Crianza respetuosa: la cuestión no es elegir entre afecto y autoridad

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Laura Merino, Universidad de Deusto

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En la película Padre no hay más que uno 4: Campanas de boda, una escena resume con humor buena parte del debate actual sobre la crianza. Milagros, la abuela interpretada por Loles León, intenta despertar a una de las niñas para ir al colegio. La pequeña se resiste, grita y se niega a levantarse.

La abuela prueba entonces a aplicar lo que entiende por crianza consciente: le dice con voz calmada que comprende su frustración, que a ella también le gustaría quedarse en la cama hasta las once y que ambas van a respirar profundamente. Pero la niña continúa chillando. Milagros pierde la paciencia y termina amenazándola a gritos con arrancarle las coletas. La rabieta cesa de inmediato. Al salir de la habitación, comenta satisfecha al padre: “Eso de la crianza consciente sí funciona”.

Todos nos podemos reconocer en los extremos que plantea la escena: por un lado, una educación basada en razonar, validar y acompañar cada emoción; por otro, una autoridad brusca sostenida en el miedo. Entre ambos polos se sitúa una pregunta importante: ¿la crianza respetuosa ofrece realmente una alternativa a los modelos tradicionales o, bien entendida, recupera algo que la psicología lleva décadas defendiendo: la combinación de afecto, sensibilidad y límites claros?

De dónde viene la crianza respetuosa

En los últimos años, la crianza respetuosa (conocida en inglés como gentle parenting) ha ganado gran visibilidad en redes sociales, blogs y libros para familias. La autora británica Sarah Ockwell-Smith contribuyó a popularizar esta denominación y a presentarla como una forma de educar basada en la empatía, el respeto, la comprensión y los límites. La propuesta resulta atractiva: escuchar al niño, comprender qué hay detrás de su conducta, evitar la humillación y ejercer la autoridad sin violencia.

Sin embargo, su difusión ha avanzado mucho más rápido que la investigación científica. La crianza respetuosa no nació de una teoría psicológica evaluada sistemáticamente, sino que se extendió mediante libros de divulgación y comunidades digitales.

Evidencias tras la moda

El primer estudio empírico que analizó qué entienden por crianza respetuosa quienes se identifican con ella no se publicó hasta 2024. En ese estudio, los padres y madres destacaban tres elementos: regular sus propias emociones, ayudar a sus hijos e hijas a gestionar las suyas y mostrarles afecto.

Sin embargo, también se observó una gran diversidad en su aplicación. Algunos progenitores combinaban la validación emocional con una dirección adulta clara; otros empleaban respuestas más centradas en las preferencias infantiles. Además, no se hallaron diferencias claras entre quienes se consideraban padres “respetuosos” y el resto en los estilos educativos clásicos.

¿Nuevo nombre para un modelo de crianza ya existente?

Esto plantea una pregunta fundamental: ¿estamos realmente ante un modelo nuevo? Si la crianza respetuosa incluye afecto, sensibilidad, explicación de las normas, límites consistentes y una autoridad no coercitiva, se aproxima mucho al estilo educativo autorizativo o democrático descrito desde hace décadas por la psicología del desarrollo.

Este estilo educativo combina calidez con expectativas claras y exigencias adecuadas a la edad. La evidencia lo relaciona con un mejor ajuste infantil, mientras que los estilos permisivos, caracterizados por mucha calidez, pero poca regulación, se asocian con más dificultades de conducta.

Respetar es solo una parte

La cuestión no consiste en elegir entre afecto y autoridad. Ambos son necesarios. Respetar a un niño no significa que pueda decidir siempre, que toda norma deba negociarse o que los adultos tengan que evitar cualquier frustración. Significa reconocer su dignidad, escuchar sus emociones y evitar respuestas violentas o humillantes. Pero también implica asumir una responsabilidad que el niño todavía no puede ejercer: proteger, orientar y establecer límites.

Pero comprender y validar las emociones infantiles solo representa una parte de la tarea educativa. Los niños también necesitan aprender a convivir con reglas externas, aceptar consecuencias y relacionarse con personas cuyos deseos no siempre coinciden con los suyos. Necesitan, en definitiva, amor y límites.




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Gestionar frustraciones y decir no

La frustración razonable forma parte de ese aprendizaje. Esperar un turno, aceptar un “no”, reparar un daño o cumplir una responsabilidad no perjudica el desarrollo dentro de una relación segura. Al contrario, contribuye al autocontrol, la flexibilidad y la tolerancia al malestar. Validar una emoción no implica aceptar cualquier conducta: se puede comprender el enfado y, al mismo tiempo, mantener la norma necesaria que ha desencadenado el enfado.

El problema aparece cuando la crianza respetuosa se simplifica en las redes sociales. Mensajes como “Toda conducta expresa una necesidad” o “Hay que respetar siempre los ritmos del niño” contienen una parte de verdad, pero pueden interpretarse de manera extrema.




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El resultado puede ser una parentalidad en la que se teme decir “no”, se negocia constantemente y se confunde el malestar infantil con un daño que debe evitarse. En ese punto, la propuesta deja de parecerse al estilo autorizativo y se aproxima a un funcionamiento permisivo.

Además, esta interpretación puede tener un coste emocional para los adultos. Algunos padres y madres se sienten agotados, inseguros y muy críticos consigo mismos cuando no consiguen mantener siempre la calma. La idea de que un buen progenitor debe ser permanentemente paciente y disponible puede convertirse en un ideal imposible y generar culpa.




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De la crianza respetuosa a la parentalidad consciente

Aquí resulta especialmente útil la parentalidad consciente o mindful parenting. Ambos enfoques comparten la escucha, la empatía y la regulación emocional, pero la parentalidad consciente también invita al adulto a observarse: ¿qué estoy sintiendo? ¿Estoy respondiendo a la situación o reaccionando desde el cansancio?

La parentalidad consciente incluye atención plena, conciencia de las emociones propias y ajenas, aceptación sin juicio, autorregulación y compasión hacia el hijo y hacia uno mismo.

En una investigación realizada por nuestro equipo con población española, estas capacidades se relacionaron con mayor afecto parental, más autocompasión y menos estrés.




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En otro estudio piloto, un programa breve de mindfulness o atención plena para padres y madres de adolescentes mejoró la atención consciente, la satisfacción con las propias capacidades parentales y la relación con los hijos.

Una crianza verdaderamente respetuosa no elimina la autoridad, la ejerce sin humillar. No evita toda frustración, ayuda a sobrellevarla. No coloca la gratificación inmediata o la eliminación del malestar en el centro, sino las necesidades infantiles. El reto es ofrecer afecto, seguridad y límites claros y protectores.

The Conversation

Laura Merino no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Crianza respetuosa: la cuestión no es elegir entre afecto y autoridad – https://theconversation.com/crianza-respetuosa-la-cuestion-no-es-elegir-entre-afecto-y-autoridad-284001

Escrito por IA: el comienzo de una disrupción permanente para las empresas

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Francisco del Olmo García, Profesor Asociado de Economía Aplicada e Investigador del Instituto Universitario de Análisis Económico y Social (IAES) y de la Cátedra de Responsabilidad Social Corporativa, Universidad de Alcalá

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Preguntamos a ChatGPT-4: “Si tuvieras que empezar un artículo con el siguiente título: ‘Escrito por IA – El comienzo de una disrupción permanente para las empresas’, ¿cómo lo harías?”. Y su respuesta fue:

“La inteligencia artificial ya ha dejado de ser un concepto futurista para convertirse en una realidad palpable que está transformando las empresas de manera irreversible. En un mundo donde los avances tecnológicos ocurren a un ritmo acelerado, la IA ha irrumpido en casi todos los sectores, desde la atención al cliente hasta la toma de decisiones estratégicas, alterando profundamente los modelos de negocio tradicionales. Lo que comenzó como una herramienta para optimizar tareas rutinarias hoy está impulsando una disrupción más amplia, que no solo mejora la eficiencia, sino que redefine por completo la relación entre las empresas, sus empleados y sus clientes. Con algoritmos capaces de analizar grandes volúmenes de datos en fracciones de segundo, las compañías se enfrentan a un panorama en el que adaptarse a la inteligencia artificial no es una opción, sino una necesidad para seguir siendo competitivas”.

Experimentar la IA

Un informe del Banco de España de mayo de 2025, señala que aproximadamente el 20 % de las empresas españolas analizadas ya emplean, aunque en su mayoría de manera experimental, sistemas de inteligencia artificial. Sobre todo en la optimización de procesos internos (búsqueda de información, análisis y gestión de datos, generación de informes) y en acciones de marketing (campañas publicitarias personalizadas a través del tratamiento de los datos generados por los clientes).

A pesar de la capacidad de la IA para mejorar la eficiencia y la creatividad, también genera preocupaciones sobre las desigualdades y la desestabilización del mercado laboral tradicional, la privacidad, la desinformación, los delitos asistidos por IA y su uso para vigilancia y control social.

Un claro ejemplo es el uso de la IA para realizar estafas, que en 10 años han aumentado un 513,4 %, o para generar imágenes falsas.

En el área empresarial, la IA está modificando la manera en que interactúan los clientes y las empresas: los chatbots ya no responden en función de reglas predefinidas, sino que la IA genera respuestas precisas a partir de la comprensión del contexto, el sentimiento y la intención del usuario. Por tanto, no queda más remedio que adaptar la gestión empresarial a esta nueva realidad.




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Las pymes y la IA

La mayor productividad relativa que genera su tamaño hace que sean las grandes empresas las que protagonicen la revolución tecnológica.

Destacan las innovaciones y mejoras de las grandes tecnológicas (Google, Apple, Meta, Amazon, Microsoft) por sus enormes economías de escala y la capacidad de trasladar a la sociedad estas automatizaciones.

De hecho, el tamaño de estas empresas es un factor clave para generar el capital necesario para invertir en I+D y desarrollar productos que les permitan beneficiarse de sus asisentes virtuales.

Amazon utiliza la IA para anticiparse a las necesidades de sus clientes. Meta lo hace en el marketing digital, aprovechando las interacciones de los usuarios con Meta AI para mostrarles anuncios relevantes.

La IA y los gobiernos

Una de las grandes amenazas para el empleo tiene que ver con la incorporación de la IA como eje primordial de la dirección empresarial futura, dada su agilidad, rapidez y concreción en la resolución de problemas, incluso con mayor eficiencia que los seres humanos. De ahí la importancia de la existencia de marcos normativos que regulen y a la vez sirvan de impulso para el desarrollo de la IA.

En este sentido, la Unión Europea aprobó en 2024 la Ley de Inteligencia Artificial y, para coordinar su aplicación, ha creado la Oficina Europea de IA. Además, ha redactado un Código de Buenas Prácticas que entrará en vigor a más tardar en 2027.

En otras regiones la regulación avanza a diferentes ritmos. En Latinoamérica no hay una coordinación entre países y se van dando pasos sin una coordinación conjunta. En los países árabes se están formulando estrategias enfocadas a diversificar las economías, aunque también en desarrollar regulaciones, como en Bahrein u Omán, aunque la orientación es a captar inversión.

En Estados Unidos, está sobre la mesa el dilema ético sobre el empleo de la IA para usos militares, a la vez que el gobierno busca establecer nuevas condiciones para las empresas proveedoras de modelos de IA, que tendrían que otorgarle una licencia irrevocable para usar sus sistemas con todos los fines legales.

En España, el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública presentó en mayo de 2024 la Estrategia de Inteligencia Artificial 2024, una extensión del programa presentado en 2020. Con el objetivo de “acelerar, facilitar, acompañar y promover el desarrollo y la expansión de la IA”, la estrategia define ocho palancas clave:

  1. Impulsar la inversión en supercomputación. Por ejemplo con la creación de factorías de IA, lo que podría generar un importante impulso para aplicaciones industriales.

  2. Generar capacidad sostenibles de almacenamiento de datos. Entrenar modelos avanzados exige gran capacidad de almacenamiento. El proyecto más relevante se desarrolla en la provincia de Badajoz.

  3. Diseñar una infraestructura pública de modelos de lenguaje.

  4. Fomentar el talento en IA.

  5. Impulsar la IA en el sector público.

  6. Ayudar a la expansión de la IA en el sector privado, especialmente en las pymes.

  7. Desarrollar un marco integral de ciberseguridad y ciberdefensa, con una inversión en 2025 de más de mil millones de euros. Además, se trabaja en la internacionalización del sector.

  8. Impulsar la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA). Su objetivo es garantizar el uso ético y seguro de la IA en España; para ello, supervisa que las entidades públicas y privadas cumplen con la normativa vigente y protegen la privacidad, igualdad de trato y derechos fundamentales de los usuarios.

Una nueva era

“La inteligencia artificial ya ha dejado de ser un concepto futurista para convertirse en una realidad palpable que está transformando las empresas de manera irreversible” decía ChatGPT-4 al inicio de este texto. Y tiene razón al decirlo.

La IA supone un cambio sin precedentes desde la creación de internet, un hito histórico que estamos viviendo en primera persona. Esta era podría bautizarse como la época escrita por la IA, o la época humano-IA-humano o H2AI2H (Human to AI to Human), por sus siglas en inglés.


Pablo Victoria Rivera (https://www.linkedin.com/in/pablo-victoria-rivera/) ha participado en la redacción de este artículo.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

– ref. Escrito por IA: el comienzo de una disrupción permanente para las empresas – https://theconversation.com/escrito-por-ia-el-comienzo-de-una-disrupcion-permanente-para-las-empresas-264637

Una catedral para un nuevo Año Santo: Santiago de Compostela en marzo de 1669

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Miguel Taín Guzmán, Chair professor, Universidade de Santiago de Compostela

Durante el lluvioso anochecer del 3 de marzo de 1669 llega a Santiago de Compostela, tras recorrer el Camino Portugués, Cosimo III de Medici, Gran Príncipe de Toscana, famoso por su devoción y su gusto por peregrinar.

Viene acompañado por solo algunos miembros de confianza de su séquito, pues ha dejado al resto descansando en Padrón, a unos 20 km de distancia. Tales prisas por llegar a la ciudad se explican por su interés en pasar la noche en Compostela y acudir a la mañana siguiente, muy temprano, a la catedral que alberga las reliquias del apóstol Santiago el Mayor y escuchar la misa del peregrino en la capilla de El Salvador, donde además comulgará –y tal vez recibirá su compostela–.

A lo largo de ese mismo día, llega el resto de la comitiva. Entre ellos se encuentra el joven arquitecto y pintor florentino Pier Maria Baldi, con el encargo ex profeso de dibujar las localidades donde come o duerme el príncipe.

Así, mientras Cosimo recibe visitas de autoridades locales o descansa durante los días 4 y 5, el artista busca en el monte de Santa Susana una localización desde la que dibujar sus bocetos para realizar, ya en Florencia, la gran panorámica de Compostela. Se trata de la página 159 de la Relazione Ufficiale del Viaggio di Cosimo III, hoy en la Biblioteca Medicea Laurenziana, donde el protagonista principal es el Santuario del Apóstol.

Las ocho torres de la catedral dibujada

El edificio dibujado presenta una imagen acastillada, muy diferente de la vistosa catedral actual, tras las renovaciones del Barroco. En efecto, en 1669 todavía se conservaba la basílica medieval, con su techumbre de losas de cantería, sus tres fachadas y ocho torres. Lamentablemente, Baldi evita representar la fachada románica del Obradoiro y coloca delante un inoportuno árbol, dejando pasar la ocasión de crear un testimonio gráfico de inapreciable valor.

Sí figuran las dos torres que la flanquean, la Torre de la Carraca –que debe su nombre a la matraca que alberga y que suena durante la Semana Santa– y la Torre de las Campanas. En su interior se hallan las campanas a las debe su nombre, cuyos repiques avisan a vecinos y peregrinos de la celebración de oficios.

Detrás, se representaría la terminación de una altura, que correspondería a la enigmática Torre del Gallo, un campanario del siglo XV, demolido en 1759, que flanquea el lado este de la fachada de la Azabachería, donde se encuentra la puerta por la que entran los peregrinos.

A ella le sigue la Torre del Crucero, construida entre 1664 y 1665. Su linterna y aguja la convirtieron entonces en la mayor altura de la catedral y, en consecuencia, en el referente visual de los peregrinos del lugar donde se hallaba la tumba del Apóstol. Además, es posible que la linterna funcionase entonces a modo de farola jacobea en los Años Santos, igual que lo hace la actual linterna de la Torre del Reloj desde su construcción en 1680.

El enorme volumen del claustro catedralicio, construido entre 1520 y 1537, se identifica perfectamente gracias a la representación de los palacios y torres a él superpuestos. En el extremo suroccidental se eleva la Torre de la Vela, de cronología, autoría y finalidad controvertida, aunque, dado su nombre, es clara su vinculación a la vigilancia de ese flanco de la ciudad.

La Torre del Ángel se sitúa en el flanco oeste de la fachada de las Platerías y habría sido construida unos años antes de 1470, fruto de la remodelación de una torre anterior. De gran altura –posiblemente la mayor en el siglo XV– desde ella se podía controlar las calles del sur, particularmente la plaza de las Platerías, corazón económico de Compostela, con una azarosa historia de revueltas. Fue derribada a finales del siglo XVII, pocos años después de la visita de Cosimo.

La Torre del Rey de Francia, hoy conocida como la Berenguela, se representa en el lado este de la fachada de las Platerías. Se trata de un gran edificio gótico cuadrangular construido entre 1484 y 1494 para albergar las campanas donadas al Apóstol por el rey francés Luis XI. Hoy se conserva porque entre 1676 y 1680 fue reutilizado como primer cuerpo de la actual Torre del Reloj.

Sobre ella se asienta un chapitel de hierro con una campana perfectamente detallada, correspondiente a un reloj que se disponía hacía la Plaza de la Quintana. Así, mientras las campanas interiores de la torre se tocaban sólo con motivo de las grandes celebraciones catedralicias, la del chapitel metálico lo hacía de acuerdo con las horas marcadas por el reloj para regular los horarios de la vida social y económica de los vecinos de Compostela.

La Torre del Tesoro es lo único que se representa del Palacio del Tesoro. Fue construido entre 1543 y 1555 para guardar en su interior los objetos más valiosos de la catedral, tanto los adquiridos por el cabildo para solemnizar la liturgia como los regalados por reyes, nobles y peregrinos. Su famoso remate escalonado evocaría las representaciones imaginarias del Mausoleo de Halicarnaso y aludiría al destino de la catedral como panteón apostólico.

Los preparativos para el año santo de 1677

La Relazione Ufficiale del Viaggio describe con detalle la visita medicea en el interior de la basílica. Así, Cosimo, tras asistir a la misa del peregrino, siguiendo la tradición –y es de suponer que acompañado de otros peregrinos–, acudió al recinto de la capilla mayor. Allí contemplaría la imagen pétrea de Santiago que preside la catedral desde 1211. A ella accedían los peregrinos por unas escaleras, tal vez también el príncipe, para rendir homenaje a la imagen del santo con el rito del abrazo y el beso, meta de la peregrinación.

Significativamente, el diario también se muestra bien informado del proyecto barroco de construir un camarín para albergar la imagen –el actual– y un nuevo baldaquino con vistas al nuevo año santo de 1677, cuando se instala el Santiago Matamoros que lo corona.

Y ahí siguen todavía hoy, como podremos volver a disfrutar trescientos cincuenta años después, en este próximo año santo de 2027.


El proyecto cuenta con el apoyo del The Medici Archive Project de Florencia, dirigido por Alessio Assonitis, experto internacional en los Medici, y del Centro Interdipartimentale di Ricerca sull’Iconografia della Città Europea, dirigido por Alfredo Buccaro, experto internacional en iconografía urbana. Además, colaboran la Biblioteca Medicea Laurenziana y el Kunsthistorisches Institut de Florencia.


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Miguel Taín Guzmán recibe fondos para el proyecto PID2023-147647NB-I00 financiado por MCIU /AEI /10.13039/501100011033 / FEDER, UE, años 2024-2027

– ref. Una catedral para un nuevo Año Santo: Santiago de Compostela en marzo de 1669 – https://theconversation.com/una-catedral-para-un-nuevo-ano-santo-santiago-de-compostela-en-marzo-de-1669-284893

La salud del río Guadalquivir: un estudio pionero evalúa la calidad del agua y la respuesta de los microbios al estrés ambiental

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Marina Barbudo Lunar, Doctoranda en Bioquímica y Biología Molecular, Universidad de Córdoba, Universidad de Córdoba

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La calidad del agua del río Guadalquivir muestra un buen estado de salud de extremo a extremo, según los indicadores habituales. Sin embargo, un análisis pionero de su microbioma, de los microorganismos que viven en el río, ha revelado señales de estrés ambiental que habían pasado desapercibidas. El proceso abre la puerta a una nueva forma de vigilar la salud de los ecosistemas acuáticos.

Un río clave para Andalucía

El Guadalquivir, al que los árabes llamaron “el río grande”, es mucho más que el principal río andaluz. A lo largo de sus más de 650 kilómetros atraviesa ciudades como Córdoba y Sevilla, riega cientos de miles de hectáreas de cultivos y abastece de agua a cerca de siete millones de personas.

Su cuenca sostiene una intensa actividad agrícola, especialmente de olivar, arroz y frutales, pero esa misma presión humana también supone la llegada de contaminantes que pueden afectar al equilibrio del ecosistema.

Por eso, conocer el estado de sus aguas es fundamental para conservar uno de los recursos naturales más importantes del sur de España.

¿Cómo se mide la salud de un río?

La normativa europea establece que los ríos deben mantener un buen estado ecológico. Para comprobarlo, los científicos analizamos distintos parámetros del agua.

Habitualmente se miden variables como el pH, el oxígeno disuelto, la turbidez o la presencia de bacterias coliformes. Se trata de un grupo de microorganismos formados por especies como Escherichia, Klebsiella, Enterobacter y Citrobacter, que se encuentran de forma natural en el medio ambiente (suelo y plantas) y en el intestino de los animales y del ser humano.

Después, todos esos datos se integran en un índice que resume el estado del agua o Water Quality Index (WQI). Este tipo de indicadores permite comparar diferentes tramos del río y conocer su estado general. Sin embargo, tienen una limitación importante: no muestran cómo responden los seres vivos que habitan en el agua. Ahí es donde entra en juego el estudio del microbioma del río.




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Los microorganismos, los primeros en dar la voz de alarma

Bacterias y otros microorganismos participan en procesos naturales que mantienen el río en equilibrio, y son los primeros en reaccionar cuando aparece un contaminante o cualquier otra alteración ambiental. Por eso pueden actuar como auténticos “centinelas” capaces de detectar problemas antes de que sean visibles con los métodos tradicionales.

Para estudiarlos, utilizamos una técnica de secuenciación de ADN que permite identificar la comunidad de microorganismos presente en una muestra de agua sin necesidad de cultivarlos en el laboratorio. Gracias a esta técnica, observamos cómo cambia la comunidad microbiana cuando el río sufre algún tipo de estrés.

Lo que decían los análisis habituales

Nuestro estudio analizó el río desde su nacimiento, en la Sierra de Cazorla, hasta su desembocadura en el Atlántico.

Los análisis convencionales mostraron un deterioro progresivo de la calidad del agua a medida que el Guadalquivir se acercaba al estuario, aunque casi todos los puntos mantenían valores compatibles con un buen estado ecológico. Solo un 10 % de las estaciones de muestreo presentaban indicios de exceso de nutrientes en el agua y contaminación microbiológica.

Además, en el tramo medio y bajo se detectaron cambios en parámetros como la concentración de metales, la turbidez y la cantidad de materia orgánica presente en el agua, compatibles con el impacto de la agricultura y otras actividades humanas.

Sin embargo, el análisis del microbioma reveló una historia muy distinta.

Lo que revelan los microorganismos

La mayor sorpresa apareció en el tramo alto del río.

Aunque los análisis fisicoquímicos apuntaban a una buena calidad del agua, la comunidad microbiana presentaba cambios característicos de un ecosistema sometido a estrés: disminuía la diversidad bacteriana y aumentaban los microorganismos que prosperan en ecosistemas alterados.

También cambiaban las funciones biológicas que realizan estos microorganismos, siguiendo un patrón característico de la respuesta microbiana al estrés ambiental.

El estudio nos ha permitido identificar alteraciones, pero no podemos conocer con certeza su origen. No obstante, la cabecera del Guadalquivir está rodeada por un paisaje dominado por extensos olivares, por lo que será necesario investigar si la actividad agrícola, junto con otros factores como la sequía, están influyendo en estos cambios biológicos.

Hacen falta nuevos estudios para aclarar el origen de estas señales tempranas de deterioro.

Una nueva herramienta para proteger los ríos

Los resultados muestran que combinar los análisis fisicoquímicos con el estudio del microbioma ofrece una imagen mucho más completa del estado del río.

Mientras los primeros describen las características del agua, los microorganismos revelan cómo responde el ecosistema a situaciones de estrés antes de que el deterioro sea evidente.

Este enfoque podría ayudar a detectar zonas de riesgo con mayor antelación y mejorar las estrategias de conservación y gestión ambiental.

Además, será necesario ampliar el seguimiento del Guadalquivir, estudiar con mayor detalle la influencia de sus afluentes y analizar cómo evolucionan en un contexto de cambio climático, en condiciones cada vez más extremas y variables.

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Marina Barbudo Lunar recibe fondos de una ayuda FPU 2023 del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. La investigación ha sido financiada por el Plan Andaluz de Investigación, Desarrollo e Innovación (PAIDI 2020; P20_00143).

La investigación ha sido financiada por el Plan Andaluz de Investigación, Desarrollo e Innovación (PAIDI 2020; P20_00143).

– ref. La salud del río Guadalquivir: un estudio pionero evalúa la calidad del agua y la respuesta de los microbios al estrés ambiental – https://theconversation.com/la-salud-del-rio-guadalquivir-un-estudio-pionero-evalua-la-calidad-del-agua-y-la-respuesta-de-los-microbios-al-estres-ambiental-288746

¿Por qué la diabetes y la depresión forman una pareja cada vez más común?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By José Lesmes Poveda López, Profesor de Fisioterapia, Universidad San Jorge

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La conexión entre diabetes y depresión no es una simple coincidencia clínica. A pesar de que tradicionalmente se han tratado independientemente –una en la consulta de endocrinología y otra en la de salud mental o de atención primaria–, ambas enfermedades mantienen una relación bidireccional.

Hoy sabemos que la diabetes tipo 2 duplica el riesgo de sufrir un episodio de depresión y, a su vez, la depresión aumenta significativamente las probabilidades de desarrollar diabetes.

Además, su presencia combinada cada vez es más alta. Pero ¿a qué se debe?

Una epidemia a doble banda

Los datos epidemiológicos son contundentes: la presencia de depresión en personas con diabetes tipo 2 se sitúa entre el 24 % y el 28 %. Esto significa que aproximadamente uno de cada cuatro adultos mayores con diabetes convive con un trastorno depresivo, una tasa que duplica la de la población general.

Nos enfrentamos a una tendencia que se está acelerando de forma alarmante en los últimos años. A lo largo de la última década, el registro de depresión en pacientes con diabetes tipo 2 se ha disparado en Estados Unidos y Reino Unido. Además, ya no es un fenómeno exclusivo de personas mayores: el incremento afecta de manera especial a jóvenes con diabetes de inicio temprano.

Y, sorprendentemente, la peor salud mental y los síntomas depresivos ya son detectables en personas que solo tienen prediabetes, mucho antes de recibir un diagnóstico formal de la enfermedad.

El dilema del huevo o la gallina

Para entender el origen de esta relación, debemos romper el mito de que la depresión es una simple “tristeza” o una reacción mental lógica ante el diagnóstico de una enfermedad crónica como es la diabetes tipo 2.

El manejo de la dolencia implica una elevada carga psicológica, ya que el paciente debe tomar decisiones médicas y de estilo de vida las 24 horas del día y los 7 días de la semana (medición de glucosa, fármacos, dieta, ejercicio…). Ese esfuerzo continuo de adaptación, unido a la preocupación por la evolución de la enfermedad y a la aparición de sentimientos como culpa o vergüenza asociados a los hábitos de vida, se relaciona con el denominado distrés por diabetes.

Este tipo de tensión emocional dañina está vinculada a su vez con la aparición de síntomas depresivos y, finalmente, una persona con depresión puede presentar sesgos cognitivos (filtros de pensamiento) que reducen significativamente su percepción de autoeficacia y de salud.

Los citados síntomas afectan directamente a la confianza que el paciente tiene en el manejo de la diabetes, y están unidos a hábitos poco saludables como el sedentarismo, el tabaquismo o las dietas hipercalóricas. Sin embargo, el abandono de esos hábitos no lo explica todo.

La hipótesis inflamatoria y el estrés biológico

Desde el punto de vista fisiológico, la unión de diabetes y depresión se explica de una manera relativamente sencilla porque ambas patologías comparten la misma maquinaria molecular averiada. El nexo definitivo se encuentra en la hipótesis inflamatoria de la depresión y en el síndrome metabólico. Este último es un conjunto de alteraciones que se dan a la vez y que alertan de la posibilidad de sufrir diabetes en el futuro, como tener triglicéridos altos, obesidad, hipertensión, glucosa elevada o HDL (el llamado “colesterol bueno”) bajo.

Por un lado, el trastorno mental actúa como un estresor interno que sobreactiva de forma crónica el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal (HPA). Esto inunda el cuerpo de cortisol (la hormona del estrés), cuyos niveles elevados alteran el equilibrio de la glucosa, promueven la acumulación de grasa visceral y bloquean la acción de la insulina, acelerando la aparición de la diabetes.

Además, ambas condiciones se alimentan de una inflamación crónica de bajo grado. En el síndrome metabólico, el tejido adiposo disfuncional libera proteínas inflamatorias que no solo dañan las células beta del páncreas (encargadas de producir insulina), sino que cruzan la barrera hematoencefálica (protectora del cerebro), alterando la creación de nuevas neuronas y degradando los circuitos nerviosos que regulan el estado de ánimo.

A todo esto se suma la alteración de hormonas metabólicas como la leptina. Su función habitual es avisar al cerebro de que ya estamos saciados y, además, actuar como un escudo protector para nuestras neuronas. Sin embargo, en personas con obesidad y diabetes, el cuerpo se vuelve “sordo” a su señal. Al dejar de funcionar, el cerebro pierde una defensa clave.

¿El resultado? No solo se descontrola todavía más el peso y el azúcar, sino que se apaga un interruptor químico que frena la depresión, haciendo que el paciente se sienta físicamente mucho más agotado, desanimado y con dolores.

Cómo romper el círculo vicioso

La medicina moderna ya no puede permitirse tratar estas enfermedades de forma aislada. El fracaso de la persona diabética en el control glucémico muchas veces se explica por una depresión no diagnosticada que impide al paciente cuidarse y seguir el tratamiento adecuado.

También resulta fundamental alinear atención psicológica e intervención médica. Es indispensable implementar cribados de salud mental rutinarios en las consultas de atención primaria y endocrinología. Esto permitiría atender psicológicamente aquellos síntomas depresivos que interfieren en el mantenimiento de conductas de autocuidado, favoreciendo así el bienestar integral y, en consecuencia, una mejor evolución de los sintomas de la diabetes.

A la hora de elegir tratamientos farmacológicos, el equipo médico debe considerar el perfil cruzado: en primer lugar, utilizar antidepresivos que no empeoren la ganancia de peso o la resistencia a la insulina; y en segundo lugar, apoyarse en las indicaciones de las terapias psicológicas indicadas en el abordaje de enfermedades crónicas y complejas como es la diabetes.

Solo reconociendo que la diabetes y la depresión son manifestaciones interconectadas de un organismo en desequilibrio biológico y psicológico podremos ofrecer a los pacientes las herramientas necesarias para romper este círculo vicioso. Y así recuperar, de verdad, su salud y su calidad de vida.

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Juan Francisco Roy Delgado recibe fondos de investigación del Gobierno de España y de la Unión Europea.

Ana Aguilera Gonzalo, Andrés Ráfales Perucha, Beatriz Carpallo Porcar, Daniel Sanjuán Sánchez, José Lesmes Poveda López y Paula Cordova Alegre no reciben salarios, ni ejercen labores de consultoría, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del puesto académico citado.

– ref. ¿Por qué la diabetes y la depresión forman una pareja cada vez más común? – https://theconversation.com/por-que-la-diabetes-y-la-depresion-forman-una-pareja-cada-vez-mas-comun-282202

Próspera y Starbase: las ciudades “sin ley” de las tecnológicas

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Pavel Sidorenko Bautista, Profesor Titular de la Facultad de Ciencias de la Educación y Humanidades, UNIR – Universidad Internacional de La Rioja

La ciudad de Starbase, en Texas, es un mini Estado dirigido por la empresa SpaceX de Elon Musk. Starbase., CC BY-SA

Cuando Próspera, una ciudad en la paradisiaca isla de Roatán (Honduras), fue calificada por el Gobierno hondureño como Zona de Empleo y Desarrollo Económico (“ZEDE”), en 2013, despertó mucho interés entre los inversores extranjeros. Esta figura jurídica relaja la supervisión del gobierno y la legislación para resultar más atractiva a las compañías que llegan de fuera.

Solo cuatro años después, en 2017, el magnate tecnológico Peter Thiel, fundador de PayPal y anterior CEO de la empresa de vigilancia digital masiva Palantir, firmó un acuerdo con el Gobierno hondureño para administrar allí un territorio bajo sus propias leyes. Estas estarían basadas en el common law y bajo la supervisión digital de jueces jubilados del estado de Arizona.

Así fue cómo se fundó Honduras Próspera Inc, que se anuncia en su página web como “un lugar para construir empresas, empleos y bitcoins, con leyes regulaciones e impuestos únicos”.

Una distopía hecha realidad

En su libro The Network State (2022), Balaji Srinivasan, exdirector de tecnología de la plataforma de compra venta de criptomonedas Coinbase, propone una suerte de manifiesto futurista que defiende la creación de entidades soberanas. Con su punto de partida en el ciberespacio, la idea es que que, de manera gradual, se materializarían en entornos físicos.

Este concepto del Estado-red supone la conversión de una comunidad digital en una acción colectiva con vocación política y moral. Mimetiza el proceso histórico de creación de naciones: conciencia nacional, líder-fundador, estructura enfocada en las finanzas y el deseo de una vida en común. No es el argumento de una distopía, sino el mayor anhelo de un grupo de tecnólogos de Silicon Valley.

Ética a la basura: los beneficios son primero

Existen actualmente 300 empresas y start-up operando en Próspera. Estas pueden elegir su propio marco regulatorio, en principio, de entre de las normas vigentes en cualquier país de la OCDE. La libre elección aminora el coste jurídico, no sin riesgos. Por ejemplo, la comercialización de pruebas médicas y los eventuales ensayos prescinden de la aprobación de agencias supervisoras internacionales.

El fenómeno se conoce como [ethics dumping](https://www.c3.unam.mx/noticias/noticia15.html), que puede traducirse como “ética a la basura”. Las compañías se instalan en el Estado-red para reducir sus responsabilidades o saltarse otras a las que estarían obligadas en su país de origen.

Destaca el caso de la firma de biotecnología estadounidense Minicircle, que ha probado en personas terapias genéticas para modificar el ADN y rejuvenecer o aumentar la masa muscular. En Estados Unidos, estas prácticas requerirían la aprobación y supervisión de la FDA, la agencia de vigilancia del medicamento estadounidense. Serían años de inversión en abogados, laboratorios y seguridad médica. Pero Próspera Inc. ofrece un atajo que genera una ventaja competitiva real y un abismo de incertidumbre bioética.

Difícil para Honduras dar marcha atrás

La segunda clave de Próspera es la política fiscal. Los impuestos son mínimos en el territorio, mucho menores que en Honduras o en EE. UU. El manejo de criptomoneda está generalizado y la trazabilidad tiende a cero.

Quizá por eso, en 2022, la presidencia de Xiomara Castro intentó revertir este proyecto mediante la derogación de la ley de ZEDEs. Sin embargo, el aspirante a Estado-red hizo valer la regulación y la mediación ante la CIADI, Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones, una institución global del Banco Mundial centrada en la conciliación y el arbitraje de conflictos legales internacionales. El proceso fijaba un coste de 1 630 millones de dólares, una cifra inalcanzable para el gobierno hondureño, que se vio obligado a posponer la derogación sine die.

Groenlandia, Starbase y el reto democrático

Otro caso de disputa por la territorio es Groenlandia, objeto de deseo para ciertas empresas tecnológicas estadounidenses. La compañía Praxis, con más de 525 millones de dólares de inversores basados en criptomonedas y capital de riesgo, ha puesto sus ojos firmemente en esta isla para fundar allí lo que denomina su “primera Ciudad Digital”. Praxis ambiciona la gran isla como un laboratorio para construir sus soluciones de habitabilidad para la colonización espacial de la Luna y Marte.

Dentro de Estados Unidos, un ejemplo más es Starbase, una ciudad fundada en Texas por Elon Musk en torno a la industria de SpaceX. Por el momento, es un municipio oficial incorporado bajo la legislación estatal, por lo que debe cumplir con el marco constitucional de EE. UU. Sin embargo, aspira a ser una ciudad-Estado-red con soberanía y acción al margen de las reglas del modelo federal. Cuenta con un gobierno local electo por sus residentes registrados, bajo la figura de un alcalde y dos comisionados, todos de la empresa SpaceX. Las transacciones se realizan con dólares estadounidenses y en criptomonedas, y aplican impuestos sobre la propiedad (hasta 1,5 % bajo las leyes de Texas).

¿Dónde queda la soberanía popular?

El ascenso de la “globalización corporativa” se ha vinculado con la erosión de la democracia liberal. Los network states eluden el principio de soberanía popular y el bien común, en aras de objetivos corporativos estratégicos. Se podría decir que estamos ante el ascenso de un nuevo modelo de estatificación feudal, empaquetado bajo la retórica y estética de las empresas tecnológicas.

Próspera y Starbase son enclaves amurallados, propensos al lujo y de gran atractivo para nómadas digitales entusiasmados con la hiperproductividad. Esta amalgama de liberalismo económico y feudalismo, impulsada por el marketing y la falsa sensación de éxito e innovación, avanza en detrimento de la ética universal e, incluso, los derechos humanos. El reto institucional en el mundo democrático actual es enorme. ¿Estamos preparados?

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

– ref. Próspera y Starbase: las ciudades “sin ley” de las tecnológicas – https://theconversation.com/prospera-y-starbase-las-ciudades-sin-ley-de-las-tecnologicas-287798

Un refugio para carneros homosexuales: ¿cómo se reconocen?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Rubén Bermejo Poza, Profesor Permanente Laboral en el Departamento de Producción Animal UCM, Universidad Complutense de Madrid

Granja Rainbow Wool, un santuario para carneros que prefieren a otros machos. Rainbow Wool. , CC BY-SA

En Alemania, existe un pequeño santuario llamado Rainbow Wool, que rescata carneros. Todos ellos tienen en común estar destinados al sacrificio porque muestran una preferencia sexual por otros machos. Al no ser útiles para la reproducción, suelen descartarse.

La idea de que haya ovejas homosexuales es una noticia llamativa y fácil de compartir. Pero, más allá del debate social que despierta, surge otra pregunta más básica: ¿cómo saber si un carnero prefiere tener relaciones sexuales con otro macho antes que con una hembra?

Una conducta nunca se interpreta de forma aislada

En el reino animal, una misma conducta puede tener significados completamente diferentes según el contexto en el que aparece.

Un pez que permanece inmóvil puede estar descansando, pero también puede estar mostrando una respuesta de miedo. Cualquier animal que deja de alimentarse puede estar enfermo o adaptándose a un cambio ambiental. En la otra cara de la moneda, una elevada actividad puede reflejar curiosidad y exploración. O, por el contrario, estrés y frustración.

Por eso, los etólogos rara vez interpretamos una conducta de forma aislada. Para entender su significado biológico, analizamos cuándo aparece, con qué frecuencia se repite y cuánto tiempo dura. También estudiamos qué otros comportamientos la acompañan y si ese patrón permanece estable a lo largo del tiempo.

Con los carneros sucede exactamente lo mismo. Observar que un macho monta a otro no permite concluir que tenga una preferencia sexual por individuos del mismo sexo. Esa conducta puede formar parte de un comportamiento de dominancia. También puede relacionarse con el aprendizaje durante la juventud, con errores de reconocimiento o con interacciones sociales normales dentro del rebaño.

¿Cómo se determina la preferencia sexual de un carnero?

La clave está en distinguir entre una conducta puntual y una preferencia sexual.

En etología, se utiliza el término “comportamiento sexual entre individuos del mismo sexo” (same-sex sexual behaviour) para describir una conducta observable. Sin embargo, hablar de una preferencia requiere evidencias mucho más sólidas.

El carnero doméstico (Ovis aries) es, probablemente, el modelo animal mejor estudiado en este ámbito. Desde finales de los años 1980, distintos equipos de investigación comenzaron a analizar de forma sistemática el comportamiento sexual de miles de ejemplares. Entre ellos, destacan los experimentos dirigidos por Charles Roselli y sus colaboradores en la Universidad Estatal de Oregón.

Para determinar la preferencia sexual, los investigadores realizaban pruebas repetidas durante dos o tres años. Primero confirmaban que los carneros mostraban un comportamiento sexual activo. Después, se les permitía elegir libremente entre varios machos y varias ovejas en celo.

Solo los ejemplares que mantenían de forma consistente su preferencia por otros machos se clasificaban como orientados hacia machos. Esa clasificación se basaba en pruebas repetidas, no en una única observación.

Gracias a estos estudios, sabemos que alrededor del 8 % de los carneros muestran una preferencia persistente por otros machos. No se trata de una observación aislada. Es un patrón estable, documentado durante décadas.

Correlato en el cerebro

Aquellas investigaciones fueron más allá. Tras caracterizar el comportamiento de estos animales, los investigadores identificaron diferencias en una región del hipotálamo del cerebro, denominada núcleo sexualmente dimórfico ovino –ovine sexually dimorphic nucleus (oSDN)–. Su volumen era, de media, mayor en los carneros orientados hacia hembras que en aquellos orientados hacia machos.

Este hallazgo consolidó al carnero como uno de los modelos animales más importantes para estudiar las bases neurobiológicas de la preferencia sexual. También demostró que este fenómeno podía investigarse con el mismo rigor experimental que cualquier otra característica biológica o comportamental.

¿Qué significa esto desde el punto de vista de la etología?

Quizá aquí reside la mayor diferencia entre la mirada científica y la interpretación que suele hacer el público general. Desde la etología, no nos cuestionamos si un comportamiento es “normal” o “anormal”. Nos preguntamos por qué existe, cómo aparece, cómo se desarrolla y qué función puede desempeñar en la biología de la especie. Nuestra misión no consiste en poner etiquetas a los animales, sino en comprender el significado adaptativo de sus comportamientos.

Esa perspectiva evita interpretaciones simplistas y recuerda que las conductas animales siempre deben entenderse dentro de su contexto ecológico, social y evolutivo.

¿Es un comportamiento excepcional?

El comportamiento sexual entre individuos del mismo sexo está ampliamente documentado en el reino animal. Se ha descrito en centenares de especies de mamíferos, aves, reptiles, peces e, incluso, invertebrados.

Eso no significa que todas las especies presenten individuos con una preferencia exclusiva por animales de su mismo sexo. Significa que este tipo de comportamientos forma parte de la diversidad conductual observada en la naturaleza. Además, puede responder a funciones muy distintas, según la especie.

En los bonobos, por ejemplo, las interacciones sexuales ayudan a reducir tensiones y reforzar vínculos sociales. En los delfines mulares, fortalecen las alianzas entre machos. En otras especies, pueden relacionarse con el aprendizaje, la comunicación social o el establecimiento de jerarquías.

Un amplio estudio publicado en Nature Communications, en 2023, mostró que el comportamiento sexual entre individuos del mismo sexo ha evolucionado múltiples veces de forma independiente en los mamíferos. Los autores proponen que, aunque no contribuye directamente a la reproducción, ayudaría a establecer y mantener relaciones sociales. También podría reducir los conflictos dentro del grupo.

Por tanto, hoy la pregunta ya no es si estos comportamientos existen, sino qué función cumplen en cada especie.

Cuando cambian las preguntas, cambia la ciencia

Durante buena parte del siglo XX, las preferencias sexuales de machos hacia machos apenas aparecían en la literatura científica. No porque fueran inhabituales. Simplemente, casi nadie registraba estas conductas de forma sistemática.

Un estudio publicado en PLOS ONE en 2024 encuestó a investigadores especializados en comportamiento de mamíferos. El 76,7 % afirmó haber observado conductas sexuales entre individuos del mismo sexo en las especies que estudiaba. Sin embargo, solo el 48,2 % las había registrado de forma sistemática. Aún menos investigadores llegaron a publicarlas: solo el 18,5 %.

Mucho más que una historia sobre ovejas

Rainbow Wool ha conseguido que miles de personas descubran una realidad poco conocida del comportamiento animal. Sin embargo, quizá el mayor valor de esta historia sea otro. Nos recuerda que la naturaleza rara vez encaja en categorías simples. También nos enseña que una conducta, por sí sola, casi nunca basta para comprender lo que está ocurriendo.

En comportamiento animal, aprendemos pronto que observar no es lo mismo que interpretar. Comprender una conducta exige contexto, repetición, evidencia y una mirada libre de prejuicios. Quizá esa sea también una buena definición de cómo funciona la ciencia.

El conocimiento no avanza únicamente gracias a nuevas tecnologías o mejores laboratorios. A veces, progresa porque aprendemos a mirar con más atención aquello que siempre había estado delante de nosotros.

La naturaleza no dicta cómo debemos organizar nuestra sociedad. Pero sí nos recuerda una lección de humildad. La diversidad sexual no es una excepción que necesite explicarse: es una parte inherente del mundo vivo.

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Rubén Bermejo Poza no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Un refugio para carneros homosexuales: ¿cómo se reconocen? – https://theconversation.com/un-refugio-para-carneros-homosexuales-como-se-reconocen-288662

De la Odisea a nuestros días: la huella de Homero en el español actual

Source: The Conversation – (in Spanish) – By M. Dolores Jiménez López, Doctora en Lingüística, Titular de Universidad, Universitat Rovira i Virgili

Estatua de Homero en Grecia Thirasia/Shutterstock

Una compañera comenta que llegar al trabajo “ha sido una odisea”. Al abrir el ordenador, el antivirus alerta de la presencia de un “troyano”. En una reunión alguien advierte de que cierta propuesta no son más que “cantos de sirena”, y unos minutos después otro vaticina que, cuando se conozcan los resultados, “va a arder Troya”. Ninguno de ellos está hablando de literatura griega. O quizá sí. Sin haber abierto la Ilíada ni la Odisea, todos acaban de invocar a Homero.

La influencia de Homero en nuestro lenguaje lleva casi tres mil años entrelazándose con la tradición griega, latina y europea. Muchas palabras y expresiones que usamos cada día tienen su origen directo o indirecto en la Ilíada, la Odisea o en la tradición literaria que generaron.




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Del nombre propio al uso común

Algunos de los personajes de la Ilíada y la Odisea han experimentado un proceso lingüístico singular: dejaron de ser nombres propios para convertirse en palabras de uso común. El caso más evidente es “odisea”. El título del poema que narra el accidentado regreso de Odiseo –Ulises, en la tradición latina– a Ítaca acabó designando cualquier viaje largo, difícil y lleno de contratiempos. La aventura del héroe homérico se convirtió así en una metáfora universal de las dificultades del camino.

Algo parecido ocurrió con “mentor”. En la Odisea, Mentor es el fiel amigo de Odiseo a quien este confía la educación y protección de su hijo Telémaco antes de partir hacia la guerra de Troya. No es extraño, por tanto, que hoy llamemos mentor a la persona experimentada que orienta, aconseja y acompaña a otra en su desarrollo personal o profesional.

Menos conocida es la historia de “estentóreo”. El adjetivo procede de Esténtor, un guerrero griego que participa en la guerra de Troya y del que Homero dice en la Ilíada que poseía una voz tan poderosa como la de cincuenta hombres juntos. De ahí que todavía hoy llamemos estentórea a una voz extraordinariamente fuerte y resonante.

Troya como símbolo de conflicto

Si las palabras muestran cómo algunos personajes homéricos terminaron incorporándose al léxico del español, las locuciones y expresiones revelan un fenómeno aún más llamativo: las imágenes creadas por Homero continúan siendo el recurso al que acudimos para explicar situaciones cotidianas. El engaño, el conflicto, el peligro, la vulnerabilidad o la reconciliación siguen expresándose mediante imágenes nacidas hace casi tres mil años.

Una de las más conocidas es la del “caballo de Troya”, convertido en símbolo universal del engaño. Igual que los guerreros griegos lograron introducirse en la ciudad ocultos en el enorme caballo de madera ideado por Odiseo, hoy llamamos caballo de Troya a cualquier persona, objeto o estrategia que se presenta bajo una apariencia inofensiva para infiltrarse y actuar desde el interior.

Derivado del caballo de Troya son también los troyanos informáticos, programas maliciosos que aparentan ser inofensivos para infiltrarse en un sistema y actuar desde su interior.

Cuando una situación termina en un gran escándalo o una discusión se descontrola, todavía decimos que “ardió Troya” o que “se armó la de Troya”, evocando la destrucción de la ciudad tras diez años de enfrentamientos.

Peligros y seducción engañosa

Las aventuras de Odiseo proporcionaron, por su parte, algunas de las imágenes más eficaces para hablar del peligro y de la seducción engañosa. “Estar entre Escila y Caribdis” significa hallarse atrapado entre dos riesgos igualmente graves, sin posibilidad de evitar uno sin exponerse al otro. Así le ocurrió a Odiseo cuando tuvo que atravesar el estrecho donde acechaban estos dos monstruos marinos.

Del mismo modo, los “cantos de sirena” representan todavía promesas tan seductoras como engañosas: discursos, ofertas o propuestas que atraen irresistiblemente, pero que pueden conducir al fracaso si uno se deja llevar por ellas.

El talón y la lanza de Aquiles

Otro conjunto de expresiones tiene como protagonista a Aquiles, el mayor héroe de la Ilíada. La más universal es el “talón de Aquiles”, ese punto débil o vulnerable de una persona, una institución o un proyecto. Aunque el episodio del talón pertenece al desarrollo posterior del mito y no aparece en los poemas homéricos, el personaje de Aquiles dio origen a una de las imágenes más extendidas del español.

Menos conocida es “la lanza de Aquiles”, que alude a aquello que hiere, pero también posee la capacidad de curar el daño causado, una idea que ha servido para describir remedios nacidos del propio mal. A ella se suma “la cólera de Aquiles”, expresión que remite al episodio con el que se abre la Ilíada y que todavía utilizamos para referirnos a una ira desmesurada y difícil de contener.

Pastores que dicen verdades

La tradición homérica también ha dejado expresiones relacionadas con la palabra y las relaciones humanas. “Las verdades del pastor” se aplica a las palabras dichas de forma sencilla, clara y sincera, aunque puedan resultar incómodas para quien las escucha.

La expresión evoca la sabiduría tradicionalmente atribuida a los pastores, de la que existen numerosos testimonios en la literatura. El propio Ulises, sin ir más lejos, se vale de un pastor para recuperar el poder a su llegada a Ítaca, según cuenta Homero en la Odisea.

Pelillos (o lana) a la mar

También “pelillos a la mar” invita a olvidar agravios y dejar atrás los conflictos. Su origen se relaciona con un episodio narrado por Homero en el tercer libro de la Ilíada, cuando griegos y troyanos, dejando a un lado las disputas que habían dado origen a la guerra, celebraron una ceremonia de confraternización. Antes de sacrificar unos corderos ofrecidos conjuntamente a los dioses, cortaron unos mechones de lana que, como símbolo de paz y olvido de las rencillas, arrojaron al mar.

Con el tiempo, aquel rito de reconciliación siguió celebrándose entre los griegos, sustituyendo en ocasiones la lana por algunos pelos de la barba. La expresión conserva hoy ese mismo sentido de perdón y nuevo comienzo.

Más allá de Homero: las huellas de la mitología

La influencia de Homero constituye solo una parte del inmenso legado lingüístico que el mundo griego ha dejado en el español. Nuestra lengua conserva decenas de expresiones nacidas de la mitología, la historia y la literatura clásicas que permanecen plenamente vigentes en el habla cotidiana.

Así, cuando una decisión “afecta a tirios y troyanos”, queremos decir que alcanza por igual a personas o grupos con intereses contrapuestos; y cuando “se arma la de tirios y troyanos” evocamos un enfrentamiento entre dos bandos irreconciliables.

El origen de ambas expresiones se remonta a las luchas que, en el siglo XI a. C., mantuvieron los habitantes de Tiro, la principal ciudad de Fenicia, y los de Troya por el control comercial del Mediterráneo oriental, especialmente del estrecho de los Dardanelos. Mientras los tirios dominaban los mercados occidentales, los troyanos controlaban el comercio con Oriente.

De aquella rivalidad nació la expresión que el español conserva para referirse tanto a dos bandos enfrentados como a aquello que afecta indistintamente a ambos.

Panaceas, ecos y otras cuestiones ‘draconianas’

Además de la famosa “espada de Damocles”, del “hilo de Ariadna”, del “trabajo de Sísifo”, de las “aves Fénix” o de las “cajas de Pandora”, el español conserva muchas otras palabras nacidas de la mitología griega.

Así ocurre con “panacea”, que designa el remedio capaz de resolver todos los males y toma su nombre de Panacea, hija de Asclepio, dios de la medicina, cuyo propio nombre significa “la que todo lo cura”.

O con “draconiano”, adjetivo que aplicamos a leyes o medidas de extrema dureza y que recuerda a Dracón, el legislador ateniense del siglo VII a. C., autor de un código tan severo que, según la tradición, se decía que estaba escrito con sangre.




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Incluso expresiones tan cotidianas como “tener vista de lince”, “quedarse de piedra” o “hacerse eco” hunden sus raíces en la mitología griega. La primera alude a Linceo, héroe dotado de una vista extraordinaria; la segunda evoca a Medusa, capaz de petrificar con la mirada a quien la contemplaba; y la tercera toma su nombre de la ninfa Eco que, por un castigo de Hera, no podía hablar, sino solo repetir el final de las palabras que otros pronunciaban.

La lengua es, en el fondo, una forma de memoria colectiva. En el caso del español, pocas tradiciones han dejado una impronta tan profunda como la griega.

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M. Dolores Jiménez López no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. De la Odisea a nuestros días: la huella de Homero en el español actual – https://theconversation.com/de-la-odisea-a-nuestros-dias-la-huella-de-homero-en-el-espanol-actual-282066

Campamentos de verano: espacios clave de desarrollo infantil y juvenil

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Mª Pilar Rodrigo Moriche, Prof. Ayudante Doctor del departamento de Pedagogía – Directora Escuela UAM de Animación, Universidad Autónoma de Madrid

Roman Samborskyi/Shutterstock

Cada verano, miles de familias buscan una plaza en un campamento para sus hijos e hijas. En un contexto en el que la conciliación sigue siendo un desafío para numerosos hogares, estas actividades se han consolidado como una de las principales respuestas para organizar el tiempo infantil y juvenil durante las largas vacaciones escolares.

Durante las últimas décadas, la oferta se ha ampliado y diversificado de forma notable. A las propuestas impulsadas tradicionalmente por entidades de educación en el tiempo libre y movimientos asociativos se han sumado iniciativas promovidas por administraciones públicas y empresas privadas.

Más allá de su precio y su impacto en la economía familiar, conviene tener en cuenta que los campamentos no son solo una herramienta para conciliar o un lugar donde pasarlo bien: son espacios idóneos para aprender, a través de la experiencia, la participación y la convivencia. Aprendizajes no necesariamente concretos o con una utilidad académica inmediata, pero sí mucho más significativos e importantes para el desarrollo personal.




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La riqueza pedagógica de no estar en la escuela

A diferencia de lo que ocurre en la escuela, muchos de los aprendizajes que se producen en los campamentos no se enseñan de forma explícita. La convivencia cotidiana, la participación en la vida del grupo y la implicación en actividades compartidas generan situaciones en las que niños, niñas y adolescentes aprenden haciendo: toman decisiones, asumen responsabilidades, cooperan con otras personas, resuelven conflictos y afrontan retos que les permiten desarrollar capacidades personales y sociales difíciles de adquirir únicamente mediante la instrucción o la práctica académica

Son un espacio privilegiado para la formación integral de la persona, capaz de generar bienestar, participación, conciencia comunitaria y desarrollo personal.

Cuando disfrutar también educa

Muchas de las experiencias más valiosas para el desarrollo humano son aquellas que tienen sentido por sí mismas, con independencia de los beneficios que puedan generar en el futuro. Este tipo de “ocio autotélico” está basado en la libre elección, la implicación personal y la satisfacción que genera su práctica.

Así, puede ser más educativo a largo plazo ofrecer a niños, niñas y adolescentes oportunidades para explorar distintas experiencias y construir progresivamente un ocio propio y significativo, en lugar de centrarnos exclusivamente en que mejoren competencias, refuercen aprendizajes, enriquezcan su currículo o generen oportunidades futuras. De este modo, el ocio se reconoce como un espacio de autonomía, elección y desarrollo personal, evitando el riesgo de mercantilizar nuestras vidas y guiarlas exclusivamente por la lógica del consumo y del rendimiento.

Jugar, convivir, explorar la naturaleza, asumir pequeños retos cotidianos o participar en actividades colectivas son experiencias que favorecen el descubrimiento, la curiosidad y el disfrute compartido, y su valor no depende exclusivamente de una finalidad externa.

¿Cuál es mejor?

En este sentido, la calidad de un campamento no viene determinada únicamente por sus instalaciones o por la cantidad de actividades que ofrece. Cumplidas las condiciones mínimas de confort y seguridad, aspectos como la formación del equipo educativo, los valores que orientan la intervención o la coherencia pedagógica de la propuesta suelen tener una influencia mucho mayor en la experiencia de niños, niñas y adolescentes.

Por ello, resulta especialmente relevante que las actividades estén impulsadas por entidades o escuelas de animación y tiempo libre reconocidas, ya que estas deben cumplir los requisitos establecidos por la normativa autonómica en materia de educación en el tiempo libre, relativos al proyecto educativo, la formación del equipo docente y la organización de las actividades.

Contextos privilegiados frente a las pantallas

En nuestra sociedad el tiempo compartido con otras personas, la vida al aire libre y las experiencias comunitarias compiten con formas de ocio cada vez más individualizadas y mediadas por las pantallas. Los campamentos crean contextos privilegiados para relacionarse, participar y sentirse parte de un grupo, aspectos estrechamente vinculados al bienestar y al desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes.

Son los recuerdos más intensos que se nos quedan en la vida adulta: no una competencia adquirida ni un resultado medible, sino una amistad, una aventura compartida, un reto superado o el descubrimiento de capacidades que hasta entonces desconocían.

El capital social y la equidad

Además, los campamentos generan otro tipo de beneficios que rara vez aparecen en los debates sobre precios o conciliación: producen capital social. Es decir, crean relaciones, redes de confianza y vínculos de pertenencia que amplían las oportunidades de quienes participan en ellos.

Durante unos días o unas semanas, niños, niñas y adolescentes conviven con personas procedentes de contextos distintos al suyo, construyendo relaciones de confianza y vínculos que, en muchos casos, perduran más allá de la propia experiencia.




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Junto a las relaciones entre iguales, los campamentos permiten establecer vínculos con referentes educativos diferentes de la familia y de la escuela. Monitores, monitoras y coordinadores se convierten con frecuencia en figuras de acompañamiento que ayudan a afrontar desafíos, descubrir capacidades y ampliar horizontes personales, enriqueciendo las redes de apoyo disponibles para niños, niñas y adolescentes.

Todo ello resulta especialmente relevante en un contexto marcado por el aumento de las experiencias de soledad no deseada y por el debilitamiento de algunos vínculos comunitarios. En una realidad donde la participación continúa condicionada por factores económicos, territoriales y organizativos, garantizar el acceso a estas experiencias y el bienestar que conllevan a todos los niños y adolescentes es una apuesta por la equidad educativa y la cohesión social.

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Mª Pilar Rodrigo Moriche no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Campamentos de verano: espacios clave de desarrollo infantil y juvenil – https://theconversation.com/campamentos-de-verano-espacios-clave-de-desarrollo-infantil-y-juvenil-287393

¿Pueden transmitir legionela los nebulizadores de las terrazas?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Raúl Pérez Caballero, Profesor de Parasitología y Enfermedades Parasitarias, Universidad de León


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Cada verano, corremos a las terrazas para disfrutar de un cóctel o unos aperitivos. De repente, sentimos una sensación de frescor caído del cielo en forma de pequeñas gotitas de agua, que también llegan a nuestra comida y bebida. Es el sistema de nebulización al que recurren los establecimientos de hostelería para refrescar el ambiente. Y cada año reaparece una pregunta: ¿pueden estos dispositivos transmitir legionela?

La duda es comprensible. La bacteria Legionella se transmite por la inhalación de pequeñas gotas de agua, precisamente el tipo de aerosol que generan estos sistemas. Sin embargo, la respuesta no depende de la mera presencia (o ausencia) de un nebulizador. El riesgo está relacionado con las condiciones de la instalación, su mantenimiento y la posibilidad de que el microorganismo se multiplique y llegue a las personas.

Comprender cómo se produce la transmisión permite valorar este riesgo sin caer en alarmismos innecesarios.

¿Qué es la legionela?

Legionella es una bacteria que vive de forma natural en ríos, lagos y otros ambientes acuáticos. Su presencia no supone, por sí sola, un problema para la salud. De hecho, las personas estamos expuestas a ella de forma habitual sin que esto cause una infección.

El riesgo aparece cuando la bacteria encuentra condiciones favorables para multiplicarse en sistemas artificiales de agua. Las temperaturas templadas, el estancamiento y la acumulación de sedimentos o biopelículas pueden favorecer su crecimiento si la instalación no se mantiene correctamente.

Aun así, la presencia de Legionella no implica automáticamente que vaya a producirse una infección. Para que exista un riesgo real deben coincidir varios factores relacionados con la multiplicación de la bacteria y su llegada hasta las personas.

¿Cómo se transmite realmente?

A diferencia de otras enfermedades transmitidas por el agua o los alimentos, la legionelosis no suele contraerse al beber agua. La principal vía de transmisión es la inhalación de pequeñas gotas de agua, conocidas como aerosoles, que contienen la bacteria.

Por eso no basta con que haya agua ni con que Legionella esté presente: también deben generarse aerosoles que puedan inhalarse y proceder de una instalación donde la bacteria haya podido multiplicarse.

Esta forma de transmisión explica por qué la prevención se centra en determinadas instalaciones que pulverizan o dispersan agua. Torres de refrigeración, fuentes ornamentales y algunos sistemas de agua sanitaria o nebulización tienen algo en común: pueden generar aerosoles si no se diseñan y mantienen correctamente.

¿Por qué los nebulizadores llaman la atención?

Los sistemas de nebulización utilizados en terrazas, patios o espacios abiertos pulverizan agua en gotas muy pequeñas. Al evaporarse, estas gotas ayudan a reducir la temperatura del aire y producen una sensación de frescor.

Precisamente porque generan aerosoles, estos sistemas deben cumplir determinadas medidas de diseño, mantenimiento y control, al igual que sucede con otras instalaciones que emplean agua.

Legionella puede multiplicarse cuando el agua permanece estancada y alcanza temperaturas de entre 20 y 45 °C. Los sedimentos y las biopelículas que se forman en las tuberías también pueden favorecer su supervivencia.

Por este motivo, los sistemas de nebulización deben diseñarse para evitar el estancamiento del agua y facilitar su limpieza. También necesitan revisiones periódicas y, cuando corresponde, procedimientos de limpieza y desinfección, que en España están reguladas por una normativa específica.

El objetivo es evitar que la bacteria encuentre las condiciones necesarias para multiplicarse y dispersarse. Y así reducir el riesgo y evitar que crezcan bacterias.

¿Por qué existen normas tan estrictas?

La legionela recuerda que muchos riesgos para la salud no solo están ligados a la presencia de un microorganismo: también dependen de las condiciones que permiten su multiplicación y transmisión. Los nebulizadores de las terrazas son un buen ejemplo.

Cumplir a rajatabla regulación reduce al mínimo la probabilidad de que Legionella pueda proliferar y llegar hasta las personas. Por eso la mayoría de las personas utiliza cada verano este tipo de instalaciones sin sufrir infecciones. Cuando funcionan correctamente y reciben el mantenimiento adecuado, el riesgo de transmisión disminuye de forma considerable.

La existencia de estas normas no debería interpretarse como una señal de peligro. Al contrario, refleja el conocimiento acumulado sobre la enfermedad y la capacidad de la salud pública para anticiparse a los riesgos.

En salud pública, la prevención suele pasar desapercibida. Cuando funciona, apenas se nota.

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Raúl Pérez Caballero no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. ¿Pueden transmitir legionela los nebulizadores de las terrazas? – https://theconversation.com/pueden-transmitir-legionela-los-nebulizadores-de-las-terrazas-287132