Hoy en día, cada clic en internet genera datos. Y esos datos pueden tener valor. Por eso, muchas personas deciden no decir la verdad al registrarse en sorteos, encuestas o concursos. Un estudio de la Universitat de Barcelona encontró que casi un 6 % de los usuarios en España ha dado datos falsos en este tipo de formularios. Este comportamiento es más común en hombres mayores y mujeres jóvenes, pero las razones son más complejas de lo que parece.
Pero ¿qué lleva a alguien a registrarse como “Leo Messi” o a usar el correo de otra persona para participar más de una vez en un sorteo? En nuestro estudio, combinamos inteligencia artificial con entrevistas personales para averiguarlo. Los motivos más comunes son la desconfianza en las empresas, la diversión o el deseo de proteger la privacidad.
¿Qué tan común es?
Una empresa española que recopila datos online nos permitió utilizar su base de datos para nuestra investigación. Este fichero contiene la información proporcionada por más de siete millones de residentes en España al participar, entre 2010 y 2023, en sorteos y concursos en línea.
De dicha muestra, el 5,86 % falsificó sus datos. Para detectarlo, usamos herramientas automáticas que revisaban nombres, códigos postales, correos y teléfonos. También verificamos desde qué dispositivo o red se conectaban. Lo interesante es que, cuando varias personas usan la misma conexión a internet, es cinco veces más probable que alguna de ellas mienta.
¿Quién miente más?
Encontramos diferencias según el grupo de personas analizadas. Por ejemplo, los hombres mayores tienden a falsificar nombres, apellidos y teléfonos. En cambio, las mujeres jóvenes suelen dar correos falsos o teléfonos inventados. Esto sugiere que no todos mienten de la misma forma, y que los formularios deberían adaptarse para detectar mejor estos engaños.
¿Qué motiva estas mentiras?
Entrevistamos a 37 personas que habían dado datos falsos. Sus respuestas muestran que muchas veces no lo hacen con mala intención. Algunas personas lo hacen por venganza, porque sienten que ellas han sido engañadas antes por las empresas. Otras lo hacen por diversión, como un juego. También hay quienes creen que si se registran varias veces, tienen más posibilidades de ganar. Algunos incluso lo ven como un reto y se sienten más inteligentes y ven reforzada su autoestima si el sistema no los detecta.
¿Por qué no ocultan su dirección IP?
A pesar de que mentir está mal visto, muchas personas no se preocupan por ocultar su dirección IP (algo así como el número de identidad de su dispositivo). Algunas dicen que cambiarla es incómodo. Otras no saben cómo hacerlo. Y muchas no lo ven necesario, porque nunca han sufrido consecuencias. Esto muestra que muchas personas creen que es difícil detectar el engaño y que no les pasará nada por mentir en internet.
¿Por qué es importante?
En la era digital, muchas decisiones se basan en los datos que damos en internet. Si esos datos son falsos, las empresas y organizaciones pueden tomar decisiones equivocadas. Esto afecta desde campañas de publicidad hasta estudios sobre salud o educación. También plantea una pregunta importante: ¿cómo detectar a los que mienten sin perjudicar a quienes se equivocan sin querer?
¿Qué podemos hacer?
Este estudio nos recuerda que detrás de cada dato hay una persona. Y que no siempre se miente por maldad. A veces se hace por miedo, otras por diversión o simplemente por costumbre. Si queremos una sociedad digital más honesta no solo necesitamos mejorar el sistemas: también necesitamos entender mejor el comportamiento humano.
Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.
Fotograma de la película ‘Una razón brillante’.FilmAffinity
Agosto se termina y otra vez resuena en el aire esa emotiva canción del Dúo Dinámico que marcó “el final del verano” a más de una generación. Y es que, si bien las vacaciones han cambiado y podemos disfrutarlas en diferentes momentos del año, existe un hito anual que marca los tiempos: la vuelta al cole.
Y ¿qué mejor manera de preparar este nuevo curso que disfrutando de una buena película? Porque sí, el ámbito educativo está representado en el cine desde sus orígenes.
Pensemos que en 1933 Jean Vigo estrenaba Cero en conducta, un mediometraje centrado en cuatro muchachos que se rebelan en un internado contra las férreas medidas disciplinarias. Se trata de una obra clave en la historia del cine francés que fue, por cierto, censurada hasta 1945 por sus valores libertarios y subversivos, considerados antipatrióticos en un contexto político conservador y nacionalista.
Desde entonces, muchos son los títulos estrenados en la gran pantalla que reflejan el entorno educativo desde una multiplicidad de perspectivas y de géneros.
En la cinematografía francesa el tema educativo siempre ha estado bastante presente. Así, los galos nos han legado desde clásicos como Los cuatrocientos golpes (1959) o La piel dura (1976) de François Truffaut, a títulos más recientes como Los chicos del coro (2004). Volver a ver ese drama musical centrado en la vida de un internado permite reflexionar sobre la importancia de la empatía y la música como herramientas educativas y de cohesión social.
El colegio como lugar de superación
La música como vehículo de autoexpresión y crecimiento individual también supone el epicentro de la acción en La familia Bélier (2014). El filme pone el foco en las vicisitudes del día a día de las personas con discapacidad y sus allegados a partir de Paula, una adolescente oyente en una familia con sordera.
Enmarcada en la estela de Intocable (2011), esta comedia dramática celebra la diversidad, el colegio como espacio clave para el crecimiento personal y enarbola la figura del profesor como elemento catalizador para el desarrollo de quienes se forman en las aulas. Descubrir que tiene un don para cantar pone a la protagonista en una tesitura psicológica de calado: decidir entre irse a vivir a París para seguir formándose o quedarse para ejercer de intérprete en lenguaje de signos para su familia. El colegio se convierte así en el motor narrativo de una historia de superación que promueve el diálogo, la aceptación y la comprensión mutua.
El compromiso social en la cinematografía francesa también implica evocar Hoy empieza todo (1999) y Ser y tener (2002). Centradas en las escuelas rurales, en la primera su director, Betrand Tavernier, vehicula la lectura social desde la doble perspectiva docente (hacia los alumnos y sus familias, pero también hacia las instituciones). En la segunda, contada en formato documental, Nicolas Philibert se centra en las escuelas unitarias en las que una misma clase comparte varios grados.
De la periferia al centro
Las zonas periféricas a las grandes urbes también están representadas en las proyecciones francesas. Los profesores de Saint-Denis (2019), Madame Hyde (2017) o El buen maestro (2017) son tres de los ejemplos más representativos de los últimos años.
Los suburbios parisinos se muestran aquí desde su marginalidad y también desde su multiculturalidad. El sistema educativo en estas películas se convierte en el motor de cambio para una población vulnerable. Así, con distintos matices, se escenifican cuestiones de calado en materia de integración y promoción sociocultural y se abre una reflexión en torno al poder transformador del sistema educativo en el contexto francés.
Este debate existe igualmente en el París intramuros, tal y como lo retrata François Bégaudeau en La clase (2008). El acceso a la educación superior también es objeto de reflexión, como podemos ver en Una razón brillante (2017). En esta comedia dramática se escenifican los prejuicios, los estereotipos socio-raciales y el choque de clases bajo la mirada de una joven procedente del extrarradio parisino que se inscribe en una prestigiosa universidad para cursar Derecho.
Estamos ante películas que plantean, además, las consecuencias humanas de la precariedad familiar, que cuestionan la promoción social y exponen la resiliencia de aquellos que rompen con las barreras del determinismo social.
La cultura y la educación francesas
Existen otros títulos como Club de padres (2020) o Una casa de locos (2002), más ligeros, que abordan la paternidad y los vínculos afectivos en la comunidad escolar o la identidad europea desde el prisma de la juventud en intercambios universitarios.
Por ello, podemos decir que la filmografía francesa considera al mundo educativo un escenario privilegiado para explorar las tensiones socioculturales y promover espacios inclusivos, tolerantes y solidarios. Y esto no es baladí, porque la educación pública es uno de los pilares de un sistema que confía en la formación como medio de transmisión de los valores de la República Francesa y de transformación social.
Así, muchos son los cineastas que se adscriben a la tradición de ese cine comprometido y reflexivo que ha cultivado una mirada crítica hacia la vida diaria con el objetivo de visibilizar y sensibilizar sobre la capacidad del cine como agente de cambio sociocultural.
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Ana Belén Soto no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.
Source: The Conversation – (in Spanish) – By Millán Aguilar Navarro, Profesor de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (CAFyD) y Coordinador del Grupo Estable de Investigación "Dopaje en el Deporte", Universidad Francisco de Vitoria
World Aquatics ha prohibido a los nadadores competir en los Juegos Mejorados+ Enhanced, CC BY
En mayo de 2026, se celebrarán en Las Vegas los Enhanced Games o Juegos Mejorados. Los atletas competirán en las modalidades de natación (50 m libres, 100 m libres, 50 m mariposa y 100 m mariposa); atletismo (100 m lisos y 110 m vallas) y halterofilia (arrancada y dos tiempos). Lo llamativo de esta cita deportiva es que, desde la organización, se incentiva el uso de sustancias dopantes, amparándose en que los atletas estarán sujetos a un exhaustivo control médico para asegurar su estado de salud y minimizar los riesgos asociados a la utilización de esas sustancias.
Posición de instituciones como AMA y COI
Instituciones como la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) y el Comité Olímpico Internacional (COI) se han posicionado claramente en contra. La AMA condena los Juegos Mejorados como una acción peligrosa e irresponsable. Además, advierte a deportistas y personal de apoyo (médicos, entrenadores, fisioterapeutas y nutricionistas) sobre las consecuencias que tiene participar en este evento, incluyendo el riesgo para la salud y el daño a la reputación. Así, establece que quien participe cometerá una violación de las normas antidopaje, y, por tanto, quedará vinculado con el dopaje para siempre.
La comisión atlética del COI (formada únicamente por deportistas) también condena estos juegos, estableciendo que “traicionan todo lo que defienden”.
Los riesgos físcios del uso de sustancias dopantes
El dopaje con esteroides anabólicos androgénicos (EAA) conlleva múltiples riesgos para la salud física y mental. Entre los efectos adversos más relevantes se encuentran los problemas cardiovasculares y hepáticos, como hipertrofia ventricular, infartos, muerte súbita y daño hepático.
A nivel psicológico, se han documentado cambios de humor, agresividad, depresión y dependencia. Los EAA también alteran el eje hormonal, lo que puede provocar infertilidad y ginecomastia (agrandamiento de los pechos en hombres), además de efectos dermatológicos como acné severo y alopecia. Asimismo, su uso se asocia con conductas de riesgo, como el consumo de múltiples drogas. Y por si fuera poco, se ha observado una mayor prevalencia de trastornos de la conducta alimentaria, ansiedad y síntomas depresivos entre personas que han consumido estas sustancias.
Pero ¿puede la supervisión médica hacer el uso de sustancias dopantes “seguro”?
Los estudios no avalan el dopaje supervisado
A raíz de la aparición de estos juegos, han surgido diferentes investigaciones científicas. Una de las más recientes ha analizado si un modelo de dopaje bajo supervisión médica es efectivo para que el uso de las sustancias dopantes sea “seguro” (como proponen los Juegos Mejorados).
Las principales conclusiones del estudio muestran que no hay evidencia suficiente como para asegurar que el dopaje supervisado no tenga consecuencias a largo plazo. Además, los riesgos físicos y psicológicos siguen siendo significativos incluso en protocolos que siguen supervisión médica.
Aunque la idea de reducir los daños gracias a este control puede parecer atractiva, no se justifica científica ni éticamente en ningún contexto deportivo. Normalizar el uso de sustancias dopantes puede aumentar su prevalencia en contextos recreativos, generando un problema grave para la salud pública.
¿Se puede reducir a cero el dopaje en el deporte?
El último informe de la AMA sobre la práctica del dopaje arroja un 0,96 % de resultados positivos en los controles realizados en 2023. Esta cifra puede parecer baja, y es que, aunque se trata de menos de un 1 %, estamos hablando del 1 % de unos 290 000 controles realizados, lo que supone 2 697 resultados positivos. Por lo tanto, todo parece indicar que reducir el dopaje al 0 % es prácticamente imposible.
¿Qué está haciendo la AMA para reducir la prevalencia de dopaje?
La AMA continúa con sus esfuerzos para reducir el dopaje a través de dos vías principales: la prevención y la mejora de los métodos de detección. Y una de las principales estrategias de prevención es la educación.
La AMA trata de educar y asesorar a los deportistas constantemente. Las organizaciones nacionales antidopaje forman a los deportistas de las diferentes federaciones en normativa, procedimientos, riesgos y responsabilidades. Además, la AMA ha introducido recientemente la figura del “Athlete Antidoping Ombud” o “Agente antidopaje”, que ofrece asesoramiento de forma gratis, neutral y confidencial para los atletas.
Los influyentes
Otro punto que aborda la AMA es la formación del futuro personal de apoyo al deportista (estudiantes universitarios de carreras como Medicina, Ciencias del Deporte, Nutrición o Fisioterapia), quienes en un futuro jugarán un papel fundamental en la prevención del dopaje debido a su capacidad de influir en las actitudes y creencias de los deportistas.
Sin embargo, recientes investigaciones han demostrado que este futuro personal de apoyo no tiene las herramientas ni la formación necesarias para cumplir con sus responsabilidades debidamente.
El pasaporte biológico
Casos de dopaje muy mediáticos han ocurrido de esta forma, como el del tenista Jannik Sinner o el del jugador del Athletic Club de Bilbao Yeray Álvarez, ambos mal asesorados por su personal de apoyo.
Por último, las agencias de control de dopaje siguen mejorando sus métodos de detección de sustancias prohibidas con el paso del tiempo, volviéndolos más sensibles y menos invasivos. Entre estos métodos se encuentran los análisis de orina y sangre y el análisis del pasaporte biológico.
El pasaporte biológico monitoriza diferentes variables biológicas que pueden detectar la utilización de sustancias prohibidas por variaciones a lo largo del tiempo. Sin embargo, la AMA sigue investigando en nuevos biomarcadores y formas de análisis que sean capaces de detectar el uso de estas sustancias de forma más precisa. Una de las próximas mejoras será la inclusión de variables hormonales en dicho pasaporte.
Para seguir fortaleciendo la prevención, en diciembre de 2025 se celebrará en Corea del Sur la Conferencia Mundial sobre Dopaje en el Deporte, organizada por la AMA. Uno de los principales objetivos del encuentro será presentar y detallar el próximo Código Mundial Antidopaje, que entrará en vigor en 2027. Asimismo, la conferencia servirá como espacio para debatir y proponer nuevas estrategias que permitan mejorar la prevención y la detección del dopaje a nivel global.
Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.
Source: The Conversation – (in Spanish) – By Alejandro Martínez, Personal de investigación en el grupo Neuro-colab, UDIT – Universidad de Diseño, Innovación y Tecnología
Cuando niñas y niños crecen escuchando dos idiomas, su familia y docentes a veces se preocupan: ¿se confundirá? ¿Tardará más en hablar? ¿Afectará a su rendimiento escolar?
Estas dudas son comprensibles: efectivamente, los niños y niñas bilingües pueden tardar un poco más en pronunciar sus primeras palabras o mezclar ambos idiomas al inicio. Sin embargo, esto no es un retraso patológico, sino parte natural de su aprendizaje. En realidad, están procesando el doble de información lingüística, lo que supone un entrenamiento adicional para el cerebro, que se fortalece de manera muy beneficiosa para toda la vida.
Qué significa ser bilingüe
Ser bilingüe no es simplemente hablar dos idiomas con fluidez: una persona bilingüe es quien usa regularmente ambos idiomas en su vida
. Esto incluye a quienes aprenden uno en casa y otro en el colegio, a los niños que hablan un idioma con un progenitor y otro con el otro, o a quienes viven en comunidades donde se alternan dos lenguas de manera habitual.
Ahora bien, ¿se es bilingüe para siempre? La respuesta es matizada. Una persona puede dejar de usar uno de sus idiomas y con el tiempo experimentar atrición lingüística: perder vocabulario, fluidez o precisión. No obstante, aunque la competencia práctica disminuya, el cerebro conserva las huellas de ese aprendizaje temprano. Estudios recientes muestran que los beneficios cognitivos —como la flexibilidad mental o la reserva cognitiva— persisten incluso en quienes han dejado de usar de manera activa sus dos lenguas.
El cerebro bilingüe en desarrollo
Durante la infancia, el cerebro es muy plástico. La hipótesis del período críticosugiere que aprender idiomas temprano favorece una organización cerebral más integrada: las redes neuronales de los distintos idiomas se solapan y cooperan, en lugar de funcionar de manera separada como suele suceder en adultos.
Por ejemplo, un niño que aprende inglés y castellano desde pequeño puede alternar entre idiomas de forma rápida y natural, mientras que un adulto necesitará más esfuerzo y energía para cambiar de lengua. Hay diversos estudiosde neuroimagen que muestran que cuanto antes se adquiere un segundo idioma, más se solapan sus redes neuronales con las del primero, reduciendo el esfuerzo para cambiar de lengua.
Un aprendizaje doble, no ralentizado
En la práctica, aunque parezca que los niños bilingües empiezan a hablar más tarde, lo que ocurre es que están distribuyendo su vocabulario entre dos idiomas. Si un niño monolingüe conoce 60 palabras en castellano, un bilingüe puede saber 30 en inglés y 30 en castellano: el total es el mismo. Es decir, progresan más despacio en cada lengua por separado, pero no en su desarrollo lingüístico global.
Más allá del vocabulario, gestionar dos idiomas desde temprano entrena el control ejecutivo, que incluye la capacidad de concentrarse, alternar tareas y filtrar distracciones. Por ejemplo, un niño bilingüe puede cambiar rápidamente entre instrucciones en castellano e inglés en clase, o seleccionar el idioma adecuado según con quién habla. Estas situaciones refuerzan la memoria de trabajo y la atención sostenida.
El cerebro bilingüe, además, suprime temporalmente la lengua que no necesita en cada contexto. Este proceso, conocido como [“control inhibitorio”], no significa “borrar” un idioma, sino apagarlo momentáneamente para que el otro fluya sin interferencias. Esa gimnasia cerebral fortalece redes vinculadas a la toma de decisiones, la planificación y la resolución de problemas.
Beneficios a lo largo de la vida
El bilingüismo no solo aporta ventajas durante la infancia: sus efectos positivos pueden mantenerse incluso si con los años se deja de usar uno de los idiomas de manera habitual. Aunque pueda perderse esta segunda lengua, el entrenamiento cognitivo temprano permanece latente.
Por ejemplo, adultos mayores que crecieron hablando dos idiomas muestran más materia gris en áreas clave del cerebro y se puede retrasar en ellos la aparición de síntomas de alzhéimer.
Flexibilidad cognitiva
Además, manejar dos idiomas fomenta la flexibilidad cognitiva, es decir, la capacidad de adaptarse a situaciones cambiantes. Cuando un niño o un adolescente cambia de idioma según con quién habla, lee un texto en un idioma y luego explica la misma idea en otro, está practicando la capacidad de concentración y atención focalizada en otros contextos: en juegos, conversaciones en entornos ruidosos, cambios inesperados en clase o en actividades extracurriculares. Esta flexibilidad le permite aprender nuevas habilidades de manera más fluida.
La clave no es que las personas bilingües sean “mejores” que otras personas, sino que su cerebro aprende a gestionar la información de manera diferente, lo que les permite enfrentarse a desafíos variados con mayor facilidad.
Estas experiencias contribuyen a lo que los científicos llaman “reserva cognitiva”, un recurso mental que protege el cerebro y ayuda a mantener capacidades cognitivas durante décadas, incluso en la vejez.
Cómo aprovechar las ventajas del bilingüismo
Fomentar el bilingüismo no significa presionar ni forzar resultados, sino crear contextos naturales de exposición a ambos idiomas. Leer cuentos en dos lenguas, ver películas en versión original con subtítulos, cantar canciones, jugar a juegos de roles o mantener conversaciones en la lengua familiar son maneras informales de practicar sin convertirlo en una obligación.
Esto es importante porque, aunque los programas académicos como el método AICLE (Aprendizaje Integrado de Contenidos y Lenguas Extranjeras) tienen un papel, el bilingüismo cotidiano se enriquece en situaciones más espontáneas: cocinar siguiendo recetas en francés, jugar a videojuegos en inglés o compartir historias familiares en la lengua materna. Estas experiencias refuerzan el vínculo emocional con el idioma y lo convierten en una herramienta viva, más allá de la escuela.
Lejos de ser un reto, la exposición a dos idiomas es una oportunidad para que los niños desarrollen un cerebro flexible, bien conectado y capaz de organizar el conocimiento de manera eficiente. Crecer en contextos que valoren ambos idiomas permite aprovechar estas ventajas cognitivas y culturales, apoyando tanto su aprendizaje académico como su desarrollo personal.
Alejandro Martínez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.
Source: The Conversation – UK – By Sambit Bhattacharyya, Professor of Economics, University of Sussex Business School, University of Sussex
Donald Trump’s tariff policy seems to have morphed into as much of a tool of foreign policy as an economic strategy. But the administration’s decision to impose a 50% tariff on India, a key US ally as part of the Quad (Quadrilateral Security Dialogue) along with the US, Australia and Japan, could have significant repercussions – not just for international trade, but for global geopolitics.
The US rationale for the tariff hike is primarily political. The White House argues that India has been profiteering from buying and reselling Russian oil, in defiance of sanctions imposed after the invasion of Ukraine in 2022. This has helped Russia weather the effects of the sanctions and continue to fund its war in Ukraine.
Needless to say, the tariff policy and subsequent statements from both Washington and New Delhi have ruined a burgeoning bilateral relationship to the extent that the Indian prime minister, Narendra Modi, has been refusing to take Trump’s phone calls. For his part, Trump is no longer planning to visit India for the Quad summit later in the year.
India’s prime minister, Narendra Modi, attended the Shanghai Cooperation Organisation (SCO) summit in Tianjin, China, from August 31 to September 1, along with the Russian president Vladimir Putin. The three leaders were photographed together in cordial discussion and Modi met separately with both Xi and Putin on the sidelines of the summit, which was billed as presenting an alternative to the US-led hegemonic order.
It now seems clear that raised US tariffs won’t deter India from buying Russian oil. On the contrary, Modi has reaffirmed India’s commitment to not only continue buying Russian oil but to increase volumes.
This is unsurprising. India’s stance on Russia as a net crude oil importer is not driven by any grandiose geopolitical objective but the mundane economic reality of controlling inflation.
When it comes to energy, India is heavily dependent on imports and its consumers, the overwhelming majority of whom are poor and vulnerable, depend on stable and affordable energy prices. No amount of pressure from the US or its G7 allies would change that simple economic reality.
America’s loss is Russia’s gain
One consequence of the US tariffs is that Indian exports of clothing and footwear to the US could decline as big western brands seek to substitute their Indian suppliers with cheaper suppliers from other countries. This will push up prices for consumers in the US.
But it’s unlikely to be that damaging for Indian suppliers as there’s considerable global demand for clothing and footwear. It wouldn’t be difficult for Indian suppliers to find alternative markets.
Another of India’s big exports is gemstones, in which it has a dominant position in the global market. US tariff pressure is unlikely to change that as India exports gemstones to a range of different countries (although the US is a big buyer).
Closer trade ties between India and Russia will open up new opportunities for mutual investment. Russia’s economic position, meanwhile, is likely to improve overall as a result of the tariffs. Not only has India signalled it is likely to increase its oil imports, but Russia is also likely to get the benefit of importing clothing and footwear from Indian suppliers at a favourable price, as Indian suppliers look to redirect their US exports elsewhere.
Closer economic ties with India with the aim to increase bilateral trade to US$100 billion (£74.5 billion) by 2030 will give Russia another large market outside of China to sell its products. Russia will also get access to another major supplier of the sort of consumer goods that it typically imports to keep local prices low for Russian consumers.
An end to US dollar primacy?
There’s a danger for the west that if the tariff situation escalates into harsher financial sanctions, it could divert Indian investment away from the US and G7 countries towards Russia and China. Indian investors have significant presence in the automotive, pharmaceutical, and IT and telecom sectors in the west, which could be directed elsewhere.
But there are growing signs of increasing cohesion, not only from the SCO, but from an expanding Brics group of trading nations. This is now made up of original members, Brazil, Russia, India, China and South Africa, plus recent joiners Egypt, Ethiopia, Iran, Indonesia and the United Arab Emirates.
These growing economies are already working towards setting up technical mechanisms for mutual investments and trade settlements in their local currencies rather than the US dollar.
The global trade shocks prompted by US imposition of tariffs have led to a short-term decline in the value of the US dollar. While not drastic from a historical trend perspective, these short-term trends mask a broader long-term risk.
Not from trade transactions – trade accounts for only a fraction of dollar transactions. The long-term risks are from a potentially reduced role of the dollar in transactions associated with asset management, investment, finance and international reserves.
In particular, the dollar’s near exclusive status as a reserve currency for Brics and global south nations is at risk.
Any policy that puts that status at risk would compromise US prosperity and security. The concern is that any financial and trade policies that drive the US’s big trading partners closer to Russia and China will do just that.
Sambit Bhattacharyya receives funding from UK Research and Innovation, Economic and Social Research Council, Australian Research Council, and European Research Council.
With Russia’s Vladimir Putin and North Korea’s Kim Jong-Un among 26 world leaders watching, China’s president Xi Jinping made a muscular address to 50,000 people in Tiananmen Square marking 80 years since the end of the second world war. China is “never intimidated by bullies” and would “stand by the right side of history”, Xi said, adding that “the great rejuvenation of the Chinese nation was unstoppable”.
Absent from the ceremony was Taiwan’s leader, Lai Ching-te, who instead took to Facebook, writing that Taiwan does not “commemorate peace with the barrel of a gun”. Taiwan had barred public officials from attending the event.
China and Taiwan both claim their forces bore the true burden of Chinese resistance against Japan during the second world war, and use this contested history to lay claim to power and territory. Now China is weaponising this history, pushing for a “correct” perspective of the war as it seeks to reshape the world order and assert its ambitions over Taiwan.
In this episode of The Conversation Weekly podcast, Meredith Oyen, a historian and expert in China-Taiwan relations, explains how disagreements between China and Taiwan over who fought the Japanese more than 80 years ago are still raging and why China’s military parade raised tensions with Taiwan up another notch.
“The second world war has this very long shadow in all of east Asia because there’s a lot of unfinished business,” says Oyen, an associate professor of history and Asian studies at the University of Maryland, Baltimore County.
When Japan officially surrendered on September 9 at a ceremony in Nanjing, it was to the Republic of China, then ruled by Chiang Kai-shek. With the war against Japan over, Chiang’s nationalist Kuomintang resumed their civil war against the Chinese Communist Party. In 1949, Chiang and the Kuomintang were pushed to Taiwan as Mao Zedong declared the People’s Republic of China.
As a result, persistent questions about whether China and Taiwan are two separate entities or a divided nation with Taiwan a part of China are a “really significant geopolitical flashpoint” says Oyen, “something that stems directly out of the second world war”.
This episode of The Conversation Weekly was written and produced by Mend Mariwany and Gemma Ware with assistance from Katie Flood. Mixing and sound design by Eloise Stevens and theme music by Neeta Sarl.
Listen to The Conversation Weekly via any of the apps listed above, download it directly via our RSS feed or find out how else to listen here. A transcript of this episode is available on Apple Podcasts or Spotify.
Meredith Oyen does not work for, consult, own shares in or receive funding from any company or organization that would benefit from this article, and has disclosed no relevant affiliations beyond their academic appointment.
La supplémentation en créatine connaît un essor marqué chez celles et ceux qui souhaitent accroître leur masse musculaire et améliorer leurs performances.
La créatine n’est certainement pas une découverte récente. Les premières recherches remontent en effet aux années 1830. Sa popularité, en revanche, constitue un phénomène nouveau. La vente de créatine dépasse désormais les milieux du culturisme et du sport de haut niveau. Elle trouve même des applications cliniques, ses effets dépassant le seul champ des performances musculaires.
En termes simples, la créatine peut aider à maintenir le niveau d’énergie, en particulier lors d’exercices de courte durée et de haute intensité, comme la musculation.
Le rôle de la créatine dans l’organisme
Sur le plan physiologique, une fois ingérée, la majorité de la créatine est stockée dans les muscles sous forme de phosphocréatine (PCr). Sous cette forme, elle peut aider à maintenir le niveau d’énergie grâce au maintien de l’adénosine triphosphate (ATP), qui est la principale source d’énergie de l’organisme.
Comme la supplémentation en créatine augmente les réserves intramusculaires de créatine, elle peut permettre des séances de résistance plus intenses et plus longues, se traduisant par des gains supérieurs.
Côté dosage, les recommandations pour les hommes varient, mais en général, une dose quotidienne de cinq grammes de créatine, ou une dose personnalisée en fonction du poids corporel (0,1 gramme par kilogramme par jour), est généralement bien tolérée et efficace pour améliorer les performances musculaires.
Du point de vue de l’apport alimentaire, atteindre 5 g de créatine suppose, à titre d’exemple, de consommer environ 1,15 kg de bœuf ou 1 kg de porc. Même une alimentation riche en aliments contenant de la créatine risque donc de ne pas suffire à en maximiser les effets.
Ces aliments ont toutefois une teneur élevée en calories, ce qui fait que pour atteindre l’apport quotidien recommandé en créatine, un individu devra ingérer une grande quantité de calories. Les compléments alimentaires constituent à cet égard une option pratique et attrayante. Ils sont en effet non seulement facile à consommer, mais également pauvre en calories.
De plus, d’un point de vue financier, à environ 0,50 dollar par portion, il s’agit d’une stratégie simple et rentable pour atteindre les objectifs d’apport en créatine. Avec l’apparition de nouvelles formes de créatine (gélules, gommes et poudres aromatisées), il est facile de maintenir son apport.
En ce qui concerne la sécurité des compléments alimentaires à base de créatine, un document de synthèse publié par l’International Society of Sports Nutrition a conclu que la supplémentation en créatine n’entraîne pas plus d’effets indésirables chez les personnes en bonne santé que le placebo, même à des doses plus élevées.
Cela dit, la créatine n’a pas été épargnée par les critiques. Selon certaines anecdotes, la créatine pourrait avoir des effets secondaires indésirables. Cependant, des recherches sur les mythes et idées reçues courants concernant la créatine (notamment les préoccupations relatives à la rétention d’eau, la perte de cheveux et la déshydratation) ont largement dissipé bon nombre de ces craintes.
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L’entraînement en résistance est essentiel
Il est important de noter que si la consommation de créatine seule peut encore avoir certains effets positifs, c’est principalement la consommation de créatine associée à un entraînement en résistance qui apporte des bienfaits.
La musculation peut augmenter les mesures de croissance et de performance musculaires (puissance, force et endurance musculaires). Combiner musculation et créatine permet de maximiser les effets de cette dernière. La musculation est donc un élément essentiel pour obtenir les effets positifs de la créatine.
Rappelons enfin que la créatine n’est pas un nutriment essentiel. On peut améliorer croissance et performances musculaires en misant sur une alimentation de qualité, un programme de résistance personnalisé, un bon sommeil et une gestion du stress efficace. Un mode de vie sain est la base du bien-être, y compris pour développer efficacement sa masse musculaire.
La supplémentation en créatine a trouvé sa place chez ceux qui souhaitent augmenter leur masse musculaire et leurs performances. Elle a fait l’objet de nombreuses recherches et est largement acceptée. Elle continue de gagner en popularité en raison de ses effets positifs lorsqu’elle est associée à un programme d’entraînement de résistance solide, de son profil de sécurité lorsqu’elle est consommée à des doses fondées sur des preuves et de son faible coût.
Bien que la supplémentation en créatine ne soit pas essentielle, elle peut constituer un choix pratique, abordable et efficace pour ceux qui recherchent des avantages en termes de croissance musculaire et au-delà.
Scott Mills ne travaille pas, ne conseille pas, ne possède pas de parts, ne reçoit pas de fonds d’une organisation qui pourrait tirer profit de cet article, et n’a déclaré aucune autre affiliation que son organisme de recherche.
Qualifiées de « dégénérées », ces œuvres sont d’abord confisquées dans les institutions muséales allemandes, puis dans les collections privées. Les populations juives sont particulièrement ciblées. Lorsque la guerre éclate, les pays occupés sont à leur tour dépossédés de leurs biens culturels.
Une première tentative de restitution a lieu au lendemain de la Seconde Guerre mondiale, mais les priorités vont alors à la reconstruction des pays lourdement touchés. Il faudra attendre les années 1990 pour voir de réelles mesures être mises en place afin que ces œuvres soient rendues à leurs propriétaires ou à leurs familles.
Dans ce contexte, certaines œuvres ont suivi des parcours surprenants. Passionnée par la question de la spoliation et le contexte de la Deuxième Guerre mondiale, j’ai pu le constater lors de mes recherches de second cycle en histoire de l’art. Je me suis alors intéressée à la trajectoire de deux portraits exécutés par l’artiste allemand de la Nouvelle Objectivité, Otto Dix, aujourd’hui conservés dans des collections muséales canadiennes. Le parcours de l’un a été retracé, tandis que l’autre reste plus mystérieux.
Montréal, un tableau devenu un symbole de la légitimité artistique québécoise
Le premier, « Portrait de l’avocat Hugo Simons », est réalisé par Dix en 1925 pour son ami Hugo Simons, qui l’avait aidé à remporter un procès. Lorsque la guerre éclate, Simons et sa famille, de religion juive, fuient l’Allemagne nazie pour s’installer à Montréal en 1939. Simons conserve ensuite le tableau tout au long de sa vie.
S’ensuivent des négociations difficiles entre le MBAM et le gouvernement fédéral, réticent à accorder un prêt. L’affaire prend rapidement une dimension publique dans les médias. L’acquisition du tableau permettrait non seulement au MBAM d’intégrer une œuvre de maître dans sa collection, mais aussi d’offrir au Québec la crédibilité artistique à laquelle il aspire.
Le second, « Portrait du Dr Heinrich Stadelmann », a un parcours moins limpide. Aujourd’hui conservé à l’Art Gallery of Ontario (AGO) à Toronto, le tableau a été commandé par Stadelmann lui-même en 1922. Psychiatre dresdois reconnu pour son érudition et son excentricité, il était aussi un fervent admirateur des avant-gardes. Le portrait, qui semble emprunter des traits à un macabre Friedrich Nietzsche, reflète bien cette singularité.
Contrairement à Simons, Stadelmann n’a jamais mis les pieds au Canada. Pourquoi le tableau se retrouve-t-il alors à l’AGO ? Rien ne l’explique, à première vue. Le cartel indique simplement : « Anonymous gift, 1969 ; donated by the Ontario Heritage Foundation, 1988 ».
À l’exception d’une courte période passée hors de Dresde durant les bombardements, Stadelmann y est toujours resté et aurait continué à pratiquer jusqu’à sa mort en 1948. Il ne semble pas avoir eu de besoins financiers particuliers qui expliqueraient la vente ou la cession de son portrait.
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Des recherches en archives révèlent toutefois que l’œuvre aurait aussi appartenu au docteur en physique William (né Wilhelm) Landmann. Juif, il fuit également l’Allemagne nazie en 1939 et s’installe à Toronto avec sa famille. Collectionneur d’art, il aurait acquis la majorité de ses œuvres entre 1920 et 1935. Sa collection comprend des pièces de Marc Chagall, Georg Grosz, Paul Klee, Wassily Kandinsky, Otto Müller, Emil Nolde, Max Pechstein et Fernand Léger.
Landmann aurait été lui-même victime de spoliation nazie. Lors de son émigration au Canada, il n’aurait emporté qu’une partie de sa collection, l’autre restant entreposée en Europe, notamment dans les voûtes du Rijksmuseum à Amsterdam et dans des entrepôts suisses. Il en récupère une partie en 1946, mais plusieurs œuvres demeurent introuvables. Aujourd’hui encore, elles figurent dans la base de données Lost Art, répertoriées comme biens culturels confisqués aux personnes persécutées.
Un mystérieux numéro, un titre fautif et d’étranges coïncidences
On ignore si le portrait de Stadelmann est arrivé au Canada avec Landmann en 1939, ou s’il faisait partie du lot récupéré en 1946. Ce que l’on sait, c’est que Landmann s’implique activement dans la vie artistique torontoise. Il prête régulièrement des œuvres pour des expositions organisées à l’AGO, et le portrait de Stadelmann est accroché à deux reprises : en 1946 et en 1948.
Vue nocturne du Art Gallery of Ontario, où on retrouve le « Portrait du Dr Heinrich Stadelmann ». (Sean Driscoll/Unsplash), CC BY-NC-ND
Une photographie des archives montre le dos du tableau. On y distingue l’inscription grossière en noir du chiffre « 621 » dans le coin supérieur droit du cadre. Le titre du portrait y figure également, mais avec une erreur : « Dix, 22, Dr Heinrih Stadelmann ». Le « C » de Heinrich manque. Qui a inscrit ce numéro et ce titre fautif ? Et pourquoi ?
Le choix de faire don du portrait à l’Ontario Heritage Foundation, et non directement à l’AGO, intrigue. D’autant plus que l’année du don, 1969, correspond à l’année du décès d’Otto Dix. Et autre coïncidence : en 1988, lorsque l’œuvre est finalement transférée à l’AGO, cela se fait moins d’un an après la mort de Landmann. Pourquoi la Fondation a-t-elle conservé le tableau pendant 19 ans avant de le céder ?
Tous ces éléments ne permettent évidemment pas d’affirmer que l’œuvre a été victime de spoliation, mais ils suffisent à soulever la question.
Mieux comprendre la mémoire culturelle et les responsabilités des institutions muséales
L’étude de la trajectoire de ces deux tableaux illustre comment la spoliation a pu influencer le destin d’œuvres qui n’auraient sans doute jamais quitté l’Allemagne autrement.
Alors que le « Portrait de l’avocat Hugo Simons » est devenu une œuvre phare du MBAM, un mystère continue de planer autour du « Portrait du Dr Heinrich Stadelmann » conservé à l’AGO.
La recherche en provenance reste encore peu développée au Canada, surtout si l’on compare avec l’Europe et les États-Unis. Pourtant, ce cas d’étude démontre toute la pertinence d’entreprendre ces enquêtes ici : elles révèlent non seulement les zones d’ombre entourant certaines œuvres, mais contribuent aussi à mieux comprendre la mémoire culturelle et les responsabilités des institutions muséales.
Monika Wright a reçu des financements du Groupe de recherche et de réflexion CIÉCO.
Source: The Conversation – in French – By Florian Bonnet, Démographe et économiste, spécialiste des inégalités territoriales, Ined (Institut national d’études démographiques)
La pandémie de Covid-19 a profondément bouleversé nos sociétés. Toutefois, en France, la surmortalité associée à cette crise a été bien moins sévère que celle de certaines crises passées, comme la grippe espagnole en 1918-1919. Mais derrière les moyennes nationales, de fortes inégalités territoriales se dessinent.
En comparant cinq grandes crises sanitaires depuis 1900, une étude de l’Institut national d’études démographiques met en lumière les spécificités du Covid-19, et ce qu’elles révèlent des réponses apportées par notre société.
Quelle a été la surmortalité entraînée par la pandémie de Covid-19 au cours de ses deux premières années, en 2020 et en 2021 ? De nombreux articles ont cherché à répondre à cette question cruciale en comparant les différentes expériences nationales. Nous-mêmes, à l’Institut national d’études démographiques (Ined), nous avons nous contribué à cet effort en publiant une étude analysant la surmortalité dans un grand nombre de régions européennes en 2020 et en 2021.
Cependant, comprendre ce qui fait la spécificité de la pandémie de Covid-19 nécessite non seulement des comparaisons internationales, mais aussi une perspective historique de plus long terme, afin d’évaluer son fardeau au regard d’autres grandes crises sanitaires.
La France, qui dispose de plus d’un siècle de données démographiques régionales détaillées, offre une opportunité rare en la matière. Dans un article récemment publié dans Population and Development Review, nous avons évalué l’ampleur de la pandémie de Covid-19 en France, et nous l’avons comparée à quatre grandes crises de mortalité survenues depuis 1900 : la grippe espagnole (1918–1919), la grippe de Hongkong (1968–1969) et les canicules de 1911 et de 2003.
En replaçant la pandémie de Covid-19 dans une perspective d’un siècle de crises sanitaires, notre étude souligne que son impact – bien qu’inédit par son ampleur médiatique et sociale – s’inscrit dans une histoire plus longue de chocs sanitaires inégalement répartis dans le temps et l’espace.
Une analyse géographique fine
La spécificité de notre étude est que nous avons évalué l’impact de ces crises à un niveau géographique très fin, celui des départements français métropolitains. Nous avons pour cela mobilisé les statistiques annuelles de décès et de population issues de la French Human Mortality Database, une base de données destinée à fournir des données régionales détaillées à toute personne intéressée par l’histoire de la longévité humaine en France.
Pour comparer ces crises dans l’espace et le temps, le choix de l’indicateur est essentiel. Nous avons retenu comme mesure centrale les années de vie perdues standardisées (Age-Standardized Years of Life Lost, ou ASYLL). Couramment utilisée en santé publique, cette mesure permet de quantifier le nombre total d’années de vie perdues en raison de décès prématurés. Ainsi, dans une population de 1 000 habitants, si quatre individus âgés de 60 ans décèdent prématurément et que leur espérance de vie à cet âge-là est de 25 ans (chiffres de l’Insee pour 2024), on obtient une valeur de 100 (4 x 25).
Cette mesure présente plusieurs avantages majeurs :
Elle permet des comparaisons pertinentes entre différentes populations grâce à une structure d’âge commune. Si ce n’était pas le cas, dans le contexte du Covid-19, où la surmortalité a été observée chez les plus âgés, les régions très urbanisées où les jeunes se concentrent auraient des indicateurs plus favorables que les régions rurales, même dans le cas d’une surmortalité globale similaire.
Contrairement à un indicateur comme la perte d’espérance de vie, elle peut être agrégée sur plusieurs années, ce qui est crucial pour saisir l’impact global d’une pandémie comme celle du Covid-19 qui s’est étalée dans le temps.
Elle offre une lecture plus fine de l’excès de mortalité que le simple nombre de décès, en tenant compte de l’âge auquel ces décès surviennent. Dans notre exemple, un individu décédé à 60 ans pouvait espérer vivre encore vingt-cinq ans, alors qu’un individu décédé à 20 ans pouvait espérer vivre encore plus de soixante ans.
Neuf années de vie perdues en moyenne
Nos résultats montrent que la pandémie de Covid-19 a entraîné, en France, une perte moyenne de neuf années de vie pour 1 000 habitants en 2020 et en 2021. À titre de comparaison, la canicule de 2003 a causé la perte d’environ deux années et demi de vie, la grippe de Hongkong de 1968–1969 entre cinq et sept années, la canicule de 1911 environ vingt-quatre ans, et la grippe espagnole près de cent ans (toujours pour 1 000 habitants).
Ces chiffres permettent de mieux situer l’ampleur de la pandémie de Covid-19 dans l’histoire française récente. Malgré son envergure mondiale et les profondes perturbations sociales qu’elle a provoquées, son impact démographique reste dix fois inférieur à celui de la grippe espagnole, qui constitue la crise la plus dévastatrice du XXe siècle (en dehors des deux guerres mondiales).
Ce résultat s’explique en partie par le profil par âge des décès, qui a fortement varié d’une crise à l’autre. La surmortalité liée au Covid-19, comme celle découlant de la canicule de 2003, a principalement concerné les adultes de 60 ans et plus.
À l’inverse, la grippe espagnole a frappé de manière disproportionnée les enfants et les jeunes adultes, tandis que le lourd tribut de la canicule de 1911 s’explique en grande partie par la mortalité infantile. Pour cette dernière, la conjonction des fortes chaleurs et d’infections dues à la mauvaise qualité du lait ou de l’eau, contaminés par des micro-organismes responsables de diarrhées, a conduit au décès de très nombreux bébés. Or, les décès prématurés aux jeunes âges entraînent une perte plus importante d’années de vie, en raison de l’espérance de vie restante plus élevée.
Des contrastes territoriaux marqués
La distribution des excès de mortalité met en évidence des contrastes marqués dans la géographie de la mortalité. Comme le révèlent les cartes ci-dessous, certaines crises présentent des effets relativement homogènes sur le territoire, tandis que d’autres laissent apparaître des empreintes spatiales bien distinctes :
Distribution régionale des excès de mortalité, mesurée en années de vie perdues pour 1 000 habitants, pour chacune des cinq crises, tous sexes confondus. Florian Bonnet, Fourni par l’auteur
La canicule de 1911 a laissé une empreinte majeure dans le nord et le sud du pays, avec des pertes particulièrement sévères en Lozère (quatre-vingt-quatre années de vie perdues pour 1 000 habitants).
La canicule de 2003 a, quant à elle, frappé plus intensément la partie centre-ouest du pays, incluant la Creuse, l’Indre ou le Loir-et-Cher (autour de dix années de vie perdues pour 1 000 habitants). Cette forte variabilité spatiale s’explique facilement par la géographie des températures extrêmes : durant cet épisode caniculaire, elles se sont concentrées dans le Centre-Ouest.
En ce qui concerne la grippe espagnole, sa diffusion a été remarquablement uniforme sur l’ensemble du territoire français, à l’exception relative du Nord-Ouest. Elle s’est produite dans un contexte marqué par la fin de la Première Guerre mondiale, ce qui a pu favoriser une diffusion rapide et uniforme du virus, démultipliant le nombre de décès.
Le coronavirus SARS-CoV-2, responsable de la pandémie de Covid-19, en revanche, se distingue par une géographie morcelée. La surmortalité a été particulièrement forte en Île-de-France et dans les régions de l’Est, frontalières de la Belgique, de l’Allemagne et de la Suisse (environ vingt années de vie perdues pour 1 000 habitants), alors que l’ouest a été plus épargné, notamment en 2020.
L’importance des dynamiques locales
Au final, la canicule de 2003 s’est révélée être la crise la plus inégalitaire d’un point de vue territorial, suivie de près par la pandémie de Covid-19. À l’inverse, la grippe espagnole est celle qui a eu l’effet régional le plus homogène. Cette hétérogénéité géographique n’est pas une simple curiosité statistique : elle souligne le rôle déterminant des dynamiques locales dans la production des inégalités territoriales, en particulier dans un contexte de pandémie.
En effet, les fortes disparités observées pendant la pandémie de Covid-19 s’expliquent sans doute par la mise en place de décisions inédites de santé publique. Pour le comprendre, il faut se rappeler que la crise s’est initialement développée à l’hiver 2020 dans le Haut-Rhin et en région parisienne (autour de l’aéroport de Roissy), avant de s’étendre de proche en proche. Les strictes mesures de distanciation sociale, prises en mars 2020, ont pu freiner la diffusion du virus, et ainsi protéger certaines régions de l’ouest et du sud du pays.
À travers ces différents exemples, notre analyse révèle que les moyennes nationales masquent souvent des écarts internes importants. Les pouvoirs publics doivent les connaître et en tenir compte, afin de mieux cibler leurs interventions et allouer correctement les ressources. Par ailleurs, ces crises sanitaires ont parfois des effets de long terme qu’il est nécessaire de suivre de près. Notre équipe est actuellement investie dans cette mission.
Les auteurs ne travaillent pas, ne conseillent pas, ne possèdent pas de parts, ne reçoivent pas de fonds d’une organisation qui pourrait tirer profit de cet article, et n’ont déclaré aucune autre affiliation que leur organisme de recherche.
Dans les histoires de dark romance, les hommes sont généralement conscients de leur violence et du mal qu’ils font à leur victime.AdinaVoicu/Pixabay, CC BY
Genre littéraire né du croisement entre fantasy et romance, la dark romantasy attire un large public avec ses amours toxiques peuplées de vampires, de « faes » et de loups-garous, tout en questionnant le rapport au consentement.
« Enemies-to-lovers », vampires, « fuck or die », loups-garous, dubcon, faes (créatures féériques)… L’univers de la dark « romantasy » mérite un éclairage ! Mot-valise formé de l’association de deux genres littéraires, la romance et la fantasy, la romantasy se décline sur le mode « sombre » pour proposer des dark romances peuplées d’êtres fantastiques et de pouvoirs magiques. Si ces univers merveilleux ne sont pas dénués de dynamiques patriarcales, le recours aux schémas narratifs de la fantasy donne un nouvel éclairage aux relations toxiques qui font rêver certaines lectrices. Est-ce aller trop loin que d’imaginer que les crocs de vampires et les ailes de faes pourraient permettre de réconcilier dark romance et féminisme ?
Jeune ingénue recherche monstre ténébreux
Le succès des histoires d’amour unissant une humaine ou un humain à une créature fantastique débute avec la saga Twilight, de Stephenie Meyer, dans les années 2000, même si de tels récits existaient déjà dans les nouvelles gothiques du XVIIIe siècle. Certains tropes centraux de la romantasy (harcèlement, vengeance, obsession) s’y trouvent déjà. Toutefois, les convictions de Stephenie Meyer, membre de l’Église mormone, font du sexe avant le mariage l’ultime tabou de son héros Edward. Alors que le vampire scintillant se refuse à tout rapprochement physique, les monstres actuels se montrent insatiables.
Dans les dark romances, il semblerait que l’adjectif « dark » justifie l’absence de tout tabou. Tout est possible, surtout dans le domaine de la sexualité – pour le meilleur et pour le pire.
Le récit adopte le point de vue d’une héroïne humaine, facilitant l’identification d’un lectorat majoritairement féminin. Elle rencontre un ou plusieurs partenaires masculins, de nature fantastique (vampire, fae, loup-garou, démon, etc.), qui reprennent les traits du héros romantique traditionnel : beaux, forts, protecteurs, riches, jaloux, taciturnes, parfois violents. Leurs pouvoirs surnaturels servent surtout à mettre en scène des modalités originales de couple, de sexualité ou de reproduction, moteurs de l’intrigue.
Désir violent et amour toxique
La dark romantasy, sous-genre des dark romances, n’échappe pas aux critiques qui lui sont adressées. Elle met en scène des histoires d’amour violentes, des personnages moralement ambigus et des traumatismes divers et variés. Elle promet, en échange des scènes de sexe explicites, des ascenseurs émotionnels et une fin généralement heureuse. Obsession, possessivité et abus y sont la norme. Savoir si les romances ont rendu la violence amoureuse désirable ou si elles ne font que refléter la réalité reste une question sans réponse. Depuis les contes médiévaux jusqu’aux séries des années 1990, les représentations de relations malsaines ne manquent pas et traversent la société patriarcale, au-delà de la dark romance et de la fantasy.
Ce qui choque particulièrement au sujet de la dark romance, c’est que les abus sont explicites et revendiqués, plus proches d’un « Je te fais du mal, je le sais, et c’est pour ça que tu m’aimes » que d’un « Je te fais du mal, je n’ai pas fait exprès, mais tu vas m’aimer quand même ». Dans une société dite « post-#MeToo », il n’est plus crédible pour un homme de jouer l’innocent et de prétendre ne pas connaître la gravité de ses actes. La dark romance choisit alors de faire de ses héros des hommes conscients de leur violence.
S’arranger avec la culture du viol
Bien que misogynes et violents, ces récits sont majoritairement écrits par des femmes, comme l’a notamment montré H. M. Love à l’Université de Cambridge (Royaume-Uni). Les plateformes gratuites, comme Wattpad ou AO3 (Archives Of Our Own), rendent leur lecture et écriture gratuites et accessibles à toutes et à tous, hébergeant des millions d’histoires, dont des dizaines de milliers de romances érotiques.
On y retrouve les catégories #NonCon pour « non-consentement » et #DubCon « pour zone grise » (plus de 7 000 et 5 000 résultats sur Wattpad, 18 500 et 28 700 sur AO3 en 2024). Ces catégories permettent aux lectrices de savoir à l’avance dans quelle mesure le consentement de l’héroïne sera respecté dans l’histoire – en d’autres termes, de savoir si elles seront confrontées à des récits de viol.
Il est intéressant de noter que le mot central de ces recherches est celui de « consentement », même quand on recherche son absence, à l’opposé des moteurs de recherche des sites pornographiques, par exemple, qui sont des espaces virtuels pensés par et pour les hommes, dont les mots-clés se concentrent plutôt sur les violences (« abusée », « forcée », « endormie », voire directement « viol » quand le site ne l’interdit pas). Dans la dark romantasy, les lectrices savent ainsi à quoi s’attendre, ce qui prive les scènes de leur pouvoir de sidération.
Un renversement des dynamiques de pouvoir ?
L’utilisation de la fantasy et des personnages non humains permettent aux lectrices de vivre ce que certains appellent, à tort, « le fantasme du viol » et qui est plutôt une quête du lâcher-prise totale, sans culpabilité. Désirer un personnage imaginaire, même violent, place le fantasme à distance des dynamiques patriarcales.
Certains tropes jouent sur le rapport conflictuel des femmes féministes aux relations amoureuses en convoquant des schémas d’attraction/répulsion entre les personnages dont la fin est toujours la même : le couple hétérosexuel bienheureux. Avec le trope enemies to lovers (de la haine à l’amour), l’histoire met en scène les nombreux mécanismes qui transforment le dégoût et la haine initiales de l’héroïne envers la créature en amour et désir.
Selon la logique interne à ces récits, le passage de la haine à l’amour, du refus à l’accord, réécrit les interactions violentes qui jonchent le récit avant sa résolution heureuse. Ce que le monstre a forcé l’héroïne à faire ne peut être vraiment répréhensible, puisqu’au fond elle en est amoureuse. Cette réécriture fonctionne aussi pour les violences sexuelles, comme si le désir ressenti par l’héroïne à la fin de l’histoire était rétroactif, faisant alors du viol une impossibilité. La sociologue américaine Janice Radway montrait déjà, en 1964, dans Reading the Romance, comment les romances parviennent à neutraliser la menace du viol en montrant une héroïne qui le désire secrètement.
Une autre dimension, spécifique à ces mondes de fantasy, paraît même renverser les rapports de domination. En effet, ces monstres charmants ont besoin de l’héroïne pour survivre : le vampire doit boire son sang ou mourir, le démon doit se repaître de son énergie vitale par un inventif rituel tantrique ou se volatiliser, le fae doit donner du plaisir à la femme qu’il aime à chaque pleine lune ou bien ses pouvoirs disparaîtront…
Les règles de ces univers rendent l’héroïne absolument indispensable, en tant qu’humaine mais aussi en tant qu’élue de leurs cœurs, à la survie même des protagonistes masculins. Dans la dark romantasy, ce n’est pas seulement l’amour de cette héroïne qui peut les sauver, mais ses faveurs sexuelles, ajoutant à l’intensité et l’inévitabilité des rapports.
On peut citer l’exemple des récits se déroulant au sein de l’Omegaverse, univers fictif peuplé à l’origine de loups-garous (de nombreuses variations de cet univers existent à présent) dont la société est hiérarchisée entre les Alpha, Bêta et Omega. L’attribution de ces fonctions, dont chacune joue un rôle bien particulier dans la reproduction de l’espèce, est biologique et survient dès la naissance. Les Alpha ont tous vocation à se reproduire avec des Omega et une fois parvenus à l’âge adulte, ils doivent s’accoupler avec une partenaire adéquate ou en mourir, selon le trope du fuck or die (baiser ou mourir).
Ces récits naturalisent le désir masculin en le reliant aux besoins viscéraux de créatures magiques, et à un agencement biologique créature/humaine, Alpha/Omega, mâle/femelle qui ne laisse pas de place au rejet. Dans le même temps, ces schémas narratifs de la fantasy renversent les rapports de pouvoir patriarcaux, car le monstre masculin et dominant a désespérément besoin de l’héroïne humaine pour survivre.
On peut alors lire les dynamiques amoureuses de la dark romantasy au prisme de la dialectique du maître et du serviteur théorisée par le philosophe Hegel : le maître ne sait pas subvenir à ses besoins sans l’aide du serviteur et en est donc totalement dépendant, tout comme le monstre ne peut survivre sans les faveurs sexuelles de l’héroïne qui possède, finalement, le pouvoir au sein de la relation amoureuse. De là à dire que la dark romantasy est féministe… ?
Marine Lambolez ne travaille pas, ne conseille pas, ne possède pas de parts, ne reçoit pas de fonds d’une organisation qui pourrait tirer profit de cet article, et n’a déclaré aucune autre affiliation que son organisme de recherche.