Estrella de Diego: ‘En el arte, uno tiene que revisar la historia y darse cuenta de que se puede cambiar el modo de verla’

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Claudia Lorenzo Rubiera, Editora de Cultura, The Conversation

Estrella de Diego explicando uno de los Warhol de la exposición ‘Warhol, Pollock y otros espacios americanos’ del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. Francis Tsang/Museo Thyssen

Cuando le dije que estábamos haciéndole entrevistas a las grandes mentes académicas de nuestro tiempo, a Estrella de Diego le dio la risa y replicó que me había equivocado. Pero no es así.

De Diego, catedrática de Historia del Arte de la Universidad Complutense de Madrid, es también académica de número en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando desde 2016. En su discurso de ingreso hacía hincapié en que es “preciso volver la mirada hacia visualidades alternativas, hacia lo olvidado, lo obviado, lo emborronado, lo incierto, la huella. Porque hay que mantener los ojos bien abiertos ante el mundo, aún a sabiendas de que el ojo nunca ve lo que mira”.

Tras encargarse, en la primera mitad de 2025, de la exposición 1924: Otros surrealismos en la Fundación Mapfre de Madrid, e impartir conferencias a propósito de la muestra sobre Maruja Mallo Máscara y compás, entre otras muchas cosas, cierra el año siendo la comisaria de Warhol, Pollock y otros espacios americanos en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid, abierta hasta finales de enero de 2026. En ella plantea un diálogo entre el gran exponente del arte abstracto norteamericano y la figura más popular del arte pop, una conversación en la que las posturas no son tan extremas y el diálogo con sus contemporáneos por la nostalgia por la cultura estadounidense está siempre presente.

Apasionada de Andy Warhol desde hace décadas, la exposición ha servido además como excusa para reeditar su ensayo Tristísimo Warhol: Cadillacs, piscinas y otros síndromes modernos, escrito originalmente en 1999. Si en algún momento alguien está falto de energía, leerla o escucharla es un chute de motivación. Porque ante todo Estrella de Diego es, como reitera en la conversación, una entusiasta.

Copia de la silueta de Elvis en blanco y negro.
Un solo Elvis, de Andry Warhol. 1964.
Museo Nacional Thyssen-Bornemisza

¿Qué vio usted cuando se colocó ante un cuadro de Pollock o de Warhol por primera vez?

Primero vi un Warhol, en Londres, creo que era un autorretrato en alguna galería de arte. Y me pareció alucinante. Luego vi un Pollock en Nueva York, y volví a sentir mucha emoción, pensé “¿pero esto qué es?”. Ya me habían parecido dos artistas muy complementarios cuando los vi por separado y me lo siguen pareciendo ahora, cuando los he visto juntos en el Thyssen. Estaba aterrada ante la posibilidad de que la idea no funcionase en la pared, pero funciona. Ambos son unos artistas realmente extraordinarios, cada uno en su estilo, y creo que entre ambos existe un vínculo invisible. A todo el mundo le encaja ahora que Warhol y Pollock estén juntos, así que a lo mejor siempre lo estuvieron, en algún sitio que no vemos.

El día que fui había muchísimos niños.

Yo creo que los niños entienden muy bien las pinturas abstractas o con símbolos figurativos. Esto que estoy diciendo a lo mejor es una cosa manida, pero se relacionan más con lo que es la pintura táctil. Y Warhol es muy táctil.

Pollock decía que Picasso no había dejado nada por hacer y por eso él decidió enfrentarse al lienzo desde arriba: pero pinta en el suelo estudiando cómo quedarán los cuadros en la pared, lo cual, en las pinturas de chorreo, resulta complejo de imaginar.

Nosotros tenemos unas líneas de orientación visual de arriba-abajo y de izquierda a derecha. Si cogemos un cuadro figurativo y le damos la vuelta, se ve claro porque la gente queda boca abajo. Si cogemos a Van der Weyden en el ordenador y lo giramos sobre el eje horizontal, el cuadro se cae para un lado. A Pollock le pasa lo mismo, aunque no sea figurativo. Si le damos la vuelta, nos damos cuenta de que tiene los ejes de una determinada manera. Lo de arriba no podría ir abajo. Y eso es porque, aunque lo pinte en el suelo, está pensando cómo ponerlo en la pared. Cosa que –digo yo– sí que hizo Picasso, aunque sobre una mesa.

Cuadro abstracto de líneas y manchas en tonos grises y claros.
Número 27, 1950, de Jackson Pollock. 1950.
Museo Nacional Thyssen-Bornemisza

Muchas veces valoramos a Andy Warhol más como persona que supo entender el mundo en el que vivía que como creador.

En la exposición intentamos que se viera un Warhol que no fuese el de las latas de Coca-Cola –aunque haya una lata de Coca-Cola, evidentemente–. Es un pintor muy trágico, que apela mucho a los sentimientos. Entiende como nadie la época contemporánea por ejemplo, en esas fotos idénticas que cose.
Yo creo que Warhol estaba tan abrumado con la cantidad de imágenes que había a su alrededor que trataba de coserlas idénticas para atraparlas, para no dispersarse más en la multiplicación, aunque él añade multiplicación a la multiplicación… Warhol es un personaje muy complejo que tiene, efectivamente, esa parte de apropiación de los medios, pero también una parte muy pictórica, muy abstractizante. La idea era revisar a ese Warhol de cuadros de masas y ver que había otro en la trastienda, que su obra se podía leer de otro modo.

¿Nos hemos quedado mirando al personaje y no hemos sabido entender al artista?

Absolutamente, es un caso muy parecido al de Dalí, otro tipo muy sabio bajo el personaje, o al de Maruja Mallo. Hacen una puesta en escena que sin embargo esconde artistas muy complejos. El gran público ve la puesta en escena –en el caso de Warhol, las latas– pero hay muchísimo más detrás.

Repetición de un cartel de circo cuatro veces.
Cartel de circo de Madrid 1976-1986, de Andy Warhol, 1986.
Museo Nacional Thyssen-Bornemisza

¿Qué más hay en Warhol?

Algo muy fácil de ver, y que inquieta mucho, es por ejemplo que los botes de sopa están flotando en el espacio, no están apoyados en nada, no hay suelo. Podemos decir que parece que están en un supermercado, tanto los que son individuales como los que se presentan en una especie de bloque. Y creo que es muy inquietante para un público occidental encontrarse con un objeto que no tiene un referente espacial. Si nos damos cuenta, creo que eso nos puede llevar a preguntarnos qué intención artística hay detrás de estas sopas flotantes, ¿no? Además, no hay dos botes iguales. Parece que son el mismo, pero es otra broma que nos hace a los espectadores.

Romper las reglas del espacio es un tema común entre los artistas de esa época. En el libro sugiere que tal vez hemos juntado a demasiada gente bajo el paraguas del “arte pop”.

Los historiadores de arte (o de cine, o de literatura, o lo que sea) somos muy amigos de agrupar. Siempre nos parece mucho más cómodo tener esas grandes categorías, porque de alguna manera hay que contar la historia. Pero la realidad es lo que dice Ernst Gombrich y que yo repito: “cuando hablamos de Barroco sabemos que no hablamos de Renacimiento”. No sabemos de qué hablamos, pero sabemos que si decimos Barroco no hay Renacimiento. En este caso, toda la mirada de Occidente está basada en la ventana de Alberti, que es como un punto de fuga. Después de que Pollock rompiera el espacio de forma tan radical era complicado volver a un espacio tradicional, aunque ellos quisieran recuperar la figuración. Así que todos estos figurativos “popizantes”, vamos a llamarlos así, están asaltando algo que para nosotros es fundamental, que es la noción occidental del espacio, a través de la cual todos miramos desde que se inventó la perspectiva en el Quattrocento.

Hablamos de Warhol y Pollock, dos artistas que “gustan”. ¿Qué lleva a un artista de arte contemporáneo a concitar el acuerdo de la crítica y a otro no?

Eso es una pregunta dificilísima. No lo sé, depende de los artistas. Uno que está en la exposición y que siempre concita la fascinación de una muy buena parte de público es Rothko, tal vez porque su obra nos anima a pensar, a meditar, a la trascendencia. También Pollock gusta hoy en día, porque ya tenemos menos prejuicios frente a los artistas abstractos. Durante una época se decía “esto lo puede hacer mi niño”, pero ahora ya sabemos que no, que su niño no puede pintar un Miró, ojalá. A Warhol, como decíamos, se le ve como un artista demasiado comercial, pero luego le pasa como a Dalí, que se considerará comercial pero la exposición en el Reina Sofía de 2013 estaba siempre llenísima de gente.

Es muy difícil saber qué consigue captar la simpatía o el interés del público. A lo mejor también pensamos que al público le gustan unas cosas y resulta que le gustan otras. Decimos que Dalí o Warhol son artistas muy comerciales, pero luego la gente los visita y, a lo mejor, lo hacen como algo que quieren entender.

Habla usted siempre de mirar, en el arte, más allá de los márgenes. Aunque no siempre en ese más allá haya mujeres, ha aprovechado para incluir en la muestra del Thyssen ejemplos de artistas como Audrey Flack, Perle Fine, Anne Ryan, Marisol, Hedda Sterne… ¿Intenta en las exposiciones incitar a que el público mire más allá?

Sí, sin duda. En este caso están mujeres muy interesantes de la época, además de Lee Krasner, que es la más conocida. Y siempre estamos buscando mujeres, artistas olvidados, etcétera, como creo que debería ser la obligación de todos. Pero yo diría que intentar reunir a Warhol y Pollock con esos otros contemporáneos es también una forma de mirar a los márgenes, de explicar la historia del arte desde otro lado. La idea de colocar a estos personajes en un hilo también revisa la narración de la historia del arte moderno. Cuando escribí el libro, en 1999, y me decían que por qué no escribía sobre mujeres artistas, yo contestaba que este era un tema mucho más radical desde el punto de vista de la escritura, de enfrentarse con un tema sin notas. Y esa forma de pensar, de ir más allá, la aprendí buscando mujeres pintoras en el siglo XIX para mi tesis. Uno tiene que revisar la historia y darse cuenta de que se puede cambiar el modo de verla. Podemos usar los consensos, pero sabiendo que son consensos.

Pintura de dibujos y figuras muy colorida.
Sin título, de Marisol, 1960.
Museo Nacional Thyssen-Bornemisza

Parte del cambio también nace de que cada vez hay más miradas diferentes sobre lo que antes estaba establecido.

Y yo creo que eso es interesante y divertido, me da igual que encontremos a una mujer o un gran artista del siglo X en Colmenar Viejo. Son cosas que nos pasan desapercibidas y que pueden resultar superinteresantes. Por ejemplo, lo que está haciendo Noelia García Pérez en el Prado con las patronas [el proyecto “El Prado en femenino” buscar destacar el papel de las mujeres que adquirieron determinadas obras que ahora forman parte de la colección del museo]. Gracias a ella nos damos cuenta del papel esencial de estas mujeres tremendas y poderosas. Siempre nos caen mal las mujeres poderosas, pero estaba muy bien que lo fueran porque eso les permitía hacer cosas que alguien que no tuviera poder en ese momento no podía hacer.

Hablando de quitar o transformar estas denominaciones… Ahora que la muestra sobre Maruja Mallo está teniendo muchísimo éxito en España, quería recuperar una cita suya en un reportaje que hizo hace años en el que decía que a Mallo la llamamos surrealista “porque, en realidad, no supimos cómo llamarla”. ¿Cómo podríamos definirla ahora?

Yo creo que igual que no podemos definir a Picasso con una sola palabra, porque fue un cubista, luego fue el pintor del Guernica, luego fue un estupendo collagista, y también un hombre muy influido por el cine, con Maruja Mallo pasa lo mismo. Nosotros la llamamos surrealista porque no sabíamos cómo llamarla y ella se llamaba surrealista porque era una especie de salvoconducto. En esta sociedad el surrealismo puede caer mal o bien, pero todo el mundo más o menos se lo imagina, está muy lexicalizado. De Maruja se puede decir simplemente que es una gran pintora, muy dúctil, y que pasa, como todos los pintores, por muchísimos periodos, siempre con –otra vez– un control del espacio impresionante. Hay que dedicar la vida entera a descifrar a Maruja. Y aunque siempre ha estado ahí, y ha sido una pintora que una serie de personas han tenido muy en cuenta, a mí me encanta la “marujomanía” actual, o la “mallomanía”. Bienvenida sea. Ahora la vemos como lo que es: un personaje complejo, culto y con un control en sus obras que era todo menos surrealista. Pero era muy importante para ella presentarse como tal, porque era lo que todo el mundo iba a reconocer. Casi parece que la historia del arte en España se paró ahí, en el surrealismo.

En una entrevista que le hicieron a principios de año en la Fundación Juan March decía que vivir en Nueva York le hizo interesarse por el arte contemporáneo porque quería estudiar lo que estaba pasando en el aquí y el ahora. ¿Qué es lo que sucede en el aquí y el ahora?

De Diego durante la rueda de prensa de presentación de la exposición.
Francis Tsang/Museo Nacional Thyssen-Bornemisza

Probablemente el aquí y ahora sigue siendo igual de fascinante que en los 80, un momento abierto a todo, pero muchas veces pienso que, a lo mejor, lo que ahora no está abierto a todo son mis ojos. Bretón decía que él solo lamentaba, al hacerse viejo, haber perdido la mirada de la juventud. Yo tengo como sustituto la mirada de mis estudiantes. Sin embargo… aunque no estoy en su contra, creo que deberíamos hacer un uso más racional de los mass media y las redes, porque nos están quitando muchas cosas. La memoria, por ejemplo. El otro día estaba con mi familia y ninguno nos acordábamos de una frase que decía siempre mi madre. Seguimos sin acordarnos. Y eso no lo vamos a encontrar en Google.

Somos una sociedad que se mueve hacia la amnesia. En esa especie de recordar solo lo que se quiere que recordemos, se nos va un poco el pasado, y el pasado es muy importante porque, aunque no construya el futuro, nos da una pista de lo que el futuro, si no puede ser, al menos deberíamos recordar que fue, ¿no? Creo que un problema del aquí y ahora es que hemos perdido el sentido histórico. Si tú no te acuerdas de que eso ya ha pasado, o no lo sabes, piensas que acabas de descubrirlo y a lo mejor no es así. Y no pasa nada porque no lo acabes de descubrir, a lo mejor lo estás releyendo y eso está fenomenal, pero es bueno saberlo.

Además, la inmediatez de la información a veces crea una esclavitud absoluta. Parece que todo está a mano, pero finalmente cuando hacemos una búsqueda está lo que el algoritmo quiere que esté en cada momento. Por eso creo que este aquí y ahora es menos excitante que el de los 80, pero insisto, a lo mejor la menos excitante soy yo.

Está habiendo en redes, y en la vida real, una homogeneización de las estéticas: el algoritmo precisamente premia cuando te pareces a una estética ya creada y hay mucho de lo mismo todo el rato.

Totalmente. Porque en lugar de buscar imágenes en libros que a su vez se habían buscado en museos, pongo por caso, las buscamos en internet. Y si vas a la búsqueda directa de lo que quieres, no hay problema. Pero si pones, yo qué sé, “cuadros de Picasso con un niño”, a todo el mundo le va a salir lo mismo.

Ha dicho usted que “cualquier cosa que uno se pone a estudiar acaba resultando interesantísima”. Desde su perspectiva como docente, ¿cómo se anima a los estudiantes a interesarse por algo que, de entrada, no les apetezca investigar?

Yo intento siempre dinamizarlos. Y como soy una persona muy entusiasta consigo hacer que piensen. Por ejemplo, en los últimos años me he dado cuenta de que, con esta polarización horrible en la que vivimos, uno tiene que ser capaz de polemizar, en el buen sentido. Así que cogemos textos y dividimos la clase entre los que van a defender el texto y quienes van a estar en contra. Estos roles van a llegar a ellos por sorteo, así que uno puede estar defendiendo algo en lo que no cree y tiene que poder hacerlo, porque debe ser capaz de ver cómo el otro llega a pensar algo con lo que no estamos de acuerdo. Cosas como esta son buenas para hacerles pensar, pero tienen que hacerse echándole entusiasmo al tema.

Me pidieron consejo antes de despedirnos este semestre y les dije que intentasen aprender todo lo que pudiesen. Esa idea no debe abandonarnos. Cada día que uno se levanta es una buena noticia, una buena noticia para aprender en general y para aprender para enseñar. A mí no siempre me gustó la historia del arte, a mí me gusta contar historias y que me las cuenten, y resulta que la historia del arte es un lugar fantástico para ello.

También les digo que tienen que tener empuje. Pero son una generación a la que se martillea con el desánimo. Si uno piensa que todo va muy mal y que todo va a seguir yendo muy mal, pues hombre, llegamos a un punto en el que no quieren esforzarse, porque para qué. Antes me enfadaba con las personas equivocadas, con ellos, pero son víctimas de lo que les están diciendo. Conviene tener a una generación joven desesperanzada, porque así el algoritmo lo maneja todo con más facilidad. Eso es algo que entre todos deberíamos intentar revertir, aunque no sé cómo. Yo intento decirles que el futuro es una cosa que uno va construyendo, que no está escrito. Son graciosos, pero me gustaría que además de graciosos fueran felices.


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The Conversation

ref. Estrella de Diego: ‘En el arte, uno tiene que revisar la historia y darse cuenta de que se puede cambiar el modo de verla’ – https://theconversation.com/estrella-de-diego-en-el-arte-uno-tiene-que-revisar-la-historia-y-darse-cuenta-de-que-se-puede-cambiar-el-modo-de-verla-272530

El pragmatismo de Sheinbaum ante las presiones de Trump

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Sylvain Bellefontaine, Économiste senior, spécialiste des pays émergents et en développement et analyste risque pays, en charge de l’économie internationale, de la Chine, de la Turquie, du Mexique et du Nigeria, Agence Française de Développement (AFD)

Las tensiones comerciales con Estados Unidos ponen de relieve la extrema dependencia del modelo económico mexicano respecto a la primera potencia económica mundial.

Bajo la administración Biden, las perspectivas para México en términos de comercio e inversiones eran positivas gracias a medidas como la Ley de Reducción de la Inflación y al crecimiento del nearshoring (la deslocalización cercana) en el marco de la reconfiguración de las cadenas de valor. No obstante, estas altas expectativas han quedado en tela de juicio desde la reelección de Donald Trump.

Para el Gobierno mexicano, este contexto añade un grado adicional de complejidad a una situación marcada por un crecimiento económico lento, el declive del sector petrolero, las restricciones que pesan sobre las finanzas públicas y los diversos obstáculos al desarrollo socioeconómico y a la transición energética. Sin embargo, México ya no presenta las fragilidades macroeconómicas de las décadas de 1980-1990, que generaron en 1994 la crisis de la balanza de pagos.

México, primer proveedor de Estados Unidos

Desplegado desde los años 1960, el modelo de las maquiladoras –esas fábricas situadas en la frontera norte de México (pero también en el centro del país) que producen bienes para la exportación– ha estructurado un ecosistema transfronterizo que da empleo a unos tres millones de mexicanos y beneficia a miles de empresas estadounidenses.

México ha aprovechado al máximo las ventajas competitivas basadas en su privilegiada posición geográfica, el bajo coste de la mano de obra y el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN desde 1994 y T-MEC desde 2020). Se han logrado economías de escala en algunos sectores, como el automovilístico, el electrónico y el aeronáutico.

Según la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), México ocupaba en 2023 el noveno lugar en términos de contribución al valor añadido manufacturero mundial (1,8 %). Casi el 80 % de sus exportaciones de manufacturas son productos de tecnología media y alta. En este ámbito, México ocupa el cuarto lugar mundial, por detrás de Taiwán, Filipinas y Japón.

Sin embargo, la producción local consiste principalmente en cadenas de montaje de productos acabados o semiacabados. Por lo tanto, el valor añadido interno integrado en las exportaciones se estima en solo el 9 % de las exportaciones totales de México en 2020, según la base de datos TiVA (Trade in Value Added o Comercio en Valor Añadido) de la OCDE.

Aprovechando las tensiones comerciales existentes entre Washington y Pekín desde 2018, México se convirtió en 2023 en el primer proveedor de Estados Unidos. Ante la tormenta comercial mundial desatada desde principios de 2025, los ingresos por las exportaciones mexicanas a Estados Unidos han mostrado hasta ahora una buena resistencia.

Evolución del superávit comercial bilateral de China y México con los Estados Unidos entre 2000 y 2024 (en miles de millones de dólares). Evolución de la cuota de mercado de China y México en las importaciones estadounidenses entre 2000 y 2024 (en %).
Oficina del Censo del Departamento de Comercio de los Estados Unidos, FMI (DOTS), cálculos proporcionados por el autor, Fourni par l’auteur

La cuota de mercado de México alcanzó un máximo del 15,5 % en 2024, frente al 13,5  % de China (esta última era del 21,6 % en 2017). La cuota de las exportaciones mexicanas con destino a Estados Unidos creció del 79,5 % en 2018 al 83,1 % en 2024, principalmente de productos manufacturados o semiacabados, aunque también hay productos agrícolas y petróleo crudo.

Particularmente criticado por Donald Trump, el superávit comercial bilateral en bienes con Estados Unidos ha aumentado continuamente desde 2009 hasta alcanzar los 247 000 millones de dólares (210 000 millones de euros) en 2024, ocupando el segundo lugar mundial detrás de China (360 000 millones de dólares).

Garantizar la continuidad del T-MEC

El acuerdo de cooperación en materia de seguridad firmado el 4 de septiembre de 2025 entre México y Estados Unidos parece ser un éxito de la capacidad negociadora de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Este acuerdo es consecuencia del anuncio realizado en febrero sobre el despliegue de 10 000 militares mexicanos en la frontera y a la extradición de 55 narcotraficantes a Estados Unidos durante los primeros ocho meses del año.

Las autoridades mexicanas tienen la mirada puesta en la revisión del Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC), prevista para julio de 2026, y cuentan con que la postura de la administración Trump sea menos radical y más pragmática que hasta ahora.

El tipo medio de los aranceles aduaneros pagados por México en septiembre de 2025 fue de un 4,72 % (frente al 0,22 % en septiembre del año anterior). En 2025, el arancel medio aplicado por Estados Unidos a nivel mundial sería del 11 % (frente al 2 % en 2024) y del 40 % sobre las importaciones chinas (frente al 10 % en 2024).

Según el Ministerio de Hacienda de México, a mediados de 2025, el 81 % de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos cumplían con el T-MEC y habrían entrado en el territorio sin aranceles, frente a apenas el 50 % en 2024. Este aumento se explica, en particular, por los esfuerzos realizados en materia de trazabilidad.

Además, México busca diversificar sus socios comerciales. El país es signatario de otros 14 acuerdos de libre comercio con unos 50 países, sin contar el nuevo Acuerdo Global Modernizado con la UE, celebrado el 17 de enero de 2025, que se encuentra en proceso de ratificación.

La administración Sheinbaum también pretende reforzar las relaciones comerciales con los países de la región. Un ejemplo es el acuerdo con Brasil, renovado el pasado mes de agosto, que involucra al sector agrícola y al de los biocombustibles.

Paralelamente, se impondrán aranceles aduaneros del 10 al 50 % a determinados productos importados a México, en particular los procedentes de países con los que no tiene acuerdos de libre comercio. Los productos procedentes de China y otros países sin este tipo de tratados se gravarán con un impuesto de hasta el 50 % con el fin de proteger el empleo en sectores sensibles.

En respuesta, China ha anunciado represalias económicas contra México, que se ha convertido en un importante socio comercial en los últimos diez años, especialmente en el sector del automóvil.

Seguir siendo atractivo para los inversores

El atractivo de México para los inversores extranjeros podría verse comprometido por la política proteccionista de la administración Trump, que ha provocado la actitud expectante de algunas empresas y una posible revisión de su estrategia de nearshoring hacia Estados Unidos u otros países.

En 2024, México recibió un nivel récord de inversión extranjera directa (IED) desde 2013 (44 000 millones de dólares, o 37 000 millones de euros, lo que representa el 2,4 % del PIB), convirtiéndose en el noveno receptor mundial y el segundo entre los países emergentes, por detrás de Brasil y por delante de India, Indonesia, Vietnam y, sobre todo, China, cuyos flujos de IED se han desplomado.

Flujos entrantes de IED de México, Brasil, Indonesia, Vietnam, India y China entre 2000 y 2024 (en miles de millones de dólares).
FMI (DOTS), cálculos proporcionados por el autor, Fourni par l’auteur

Desde 2018, la mayor parte de la IED entrante en México proviene de Estados Unidos. Pero el saldo total sigue estando dominado por las empresas europeas (54 %), por delante de las empresas estadounidenses o que han invertido desde Estados Unidos (32 %), mientras que los inversores chinos solo representan el 1 % de la IED instalada.

Si bien los flujos totales de IED se mantuvieron muy dinámicos en el primer semestre de 2025 (+2 % con respecto a 2024), disminuyeron en el sector manufacturero. Desde la reelección de Donald Trump y la adopción de la reforma judicial mexicana, se han cancelado, suspendido o aplazado proyectos de inversión.

Según el Consejo Coordinador Empresarial, un organismo autónomo que representa a las empresas mexicanas, más de 60 000 millones de dólares (50 900 millones de euros) en inversiones estarían actualmente congelados.

Las autoridades chinas, por ejemplo, habrían denegado al fabricante BYD la autorización para implantar una fábrica de automóviles en México con 10 000 puestos de trabajo en juego.

Mantener unas cuentas externas sólidas

El contexto internacional no suscita, en este momento, una gran preocupación por el riesgo de desviación de las cuentas externas mexicanas a corto o medio plazo.

El déficit de la balanza por cuenta corriente es estructuralmente moderado (-0,9 % del PIB de media en 10 años y -0,3 % del PIB en 2024) y está cubierto por los flujos netos de IED (2,1 % del PIB de media en 10 años). Las reservas de divisas son cómodas y el Banco Central no interviene en los mercados de divisas, dejando que el peso flote libremente. La deuda externa también es moderada (36 % del PIB).

La cuenta corriente se ha beneficiado de los ingresos récord del turismo (33 000 millones de dólares, o 28 000 millones de euros, es decir, el 1,8 % del PIB en 2024), lo que ha reducido el déficit de la balanza de servicios y, sobre todo, de las remesas, es decir, las transferencias de dinero de la diáspora (64 000 millones de dólares, o 54 000 millones de euros, es decir, el 3,5 % del PIB en 2024).

Pero estas remesas, procedentes en un 97 % de Estados Unidos, cayeron un 6 % en el primer semestre de 2025 con respecto al primer semestre de 2024. Será importante seguir su evolución, dado su papel de apoyo al poder adquisitivo de muchas familias mexicanas. Los envíos que no se realizan mediante transferencias bancarias, equivalentes a tres cuartas partes del total, estarán sujetos a un impuesto por parte de Estados Unidos a partir de enero de 2026.

Por otra parte, la estructura de su comercio exterior explica las dificultades de México para generar superávits comerciales sostenibles (excluyendo el periodo de la covid), con un déficit en la balanza comercial de bienes del 0,4 % del PIB de media en 10 años.

De hecho, en el marco de la integración industrial norteamericana, las importaciones mexicanas de bienes intermedios han representado nada menos que el 77 % de las importaciones totales desde 2010. Esto ha provocado una fuerte correlación entre la dinámica de las importaciones y la de las exportaciones y ha limitado el valor añadido neto local.

Al mismo tiempo, la balanza energética de México es deficitaria desde 2015 (-1,2 % del PIB), debido a la disminución de la producción de petróleo y a la dependencia de los productos refinados procedentes de Estados Unidos.

El saldo de la balanza por cuenta corriente también se ve afectado por el importante déficit de la balanza de ingresos primarios (-2,7 % del PIB en 10 años). Este hecho se relaciona con la repatriación de beneficios y dividendos de las numerosas empresas extranjeras establecidas en el territorio.

Tomar las riendas de su destino económico

En definitiva, las tensiones con Estados Unidos plantean interrogantes sobre el modelo económico mexicano.

México, un país emergente, ha visto cómo su crecimiento económico se estancaba al nivel medio de los países desarrollados en los últimos veinte años (1,7 %), lo que lo sitúa entre los diez países emergentes y en desarrollo menos dinámicos. El nivel y la volatilidad del crecimiento ilustran los límites que impone la vinculación al mercado estadounidense. También refleja la ausencia de potentes palancas de crecimiento endógenas (consumo, inversión pública y privada, financiación de la economía por parte de los bancos).

Preservar las ventajas de su posición geoeconómica, diversificar sus mercados de exportación y volver más autónomo su modelo de crecimiento mediante el refuerzo de la demanda interna son sus principales retos económicos para los próximos años. Para responder a ellos será necesario llevar a cabo reformas eternamente pospuestas, en particular en materia fiscal y energética, de gobernanza pública y de entorno empresarial.

Las orientaciones de las políticas económicas serán cruciales para preservar las finanzas públicas y, al mismo tiempo, responder a las importantes necesidades en materia de gasto social, pensiones e infraestructuras, con el fin de liberar el potencial de crecimiento y garantizar la estabilidad macrofinanciera, el desarrollo socioeconómico y la transición energética del país.

The Conversation

Sylvain Bellefontaine no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. El pragmatismo de Sheinbaum ante las presiones de Trump – https://theconversation.com/el-pragmatismo-de-sheinbaum-ante-las-presiones-de-trump-272361

Lo que la historia nos revela sobre los próximos eclipses que tendrán lugar en España

Source: The Conversation – (in Spanish) – By J. Guillermo Sánchez León, Instituto Universitario de Física Fundamental y Matemáticas (IUFFyM), Universidad de Salamanca

Ilustración del siglo XIX que representa a Colón señalando un eclipse lunar a la población nativa en Jamaica. Wikimedia Commons, CC BY

Los eclipses de Sol y de Luna han despertado miedo y fascinación a lo largo de la historia; también mucho misterio. Los más sorprendentes son los eclipses totales de Sol, cuando la Luna se interpone entre éste y la Tierra, ocultándolo por completo y bloqueando de forma absoluta su luz.

Tipos de eclipses de Sol.
Nasa

Pero ¿cuál es la diferencia entre un eclipse solar y uno lunar? Los primeros ocurren cuando la Luna, que dibuja una elipse al orbitar la Tierra, se interpone entre ésta y el Sol, lo que solo sucede en luna nueva. Este fenómeno puede ser parcial, total o anular (cuando la Luna esta próxima a su apogeo).

Por el contrario, los eclipses lunares se producen cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, lo que solo puede ocurrir en luna llena.

Eclipses de Sol y de Luna
¿Por qué se producen los eclipses?
Imagen del Instituto Geográfico Nacional y del autor

Eclipses en la Antigüedad

En las ruinas de Ugarit (Mesopotamia, hoy Siria), que tuve la suerte de visitar cuando aún no era complicado acceder a este espectacular sitio arqueológico, se encontró una tablilla cuneiforme (KTU 1.78) con un texto en ugarítico, lengua semítica extinta. Varios investigadores consideran el primer registro claro de un eclipse de Sol, el ocurrido el 5 de marzo de 1224 a. e. c. o el 21 de enero de 1192 a. e. c.

La costumbre de registrar observaciones astronómicas se convirtió en una práctica habitual entre los babilonios. Escribieron detalladas observaciones del firmamento, como las registradas en las tablillas Enūma Anu Enlil. Los registros de eclipses se volvieron especialmente precisos a partir del reinado de Nabonassar (siglo VIII a.  e. c.), lo que ha permitido datar diversos acontecimientos históricos.

Estos registros llevaron a un descubrimiento fascinante: cada 223 meses sinódicos (período de tiempo que tarda la Luna en completar un ciclo de fases consecutivas y que dura aproximadamente 18 años y 11 días) la Tierra, la Luna y el Sol, vistos por un observador en tierra, repiten sus posiciones. Este fenómeno es conocido como el ciclo de Saros, y durante siglos sirvió para predecir eclipses.

Eclipse de Luna de 2019-01-21.Secuencia de fotos en la que se observa la forma circular de la sombra de la Tierra
Eclipse de Luna de 2019-01-21.Secuencia de fotos en la que se observa la forma circular de la sombra de la Tierra.
Óscar Martín Mesonero

En los eclipses de Luna, la sombra de la Tierra se proyecta sobre nuestro satélite y en el transcurso del eclipse forma un círculo, un hecho utilizado por Aristóteles (384 a. e. c.–322 a. e. c.) como prueba de la esfericidad de la Tierra. Aristarco de Samos (c. 310 a. e. c.–c. 230 a. e. c.) fue más allá, estimando el tamaño del Sol y su distancia a la Tierra a partir de los eclipses de Sol y de Luna.

Ptolomeo y la predicción de los eclipses

El gran salto en la astronomía lo dio el alejandrino Claudio Ptolomeo (c. 150 d. e. c.). En su Sintaxis matemática, más conocida como Almagesto, desarrolló el modelo ptolemaico: un método matemático que permitía, entre otras cosas, predecir eclipses solares y lunares, aunque no determinaba con precisión la franja de totalidad de un eclipse de Sol.




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Por su parte, en el mundo árabe se elaboraron tablas que simplificaban los complejos cálculos del Almagesto, las cuales llegaron a Al-Ándalus y desde allí a Toledo, desde donde se difundieron por Europa.

Abraham Zacut y los eclipses en la Salamanca en el siglo XV

En la Salamanca de la segunda mitad del siglo XV, el astrónomo judeo-salmantino Abraham Zacut (1452–1514/1515) dio un nuevo impulso a la predicción astronómica con su Gran Composición (1478), escrita en hebreo. Con algunas modificaciones, se publicó en Portugal en español y latín bajo el título Almanach perpetuum (1496), que incluía detalladas tablas para la predicción de eclipses de Sol y Luna.

Años mas tarde escribió en su obra Sefer Yuḥasin: “El 29 de julio de 1478, a mediodía en España, hubo un eclipse solar distinto a todo lo que se había visto, pues el cielo se oscureció como si fuese medianoche”. Se trataba de un eclipse total que sumió a la ciudad salmantina en la oscuridad durante más de cinco minutos: ¡el mayor eclipse visible desde Salamanca en más de 2 000 años! Otros cronistas de la época también lo mencionan.

En 1485 se observó otro eclipse total (parcial en Salamanca). Diego de Torres, catedrático de Astrología y Astronomía de la Universidad de Salamanca, escribió un pequeño libro centrado en aspectos astrológicos del eclipses para su aplicación en medicina, ya que en esta época los eclipses se asociaban a diversas enfermedades.

La información que nos proporcionan documentos de la época sobre eclipses ocurridos en la Edad Media y antes ha permitido calcular el minúsculo retardo que está experimentando la duración del día, debida fundamentalmente a la atracción que la Luna ejerce sobre la Tierra. Así se ha podido estimar que hace 2 000 años el día era aproximadamente 3,4 centésimas de segundo más corto que en la actualidad.




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Cristóbal Colón y el eclipse de 1504

En el cuarto viaje emprendido por Cristóbal Colón, su tripulación quedó atrapada en Jamaica sin alimento y los nativos no le proveían víveres. Así lo cuenta el cronista Diego Méndez, que le acompañaba en este viaje: “El Almirante los amenazó, diciéndoles que Dios castigaría su ingratitud y les quitaría la luz de la Luna. Y así, viendo los indios que la Luna se oscurecía y perdía su resplandor, vinieron todos a la armada dando grandes gritos y pidiendo perdón al Almirante, prometiendo de allí adelante traer cuanto tuviese por mandado”.

Esta historia, en la que también interviene la leyenda, se ha contado de múltiples formas y ha inspirado otras tantas, como se relata en un episodio de Tintín en el Templo del Sol. Lo que nos cuenta el propio Colón es que el eclipse le sirvió para estimar la longitud geográfica de Jamaica, para lo que utilizó la obra de Abraham Zacut.

Un aspecto fundamental de los eclipses de Luna es que si se sabe a la hora que será visible en un determinado lugar, esa información puede utilizarse para calcular los grados del meridiano del punto desde el que lo observemos. Así los eclipses lunares sirvieron para establecer las coordenadas geográficas en varios puntos del Nuevo Mundo.

Próximos eclipses en España

Eclipse de Sol del 12 de agosto de 2026. Tiempo de duración de la totalidad y porcentaje de parcialidad (donde el eclipse no es total).
Instituto Geográfico Nacional

Desde Johannes Kepler (1571-1630) e Isaac Newton (1643-1727), los eclipses se predicen con gran precisión. En España se verán próximamente tres eclipses de Sol sobre los que podemos encontrar una información detallada en el libro del Instituto Geográfico Nacional (IGN) ECLIPSES DE SOL. Los eclipses “españoles” de 2026, 2027 y 2028. Pero ¿cuándo sucederán?

En la tarde del próximo 12 de agosto de 2026, la Luna se interpondrá entre el Sol y la Tierra a las 15:24, proyectando la umbra (su sombra) sobre el Ártico. La rotación de la Tierra hará que esta sombra se vaya desplazando sobre la superficie terrestre provocando un eclipse total de Sol por donde pasa.

Los inuits serán los primeros en observarlo: después de llevar semanas sin ver la noche, podrán ver cómo el cielo oscurece y aparecen las estrellas durante unos dos minutos. Poco después, la umbra alcanzará la península ibérica. Entrando por Asturias, atravesará parte del norte de la Península hasta finalizar en las Islas Baleares al atardecer.

El 2 de agosto de 2027 podrá observarse otro eclipse total, de mas duración que el anterior, en el sur de la península. Y, algunos meses después, el 26 de enero de 2028, un eclipse anular.




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Instrucciones para no perderse los próximos eclipses

Quienes hemos tenido la oportunidad de contemplar un eclipse nunca lo olvidaremos. Mis recomendaciones para quien no quiera perdérselos son las siguientes:

En primer lugar, es fundamental planificar donde iremos a verlos. Lo mejor es informarse en la web del IGN o en el libro antes indicado, que incluye información sobre la duración de la totalidad del eclipse. Condicionado a las previsiones meteorológicas, que serán muy fiables 2 o 3 días antes, es aconsejable disponer de un Plan B. Y, por supuesto, ir provistos de gafas apropiadas.

El eclipse del 2 de agosto de 2026 se verá al atardecer en la dirección que se pone el Sol. Por ello, hay que elegir un lugar que nos permita ver el horizonte Oeste.
El eclipse del 12 de agosto de 2027, en el que la totalidad durará mas, en España solo será visible muy al sur de Andalucía.

Los colapsos de tráfico pueden ser enormes, por lo que se debería estar en el sitio elegido al menos un día antes. Ceuta y Melilla son ciudades ideales para verlo, pues caen en la zona de mayor duración de la totalidad (4 minutos y 30 segundos).
Quienes tengan posibilidad y estén dispuestos a pasar calor, pueden viajar hasta Luxor (Egipto) para contemplarlo.

No hace falta esperar a un eclipse para contemplar el cielo. En las noches despejadas, basta con levantar la vista del móvil y mirar hacia arriba, siempre que la contaminación lumínica no lo impida. Así podremos disfrutar de la ventana al exterior de ese vehículo que llamamos Tierra.

The Conversation

J. Guillermo Sánchez León no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Lo que la historia nos revela sobre los próximos eclipses que tendrán lugar en España – https://theconversation.com/lo-que-la-historia-nos-revela-sobre-los-proximos-eclipses-que-tendran-lugar-en-espana-269683

El poder invisible del olor: ciencia y futuro de las fragancias

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Estefania Hurtado Gómez, Profesora Master Dermofarmacia UMH, Universidad Miguel Hernández

New Africa/Shutterstock

Desde el Antiguo Egipto, pasando por Grecia, Roma y Oriente, las fragancias han acompañado al ser humano como un lenguaje invisible, pero profundamente poderoso. Mucho antes de convertirse en producto de consumo, el olor fue símbolo de lo divino, de lo terapéutico y de lo socialmente deseable. Hoy, aunque el perfume se perciba como un mero accesorio sensorial, su influjo va mucho más allá de agradar nuestras pituitarias.

Y es que los olores tienen la capacidad singular de atraernos, repelernos o emocionarnos de forma casi instantánea. Esto se debe a la conexión directa entre el sistema olfativo y el sistema límbico, región cerebral implicada en la memoria y la emoción. A diferencia de otros sentidos, la información olfativa no pasa primero por el tálamo, sino que llega directamente a la amígdala y el hipocampo, lo que explica su enorme poder evocador.

No es casual, pues, que un aroma pueda transportarnos a la infancia en cuestión de décimas de segundos.

Más allá de un aroma agradable

En el ámbito de la cosmética, las fragancias tienen cumplen múltiples funciones:

  • Función estética. La finalidad más evidente de una fragancia es mejorar la experiencia sensorial y organoléptica, generando placer. Además, contribuye a la identidad de marca y enmascara olores inherentes a determinadas materias primas. La experiencia olfativa influye directamente en la percepción de eficacia y calidad por parte del consumidor y será decisiva para su elección.

  • Función social y simbólica. Ponerse perfume también cumple un papel cultural y social. Ha servido para marcar estatus, identidad o pertenencia a un grupo y hoy en día se sigue utilizando para proyectar elegancia, sofisticación, profesionalidad, sensualidad o limpieza. Además, ayuda a crear una identidad olfativa personal, que nos hace reconocibles para otros de manera subconsciente.

  • Función psicológica y emocional. En este sentido, la aromaterapia ha despertado interés científico por sus implicaciones en la salud y el bienestar. Aunque la evidencia científica es limitada y heterogénea, algunos estudios sugieren que ciertos aromas pueden influir en el estado de ánimo gracias a su capacidad para evocar recuerdos y emociones. Además, se ha demostrado que determinadas moléculas aromáticas pueden influir en procesos como el estrés, la ansiedad, la relajación o la activación cognitiva. Aromas como lavanda y bergamota se asocian a efectos calmantes, mientras que otros, como el jazmín y el romero, pueden favorecer la memoria.

Ciencia detrás del olor: moléculas activas y mecanismos

Una fragancia se estructura clásicamente en notas de salida, corazón y fondo, que determinan su evolución temporal sobre la piel. Esta arquitectura responde a la volatilidad de las moléculas que la componen: las notas de salida están formadas por moléculas pequeñas y volátiles, responsables de la primera impresión; las de corazón definen el carácter del perfume; y las de fondo, compuestas por moléculas más pesadas y persistentes, aportan fijación y profundidad.

Las sustancias aromáticas pueden ser de origen natural, como aceites esenciales y extractos, o de síntesis, diseñadas para reproducir, intensificar o crear nuevos perfiles olfativos. Entre las moléculas del primer tipo destacan el linalool, presente en la lavanda o el cilantro, y el geraniol, característico del geranio. Ambos están asociados a aromas florales suaves, frescos y ligeramente dulces. También pueden citarse el limoneno, abundante en los cítricos, que aporta notas luminosas, frescas y energizantes; o la cumarina, que introduce matices dulces, cálidos y ambarados, con recuerdos de heno y vainilla.




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En el apartado de las fragancias sintéticas sobresalen el hedione, un derivado inspirado en el jazmín que aporta notas florales transparentes y aireadas, y el ambroxan, desarrollado a partir del ámbar gris natural, con un perfil amaderado y almizclado. Los dos son pilares de la perfumería moderna por su elevada capacidad difusiva y su característico efecto limpio.

En conjunto, la combinación estratégica de estas moléculas, teniendo en cuenta su estructura química, volatilidad y sinergias olfativas, permite diseñar fragancias complejas, estables y emocionalmente impactantes.

Regulación y seguridad: el nuevo reto de los alérgenos

La seguridad es un pilar esencial para la cosmética y, en concreto, la perfumería. La IFRA (International Fragrance Association) establece estándares globales basados en evaluaciones científicas de riesgo. En Europa, el Reglamento (CE) nº 1223/2009 rige el uso de fragancias en cosméticos.

Diversas sustancias presentes en las fragancias han estado asociadas a alertas de seguridad. Estas pueden actuar como conservantes o fijadores, aunque el foco principal se ha puesto en los propios compuestos aromáticos, ya que muchos de ellos pueden provocar reacciones de dermatitis alérgicas por contacto o de sensibilización. Ingredientes comunes en perfumes, como el árbol de té, la lavanda o la menta, son responsables de este tipo de reacciones, y cada vez se identifican más sustancias con potencial similar.

Por este motivo, se han adoptado medidas como la ampliación del listado de alérgenos declarables (Reglamento (UE) 2023/1545, que eleva de 26 a más de 80 el número de sustancias que deben figurar en el etiquetado. Esto supone un reto considerable para formuladores y marcas, que deben reformular productos, asegurar la trazabilidad y comunicar de forma transparente al consumidor.

El gran desafío actual es equilibrar creatividad olfativa, seguridad cutánea y sostenibilidad ambiental sin comprometer la experiencia sensorial.

Tendencias presentes y futuras: hacia una perfumería consciente

Actualmente, la democratización del lujo y el comercio online han impulsado el consumo de perfumes de imitación o dupes. Estas fragancias permiten acceder a aromas similares a los clásicos de grandes casas a precios asequibles, pero también plantean desafíos en términos de seguridad, calidad y regulación.

Además, los consumidores cada vez buscan más productos respetuosos con su cuerpo y con el planeta, De ahí que parte del futuro de la perfumería se oriente hacia las llamadas clean fragrances: composiciones más simples, transparentes, con aromas naturales y menor impacto ambiental. Al hilo de esta ecorresponsabilidad gana protagonismo el upcycling olfativo, una estrategia sostenible que reaprovecha subproductos vegetales y alimentarios para obtener nuevas fragancias.

En el ámbito tecnológico, la personalización de los perfumes a través de la inteligencia artificial, big data y biosensores permite crear nuevas fragancias adaptadas no solo a los gustos individuales, sino también al estado fisiológico o emocional de la persona.

Y finalmente, la perfumería contemporánea no descuida las necesidades de bienestar emocional, dado que gran parte de la población experimenta estrés, ansiedad o alteraciones del estado de ánimo. Las fragancias funcionales y la neurocosmética abren la puerta a perfumes capaces de modular emociones o procesos biológicos, integrando así belleza y ciencia del bienestar.

En definitiva, la perfumería ha evolucionado desde el arte del olor hacia una disciplina donde la ciencia, la seguridad y la conciencia ambiental redefinen el lujo sensorial del futuro.

The Conversation

Estefania Hurtado Gómez es CEO de Mamanecó.

Marta González Álvarez recibe fondos de la Consellería de Sanidad

ref. El poder invisible del olor: ciencia y futuro de las fragancias – https://theconversation.com/el-poder-invisible-del-olor-ciencia-y-futuro-de-las-fragancias-272006

The Room in the Tower: the ‘real’ hauntings that inspired this year’s BBC Ghost Story for Christmas adaptation

Source: The Conversation – UK – By Alice Vernon, Lecturer in Creative Writing and 19th-Century Literature, Aberystwyth University

This year’s BBC Ghost Story for Christmas is an adaptation of E. F. Benson’s 1912 tale of vampiric horror and haunted sleep, The Room in the Tower.

The unnamed narrator begins the story by relating a recurring nightmare he has suffered for 15 years. In the dream, he has been invited to the mansion of the Stone family. The dream begins pleasantly, with card games, cigarettes and light conversation. But it always takes a turn when the family’s fearsome matriarch, Mrs Stone, tells the narrator that he’ll now be shown to his room for the night – the titular room in the tower. Upon entering the room, he is overwhelmed with abject horror, and wakes up before he sees the object of his fear.

While visiting a friend one stormy summer’s day, the narrator finds himself at the very home he saw at least once a month in his dreams. Sure enough, he’s led to the room in the tower, where he finds a hideous portrait of the demonic Mrs Stone. The portrait is removed from the room at his request, but leaves curious bloodstains on the narrator and his friend’s hands. During the night, however, the narrator’s sleep is once again disturbed by the nightmare made manifest.

E. F. Benson in a suit, with a moustache
E. F. Benson ‘grew up with ghosts’.
The New York Public Library

Many ghost stories take place in bedrooms. One of the BBC’s first ghost stories adapted for television was M. R. James’ Oh Whistle, and I’ll Come to You, My Lad, which features a bumbling academic terrorised in his hotel room by a ghost quite literally wearing a bed sheet. Horror comes from a twisted reversal of what we expect to see and experience, and since the bed should be the place of utmost safety, it is ripe to be distorted into a place of existential dread.

Sleep, too, is a state of pure vulnerability. Those few breathless seconds after waking from a nightmare remind us just how defenceless we are. No tale of the supernatural from the early 20th century examines the way our troubled sleep can haunt us quite like The Room in the Tower.

Benson grew up with ghosts. His father, Edward Benson, was the archbishop of Canterbury. He was good friends with novelist Henry James, and allegedly told his son a spooky story he’d heard that James later turned into The Turn of the Screw (1898).

Benson’s mother was Mary Sidgwick, whose brother Henry was a founding member and first president of the Society for Psychical Research (SPR). The SPR’s aim was to investigate strange and paranormal phenomena, with particular interests in thought transference (or telepathy), visions and hallucinations, and ghosts and hauntings.

Begun in 1882, the SPR almost immediately set about collecting a massive amount of data under their Census of Hallucinations. They sent out a questionnaire to the public, and received thousands of responses over several years, some with fascinating anecdotes about being terrorised by ghosts and monsters in the middle of the night. The SPR compiled these in an issue of their periodical in 1894.

A man with a long white beard in a black and white photo
Henry Sidgwick, first president of the SPR in 1894.
WikiCommons

To read them in light of The Room of the Tower, it seems that Benson, too, knew what it feels like to be haunted by hallucinatory sleep disorders. Indeed, perhaps he even took direct influence from some of the anecdotes. The narrator in The Room in the Tower, being visited by a vampiric monster at the end of the story, describes himself as being “paralysed” – a typical sensation of sleep paralysis, which is often accompanied by a terrifying hallucination.

In Benson’s story, the narrator sees a “figure that leaned over the end of my bed”. In the SPR’s Census, a respondent referred to as Miss H. T. describes a horrifying visitation similar to the experience of Benson’s narrator. She wrote that she had seen the same figure three times, just as the narrator has the same nightmare over and over again. It would happen the same way every time; she would believe herself to be awake, and she would see a shimmer in the air that gradually solidified. Paralysed, she couldn’t move or scream to defend herself as the shape “took the form of mist and then developed into a dark veiled figure, which came nearer to me” and bent over the bed. Finally, the paralysis would lift, and the figure disappeared just as Miss H. T. threw her hands out towards it.

What both the Census and The Room in the Tower show is that ghosts don’t need to come from graveyards, gothic houses, or local legends. Often the most terrifying encounters, the experiences that prove most fruitful for ghost stories, are those our sleeping minds conjure up on the ethereal boundary between dreaming and waking.

The Room in the Tower will air on BBC One on Christmas Eve at 10pm, and will star Joanna Lumley as the terrifying Mrs Stone. For those of us prone to experience troubled sleep, it may well summon a nightmare of our own.


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The Conversation

Alice Vernon does not work for, consult, own shares in or receive funding from any company or organisation that would benefit from this article, and has disclosed no relevant affiliations beyond their academic appointment.

ref. The Room in the Tower: the ‘real’ hauntings that inspired this year’s BBC Ghost Story for Christmas adaptation – https://theconversation.com/the-room-in-the-tower-the-real-hauntings-that-inspired-this-years-bbc-ghost-story-for-christmas-adaptation-272309

Reducing household waste poses serious challenges in residential high-rises

Source: The Conversation – Canada – By Lisa Kowalchuk, Associate Professor of Sociology, University of Guelph

Like much of the western world, Canada is facing a crisis in waste disposal as landfills reach their capacity. In Ontario, a live countdown gives municipal landfills just eight more years before they are full. We urgently need to reduce our garbage.

The scramble for a solution has governments considering and even approving questionable alternatives like incineration and opening new or dormant landfills in rural areas.

Colleagues and I conducted a study between 2022 and 2024 with a non-profit service provider called the St. James Town Community Corner in Toronto, and found an overlooked opportunity for greater waste diversion among renters in multi-residential buildings.

Our research team included Trisha Einmann, a PhD candidate in sociology at the University of Guelph, Alaa Mohamed, a client engagement worker with The Neighbourhood Organization and Aravind Joseph, a former co-ordinator with The Neighbourhood Organization.

St.James Town is a vibrant, densely populated neighbourhood with a high proportion of immigrants, racialized people and those with lower-than-average household incomes. At its core are 19 rental towers of 14 to 30 storeys that house about 18,500 people.

Policymakers must bring multi-residential buildings fully into the effort to divert household waste from landfill, so that communities like St. James Town can be part of the solution.

Residential building waste

There is a glaring need to increase the amount of waste diverted from landfills in Ontario, where the institutional commercial and industrial sector generates 60 per cent of the province’s waste, yet the sector’s diversion rate is only 15 per cent.

The residential sector also merits attention. Here, the overall diversion rate of 50 per cent is highly uneven between multi-residential buildings and single family dwellings.

While nearly 47 per cent of Torontonians reside in multi-residential buildings of five storeys or more, they divert just 27 per cent of their waste from landfills, compared to 61 per cent for single-family homes.

Our research

In our study, we focused on two St. James Town high-rises: a social housing building and a privately owned rental building.

We conducted a resident survey, focus groups and interviews with experts and authorities to understand residents’ values, practices and challenges related to household waste.

The vast majority of our 103 survey respondents — 93 per cent — agreed or strongly agreed that sorting waste is very important; 91 per cent agreed that it protects the environment; and 78 per cent said it is part of their daily routine. These figures were virtually the same for private and social-housing renters, and were higher for immigrants than those born in Canada.

Just over half of our respondents, however, found it inconvenient or difficult to sort waste, and the challenges they identified confirmed the spatial and infrastructural hurdles documented elsewhere.

In high-rises like those in St. James Town, which were built before waste separation programs were commonplace, the typical disposal option is the single, narrow garbage chute on each floor and tall bins in an outdoor enclosure for bulky waste or recyclables. Apartments typically lack space to store sorted waste.

Landlords are off the hook

Another barrier to better waste management was the lack of managerial willingness to work with concerned residents, a crucial ingredient in achieving greater waste diversion in multi-residential buildings.

In the private building, the fundamental problem was the absence of managerial commitment to waste diversion, making it impossible for residents to divert waste there.

This is rooted in past municipal decisions and current provincial policy. City service obligates the separate collection of all major waste types. In 2009, the City of Toronto allowed private multi-residential buildings to choose private instead of municipal waste services so that they could avoid the expense and hassle of collecting organics.

Multi-residential buildings that contract with private haulers (40 per cent in Toronto) become subject to the regulation governing waste in the commercial and industrial sector, which omits organics and calls for “reasonable efforts” to participate in recycling.

This weak wording and minimal enforcement by the province allows the hollowest of gestures toward recycling on the part of landlords.

In the privately owned building in our study, there were outdoor blue bins, but no separate bins for non-recyclable trash, and the blue bins were observed to contain all manner of waste. Unsurprisingly, we saw the hauling company combining blue bin and compactor content together, though the property manager claimed otherwise.

Participants at both buildings complained of an information vacuum. In the private building, 63 per cent of survey respondents reported disposing of organics in the trash chute at least some of the time; for recyclables this was 28 per cent.

The fact that people were sorting organics before putting them in the trash chute suggests they believed it will be properly sorted by the waste management company after collection. This belief was also shared by one of the maintenance staff at the building who deals with waste.

This echoes a tendency observed elsewhere, and likely reflects a misguided belief that the waste will eventually be sorted at a facility.

Many respondents told us they aren’t being properly directed on where to put any of the different forms of waste, including hazardous items. For example, in the private building, there was nothing to tell them that there’s no organics collection, or what can and cannot be recycled.

Misplaced or unsorted waste reflects the lack of information residents receive. Without stronger regulations, landlords have little incentive to invest in waste management to keep recycling separate from trash.

Waste management and housing conditions

With a savings-above-all approach to waste management, the practices of some can make surroundings unpleasant for others. In disposal areas and other common spaces, residents frequently complained of the smell and of cockroaches from organic waste piled up by the chutes, or bedbugs from furniture and other items left in hallways.

Some were reluctant to have visitors. Some also worried about batteries in the garbage, a justified concern given that 71 per cent of survey participants across both buildings sometimes dispose of batteries in the trash or blue bins.

Tenants are often fearful to take such concerns to landlords or government.

There are, of course, other major contributors to landfill waste that we should not overlook: the over-production of non-recyclable plastics and under-regulation of the industrial, commercial and institutional sector.

But policymakers must also recognize the challenges facing renters in multi-residential buildings. Failing to address these will result in more waste ending up in ever-growing landfills.

The Conversation

Lisa Kowalchuk receives funding from the University of Guelph Social Sciences and Humanities Research Council of Canada institutional grant.

ref. Reducing household waste poses serious challenges in residential high-rises – https://theconversation.com/reducing-household-waste-poses-serious-challenges-in-residential-high-rises-270406

République serbe de Bosnie : les enseignements d’une présidentielle très serrée

Source: The Conversation – in French – By Neira Sabanovic, Doctorante en science politique, Université Libre de Bruxelles (ULB)

Contraint à la démission par une décision de justice, Milorad Dodik, dirigeant de longue date de la République serbe (l’une des deux entités composant la Bosnie-Herzégovine), proche de Belgrade, de Budapest et de Moscou, n’a pas tout perdu : la présidentielle a été remportée de justesse par un de ses proches, Siniša Karan. Pour autant, l’opposition, malgré un candidat peu connu, a failli l’emporter, et le taux de participation a été très bas. Le parti de Dodik parviendra-t-il à conserver la haute main sur ce territoire miné bien plus par la corruption et le clientélisme que par les tensions ethnonationales ?


Le 23 novembre 2025, l’entité serbe de la Bosnie-Herzégovine, communément appelée République serbe de Bosnie (Republika Srpska, RS), a tenu une élection présidentielle anticipée qui a vu la victoire étriquée de Siniša Karan avec 50,8 % des suffrages. Le candidat issu du Parti social-démocrate indépendant (Savez nezavisnih socijaldemokrata, SNSD) de l’ancien président Milorad Dodik s’est imposé face à Branko Blanuša, du Parti démocrate serbe (Srpska demokratska stranka, SDS), qui a remporté 48,8 % des voix.

Le scrutin est intervenu après une période d’importantes turbulences politiques en Bosnie-Herzégovine suite à la condamnation de Milorad Dodik, le 26 février 2025, par la Cour constitutionnelle du pays pour avoir défié l’autorité du Haut Représentant (Office of the High Representative, OHR). Cette condamnation a abouti à la mise à l’écart de Milorad Dodik de la scène politique et à la convocation d’élections anticipées.

L’issue serrée de la présidentielle illustre, d’une part, la capacité du SNSD à maintenir son emprise sur l’appareil politique local, mais aussi, d’autre part, la fragilisation progressive du parti et du leadership de Dodik et un début de recomposition du paysage politique de la RS.

Un système institutionnel hérité de Dayton

La Bosnie-Herzégovine fonctionne depuis les accords de paix de Dayton (qui ont marqué la fin du conflit armé en 1995 et dont l’Annexe 4 constitue la Constitution) sur un modèle de consociationalisme ethnique et de fédéralisme complexe.

L’État est composé de deux entités territoriales : la Fédération de Bosnie-Herzégovine, elle-même divisée en dix cantons majoritairement bosniaques et croates ; et la Republika Srpska, qui est davantage centralisée. À ces entités s’ajoutent les municipalités ainsi que le district autonome de Brčko. Le niveau étatique comporte deux assemblées parlementaires (la Chambre des représentants et la Chambre des peuples), dont la composition reflète le partage du pouvoir entre les peuples constituants du pays : les Bosniaques, les Croates et les Serbes (selon le dernier recensement, effectué en 2013, le pays est composé de 50,1 % de Bosniaques, 30,8 % de Serbes, 15,4 % de Croates et 3,7 % d’« Autres »). Le système est supervisé par le Bureau du Haut Représentant (OHR), une institution internationale chargée de veiller à l’application civile de Dayton et dotée de larges « pouvoirs de Bonn » lui permettant d’imposer des lois ou de démettre des responsables.

L’Allemand Christian Schmidt, l’actuel Haut Représentant, nommé en 2021 par les pays du Conseil de la mise en œuvre de la paix (Peace Implementation Council, PIC), est contesté par la Republika Srpska et par la Russie, qui refusent de reconnaître sa légitimité en raison de l’absence d’aval du Conseil de sécurité de l’ONU pour sa nomination. Ce refus de soutenir Christian Schmidt s’inscrit dans le projet russe et chinois de suppression du Bureau du Haut Représentant afin d’élargir leur sphère d’influence dans le pays et de déstabiliser cette région située aux frontières de l’Union européenne.

La figure politique dominante de la RS, Milorad Dodik, 66 ans aujourd’hui, président de la RS de 2010 à 2018 et de 2022 à 2025, a commencé sa carrière en 1996 comme acteur politique modéré soutenu par les États occidentaux, avant d’opérer un tournant nationaliste en 2006. Il s’est alors progressivement imposé comme le principal leader politique serbe du pays, en développant une rhétorique nationaliste serbe radicale, un discours de haine et un système de pouvoir fondé sur la corruption et le clientélisme qui lui a valu plusieurs sanctions internationales. Son style politique s’est ensuite centré essentiellement sur une rhétorique sécessionniste prônant l’indépendance de l’entité serbe.

Des élections dominées par Milorad Dodik

Malgré ses déclarations répétées selon lesquelles il ne se soumettrait pas aux institutions de Bosnie-Herzégovine, Dodik a finalement accepté la décision de justice en convertissant sa peine d’un an de prison en une amende de 18 000 euros, reconnaissant ainsi implicitement l’autorité de la Cour de Bosnie-Herzégovine.

Après sa condamnation par la justice bosnienne, Dodik s’est empressé de désigner une membre de son entourage proche, Ana Trišić Babić, comme présidente par intérim malgré l’absence de base légale pour cette nomination. Dodik et l’élite politique se tenant derrière lui se sont d’abord opposés à l’organisation d’une nouvelle élection présidentielle en RS, et l’ancien président de la RS a à nouveau menacé d’organiser un référendum à ce sujet, avant de revenir sur cette idée. La nomination d’Ana Trišić Babić illustre cette stratégie d’« occupation » institutionnelle du SNSD qui vise à conserver le levier exécutif quelles que soient les décisions judiciaires ou internationales. L’épisode a renforcé l’image d’un exécutif de la RS prêt à contourner les normes formelles pour prolonger son influence.

La campagne électorale a reproduit les traits récurrents du style politique de Dodik et de son environnement. En mobilisant son registre habituel basé sur un nationalisme serbe agressif et un narratif sécessionniste, Dodik a saturé l’espace médiatique par des discours clivants. Karan, pour sa part, s’est présenté comme le garant de la continuité, fort de son profil technocratique et de son ancrage dans l’appareil sécuritaire en tant qu’ancien ministre de l’intérieur. Face à Karan, le SDS a présenté Branko Blanuša, un universitaire peu connu et sans ancrage politique large, une stratégie de l’opposition qui n’a pas réussi à incarner une alternative crédible face au SNSD.

Sur le plan procédural, l’élection a été entachée d’allégations d’irrégularités dans plusieurs bureaux, notamment dans les villes de Doboj et Zvornik, où l’opposition et la Commission électorale centrale (Centralna Izborna Komisija, CIK), chargée de l’organisation et la supervision de l’ensemble des élections dans le pays, ont dénoncé des pratiques d’abus de fonds publics durant la campagne, de pression sur les électeurs et d’anomalies dans les listes de vote.

Ces incidents s’inscrivent dans des tendances structurelles de clientélisme, de capture des administrations locales et de fragilité des garanties électorales. Les réseaux de dépendance économique et administrative (emplois publics, marchés, transferts) restent des instruments puissants de mobilisation et de contrôle politique en RS.

La manœuvre diplomatique et financière en coulisses a aussi joué. Le desserrement partiel et contesté des pressions internationales a été exploité par les pro-Dodik. En octobre 2025, les sanctions américaines imposées à son réseau proche depuis 2017 ont été levées et ont permis au camp pro-Dodik d’affirmer avoir obtenu une forme de « réhabilitation » internationale et d’afficher un argument électoral de légitimation.

La levée de ces sanctions s’inscrit dans une longue campagne de lobbying probablement financée par l’argent public de la RS. Parallèlement, la Russie et la Hongrie ont maintenu un appui politique visible, marqué par des messages de félicitations et des rencontres bilatérales, renforçant le narratif selon lequel la RS disposerait de parrains internationaux face à l’Occident.

Un tournant pour le SNSD et l’avenir politique de Dodik ?

Toutefois, ces élections indiquent une mutation importante dans la carrière politique de Milorad Dodik et la popularité du SNSD, qui semble s’essoufler. En effet, la mise à l’écart de Dodik de toute fonction publique pendant six ans ouvre une période d’incertitude pour le SNSD, déjà marqué par l’usure du pouvoir, et pourrait encourager certains de ses cadres et membres à prendre leurs distances pour préserver leur propre carrière politique.

L’élection de Karan assure pour le moment la continuité d’un modèle politique centré sur le contrôle partisan des institutions, la politisation des forces de sécurité et la circulation de ressources vers des réseaux clientélistes.

L’opposition, fragilisée par le choix d’un candidat peu visible et par l’absence d’une stratégie unifiée, sort affaiblie et risque de ne pas pouvoir jouer efficacement son rôle de contre-pouvoir.

Toutefois, la victoire étroite du candidat du SNSD et le taux de participation très faible soulignent un désenchantement croissant. L’élite politique semble éloignée des besoins concrets des citoyens de la RS au profit d’une rhétorique axée sur les prétendues tensions ethnonationales. Les derniers résultats électoraux du SNSD, en recul par rapport aux cycles précédents, confirment une érosion du soutien populaire. De plus, la non-participation à la présidentielle d’un des partis les plus populaires en RS, le Parti du progrès démocratique (Partija Demokratskog Progresa, PDP), aurait dû assurer une victoire aisée pour Karan face au SDS, dont le soutien populaire a également été ébranlé ces dernières années. Le succès de Karan s’explique ainsi par la faiblesse de la stratégie de l’opposition et non pas par la popularité du SNSD.

Au plan international, la victoire de Karan maintient les liens géopolitiques de Dodik avec Moscou et Budapest, tandis que les partenaires occidentaux, malgré certaines sanctions et interventions à l’encontre de la personne de Dodik comme celles de l’Allemagne et de l’Autriche, peinent à imposer des corrections structurelles durables.

De plus, cette période électorale a vu émerger une période de tension avec Aleksandar Vučić, le président serbe, dont Milorad Dodik est très proche. Belgrade a notamment exprimé son mécontentement face à la nomination d’Ana Trišić Babić et au retrait soudain de certaines lois déclarées inconstitutionnelles, notamment celles en vertu desquelles Dodik a été condamné par la justice. Le malaise de Belgrade tient probablement au fait que, en obtempérant aux décisions de la justice bosnienne et en retirant les lois inconstitutionnelles, Dodik a implicitement reconnu l’autorité des institutions centrales de Bosnie-Herzégovine. Toutefois, cette séquence allait à l’encontre de la stratégie de Vučić, qui a historiquement tiré parti de la contestation institutionnelle menée par la RS pour maintenir une influence discrète et une instabilité politique maîtrisée au sein de la Bosnie-Herzégovine.

En conclusion, la récente présidentielle a confirmé que la problématique bosnienne ne relève pas de rivalités ethnonationales. Le clientélisme, la faiblesse des institutions et la capture des médias publics créent un terrain propice à une gouvernance de plus en plus autoritaire, personnalisée et centralisée autour du clan Dodik. Sans réformes institutionnelles fortes et sans restauration de mécanismes indépendants de contrôle, la RS se retrouve dans un cycle de normalisation d’un pouvoir personnalisé avec le SNSD à sa tête, malgré la volonté des partis de l’opposition, même si ceux-ci s’inscrivent pour la plupart dans un courant idéologique nationaliste serbe, de collaborer avec les institutions centrales et apaiser les tensions cycliques initiées par Milorad Dodik.

The Conversation

Neira Sabanovic bénéificie d’une bourse de recherche Aspirant du Fonds national de la recherche scientifique (FNRS – Belgique) pour mener sa recherche doctorale.

ref. République serbe de Bosnie : les enseignements d’une présidentielle très serrée – https://theconversation.com/republique-serbe-de-bosnie-les-enseignements-dune-presidentielle-tres-serree-271978

What Renaissance readers left behind in haircare books

Source: The Conversation – UK – By Stefan Hanß, Senior Lecturer in Early Modern History, University of Manchester

Still life with a ledger, a skull and other objects. Oil painting, 1766. Wellcome Collection

What if the pages of an old book could tell us who touched them, what medicines they made, and even how their bodies responded to treatment?

Renaissance medical recipe books are filled with handwritten notes from readers who tested cures for everything from baldness to toothache. For years, historians have studied these annotations to understand how people experimented with medicine in the past. Our recent research goes a step further. My colleagues and I have developed a way to read not only the words on these pages, but also the invisible biological traces left behind by the people who used them.

Thousands of handwritten manuscripts and printed books survive from Renaissance Europe that record medical recipes used in everyday life. These were not rare or elite volumes. Many were printed medical “bestsellers” that circulated widely, then personalised by readers who added notes in the margins. Which recipes worked best? Which ingredients could be swapped or improved? Far from being static texts, these books were working documents. The Renaissance was an age of medical innovation, shaped by hands-on experimentation and repeated trials.

For the first time, we were able to sample and analyse invisible proteins left behind on the pages of these books by the people who handled them.

This work is a form of biochemical detective work. Every time a 16th-century reader touched a page, they deposited tiny traces of amino acids, the building blocks of proteins. These traces can now be sampled using specialised film diskettes produced by SpringStyle Tech Design, which gently lift material from the surface of paper without damaging it. We sampled printed German medical books from the 16th century now held at The John Rylands Research Institute and Library at The University of Manchester. The protein samples were analysed in laboratories at the Universities of York and Oxford, while the Rylands Imaging Laboratory used advanced imaging techniques to recover faded or obscured text.

Focusing on printed books matters. Because these volumes were produced in multiple copies, we can compare biochemical traces across similar texts, helping us distinguish between what the book prescribed and what individual readers actually did with it.

This combined approach allowed us to recover remarkable information about the people who used these books, the substances they handled and the remedies they prepared. When read alongside archival sources, it offers new insight into how Renaissance medicine worked in everyday life.

On pages recommending specific remedies, we identified protein traces from the ingredients named in the recipes themselves. Watercress, European beech and rosemary appeared alongside instructions for treating hair loss or encouraging the growth of head hair and beards.

This focus on hair is not surprising. With the rise of portraiture and the expanding trade in combs and mirrors, the cultivation of beards and new hairstyles became fashionable in the Renaissance. Hair was highly visible, socially meaningful and deeply connected to ideas of health and masculinity.

Wasteful recipes

Some findings were more startling. Near a recipe proposing an extreme treatment for baldness, we detected traces of human excrement.

This closely reflects Renaissance ideas about hair. In medieval and early modern medical thought, hair was understood as a bodily excretion, grouped with substances such as sweat, faeces and nails. As scholars have bluntly put it, “hair was shit”. From this perspective, using human waste to treat hair was not grotesque but logically consistent.

We also identified proteins from bright yellow flowering plants near recipes for dyeing hair blond. These plants were not listed among the written ingredients. We cannot identify the species with certainty, but their presence suggests readers were experimenting beyond the instructions on the page, guided by colour symbolism and perceived medicinal properties. Here, experimentation becomes visible not just in marginal notes, but in the biological record itself.

Other protein traces point to the use of lizards in haircare remedies. Lizards were classified in Renaissance natural philosophy as poikilothermic animals, meaning their body temperature changes with the environment. Hair growth was believed to depend on internal bodily heat. Increasing heat was thought to stimulate hair growth, while excessive heat could destroy it. The presence of lizard proteins suggests practitioners were actively testing these competing theories by processing animal materials into remedies.

Hippo teeth

Then there is the hippopotamus. We recovered proteins consistent with hippopotamus material on pages discussing dental problems. In the margins, readers complained about foul-smelling teeth, toothache and tooth loss. In Renaissance medicine, hippopotamus bone was believed to strengthen teeth and gums and was sometimes used to make dentures. Its presence suggests that readers in 16th- and 17th-century Germany had access to exotic medical materials traded across long distances.

Our methods combine close historical reading with laboratory analysis, allowing historians to study medical practice in ways that were not previously possible. They bring together forms of evidence that are usually kept separate: texts, bodies and materials.

Perhaps most intriguingly, we also identified proteins with antimicrobial functions, including molecules commonly found in human immune responses, such as those associated with inflammation and defence against bacteria. These proteins help the body fight infection. Their presence suggests that the people handling these books were not only preparing remedies but were themselves experiencing illness or healing, leaving traces of immune activity behind.

In this sense, we can glimpse immune systems reacting to disease and treatment on the pages themselves. We are only beginning to understand what this evidence can reveal, but this work opens up entirely new ways of studying how Renaissance medicine was practised, tested and lived.

The Conversation

This research has been generously funded by a John Rylands Research Institute Pilot Grant 2020–21 (PI Stefan Hanß) and is a result of interdisciplinary conversations that originated at the British Academy-funded event ‘Microscopic Records: The New Interdisciplinarity of Early Modern Studies, c. 1400–1800’ (British Academy Rising Star Engagement Award BARSEA 19190084, PI Stefan Hanß, https://sites.manchester.ac.uk/microscopic-records/).

ref. What Renaissance readers left behind in haircare books – https://theconversation.com/what-renaissance-readers-left-behind-in-haircare-books-271561

The magic of maths: festive puzzles to give your brain – and imagination – a workout

Source: The Conversation – UK – By Neil Saunders, Senior Lecturer in Mathematics, Department of Mathematical Sciences, City St George’s, University of London

Mathematics is a “science which requires a great amount of imagination”, said the 19th-century Russian maths professor Sofya Kovalevskaya – a pioneering figure for women’s equality in this subject.

We all have an imagination, so I believe everyone has the ability to enjoy mathematics. It’s not just arithmetic but a magical mixture of logic, reasoning, pattern spotting and creative thinking.

Of course, more and more research also shows the benefits of doing puzzles like these for brain health and development. Canadian psychologist Donald Hebb’s theory of learning has come to be known as “when neurons fire together, they wire together” (which, by the way, is one of the guiding principles behind training large neural networks in AI). New pathways start to form which can build and maintain strong cognitive function.

What’s more, doing maths is often a collaborative endeavour – and can be a great source of fun and fulfilment when people work together on problems. Which brings me to these festive-themed puzzles, which can be tackled by the whole family. No formal training in maths is required, and no complicated formulas are needed to solve them.

I hope they bring you some moments of mindful relaxation this holiday season. We’ll publish the answers on Monday December 29 and add a link to them here. Good luck!

Festive maths puzzlers

Illustration of balance scales with gold coins in each basket.

nestdesigns/Shutterstock

Puzzle 1: You are given nine gold coins that look identical. You are told that one of them is fake, and that this coin weighs less than the real ones. You are also given a set of old-fashioned balance scales that weigh groups of objects and show which group is heavier.

Question: What is the smallest number of weighings you need to carry out to determine which is the fake coin?


Puzzle 2: You’ve been transported back in time to help cook Christmas dinner. Your job is to bake the Christmas pie, but there aren’t even any clocks in the kitchen, let alone mobile phones. All you’ve got is two egg-timers: one that times exactly four minutes, and one that times exactly seven minutes. The scary chef tells you to put the pie in the oven for exactly ten minutes and no longer.

Question: How can you time ten minutes exactly, and avoid getting told off by the chef?


Illustration of two barrels of win with a bottle and glass standing on one.

Dasha Efremova/Shutterstock

Puzzle 3: Having successfully cooked the Christmas pie, you are now entrusted with allocating the mulled wine – which is currently in two ten-litre barrels. The chef hands you one five-litre bottle and one four-litre bottle, both of which are empty. He orders you to fill the bottles with exactly three litres of wine each, without wasting a drop.

Question: How can you do this?


Puzzle 4: For the sake of this quiz, imagine there are not 12 but 100 days of Christmas. On the n-th day of Christmas, you receive £n as a gift, from £1 on the first day to £100 on the final day. In other words, far too many gifts for you to be able to count all the money!

Question: Can you calculate the total amount of money you have been given without laboriously adding all 100 numbers together?

(Note: a variation of this question was once posed to the German mathematician and astronomer Carl Friedrich Gauss in the 18th century.)


Puzzle 5: Here’s a Christmassy sequence of numbers. The first six in the sequence are: 9, 11, 10, 12, 9, 5 … (Note: the fifth number is 11 in some versions of this puzzle.)

Question: What is the next number in this sequence?

Twelve Days of Christmas illustration

Garashchuk/Shutterstock

Puzzle 6: Take a look at the following list of statements:

  • Exactly one statement in this list of statements is false.

  • Exactly two statements in this list are false.

  • Exactly three statements in this list are false.

    … and so on until:

  • Exactly 99 statements in this list are false.

  • Exactly 100 statements in this list are false.

Question: Which of these 100 statements is the only true one?


Puzzle 7: You are in a room with two other people, Arthur and Bob, who both have impeccable logic. Each of you is wearing a Christmas hat which is either red or green. Nobody can see their own hat but you can all see the other two.

You can also see that both Arthur’s and Bob’s hats are red. Now you are all told that at least one of the hats is red. Arthur says: “I do not know what colour my hat is.” Then Bob says: “I do not know what colour my hat is.”

Question: Can you deduce what colour your Christmas hat is?


Puzzle 8: There are three boxes under your Christmas tree. One contains two small presents, one contains two pieces of coal, and one contains a small present and a piece of coal. Each box has a label on it that shows what’s inside – but the labels have got mixed up, so every box currently has the wrong label on it. You are now told that you can open one box.

Question: Which box should you open, in order to then be able to switch the labels so that every label correctly shows the contents of its box?


Puzzle 9: Just before Christmas dinner, naughty Jack comes into the kitchen where there is one-litre bottle of orange juice and a one-litre bottle of apple juice. He decides to put a tablespoon of orange juice into the bottle of apple juice, then stirs it around so it’s evenly mixed.

But naughty Jill has seen what he did. Now she comes in, and takes a tablespoon of liquid from the bottle of apple juice and puts it into the bottle of orange juice.

Question: Is there now more orange juice in the bottle of apple juice, or more apple juice in the bottle of orange juice?


Puzzle 10: In Santa’s home town, all banknotes carry pictures of either Santa or Mrs Claus on one side, and pictures of either a present or a reindeer on the other. A young elf places four notes on a table showing the following pictures:

    Santa   |   Mrs Claus   |   Present | Reindeer

Now an older, wiser elf tells him: “If Santa is on one side of the note, a present must be on the other.”

Question: Which notes must the young elf must turn over to confirm what the older elf says is true?


Bonus puzzle

If you need a festive tiebreaker, here’s a question that requires a little bit of algebra (and the formula “speed = distance/time”). It’s tempting to say this question can’t be solved because the distance is not known – but the magic of algebra should give you the answer.

Santa travels on his sleigh from Greenland to the North Pole at a speed of 30 miles per hour, and immediately returns from the North Pole to Greenland at a speed of 40 miles per hour.

Tiebreaker: What is the average speed of Santa’s entire journey?

(Note: a non-Christmassy version of this question was posed by the American physicist Julius Sumner-Miller.)

The Conversation

Neil Saunders is a supporter of the Campaign for Mathematical Sciences.

ref. The magic of maths: festive puzzles to give your brain – and imagination – a workout – https://theconversation.com/the-magic-of-maths-festive-puzzles-to-give-your-brain-and-imagination-a-workout-272498

We analysed 73,000 articles and found the UK media is divorcing ‘climate change’ from net zero

Source: The Conversation – UK – By James Painter, Research Associate, Reuters Institute, University of Oxford

Zerbor / shutterstock

In October 2024, Conservative leader Kemi Badenoch declared herself a “net zero sceptic”, but “not a climate sceptic”. Most recently she doubled down, announcing plans to scrap the 2030 ban on new petrol cars in a 900-word Sunday Telegraph article that did not mention climate change once.

Badenoch is not an outlier. She’s following a similar script to one increasingly found in the British press.

My new research reveals a surprising trend: the linguistic divorcing of “net zero” from “climate change”. My colleague Will Vowell and I analysed more than 73,000 articles across nine UK media outlets and found that the two terms – once closely linked – are becoming more detached.

In 2018, when our data begins, the link was explicit. In that year, 90% of articles mentioning “net zero” also included the phrase “climate change” or a similar term like “global warming”. By 2024, this figure had fallen to just 42%.

line graph
The reduction in climate change mentions in net zero articles is particularly marked in the Sun, Mail and Express compared to the Guardian.
Painter & Vowell / ECIU, CC BY-SA

We then looked at those articles where net zero appeared in the headline and at least two (other) mentions in the text. This was a more robust measure of whether the article included an important discussion about net zero, rather than a passing mention.

Here there was a similar pattern of a gradual decline. In 2018 – a year before the Conservative government brought a net zero target into law – 100% of net zero discussions also mentioned climate change. That dropped to 75% in 2022 and to 59% in 2024.

This trend was replicated in articles where net zero appeared in the headline along with at least four other mentions in the text. In this category, out of the broadsheet papers, the Times – often regarded as the UK’s paper of record – had the lowest percentage of articles referencing climate change, at 64%. Four articles in 2024 – across the Telegraph, Sunday Telegraph and Express – had as many as eight mentions of net zero, but no mention at all of the climate emergency it is designed to solve.

In 2018-19, there appeared to be a reasonable amount of support in newspapers for the net zero policy. For example, the Daily Mail published an article around the time of the 2019 youth climate strike headlined: “Net zero hero! How being carbon neutral will help the planet”. Fast forward to 2024, and in September the Mail published the headline “Bonkers’ net-zero target could cost 1 MILLION jobs, union chief warns”, which included four mentions of net zero but no mention of climate change.

The rise of ‘response scepticism’

Our new report was commissioned by thinktank Energy and Climate Intelligence Unit (ECIU). Its director Peter Chalkley notes there is a “strong case” that certain papers or editors are driving an agenda to “divide climate change (an issue that the public greatly care about) from net zero (its solution, which is less understood)”.

This is part of a wider trend of “response scepticism” over the past decade in parts of the UK media. I co-authored a report published in early 2025 which found that scepticism of climate science has largely disappeared from opinion pieces and editorials, but criticism of the policies required to tackle climate change is pervasive.

“By removing the scientific and policy context,” argues Chalkley, “net zero risks being reframed – no longer the solution to stopping climate change, but part of a green culture war.”

A confused public

Despite the UK having a net zero target for more than six years, public understanding remains disappointing.

Awareness of the term is high (around 90%), but actual knowledge is low: around 50% say they knew a little, hardly anything or nothing at all about it.

In April 2025, Climate Barometer, an organisation that tracks public opinion on climate change, found 22% of people wrongly thought net zero meant “producing no carbon emissions at all”, a figure which rose to 41% among Reform supporters. The organisation argues that public confusion around the meaning of net zero and its implications for the country reflected attacks on net zero in the media and political debates.

Given these levels of public confusion and misunderstanding, reporters should remind audiences more frequently of why net zero is a necessity. At the very least, a simple statement outlining that scientists view net zero as essential to stopping global warming should be standard practice.


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James Painter receives funding from the Energy and Climate Intelligence Unit. He is a senior visiting fellow at the Grantham Research Institute on Climate Change and the Environment.

ref. We analysed 73,000 articles and found the UK media is divorcing ‘climate change’ from net zero – https://theconversation.com/we-analysed-73-000-articles-and-found-the-uk-media-is-divorcing-climate-change-from-net-zero-272527