicas estadounidenses están aliados, pero esto podría cambiar. Y desentenderse de los actores en declive tiene consecuencias inesperadas. El giro de la NSS sacude las debilitadas instituciones liberales democráticas de Estados Unidos.

La oligarquía tecnológica ostenta un poder efectivo para definir los marcos y relatos políticos. Y Trump sabe utilizarlos en su beneficio. Musk, quien dirige un estado digital (Tesla, Red social X, SpaceX, Neuralink, entre otras empresas), ejerció el poder político y se tornó en elemento clave del equipo trumpista. Se atribuyó el soporte tecnológico (TECH support) al gobierno estadounidense. Otros líderes tecnológicos han dicho lo mismo a su modo (Bezos, Gates, Pichai, Zuckerberg, etc.). Los avances chinos en Inteligencia Artificial (IA) justifican el valor de dicho soporte.

El equipo presidencial de Estados Unidos habrá advertido que todo poder genera resistencias, como destacó Foucault. El poder ejercido por los fuertes provoca la reacción de los débiles. Muestra de ello son las recientes protestas contra el Gobierno estadounidense, así como la elección del joven treintañero de origen inmigrante para la alcaldía de Nueva York, Zohran Mamdani.

Las escenas de poder que protagonizan Trump y su equipo crean variadas resistencias en el mundo (China, Unión Europea, Ucrania, etcétera). Muchas críticas al poder de Trump radican en Estados Unidos: la sociedad civil estadounidense opone resistencias al poder constituido del presidente. Un hecho que se constata también a través de la reacción política y ciudadana que han desatado las violentas intervenciones del ICE (Inmigration and Customs Enforcement) en Minneapolis.

En su segundo mandato Trump muestra el espectáculo diario de su poder. Pero la exhibición del poder trumpista revela también las debilidades de los fuertes.

The Conversation

José-Francisco Jiménez-Díaz es miembro de Asociación Española de Ciencia Política y de la Administración (AECPA). También ha recibido financiación para el proyecto titulado “Análisis generacional del liderazgo político presidencial en España: estudio del Gobierno central y del Gobierno andaluz”. Proyecto de investigación en el marco de Ayudas al Desarrollo de Líneas de Investigación Propias, VI Plan Propio de Investigación y Transferencia (2023-2026), Universidad Pablo de Olavide. Referencia: PPI2404.

ref. Negociar, forzar y resistir: así operan las élites políticas y digitales de EE.UU. – https://theconversation.com/negociar-forzar-y-resistir-asi-operan-las-elites-politicas-y-digitales-de-ee-uu-251334

Por qué nos cuesta escuchar opiniones contrarias y cómo entrenar a nuestro cerebro para hacerlo

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Francisco Manuel Ocaña Campos, Investigador Principal Grupo Neurociencia del Bienestar. Área de Psicobiología, Universidad de Sevilla

Escuchar una opinión contraria a la nuestra rara vez es una experiencia neutra. Aunque solemos atribuir esta dificultad a factores culturales o personales, la ciencia muestra que tiene raíces profundas en el funcionamiento del cerebro.

Desde la neurociencia sabemos por qué nos cuesta tanto escuchar opiniones diferentes. El desacuerdo activa sistemas diseñados para detectar conflicto y mantener la coherencia interna. Esto explica por qué solemos reaccionar con rapidez y, a menudo, con rigidez ante ideas que desafían lo que creemos.

El cerebro detecta conflicto antes de razonar

Cuando escuchamos una idea que contradice nuestra forma de pensar, el cerebro no empieza evaluando argumentos. Primero detecta que hay un conflicto. Una de las regiones implicadas en este proceso es la llamada corteza cingulada anterior o CCA.

Esta estructura actúa como un radar encargado de identificar inconsistencias entre nuestras expectativas y la realidad, así como conflictos entre respuestas o entre creencias. Por lo tanto, la CCA funciona como un “radar de incongruencias”.

La evidencia neurocientífica muestra que la CCA forma parte de circuitos implicados tanto en el control cognitivo como en el procesamiento del dolor físico y del dolor social.

Por eso, una opinión contraria puede ser experimentada como algo incómodo o amenazante, incluso cuando no hay confrontación directa.

Junto a la corteza cingulada anterior se activan otras regiones. Una de ellas, la amígdala, está implicada en la respuesta de amenaza. Otra área importante, la ínsula, está relacionada con la percepción del malestar corporal.

El resultado de este proceso es familiar para todos: nudo en el estómago, tensión corporal y una tendencia a defenderse o cerrar la conversación.

Finalmente entra en juego la corteza prefrontal dorsolateral, responsable de funciones como la planificación, la inhibición de impulsos y la toma de decisiones.

El coste cognitivo y emocional de integrar otra perspectiva

Aceptar una visión opuesta exige un esfuerzo considerable. El cerebro debe mantener al mismo tiempo dos modelos mentales incompatibles: “lo que yo creo” y “lo que tú dices”. Además, debe compararlos y decidir si alguno debe modificarse. Desde el punto de vista energético, es una operación exigente.

A este esfuerzo se suma la disonancia cognitiva: el malestar que aparece cuando una información amenaza la coherencia de nuestra visión del mundo o de nuestra identidad. En muchos casos, este malestar no se resuelve escuchando al otro, sino justificando lo que ya pensábamos. Es lo que se conoce como “razonamiento motivado”.

Por otra parte, muchas creencias están ligadas a la pertenencia a un grupo. Cambiar de perspectiva puede ser experimentado, aunque sea de forma inconsciente, como un riesgo social: quedar mal, perder estatus o sentirse excluido. El cerebro social está especialmente orientado a evitar ese tipo de amenazas.

El estrés dificulta escuchar y pensar con calma

Un factor clave en todo este proceso es el estrés. Cuando este es elevado o sostenido, el sistema nervioso funciona en modo de alerta, lo que reduce la capacidad de la corteza prefrontal para regular emociones y sostener el desacuerdo con calma. En ese estado, escuchar se vuelve especialmente difícil.

La buena noticia es que estos sistemas son plásticos. Las regiones cerebrales implicadas en el conflicto, la emoción y el control cambian con la experiencia y la práctica.

Escuchar desde la calma se puede entrenar

La dificultad para escuchar opiniones contrarias ha ido ganando presencia en el debate social y cultural. Especialmente en contextos donde las decisiones tienen consecuencias compartidas como en equipos de trabajo, instituciones o espacios de liderazgo.

El desacuerdo mal gestionado suele escalar hacia conflictos interpersonales, bloqueos comunicativos y deterioro del clima emocional. Se trata de algo muy común en entornos laborales de alta demanda.

Afortunamente podemos entrenar la escucha desde la calma, circunstancia que mejora de forma clara el liderazgo y la toma de decisiones. Prácticas como el mindfulness o el biofeedback reducen la reactividad automática y aumentan la capacidad de observar el desacuerdo sin responder de forma impulsiva.

Por ejemplo, estudios sobre redes cerebrales en reposo muestran que la práctica sostenida de mindfulness modula redes cerebrales implicadas en regulación emocional y flexibilidad cognitiva. De este modo se favorecen respuestas más adaptativas ante la discrepancia.

Por otra parte, nuestros proyectos de investigación del grupo Neurociencia del Bienestar de la Universidad de Sevilla han mostrado que entrenar la regulación fisiológica y emocional se asocia con una mayor capacidad para pausar antes de responder, escuchar con menos reactividad y gestionar conversaciones difíciles con mayor claridad.

La clave no está en eliminar la incomodidad, sino en aprender a regularla para que no derive en rechazo automático. Escuchar no significa ceder ni renunciar a los propios valores. Significa sostener la incomodidad el tiempo suficiente para ampliar el marco desde el que decidimos.

En un mundo cada vez más polarizado, la capacidad de escuchar opiniones contrarias es una habilidad neurocognitiva entrenable. Comprender cómo responde el cerebro al desacuerdo es el primer paso para dejar de reaccionar automáticamente y empezar a responder con mayor calma, claridad y humanidad.

The Conversation

Francisco Manuel Ocaña Campos no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Por qué nos cuesta escuchar opiniones contrarias y cómo entrenar a nuestro cerebro para hacerlo – https://theconversation.com/por-que-nos-cuesta-escuchar-opiniones-contrarias-y-como-entrenar-a-nuestro-cerebro-para-hacerlo-273047

La regularización masiva de 500 000 inmigrantes indocumentados en España no es extrema ni oportunista, y tiene precedentes

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Asbel Bohigues, Profesor de Ciencia Política, Universitat de València

Adwo/Shutterstock

Mientras los gobiernos de todo el mundo endurecen los controles migratorios, España ha tomado un camino sorprendentemente diferente. En enero de 2026, el Consejo de Ministros aprobó un decreto que abre la vía a la residencia legal para cientos de miles de migrantes indocumentados que ya viven en el país. En un momento en el que las deportaciones, las detenciones y la exclusión dominan los debates sobre migración en otros lugares, España ha optado por la regularización.

La medida permite a los migrantes sin estatus legal solicitar permisos de residencia temporal, sacándolos de la invisibilidad administrativa. El contraste con otros países es notable. Mientras que el ICE intensifica sus operaciones en Estados Unidos y los gobiernos europeos –incluido el del Reino Unido– avanzan hacia políticas de inmigración más duras, España ha manifestado su voluntad de integrar en lugar de excluir.

Un largo camino

El decreto no es el resultado de una iniciativa gubernamental repentina, sino de un largo proceso político y social. Sus raíces se encuentran en una iniciativa legislativa popular, un mecanismo consagrado en la Constitución que permite a los ciudadanos presentar propuestas legislativas al Parlamento con al menos 500 000 firmas de apoyo.

En este caso, más de 700 000 personas respaldaron una iniciativa promovida por organizaciones sociales que exigían la regularización extraordinaria de los migrantes que viven en España sin papeles. Según los organizadores, alrededor de 500 000 personas se veían afectadas, lo que significa que residían y trabajaban en España sin acceso a los derechos básicos.

En abril de 2024, el Congreso de los Diputados votó por abrumadora mayoría a favor de estudiar la propuesta. Un total de 310 diputados la apoyaron, con solo 33 votos en contra; Vox fue el único que se opuso. A pesar de este amplio respaldo parlamentario, la iniciativa se estancó a finales de ese año y siguió bloqueada.

El decreto aprobado en enero de 2026 reaviva explícitamente la propuesta ciudadana, pero también se basa en experiencias anteriores. El precedente más notable se remonta a 2005, cuando el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero regularizó a más de 570 000 inmigrantes indocumentados.

Este proceso previo desempeña un papel importante en el debate actual: una investigación ha descubierto que condujo a un aumento de los ingresos fiscales y de las cotizaciones a la seguridad social, así como a una mejora de los resultados del mercado laboral. Es fundamental señalar que no provocó el efecto llamada a gran escala que suelen citar los detractores de las políticas de regularización.




Leer más:
¿Provocan las regularizaciones de migrantes un efecto llamada? Esto dicen los datos de los últimos 80 años


¿Qué se ha aprobado exactamente?

En virtud del nuevo régimen, cualquier ciudadano extranjero que ya se encontrara en España antes del 31 de diciembre de 2025 podrá solicitarlo, siempre que pueda demostrar al menos cinco meses de residencia continuada. La prueba de residencia puede acreditarse mediante documentos públicos o privados, o una combinación de ambos. Los solicitantes no deben tener antecedentes penales y no deben ser considerados una “amenaza para el orden público”.

En el caso de los solicitantes de asilo, la elegibilidad depende de que hayan presentado una solicitud de protección internacional antes del 31 de diciembre de 2025 y puedan documentarla.

Los solicitantes seleccionados recibirán un permiso de residencia válido por un año. Transcurrido ese periodo, deberán pasar a una de las categorías de residencia ordinaria previstas en la normativa española de inmigración. La medida no concede la residencia permanente, la ciudadanía ni el derecho de voto (excepto en las elecciones locales, pero en condiciones muy exigentes).

Su objetivo principal es la formalización. La regularización permite a las personas que ya viven y trabajan en España entrar en el mercado laboral legal, pagar impuestos y cotizar a la seguridad social, en lugar de permanecer atrapadas en la economía informal. El proceso se aplica por igual independientemente de la nacionalidad.

La unidad familiar es otro de los pilares del decreto. Los hijos menores de edad de los solicitantes que ya se encuentran en España pueden regularizarse al mismo tiempo, recibiendo permisos de residencia válidos por cinco años. El Gobierno también ha confirmado que los menores a cargo de migrantes indocumentados y solicitantes de asilo que cumplan los requisitos están cubiertos por la medida.

Las estimaciones oficiales sugieren que más de 500 000 personas podrían beneficiarse, pero esta cifra podría ser inferior a la real. Según un informe reciente del think tank económico Funcas, basado en datos de 2025, el número de personas que viven en situación irregular en España podría ascender a 840 000.

El momento es importante

Más allá de su contenido, el momento en que se ha promulgado el decreto ha generado una intensa controversia política. Llega en un momento de evidente fragilidad para la coalición gobernante, en particular para el Partido Socialista (PSOE).

El Gobierno se ha enfrentado a resultados decepcionantes en las elecciones regionales, relaciones cada vez más tensas con sus aliados parlamentarios, en particular con el partido nacionalista catalán Junts. También existe un clima generalizado de malestar político relacionado con las acusaciones de corrupción que afectan a miembros del PSOE, incluida la familia del presidente Pedro Sánchez.

En este contexto, el Partido Popular (PP) y Vox han acusado al Gobierno de utilizar la política migratoria como distracción, señalando el mortal accidente ferroviario ocurrido en Adamuz el 18 de enero, que se cobró al menos 46 vidas, así como la crisis generalizada del sector ferroviario.

Sin embargo, esta narrativa de distracción pasa por alto la larga gestación de la medida. La recogida de firmas para la iniciativa legislativa popular comenzó en 2021, y el Congreso respaldó formalmente la propuesta en abril de 2024, casi 21 meses antes de que el decreto fuera finalmente aprobado en 2026.

La aritmética parlamentaria también ha desempeñado un papel importante en esta decisión, ya que el Ejecutivo español carece de mayoría parlamentaria. Desde las elecciones de 2023, los votos combinados del PP, Vox y Junts (que apoyó a Sánchez en 2023, pero que ya no puede considerarse un aliado parlamentario) suman una estrecha mayoría de derecha, a pesar de que el propio Gobierno está liderado por la izquierda.

Esto ayuda a explicar la decisión de proceder mediante un real decreto, un instrumento normativo que no requiere la ratificación parlamentaria. No se trata de un caso aislado: medidas como el gasto en defensa también se han promovido de esta manera.

Gobernar mediante la regularización

Irónicamente, en un sistema parlamentario como el español, en el que el Ejecutivo surge de una votación de investidura, el mismo Gobierno que se formó con el respaldo parlamentario en 2023 está ahora haciendo todo lo posible para evitar las votaciones en el Parlamento. España no ha aprobado un nuevo presupuesto estatal desde 2022, y el Gobierno ni siquiera presentó un proyecto de presupuesto en 2025.

La razón es sencilla: reunir una mayoría se ha vuelto extraordinariamente complejo. Cualquier coalición viable debe incluir no solo a los partidos gobernantes, el PSOE y Sumar, sino también a los nacionalistas regionales y a los partidos independentistas, así como a fuerzas tanto de izquierda como de derecha, todos con sus propias agendas, rivalidades y tensiones internas.

Nada de esto es nuevo. Los gobiernos en minoría y los parlamentos fragmentados son características habituales de la política española. Lo que sí es nuevo, sin embargo, es la intensidad de la polarización política, que crea la impresión de un escenario excepcional o totalmente novedoso.

Desde esta perspectiva, el decreto de regularización puede entenderse como un intento del Gobierno de recuperar la iniciativa sin pasar por el Congreso, marcar la agenda política y reparar las tensas relaciones con Podemos.

Aunque Podemos solo cuenta con cuatro de los 350 escaños de la cámara, esos escaños son decisivos: en un parlamento minoritario, ninguno puede darse por sentado. Así es como funcionan los gobiernos minoritarios, configurando la agenda y negociando constantemente con otras fuerzas políticas, y en ese sentido, no hay nada extraordinario aquí: es simplemente un gobierno que gobierna.

En última instancia, el decreto refleja una elección política más amplia. Mientras que muchos gobiernos dan prioridad al cierre de fronteras y a la expulsión, España ha optado por abordar la realidad de que cientos de miles de personas ya vivían y trabajaban en el país sin estatus legal.

La experiencia pasada demuestra que incorporarlos al sistema legal fortalece las finanzas públicas, mejora la cohesión social y, sobre todo, devuelve los derechos a personas que ya forman parte de la sociedad española.

The Conversation

Asbel Bohigues no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. La regularización masiva de 500 000 inmigrantes indocumentados en España no es extrema ni oportunista, y tiene precedentes – https://theconversation.com/la-regularizacion-masiva-de-500-000-inmigrantes-indocumentados-en-espana-no-es-extrema-ni-oportunista-y-tiene-precedentes-275509

La brecha que nace en las aulas y termina en el salario: por qué siguen faltando mujeres en las STEM

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Yolanda González-Arechavala, Profesora del Departamento de Telemática y Computación de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería ICAI y Directora de la Cátedra Mujer STEM de Comillas ICAI-CIHS, Universidad Pontificia Comillas

El papel de la mujer en algunas profesiones viene determinado desde las creencias que mamamos desde pequeños. Hanna Barakat & Cambridge Diversity Fund / https://betterimagesofai.org , CC BY-SA

El empleo tecnológico crece, la digitalización avanza y los perfiles STEM –ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas– se han convertido en algunos de los más demandados del mercado laboral. Son áreas con empleos estables, salarios por encima de la media y perspectivas de futuro difíciles de igualar. Sin embargo, la presencia femenina en estos estudios y profesiones continúa siendo muy reducida.

En un estudio reciente, hemos comprobado que esta desigualdad no surge en el momento de buscar trabajo: empieza mucho antes, en la escuela y en la elección de estudios, y acompaña a las mujeres durante toda su trayectoria profesional. Que la brecha salarial persista no debería sorprendernos si observamos cómo se distribuyen chicos y chicas en las etapas formativas.

Cuando la elección educativa limita el futuro

La formación profesional (FP), convertida ya en una vía clave hacia el empleo, refleja con claridad esta desigualdad. En los últimos cursos, únicamente en torno al 9 % de los estudiantes de FP STEM Básica y Grado Medio son mujeres y en FP STEM Grado Superior esa cifra se sitúa alrededor del 15 %.

Si ampliamos el foco, el patrón es aún más contundente: de cada cien mujeres matriculadas en FP, solo una minoría (alrededor del 10 %) escoge familias profesionales STEM. Esto significa que las actividades económicas con mejores oportunidades –industria, tecnología, automatización, digitalización…– tienen muy poca representación femenina desde la base. Y es una situación que, pese a los esfuerzos realizados, apenas ha variado en estos cuatro últimos años.

Porcentaje de elección de FPI STEM por sexo en los cursos 2019-2020 y 2023-2024, periodos en los que apenas ha habido variaciones.
Yolanda González-Arechavala a partir de las Estadísticas del Alumnado de Formación Profesional (MEFD, 2025b).

Electricidad y fabricación, ¿cosas de chicos?

La brecha se acentúa en familias profesionales como Instalación y Mantenimiento, Electricidad y Electrónica o Fabricación Mecánica, donde la presencia femenina apenas alcanza entre el 2 % y el 6 %. Estos entornos, masculinizados desde hace décadas, transmiten un mensaje implícito que influye en las elecciones: aún hoy, muchas jóvenes no se ven a sí mismas en estas profesiones porque no encuentran referentes ni se sienten identificadas con el ambiente.

Estas decisiones tienen consecuencias que se arrastran durante años. Si las mujeres no acceden a los estudios que llevan a los sectores más dinámicos y mejor remunerados, su posición en el mercado laboral queda condicionada desde el inicio. No es una cuestión de talento, sino de un sistema que orienta, de forma sutil pero persistente, a mujeres y hombres hacia caminos distintos.

La brecha salarial empieza en el aula

La desigualdad salarial entre hombres y mujeres no se explica únicamente por discriminaciones directas en las empresas. Tiene raíces más profundas: si la mayoría de las mujeres se forma en disciplinas con menor reconocimiento salarial y menos posibilidades de ascenso, acabarán concentrándose en sectores peor pagados. Y, si los hombres dominan las áreas técnicas, con mayor demanda y mejores salarios, la diferencia se amplifica.

El acceso desigual a los estudios STEM explica buena parte de la brecha salarial posterior. Las profesiones tecnológicas ofrecen empleo rápido, contratos estables y sueldos superiores, pero la infrarrepresentación femenina en estas titulaciones reduce sus oportunidades de acceder a esos puestos.

Incluso cuando llegan a profesiones STEM, suelen encontrarse en minoría. Este aislamiento tiene impacto en la confianza, la permanencia y las posibilidades de promoción. Para muchas, implica recorrer su carrera profesional en un entorno donde la cultura de trabajo continúa pensada por y para hombres.

La universidad: una desigualdad que persiste con matices

En la universidad, la imagen es algo más compleja. En la mayoría de las titulaciones de Ciencias –Biología, Química, Biotecnología, Ciencias del Mar o Ciencia y Tecnología de los Alimentos– la brecha de género no es muy destacada. Incluso, en ciertos periodos, las mujeres han sido mayoría durante décadas.

Evolución temporal por sexo en grados de la rama Ciencias.
Yolanda González-Arechavala a partir de series históricas de UNIVBASE (MCIU, 2025a).

El problema se concentra, sobre todo, en la rama de Ingeniería y Arquitectura. En la mayor parte de las ingenierías, los hombres siguen siendo una clara mayoría. En las ingenierías TIC –Informática, Computadores, Videojuegos…– la proporción de mujeres ronda el 15 % y, en algunos grados, se mantiene por debajo, incluso cuando crece el número global de estudiantes.

Evolución temporal por sexo en grados de la rama de Ingeniería y Arquitectura.
Y. González-Arechavala a partir de series históricas de UNIVBASE (MCIU, 2025a).

Resulta especialmente llamativo el caso de Ingeniería Informática: en los años ochenta, cuando la disciplina todavía era incipiente, las mujeres representaban porcentajes elevados (superan el 30 %), según los registros de Univbase. Con el tiempo, la consolidación de estereotipos masculinos asociados a la tecnología hizo que ese porcentaje se redujera de forma drástica, hasta situarse en niveles muy bajos durante las últimas décadas.

Existen excepciones que ayudan a comprender el fenómeno: Ingeniería Biomédica es una de las pocas titulaciones de ingeniería donde las mujeres no solo son mayoría, sino que aumentan curso tras curso. ¿Qué diferencia a esta carrera del resto? Su vinculación con la salud y el cuidado, ámbitos culturalmente asociados a lo femenino. El contraste demuestra que la brecha no se debe a capacidades distintas, sino a expectativas sociales profundamente arraigadas.

Por qué cuesta tanto cerrar esta brecha

La persistencia de estas desigualdades tiene múltiples causas: estereotipos sobre lo que “es propio” de chicas y chicos, falta de modelos femeninos visibles, orientación educativa sesgada, cultura organizativa de los sectores tecnológicos o la percepción de que ciertos entornos siguen siendo hostiles para las mujeres. Estos factores se refuerzan entre sí y generan un círculo difícil de romper.

La buena noticia es que hay margen de actuación. Fomentar vocaciones científicas desde la infancia, visibilizar referentes, formar al profesorado, revisar sesgos en la orientación académica, mejorar la cultura de los centros formativos y dignificar la FP técnica pueden tener un impacto real. No basta con animar a las chicas a estudiar ingeniería: es necesario transformar los espacios y las narrativas que rodean estas disciplinas.

Una oportunidad que el país no debería desaprovechar

La brecha de género en STEM no es solo un problema de igualdad. Es un problema económico. España necesita más profesionales tecnológicos y científicos. Reducir la brecha no es solo ampliar opciones para las mujeres: es garantizar que el país pueda afrontar su propio futuro tecnológico y que se tenga en cuenta la diversidad de nuestra sociedad.

Si queremos un mercado laboral justo, competitivo e innovador, es imprescindible comenzar por donde empieza todo: por las aulas, donde se construyen –o se limitan– las oportunidades del mañana.


En la elaboración de este artículo han colaborado Carmen Fernández Herrero, estudiante de 1º de Máster de Tecnologías Industriales de la Universidad Pontificia Comillas, y Blanca Díaz Cirera, estudiantes de 2º de Máster de Tecnologías Industriales y ADE de la Universidad Pontificia Comillas.


The Conversation

Yolanda González-Arechavala no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. La brecha que nace en las aulas y termina en el salario: por qué siguen faltando mujeres en las STEM – https://theconversation.com/la-brecha-que-nace-en-las-aulas-y-termina-en-el-salario-por-que-siguen-faltando-mujeres-en-las-stem-275701

La primera ministra japonesa arrasa en las elecciones. ¿Cumplirá con su agenda?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Adam Simpson, Senior Lecturer in International Studies in the School of Society and Culture, Adelaide University

La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, ha conseguido una victoria aplastante para el Partido Liberal Democrático (PLD) en las elecciones parlamentarias que convocó poco después de asumir el cargo. Ahora que ha consolidado su poder en la legislatura japonesa (denominada Dieta), la gran pregunta es qué hará con él.

Desde su ascenso al cargo de primera ministra en una votación parlamentaria en octubre, la ultraconservadora Takaichi ha trastocado el normalmente sobrio sistema político japonés. Para empezar, porque ha conectado con los votantes más jóvenes como ningún otro líder japonés en la historia reciente gracias a su presencia en las redes sociales, su icónico sentido de la moda y su talento diplomático. Es más, en un momento digno de una estrella de rock, mostró sus habilidades con la batería en una jam session con el líder de Corea del Sur.

La primera ministra japonesa, Takaichi Sanae, y el presidente surcoreano, Lee Jae Myung, tocando juntos la batería.

Takaichi ha aprovechado astutamente la fase de luna de miel de su liderazgo convocando elecciones anticipadas para ganar más poder en la Dieta antes de que su popularidad decaiga.

Eso sí, ahora los votantes esperan ver un retorno de su inversión, y Takaichi se enfrenta a la tarea de cumplir sus promesas. Mejorar el nivel de vida en un país con una población activa en rápido descenso y un envejecimiento demográfico sin inmigración masiva pondrá a prueba sus habilidades políticas mucho más que ganar unas elecciones.

Una victoria electoral improbable

Aunque el PLD de Takaichi ha estado en el gobierno durante la mayor parte de la historia de la posguerra de Japón, recientemente ha experimentado una serie de malos resultados electorales.

En 2024 perdió la mayoría en la Cámara Baja que ostentaba junto con su entonces socio de coalición, Komeito, tras una serie de escándalos de corrupción. Luego, el año pasado, la coalición perdió su mayoría en la Cámara Alta, dejando al gobierno pendiendo de un hilo.

El partido inició su notable cambio de rumbo tras la dimisión del entonces primer ministro Shigeru Ishiba en septiembre, a raíz de esos reveses electorales.

Muchas encuestas preelectorales predijeron una victoria considerable para el PLD y su nuevo socio de coalición, Nippon Ishin (el Partido de la Innovación de Japón). Takaichi también recibió un impulso con el respaldo del presidente estadounidense Donald Trump. Aunque la opinión pública japonesa tiene una impresión desfavorable de Trump, también sabe que Estados Unidos es su máximo garante de seguridad frente a China, además de ser el principal destino de las exportaciones de Japón.

No obstante, existían algunas dudas sobre si la popularidad de Takaichi, especialmente entre los votantes más jóvenes, se traduciría en votos.

Al final, su éxito electoral se ha contagiado al resto de su partido. A pesar de las temperaturas bajo cero y las nevadas récord en algunos lugares, el PLD ha vuelto cómodamente al poder con una mayoría mucho mayor en la Cámara Baja. La coalición cuenta ahora con una mayoría cualificada de dos tercios, lo que significa que puede pasar por alto a la Cámara Alta para impulsar su agenda legislativa.

¿Una postura más firme con China?

Desde que asumió el cargo de primera ministra, la belicista Takaichi ha adoptado una postura firme hacia China.

En noviembre, enfureció a Pekín al afirmar que Japón podría intervenir militarmente para ayudar a proteger Taiwán ante una posible invasión china. Esto provocó feroces ataques por parte de China contra Takaichi, que continuaron hasta bien entrado el nuevo año.

Aunque la opinión pública japonesa está dividida sobre si salir en ayuda de Taiwán en caso de conflicto con China, ahora existe un fuerte apoyo a la promesa de Takaichi de aumentar el presupuesto de defensa al 2 % del PIB para marzo de este año, dos años antes de lo previsto.

En diciembre, el Gabinete aprobó un aumento del 9,4 % en el gasto de defensa para alcanzar este objetivo, centrándose en la producción nacional y en capacidades avanzadas (cibernéticas, espaciales y de ataque a larga distancia).

En respuesta a las crecientes amenazas de China, Corea del Norte y Rusia, el Gobierno de Takaichi también tiene previsto revisar las estrategias fundamentales de seguridad y defensa de Japón este año.

Las dificultades económicas en primer plano

Por mucho que importe la defensa, Takaichi será juzgado en última instancia por la opinión pública en lo que respecta a la política económica.

La población está cada vez más preocupada por el aumento de la inflación y el estancamiento de los salarios, que provocan una caída del nivel de vida.

Un ejemplo claro de ello: el precio del arroz se ha duplicado desde 2024, alcanzando un nuevo máximo el mes pasado. La indignación pública por el aumento del precio del arroz incluso provocó la dimisión del ministro de Agricultura el año pasado.

La inflación estuvo 45 meses consecutivos por encima del objetivo del 2 % del Banco de Japón. Y aunque los salarios nominales han repuntado recientemente, los ingresos reales han disminuido durante los últimos cuatro años.

Takaichi ha convertido la lucha contra el coste de la vida en una prioridad. Ha prometido suspender durante dos años el impuesto del 8 % sobre los alimentos en Japón. Y el año pasado, su Gobierno anunció un paquete de estímulos de 135 000 millones de dólares estadounidenses (más de 130 000 millones de euros), que incluye subvenciones para las facturas de electricidad y gas.

Sin embargo, estas políticas aumentarán el déficit presupuestario del Gobierno, lo que se sumará a los ya altísimos niveles de deuda pública del país.

El mes pasado, los precios de los bonos del Estado japonés se desplomaron después de que Takaichi convocara las elecciones, ya que los mercados pronosticaban que una victoria del PLD daría lugar a una política fiscal más laxa y a un aumento de la deuda pública.

Es poco probable que el Banco de Japón intervenga para apoyar el mercado de bonos en cualquier crisis futura, lo que dejará al Gobierno con unos costes de financiación más elevados, lo que aumentará aún más la deuda pública.

Japón también se enfrenta a enormes retos relacionados con la disminución de la población y la mano de obra.

Es demasiado pronto para saber si Takaichi tiene las respuestas a estos retos. Pero ahora tiene el poder, la autoridad y la libertad para llevar a cabo con valentía su agenda política. Ahora tendrá que ofrecer el tipo de cambio que espera el electorado.

The Conversation

Adam Simpson no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. La primera ministra japonesa arrasa en las elecciones. ¿Cumplirá con su agenda? – https://theconversation.com/la-primera-ministra-japonesa-arrasa-en-las-elecciones-cumplira-con-su-agenda-275454

El norovirus que ha obligado a posponer un partido de los Juegos Olímpicos de Invierno

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Raúl Rivas González, Catedrático de Microbiología. Miembro de la Sociedad Española de Microbiología., Universidad de Salamanca

MikeDotta/Shutterstock

El 5 de febrero, el Comité Olímpico Internacional, el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano Cortina 2026 y la Federación Internacional de Hockey sobre Hielo decidieron posponer el partido que enfrentaba a Finlandia y Canadá, actual campeón olímpico, en la competición olímpica de hockey sobre hielo femenino.

La decisión fue tomada tras detectar varios casos de norovirus. Catorce integrantes del equipo finlandés, incluyendo jugadoras y personal técnico, resultaron infectadas o tuvieron que ser aisladas. Simultáneamente, apareció un caso positivo en el equipo de hockey sobre hielo femenino de Suiza, lo que obligó a la jugadora afectada a aislarse en una habitación individual y al resto del grupo a extremar las precauciones, llegando incluso a no estar presentes en el desfile de la ceremonia de apertura.

A pesar de la alarma inicial, el Comité Olímpico Internacional (COI) ha intentado calmar los ánimos y ha declarado que de momento no hay un brote generalizado, sino casos aislados y contenidos en delegaciones específicas.

Un protocolo de respuesta rápida

Para contener un posible brote de norovirus en los Juegos de Milano Cortina 2026 y evitar que afecte a más disciplinas, el Comité Olímpico Internacional (COI) y las delegaciones nacionales han implementado un protocolo de respuesta rápida.

Éste incluye el aislamiento de los deportistas con síntomas, posponer partidos si fuera necesario para permitir que el periodo de incubación y contagio pase sin afectar la integridad de la competición y establecer un sistema de vigilancia activa para cualquier persona que haya compartido transporte o vestuarios con los casos positivos. También se han intensificado las labores de desinfección en la Milano Rho Ice Hockey Arena y en las zonas comunes de las seis Villas Olímpicas, además de instalar puntos adicionales de lavado de manos, reforzar las inspecciones de seguridad alimentaria y evitar el autoservicio en el catering.

La principal causa de gastroenteritis aguda en el mundo

El norovirus es un virus de ARN monocatenario perteneciente a la familia Caliciviridae, y es la principal causa de gastroenteritis aguda (GEA) en el mundo, provocando cerca de 685 millones de casos al año. Globalmente, se estima que ocurren 1,5 millones de muertes por GEA, de las cuales entre 136 000 y 278 000 son debidas al norovirus.

Fue identificado por primera vez en 1968 durante un brote de gastroenteritis aguda en Norwalk (Ohio, EE. UU.), donde se aisló de las heces de pacientes afectados. Por esta circunstancia, en primera instancia recibió el nombre de “virus de Norwalk”.

En la actualidad, se conocen 10 genogrupos y 49 genotipos. La clasificación en genogrupos y genotipos está basada en la diversidad de aminoácidos en dos proteínas, VP1 y ORF1. Las infecciones humanas se deben predominantemente a los genogrupos GI, GII y GIV, siendo el genogrupo GII la causa más común de gastroenteritis.

Mueren más niños y ancianos

Los niños, ancianos y personas inmunocomprometidas son especialmente susceptibles a desarrollar cuadros graves. En países de bajos ingresos, la mortalidad es común en niños debido a la deshidratación. Por el contrario, en países desarrollados, las muertes ocurren principalmente en ancianos.

El norovirus es muy contagioso y se propaga con mucha facilidad y rapidez a través de personas enfermas y alimentos, agua y superficies contaminadas. La infección causa náuseas, dolor abdominal y vómitos y diarrea graves y repentinos.

Por lo general, las personas empiezan a tener síntomas entre 12 y 48 horas después de haber estado expuestas al norovirus. Aunque dichos síntomas suelen durar entre 24 y 48 horas, la debilidad posterior puede afectar seriamente el rendimiento de un atleta de élite.

El norovirus es ampliamente reconocido por su capacidad de provocar brotes rápidos y masivos en lugares cerrados o semicerrados, donde la alta concentración de personas y la convivencia estrecha facilitan la transmisión. Es el caso de hospitales, residencias de ancianos, guarderías, escuelas y, en especial, en cruceros. Y desde luego, una villa olímpica también puede ser un escenario perfecto para que se produzca un brote.

Ya pasó en el Campeonato Mundial de Atletismo de Londres 2017

El brote de norovirus ocurrido durante el Campeonato Mundial de Atletismo de Londres 2017 fue uno de los incidentes sanitarios más mediáticos en la historia reciente del deporte, generando una controversia significativa sobre las medidas de cuarentena. Afectó al rendimiento de varios atletas de élite, como el velocista de Botsuana Isaac Makwala, uno de los favoritos para las medallas en los 200 y 400 metros lisos.

En los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeongchang 2018 también hubo un brote de norovirus, con 261 casos totales confirmados.

El norovirus representa una amenaza para la industria turística porque tiene un impacto desproporcionado debido a la alta visibilidad mediática. Por esa razón, la prevención y el manejo de brotes de gastroenteritis aguda en cruceros siguen estándares y planes de higiene acordados internacionalmente. Entre otras medidas, se realiza un cribado previo al embarque, existe un protocolo de vigilancia una vez a bordo y se aisla a las personas infectadas. La aplicación de medidas de higiene ambiental y la educación de la tripulación y los pasajeros sobre el lavado de manos y la notificación de síntomas también son esenciales. En caso de brote, se cierran los restaurantes de autoservicio.

En el año 2025 fueron confirmados al menos 17 brotes en cruceros.

Sin medicamentos específicos

No hay medicamentos específicos para tratar las infecciones por norovirus. En la mayoría de los casos los síntomas desaparecen por sí solos después de unos días. Sin embargo, es importante mantenerse hidratado para prevenir la deshidratación severa y guardar reposo.

Los casos más graves pueden requerir tratamiento médico para prevenir la deshidratación, especialmente en niños pequeños, ancianos y personas con sistemas inmunológicos debilitados.

The Conversation

Raúl Rivas González no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. El norovirus que ha obligado a posponer un partido de los Juegos Olímpicos de Invierno – https://theconversation.com/el-norovirus-que-ha-obligado-a-posponer-un-partido-de-los-juegos-olimpicos-de-invierno-275467

¿Nacemos sabiendo lo que es la belleza… o lo aprendemos?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Antonio Félix Vico Prieto, Profesor Educación Musical, Universidad de Jaén, Universidad de Jaén

_Venus del espejo_ de Velázquez, uno de los ejemplos sobre los que se estudia la composición áurea en el arte. National Gallery/Wikimedia Commons

Desde hace siglos, artistas, arquitectos y científicos han sentido una fascinación especial por un número: 1,618…. Es la famosa proporción áurea, una relación matemática que aparece en templos griegos, las pinturas de Mondrian, conchas de nautilus, plantas, galaxias y hasta en las proporciones del cuerpo humano.

Con semejante currículum, no es extraño que se haya ganado la fama de ser el número de la “belleza universal”. Tanto es así, que si ponemos dos figuras con distintas proporciones delante de una persona, esta tenderá a seleccionar como más armoniosa la que respeta la proporción áurea.

Pero ¿realmente percibimos su belleza de manera instintiva? ¿O depende de nuestra formación y experiencia? En un estudio que realizamos en la Universidad de Jaén nos propusimos responder a estas preguntas comparando algo tan cotidiano como dos tipos de mirada: la de quienes han recibido formación artística y la de quienes no.

La belleza bajo la lupa (y el microscopio) de la ciencia

La fascinación por esta proporción no es nueva. Ya en el Renacimiento, el matemático Luca Pacioli la describía como “de divina proportione” y explicaba, en un famoso escrito del mismo nombre, su presencia en numerosas obras de arte y formas naturales. Desde entonces, no han faltado intentos por encontrar en ella una base biológica de la percepción estética, algo así como si nuestro cerebro llevara incorporado un detector interno de proporciones armoniosas.

Fotografía en la que se ha sobreimpreso la cuadrícula de composición según la proporción áurea: la torre sur del puente Golden Gate se encuentra exactamente en la línea áurea vertical derecha y la calzada en la línea áurea horizontal inferior.
Imagen de Brocken Inaglory con cuadrícula de Friederike Wiegand., CC BY

A lo largo de los siglos XIX y XX, varios estudios trataron de comprobar esta hipótesis de manera experimental. Algunos de ellos sugerían que existe una preferencia por rectángulos cercanos a la proporción áurea, pero otros trabajos cuestionaron estos resultados mostrando que la supuesta preferencia no era tan consistente como se creía.

Y claro, a la luz de esos hallazgos, surgía una pregunta tan necesaria como incómoda: si la proporción áurea se presenta como una forma de belleza universal, ¿por qué no la prefiere todo el mundo?

Cuando la belleza no salta a la vista

En un estudio previo ya habíamos detectado algo curioso.

Las personas sin formación artística preferían obras de arte basadas en la proporción áurea frente a composiciones basadas en proporciones muy extremas (por ejemplo, 1/6, una proporción que difícilmente pasaría el filtro estético de Instagram). Curiosamente, esa preferencia desaparecía cuando la comparación se hacía con una proporción más equilibrada (por ejemplo, ½, una proporción clásica, simétrica y que produce serenidad según algunos ascetas… e instagramers).

El resultado despertó una sospecha razonable: tal vez esas personas no estaban eligiendo la proporción áurea persuadidas por una armonía matemática que ellas mismas desconocían, sino simplemente porque la proporción más extrema les resultaba poco agradable.

Para testar esta hipótesis, planteamos la investigación comparando dos grupos: estudiantes de Psicología, sin formación artística específica (grupo “Naïve”) y estudiantes de Bellas Artes, con entrenamiento y experiencia artística (grupo “Cuasi-experto”). La pregunta que nos hacíamos era sencilla y directa: ¿la educación artística aumenta la sensibilidad hacia cierto tipo de armonía visual?

Veamos qué sucedió en “el combate por la belleza”.

Áurea vs. extrema

En un primer experimento, a los participantes se les presentaban, durante apenas un segundo y medio, dos versiones de un mismo cuadro inspirado en Mondrian: uno ajustado a la proporción áurea y otro basado en una proporción extrema (1/6). La tarea era muy sencilla: solo tenían que elegir cuál les parecía más bello.

Los resultados no dejaron lugar a dudas. Ambos grupos prefirieron los inspirados en la proporción áurea, aunque los estudiantes de Bellas Artes (como si les fuese su prestigio en ello) lo hicieron con mucha más convicción. Esto indicaba que esta relación clásica parecía funcionar como un criterio estético básico, incluso para personas sin formación artística.

Pero claro, los resultados no resolvían la cuestión clave: ¿preferimos la proporción áurea por sí misma o solo porque la alternativa es poco atractiva? Para abordar este punto, diseñamos otro experimento. El segundo asalto del combate prometía ser más revelador.

Un duelo más equilibrado

Esta vez, la proporción áurea se enfrentaba a un rival más digno: la proporción ½. Tradicionalmente ambas armónicas se consideran armónicas, así que la comparación permitiría evaluar si la supuesta superioridad estética de la proporción áurea se sostenía en condiciones más ajustadas.

Cada columna corresponde a un grupo de pinturas adaptadas de Mondrian utilizadas en los experimentos 1 y 2. Las filas corresponden a diferentes disposiciones geométricas: proporción áurea (GR), media proporción (1/2) y sexta proporción (1/6).
Cada columna corresponde a un grupo de pinturas adaptadas de Mondrian utilizadas en los experimentos 1 y 2. Las filas corresponden a diferentes disposiciones geométricas: proporción áurea (GR), media proporción (½) y sexta proporción (1/6).
A. Félix Vico-Prieto, Ángel Cagigas, Juan M. Rosas y José E. Callejas-Aguilera, CC BY

Fue aquí donde apareció la diferencia clave, el golpe maestro. Las personas sin formación artística no mostraron una preferencia clara entre ambas. Sin embargo, y de nuevo haciendo una broma pugilística, los estudiantes de Bellas Artes no dieron su brazo a torcer y se inclinaron de forma significativa por la proporción áurea. Para ellos, no solo destacaba frente a proporciones extremas, sino que superaba incluso a otras proporciones que también consideramos equilibradas y armoniosas.

Más allá de las matemáticas: la experiencia de la belleza

Esto nos permite asomarnos a un territorio fascinante: el de la experiencia real de la belleza. Casi por knock out, los resultados nos llevan a recordar algo fundamental: la percepción de la belleza no se reduce a aplicar una fórmula matemática.

Sin duda alguna, la proporción áurea ejerce un atractivo universal. Podemos inferir que quizá existe cierta predisposición natural hacia ella, ya que incluso personas sin ningún tipo de formación artística suelen preferirla.

Sin embargo, cuando observamos a quienes han dedicado años a mirar, analizar y crear imágenes, la historia parece cambiar. Para los estudiantes de Bellas Artes, la proporción áurea adquiere un matiz distinto. Ellos no solo se inclinan por ella con mayor claridad. Además, su mirada entrenada les permite detectar diferencias sutiles que para otros pasan desapercibidas. No es que vean “más bonito”, sino que ven de otra manera.

Todo esto invita a pensar que la percepción de belleza no es únicamente un fenómeno biológico o instintivo. Con seguridad debe existir una mirada natural hacia ella, sí, pero la educación y la experiencia parecen jugar un papel decisivo en cómo percibimos y valoramos lo que vemos.

El estudio, por supuesto, deja preguntas abiertas: ¿las personas con mayor sensibilidad estética nacen así o es precisamente esa sensibilidad la que se construye a través del aprendizaje? Posiblemente no se trate solo de una cuestión de educación, sino que quienes tienen esa sensibilidad innata orienten sus intereses y formación hacia el arte. No obstante, también es probable que predisposición y educación dialoguen, se influyan y se potencien.

Lo que este trabajo pone sobre la mesa es que la percepción de la belleza quizá no sea algo universal, sino una experiencia en constante construcción que reside en la manera en la que hemos aprendido a mirar.


¿Quiere recibir más artículos como este? Suscríbase a Suplemento Cultural y reciba la actualidad cultural y una selección de los mejores artículos de historia, literatura, cine, arte o música, seleccionados por nuestra editora de Cultura Claudia Lorenzo.


The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. ¿Nacemos sabiendo lo que es la belleza… o lo aprendemos? – https://theconversation.com/nacemos-sabiendo-lo-que-es-la-belleza-o-lo-aprendemos-273153

¿Exámenes en primaria? Todo depende de cómo, cuándo y para qué

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Matxalen Belausteguigoitia Arrien, Profesora docente investigadora especializada en Dificultades del aprendizaje y trastornos del lenguaje, así como en Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) y formación online, Universidad de Deusto

Anastasia Shuraeva/Pexels, CC BY

Sara tiene 8 años y, aunque no está enferma, lleva dos días entrando al colegio con “dolor de tripa”. Su tutora conoce el motivo: el examen del viernes. Historias como la de Sara explican por qué los exámenes en educación primaria se convierten en debate: para muchas familias y docentes, el concepto sigue ligado al juicio, el estrés y las posibles etiquetas.

Esta disyuntiva entre rigor académico y bienestar emocional desplaza el debate hacia “exámenes sí o no” y oculta lo realmente relevante. El impacto de una prueba no depende del formato, sino de su finalidad, del contexto y la temporalidad en que se aplica, y de cómo se comunican los resultados, además de sus consecuencias. La cuestión central es: ¿qué evidencias de aprendizaje necesitamos en cada etapa del desarrollo, cómo las recogemos y con qué finalidad las utilizamos?

Evidencias para orientar

Desde esta perspectiva, evaluar no es verificar resultados en un momento puntual, sino acompañar el proceso de aprendizaje para saber cómo orientar la enseñanza. La evaluación solo es útil si las evidencias recogidas sirven para intervenir a tiempo y ofrecen oportunidades reales de mejora.

La investigación indica que cuando se prioriza esta función reguladora de una prueba, de manera que permita ajustar el proceso de enseñanza mientras ocurre, el estudiante comprende mejor sus propios mecanismos de aprendizaje y alcanza un conocimiento transferible y profundo.




Leer más:
El vínculo emocional con los alumnos, clave para mantener el asombro en clase


Evaluar, no calificar

Deberíamos distinguir entre la evaluación, entendida como la búsqueda e interpretación de evidencias, de la calificación, que no deja de ser un acto administrativo. Gran parte del estrés, la desmotivación y ese estudio superficial que vemos en los exámenes nacen, precisamente, de utilizarlos para comparar y etiquetar.

Si el examen se convierte en una “sentencia”, el alumno deja de mirar lo que aprende para mirar solo su nota. En cambio, cuando se aplica con fines diagnósticos o formativos, y se desvincula de consecuencias sancionadoras (malas notas), pueden contribuir al rendimiento académico y la autorregulación. Es lo que el experto Dylan William denomina evaluación formativa, un escenario donde enseñar y evaluar son, sencillamente, dos caras de la misma moneda.

Recuperación activa: la importancia del examen

El examen, entonces, no es el problema. Precisamente es la herramienta que nos hace trabajar la “recuperación activa” (recordar sin apoyos), un mecanismo necesario para consolidar la memoria a largo plazo. De hecho, así lo demuestran diferentes estudios: los alumnos que realizan tareas de recuerdo retienen mejor la información que aquellos que se limitan a releer, incluso cuando su desempeño inmediato es inferior. Un ejemplo es la práctica y repetición espaciada en el tiempo de contenidos del código de circulación utilizando test de autocorrección inmediata.

Sin embargo, los metaanálisis más recientes subrayan que estos efectos no son automáticos, sino que dependen de factores como la frecuencia, el tipo de tarea y, especialmente, las emociones asociadas a su aplicación. Esto indica que el uso del examen como herramienta de aprendizaje requiere un diseño cuidadoso y una implementación sensible al contexto.

Experiencia emocional

Como muestra el caso de Sara, la evaluación en primaria es una experiencia profundamente emocional. En estas edades, con un sistema neurocognitivo aún en desarrollo, la ansiedad aparece cuando el examen se vive como un evento impredecible o una sentencia. Sin embargo, este estrés no es una consecuencia inevitable de evaluar, sino del diseño de la prueba.

La evidencia científica determina que si las evaluaciones son frecuentes, de baja presión calificativa y con una devolución inmediata del profesor, no solo reducen el cortisol sino que activan la participación.

Retroalimentación imprescindible

A partir de esta evidencia, resulta esencial destacar el valor de la retroalimentación como componente clave de una evaluación eficaz. Retroalimentación entendida como la información que ayuda a reducir la distancia entre el estado actual y el deseado. Aunque los estudios de síntesis confirman su impacto positivo, también advierten que, para ser eficaz, debe ser clara, específica y orientada a la mejora, ajustándose al momento y nivel cognitivo del alumno.

Este planteamiento se extiende a la capacidad del alumnado para interpretar y aplicar la retroalimentación recibida: una capacidad que debemos ayudarles a desarrollar.




Leer más:
¡Yo también soy buena en matemáticas! Esta es la manera de enseñar que cambia actitudes


Enseñar a usar esa retroalimentación

En primaria, al ser la autorregulación una capacidad en desarrollo, su enseñanza debe ser progresiva y explícita. Asimismo, para que las prácticas de autoevaluación y coevaluación –que han demostrado efectos positivos sobre el rendimiento académico y el desarrollo de la autorregulación– sean efectivas en edades tempranas, deben introducirse de forma gradual y adaptadas al contexto, con orientaciones claras, acompañamiento sistemático y espacios estructurados de reflexión.

Finalmente, ningún modelo evaluativo puede ser eficaz sin respetar el ritmo madurativo del niño. Pretender que un mismo formato de examen sirva para todo el alumnado carece de sentido pedagógico, pues ignora las diferencias individuales en autorregulación, lectura o expresión escrita.

Por eso es necesario ofrecer múltiples formas de demostrar lo aprendido a los alumnos es lo que permite asegurar la equidad sin rebajar la exigencia.

Diseñar un examen

Para que las pruebas de evaluación sirvan como herramientas para el aprendizaje, debería responder a estas preguntas:

  • El propósito: ¿Qué decisión pedagógica o ajuste en la enseñanza/aprendizaje se tomará a partir de los resultados de esta prueba?

  • La utilidad de la información: ¿Qué información práctica se obtendrá para que el docente y el alumno puedan aplicarla?

  • Compromiso con la mejora: ¿Existe un plan y tiempo asignado para la reenseñanza, la práctica adicional o el reintento basado en los resultados?

  • Equidad y transparencia: ¿La prueba es justa y accesible (lenguaje, formato, apoyos), y los criterios de evaluación son claros y concretos, comprensibles por el alumnado?

  • Prioridad del aprendizaje: ¿El enfoque se centra en cómo la prueba guía el proceso de aprendizaje, haciendo que la calificación sea secundaria a la retroalimentación?

Un buen uso pedagógico del examen

En definitiva, la evidencia no avala posiciones a favor o en contra de los exámenes en primaria: su impacto depende de su función, diseño y frecuencia y, sobre todo, del uso pedagógico de la información que generan. Si una prueba no cambia lo que el docente hará la semana siguiente, no es evaluación para aprender: es clasificación.

Por ello, la cuestión debería ser: qué evidencias de aprendizaje se necesitan en cada etapa, cómo recogerlas y con qué finalidad para que la evaluación contribuya al desarrollo integral del alumnado.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. ¿Exámenes en primaria? Todo depende de cómo, cuándo y para qué – https://theconversation.com/examenes-en-primaria-todo-depende-de-como-cuando-y-para-que-274079

¿Qué piensa la generación Z de la imagen que proyecta la publicidad de las personas mayores?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Elena Fernández Blanco, Profesora Titular de Planificación Estratégica Publicitaria, Universidad Pontificia de Salamanca

Davor Geber/Shutterstock

Durante años, la publicidad ha venido mostrando una imagen limitada de las personas mayores. Abuelas ligadas al hogar o jubilados pasivos han sido figuras habituales en muchos anuncios.

Sin embargo, esta imagen no refleja la realidad social. Ahora, en el espacio público, el consumo y los medios, conviven varias generaciones. Y la publicidad no puede permanecer ajena a este cambio.

Porque la publicidad no solo vende productos. También transmite valores y modelos sociales. Por eso puede influir en cómo entendemos la vejez y en el lugar que damos a las personas mayores.

¿Cómo perciben los jóvenes esta representación? ¿Rechazan a las personas mayores en la publicidad o rechazan la forma en que se las muestra?

Silver y Z: dos generaciones clave para las marcas

La generación Silver la conforman aquellos miembros de la generación del baby boom (1946-1964) que, se dice, están viviendo una segunda juventud por su mejor calidad de vida frente a la que tuvieron generaciones anteriores en ese mismo periodo vital. El aumento de la esperanza de vida y unas pensiones suficientes hacen que su número crezca y su papel económico sea cada vez mayor. Este grupo concentra una parte relevante del consumo y protagoniza lo que se conoce como economía silver.




Leer más:
¿Son los 80 los nuevos 65?


Por su parte, la generación Z agrupa a las personas nacidas entre finales de la década de 1990 y principios de los 2000. Es un grupo con peso cultural, fuerte presencia digital y capacidad de influir en el consumo. Sus valores y actitudes interesan mucho a las marcas.

Ambas generaciones son estratégicas para el marketing. El crecimiento del consumo de los silver ha ido en aumento en los últimos cinco años, y los zeta tienen sus propias pautas de consumo. Sin embargo, no reciben el mismo trato en la publicidad. Las personas mayores aparecen menos y, cuando lo hacen, suelen ocupar roles simples o secundarios.

Este tratamiento refuerza prejuicios ligados a la edad. Reduce la vejez a estereotipos y limita su diversidad. Este fenómeno se conoce como edadismo.




Leer más:
El activismo de las marcas se consolida (y la Generación Z tiene mucho que ver)


El objeto de nuestra investigación

Hemos analizado cómo perciben los jóvenes la presencia de personas mayores en la publicidad. Encuestamos a 200 estudiantes universitarios españoles para medir sus actitudes, percepciones y emociones ante anuncios protagonizados por personas mayores. También analizamos su valoración de campañas publicitarias emitidas en España.

Nuestro objetivo era saber si la generación Z rechaza la vejez o rechaza su mala representación en la publicidad. Con este enfoque pusimos el acento en la percepción: no analizamos únicamente qué dicen los anuncios sino también cómo los interpretan los jóvenes.

Una percepción mayoritariamente positiva

Los resultados muestran una percepción generalmente positiva. La vejez no genera rechazo entre los jóvenes. Más del 94 % reconoce el valor de la experiencia y el conocimiento de las personas mayores. Muchos destacan su papel social y su trayectoria vital. También valoran las relaciones sociales y afectivas en esta etapa de la vida y reconocen su capacidad para disfrutar del ocio y del tiempo libre.

Estos datos cuestionan la idea de un conflicto generacional. Para la generación Z, la vejez no es un problema en sí misma.

Estereotipos que aún persisten

Esta valoración positiva convive con algunos prejuicios. Muchos jóvenes creen que las personas mayores dominan peor la tecnología. También dudan de su influencia como prescriptores publicitarios.

Que estas ideas sigan presentes en el imaginario juvenil genera una percepción ambivalente. Se valora a las personas mayores, pero se las sitúa en ciertos límites simbólicos. No hay rechazo a la vejez sino una visión parcial de ella.

La diversidad de edades suma

La diversidad generacional es uno de los aspectos mejor valorados. Los jóvenes aprecian que la publicidad muestre distintas edades. Más del 85 % cree que esta diversidad refleja mejor la realidad social. También considera que mejora la comunicación de las marcas.

Además, la edad no actúa como barrera. Más del 70 % afirma que consumiría marcas que promueven vínculos entre generaciones. Para la generación Z, la presencia de personas mayores puede humanizar los mensajes y aumentar la credibilidad del anuncio.

Qué tipo de anuncios funcionan mejor

No todas las campañas generan la misma respuesta. El enfoque narrativo marca la diferencia. Los jóvenes valoran mejor los anuncios con historias emocionales y también aquellos que muestran relaciones entre generaciones.

Las campañas que rompen estereotipos conectan más. Generan empatía y mejor recuerdo de marca. En cambio, los mensajes basados en clichés funcionan peor. La caricatura crea distancia y reduce la identificación.

Los jóvenes no rechazan a las personas mayores. Rechazan las representaciones poco creíbles.




Leer más:
La publicidad apela al corazón, la razón y las experiencias para atraer al cliente


Los jóvenes detectan fácilmente la autenticidad, un factor clave para la generación Z. Los anuncios creíbles generan emociones positivas y favorecen la empatía. Cuando la emoción parece forzada, el rechazo aumenta. El problema no es la edad del protagonista si no la falta de coherencia del relato.

La responsabilidad de la publicidad

La publicidad construye imaginarios sociales. Decide quién aparece y cómo aparece.
Sus imágenes influyen en cómo se entiende la vida, incluida la vejez, y en el lugar que ocupan las personas mayores en la sociedad.

La publicidad puede reforzar el edadismo, pero también puede cuestionarlo. Representar bien la vejez no implica idealizarla. Implica mostrar su pluralidad real. Los resultados muestran apertura a una representación más realista: los jóvenes valoran la autenticidad y la diversidad.




Leer más:
Las nuevas formas de influencia oculta de la publicidad


Una representación diversa de la generación Silver puede reforzar la confianza en las marcas y la empatía entre generaciones. En una sociedad que envejece, la publicidad tiene una responsabilidad clara. Cómo muestra la vejez influye en cómo la entendemos hoy y en cómo la imaginamos mañana.

The Conversation

Esta investigación ha sido premiada con la Mejor Comunicación en el VII Congreso Internacional de Silver Economy (Zamora, noviembre 2025). https://www.congresosilvereconomy.es/es

Pedro Luis García Linarez y Sandra Lizzeth Hernández Zelaya no reciben salarios, ni ejercen labores de consultoría, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del puesto académico citado.

ref. ¿Qué piensa la generación Z de la imagen que proyecta la publicidad de las personas mayores? – https://theconversation.com/que-piensa-la-generacion-z-de-la-imagen-que-proyecta-la-publicidad-de-las-personas-mayores-271188

A las marismas de Doñana podrían quedarles 60 años de vida

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Emilio Ramírez Juidías, Tenured Lecturer at University of Seville (Spain). Founding member of the knowledge-based company RS3 Remote Sensing S.L.., Universidad de Sevilla

Caballos pastando en las marismas de Doñana. Right Perspective Images/Shutterstock

Las marismas de Doñana constituyen uno de los ecosistemas más valiosos de Europa. Situadas en el suroeste de la península ibérica, actúan como refugio para cientos de especies de aves migratorias, regulan el ciclo natural del agua y desempeñan un papel clave en el equilibrio ecológico del territorio. Sin embargo, este paisaje emblemático se encuentra hoy en una situación crítica.

Un humedal único que se está secando

Los datos científicos más recientes indican que Doñana está perdiendo agua a un ritmo constante y preocupante. Si esta tendencia continúa, las marismas podrían desaparecer en torno a 60 años, transformándose en un territorio seco e incapaz de cumplir las funciones ecológicas que lo han caracterizado durante siglos. Esta previsión no es alarmismo: es el resultado de un análisis riguroso basado en observaciones satelitales y modelos científicos.

Imágenes del proyecto Aplicación del tratamiento digital de imágenes para el monitoreo de recursos hídricos en línea con la Agenda 2030.
Emilio Ramírez.

Lo que los satélites nos dicen

Durante décadas, el seguimiento de los humedales se ha basado principalmente en observaciones de campo. Hoy, la tecnología permite ir mucho más allá. Gracias a los satélites del programa europeo Copernicus, en particular Sentinel-2, es posible observar con gran detalle la presencia de agua superficial y su evolución en el tiempo.

A partir de estas imágenes, se ha desarrollado un índice espectral específico (WIMI, Water Inference Moisture Index o Índice de Humedad de Inferencia de Agua) que permite detectar con precisión las zonas inundadas y medir cómo varía el agua en la marisma año tras año.

Zona de marismas en el Parque Natural de Doñana, en 1999.
Wikimedia Commons., CC BY-NC-SA

El análisis de largas series temporales revela una tendencia clara: la superficie inundada disminuye progresivamente, incluso en años que no pueden considerarse excepcionalmente secos.

Este enfoque, apoyado además en técnicas de aprendizaje automático, permite identificar patrones que antes pasaban desapercibidos. La conclusión es inequívoca: Doñana se está secando de forma estructural, no puntual.

Las causas: menos lluvia y más presión humana

El deterioro de las marismas de Doñana responde a una combinación de factores naturales y humanos. El primero es el cambio climático. En el sur de la península ibérica, las precipitaciones han disminuido en las últimas décadas y, cuando llueve, lo hace de forma más irregular. Esto reduce la recarga natural tanto de las marismas como de los acuíferos que las alimentan.

A este problema se suma la sobreexplotación de las aguas subterráneas. El crecimiento de la agricultura intensiva en el entorno de Doñana ha incrementado la extracción de agua, muchas veces por encima de la capacidad de recuperación del sistema.

Aunque no siempre visible, esta pérdida de agua subterránea tiene un efecto directo sobre la marisma, que depende del equilibrio entre agua superficial y freática.

Imágenes Sentinel-2 L2A del índice WIMI (valores en mm/h): (a) 10 de marzo de 2016, (b) 24 de enero de 2017, (c) 17 de abril de 2018, (d) 15 de febrero de 2019, (e) 24 de mayo de 2020, (f) 3 de enero de 2021, (g) 15 de febrero de 2022, (h) 19 de diciembre de 2023 y (i) 9 de abril de 2024. La línea azul representa las marismas de Doñana.
Emilio Ramírez, a partir del VI Informe de Expertos en Cambio Climático (2021)

Por último, el aumento de las temperaturas incrementa la evaporación, lo que acelera la pérdida de agua y agravando aún más el desequilibrio hídrico.

Consecuencias ecológicas de un humedal herido

La pérdida progresiva de agua en las marismas de Doñana tiene consecuencias ecológicas profundas, acumulativas y, en muchos casos, irreversibles. Las lagunas temporales, que constituyen uno de los elementos clave del sistema marismeño, dependen de ciclos naturales de inundación y desecación para mantener su biodiversidad. Cuando estos ciclos se acortan o se interrumpen, muchas especies no logran completar sus fases reproductivas.

Anfibios, macroinvertebrados acuáticos y plantas hidrófilas ven reducido su hábitat disponible, lo que provoca una simplificación progresiva del ecosistema.

Las aves acuáticas y migratorias se encuentran entre los grupos más afectados. Doñana ha funcionado históricamente como un enclave estratégico en las rutas migratorias entre Europa y África, ofreciendo alimento y descanso en momentos críticos del año.

La reducción de la superficie inundada disminuye la disponibilidad de recursos tróficos y de refugio, lo que obliga a muchas especies a modificar sus rutas, concentrarse en zonas cada vez más limitadas o abandonar el humedal. Estas alteraciones no solo afectan a Doñana, sino que tienen repercusiones a escala continental.

Un regulador natural de sequías

Además, la desaparición de la marisma implica la pérdida de un regulador natural frente a eventos extremos. Un humedal sano amortigua inundaciones, almacena carbono y contribuye a la estabilidad climática local.

Por el contrario, la degradación del sistema reduce su capacidad para retener agua durante episodios de lluvias intensas y para liberarla de forma gradual en periodos secos, aumentando así la vulnerabilidad del territorio frente a sequías prolongadas y fenómenos meteorológicos extremos.

A estas consecuencias, se suma la degradación progresiva del suelo y de los procesos biogeoquímicos asociados al humedal. La pérdida de humedad favorece la oxidación de los sedimentos, altera la disponibilidad de nutrientes y puede incrementar la salinización del terreno, dificultando la regeneración natural del ecosistema, incluso, en escenarios futuros de recuperación hídrica. Este deterioro del sustrato compromete la resiliencia del sistema y reduce su capacidad de respuesta ante medidas de restauración.

En términos ecológicos, Doñana no se estaría “transformando”, sino colapsando como sistema funcional.

Aún estamos a tiempo de evitarlo

El horizonte de 60 años no es una fecha escrita en piedra. Es una advertencia basada en datos actuales que puede cambiar, si se toman decisiones valientes y urgentes. La misma tecnología que permite detectar el problema ofrece también una herramienta poderosa para evaluar soluciones y medir su eficacia en tiempo real.

Reducir la extracción de agua subterránea, restaurar el funcionamiento natural del acuífero, apostar por una agricultura verdaderamente sostenible y reforzar las políticas de adaptación al cambio climático son medidas imprescindibles. Pero también lo es asumir que Doñana no puede seguir soportando la presión actual.

Salvar sus marismas no es solo conservar un espacio natural emblemático: es decidir qué modelo de gestión del agua y del territorio queremos para el futuro. Los datos científicos ya han hablado.

Ahora, la respuesta debe ser política y social.

The Conversation

Emilio Ramírez Juidías no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. A las marismas de Doñana podrían quedarles 60 años de vida – https://theconversation.com/a-las-marismas-de-donana-podrian-quedarles-60-anos-de-vida-272461