¿Cuánto peso puede aguantar una hiedra?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Carlos M Vicient Sánchez, Investigador del CSIC, Centro de Investigación en Agrigenómica (CRAG, CSIC-IRTA-UAB-UB) en el grupo de investigación “Estructura y evolución de los genomas de las plantas”., Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)

Existen distintas variedad de hiedra que trepan por muros y pueden vivir hasta 500 años. Freepik., CC BY

Imagine a un ser vivo que puede vivir 500 años, alcanzar 30 metros de altura (un edificio de 10 plantas) y pesar varias toneladas. Así es la hiedra, una planta originaria de Europa, el norte de África y Asia occidental que puede crecer tapizando el suelo o trepando a árboles, paredes o cercas.

La presencia de hiedras cubriendo paredes de edificios antiguos no es inusual. Algunos ejemplos son los muros del Castillo de Windsor (400 años), la Universidad de Princeton (160 años) o el edificio New Court en Cambridge (180 años). Esta última tiene 10 metros de alto y 60 metros de ancho y, considerando que el peso de la hiedra madura es de unos 20 kg por m², se puede calcular que pesa unas 12 toneladas, sin contar las raíces.

Cuestión de peso

Este peso tiene implicaciones en la capacidad de aguante del soporte, especialmente si se trata de verjas o cercos, pero también plantea preguntas respecto a cómo una planta de hiedra puede mantener su propio peso agarrándose a una pared o a un árbol.

No se han hecho demasiados ensayos sobre la resistencia de los tallos de hiedra, que dependerá de su edad y diámetro. Según mi propia experiencia, un tallo maduro de no más de 2 cm de diámetro puede llegar a soportar 100 kg.

La clave está en las raíces adventicias que sujetan la planta a la pared o al árbol y pueden soportar una fuerza de unos 1 200 kilos por centímetro cuadrado. ¿Cómo hacen estas raíces adventicias para sujetarse?

Mecanismos de sujección

Darwin con siete años, en 1816.
Ellen Sarples / Wikimedia Commons., CC BY

Como describió Charles Darwin en un artículo publicado en 1865 en el Boletín de la Sociedad Linneana de Londres y, posteriormente, en 1875, en un libro titulado Los movimientos y hábitos de las plantas trepadoras, existen básicamente dos tipos de mecanismos por los que las plantas se enganchan a sus soportes: mecánicos y químicos.

El principal proceso mecánico se basa en el uso de zarcillos, que son tallos u hojas modificadas que crecen enrollándose en el soporte, como ocurre en las habas o los guisantes.

Zarcillo de una viña.
John Sullivan / Wikimedia Commons., CC BY

Un segundo proceso mecánico utiliza una especie de zarcillos, pero mucho más cortos, en forma de gancho. Estos ganchos se introducen en las grietas y, luego, se ensanchan, quedando fijos. Es el mecanismo que usan las raíces de la hiedra para anclarse inicialmente al soporte. Pero la historia no acaba aquí.

Pegamento más potente que el del mejillón

Darwin observó como las radículas jóvenes –la primera parte de una planta que emerge de la semilla en el proceso de germinación– emiten un líquido transparente cuando son presionadas contra un vidrio. Este líquido ligeramente viscoso no se evapora y es capaz de unirse a granos de arena.

Además, cuando las radículas se dejan en contacto con algo sólido entre diez y quince días acaban emitiendo un líquido mucho más viscoso y adherente. Es decir, que las puntas de las raíces adventicias de la hiedra emiten un pegamento que las une al sustrato.

Posteriormente, ya en el siglo XXI, se determinó que este pegamento está formado por una mezcla de glicoproteínas. Se emite en forma de nanopartículas mil veces más pequeñas que un grano de arena (entre 50 y 80 nanómetros), lo que le permite interactuar de manera muy íntima con las superficies a las que se acaba adhiriendo y lo convierte en uno de los pegamentos naturales más poderosos que existen. Por ejemplo, es 100 veces más potente que el adhesivo secretado por los mejillones.

Cada una de las radículas no tiene más de un milímetro de diámetro, pero como existen decenas de ellas por centímetro de tallo, al final la capacidad de adhesión es muy alta, suficiente para soportar el gran peso de la planta.

Posibles aplicaciones prácticas

Curiosamente, estas nanopartículas absorben los rayos ultravioleta (UV). Los protectores solares comerciales ya contienen nanopartículas que bloquean los rayos UV y protegen contra las quemaduras. El problema es que son metálicas, como el dióxido de titanio y el óxido de zinc.

Según estudios recientes, las nanopartículas de hiedra podrían revelarse como una alternativa: han demostrado ser resistentes al agua, bloquean la radiación UV cuatro veces más que las metálicas y se descomponen naturalmente por las enzimas de la piel.

Quizás, dentro de un tiempo, aparezcan protectores solares obtenidos de la hiedra. Falta ver si no son tóxicas para las células vivas, que siempre es la parte más complicada del proceso de comercialización. También se está explorando su posible aplicación como superpegamento quirúrgico para sellar heridas.

Citando un fragmento de El origen de las especies, de Darwin, “en el futuro, veo más campos abiertos para otras investigaciones interesantes”. Aunque también sería aplicable una frase atribuída a Darwin por el zoólogo Edwin Ray Lankester: “Me encantan los experimentos tontos. Siempre los estoy haciendo”.

The Conversation

Carlos M Vicient Sánchez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. ¿Cuánto peso puede aguantar una hiedra? – https://theconversation.com/cuanto-peso-puede-aguantar-una-hiedra-270197

Lola Flores, pionera del ‘crowdfunding’: qué hay detrás del éxito de este modelo de financiación

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Pau Sendra Pons, Profesor de Contabilidad, Universitat de València

Lola Flores, durante una actuación en Televisión Española. RTVE

En 1987, Lola Flores, La Faraona, se aventuró a dirigirse al pueblo español con una frase que se haría célebre: “Si una peseta diera cada español, no a mí, a donde tienen que darla, quizás saldría de la deuda”. La cantante de Ay pena, penita, pena y La Zarzamora tenía por entonces una enorme deuda con Hacienda por no haber presentado la declaración de la renta entre 1982 y 1985. Así se convirtió en precursora del micromecenazgo (crowdfunding) en España.

Emulando los numerosos proyectos financiados a lo largo de los siglos mediante aportaciones ciudadanas, Lola Flores hizo lo propio con su espontánea petición: pedir una peseta a un gran número de potenciales financiadores, apelando a la conexión profunda, casi íntima, entre la artista y sus seguidores.

Lola Flores en 1987, pidiendo la colaboración de los españoles ante sus problemas con Hacienda. Fuente: YouTube.

La cantante resumió en una sola frase los grandes principios que confluyen en la financiación alternativa a través del micromecenazgo:

  1. La solicitud de pequeñas cantidades a un número amplio de personas. Esto permite reducir el riesgo individual que cada una de ellas asume.

  2. La construcción de un relato atractivo, que apela a la emotividad y a la creencia de que una persona o un equipo merece nuestro apoyo, incentiva las contribuciones.

¿Qué es el ‘crowdfunding’?

El crowdfunding consiste en que una persona o colectivo que desea llevar a cabo un proyecto de voluntariado, emprendimiento o innovación solicita pequeñas sumas de dinero a la sociedad mediante campañas difundidas generalmente a través de la web. A cambio, puede ofrecer distintos tipos de recompensa:

  • Una recompensa moral, basada en el simple estímulo positivo de apoyar una causa justa.

  • Una recompensa tangible, en forma de unidades de producto o regalos corporativos.

  • Una participación en la empresa resultante del proyecto (en el caso del crowdfunding de capital) o un interés financiero (crowdfunding de préstamo).

Todo esto contribuye a generar una comunidad sin fronteras, formada por personas que colaboran activamente en la definición y el éxito del proyecto empresarial o de la causa filantrópica.

¿Qué hay detrás del éxito del ‘crowdfunding’?

La respuesta no es una receta única. Se deben analizar diversos factores (entre otros, la relevancia del diseño visual y narrativo de las campañas). No obstante, hay un aspecto que ha ganado protagonismo: el inversor ancla. Si un inversor respalda un proyecto con una cantidad significativa de dinero y anima a otros a hacer lo mismo –con un mensaje convincente y apoyado en su bagaje profesional–, muchas personas tenderán a seguir su recomendación.

Dos razones explican fácilmente este comportamiento: si el inversor ancla aporta su dinero para respaldar un proyecto, su compromiso financiero funciona como una señal de que anticipa su éxito. Algo similar ocurre cuando invierte su reputación profesional en favor del proyecto.




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Emotividad, un factor clave

A pesar de que existen diversos tipos de crowdfunding según la recompensa que reciben los contribuyentes, la emotividad y la conexión con el promotor de la iniciativa han demostrado ser clave para el éxito del proyecto.

Ese fue el recurso central que empleó Lola Flores en su llamamiento. La cantante continuaba su mítico discurso con estas palabras: “Y después yo, no sé, me iría al estadio con todos los que han dado esa peseta, o esas cien pesetas, para tomarme una copa con ellos y llorar de alegría”, ofreciendo así un beneficio tangible (la copa), pero, más importante aún, la recompensa intangible de llorar de alegría junto a la mismísima Faraona.

Una de las claves para el éxito de las campañas de crowdfunding es aplicar la dosis justa de emotividad en el discurso para apelar a los sentimientos de quienes financian el proyecto y luego recompensar su esfuerzo.




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Una herramienta accesible

El crowdfunding está al alcance de todos. Solo se necesita tener conexión a internet, un proyecto empresarial o social atractivo, un discurso persuasivo y, de ser posible, un inversor ancla. Este último facilitará que el público general, a menudo con poca información relevante para formarse una opinión sobre la viabilidad del proyecto, se decida a invertir en el proyecto.

Según datos de la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA), el crowdfunding es una alternativa más que útil para el talento emprendedor y asociativo que, con suerte y mejor resultado que La Faraona, puede ver en esta modalidad de financiación una opción menos costosa y arriesgada que las alternativas tradicionales.

The Conversation

Pau Sendra Pons no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Lola Flores, pionera del ‘crowdfunding’: qué hay detrás del éxito de este modelo de financiación – https://theconversation.com/lola-flores-pionera-del-crowdfunding-que-hay-detras-del-exito-de-este-modelo-de-financiacion-271434

Por qué los actuales bosques españoles son en realidad jardines

Source: The Conversation – (in Spanish) – By David Casado-Neira, Titular de universidad de sociología, Universidade de Vigo

Bosque de pinos en la Sierra Guadarrama (Madrid, España). Quintanilla/Shutterstock

Ante la amenaza del cambio climático, el bosque es un medio para amortiguar sus efectos. Por ejemplo, absorben dióxido de carbono de la atmósfera y participan en el ciclo del agua que asegura las precipitaciones. Pero en situaciones de altas temperaturas y sequía, como las provocadas por el calentamiento global, es más fácil que los bosques ardan.

Los incendios forestales tienen un gran impacto a tres niveles. Por un lado, en los propios ecosistemas. Por otro, en la población que vive en las zonas devastadas. Y, por último, suponen costes económicos en términos de prevención, control del incendio y regeneración posterior, así como los debidos a su impacto en la salud y el clima.

La concepción alemana del bosque

El bosque encarna, más que otro paisaje, el ideal de la naturaleza. Una idea que le debemos al Romanticismo alemán y a la formación de los primeros ingenieros forestales españoles en este país en el siglo XIX, quienes sentaron las bases de la primera Escuela de Montes en 1848. Se importó de esta forma un modelo de formación, y también una manera de entender la naturaleza en la que la masa arbolada ocupa un lugar central como fuente de vida, riqueza y valor cultural. Allí se habla de Wirtschaftswald o Nutzwald (bosque en producción o bosque útil).

Los bosques comenzaron a verse como un recurso industrial y de intervención en el territorio; como fuente, por ejemplo, de madera para la construcción, de combustible y de lucha contra la erosión y desertificación. Con el tiempo, el bosque se ha ido convirtiendo en un referente positivo, y hoy en día es difícil considerarlo en los términos negativos que pudo tener como lugar sombrío en el que acechaba el peligro (lobos, asaltantes o accidentes). Los incendios, los monocultivos, la deforestación y el estrés climático son sus enemigos actuales.

Hoy el bosque nos preocupa, pero no estuvo siempre ahí y no de la misma manera. Las masas arboladas, tal y como las conocemos, nacen de prácticas económicas que generan nuevos ecosistemas y paisajes. Es un producto histórico que, sin embargo, se sigue relacionando con la idea de una naturaleza primigenia a la que hay que volver, que hay que rescatar.

El bosque como fuente de madera

Hay un mito sobre el bosque en Hispania. Una historia recurrente nos cuenta que una ardilla podía cruzar la península de rama en rama, dicen que las crónicas de Estrabón del siglo I a.C. dan fe de ello. Pero sobre Iberia escribió que en una gran parte se compone de montañas, bosques y llanuras de suelo pobre con desigual reparto de agua. Y no hay atisbo de ninguna ardilla.




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En España, a partir del siglo XIX se inicia un proceso de transformación incesante del territorio que, tras diferentes iniciativas políticas, se acelerará a partir de 1957. El bosque se convierte en una razón de Estado para garantizar el autoabastecimiento de madera. En ese momento, se consolida un modelo forestal orientado a la producción industrial de madera. Desde los inicios de la ingeniería forestal, el bosque es sometido a un proceso de extensión. Como consecuencia, gran parte de los bosques actuales son en realidad cultivos destinados a ese fin.

Muchos ingenieros se dedicaron a diseñar parques forestales en los que se exponía una amplia variedad de árboles que podrían llegar a integrarse en el bosque ibérico: robles americanos, secuoyas, tulíperos, tsugas y ginkgos. Un monte antes despoblado se convertía en un pequeño “Disneyland” de idealización paisajística y en un área forestal de referencia. Eran enclaves en áreas dominadas por las plantaciones de pinos.

Tierra de pinos

La península ibérica pasó a ser una tierra de pinos. Las condiciones climáticas y del suelo le son favorables. El pino es, además, un árbol que se caracteriza por su rápido crecimiento, resistencia, valor económico y capacidad de generar nuevos espacios de vida, nuevos ecosistemas.

Hoy, la masa forestal adquiere una extensión y avance sin precedentes. Entre 1940 y 1987, el 77 % de los árboles plantados a través de las políticas forestales corresponden a variedades de pinos. Pero no solo los pinares, también hayedos, bosques de ribera, eucaliptales, tejedas y bosques de laurisilva son productos de nuestra capacidad de plantar y cuidar.

Un bosque de hayas con las hojas amarillas en la ribera de un río
Hayedo de Montejo, en Montejo de la Sierra (Madrid, España).
Jarmad78/Wikimedia Commons, CC BY-SA

Un producto de nuestra historia

El proceso de urbanización, el abandono rural y la irrupción de la agricultura industrial a partir del siglo pasado modifican el territorio. Y el bosque transforma el paisaje, cambia usos de la tierra y costumbres de sus habitantes.




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Basta con recurrir al archivo de fotografías antiguas o de los primeros pintores paisajistas para darnos cuenta de que adquiere un valor estético y social muy recientemente. Los bosques son hoy producto de nuestra historia. Antes, el territorio estaba definido más por cultivos agrícolas que por grandes masas forestales.

Desde el nacimiento de la ingeniería forestal se ha llevado a cabo una misión de forestación, población y generación, y no de reforestación, repoblación y regeneración. Bosques que se han ido creando desde cero.

Así, los bosques actuales son frágiles ecosistemas creados o intervenidos por el ser humano, y no formas originarias de naturaleza. Ahora la pregunta es si queremos cuidarlos como parques y jardines, o como meras plantaciones.

The Conversation

David Casado-Neira no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Por qué los actuales bosques españoles son en realidad jardines – https://theconversation.com/por-que-los-actuales-bosques-espanoles-son-en-realidad-jardines-263141

Ganar el gordo de Navidad es como encontrar un grano concreto de arroz en treinta platos de paella

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Francisco Pedroche Sánchez, Profesor Titular de Matemática Aplicada (Álgebra, Cálculo, Estadística, Ciencia de Datos). Institut de Matemàtica Multidisciplinària, Universitat Politècnica de València

Cola para adquirir lotería de Navidad en el local de Doña Manolita, en Madrid. Barcex /Wikimedia Commons., CC BY

¿Cuál es la probabilidad de ganar algo (incluido el reintegro) al jugar un décimo de la lotería de Navidad? Se suele decir que esta probabilidad es de un 15 %: los chatbots de consulta explican que esta cifra viene de hacer la división entre el número de premios, 15 304, y los cien mil números posibles (del 00000 al 99999).

Lo primero que me viene a la mente en estas ocasiones son películas del viejo oeste donde aparecen escenas de vaqueros, nativos americanos y caballos. A veces, hay caballos sin jinete y, a veces, hay caballos con dos jinetes. Pues con los números de la lotería pasa lo mismo: si asumimos que los caballos son los números y que los premios son los jinetes, visualizaremos que un mismo número puede acarrear más de un premio.

Por ejemplo, en el Sorteo Extraordinario de Navidad de 2024, el número 71340 fue premiado con la pedrea (salió en uno de los alambres de la tabla 8) y también fue premiado por coincidir con los dos números de la terminación del tercer premio –el 11840–. Además, se llevó el reintegro por coincidir con la terminación del gordo –el 72480–. Si estuviéramos hablando del número 72 440, también habría ganado el premio por coincidir con las centenas del gordo (números del 72 400 al 72 499, excluyendo el primer premio).

Cuchara sopera conteniendo 100 granos de arroz.
Paco Pedroche.

Caballos y jinetes

Como hay números con más de un premio, la cantidad de números susceptibles de ser agraciados con premio (o sea caballos que llevarán jinetes) es menor que el número de premios (número de jinetes). Por tanto, para calcular la probabilidad de que nos toque algo en el sorteo de Navidad no podemos simplemente dividir el número de premios entre los 100 000 números.

Un cálculo más aproximado a la probabilidad de ganar algo al jugar un décimo consiste en eliminar de los posibles premios aquellos números que seguro que obtienen, al menos, dos premios. Es decir, hay caballos con dos jinetes que son fácilmente identificables incluso antes de comenzar el sorteo. Estos números son los que aparecen en el programa de premios bajo el epígrafe: “999 premios de 1 000 euros cada uno para los billetes cuyas dos últimas cifras sean iguales y estén igualmente dispuestas que las del que obtenga el premio primero”.

La probabilidad es menor del 15%

En el sorteo de Navidad del año 2024, los 999 números agraciados con este premio fueron los números del tipo XXX80: el 00080, el 00180, hasta el 99 980. De este conjunto se excluye el propio gordo, el 72 480. Estos 999 números ganaron, además, el reintegro por coincidir con la última cifra (el 0, en este ejemplo). Todos esos caballos (números) llevan al menos dos jinetes (premios).

Por tanto, podemos afirmar que los números premiados con alguna cosa (incluyendo el reintegro) serán como mucho 15 304 menos 999, es decir 14 305. De esta manera, una medida más aproximada de la probabilidad de ganar algo en el sorteo del gordo es, como mucho, un 14,3 % (como ya afirmaba el catedrático José Manuel López, redondeando al 14 %).

Un grano de arroz en treinta platos de paella

Las IA de consulta aciertan al predecir la probabilidad de ganar el gordo, pues es un único número entre 100 000 posibles, con lo cual la probabilidad es de 0,00001 o, dado en porcentaje, de un 0,001 %. Además, una IA puede proporcionar una buena analogía para visualizar este número. Entre las que se suelen utilizar en la literatura, tengo preferencia por la propuesta hace años por el matemático y divulgador José Luis Muñoz, quien usaba granos de arroz. Claro, como valenciano que soy, voy a convertir esa analogía en platos de paella.

Para hacerse una idea de lo pequeños que son los granos de arroz típicos para hacer paella, cuente 100 granos y colóquelos en una cuchara sopera. Verá que queda mucho espacio disponible. Hagamos una estimación de lo que pesan cien mil granos de arroz. En los artículos científicos sobre la agronomía del arroz, se suele usar como medida de peso una unidad llamada PMG (peso de mil granos ).

Para nuestro propósito, vamos a considerar un tipo de arroz ligero con un PMG de 25 g, es decir mil granos de arroz pesan 25 gramos. Por tanto, cien mil granos pesan 2,5 kg. Según fuentes próximas (mi pareja), la ración típica de una paella valenciana es de unos 80 g por persona. Es decir, con 100 000 granos de arroz (2,5 kg) tenemos para unas 31,25 raciones de paella, que podemos aproximar como 30 a efectos de tener un número redondo. Así, podemos decir que ganar el gordo de Navidad es como adivinar dónde se encuentra un grano particular de arroz escondido entre 30 platos de paella.

The Conversation

Francisco Pedroche Sánchez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Ganar el gordo de Navidad es como encontrar un grano concreto de arroz en treinta platos de paella – https://theconversation.com/ganar-el-gordo-de-navidad-es-como-encontrar-un-grano-concreto-de-arroz-en-treinta-platos-de-paella-270895

Airbus : D’où vient la panne qui a conduit l’entreprise à immobiliser des milliers d’avions ?

Source: The Conversation – in French – By David Monniaux, Chercheur en informatique, Centre national de la recherche scientifique (CNRS), Université Grenoble Alpes (UGA)

Fin octobre, Airbus demande aux compagnies aériennes de maintenir au sol 6 000 A320, à la suite d’un incident survenu en vol. L’entreprise l’explique par une mise à jour logicielle qui serait plus sensible aux rayonnements cosmiques. Si ce genre de problèmes existe, ils sont cependant détectés immédiatement en temps normal.


Le 30 octobre dernier, un vol de Cancún vers le New Jersey de la compagnie JetBlue a rapidement chuté en plein vol, avant que les pilotes puissent rétablir sa trajectoire, au bout de quelques secondes. Après un atterrissage en urgence en Floride, quelques passagers ont reçu des soins. À la suite de cet incident, Airbus a dû changer en urgence un logiciel de pilotage dans 6000 appareils de la famille A320. On a évoqué une « perturbation par une particule isolée » et le rôle des éruptions solaires. Qu’en est-il ?

Le palliatif proposé par Airbus est de faire revenir la version de certains logiciels de pilotage à une version antérieure. Sur les forums spécialisés, on spécule sur les causes techniques de ce dysfonctionnement, sur d’éventuelles fonctionnalités ajoutées entre ces deux versions, qui seraient insuffisamment protégées contre les effets que des rayonnements cosmiques peuvent avoir dans les composants informatiques. Il vaut mieux, toutefois, attendre le rapport officiel de l’enquête sur l’incident. En attendant, nous pouvons revenir sur l’explication invoquée et en quoi elle peut surprendre.

Les rayons cosmiques, ennemis de nos systèmes électroniques

La Terre est en permanence bombardée par des particules venant de l’espace – du Soleil ou de corps plus lointains. La plupart de ces particules sont déviées par le champ magnétique terrestre, une autre partie est absorbée ou transformée par l’atmosphère, mais certaines d’entre elles peuvent atteindre la surface terrestre. Elles forment une partie de la radioactivité naturelle, et sont plus abondantes en périodes d’éruption solaire.

Ces particules arrivant de l’espace ont des effets variés. Dans les régions polaires, moins protégées par le champ magnétique terrestre, elles provoquent de magnifiques aurores dans le ciel de nuit. On leur attribue également les flashes lumineux que les astronautes perçoivent dans leurs yeux. Comme il s’agit de rayonnements ionisants, les particules reçues peuvent avoir des effets sur la santé. Ainsi, Thomas Pesquet, en six mois de séjour dans la station spatiale internationale, a bien dépassé le quota annuel maximum d’exposition aux radiations permis pour un travailleur français.

Les particules issues de l’espace peuvent provoquer des dysfonctionnements dans les circuits électroniques. Par exemple, dans les années 1990, des composants électroniques de puissance, notamment conçus pour des trains, grillaient pour des raisons mystérieuses. Pour trier parmi les diverses hypothèses envisagées, on a essayé ces composants à la surface et dans une mine de sel, sous 140 mètres de roche : les problèmes ne se produisaient pas dans la mine ! Une fois le problème identifié, on a pu concevoir des composants et des modes d’utilisation beaucoup moins vulnérables.

Qu’est-ce qu’une perturbation par une particule isolée ?

Il est plus courant que, plutôt que de griller un composant, les particules modifient une donnée qui y est stockée. Les ordinateurs retiennent les informations sous forme de 0 et de 1, et une particule peut provoquer le basculement d’un 0 en 1 ou l’inverse, ce qu’on appelle une « perturbation par une particule isolée », ou single event upset en anglais.

En 2003, dans la commune belge de Schaerbeek, une liste a obtenu lors d’une élection un excès de précisément 4 096 voix, ce qui correspond exactement au basculement d’un 0 en 1 à l’intérieur d’un nombre écrit en binaire. Un tel basculement s’expliquerait par un single event upset.

Bien évidemment, et notamment pour les applications aérospatiales, particulièrement exposées, on a développé des parades. Certaines parades sont matérielles : par exemple, les mémoires vives peuvent être munies de codes correcteurs d’erreurs fondés sur du matériel spécifique pour coder et décoder très rapidement. C’est habituellement le cas de la mémoire vive des serveurs, les machines qui stockent des données dans les data centers, mais pas des ordinateurs de bureau ou des portables, du fait de leur coût. Ces codes permettent de corriger à coup sûr certaines erreurs et, dans d’autres cas, d’au moins signaler qu’il s’est passé quelque chose d’incorrect.

D’autres parades sont logicielles : procéder régulièrement à certaines vérifications, dupliquer des données à conserver sur de longues durées, éviter de garder trop longtemps des données dans des mémoires vulnérables, enregistrer certaines informations importantes d’une façon telle que le basculement d’un chiffre fournit une valeur absurde, donc détectable… Les possibilités sont nombreuses. Il y a par ailleurs des protocoles de test, y compris consistant à placer les circuits dans le faisceau d’un accélérateur de particules (grand instrument de sciences physiques).

Des commandes de vol électriques touchées par une panne

Voyons maintenant les implications pour l’aviation. La transmission des ordres des pilotes de ligne à leurs gouvernes, les parties mobiles de l’avion qui permettent de contrôler sa trajectoire, se faisait historiquement par des systèmes de câbles, de poulies ou de circuits hydrauliques assez compliqués. Il faut en plus assurer la redondance, c’est-à-dire prévoir plusieurs modes de transmission en cas de panne. Depuis les années 1980, les nouveaux modèles d’avions utilisent des commandes de vol électriques, c’est-à-dire que ces transmissions mécaniques sont remplacées par des câblages et des calculateurs électroniques.

Ces calculateurs diminuent la charge de pilotage (ils automatisent des actions que les pilotes devraient sinon faire manuellement) ainsi que la sécurité. Ils peuvent vérifier si les pilotes commandent une manœuvre qui sortirait l’avion du domaine des manœuvres qu’il peut faire en sécurité, et peuvent par exemple prévenir le décrochage. La panne qui a valu le rappel des avions Airbus concerne un calculateur appelé ELAC, qui commande les élévateurs et les ailerons, qui sont respectivement des gouvernes situées sur le stabilisateur arrière de l’avion et sur l’arrière du bout des ailes.

Les commandes de vol sont particulièrement sécurisées

Un point qui peut tout d’abord nous rassurer est que les problèmes de particules venues de l’espace se produisent plutôt à haute altitude, lorsqu’il y a moins d’atmosphère protectrice, alors que les étapes les plus dangereuses dans un vol sont plutôt le décollage et l’atterrissage. Ceci n’excuse cependant pas le dysfonctionnement constaté. Voyons un peu pourquoi ce problème n’aurait pas dû se produire.

Les calculateurs informatisés d’aviation civile sont classés, suivant les standards internationaux de l’aviation civile, en cinq niveaux de criticité, selon la sévérité des conséquences possibles d’un dysfonctionnement : du niveau A, où un dysfonctionnement peut provoquer une catastrophe aérienne, au niveau E, où il n’y aurait pas de conséquences pour la sécurité de l’aéronef. Les commandes de vol électriques sont du niveau A, elles sont donc soumises aux normes les plus sévères. On peut donc raisonnablement supposer que les commandes de vol des A320 sont équipées de mécanismes de détection et/ou de remédiation de dysfonctionnements, y compris dus aux radiations.

Sur les Airbus A330/A340, par exemple, il existe deux niveaux de commande de vol, primaires et secondaires. Il y a trois boîtiers de commandes primaires, et lorsqu’un boîtier a subi un problème, il est temporairement désactivé – ce n’est pas grave, car il en a deux autres pour le relayer. S’il y avait un problème générique sur les commandes primaires, on pourrait fonctionner avec les commandes secondaires, qui utilisent d’autres types de composants.

Chaque boîtier de commande de vol primaire consiste en deux calculateurs, l’un qui commande les gouvernes, l’autre qui surveille celui qui commande – ils doivent produire environ les mêmes résultats, sinon le système détecte que quelque chose ne va pas. Normalement, sur un tel système, en cas de dysfonctionnement d’un des calculateurs, le problème est rapidement détecté, le boîtier est désactivé, on passe sur un autre et une chute comme celle qui s’est passée en octobre est impossible.

Pourquoi les systèmes n’ont-ils pas détecté le problème ?

J’ai personnellement travaillé sur l’analyseur statique Astrée, un outil destiné à vérifier que des logiciels de contrôle ne se mettent jamais dans des situations d’erreur. Il a notamment été utilisé par Airbus sur ses commandes de vol électriques. J’ai eu l’occasion, au fil des années, d’apprécier le sérieux et la volonté de cette société de se doter d’approches à la pointe de l’état de l’art en matière de technologies logicielles, notamment de vérification formelle.

Plus récemment, j’ai également travaillé sur des contre-mesures à des erreurs de fonctionnement informatique provoquées volontairement à l’aide de rayonnements électromagnétiques. Il existe en effet la possibilité que des personnes induisent volontairement des pannes afin de les exploiter dans un but frauduleux, c’est donc nécessaire de travailler à prévenir ces tentatives pour des cartes à puce et d’autres équipements sécurisés.

L’hypothèse qu’il s’agisse bien d’une perturbation par une particule isolée reste plausible, mais il est surprenant qu’il ait fallu plusieurs secondes pour traiter le problème. Le système de sécurité du boîtier de commande affecté par l’irradiation aurait dû détecter l’incident, le boîtier touché aurait dû être automatiquement désactivé et l’avion basculé sur un autre, en secours. Il faut donc attendre d’autres éléments pour déterminer si c’est la bonne explication, et comment cela a pu alors se produire, ou si d’autres scénarios sont à envisager.

The Conversation

David Monniaux a reçu des financements de l’ANR (PEPR Cybersécurité). En tant que co-développeur de l’analyseur Astrée, il touche une prime d’intéressement à la valorisation de ce logiciel, donc à ses ventes.

ref. Airbus : D’où vient la panne qui a conduit l’entreprise à immobiliser des milliers d’avions ? – https://theconversation.com/airbus-dou-vient-la-panne-qui-a-conduit-lentreprise-a-immobiliser-des-milliers-davions-271579

Changer les algorithmes des réseaux sociaux suffit à réduire l’hostilité politique

Source: The Conversation – in French – By Tiziano Piccardi, Assistant Professor of Computer Science, Johns Hopkins University

Des chercheurs ont développé un outil web open source permettant de réorganiser en temps réel les fils d’actualité de participants consentants sur X (anciennement Twitter). Bangla Press

Les fils d’actualité des réseaux sociaux sont conçus pour capter notre attention. Mais de simples ajustements dans les algorithmes qui les sous-tendent permettent d’apaiser le débat public.


Réduire la visibilité des contenus polarisants dans les fils d’actualité des réseaux sociaux peut diminuer de manière tangible l’hostilité partisane. Pour parvenir à cette conclusion, mes collègues et moi avons développé une méthode permettant de modifier le classement des publications dans les fils d’actualité, une opération jusque-là réservée aux seules plateformes sociales.

Le réajustement des fils pour limiter l’exposition aux publications exprimant des attitudes anti-démocratiques ou une animosité partisane a influencé à la fois les émotions des utilisateurs et leur perception des personnes ayant des opinions politiques opposées.

Je suis chercheur en informatique spécialisé dans l’informatique sociale, l’intelligence artificielle et le web. Comme seules les plateformes de réseaux sociaux peuvent modifier leurs algorithmes, nous avons développé et rendu disponible un outil web open source permettant de réorganiser en temps réel les fils d’actualité de participants consentants sur X, anciennement Twitter.

S’appuyant sur des théories des sciences sociales, nous avons utilisé un modèle de langage pour identifier les publications susceptibles de polariser les utilisateurs, par exemple celles prônant la violence politique ou l’emprisonnement des membres du parti adverse. Ces publications n’étaient pas supprimées ; elles étaient simplement classées plus bas dans le fil, obligeant les utilisateurs à défiler davantage pour les voir, ce qui a réduit leur exposition.

Nous avons mené cette expérience pendant dix jours, dans les semaines précédant l’élection présidentielle américaine de 2024. Nous avons constaté que limiter l’exposition aux contenus polarisants améliorait de manière mesurable ce que les participants pensaient des membres du parti adverse et réduisait leurs émotions négatives lorsqu’ils faisaient défiler leur fil d’actualité. Fait notable, ces effets étaient similaires quel que soit le parti politique, ce qui suggère que l’intervention bénéficie à tous les utilisateurs, indépendamment de leur affiliation.

Pourquoi c’est important

Une idée reçue veut que l’on doive choisir entre deux extrêmes : des algorithmes basés sur l’engagement ou des fils purement chronologiques. En réalité, il existe un large éventail d’approches intermédiaires, selon les objectifs pour lesquels elles sont optimisées.

Les algorithmes de fil d’actualité sont généralement conçus pour capter votre attention et ont donc un impact significatif sur vos attitudes, votre humeur et votre perception des autres. Il est donc urgent de disposer de cadres permettant à des chercheurs indépendants de tester de nouvelles approches dans des conditions réalistes.

Notre travail ouvre cette voie : il montre comment étudier et prototyper à grande échelle des algorithmes alternatifs, et démontre qu’avec les grands modèles de langage (LLM), les plateformes disposent enfin des moyens techniques pour détecter les contenus polarisants susceptibles d’influencer les attitudes démocratiques de leurs utilisateurs.

Quelles autres recherches sont menées dans ce domaine

Tester l’impact d’algorithmes alternatifs sur des plateformes actives est complexe, et le nombre de ces études n’a augmenté que récemment.

Par exemple, une collaboration récente entre des universitaires et Meta a montré que passer à un fil chronologique n’était pas suffisant pour réduire la polarisation. Un effort connexe, le Prosocial Ranking Challenge dirigé par des chercheurs de l’Université de Californie à Berkeley, explore des alternatives de classement sur plusieurs plateformes pour favoriser des résultats sociaux positifs.

Parallèlement, les progrès dans le développement des LLM permettent de mieux modéliser la façon dont les gens pensent, ressentent et interagissent. L’intérêt croît pour donner davantage de contrôle aux utilisateurs, en leur permettant de choisir les principes qui guident ce qu’ils voient dans leur fil – par exemple avec Alexandria, une bibliothèque des valeurs pluralistes ou le système de réorganisation de fil Bonsai. Les plateformes sociales, telles que Bluesky et X, s’orientent également dans cette direction.

Et après

Cette étude n’est qu’un premier pas vers la conception d’algorithmes conscients de leur impact social potentiel. De nombreuses questions restent ouvertes. Nous prévoyons d’étudier les effets à long terme de ces interventions et de tester de nouveaux objectifs de classement pour traiter d’autres risques liés au bien-être en ligne, comme la santé mentale et le sentiment de satisfaction. Les travaux futurs exploreront comment équilibrer plusieurs objectifs – contexte culturel, valeurs personnelles et contrôle par l’utilisateur – afin de créer des espaces en ligne favorisant des interactions sociales et civiques plus saines.

Retrouvez dans le Research Brief de The Conversation US une sélection travaux académiques en cours résumés par leurs auteurs.

The Conversation

Cette recherche a été partiellement financée par une subvention Hoffman-Yee du Stanford Institute for Human-Centered Artificial Intelligence.

ref. Changer les algorithmes des réseaux sociaux suffit à réduire l’hostilité politique – https://theconversation.com/changer-les-algorithmes-des-reseaux-sociaux-suffit-a-reduire-lhostilite-politique-271879

Co-operatives empower people — and students need to know about them

Source: The Conversation – Canada – By Michelle Stack, Associate Professor, Department of Educational Studies, University of British Columbia

Canadian students are struggling. Many cannot afford housing, are struggling with mental health crises and increasing numbers don’t have enough money for food.

At the same time, universities are spending time and money chasing media-driven rankings that don’t offer tools for responding to these challenges or improve the quality of education or research in Canada.

But there’s a proven alternative that generates trillions in the global economy but remains largely invisible in higher education: co-operatives.

Canada’s 2025 budget mentions co-operative housing as a way to deal with the housing crisis, but co-ops go beyond housing. They could provide a place for students to practise democratic governance, to have a sense of community, to find dignified work and affordable food and housing — and to make research more accessible.

Co-operatives come in different forms, but they all sign on to key principles, many of which are similar to those espoused by educational institutions.

These include democratic member control, economic participation by members, autonomy and independence, voluntary and open membership, education and training and concern for the community.




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Thriving Canadian co-operatives

As university professors, we frequently hear from students who struggle to make ends meet. For many, the first time they learn about co-operatives is in our classes, yet Canada developed a robust system of co-operatives during other periods of hardship, including the Great Depression. Many of these co-ops continue to thrive today.

Some co-ops are huge and others are small. In 2023, it was estimated that the most profitable 300 co-operatives globally made a combined total of USD $2.79 trillion.

Vancity is an example of a financial co-op. It started in 1946 to provide loans for working-class people in the east side of Vancouver. Today, its total assets are $36 billion. Co-operatives in Canada hold $50.5 billion in assets and employ more than 100,000 people.

Co-op innovators are often people who have been excluded or marginalized from systems that measure an individual’s economic wealth with success and leave out their contributions to society and sustainability. For example,
In 2015, Solid State Communities Industries was founded. It’s well known for its success in building a solidarity economy in Surrey, B.C., and is led by racialized communities including students.

Mondragon co-operative

The co-operative Mondragon was founded in the 1950s in the town of the same name in the Basque region of Spain. It started by selling parrafin heaters and expanded to create a range of goods and services providing financial, education and health services, and has inspired many co-operative ventures, including in Winnipeg.




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Today, Mondragon employs more than 70,000 people and comprises 92 autonomous co-operatives, including a university with approximately 5,000 students who learn and have opportunities to practise democratic governance throughout their education. Students also have employment opportunities at a Mondragon co-operative.

Mondragon was key to the region during Spain’s recession and was able, through co-operation, to minimize harm caused by lost housing, jobs and cuts to social services. Research and innovation is central to the strength of Mondragon.

Co-operatives come in different forms

An often overlooked but important part of the co-operative movement is Rotating Savings and Credit Associations (ROSCAs).

One of the authors of this story, Caroline Shenaz Hossein, chronicles how these work in her book The Banker Ladies: Vanguards of Solidarity Economics and Community-Based Banks. In a ROSCA, a group of people contribute a set amount to a common fund at regular intervals, and each member takes turns receiving the total amount collected.




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ROSCAs foster connection, community, trust, mutual support and financial inclusion. ROSCAS show that co-operative principles can thrive in formal organizations and everyday community life, including on university campuses.

Democratic decision-making

Co-operatives are not utopias — they are, after all, run by humans — but they do provide a structure for democratic decision-making, fairness and security. None of us is an island unto ourselves.

We need each other to ensure we all have the necessities of life — and the co-operative structures — to grapple with the existential threats we all face including climate change, the rise of disinformation and authoritarianism.

Co-operatives are a proven model for creating connection and providing affordable housing. They can also provide a means to make knowledge more freely available and to authenticate sources.

Canadian universities could choose to move away from competing over rankings to building a collaborative educational ecosystem that strengthens Canada’s ability to create and share knowledge.

As living co-operative labs, universities could connect economic capacity and democratic governance with well-being. That means providing all students opportunities to learn about co-ops and creating government and university policies that support the development of co-operatives on campuses.

The mention of co-ops in the 2025 budget is a start — but we need to do more to connect co-operatives to improving education, access to research and well-being across university campuses.

The Conversation

Caroline Shenaz Hossein receives funding from the Canada Research Chair program.

Michelle Stack does not work for, consult, own shares in or receive funding from any company or organisation that would benefit from this article, and has disclosed no relevant affiliations beyond their academic appointment.

ref. Co-operatives empower people — and students need to know about them – https://theconversation.com/co-operatives-empower-people-and-students-need-to-know-about-them-269345

What’s in a label? Rethinking how we talk about gender-based violence

Source: The Conversation – Canada – By Dianne Lalonde, PhD, Political Science, Western University

The words we use to describe gender-based violence (GBV), such as “victim,” “survivor” and “person with lived experience,” aren’t neutral. These labels are powerful. They can affirm dignity or reinforce stigma. They can mobilize movements or obscure systemic issues.

GBV can include sexual, physical, mental and economic abuse. Coercive control and manipulation in intimate partner relationships are an example, as is sexual assault, child marriages or technology-facilitated violence. And in Canada, GBV disproportionately impacts women and girls.




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As GBV evolves across digital and in-person contexts, the stakes of language are especially high.

Drawing on our research and practice, we explore what these labels mean, how they are used and the impact they have on people’s lives. Our aim is to support intentional language as part of the broader work of violence prevention, collective action and addressing harm.

Two starting points help anchor this discussion. The first is that when you are in direct contact with someone who has experienced GBV, follow their lead in how they describe their own experience. The second is to recognize that different communities use terms rooted in their own histories that demand our respect, not our translation.

What ‘victim’ reveals and what it distorts

“Victim” centres the harm experienced by individuals and the impacts it has had on their lives. It first gained prominence early in the women’s rights movement, when it was deployed to evoke sympathy and action. Today, it remains central to the legal system.

Research indicates that labelling someone as a victim frames them as someone in need of saving or protection rather than being recognized as knowledgeable and capable.

The label has also been criticized for reinforcing the “perfect victim” stereotype, suggesting that only those who appear innocent or socially respectable deserve empathy or justice. This stereotype often dismisses and blames certain groups, including Black women and women with disabilities who face compounded discrimination and disbelief.

Yet some individuals embrace the label of “victim” as an honest reflection of what they endured.

As American writer Danielle Campoamor states:

“As a victim of sexual assault, I am not a happy ending. I do not exist for others to feel better about a systemic problem.”

‘Survivor’ — the resilience story

“Survivor” foregrounds empowerment and resilience. People labelled as survivors are generally perceived more positively than people labelled as victims.

For men who have experienced sexual violence, “survivor” can offer a way to name harm in a context where acknowledging victimization is socially discouraged.

However, the label can shift attention away from aggressors and toward expectations that individuals demonstrate strength or recovery. Healing is not a linear process, and the label of “survivor” can create pressure that a person or community simply “get over it.” These expectations stigmatize people whose healing does not align with socially accepted ideas of recovery or “good” behaviour.

A focus on personal resilience can also reflect society’s discomfort with GBV by celebrating endurance rather than confronting the systems that create harm.

“Victim-survivor” has also been proposed as an umbrella term that aims to disrupt the victim/survivor binary, though it can reproduce some of the same pressures attached to both.

Does person-first language respect or obscure?

Person-first language, such as “individual who experienced GBV,” emerged from disability activism. It leads with the person rather than the label, offering an alternative to identity-first terms like “victim” or “survivor.”

Person-first language has been found to affirm dignity and emphasize that violence is only one part of a person’s story. It highlights individuality and complexity, reflecting the wide range of experiences within this group.

But person-first language can unintentionally portray the person’s identity as inherently negative or shameful. It can also individualize violence, obscuring the broader social and political structures that enable it.

Ultimately, the value of person-first language depends on how it is applied and whether it recognizes both personal experience and systemic accountability.

Navigating labels in real-life contexts

Every label captures something true while also missing something else.

The goal is not perfection or consistency; it is intention. Ask: What purpose does this label serve? How is it shaping assumptions about harm and agency? How might you capture what the label misses? Are you imposing one term universally or making space for the multiplicity of language people actually use? If you are speaking to or about an individual, what term do they prefer?

While we recognize that institutional settings often limit the language used, these questions remain useful because they help guide how those terms are applied, offering space to challenge harmful assumptions even when the terminology itself cannot change.

No single label can fully and accurately summarize experiences of violence. Labels often overlap, shift with context and evolve over time.

What matters most is using language that reflects care and respect. Our words should neither confine people to their experiences of violence nor erase the realities of that harm. Intentional language is one way we move closer to a world where GBV is actively named and dismantled.

The Conversation

Dianne Lalonde is affiliated with the Federation for the Humanities and Social Sciences.

Sue O’Neill received funding from the Social Sciences and Humanities Research Council. Sue O’Neill is on the board of directors for Bryony House, a crisis GBV shelter in Halifax, Nova Scotia.

ref. What’s in a label? Rethinking how we talk about gender-based violence – https://theconversation.com/whats-in-a-label-rethinking-how-we-talk-about-gender-based-violence-270650

The rise of sinkholes: How to spot the risks before disaster strikes

Source: The Conversation – Canada – By Peter Adesina, Postdoctoral Fellow in Geotechnical Engineering, University of Toronto

You trust the road beneath your tires. But what if that trust is misplaced? Sinkholes are increasingly turning ordinary streets into danger zones. And the cost of ignoring them is skyrocketing.

Each year, sinkholes swallow roads, homes and businesses around the world, including Canada, the United Kingdom, Kenya, South Africa and the United States.

They disrupt daily life, contaminate water supplies and cause significant damage to buildings and structures — often with devastating economic impact in economically disadvantaged regions. Repairs can cost hundreds of thousands to millions of dollars. With government budgets already stretched thin, it is critically important to prevent rather than fix sinkholes.

What causes sinkholes?

Sinkholes are sometimes mistaken for potholes, but they are far more dangerous.

Potholes are surface nuisances that form on the surface due to wear and tear and freeze-thaw cycles. Sinkholes, meanwhile, start deep underground. They form when water dissolves rocks like limestone and gypsum or when underground soils are eroded by water, creating hidden cavities.

Leaks from damaged pipes or concentrated rainwater runoff can trigger this process, as seen recently in downtown Toronto.

These cavities grow silently until the surface collapses, sometimes swallowing entire streets. Human activities like construction and mining, and natural events such as earthquakes, can accelerate their formation.

Loose, sandy soils and fast-moving water make the ground even more vulnerable. When collapse happens, the results can be catastrophic.




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Climate change and aging infrastructure

Extreme weather events — heavy rains, droughts and freeze-thaw cycles — put stress on underground pipes, making them susceptible to damage that releases water into the ground.

Climate change worsens this by lowering water tables during droughts, causing cracks in soils and weakening binding strength, making the ground weaker and more likely to collapse.

Aging underground infrastructure compounds the problem: old pipes fail more easily releasing water into the ground. Both climate change and aging infrastructure can explain why sinkholes are appearing more frequently around the world.




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Can we predict sinkholes?

To build resilience against sinkholes forming in the ground, it’s imperative to be able to predict sinkholes. A comprehensive understanding of soil properties in locations of importance is required to assess the potential for sinkhole formation and develop predictive models and early warning systems.

Surveys and geological inspections have been used to map the risk of sinkhole formation in the Canadian province of Nova Scotia, where sinkholes are prevalent.

Technologies like satellite-based remote sensing and subsurface-deformation sensing techniques, like distributed fibre optic sensing, can be used to identify existing underground cavities and decipher areas of low density where sinkholes could occur in the future.

Tools used to monitor water table level can also be useful to predict future sinkholes. Damage detection sensors installed in underground water infrastructure can provide early warnings before flows from water mains result in sinkholes.

Preventing sinkholes before they happen

Cities can act now to take steps to prevent sinkholes before they happen. Rainwater runoff should be redirected into existing natural water channels to avoid pooling in high-risk areas.

Loose soils can be compacted to make them more stable and, in large projects where a sinkhole could have huge economic implications, replacing weak material with stronger fill may be necessary.

Engineers can also reinforce soils with geosynthetics and seal underground drainage channels with grout or concrete to prevent erosion and sinkhole formation. These measures cost far less than repairing catastrophic damage.

A call to action

The cost of sinkholes to economic activities and property are enormous.

Sinkholes are not just costly inconveniences, they are growing threat to commercial activities, livelihood and property. With climate change, sinkholes are becoming more frequent and will worsen with huge implications for now and in the future.




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Research is needed to understand the impact of extreme weather events on accelerated sinkhole formation so we can build sinkhole-resilient roads and infrastructure and avoid disasters that will happen if we fail to act.

Governments need to invest in the development of predictive tools and sinkhole prevention strategies by providing research funding and support for scaleable technologies emanating from research on sinkholes. Supporting preventive measures will help minimize overall costs since prevention is a lot cheaper than repairs.

The Conversation

Peter Adesina does not work for, consult, own shares in or receive funding from any company or organisation that would benefit from this article, and has disclosed no relevant affiliations beyond their academic appointment.

ref. The rise of sinkholes: How to spot the risks before disaster strikes – https://theconversation.com/the-rise-of-sinkholes-how-to-spot-the-risks-before-disaster-strikes-271799

‘An act of evil antisemitism’: at least 12 dead in terrorist attack on Bondi Beach

Source: The Conversation – Global Perspectives – By Alexandra Hansen, Deputy Editor and Chief of Staff, The Conversation

At least 12 people have been killed after two gunmen opened fire on a crowd at Bondi Beach at about 6.47pm on Sunday. Twenty-nine people were injured and taken to hospital, including two police officers. One of the gunman was among the dead. It is the deadliest mass shooting in Australia since the Port Arthur massacre in 1996.

A crowd of more than 1,000 had gathered to celebrate the first day of the Jewish festival Hanukkah. Bondi Beach is in the Sydney eastern suburbs, the heart of the Jewish community. New South Wales police have declared the shooting a terrorist attack.

Police confirmed one suspect had been taken into custody and was in serious condition. Another suspect was killed at the scene and police said they were investigating the possibility of a third offender. One of the attackers was known to authorities.

On Sunday evening, police were also investigating reports of an explosive device near the beach. New South Wales Police Commissioner Mal Lanyon confirmed an improvised explosive had been found in a car.

ASIO head Mike Burgess said Australia’s terrorism threat level remained at “probable”. This means there is a greater than 50% chance of an onshore attack or attack planning in the next twelve months. “I don’t see that changing at this stage,” Burgess told reporters in Canberra on Sunday night.

Soon after the shooting began, horrific vision emerged on social media of people shot dead or injured, as well as footage of incredible acts of bravery from passersby trying to thwart the attack.

One video shows a bystander tackling a gunman from behind, wrestling his gun from him. Others were performing CPR on the injured on the beach.

A Jewish chaplain with blood on him spoke of trying to save people amid terrible scenes of people shot in the head. People fled as the attack unfolded, but some elderly people were unable to run.

Prime Minister Anthony Albanese described the scenes as “shocking and distressing”. “My thoughts are with every person affected.” In the wake of the attack he convened an emergency meeting of the National Security Committee of cabinet.

Albanese received a preliminary briefing from Australian Federal Police acting Deputy Commissioner Nigel Ryan and New South Wales Premier Chris Minns, who convened an emergency meeting of state cabinet. Albanese defended himself against criticism he had not taken antisemitism seriously enough.

“Australia is braver than those who seek to make us afraid […] we will see justice done, and we will come through this together,” he said.

“There are nights that tear at our nation’s soul in this moment of darkness,” Albanese said. “We must be each other’s light. Hold on to the true character of the country that we love.”

At a press conference on Sunday night, Minns said “This cowardly act of terrifying violence is shocking and painful to see, and represents some of our worst fears about terrorism in Sydney.” He asked Australians to “wrap their arms around” the Jewish community, and praised both the outpouring of love and support towards the Jewish community as well as the extraordinary demonstrations of courage in the wake of the attack.

Lanyon called for calm, and said this is “not a time for retribution”. He assured the public no stone would be left unturned in bringing those responsible to justice and ensuring there are no further attacks. “This type of disgraceful activity, this wanton use of violence, the taking of innocent lives is unacceptable to New South Wales.”

Independent federal MP Allegra Spender, who represents Bondi in her seat of Wentworth, also expressed her shock and horror.

Opposition Leader Sussan Ley also expressed her shock. “Australians are in deep mourning tonight, with hateful violence striking at the heart of an iconic Australian community, a place we all know so well and love, Bondi.

“Today we stand together as Australians against hate in this moment of profound tragedy and shock.”

In a statement, Israeli President Isaac Herzog said “our heart misses a beat”. He called on the Australian government to “take action to fight against the enormous wave of antisemitism which is plaguing Australian society”.

The Australian Imams Council issued a statement condemning the attack.

“These acts of violence and crimes have no place in our society. Those responsible must be held fully accountable and face the full force of the law,” the statement said.

“Our hearts, thoughts and prayers are with the victims, their families, and all those who witnessed or were affected by this deeply traumatic attack.”

The Conversation

ref. ‘An act of evil antisemitism’: at least 12 dead in terrorist attack on Bondi Beach – https://theconversation.com/an-act-of-evil-antisemitism-at-least-12-dead-in-terrorist-attack-on-bondi-beach-272031