Anatomía psicológica de los cazadores de Sarajevo: el perfil inquietante de quien mata por placer

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Fernando Díez Ruiz, Professor, Faculty of Education and Sport, Universidad de Deusto

Agujeros de bala en el muro de un edificio en Sarajevo. yuzu2020/Shutterstock

Durante el asedio a Sarajevo, entre 1992 y 1996, mientras muchos ciudadanos huían diariamente de las balas y explosiones con la urgencia de quien sabe que cada segundo puede ser el último, se escondía otra verdad aún más perturbadora.

No todos los que disparaban desde las colinas o desde los edificios de la conocida como avenida de los francotiradores –Bulevar Mese Selimovica–, en el centro de la ciudad, eran milicianos. Entre esos francotiradores, según revelan las investigaciones y la denuncia del escritor Ezio Gavazzeni y de los abogados Nicola Brigida y Guido Salvini, había visitantes extranjeros que viajaban desde Europa occidental para participar en una actividad clandestina que bautizaron como “safari de francotiradores”.

Se trataba de hombres que pagaban altas sumas de dinero por la oportunidad de matar desde la distancia y con total impunidad a hombres, mujeres y niños indefensos, como si fueran piezas de caza.

El nexo común entre estos individuos era su pasión por las armas y por la caza. No eran soldados o mercenarios. Eran individuos con dinero que obtenían un subidón de adrenalina matando a personas indefensas, no por odio ni por venganza, simplemente por placer y diversión.

Sarajevo les ofrecía la experiencia definitiva: el componente letal de un conflicto real, la posibilidad de disparar sin restricciones y la impunidad. No iban a la guerra: iban a vivir una experiencia extrema, con mucha adrenalina, algo único.

¿Qué clase de persona hace algo así? ¿Quién mata a alguien que no conoce, no por odio ni rencor, sino por mera diversión? ¿Qué perfil se esconde detrás de tanta perversión y maldad?

Así es el “cazador de guerra”

La mayor parte de ellos eran personas con buenas posiciones y reputación en sus países: empresarios, profesionales liberales, hombres casados, padres de familia. Rostros que no despertaban sospechas. No se ajustaban al estereotipo de criminal, y justamente por eso el fenómeno resulta tan inquietante.

Eran individuos que, en su vida cotidiana, podían pasar por ejemplares. Pero cuando el avión aterrizaba y cogían el fusil de francotirador, emergía una faceta que permanecía oculta bajo la respetabilidad social. Sarajevo les ofrecía algo distinto: el peligro real, la verdadera guerra, la sensación de poder absoluto sobre la vida de otro ser humano.

Este contraste entre la vida oficial (pulcra, respetada, aburguesada) y la vida secreta (cruel y violenta) revela la existencia de una grieta psicológica profunda: una doble identidad moral.

Pero este perfil no surge de la nada. ¿Qué factores pueden explicarlo?

1. La adrenalina como argumento

Se trata de individuos con una alta necesidad de sensaciones intensas. Para ellos, la rutina es una forma de encierro. Necesitan estímulos externos para sentirse vivos. El psicólogo Marvin Zuckerman apuntó a este rasgo de personalidad en su obra Sensation Seeking: Beyond the Optimal Level of Arousal (1994), referencia obligada para comprender por qué algunos individuos buscan experiencias extremas incluso si implican riesgo físico o legal. En su forma sana, este rasgo se asocia al deporte extremo. En su forma patológica, combinada con una falta de empatía, puede conducir a la violencia recreativa.

La guerra proporciona lo que estas personas no encuentran en la vida cotidiana: intensidad inmediata, riesgo real, descarga de adrenalina y, sobre todo, la ilusión de omnipotencia.

Muchos de estos sujetos no matarían nunca en sus países de origen. Es el contexto el que elimina las barreras. La psicología social lleva décadas documentando este fenómeno. En sus estudios sobre la crueldad ordinaria, Philip Zimbardo ya mostró cómo personas aparentemente normales pueden transgredir límites éticos cuando perciben que el marco social, o la ausencia de él, legitima sus acciones.

Sarajevo, sitiada, sin ley y bajo el fuego constante, ofrecía la coartada perfecta: nadie pedía explicaciones, nadie controlaba quién llegaba o quién se marchaba, y la línea entre combatiente y visitante se difuminaba en la confusión de la guerra urbana.

2. La deshumanización: requisito previo para matar

Ninguna de estas conductas sería posible sin un proceso psicológico fundamental: la deshumanizacion del otro. La psicología ha demostrado que la violencia extrema requiere un paso previo: convertir a la víctima en objeto. Ervin Staub señala en su obra The Roots of Evil (1989) que en todos los genocidios del mundo hubo un proceso de deshumanización que permitió que personas normales se transformaran en verdugos.

En Bosnia bastaba con convertir a los ciudadanos en “objetivos” o “blancos móviles”. La distancia física se convertía en distancia emocional. El cazador ya no veía a la persona; veía la silueta en movimiento, una diana.

3. Sadismo vestido de aventura

Posiblemente todos estos individuos compartan un rasgo característico: un sadismo cotidiano que, en circunstancias normales, queda reprimido. Personas capaces de disfrutar secretamente del sufrimiento ajeno, aunque jamás lo reconozcan en público. El acto mismo de localizar a alguien, apuntar, esperar el momento, se convertía en una forma de goce. No era solo violencia: era entretenimiento.

Aquí se abre la grieta más preocupante: cuando el sufrimiento humano se convierte en un espectáculo, el mal deja de ser una anomalía y empieza a ser una opción.

4. El narcisismo maligo: el poder como placer

El perfil psicológico de quienes buscan esta experiencia extrema suele incluir un componente narcisista. Con el dinero se compraba la sensación de que todo es posible. Se compraba un viaje a un escenario de guerra con ausencia de límites, disponibilidad de víctimas vulnerables, anonimato total y la oportunidad de ejercer dominación absoluta.

Este narcisismo moral (creencia de que uno está por encima de cualquier norma) explica por qué personas con buena reputación podían transformarse en verdugos temporales sin remordimiento alguno. En Bosnia se sentían impunes, habían pagado para ello, y ese sentimiento es por sí uno de los catalizadores más peligrosos de la violencia humana.

Para Eric Fromm el poder sobre otro humano es la forma más extrema de confirmación narcisista. El narcisista extremo no busca matar por ira, sino por reafirmación. El acto de disparar sobre un desconocido desde la distancia reafirma a un omnipotente.

Lo que revela sobre nosotros

Estos casos no solo hablan de individuos desviados, sino de una parte oscura de la condición humana. La violencia, cuando aparece lejana y sin consecuencias, se vuelve atractiva para quienes buscan intensidades que la vida ordinaria no puede proporcionar.

El hombre puede convertirse en un demonio o en un santo, tal y como podemos deducir de la obra de Viktor Frankl, dependiendo de las decisiones que tome y del contexto en el que se encuentre.

Sarajevo nos demuestra, como en otros lugares antes y después, que donde la ley desaparece, algunos corren hacia la luz… y otros hacia la oscuridad.

Cuando un conflicto estalla, no solo se movilizan ejércitos; también emergen los rincones más oscuros de la psicología humana. Y mientras existan personas dispuestas a pagar por experimentar violencia sin consecuencias, siempre habrá guerras que actúen como imán.

The Conversation

Fernando Díez Ruiz no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Anatomía psicológica de los cazadores de Sarajevo: el perfil inquietante de quien mata por placer – https://theconversation.com/anatomia-psicologica-de-los-cazadores-de-sarajevo-el-perfil-inquietante-de-quien-mata-por-placer-269858

La oratoria monótona del dictador: así construyó Franco un autoritarismo sin carisma

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Susana Ridao Rodrigo, Profesora catedrática en el Área de Lengua Española (UAL), Universidad de Almería

Mensaje de fin de año de Francisco Franco en Televisión Española (1961). RTVE

Francisco Franco Bahamonde (1892–1975) fue el jefe del Estado español desde el final de la Guerra Civil (1936–1939) hasta su muerte. El régimen franquista instauró una dictadura autoritaria, que suprimió las libertades políticas y estableció un control férreo sobre la sociedad. Durante casi cuarenta años, su liderazgo moldeó profundamente la vida política, económica y cultural de España, cuya duradera huella a menudo ha sido y sigue siendo objeto de polémica.

Pero desde el punto de vista comunicativo, ¿se puede decir que Franco era un gran orador o no tanto? Depende de cómo definamos “gran orador”. Si se entiende la oratoria como la capacidad de emocionar, persuadir o movilizar a través de la palabra –en la línea de Churchill o De Gaulle–, Franco no lo fue. Sin embargo, si se analiza su comunicación desde la eficacia política y simbólica, su estilo cumplió la función específica de proyectar autoridad, distancia y control.

Su oratoria no pretendía seducir al público, sino legitimar el poder y reforzar una imagen de estabilidad jerárquica. En ese sentido, Franco desarrolló un tipo de comunicación que podríamos denominar “discurso del mando”, caracterizado por la baja expresividad y la rigidez formal, pero que encajaba con la cultura política autoritaria del franquismo.

En la dimensión verbal, Franco se apoyaba en un registro arcaico y protocolario. Su léxico era limitado, con abundancia de fórmulas rituales (“españoles todos”, “glorioso Ejército”, “Dios mediante”) que funcionaban como marcadores ideológicos más que como elementos informativos.

Desde la perspectiva del análisis del discurso, su sintaxis tendía a la subordinación excesiva, lo que generaba frases largas, monótonas y poco dinámicas. Se observa también una preferencia por el modo pasivo y las construcciones impersonales, que diluyen la responsabilidad del emisor: “se ha dispuesto”, “se considera oportuno”, “ha sido preciso”.

Esta elección verbal no es neutra; constituye un mecanismo de despersonalización del poder, en el que la figura del líder se presenta como encarnación del Estado, no como individuo que toma decisiones. Por tanto, en lo verbal, Franco se comunica más como institución que como persona.

Comunicación paraverbal: voz, ritmo y entonación

Es el aspecto más característico de su comunicación. Franco poseía una entonación monótona, con escasa variación melódica. Desde la prosodia, se podría decir que su discurso presentaba un patrón descendente constante: empezaba una frase con cierta energía y la iba apagando hacia el final, lo que transmitía una sensación de lentitud y autoridad inamovible.

El ritmo era pausado, casi litúrgico, con abundantes silencios. Esta lentitud no era casual: en el contexto político de la dictadura contribuía a la ritualización del discurso. La palabra del caudillo no debía ser espontánea, sino solemne, casi sagrada.

Su timbre nasal y su articulación cerrada dificultaban la expresividad emocional, pero reforzaban la distancia. Paradójicamente, esa falta de calidez vocal servía a la función propagandística. El líder no era un orador carismático, sino un ente de autoridad, una voz que emanaba del poder mismo. En esencia, su voz construía un “ethos de mando”: rígido, frío y controlado.

Autocontrol emocional

Su comunicación no verbal era extremadamente controlada. Franco evitaba los gestos amplios, los desplazamientos o las expresiones faciales marcadas. Predominaba una kinésica mínima; es decir, un lenguaje corporal reducido al mínimo necesario.

Cuando hablaba en público, mantenía una postura rígida, con los brazos pegados al cuerpo o apoyados en el atril, sin movimientos superfluos. Este control corporal reforzaba la idea de disciplina militar y autocontrol emocional, dos valores esenciales en su representación del liderazgo.

Su mirada tendía a ser fija, sin buscar el contacto visual directo con el auditorio. Esto podría interpretarse como una carencia comunicativa desde la perspectiva actual, si bien en el contexto de un régimen autoritario se traducía en distancia simbólica: el líder no se rebajaba al nivel de los oyentes. Incluso su indumentaria –el uniforme, la boina o la insignia– formaba parte de su comunicación no verbal, pues se trata de elementos que transmitían permanencia, continuidad y legitimidad histórica.

Carisma sobrio de posguerra

El carisma no es un atributo absoluto, sino un constructo social. Franco no lo tenía desde el punto de vista emocional, como Hitler o Mussolini, pero sí poseía un carisma de tipo burocrático y paternalista. Su poder brotaba de la resignificación del silencio y la austeridad, pues en un país devastado por la guerra, su estilo sobrio se interpretaba como sinónimo de orden y previsibilidad. Por tanto, su “anticarisma” acabó siendo, en cierto modo, una forma de carisma adaptada al contexto español de posguerra.

Desde la teoría de la comunicación, ¿qué impacto tenía ese estilo en la recepción del mensaje? El discurso de Franco se enmarcaba en lo que podríamos llamar un modelo unidireccional de comunicación política. No existía retroalimentación: el receptor no podía responder ni cuestionar. Por ello, el objetivo no era persuadir, sino imponer significado.

Aplicando la teoría de la comunicación del lingüista Roman Jakobson, su función dominante era la conativa (ordenar, instruir; en definitiva, influir) y la fáctica (mantener el canal simbólico del poder), más que la referencial. Es decir, importaba más el acto de hablar que el contenido del mensaje. Este estilo generaba un fenómeno de disonancia cognitiva en algunos receptores: la frialdad del tono contrastaba con la solemnidad del contenido, lo que obligaba al público a reinterpretar el discurso desde la obediencia simbólica más que desde la emoción o la identificación.

Anacrónico ante la cámara

Su oratoria fue evolucionando en el tiempo solo en apariencia. En las décadas de 1950 y 1960, con el aperturismo del régimen, se percibe un ligero intento de modernización retórica, sobre todo en los discursos institucionales transmitidos por televisión. No obstante, los cambios fueron superficiales: se mantenía la misma prosodia monótona y el mismo lenguaje ritual. De hecho, el medio televisivo acentuó su rigidez. Frente a los nuevos líderes europeos que aprovechaban la cámara para humanizarse, Franco se mostraba anacrónico.

Franco demuestra que la eficacia comunicativa no siempre depende del carisma ni de la elocuencia, sino de la coherencia entre el estilo personal y el contexto político. Su oratoria funcionó porque era congruente con un sistema cerrado, jerárquico y ritualizado. Desde la instrucción comunicativa, su ejemplo sirve para ilustrar cómo los planos verbal, paraverbal y no verbal construyen un mismo relato ideológico. En su caso, todas convergen en un mensaje: el poder no dialoga, sino que dicta.

Hoy, en democracias mediáticas, ese modelo sería impensable; pese a ello, estudiarlo ayuda a comprender cómo el lenguaje moldea las estructuras del poder y cómo el silencio –cuando se institucionaliza– puede convertirse en la forma más contundente de comunicación política.

The Conversation

Susana Ridao Rodrigo no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. La oratoria monótona del dictador: así construyó Franco un autoritarismo sin carisma – https://theconversation.com/la-oratoria-monotona-del-dictador-asi-construyo-franco-un-autoritarismo-sin-carisma-269777

Robots que inventan nuevos materiales

Source: The Conversation – (in Spanish) – By José Manuel Torralba, Catedrático de la Universidad Carlos III de Madrid, IMDEA MATERIALES

TUM2282/Shutterstock

¿Qué pinta la inteligencia artificial en una fábrica de materiales? ¿Cómo puede ayudar a elegir la mejor combinación de ingredientes para lograr determinadas propiedades para los fines más diversos? Resulta que está siendo fundamental para poder digerir los cientos de miles de posibles combinaciones químicas existentes a la hora de formar una aleación o un compuesto cerámico o polimérico, entre cientos de posibles vías de fabricación.

La entrada en la ecuación de los nuevos criterios de sostenibilidad que nos empujan a fabricar sin emitir CO₂ y sin utilizar materias primas esenciales (críticas o estratégicas) hace que las combinaciones posibles entre materias primas, técnicas de fabricación y las variables que restringen tanto materiales como procesos sean casi infinitas.

Brazo robótico transportando probetas para ensayar en el laboratorio de IMDEA Materiales en Madrid.
Andrew Johnston / IMDEA Materiales

Cómo nos ayudan los algoritmos

Asimismo, poseemos hoy técnicas de caracterización de materiales, desde la escala atómica hasta la escala macro, lo que nos permite conocer muy bien los materiales, sus defectos y las causas que pueden originarlos. Este conocimiento nos abre aun más el abanico de parámetros que podemos considerar a la hora de diseñar un nuevo material.

Esto sería humanamente imposible de gestionar, si no fuera por los algoritmos de simulación que juegan con variables casi infinitas y son capaces de proponernos y probar combinaciones a medida.

Para hacer esto, necesitamos una potencia de calculo enorme, que hoy en día está a nuestro alcance gracias a sistemas de procesado avanzados que nos permiten hacer cálculos complejos en tiempos reducidos. Y esto mejorará aun más cuando los ordenadores cuánticos sean una realidad en el mercado. Hoy en día, con un portátil de gama media, podemos hacer cálculos equivalentes a los que hace media docena de años requerían de un “cluster” de muchos procesadores.

Cómo crear datos útiles

Pero todo esto tiene un punto débil: la necesidad de datos. Los algoritmos de IA necesitan de miles de datos fiables para poder alimentar sus rutinas de cálculo y ofrecernos soluciones viables. Estos provienen de bases de datos abiertas de proyectos de investigación (la Unión Europea está obligando a que en todos los proyectos que financia haya una gestión de datos que permita el acceso libre), prontuarios técnicos, publicaciones científicas…

Sin embargo, no son suficientes. Para generar datos abundantes y fiables, tenemos que recurrir a lo que se llama técnicas de fabricación y caracterización de alto rendimiento. Con ellas, podemos producir datos que estén de alguna manera vinculados a los métodos de fabricación de nuestro diseño y al perfil de propiedades que esperamos de nuestro futuro material.

Hoy en día, existen técnicas que nos permiten fabricar librerías de aleaciones en muy poco tiempo, con cientos de composiciones distintas. Y técnicas de caracterización que, con un pequeño ensayo, aportan información vinculada con varias características del material. Estos datos, con propiedades concretas y métodos de fabricación determinados, son de altísimo valor para entrenar a las herramientas de IA.

Laboratorios sin presencia humana

Además, podemos dar una vuelta de tuerca, si estas técnicas de alto rendimiento las manipulan robots, que permitirían trabajar 24×7. Ya existen laboratorios robotizados, donde en una estación de trabajo se fabrica el material y, en otras, se ensayan sus distintas propiedades, con autómatas a cargo de todos los procesos. Los resultados se almacenan para entrenar las herramientas de IA.

En el Instituto IMDEA Materiales (Madrid), existe un Robotlab donde se fabrican nanocompuestos poliméricos y se ensayan sus propiedades mecánicas y su posible degradación, sin que exista la participación de ningún ser humano.

No es el primer laboratorio donde se ha desarrollado está idea. Existen otras iniciativas, pero siempre vinculadas al descubrimiento de pequeñas moléculas o la síntesis de materiales a base de líquidos. O, en el caso de la industria farmacéutica, al desarrollo de nuevos medicamentos.

Brazo robótico transportando probetas para ensayar en el RobotLab de IMDEA Materiales en Madrid.
Andrew Johnston / IMDEA Materiales.

Fabricar materiales a la velocidad del rayo

Google ha creado una herramienta llamada GNoMe que puede elaborar cientos de miles de recetas de nuevos compuestos estables con propiedades para ser utilizados en el desarrollo de supercomputadores o nuevas generaciones de baterías.

Su base de datos ofrece casi 400 000 nuevos materiales con potencial suficiente para ser fabricados y ensayados, tal y como recoge un artículo publicado en Nature en 2023.

En un trabajo posterior, también recogido en Nature, los investigadores presentan el llamado laboratorio A-lab, donde de manera totalmente robotizada se sintetizan estos materiales (a un ritmo de 41 composiciones en 17 días) y se comprueba su estructura cristalina por difracción de rayos X.

En la actualidad, en IMDEA Materiales, estamos desarrollando otro laboratorio robotizado de biomateriales para la ingeniería de tejidos. Según el doctor Maciej Haranczyk, responsable del equipo, permitirá que “el trabajo experimental de una tesis doctoral que se desarrollaría en más de tres años, se pueda llegar a hacer en menos de una semana”.

¿El fin del trabajo humano?

A muchas personas les preocupa que todo esto acabe con la necesidad de contar con los seres humanos, un debate que se remonta a la revolución industrial. La máquina de vapor iba a ser la causante del desempleo de una gran parte de la población. Después la causa iba a ser la automatización, después la robotización, ahora la inteligencia artificial.

Sin embargo, los países con mayor implementación de la robotización son los que tienen una tasa de desempleo más baja, según datos del Instituto de Ingeniería de España.

The Conversation

José Manuel Torralba no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Robots que inventan nuevos materiales – https://theconversation.com/robots-que-inventan-nuevos-materiales-266387

Antibióticos en el agua subterránea: cómo frenar este contaminante emergente

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Josep Mas-Pla, Catedrático de Hidrogeología. Universitat de Girona / Investigador Senior, Institut Català de Recerca de l’Aigua., Universitat de Girona

La contaminación de las aguas con restos de antibióticos es un motivo de preocupación en el ámbito de la salud humana y medioambiental. Josep Mas-Pla.

No se trata de una alarma nueva, sino de una evidencia científica cada vez más consolidada. Hace años que se detecta su huella, pero lo que preocupa actualmente es la magnitud de la presencia de antibióticos en las aguas subterráneas.

Las aguas subterráneas son un recurso esencial y constituyen la principal fuente de abastecimiento urbano y agrícola. Las necesitamos para mantener caudales ecológicos y garantizar la continuidad de los cursos fluviales. Además, actúan como reservorio estratégico frente a sequías y presiones climáticas crecientes.

Si a este rol central le sumamos la presencia de residuos de antibióticos, el escenario se complica. La preocupación frente a estos compuestos es doble: por un lado, el riesgo potencial derivado de la ingesta de agua, y por otro, el hecho de que permanecen en el medio ambiente, donde pueden generar impactos sobre los organismos y ecosistemas.

Consecuencias en el medio natural

Los antibióticos, medicamentos fundamentales en el tratamiento de infecciones bacterianas, se engloban dentro del grupo de contaminantes emergentes, que incluye fármacos de uso humano y veterinario, productos de cuidado personal, pesticidas y aditivos industriales.

En el caso de los antibióticos, el riesgo se multiplica: no solo pueden generar efectos adversos en el medio ambiente en determinadas condiciones, sino que contribuyen a la diseminación de resistencias antimicrobianas, consideradas como una de las mayores amenazas para la salud global, según la OMS. Incluso en bajas concentraciones ejercen presión selectiva sobre las bacterias, con lo que favorecen la persistencia de cepas resistentes.

¿De dónde provienen?

Numerosos estudios confirman la presencia de antibióticos en aguas subterráneas de diferentes procedencias y profundidades. Se han identificado diferentes grupos, como las sulfamidas, fluoroquinolonas, macrólidos y tetraciclinas, entre otros. La lista no es definitiva, ya que la detección depende de las fuentes de contaminación, del grado de degradación de los compuestos y de las técnicas analíticas empleadas.

Las principales fuentes de entrada al medio son las aguas residuales urbanas, incluso tras su depuración, que aportan la carga consumida por la ciudadanía y la aplicación de purines como fertilizantes en la agricultura, donde se concentran los antibióticos de uso veterinario administrados al ganado.

La entrada al subsuelo depende de la interacción entre ríos y acuíferos, de la distribución de fertilización según cultivos y de las características hidrogeológicas de cada sistema. Sus concentraciones, además, fluctúan en el tiempo en función de la estacionalidad, las lluvias, la presión agrícola o la intensidad del consumo humano y veterinario.

El transporte subterráneo de antibióticos añade más incertidumbre, dado que es de tipo reactivo; es decir, los compuestos interactúan con el medio, se adsorben en el substrato poroso que forma el acuífero, se degradan por procesos químicos o microbiológicos y generan metabolitos intermedios que pueden ser aún más tóxicos.

Esta dinámica hace que cada contaminante y cada acuífero interaccionen de forma distinta, lo que complica cualquier predicción sobre su presencia.

Un mosaico de posibilidades

Mientras tanto, la legislación avanza lentamente. La Unión Europea ha incorporado algunos antibióticos en listas de vigilancia que fomentan la monitorización de determinados contaminantes emergentes en el medio hídrico.

Sin embargo, estas iniciativas se enfocan únicamente en aguas superficiales. Además, todavía no existe un marco normativo sólido que establezca límites claros y protocolos sistemáticos tanto para aguas superficiales como para las subterráneas.

Esta ausencia dificulta comparar resultados entre estudios y adoptar medidas correctoras. De ahí la necesidad de investigaciones de campo a escala regional, que describan la migración de contaminantes en condiciones reales, evalúen procesos de transporte y distribución temporal y permitan medir su impacto real.

A la falta de conocimiento del problema, se añade la complejidad en su gestión. En el caso del consumo humano, las primeras evidencias demuestran que cada pozo presenta características particulares. La idiosincrasia hidrogeológica de cada captación determina su vulnerabilidad: la distancia a fuentes de contaminación, la geología del entorno y el régimen de explotación hacen que en un mismo acuífero las concentraciones de antibióticos varíen entre pozos.

No basta con criterios generales: se necesitan controles específicos, sobre todo, en captaciones de abastecimiento. La preocupación no debe limitarse al agua de consumo, aunque sea la prioridad, sino extenderse también al medio natural, donde los antibióticos alteran comunidades microbianas y organismos esenciales para el equilibrio ecológico.

Necesitamos seguimiento urgente

Los expertos coinciden en que la gestión pasa por reforzar la monitorización, aunque no existan regulaciones explícitas para todos los compuestos. Un modelo razonable consistiría en establecer un sistema mixto: por un lado, un screening general anual que permita detectar una amplia gama de compuestos emergentes; por otro, campañas específicas más frecuentes, cada cuatro meses, centradas en los antibióticos más habituales, o por criterios de toxicidad, y destinadas a monitorizar el medio hidrogeológico per se.

Este enfoque reconoce que no siempre se detectan los mismos compuestos y que los patrones de presencia cambian según el año, el territorio o la presión de uso. Así se ha observado en campañas de muestreo continuado en acuíferos del Baix Fluvià, Baix Ter y Onyar, en Cataluña, entre otros.

La gestión de los contaminantes emergentes en aguas subterráneas, ilustrada aquí con el caso de los antibióticos, se perfila como un reto obligado para el próximo sexenio de aplicación de la Directiva Marco del Agua.

Garantizar agua segura para la población y proteger la integridad de los ecosistemas subterráneos es esencial para frenar la expansión de resistencias que comprometen la eficacia futura de estos fármacos.

The Conversation

Este articula se enmarca en el proyecto de investigación EC-FATE financiado per Programa estatal de I+D+I Proyectos de Generación de Conocimiento 2022, PID2022-139911OB-C42.

Meritxell Gros Calvo y Nonito Ros Berja no reciben salarios, ni ejercen labores de consultoría, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del puesto académico citado.

ref. Antibióticos en el agua subterránea: cómo frenar este contaminante emergente – https://theconversation.com/antibioticos-en-el-agua-subterranea-como-frenar-este-contaminante-emergente-265497

Police attend 7370 fewer mental health calls in a year after changes

Source: Radio New Zealand

Mike Johnson, Assistant Commissioner Southern Districts and Assets and Capability, speaks at the launch of the Community Beat Teams in Christchurch on 18 July 2024.

Police Assistant Commissioner Mike Johnson. Photo: Nathan Mckinnon

Police attended 7370 fewer mental health-related requests in the year to June, a result of the deliberate plan to wind back on responding to calls for help.

The department expects to respond to even fewer calls this year as it enters phase three of that plan.

Under phase three, which kicked off on Monday:

  • Non-emergency mental health-related requests will be assessed against updated guidance to determine if police assistance is required. This includes requests for assistance under legislation, requests for assistance from in-patient mental health units and other requests from mental health services to police;
  • Reports of missing persons with mental health concerns (including those who have left mental health facilities and services or EDs) will be assessed against updated guidance to determine the appropriate police involvement.

The phased approach began a year ago and has so far involved police limiting the time spent with someone in an emergency department, raising the threshold for transport of someone with a mental illness, and tightening rules around where mental health assessments can take place.

Police maintain they will attend calls if there has been an offence committed or if there is a risk to life or safety.

Police Assistant Commissioner Mike Johnson told Nine to Noon they were comfortable with the roll-out of phases one and two and were now ready to move to the next level.

Health NZ director of specialist mental health and addiction Karla Bergquist said mental health practitioners in particular were being given much clearer guidance about when it is appropriate to seek police assistance.

“The other thing that has been happening in the background as we prepare for this phase is making that much more consistent across the country and helping our staff to communicate what’s needed very clearly to police so that they can make good decisions about their involvement.”

But while police were rolling back their attendance, they would still respond when situations met their updated guidelines.

Johnson said on the first day of the phase three roll-out they had an example of a non-urgent request for transport which was granted.

“We had a request in Gore down south on Monday where mental health services reached out for a transport. We did an assessment and sent some police staff to assist.”

Johnson said the process for responding when people were missing with mental health concerns had been streamlined and training for both police and health staff updated.

“We want to make sure that where it’s required we will absolutely get our police staff there, but that’s not in all cases.”

The fourth and final phase, which Johnson said was scheduled for early next year, would see 15-minute ED handovers, and police lifting the threshold for welfare checks where there is not believed to be a risk of criminality or safety.

In emergency situations both the public and health practitioners were still advised to call 111.

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– Published by EveningReport.nz and AsiaPacificReport.nz, see: MIL OSI in partnership with Radio New Zealand

More than a million Syrian refugees returning home to an uncertain future

Source: Radio New Zealand

People walk down a street at the Zaatari camp for Syrian refugees, near the Jordanian city of Mafraq, about 80Km north of the capital Amman on January 13, 2025. Syrians living in the Zaatari camp in Jordan, the largest Syrian refugee camp in the world, are hesitant to return to their country about a month and a half after the fall of Bashar al-Assad’s rule, due to the stability they found there throughout the years of conflict. (Photo by Khalil MAZRAAWI / AFP)

People walk down a street at the Zaatari camp for Syrian refugees, near the Jordanian city of Mafraq, about 80Km north of the capital Amman on January 13, 2025. Photo: AFP / KHALIL MAZRAAWI

It is estimated that more than a million Syrian refugees have returned home since the fall of the Assad regime nearly a year ago.

For many it has been a difficult decision to leave life in refugee camps and return to the unknown, a country badly scarred by war.

Aotearoa NZ chairperson for the United Nations High Commissioner for Refugees (UNHCR), Tim Mahood, is just back from one such camp, the Zaatari refugee camp in Jordan.

He told RNZ’s World Watch that while many Syrians have left, the situation in the camp for those remaining is extremely difficult.

Mahood said the Zaatari camp’s population is down to 45,000 from 55,000, but there is just one doctor at any given time.

”If that doctor has to transport someone to the local hospital, then there’s just no doctor on duty.”

He said the situation is quite dire.

“But the one thing that struck me is how positive everyone is there.”

Mahood said those who have returned to Syria, or are thinking about it, face serious issues.

Aotearoa NZ chairperson for the United Nations High Commissioner for Refugees (UNHCR), Tim Mahood, at the Zaatari refugee camp in Jordan.

Tim Mahood at the Zaatari refugee camp in Jordan. Photo: Supplied / Aotearoa NZ for UNHCR

“It depends on who you believe. Syria is now apparently stable so people can go home, but there’s been a civil war raging there for over a decade. There are large parts of it that have been absolutely destroyed and large swathes of the country resemble Gaza.

“So people going back there are going back to potentially no home.”

Mahood said buildings have been destroyed, so as well as no home, they are facing no services, education and an uncertain future.

He said most of the Syrian refugees want to go home, but there is not a lot of infrastructure there.

If they decide to go, it is a one way ticket and UNHCR supports their transition home.

“The problem is that if they go home they find that their family is struggling and effectively they have no home to go to.”

Mahood said once the refugees go home they lose their refugee status and they cannot come back.

“It’s a catch-22. Do you go in circumstances or do you stay and have perpetually this sinking lid of support available within Jordan?”

Mahood said even with less funding for UNHCR, much can still be done for the refugees.

“There are people around the world who really need your help and are so much worse off than people in New Zealand.”

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– Published by EveningReport.nz and AsiaPacificReport.nz, see: MIL OSI in partnership with Radio New Zealand

Des hivers plus doux, des parasites plus présents : l’orignal est-il en péril face à la tique d’hiver ?

Source: The Conversation – in French – By Steeve Côté, professeur d’écologie animale, Université Laval

Alors que les changements climatiques modifient profondément les écosystèmes nord-américains, un petit parasite cause de grands ravages : la tique d’hiver. Cette tique, désormais plus présente suite aux conditions environnementales plus clémentes, affecte lourdement la survie hivernale des jeunes orignaux dans l’est du Canada.

Les changements climatiques permettent à des espèces comme la tique d’hiver, un parasite externe qui se nourrit du sang des grands cervidés, d’étendre leur présence vers de nouvelles régions. Jadis plus rare dans l’est du Canada, elle y est désormais bien implantée et cause des mortalités élevées, surtout chez les jeunes orignaux.

La tique d’hiver complète l’entièreté de son cycle de vie en infestant un seul hôte. Outre l’orignal, on peut la retrouver sur d’autres cervidés comme le cerf de Virginie et le caribou sur lesquels elle a peu d’effet.

Les larves de tiques se retrouvent sur la couche de feuilles mortes au sol durant l’été. À l’automne, elles se mettent en quête d’un hôte auquel elles s’accrochent au passage. Une fois sur l’hôte, elles se nourrissent de sang pour se développer jusqu’au stade adulte. L’accouplement des adultes a lieu sur l’hôte. C’est vers la fin de l’hiver que les femelles consomment la plus grande quantité de sang en vue de la reproduction. Une fois engorgées de sang, les femelles se détachent de l’hôte et pondent leurs œufs dans la litière végétale au sol.

Notre équipe de recherche tente de comprendre les liens entre la tique d’hiver, les orignaux et les conditions environnementales afin de mieux prédire l’évolution de ces relations en fonction des conditions climatiques anticipées. Notre approche repose sur la capture et le suivi de jeunes orignaux dans cinq populations. Celles-ci s’étendent du sud du Nouveau-Brunswick jusqu’au nord du fleuve Saint-Laurent. Nous avons concentré nos efforts sur les orignaux âgés de 8 à 13 mois. Leurs faibles réserves de graisse, leur métabolisme rapide et leur forte charge de tiques les rendent plus vulnérables.

Un protocole rigoureux pour évaluer l’impact

Lors de chacune des trois années de notre étude (2020, 2022 et 2023), nous avons capturé une vingtaine de jeunes orignaux dans chacune des cinq populations étudiées. En plus de munir chaque orignal d’un collier GPS, nous avons réduit la charge (ou le nombre) de tiques de la moitié des individus à l’aide de produits acaricides.

Ceci nous a permis de comparer le comportement et la survie hivernale d’animaux plus ou moins infestés, mais vivant dans un même environnement. La fin de l’hiver est une période critique pour la survie des orignaux en raison de l’épuisement de leurs réserves énergétiques. C’est également à ce moment que les tiques consomment la plus grande quantité de sang et que leurs effets sur la condition et la survie des orignaux sont les plus manifestes.

Notre expérience sur un total de 280 veaux nous a permis de déterminer que la tique d’hiver a été responsable de la majorité des 67 mortalités hivernales comptabilisées et que la plupart de ces mortalités ne seraient pas survenues en absence de tiques. Les orignaux traités à la capture avec un acaricide, et donc peu infestés ensuite, présentaient un risque de mortalité environ 94 % plus faible (9 individus morts sur 135) que les individus non traités ayant des charges de tiques naturelles (58 individus morts sur 145).

De plus, la charge de tiques à la capture augmentait la variation des indicateurs dans le sang des orignaux non traités. En complément, le risque de mortalité était plus élevé dans les régions où le loup, principal prédateur de l’orignal, était présent, alors que la masse des orignaux à la capture diminuait le risque de mortalité. Finalement, la survie des jeunes mâles était généralement plus faible que celle des femelles du même âge.

Les orignaux sont plus affectés par la tique d’hiver que les autres grands cervidés. Ce constat s’explique par une cohabitation encore récente entre la tique et l’orignal. L’expansion du parasite vers le nord, favorisée par les changements climatiques, a créé des conditions printanières plus propices à sa reproduction.


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Cette récente cohabitation n’a pas permis à l’orignal de développer les mécanismes lui permettant de se débarrasser du parasite. D’autres espèces, comme le cerf de Virginie, cohabitent depuis plus longtemps avec la tique et ont développé des comportements pour s’en débarrasser avant qu’elle ne les affaiblisse.

Mieux prévoir pour mieux gérer

Néanmoins, l’effet à long terme des changements climatiques sur la tique demeure incertain. En effet, la fonte plus hâtive et l’arrivée plus tardive de la neige favorisent la survie des tiques et augmentent leurs chances de trouver un hôte. Ces deux conditions augmentent donc les probabilités que la tique puisse trouver un hôte et se reproduire. Toutefois, les étés chauds et secs comme celui de 2025 sont néfastes pour la tique, car un faible taux d’humidité réduit la survie des œufs.




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Les mesures de gestion permettant de diminuer l’abondance de la tique d’hiver sont limitées. Comme une tique doit infester un orignal pour se reproduire, l’abondance des deux espèces est étroitement liée. Ainsi, une réduction de la densité des populations d’orignaux est une avenue à considérer dans les régions problématiques afin de limiter la propagation des tiques. Autrement, un aménagement forestier visant à modifier la température et l’humidité du sol pourrait également influencer la survie et l’abondance des tiques.

Nos travaux en cours visent à comprendre comment la structure de la forêt influence la présence de tiques et à identifier des pratiques d’aménagement susceptibles de limiter leur survie. Nous développons également un modèle permettant de prédire les infestations de tiques à partir de différents facteurs liés à l’environnement. Ces modèles permettront de mieux prévoir l’impact des infestations sur les orignaux et d’ajuster la façon de gérer la forêt et les populations d’orignaux.

La Conversation Canada

Steeve Côté est professeur titulaire au Département de biologie à la Faculté des sciences et de génie de l’Université Laval. Il dirige Caribou Ungava et est membre du Centre d’études nordiques. Il a reçu des financements de recherche de plusieurs organismes gouvernementaux en partenariat avec des industries.

Christian Dussault est membre du Ministère de l’Environnement, de la Lutte contre les changements climatique, de la Faune et des Parcs du Québec. Mes travaux de recherche sont en partie fincancés par le Gouvernement du Québec.

Jean-Pierre Tremblay est professeur titulaire au Département de biologie à la Faculté des sciences et de génie de l’Université Laval. Il est membre du Centre d’étude de la forêt et du Centre d’études nordiques. Il a reçu des financements de du Conseil de la recherche en sciences naturelles et en génie du Canada et de partenaires de l’industrie, d’organisations para-gouvernementales et d’organismes sans but lucratif.

Julien H. Richard est membre du Centre d’études Nordique et du Centre d’étude de la forêt, son salaire est entièrement couvert par des financements de recherche de plusieurs organismes gouvernementaux en partenariat avec des industries.

ref. Des hivers plus doux, des parasites plus présents : l’orignal est-il en péril face à la tique d’hiver ? – https://theconversation.com/des-hivers-plus-doux-des-parasites-plus-presents-lorignal-est-il-en-peril-face-a-la-tique-dhiver-256019

Why MAGA is obsessed with Epstein − and why the files are unlikely to dent loyalty to Trump

Source: The Conversation – USA – By Alex Hinton, Distinguished Professor of Anthropology; Director, Center for the Study of Genocide and Human Rights, Rutgers University – Newark

MAGA hats are placed on a table at an election night party in West Palm Beach, Fla., on Nov. 5, 2024. Ricky Carioti/The Washington Post via Getty Images

With the latest shift by President Donald Trump on releasing the Epstein files held by the U.S. Department of Justice – he’s now for it after being against it after being for it – the MAGA base may finally get to view the documents it’s long wanted to see. On the afternoon of Nov. 18, 2025, the House voted overwhelmingly to seek release of the files, with only one Republican voting against the measure. The Conversation’s politics editor, Naomi Schalit, talked with scholar Alex Hinton, who has studied MAGA for years, about Make America Great Again Republicans’ sustained interest in the case of accused child sex trafficker Jeffrey Epstein. Hinton explains how MAGA’s interest in the case fits into what he knows about the group of die-hard Trump supporters.

Naomi Schalit: You are an expert on MAGA. How do you learn what you know about MAGA?

Alex Hinton: I’m a cultural anthropologist, and what we do is field work. We go where the people we’re studying live, act, talk. We observe and sort of hang out and see what happens. We listen and then we unpack themes. We try and understand the meaning systems that undergird whatever group we’re studying. And then, of course, there’s interviewing.

A man in a suit with a crowd behind him stands at a microphone-covered lectern that has a sign 'EPSTEIN FILES TRANSPARENCY ACT' written on it.
U.S. Rep. Thomas Massie, a Texas Republican, speaks at a press conference alongside alleged victims of Jeffrey Epstein at the U.S. Capitol on Sept. 3, 2025.
Bryan Dozier/Middle East Images via AFP, Getty Images

It appears that MAGA, Trump’s core supporters, are very concerned about various aspects of the Epstein story, including the release of documents that are in the possession of the U.S. government. Are they, in fact, concerned about this?

The answer is yes, but there’s also a sort of “no” implicit, too. We need to back up and think, first of all, what is MAGA.

I think of it as what we call in anthropology a nativist movement, a foregrounding of the people in the land. And this is where you get America First discourse. It’s also xenophobic, meaning that there’s a fear of outsiders, invaders coming in. It’s populist, so it’s something that’s sort of for the people.

Tucker Carlson interviewed Marjorie Taylor Greene, and he said, “I’m going to go over the five pillars of MAGA.” Those were America First, this is absolutely central. Borders was the second. You’ve got to secure the borders. The third was globalist antipathy, or a recognition that globalization has failed. Another one was free speech, and another one he mentioned was no more foreign wars. And I would add into that an emphasis on “we the people” versus elites.

Each of those is interwoven with a key dynamic to MAGA, which is conspiracy theory. And those conspiracy theories are usually anti-elite, going back to we the people.

If you look at Epstein, he’s where many of the conspiracy theories converge: Stop the Steal, The Big Lie, lawfare, deep state, replacement theory. Epstein kind of hits all of these, that there’s this elite cabal that’s orchestrating things that ultimately are against the interests of we the people, with a sort of antisemitic strain to this. And in particular, if we go back to Pizzagate in 2016, this conspiracy theory that there were these Democratic elitists who were, you know, demonic forces who were sex trafficking, and lo and behold, here’s Epstein doing precisely that.

There’s kind of a bucket of these things, and Epstein is more in it than not in it?

He’s all over it. He’s been there, you know, from the beginning, because he’s elite and they believe he’s doing sex trafficking. And then there’s a suspicion of the deep state, of the government, and this means cover-ups. What was MAGA promised? Trump said, we’re going to give you the goods, right? Kash Patel, Pam Bondi, everyone said we’re going to tell you this stuff. And it sure smacks of a cover-up, if you just look at it.

But the bottom line is there’s a realization among many people in MAGA that you’ve got to stay with Trump. It’s too much to say there is no MAGA without Trump. There’s certainly no Trumpism without Trump, but MAGA without Trump would be like the tea party. It’ll just sort of fade away without Trump.

People in MAGA are supporting Trump more than more mainstream Republicans on this. So I don’t think there’s going to be a break over this, but it certainly adds strain. And you can see in the current moment that Trump is under some strain.

A blond woman in a red hat speaks at a microphone while a man in a suit stands behind her, with American flags behind him.
President Donald Trump and U.S. Rep. Marjorie Taylor Greene, a longtime supporter, have split over the Epstein files release.
Elijah Nouvelage/AFP Getty Images

The break that we are seeing is Trump breaking with one of his leading MAGA supporters, Marjorie Taylor Greene, not the MAGA supporter breaking with Trump.

With Greene, sometimes it’s like a yo-yo in a relationship with Trump. You fall apart, you have tension, and then you sort of get back. Elon Musk was a little bit like that. You have this breakup, and now she’s sort of backtracking like Elon Musk did. I don’t think what is happening is indicative of a larger fracturing that’s going to take place with MAGA.

It seems that Trump did his about-face on releasing the documents so that MAGA doesn’t have to break with him.

It’s absolutely true. He’s incredible at taking any story and turning it in his direction. He’s sort of like a chess player, unless he blurts something out. He’s a couple of moves ahead of wherever, whatever’s running, and so in a way we’re always behind, and he knows where we are. It’s incredible that he’s able to do this.

There’s one other thing about MAGA. I think of it as “don’t cross the boss.” It’s this sort of overzealous love of Trump that has to be expressed, and literally no one ever crosses the boss in these contexts. You toe the line, and if you go against the line, you know what happened to Marjorie Taylor Greene, there’s the threat Trump is going to disown you. You’re going to get primaried.

Trump has probably made a brilliant strategic move, which is suddenly to say, “I’m all for releasing it. It’s actually the Democrats who are these evil elites, and now we’re going to investigate Bill Clinton and all these other Democrats.” He takes over the narrative, he knows how to do it, and it’s intentional. Whoever says Trump is not charismatic, he doesn’t make sense – Trump is highly charismatic. He can move a crowd. He knows what he’s doing. Never underestimate him.

Does MAGA care about girls who were sexually abused?

There is concern, you know, especially among the devout Christians in MAGA, for whom sex trafficking is a huge issue.

I think if you look at sort of notions of Christian morality, it also goes to notions of sort of innocence, being afflicted by demonic forces. And it’s an attack on we the people by those elites; it’s a violation of rights. I mean, who isn’t horrified by the idea of sex trafficking? But again, especially in the Christian circles, this is a huge issue.

The Conversation

Alex Hinton receives funding from the Rutgers-Newark Sheila Y. Oliver Center for Politics and Race in America, Rutgers Research Council, and Henry Frank Guggenheim Foundation.

ref. Why MAGA is obsessed with Epstein − and why the files are unlikely to dent loyalty to Trump – https://theconversation.com/why-maga-is-obsessed-with-epstein-and-why-the-files-are-unlikely-to-dent-loyalty-to-trump-270109

Clay Higgins: The sole Republican who voted ‘no’ to releasing the Epstein files

Source: Radio New Zealand

US Representative Clay Higgins speaks as Homeland Security Secretary Alejandro Mayorkas testifies at a Fiscal Year 2025 budget hearing at Capitol Hill in Washington, DC on April 16, 2024. (Photo by Julia Nikhinson / AFP)

US Represenative Clay Higgins, Republican of Louisiana Photo: JULIA NIKHINSON

Representative Clay Higgins, Republican of Louisiana, was the sole no vote against releasing government records on sex offender Jeffrey Epstein.

It comes after President Donald Trump changed his position, after months of opposition to opening the case file tied to one of the US’ most notorious scandals.

“I’m a vote against,” Higgins earlier told CNN.

“My understanding and I’ve looked into it extensively is that the president didn’t like that guy, he had no friendly relationships with him. You can’t control who takes a picture with you,” he said.

In a post on X, Higgins further explained his vote, saying he has “been a principled “NO” on this from the beginning. What was wrong with this bil three months ago is still wrong today”.

“If enacted in its current form, this type of broad reveal of criminal investigative files, released to a rabid media, will absolutely result in innocent people being hurt. Not by my vote.”

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How the Nintendo Wii’s remote control changed gaming – one strike at a time

Source: Radio New Zealand

With a television remote-style controller that tracked the motion of a player’s hands in real time, the Nintendo Wii was unlike any console before it.

Designed to get players moving their body, players could swing a virtual tennis racket or bowl a strike — and its simple controls meant anyone could pick it up.

Competing with Sony’s PlayStation 3 and Microsoft’s Xbox 360, the Wii — released on this day in 2006 — was never a powerhouse when it came to graphics, but the cultural impacts were incredibly broad, selling 101 million consoles over its lifetime.

The Wii Sports game was included with every console sold in Australia.

The Wii Sports game was included with every console sold in Australia.

Nintendo

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