Compré una casa sobre plano y no me la entregan: ¿puedo recuperar el dinero que adelanté?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Alejandro Araque García, Contratado predoctoral en formación de Derecho Civil, Universidad de Málaga

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¿Se imagina pagar durante meses –o años– por una casa que nunca llega a construirse? Puede parecer excepcional pero, lamentablemente, esto ha ocurrido y sigue ocurriendo. En España, uno de los primeros casos documentados es el de Construcciones Nueva Esperanza que, en 1967, dejó a más de 10 000 familias sin vivienda y sin el dinero que habían adelantado para empezar a pagarla.

En 1993, la quiebra de la cooperativa Promoción Social de Viviendas (PSV), del sindicato UGT, afectó a 175 proyectos inmobiliarios en toda España. Unos siete mil cooperativistas se dieron de baja, y recuperaron sólo el 75 % de su inversión, mientras que los cerca de 13 000 socios restantes acabaron pagando por su vivienda un 7 % más del precio inicial. En 2001, la Audiencia Nacional condenó a UGT a indemnizarlos.

Todavía hoy siguen dándose promociones inmobiliarias que no llegan a buen puerto. La pregunta es, pues, sencilla: “¿Me tienen que devolver el dinero que adelanté para la que iba a ser mi casa?”.

Planteamiento del caso

En principio, si se reúnen una serie de condiciones, se pueden recuperar las cantidades anticipadas para la casa comprada y no recibida. Aparte de la resolución del contrato (darlo por finalizado por incumplimiento de la otra parte) y recibir las cantidades que se entregaron a cuenta del precio (con los incrementos relativos al pago de intereses), el comprador también puede conceder una prórroga al promotor. Y, en cualquiera de los casos, reclamar una indemnización de los daños causados.

El problema surge cuando el promotor dice que no puede devolver las cantidades anticipadas. Para eso, en España contamos con leyes que buscan proteger a los compradores:

¿Cómo protege la ley?

El uso de la vivienda debe ser para domicilio o residencia familiar. La finalidad de la adquisición es clave para aplicar la especial protección de esta ley. Se descartan, por tanto, las adquisiciones para inversión inmobiliaria o residencia vacacional.

Además, debe haber comprobante de las cantidades anticipadas (que han de corresponder con la previsión del contrato).

Todo esto debe quedar adecuadamente expresado en la demanda.

¿Y a quién podemos reclamar el dinero anticipado? La jurisprudencia dictada por el Tribunal Supremo sobre este tema reconoce hasta tres posibles responsables:

  1. El promotor-vendedor: responsable directo de la no entrega de la propiedad.

  2. El avalista o asegurador: que garantiza al comprador que, si la propiedad finalmente no se entrega, se le devolverán sus anticipos.

  3. El banco perceptor de las cantidades: que tiene una obligación de control sobre el promotor. Debe cerciorarse de que cumple con sus obligaciones legales y, en particular, de la contratación de la garantía de las cantidades que los compradores le entregan.

En caso de incumplimiento de contrato, el comprador puede demandar a uno de estos tres sujetos o a todos. En ese caso, si son condenados responderán solidariamente (el importe total se puede exigir a cualquiera de los demandados, que podrá reclamar al resto la parte correspondiente).

No hay que olvidar los tiempos

No obstante, hay un elemento importante que muchas veces se obvia: los plazos de reclamación.

Hasta octubre de 2015 el plazo era de quince años; a partir de entonces se redujo a cinco. La buena noticia es que esta acción se puede interrumpir tanto judicial como extrajudicialmente y, al reanudarse la causa, el plazo vuelve a computar desde cero.

Así que, cuidado con los plazos. Y si anticipó cantidades para pagar su futura vivienda y no la recibe en los plazos estipulados, ¡reclame!

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Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. Compré una casa sobre plano y no me la entregan: ¿puedo recuperar el dinero que adelanté? – https://theconversation.com/compre-una-casa-sobre-plano-y-no-me-la-entregan-puedo-recuperar-el-dinero-que-adelante-276672

Conflicto entre Anthropic y el Pentágono: ¿quién debe poner los límites a la IA?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Fernando Aguiar, Investigador científico, Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CCHS – CSIC)

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El 5 de marzo de 2026, el Pentágono hizo pública una decisión insólita: declarar que la empresa Anthropic es “un riesgo para la cadena de suministro”. La expresión se usa para señalar que una empresa puede poner en peligro la existencia, la seguridad o el control de sistemas e infraestructuras esenciales para Estados Unidos. Lo excepcional del caso es que, por primera vez, esta medida se ha dirigido contra una empresa de su propio país.

Petición que traspasa límites éticos

El conflicto surgió cuando el Departamento de Defensa quiso que Anthropic retirara las salvaguardas que impedían usar sus sistemas de inteligencia artificial (IA) para la vigilancia masiva de ciudadanos de Estados Unidos y para el desarrollo de sistemas de armas plenamente autónomos.

Ante la negativa de Anthropic, la respuesta del Pentágono fue contundente: una empresa privada de IA no puede imponer restricciones operativas a priori cuando el uso previsto de esa nueva tecnología es legal.

Al calor de la disputa, OpenAI anunció su propio acuerdo con el Pentágono, dado que acepta la legitimidad de establecer límites a posteriori dentro del marco legal.

En sí mismas, ambas posturas son defendibles, pero la cuestión de fondo que nos interesa aquí es otra: ¿acaso cuestiones de semejante trascendencia deben resolverlas solo las grandes corporaciones negociando con las instituciones del Estado?

Qué pinta la democracia en esto

Este caso concreto no gira, pues, en torno a si las empresas de IA deben colaborar o no en tareas de defensa y vigilancia masiva –Anthropic ya tenía contratos con el Pentágono–, sino sobre una cuestión previa más importante: quién decide qué usos de la IA deben ser excluidos.

Una democracia no puede abordar un problema de esa magnitud apelando solo a normas legales pensadas para tecnologías muy distintas. Cuando, en el terreno del control de la ciudadanía, la capacidad estatal de cruzar datos, perfilar conductas y automatizar inferencias sobre los ciudadanos crece de manera exponencial gracias a la IA, la frontera entre el uso legal y el uso moralmente legítimo se vuelve menos nítida.

Otro tanto ocurre en el ámbito militar, donde son necesarios “niveles apropiados de juicio humano”, como señala la Directiva 3000.09 del Departamento de Defensa de EE. UU.. Legalidad no equivale sin más a legitimidad.

Quién es responsable

Surge aquí un serio problema de atribución de responsabilidades, que no se resuelve apelando solo a un “control humano” de la IA –suele estar mal definido y peor delimitado, como queda patente en la Directiva 3000.09–.

Ni en el ámbito militar ni en el del control de la ciudadanía decide un sistema de IA aislado ni una persona claramente identificable. Intervienen proveedores, contratos, modelos de IA, operadores, cadenas de mando y asesores jurídicos. El resultado es un ensamblaje en el que el poder se reparte y la responsabilidad se diluye.

En contextos de vigilancia intensiva de ciudadanos o uso de armamento militar autónomo, se puede producir una situación muy conveniente para todos los implicados: el sistema actúa, la decisión se ejecuta, el daño se produce y, sin embargo, nadie aparece como plenamente responsable. La empresa dirá que solo suministró una herramienta. El técnico asegurará que siguió el procedimiento. El mando alegará que el sistema estaba autorizado. El jurista recordará que no había una prohibición expresa.

Rendición de cuentas, la clave

Por eso el caso Anthropic importa más allá del conflicto entre una empresa y el Pentágono. Obliga a reconocer una tensión que las democracias no han resuelto bien, y no solo porque sigamos aplicando marcos jurídicos previos a nuevos sistemas que han ampliado la capacidad de vigilancia y de selección autónoma de objetivos militares, sino porque la atribución de responsabilidades es confusa.

Si intervienen el proveedor, el técnico, el mando, el contratista, la asesoría jurídica y la propia IA de manera autónoma, cada actor conservará una parte del control, pero nadie asumirá las decisiones finales, que se dejan en “manos” de la máquina. Esa dispersión no es un detalle menor, ya que convierte la rendición democrática de cuentas en una ficción precisamente allí donde sería más necesaria.

De ahí que la cuestión decisiva no sea solo si preferimos imponer límites a priori o controles a posteriori. La pregunta más profunda es quién está legitimado para decidir los de límites. Si se deja solo en manos de las empresas, corremos el riesgo de privatizar decisiones que afectan a los derechos humanos y al uso legítimo de la fuerza. Si se deja solo en manos del Estado y de sus contratistas, el peligro es reducir un problema político y moral a una cláusula de legalidad formal.

En una democracia, esa elección no debería resolverse ni por la lógica corporativa ni por la mera razón de Estado, sino mediante deliberación pública, control parlamentario y supervisión independiente. Porque aquí no se está discutiendo solo cómo usar una tecnología nueva, sino bajo qué condiciones aceptamos que se reorganice, mediante sistemas autónomos de IA, el poder de vigilar, decidir e, incluso, matar.

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Fernando Aguiar no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Conflicto entre Anthropic y el Pentágono: ¿quién debe poner los límites a la IA? – https://theconversation.com/conflicto-entre-anthropic-y-el-pentagono-quien-debe-poner-los-limites-a-la-ia-277832

Catar: del mediador discreto al socio estratégico en un Golfo en guerra

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Francisco Salvador Barroso Cortés, Francisco Salvador Barroso Cortés es Profesor Adjunto de Relaciones Internacionales y Geopolítica en el Departamento de Estudios Internacionales de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Loyola Andalucía. Sus principales áreas de, Universidad Loyola Andalucía

Desde comienzos de la década de 2020, Oriente Medio ha entrado en una fase de transformación progresiva que está alterando dinámicas regionales largamente asentadas. La superación del bloqueo a Catar por parte de la mayoría de sus vecinos del golfo Pérsico en 2021, el restablecimiento de relaciones entre Irán y Arabia Saudí en 2023 gracias a la mediación china o la readmisión de Siria en la Liga Árabe tras más de una década de suspensión apuntan a una tendencia compartida hacia el pragmatismo diplomático y la contención de rivalidades abiertas.

Al mismo tiempo, los países del Golfo han intensificado su búsqueda de mayor margen de maniobra internacional diversificando alianzas políticas económicas y de seguridad. Este reajuste regional no elimina las tensiones estructurales, que siguen marcando la región.

Es en este escenario complejo y en evolución donde Catar ha ido dejando atrás su perfil de mediador discreto para consolidarse como un actor con peso propio en el nuevo paisaje político de Oriente Medio.

Una relevancia creciente a lo largo de los años

Durante más de una década, Catar ha reforzado su relevancia internacional mediante la mediación en conflictos especialmente sensibles. Doha, su capital, acogió las negociaciones entre Estados Unidos y los talibanes que culminaron en el Acuerdo de Doha de 2020 y facilitó contactos indirectos con Irán en momentos de alta tensión, consolidándose como un espacio de diálogo viable para actores enfrentados.

Este perfil mediador se ha visto fortalecido en un contexto de mayor autonomía regional y de repliegue relativo de Estados Unidos.

En este marco, y bajo el liderazgo del emir Tamim bin Hamad Al Thani, Catar ha afianzado su influencia a través de una diplomacia pragmática basada en la neutralidad operativa y la flexibilidad de alianzas. Así se ha proyectado como un socio funcional para Washington y como un actor capaz de generar confianza y estabilidad en un entorno regional complejo.

El ascenso de Catar no es una anomalía sino parte de una transformación más amplia en el Golfo. El fin del bloqueo y la posterior normalización con Arabia Saudí marcaron el inicio de una etapa de reajuste interno en el Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo, cada vez menos cohesionado como bloque político y más orientado a la cooperación flexible y sectorial.

Las iniciativas conjuntas vinculadas a Qatar National Vision 2030 y Saudi Vision 2030 ilustran este cambio hacia una lógica de intereses compartidos en energía, infraestructuras y diversificación económica. Catar representa bien esta tendencia al combinar cooperación regional con una política exterior autónoma, lo que reduce la dependencia de consensos rígidos y altera el equilibrio tradicional entre los Estados del Golfo.

¿Qué une a Catar y a Irán?

Hasta el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán hace unos días, la relación entre Catar y la República Islámica ilustraba con claridad el pragmatismo que caracteriza esa nueva etapa regional. Ambos países comparten el mayor yacimiento de gas natural del mundo, lo que impuso una lógica de interdependencia energética difícil de eludir.

Doha optó por mantener una relación funcional con Teherán basada en la gestión del riesgo y alejada de alineamientos ideológicos una estrategia tolerada por Washington en la medida en que no comprometía intereses estratégicos clave. En este contexto, el gas ha actuado tradicionalmente más como factor de estabilidad que como fuente de rivalidad, reforzando la idea de que la seguridad regional ya no se define únicamente en términos militares sino también energéticos y económicos.

Sin embargo, la guerra ha alterado de forma abrupta este equilibrio. La interrupción del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz y la paralización de las exportaciones energéticas del Golfo han obligado a Catar a suspender parte de sus envíos de gas natural licuado, exponiendo hasta qué punto su modelo económico y su proyección internacional dependen de un entorno regional mínimamente estable. Además, Catar sufrió hace unos días una oleada de ataques con diez drones disparados desde Irán. Nueve de ellos fueron interceptados y destruidos, pero uno logró impactar en una zona remota.

En estas condiciones, la interdependencia energética con Irán deja de funcionar como amortiguador de tensiones y pasa a convertirse en un vector adicional de vulnerabilidad estratégica.

Un proveedor energético solvente

La seguridad en el Golfo se redefine hoy a través de la inversión la tecnología y la resiliencia de las cadenas de suministro. Catar ha aprovechado este cambio para consolidarse como proveedor energético central y como plataforma de cooperación en ámbitos como la ciberseguridad, la defensa avanzada o la transición energética.

No obstante, el estallido del conflicto entre Washington, Tel Aviv y Teherán ha puesto de relieve los límites de esta estrategia basada en la resiliencia económica. El cierre de facto del estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos, ha reducido drásticamente la capacidad exportadora de los principales productores del Golfo y ha afectado de forma directa a Catar como uno de los mayores suministradores de gas natural licuado del sistema energético global.

La imposibilidad de cumplir temporalmente algunos contratos de suministro introduce incertidumbre sobre la fiabilidad de las rutas marítimas que sostienen su política exterior energética.

En este contexto, España podría encontrar un margen de actuación mayor del que ha tenido tradicionalmente en el Golfo. La experiencia española en seguridad marítima, infraestructuras, energías renovables y gestión logística ofrece ámbitos concretos de cooperación con Catar en un momento en que Doha busca diversificar alianzas más allá de Estados Unidos y de sus socios europeos tradicionales.

La evolución de Catar en los últimos años ayuda a comprender las transformaciones más amplias que atraviesa Oriente Medio. Doha no sustituye a Estados Unidos ni desafía abiertamente su presencia, sino que la complementa en un contexto de repliegue relativo y redefinición estratégica.

Las vulnerabilidades geográficas

Sin embargo, la guerra contra Irán ha evidenciado que la autonomía ganada por los Estados del Golfo sigue estando condicionada por vulnerabilidades geográficas y logísticas difíciles de sortear.

La interrupción de las exportaciones energéticas y el encarecimiento de los seguros marítimos han convertido la estabilidad regional en un requisito indispensable para la viabilidad de economías altamente dependientes del comercio exterior como la catarí.

En este contexto, el paso de mediador discreto a socio estratégico deja de ser únicamente una opción de política exterior y pasa a responder también a imperativos de seguridad económica.

Catar se consolida así como indicador de una tendencia emergente en la región, donde la influencia ya no depende únicamente del peso militar, sino también de la capacidad para mediar, invertir y garantizar la continuidad de los flujos energéticos en escenarios de conflicto.

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Francisco Salvador Barroso Cortés no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Catar: del mediador discreto al socio estratégico en un Golfo en guerra – https://theconversation.com/catar-del-mediador-discreto-al-socio-estrategico-en-un-golfo-en-guerra-271797

Producir alimentos seguros es posible porque los envases existen

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Esteban Pérez García, Profesor de Tecnología de los Alimentos. Departamento de Patología Animal, Producción Animal, Bromatología y Tecnología de los Alimentos, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

La conversación sobre envases suele abordarse en el debate como una problemática medioambiental. Es fácil recordar imágenes de envases plásticos abandonados en algún espacio natural. Esa preocupación es comprensible y, desde luego, merece atención. Sin embargo, no debemos obviar que su uso para conservar alimentos en ocasiones es imprescindible. Los envases requieren una gran inversión en investigación dentro del sector alimentario actual y han evolucionado de forma muy rápida para adaptarse a los retos de la sociedad actual.

La producción de alimentos seguros y de calidad es posible, en gran medida, porque los envases existen. Sin envases la seguridad alimentaria, la accesibilidad económica a los alimentos e incluso la sostenibilidad, aunque parezca paradójico, se encontrarían seriamente comprometidas.

Los envases como herramienta de seguridad alimentaria

En su forma más básica, los envases cumplen tres funciones fundamentales: proteger, conservar e informar.

Por un lado, actúan como barrera frente a agentes externos como el oxígeno, la humedad, la luz o los microorganismos. Estos factores pueden deteriorar los alimentos o favorecer su contaminación. Cuando el envase funciona correctamente, reduce esos riesgos y ayuda a mantener la calidad del producto.

Este aspecto es especialmente relevante si se tiene en cuenta el impacto global de las enfermedades transmitidas por alimentos. Según estima la Organización Mundial de la Salud, cada año se producen alrededor de 600 millones de casos en todo el mundo. El envasado forma parte de las herramientas que ayudan a reducir esos riesgos sanitarios.

Además, envasar los alimentos facilita algo esencial en el mundo actual: la trazabilidad. Los códigos de lote y los sistemas de etiquetado permiten identificar rápidamente el origen de los productos. Si se detecta un problema sanitario, esta información hace posible retirar los lotes afectados con rapidez.




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Envases y desperdicio de alimentos

El desperdicio alimentario actualmente es un gran desafío ambiental y social. Según el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, en 2022 se desperdiciaron aproximadamente 1050 millones de toneladas de alimentos en hogares, comercios y servicios de restauración. Esto equivale a unos 132 kilogramos por persona al año.

El diseño de los envases puede marcar una diferencia importante. Un embalaje adecuado protege el producto, prolonga su vida útil y ofrece información de interés al consumidor. Todo ello contribuye a que los alimentos se consuman antes de que se produzcasu deterioro.

Algunos estudios sobre el ciclo de vida de los productos alimentarios muestran además otro aspecto relevante: en muchos casos, el impacto ambiental asociado al propio alimento es mayor que el de su envase. Esto ocurre, por ejemplo, con productos de origen animal como la carne o los lácteos.

Por esa razón, aumentar ligeramente el material de envasado puede tener un efecto positivo si permite reducir el desperdicio de alimentos. Evitar que un producto se estropee antes de consumirse puede disminuir la huella ambiental total del sistema alimentario. Eliminar envases sin tener en cuenta esta función protectora podría, en algunos casos, producir el efecto contrario al deseado.




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El reto de la sostenibilidad

Incluso teniendo en cuenta lo anterior, sería un error ignorar los problemas ambientales asociados a los envases, especialmente a los plásticos. La contaminación por residuos plásticos se ha convertido en un problema global. Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, la producción de residuos plásticos superó los 353 millones de toneladas en 2019, más del doble que a comienzos de siglo. Solo una parte relativamente pequeña se recicla de forma efectiva.

El envasado de alimentos se encuentra en una posición especialmente compleja. Por un lado, debe cumplir normas estrictas de seguridad alimentaria. Por otro, se espera que reduzca su impacto ambiental tanto en su fabricación como en su gestión como residuo. Algunos formatos presentan dificultades adicionales. Es el caso de los envases multicapa, que combinan materiales diferentes (como plásticos, cartón o aluminio) para mejorar la conservación del alimento. Estos envases ofrecen ventajas técnicas, pero suelen ser más difíciles de reciclar.

La industria no permanece ajena a estos retos, realizando esfuerzos para reducir el impacto medioambiental mediante estrategias como la reducción del material utilizado por unidad de producto, el aumento del contenido reciclado, el desarrollo de envases monomateriales que faciliten el reciclaje, la expansión de sistemas reutilizables o rellenables y la investigación en materiales de origen vegetal o compostables




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El envasado dentro de un sistema alimentario circular

Cuando se analiza la sostenibilidad del sistema alimentario, a menudo se pone el foco únicamente en la producción agrícola o ganadera. Sin embargo, la conservación, la distribución y el consumo también influyen de forma decisiva en el impacto global del sistema.

El envasado se sitúa precisamente en la intersección de todas estas etapas. La estrategia más eficaz no consiste simplemente en utilizar menos envases sino en diseñarlos mejor. Pero ¿cómo? Usando materiales pensados para la economía circular, compatibles con los sistemas de reciclaje existentes y optimizados para reducir tanto los residuos como las pérdidas de alimentos.

No cabe duda de que los envases alimentarios son mucho más que un simple recipiente. Se trata de una tecnología que contribuye a proteger la inocuidad de los alimentos, a reducir su desperdicio y, bien diseñada, a avanzar hacia un sistema alimentario más sostenible.

Una versión de este artículo se publicó en la revista Telos, de la Fundación Telefónica.

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Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

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La terapia celular abre una nueva vía para acabar con la calvicie

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Eduardo López Bran, Profesor de dermatología. Facultad de Medicina. Universidad Complutense de Madrid., Universidad Complutense de Madrid

ANDRANIK HAKOBYAN/Shutterstock

Esta mañana, un joven de unos 30 años se miró al espejo y notó, por primera vez, que el nacimiento de su cabello comenzaba un poco más atrás. No es un proceso que haya sucedido de la noche a la mañana, pero hoy se ha dado cuenta de que puede ser el inicio de una alopecia androgénica o calvicie común.

Cada vez son más jóvenes: en España, por ejemplo, cerca del 30 % de los hombres empiezan a notarla a partir de los 30 años, y su prevalencia aumenta un 10 % por década. Ellas no están exentas: alrededor del 40 % experimenta algún grado de pérdida de cabello a los 50 años.

Muchos ven la calvicie como un mero problema estético, pero detrás de ella pueden aparecer otros más profundos, como la falta de autoestima, la inseguridad… y también un mayor riesgo de cáncer de piel por la pérdida precoz de la barrera de protección que confiere el pelo frente al sol.

Opciones limitadas

Hasta ahora, las opciones eran limitadas. Las terapias farmacológicas, como el minoxidil o el finasteride, logran ralentizar la caída, pero son tratamientos de por vida y pueden tener efectos secundarios. Los trasplantes capilares suponen una solución eficaz, pero siempre y cuando se disponga de zona donante suficiente.

Por eso, durante décadas, se han investigado soluciones alternativas, eficientes y duraderas. ¿Y si, en unos años, pudiéramos revertir la calvicie?

Un equipo de investigadores del Hospital Clínico San Carlos de Madrid que he liderado puede estar cerca de responder a esta pregunta. Y es que hemos demostrado, en ratones, que un tratamiento con células madre puede reactivar los folículos “dormidos” por la alopecia, logrando un 100 % de efectividad en machos y hasta un 90 % en hembras.

La clave: combinar las células madre con una molécula energizante

En el equipo sabíamos que las células madre tienen un tiempo de supervivencia. De otro lado, nuestra experiencia en trasplantes capilares nos recordaba un dato clave: los folículos necesitan un entramado vascular para asentarse y prosperar. Sin tiempo, fracasan. Por tanto, parecía necesario combinar las células madre con una molécula energizante, de modo que dichas células sobrevivieran el tiempo suficiente para “despertar” a los folículos “dormidos”.

El ensayo se estructuró en varios grupos experimentales, además de un grupo de control. Uno de los grupos recibió únicamente células madre mesenquimales derivadas del tejido adiposo, es decir, células que se obtienen de la grasa del propio cuerpo y pueden transformarse en tejidos como hueso, cartílago, músculo… o pelo.

A los ratones del segundo grupo se les aplicó solo trifosfato de adenosina –la molécula energizante–, y en un tercero se combinaron ambas terapias. Los grupos de tratamiento se subdividieron, a su vez, en otros, en función del tipo de trifosfato de adenosina y la dosis de células madre (alta, media o baja).

Para evaluar la respuesta al tratamiento se llevaron a cabo controles con un modelo de observación fotográfica, análisis digital del crecimiento del pelo y, finalmente, comprobaciones histológicas (de tejidos) para confirmar que los cambios visibles coincidían con la regeneración folicular a nivel microscópico.

Los resultados no dejaron lugar a dudas: entre los machos tratados con dosis bajas de células madre y trifosfato de adenosina, la mitad recuperó el cabello de forma completa y la otra mitad mostró un crecimiento intenso. En conjunto, un 100 % de éxito. Las hembras tampoco se quedaron atrás: con dosis medias, la repoblación total alcanzó al 50 %, mientras que un 40 % adicional experimentó una recuperación muy notable. En total, nueve de cada diez hembras respondieron de forma significativa al tratamiento.

Acabar con la calvicie en los próximos años

Los hallazgos son prometedores, pero trasladar estos resultados al ámbito clínico requerirá tiempo. Entre otras cosas, aún quedan por delante los ensayos en humanos. Los investigadores calculan que, en el mejor de los casos, pasarán al menos cinco años antes de que la terapia esté disponible.

Mientras tanto, la ciencia ha dado un paso que hace solo una década parecía imposible. Si la calvicie ha sido históricamente un destino aceptado a regañadientes, hoy empieza a vislumbrarse como un problema con solución.

Quizá, dentro de unos años, aquel joven que se mira al espejo no tenga que resignarse a ver cómo avanzan sus entradas, porque la regeneración capilar ya no pertenecerá al terreno de la ciencia ficción, sino al de la medicina regenerativa.

The Conversation

Eduardo López Bran encabeza el equipo médico de la Clínica IMEMA.

ref. La terapia celular abre una nueva vía para acabar con la calvicie – https://theconversation.com/la-terapia-celular-abre-una-nueva-via-para-acabar-con-la-calvicie-264398

El cometa MAPS cae hacia el Sol y está listo para hacer historia

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Josep M. Trigo Rodríguez, Investigador Principal del Grupo de Meteoritos, Cuerpos Menores y Ciencias Planetarias, Instituto de Ciencias del Espacio (ICE – CSIC)

El cometa Ikeya Seki, captado desde el observatorio Kitt Peak (Estados Unidos) el 29 de octubre de 1965. Fue el último gran cometa del grupo Kreutz, al que pertenece también MAPS, que pudo verse desde la Tierra. Roger Lynds/NOIRLab/NSF/AURA

A lo largo de las últimas generaciones hemos aprendido mucho sobre esos esquivos visitantes que son los cometas. Siglos atrás eran vistos como un anuncio de calamidades de todo tipo, mientras que ahora los consideramos una fuente de oportunidad científica.

En particular, destaca el descubrimiento de los llamados “cometas rasantes solares del grupo Kreutz”, que se caracterizan por tener órbitas muy excéntricas, originadas en la llamada Nube de Oort, en los confines del Sistema Solar. Estos objetos experimentan pasos sumamente próximos al Sol, a los cuales raramente sobreviven.

Buena parte de los cometas tipo Kreutz pasan desapercibidos para la mayoría, aunque son captados por sondas espaciales que estudian el Sol. Lo hacen antes de que esos frágiles objetos se desintegren por la enorme temperatura y el efecto de marea que reinan en las proximidades del astro rey. Sin embargo, este mes podríamos tener uno muy brillante en el cielo del atardecer.

Todas las miradas puestas en MAPS

Efectivamente, a lo largo de marzo podremos asistir al acercamiento de uno de esos cometas Kreutz al Sol. Se trata de C/2026 A1 (MAPS), descubierto el 13 de enero de 2026 desde el Observatorio AMACS1, en el desierto de Atacama (Chile). Su nombre procede del programa MAPS de búsqueda de nuevos cometas, dirigido por los astrónomos Alain J. Maury, Georges Attard y Florian Signoret, en el marco del cual fue encontrado.

A diferencia de otros cometas Kreutz que son relativamente pequeños, MAPS podría tener varios kilómetros de diámetro. Eso explicaría que se detectara a mayor distancia (2 unidades astronómicas, unos 300 millones de kilómetros) que otros cometas de esa familia, como el C/2011 W3 (Lovejoy) y C/2024 S1 (ATLAS).

En la actualidad, el objeto espacial ya puede observarse con telescopios de aficionado y binoculares, justo en el cielo del atardecer. Poco a poco, en las próximas semanas, cruzará la constelación de la Ballena para alcanzar Acuario en su probablemente fugaz encuentro con el Sol.

El cometa C/2026 A1 (MAPS) entre las estrellas, captado por el autor el 9 de marzo de 2026 desde el Observatorio del Montseny (B06). Puede apreciarse la tonalidad verdosa de la coma que envuelve el núcleo cometario y cuya luminosidad permite su observación desde cientos de miles de millones de km.
Josep M. Trigo (ICE-CSIC/IEEC)

Para latitudes medias de España y Centroamérica, el cometa subirá ligeramente en el horizonte local del cielo del atardecer, mientras cruza la citada constelación de la Ballena. Sin embargo, debido a la progresiva reducción de su distancia angular al Sol (llamada elongación), MAPS irá siendo engullido por el crepúsculo al final de mes.

Pero que nadie desespere, pues el cometa crecerá en brillo y tamaño conforme se acerque a nuestra estrella. Así, el 1 de abril se encontrará a sólo 13º de distancia, pero podría verse perfectamente en plena luz del crepúsculo. Es posible generar cartas de observación de MAPS adaptadas a la latitud del usuario en la iniciativa In-The-Sky del astrónomo Dominic Ford.

Visible a plena luz del día

Según las estimaciones más optimistas, incluso si hubiéramos perdido la oportunidad de ver el cometa a finales de marzo durante el crepúsculo –y si no se hubiese desintegrado ya por entonces– en sus últimos días de existencia podría llegar a ser un objeto tan brillante como para ser visible en pleno día, al lado del Sol. Las expectativas más favorables incluso sostienen que su cabeza podría ser algo menos brillante que el astro rey en el punto de su órbita más cercano a nuestra estrella –el llamado perihelio–.

Llegados a este punto, es importante recordar el riesgo para la visión que entraña la observación directa del Sol a simple vista, peligro que se multiplica si empleamos medios ópticos. Por eso debe evitarse la búsqueda del cometa en pleno día sin filtros especiales ni medidas de seguridad.

Grandes esperanzas

¿Y qué ocurrirá realmente con el cometa MAPS? No podemos estar seguros, ya que todavía desconocemos aspectos fundamentales como, por ejemplo, su tamaño exacto. Los cometas más pequeños del grupo Kreutz a veces se fragmentan antes del perihelio sin dejar rastro. Sin embargo, dado su comportamiento luminoso y que haya sido descubierto a gran distancia del Sol, MAPS podría ser lo suficientemente grande como para sobrevivir en su acercamiento al Sol.

Si, además, tuviésemos la enorme suerte de que sobreviviese al paso por el perihelio, aparecería en el cielo desplegando una enorme cola de polvo, como ocurrió con el memorable cometa 1965 S1 Ikeya–Seki y otros grandes cometas del siglo XIX. Ese desarrollo de la cola sería consecuencia de la masiva sublimación de hielos que, como consecuencia de la presión del gas emitido en ese proceso, lanzarían toneladas de pequeñas partículas al medio interplanetario.

Ojalá que el cometa MAPS haga historia sin anunciar calamidades.

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Josep M. Trigo Rodríguez recibe fondos del proyecto del Plan Nacional de Astronomía y Astrofísica PID2021-128062NB-I00 financiado por el MICINN y la Agencia Estatal de Investigación.

ref. El cometa MAPS cae hacia el Sol y está listo para hacer historia – https://theconversation.com/el-cometa-maps-cae-hacia-el-sol-y-esta-listo-para-hacer-historia-277997

Sí, la banda sonora de ‘Hamnet’ incluye una composición de Max Richter que ya ha escuchado antes

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Juan José Pastor Comín, Catedrático de Universidad. Área: Música. Investigación: Relaciones entre Música y Literatura. CIDoM (UCLM-CSIC). Premio de Investigación e Innovación en Arte y Humanidades (Gobierno de Castilla-La Mancha), Universidad de Castilla-La Mancha

Jessie Buckley y Paul Mescal en un fotograma de _Hamnet_. Universal Pictures

Desde sus orígenes, el cine ha utilizado la música para que el público interprete las imágenes en movimiento con un nuevo sentido narrativo que no prescinda de la emoción. Luis Buñuel, por ejemplo, se situaba con un gramófono detrás de la pantalla en las proyecciones de Un perro andaluz (1929) para reproducir alternativamente el Tristán e Isolda de Wagner y los tangos “Recuerdos” y “Tango Argentino” de Vicente Álvarez y Carlos Otero. Ambas arrastraban y contrastaban referencias culturales como forma de provocación: el amor sublime junto al ambiente prostibulario.

El empleo de músicas conocidas ha abierto un apasionante camino de ida y vuelta en la transferencia de significados entre la historia de la música y la del cine. Pensemos por ejemplo en cómo muchos recordamos Memorias de África (1985), de Sydney Pollack, al escuchar el Adagio del Concierto para Clarinete en La Mayor K. 622 de Mozart.

¿Qué nos ocurre, pues, con las músicas que nos han cautivado y que vemos en pantalla envolviendo inesperadamente nuevas ideas, sentimientos y situaciones? La fuerte carga emocional que arrastran no deja a nadie indiferente, pero todo dependerá de nuestra particular forma de escucha.

‘Hamnet’, Max Richter y ‘On the Nature of Daylight’

Recientemente, la película Hamnet (2025), de Chloé Zhao, ha recibido una nominación al Óscar a Mejor Banda Sonora Original por la música del compositor británico Max Richter. Entre sus piezas el espectador encontrará una nueva orquestación y reescritura del tema “On the Nature of Daylight”. Zhao lo utiliza para enfatizar la universalidad del duelo: la música suena mientras Agnes (Jessie Buckley) asiste a la primera función de Hamlet en Londres y comprende que la obra es un tributo a su pérdida compartida con William Shakespeare (Paul Mescal).

Richter compuso “On the Nature of Daylight” para su disco The Blue Notebooks (2004), publicado en FatCat Records tras el fracaso de Memoryhouse (2002). Desilusionado, pero con un profundo deseo de mantener su autenticidad, abordó The Blue Notebooks con la intención explícita de protestar y reflexionar contra y sobre la violencia en la guerra de Irak. Su título procede del poema de Lucrecio De rerum natura (“Sobre la naturaleza de las cosas”), donde reflexiona sobre el significado de la vida y propone la muerte como esa natural e “inevitable” reordenación.

Escrita inicialmente para un quinteto de cuerda con contrabajo –reforzado electrónicamente–, Richter construye la obra sobre un ostinato armónico muy lento con tres partes claramente diferenciadas. En ella, la melodía por saltos del segundo violín evoluciona junto a una última aguda del primer violín que cita, precisamente, la parte del violonchelo de la melodía principal de su composición anterior “Europe, After the Rain”. Esta técnica de reaprovechamiento de materiales es conocida como “parodia” e, inevitablemente, aporta significados precedentes.

La obra, además, contiene un elemento clave que engancha al oyente: las largas notas que se “arrastran” de compás en compás generan constantes momentos disonantes –sonidos que colisionan y necesitan resolverse para que el oído se relaje y encuentre la consonancia–. Ese es el quid de su éxito: al diferir esa resolución, se produce un inconsciente desasosiego, una cierta ansiedad por alcanzar un espacio consonante que solo llega al final.

Se trata, pues, de una música cuyo uso magistral de las disonancias mantiene al oyente dilatando sus expectativas de satisfacción. Esta virtud se une a la estructura tripartita con una coda final, el crecimiento en la complejidad de su textura, su repetición como un mantra que se rumia reiteradamente, su sencillez armónica, su tempo lento, la articulación de cada voz a través de un solo instrumento y la sobriedad de estar construida con pequeños elementos claramente identificables. Todo ello hace que pueda acomodarse eficazmente a escenas muy distintas: el duelo, la nostalgia, la revelación o incluso un momento de íntima ternura, allí donde el director busca un clímax narrativo.

Múltiples usos audiovisuales

La obra ha trascendido su contexto inicial para convertirse en una de las melodías más reconocibles del cine y la televisión contemporáneos.

Antes que en Hamnet, el espectador ha podido escucharla sobre contextos bien distintos en películas y series como Más extraño que la ficción (2006), Shutter Island (2010), Jiro Dreams of Sushi (2011), Disconnect (2012), El rostro de un ángel (2014), Sherpa (2015), La llegada (2016), Las inocentes (2016), Castle Rock (2018), Togo (2019), EastEnders (2020), El cuento de la criada (2021) o The Last of Us (2023).

En La llegada abre la película con una sensación de asombro y melancolía que anticipa la relación y fractura entre idiomas dispares, el sentimiento de pérdida –madre e hija– y tiempos narrados en paralelo. En Shutter Island aparece como eco de un pasado amoroso transformado en enfermedad mental por un suceso traumático y criminal. En The Last of Us y El cuento de la criada funciona en escenas de despedida o de revelación íntima.

El inicio de La llegada sucede mientras suena de fondo ‘On the nature of daylight’.

Ahora bien, el hecho de que esta música haya sido tan utilizada agregando sobre sí tal variedad de contextos puede precisamente encontrar en el espectador cierta resistencia a su integración en la nueva propuesta narrativa. Todo dependerá de cómo escuchemos: de nuestra enciclopedia musical y del uso que hagamos de ella.

No todos escuchamos igual

Escuchar no es un acto pasivo, sino una puerta abierta a la imaginación. La escucha es un proceso que involucra respuestas cognitivas y afectivas y permite al oyente convertirse en cocreador de la experiencia musical. La respuesta que cada espectador elija tiene raíces en hábitos entrenados y formas de escucha distintas y por ello no todos reaccionamos igual.

El musicólogo estadounidense David Huron definió el papel de las expectativas en la experiencia musical: anticipamos estructuras y emociones, y la confirmación o violación de esas expectativas genera respuestas afectivas. Es posible tener entonces una gran variedad de escuchas que pueden darse incluso de forma simultánea: distraída –activada en los supermercados–; sígnica –cuando escuchamos una obra conocida y estamos atentos a que llegue el estribillo–; entonada –si cantamos para nosotros–; lírica –si nos centramos en lo que se canta–; programática –si somos dados a imaginamos escenas–; alusiva –si buscamos parecidos a otras canciones conocidas–; reminiscente –si la asociamos a contextos vividos–; identificativa –si nos preguntamos por cuestiones técnicas–; extática –si la orientamos al placer físico y nos entregamos al estremecimiento–; cinética –si sentimos la necesidad de movernos–; performativa –si la hemos tocado y activamos una suerte de interpretación neuronal silente–, etc…

Todas ellas pueden interferir en la escucha de la banda sonora que una escena nos presente en un momento determinado. Traten, pues, de juzgarse como oyentes y verán que no habrá dos iguales: uno podrá detenerse en la progresión armónica; otro reconocerá el “valor” emotivo que la pieza trae consigo; y otro, atravesado por recuerdos personales, proyectará asociaciones íntimas que pueden alterar por completo la recepción.

Música como memoria colectiva y personal

La música, en definitiva, actúa como un tejido de memoria colectiva y personal: conserva rastros de su génesis –la intención inicialmente política de Richter–, pero se resignifica cada vez.

En este caso, ser conscientes de una escucha crítica nos ayudará, sin duda, a ser también ingenuos, flexibles y espontáneos: podremos aceptar esta transferencia de sentidos y dejar que la memoria de la pieza asocie automáticamente la nueva escena con las emociones previas. Esto puede enriquecernos al aportar capas adicionales de significado y una sensación de continuidad emocional entre obras y vivencias distintas. Pero también podemos elegir desanclar deliberadamente nuestra experiencia previa e intentar percibir la música como suena en ese momento, aislándola de recuerdos para evaluar su función dramática en la nueva escena.

En todo caso, aprovechemos esta conciencia de intertextualidad musical como herramienta interpretativa. Saber que una melodía “ya ha dicho” algo en otro lugar permite leer las nuevas imágenes con mayor profundidad; entender nuestras formas de escucha permite reconocer por qué nuestras reacciones no son universales, sino contingentes.

Solo así formaremos parte de un diálogo armónico, sinfónico y plural dentro de la música siendo música misma, esto es, no aquello que simplemente suena sino a aquello que esencialmente se vive.


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The Conversation

Juan José Pastor Comín no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Sí, la banda sonora de ‘Hamnet’ incluye una composición de Max Richter que ya ha escuchado antes – https://theconversation.com/si-la-banda-sonora-de-hamnet-incluye-una-composicion-de-max-richter-que-ya-ha-escuchado-antes-277879

Crisis petrolera: la UE tiene pocas opciones para limitar el impacto económico de la guerra en Irán y evitar una recesión

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Sergi Basco, Profesor Agregado de Economia, Universitat de Barcelona

Irán ha cerrado el estrecho de Ormuz, una de las rutas de exportación de petróleo más importantes del mundo. Aomkanae sawatdinak/Shutterstock

Después de que Estados Unidos e Israel iniciaran sus ataques militares contra Irán el 28 de febrero pasado, los mercados del petróleo y el gas se sumieron en el caos y los precios de la energía se dispararon. Los precios del petróleo crudo Brent son un 20 % más altos que a finales de febrero. Pasaron de rondar los 70 dólares por barril a finales de febrero a superar rápidamente los 100 dólares, antes de caer a alrededor de 90 dólares el 10 de marzo. La principal razón de la caída fue el anuncio del presidente Trump, para calmar los mercados, de que la guerra terminará “muy pronto”.

La caída de los precios del petróleo recuerda a los acontecimientos que siguieron a los aranceles del “Día de la Liberación” de abril de 2025. Tras el anuncio, los mercados bursátiles se desplomaron, pero cuando Trump suspendió los aranceles –apenas unos días después– el mercado bursátil respondió con una nueva subida, al igual que los precios del petróleo han caído en respuesta a sus garantías sobre el fin de la guerra.




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Si la guerra realmente está llegando a su fin, los mercados pueden tener razón al empezar a bajar los precios, pero hay una salvedad a este optimismo. La guerra no es lo mismo que los aranceles: la Administración estadounidense puede imponer y suspender los aranceles, pero si Irán rechaza las posibles condiciones para poner fin al conflicto, este continuará.

A pesar del anuncio de Trump, sigue sin estar claro cuándo volverá a la normalidad la producción de Oriente Medio y la vital ruta marítima del estrecho de Ormuz, por la que pasa el 20 % del petróleo mundial, volverá a la normalidad. Por lo tanto, es extremadamente difícil predecir cuándo bajarán los precios a niveles similares a los de febrero. Esto es motivo de gran preocupación en Europa, que depende en gran medida de las fuentes de energía importadas.

Cómo afectan las crisis petroleras a Europa

El aumento de los precios del petróleo es diferente de otras crisis económicas porque tiene un efecto directo e inmediato. Para los consumidores, significa un aumento instantáneo de los precios de la gasolina y la energía. Para los productores, significa un aumento inmediato del coste de fabricación y entrega de los productos.

Para comprender el daño potencial para la economía de la UE, podemos echar un vistazo a los patrones de consumo y producción de petróleo del bloque.

La UE importa la mayor parte de su petróleo y gas, lo que significa que, además del aumento de los precios, el acceso y el suministro también pueden verse limitados por la guerra en Oriente Medio.

Sin embargo, en el lado positivo, Europa ha experimentado una disminución constante del consumo total de energía y un aumento de la producción de energías renovables. Con la generalización de los coches eléctricos e híbridos, muchos consumidores se verán protegidos de impactos inmediatos como la subida de los precios en las gasolineras.

La diversidad de fuentes de energía y unas tecnologías más eficientes significan que está mejor protegida que durante, por ejemplo, la crisis del petróleo de los años setenta. No obstante, algunos países e industrias se verán más afectados que otros.

Los principales consumidores de energía de la UE son sus mayores economías: Alemania, Francia, Italia y España. Estos países serán los más interesados en controlar el aumento de los precios minoristas del combustible. El transporte por carretera representa la mayor parte del consumo de petróleo (alrededor de la mitad). Otras industrias de alto consumo energético del continente son la química, la papelera y la siderúrgica.

¿Qué puede hacer Europa?

Tras una crisis del petróleo, tanto la inflación como el desempleo tienden a aumentar, lo que plantea un dilema para cualquier banco central. Puede reducir la inflación aumentando los tipos de interés, pero esto también genera más desempleo: el aumento de los costes de los préstamos ralentiza el crecimiento y la actividad empresarial, lo que da lugar a despidos.

Por tanto, el Banco Central Europeo (BCE) debe elegir qué es más importante, si cumplir su objetivo de mantener la inflación bajo control (alrededor del 2 %) o proteger el empleo.

En febrero de 2022, la invasión de Ucrania por parte de Rusia interrumpió el suministro de gas del continente, lo que provocó un aumento de los precios de la electricidad. Para comprender lo que está sobre la mesa hoy vale la pena analizar lo que hicieron entonces el BCE y la Comisión Europea para ayudar a los ciudadanos de la UE.

En julio de 2022, el BCE optó por subir los tipos de interés (que entonces estaban en el -0,5 %) y siguió subiéndolos hasta alcanzar el 4 % en septiembre de 2023. Pero la situación entonces era muy diferente, ya que la economía aún se estaba recuperando del gran aumento de la inflación (9 % en junio de 2022) causado por la pandemia de covid-19.

Ahora, los tipos de interés se sitúan en el 2 % y el BCE tendrá que decidir qué riesgo es mayor: un aumento de la inflación (que fue del 1,9 % en febrero, por debajo del objetivo de 2 %) o un aumento del desempleo.

Más allá de la política monetaria

La Comisión Europea y los gobiernos nacionales disponen de formas más directas y eficaces de hacer frente a la crisis del petróleo. Durante la crisis energética de 2022-2023, la Comisión puso en marcha varias iniciativas para estabilizar los precios de la energía, entre ellas recomendaciones para minimizar el consumo energético de los consumidores.

Quizás lo más importante fue que también se establecieron límites máximos de precios y medidas que permitieron a los gobiernos nacionales ayudar directamente a sus ciudadanos, como las compras conjuntas de gas en todo el continente.

A nivel nacional, los gobiernos tienen la opción de pedir préstamos para financiar las subvenciones, como hicieron muchos en 2022. Sin embargo, esta opción es menos viable que en ese año pues los tipos de interés son ahora más altos. Los inversores se mostrarán cautelosos ante el hecho de que muchos países de la UE, entre ellos Francia, Italia y España, tengan una deuda pública superior al 100 % de su PIB. Estos gobiernos fueron algunos de los más activos durante la última crisis energética y también los más expuestos a la actual crisis del petróleo.

La UE se enfrenta ahora a un riesgo real de recesión. Si hay algún aspecto positivo, es que puede dar al continente un impulso muy necesario hacia el desarrollo de las energías renovables, pero incluso esto dependerá de cómo aborden la crisis los gobiernos de los países europeos.

The Conversation

Sergi Basco no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Crisis petrolera: la UE tiene pocas opciones para limitar el impacto económico de la guerra en Irán y evitar una recesión – https://theconversation.com/crisis-petrolera-la-ue-tiene-pocas-opciones-para-limitar-el-impacto-economico-de-la-guerra-en-iran-y-evitar-una-recesion-278106

Mandelson files released at sensitive time for UK relations with Donald Trump

Source: The Conversation – UK – By Christopher Featherstone, Associate Lecturer, Department of Politics, University of York

The release of the “Mandelson files” comes at a difficult moment in relations between the US and UK. It is unlikely to ease tensions.

The UK government has submitted to pressure from MPs to disclose files relating to the hiring and vetting of Peter Mandelson as UK ambassador to the US. Questions have been raised about how much officials, including the prime minister, Keir Starmer, knew about Mandelson’s friendship with paedophile Jeffrey Epstein after his conviction for sex offences in 2008.

The key takeaway from the release doesn’t relate to the US president, Donald Trump. This is that Mandelson tried to negotiate a severance package worth £547,201 after being asked to leave his post in Washington. He ended up getting £75,000. But there are details in the documents that will not be welcomed by the US, and the nature of the release will be of concern to a White House already under pressure for its own approach to Epstein.

Trump has already spent recent weeks publicly criticising Starmer for failing to support him on Iran, saying Starmer is no “Winston Churchill”. The release of these files may well lend further opportunity for Trump to hit out.

Lack of control

The questions about how much Starmer knew about Mandelson and Epstein arose in the first place after the US government partially released the Epstein files in January. These included email exchanges between Mandelson and Epstein revealing a relationship that extended long after the latter’s conviction. They have also led to a police investigation over communications made between the two men while Mandelson was a government minister. These allegedly relate to sensitive government information rather than anything relating sex offences.

Trump will not like the fact that this release has brought the Epstein files back into the spotlight – and particularly that it is happening in circumstances beyond his control.

Trump has repeatedly called for the Department of Justice to “move on” from this story, having faced questions about his own relationship with Epstein. He recently attacked CNN journalist Kaitlan Collins for not smiling as she asked him questions about the Epstein files, in a clear attempt to distract public attention.

There is a risk that the Mandelson document release will renew pressure on Trump to release the full cache of documents held by the US government – and that he will seek to divert attention by lashing out again at Starmer.

Donald Trump and Keir Starmer talking.
Trump and Starmer, pictured in September 2025.
Number 10/Flickr, CC BY

Unsurprisingly, given that many of these released documents were written for private consumption, they contain some comments that may be embarrassing for the authors and subjects.

In the documents, we can see the UK government reviewed public comments Mandelson made condemning Trump policies prior to his appointment as ambassador, apparently to consider whether they were a problem during the vetting process.

When speaking to students in Hong Kong, Mandelson said: “it’s also necessary to recognise Mr Trump’s behaviour for what it is: he is a bully and mercantilist who thinks that the US will gain in trade only when others are losing”. Trump will likely be annoyed by this attack on his treasured “tariffs” policy.

Crucially, given that Starmer appointed Mandelson despite these comments, these documents also show that the UK government did not object to Mandelson’s view.

London v Washington

The release from the UK will fuel a debate that has begun on the difference between how London and Washington have both responded to the the revelations in the Epstein files. The Trump administration continues to refuse to release its own files in full – and continues to be accused of covering up Trump’s relationship with Epstein.

The UK government has demonstrated that it is willing to fire people over their relationships with Epstein and that it won’t protect them from police investigation. Now it has shown willingness to release files showing how much the government knew about these relations. This is of course not the full release of files and Starmer insists several key items can’t be released because they are part of an ongoing police investigation, but it still leaves space for criticism of the US.

Trump and his administration will have been hoping that media attention would move on, focusing on the controversial airstrikes on Iran, or continuing ICE raids across US cities. It will not welcome inevitable comparisons between its unwillingness to act on revelations from the Epstein files – or to keep releasing more files – and the UK government’s decision to do both.

Crucially, US government officials will be watching for further document releases to see if this situation gets any worse.

The Conversation

Christopher Featherstone does not work for, consult, own shares in or receive funding from any company or organisation that would benefit from this article, and has disclosed no relevant affiliations beyond their academic appointment.

ref. Mandelson files released at sensitive time for UK relations with Donald Trump – https://theconversation.com/mandelson-files-released-at-sensitive-time-for-uk-relations-with-donald-trump-278129

Black female footballers are praised for their strength, white players for their intelligence: what our study shows

Source: The Conversation – UK – By Paul Ian Campbell, Associate Professor in Sociology (Race and Inclusion in sport and in education), University of Leicester

Rawpixel.com/Shutterstock

For black female professional footballers, racism has become a distressingly regular part of the game. Earlier this year, England defender Jess Carter told the BBC that the racist abuse she received online during the 2025 Euros made her fearful to leave her hotel room.

Black sportswomen routinely deal with racial abuse from fans and teammates. But less discussed is how their bodies, emotions and on-pitch performances are spoken about by sports commentators. It’s not just negative comments, either. Clear racial stereotypes emerge when comparing positive comments about black players with those about white players. Our 2025 study examines commentary during the 2019 Fifa Women’s World Cup, does just that.

We analysed 2,905 comments of praise given to footballers during 80 hours of BBC and ITV coverage, across all 52 matches at the tournament. We found that white women were more frequently praised for their intelligence and technical proficiency, while black women received the most praise for their perceived physical prowess and natural athleticism.

White players were more frequently praised skills learned through practice, such as having a “lovely technique” (49.4% of all comments about white players), followed by physical (20.3%), character (16.2%), cognitive (10.8%) and natural (3.3%) abilities.

Black players received almost double the amount of praise for their physical prowess (39.5% of comments about black players) and natural abilities (5.8%). They received notably fewer praise comments for learned skills (36.8%), as well as lower amounts of praise for character (11.9%) and cognitive attributes (6.0%).

These differences were especially noticeable in the coverage of national teams from white-majority countries that had more than two black players in their starting squad. England’s two non-white players (accounting for 18.2% of the team) received 50% of all of their team’s praise for natural attributes. These were comments praising qualities that were perceived to be innate, such as being a “magician” on the pitch. England’s visibly white players (81.8% of the team) received almost the entire amount of the praise given to the whole team for cognitive attributes (96%).

Jess Carter discusses her experiences with racism.

France’s black players, who accounted for 43% of team, received 90% and 85% of the team’s total praise for natural and physical attributes, respectively. White French players, who similarly constituted 43% of the playing squad, received 68% of the teams’ total praise for intelligence.

We also found that black female players were more likely to be described as being angry and emotionally unstable during matches. Nigeria’s forward Desire Oparanozie was described as “playing with a bit of anger” and England’s Nikita Parris was said to be unable to maintain her composure, with a tendency to frequently “make her feelings known”.

Their white teammates, on the other hand, were described as calm and composed.
During the England v Cameroon match, commentators praised the almost entirely white England team for keeping their composure and not “reacting” to “unseemly things going on the pitch” by the African players.

The harm of misogynoir

Black women experience a unique form of discrimination called misogynoir. It is different to the exclusions faced by white women and the racism experienced by black men. It is the result of a combination of the misogyny directed at their gender and the anti-black racism directed at their race.

Sport media is a powerful site where the gender and racial stereotypes that exist in society are replicated. It has a long history of portraying black sportswomen as powerful, hyper-masculine and angry.

Studies have shown that black sportswomen are frequently stereotyped as unfeminine, masculine and strong, lacking intelligence, emotionally unstable, inherently angry and overly aggressive. Conversely, white women are seen to embody Eurocentric beauty standards and accepted feminine ideals, such as notions of purity, grace, emotional stoicism and delicacy.

These stereotypes have real-life consequences for black sportswomen. Some footballers have gone so far as to change how they play so that they are not seen as angry or masculine, but just as women who play the game they love. For example, ex-England player Anita Asante explained:

You have to check yourself to make sure people don’t view you in that light. Maybe on that particular day in a training session, I am that sassy person, or I am that competitive person that comes across a bit more feisty – but because there is an association with being a black woman and having that energy and boldness is not always seen a positive thing, [so] I might refrain from being that person and contain more of my emotions.

Evidence shows that misogynoir can influence the career opportunities that are afforded to black women more generally. A recent US study connected racism to higher levels of stress and to higher mortality rates.

Unless, meaningful action is taken by broadcasters to change the practice of commentary through tallying exercises like our research, then commentators might be unwittingly contributing to the racial stereotypes that cause psychological and physiological harm to the same superstars that they idolise and praise.

The Conversation

The authors do not work for, consult, own shares in or receive funding from any company or organisation that would benefit from this article, and have disclosed no relevant affiliations beyond their academic appointment.

ref. Black female footballers are praised for their strength, white players for their intelligence: what our study shows – https://theconversation.com/black-female-footballers-are-praised-for-their-strength-white-players-for-their-intelligence-what-our-study-shows-276993