El ‘Blue Monday’ no existe, pero la tristeza sí (y cumple una función clave en la infancia)

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Paola Alexandria Pinto de Magalhães, Investigador – Facultad de Enfermería – Desarrollo Positivo de Niños y Adolescentes, Universidad de Navarra

PeopleImages

Enero suele llegar a España envuelto en una mezcla de ilusión y agotamiento. Tras la magia de la Navidad y los Reyes Magos –uno de los momentos más esperados por niños y niñas–, el regreso a la rutina se vive, a menudo, con un cierto bajón emocional. En este contexto surge una pregunta recurrente: ¿son realmente más tristes los días de enero?

La idea ganó fuerza en 2005, cuando el psicólogo británico Cliff Arnall anunció haber identificado, mediante una supuesta ecuación, el día más triste del año. En su fórmula incluía elementos como el clima invernal, las deudas después de las fiestas y la falta de motivación para cumplir los propósitos de Año Nuevo.

Sin embargo, la comunidad científica desestimó rápidamente aquella propuesta por no estar apoyado por evidencia científica. La ecuación, lejos de ser un hallazgo psicológico, se reveló como una herramienta promocional diseñada para una agencia de viajes que impulsaba el mensaje de que la mejor forma de combatir la tristeza era comprar unas vacaciones.

La tristeza no es un evento programado

El término Blue Monday continúa reapareciendo cada enero en los medios de comunicación y en campañas publicitarias, pese a que no existe evidencia que relacione un día concreto del calendario con un aumento generalizado del malestar emocional.

La tristeza es una respuesta humana compleja, no un evento programado. Y si bien las condiciones climáticas propias del invierno pueden influir en el estado de ánimo, el entramado comercial que se ha construido alrededor del concepto busca un impacto en la conducta, invitando a consumir objetos o experiencias.

Algunas marcas han convertido la tristeza en un recurso emocional rentable, presentando productos o experiencias como supuestas soluciones a este malestar que ellas mismas contribuyen a amplificar. Se aprovechan de que fomentar la vivencia del “día más triste del año” podría influir en el comportamientos de consumo.

Por si fuera poco, este tipo de publicidad puede influir en la dinámica emocional de muchos hogares: crea expectativas difíciles de sostener, fomenta el materialismo, genera tensiones entre adultos y niños y, en ocasiones, alimenta sentimientos de infelicidad.

Pero existe un riesgo añadido cuando estos mensajes llegan a la infancia. Si a los menores se les transmite la idea de que las emociones “negativas” deben combatirse con compras, distracciones o euforia artificial y digital, se debilita su capacidad para reconocer, comprender y gestionar lo que sienten. De ahí la importancia de reflexionar sobre el impacto de este discurso mediático en la educación emocional de los niños y niñas.

El papel de la tristeza en el desarrollo

La tristeza, lejos de ser un obstáculo, cumple un papel fundamental en el desarrollo del niño. Desde muy pequeños, los niños descubren que expresar tristeza puede facilitar el apoyo de padres, madres y cuidadores. Esta emoción, en muchos casos, es más eficaz que otras para recibir atención y consuelo.

Además, la tristeza ayuda a reajustar metas tras un fracaso, lo que les permite modificar sus estrategias y expectativas ante situaciones adversas.




Leer más:
Resiliencia en casa: cómo ayudar a los niños a crecer fuertes día a día


La tristeza impulsa procesos de introspección que permiten a los niños reflexionar sobre lo que sienten, sobre sus valores y sobre la forma en que se relacionan con los demás. Experimentar tristeza también contribuye al crecimiento moral.

A través de emociones ligadas a la pérdida, la decepción o la injusticia, los niños construyen su sentido de lo correcto, desarrollan sensibilidad hacia el sufrimiento ajeno y fortalecen su empatía. De hecho, estudios recientes han encontrado una relación positiva entre la experiencia de tristeza y la capacidad de ponerse en el lugar del otro.

La respuesta adulta a la tristeza

Sin embargo, la forma en que los adultos responden a esta emoción influye decisivamente en cómo los niños aprenden a manejarla. Un entorno familiar cálido, sensible y afectivo favorece el desarrollo emocional, mientras que interacciones tensas, frías o críticas pueden dificultarlo. Las dinámicas familiares –los modelos emocionales que observan la calidad de, las conversaciones y la disponibilidad de apoyo– dan forma a su manera de interpretar y expresar la tristeza.

El contexto escolar y social también juega un papel clave. Los niños que se sienten acompañados y respaldados no solo viven la tristeza con menor intensidad, sino que desarrollan mayor confianza para afrontarla.




Leer más:
Cómo ayudar a los niños a comprender y aceptar la muerte


Acompañar a los niños en el reconocimiento y manejo de la tristeza es una manera de ayudarlos a desarrollar resiliencia. Cuando aprenden estrategias para afrontar emociones difíciles –hablar, pedir ayuda, poner en palabras lo que sienten, identificar lo que necesitan– adquieren recursos internos que les permitirán afrontar retos futuros con mayor seguridad. Esa resiliencia se traduce en autoestima más sólida y en una percepción más realista y confiada de sus propias capacidades.

Diferencias culturales en la vivencia de la tristeza

Los valores y creencias de cada cultura, por su parte, determinan qué manifestaciones de tristeza son aceptadas, cuáles suelen reprimirse y cuáles se consideran “apropiadas”. Esto explica que la expresión y regulación de la tristeza varíen significativamente entre entornos culturales y sociales.

Entender estas diferencias permite acompañar mejor a los niños en sus procesos emocionales y evitar interpretaciones erróneas sobre su comportamiento.

Una mirada crítica hacia la felicidad publicitaria

Por ello, frente a los mensajes comerciales como el del Blue Monday, los adultos debemos reconocer que esta emoción forma parte natural del crecimiento (no solo un día del año) y ofrecer a los niños espacios de escucha, acompañamiento y comprensión.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. El ‘Blue Monday’ no existe, pero la tristeza sí (y cumple una función clave en la infancia) – https://theconversation.com/el-blue-monday-no-existe-pero-la-tristeza-si-y-cumple-una-funcion-clave-en-la-infancia-272966

Iran: how the Islamic Republic uses internet shutdowns as a tool of repression

Source: The Conversation – UK – By Dr Konstantinos Mersinas, Senior Lecturer in Information Security, Royal Holloway, University of London

When a protest by angry traders about what they see as the Islamic Republic’s poor handling of the economy morphed into a national uprising across Iran, the authorities moved quickly to shut down the internet. It’s a tactic the regime has used before. Closing down communications makes it harder for resistance to organise. It also makes it hard for people protesting in Iran to communicate with and enlist support from the outside world.

Authoritarian regimes, such as the Islamic Republic in Iran, tend to rely on two distinct modes for managing information and collective action. The first is surveillance. Communications are monitored, platforms filtered, metadata analysed, and users channelled toward spaces that remain visible to the state. In such conditions, limited circumvention is often tolerated.

The regime allows the use of virtual private networks (VPNs) for example, since only a fraction of the population is technically savvy enough to use them. A VPN is a tool that routes a user’s internet traffic through an external server, masking its destination and bypassing local restrictions. In practice, VPNs can help users evade censorship and reduce visibility to domestic internet controls by making their connections appear to originate from outside the country – though they still depend on the underlying internet infrastructure to function.

The second mode is shutdown, deployed under exceptional conditions. When people start to mobilise and their protests start to exceed the ability of the authorities to control them with surveillance and become visible to the outside world, the authorities escalate from monitoring communications to disrupting them.

Shutdowns are indiscriminate and economically damaging. But they sever the connective infrastructure that allows protest movements to form, share information, coordinate and scale up. Iran’s repeated shutdowns in 2019, 2022, and 2026 illustrate this transition from surveillance as a norm to shutdown as an emergency instrument of rule.

In Iran, shutdowns are implemented in stages rather than a single intervention. Early stages typically involve bandwidth throttling, unstable connections or selective blocking of platforms.

As protests intensify, authorities escalate by disabling mobile data, restricting broadband access and withdrawing routing information that allows Iranian networks to be reached from the global internet. Government directives instruct providers to shut down services and block routes to the outside world. This effectively removes Iran’s digital address from the global network.

In Iran this week, internet traffic monitoring indicates near-total isolation. Connectivity is reported to have fallen to around 1% of normal levels.

Enforcement is neither uniform nor static. Restrictions are reported to be geographically targeted at those neighbourhoods most prone to protest. They tend to be synchronised with mobilisation and are adjusted in real time as required. Communications disruption now extends beyond the internet to include mobile and landline phones and basic digital services. At this point, the objective is to immobilise information flow across the whole of society.

Shutdowns as a political tool

Authorities have repeatedly justified shutdowns as necessary for national security or cybersecurity. Yet analyses indicate such measures as ineffective against state-level cyber operations. What shutdowns primarily restrict is societal access to information and communication, both internally and externally.

The fact that Iran persists with shutdowns despite the often severe economic and humanitarian costs, shows how effective they judge them to be. Each blackout disrupts banking, payments, logistics and everyday life. Yet authorities repeatedly accept these costs when legitimacy risks threaten regime survival. Shutdowns thus function as coercive signals as much as technical means, demonstrating a willingness to suspend digital society itself.

VPNs are widely used in Iran to bypass censorship and surveillance. Research shows that VPN use is often tolerated outside crisis periods, operating as a managed pressure valve while allowing the state to keep an eye on the sort of people who use them. At the same time, VPN traffic is detectable, providers are routinely blocked or throttled, and legal ambiguity enables selective enforcement.

Crucially, VPNs depend on underlying connectivity. Once authorities escalate to disruption on an infrastructure level, VPNs become ineffective because tunnels (encrypted connections that carry internet traffic) cannot be established. This explains why VPN use is significantly reduced when shutdowns are imposed. The same holds for the Tor network (a decentralised system that routes internet traffic through multiple relays to obscure users’ identities and locations). This has been used by Iranians in the past.

Satellite internet, particularly Starlink, enabled limited information flows during recent shutdowns. This allowed some reporting to the outside world. By bypassing domestic infrastructure, satellite connectivity undermines territorial control over data flows – but access remains uneven because connectivity depends on equipment which is scarce, expensive and difficult to distribute discreetly.

Possessing or operating such equipment carries personal risk, particularly during periods of heightened repression. Even when available, connectivity is not guaranteed – satellite links can be degraded andobstructed, and are vulnerable to disruption through signal interference. As a result, satellite internet provides limited, uneven connectivity rather than a reliable substitute.

Shutdown conditions also create fertile ground for social engineering attacks. Fake “Starlink apps” and misleading claims about other circumvention tools can exploit citizens by harvesting data or identifying users.

Shutdowns are rarely the first choice for a regime like the Islamic Republic. They are deployed when mobilisation becomes rapid, visible, and difficult to contain. A recurring feedback loop follows: protesters adapt through VPNs or alternative channels, authorities escalate to infrastructure-level disruption, and this escalation fragments coordination while intensifying perceived injustice.

This explains why shutdowns may suppress mobilisation in the short term yet worsen instability over time. It’s a pattern that was evident across Iran’s previous blackouts.

When they feel under threat, regimes move from monitoring private communication to restricting information flows at scale. This trajectory underscores a broader warning for democracies: the erosion of privacy initiates a shift in power toward the state by normalising control infrastructures that can be activated during crises. This is a dynamic the Iranian case illustrates, manifesting in the disruption of communication itself.

The Conversation

The authors do not work for, consult, own shares in or receive funding from any company or organisation that would benefit from this article, and have disclosed no relevant affiliations beyond their academic appointment.

ref. Iran: how the Islamic Republic uses internet shutdowns as a tool of repression – https://theconversation.com/iran-how-the-islamic-republic-uses-internet-shutdowns-as-a-tool-of-repression-273519

Comme au mondial junior ou aux JO de Milan-Cortina, les hockeyeurs québécois sont plus absents que jamais dans la LNH

Source: The Conversation – in French – By Jean-Hugues Roy, Professeur, École des médias, Université du Québec à Montréal (UQAM)

Ils fondent comme glace au soleil. Aux Jeux olympiques de Milan-Cortina, en février, aucun joueur québécois ne portera l’uniforme de l’équipe nationale canadienne. Un fait inédit, qui s’inscrit dans un déclin beaucoup plus large : jamais, en plus de cent ans d’histoire, les joueurs du Québec n’ont été aussi peu nombreux, et aussi peu dominants, dans la Ligue nationale de hockey (LNH) que ces dernières années.

C’est ce qui ressort d’une analyse de la totalité de la base de données de la LNH qui couvre ses 108 années d’histoire. Cette analyse fait écho aux inquiétudes, relayées récemment dans plusieurs médias, sur la raréfaction des joueurs québécois dans le hockey masculin. Le déclin est multi-factoriel : popularité d’autres sports chez les jeunes et coût de plus en plus important pour progresser font partie des causes probables rapportées.

Quatre « équipes »

Pour mesurer l’évolution de la place des joueurs québécois, je les ai regroupés selon leur lieu de naissance en quatre ensembles : Québec, reste du Canada, États-Unis et reste du monde.

Sur les 7826 patineurs ayant disputé au moins un match dans l’histoire de la LNH, moins d’un sur dix est né au Québec. Un simple décompte sous-estime toutefois leur contribution réelle : des légendes comme Ray Bourque, qui a joué 1612 matches en saison régulière pendant 23 saisons, ou Luc Robitaille, qui a participé à 1431 parties en 19 saisons, valent autant que George McNaughton, Stéphane Brochu ou les 26 autres n’ayant joué qu’une seule partie en carrière. Ce n’est pas juste.

C’est pour cela que j’ai compté le nombre de fois que chaque joueur apparaît dans l’alignement de chacune des parties de l’histoire de la ligue. Cela permet de pondérer les données en calculant presque le temps de glace de tout le monde.

Les Québécois jouent plus et « scorent » plus

En faisant ce calcul, on obtient un total de 2,2 millions de « présences par parties ». Plus de 223 000 l’ont été par des joueurs québécois, une proportion de 10 %. Cela signifie que les attaquants et défenseurs du Québec ont été mis sur la glace relativement souvent par rapport aux autres.

Autrement dit, chaque Québécois a joué plus souvent que la moyenne : près de 299 matches en carrière. Le joueur moyen de la LNH en a joué 15 de moins, comme le montre le tableau ci-dessous.

Non seulement les joueurs du Québec ont-ils davantage joué, mais ils ont aussi marqué un plus grand nombre de points chacun. Un peu plus d’un million de points ont été enregistrés dans l’histoire de la LNH (buts et assistances). Plus de 115 000 l’ont été par des attaquants ou des défenseurs du Québec. C’est 11,1 % de l’ensemble, ce qui signifie que les Québécois ont été les hockeyeurs les plus productifs de l’histoire de la ligue avec 154 points en carrière chacun, en moyenne, contre 132 pour le joueur lambda.

Un lent déclin

Mais ce portrait flatteur appartient de plus en plus au passé. Saison après saison, la proportion de joueurs québécois, leur temps de jeu et leur contribution offensive déclinent.

En un coup d’œil, que la nostalgie peut rendre humide, on voit que les saisons 1955-56 à 1975-76 ont été l’âge d’or du hockey québécois. Grâce aux Maurice Richard, Guy Lafleur et autres compatriotes, la Sainte-Flanelle a gagné 12 des 20 coupes Stanley en jeu dans cette période.

En 1957-58, des joueurs du Québec ont marqué près de 29 % de tous les points dans la Ligue nationale, alors qu’ils ne représentaient que 18 % des troupes.

Depuis cette glorieuse époque, cependant, la proportion québécoise pour le nombre de joueurs, de parties auxquelles ils participent, de points qu’ils marquent ou de temps qu’ils passent sur la glace diminue inexorablement.

La débandade depuis la pandémie

Examinons de plus près les 20 dernières années, après le lockout de 2004-05.

Si on se concentre sur la ligne rouge (nombre de points), on s’aperçoit que jusqu’en 2012, les hockeyeurs d’ici ont tout de même continué de s’inscrire souvent au pointage par rapport à leur nombre sur la patinoire. La proportion de points marqués par des Québécois (entre 7 % et 9 % de tous les points marqués dans la LNH) est supérieure à la proportion de joueurs québécois dans les alignements et sur la glace (autour de 6 %).

En d’autres mots, ils étaient peut-être peu présents, mais ils étaient bons !

À partir de la pandémie, par contre, c’est la débandade. Les joueurs du Québec ne marquent plus que 4 % à 5 % des points dans la ligue, un pourcentage inférieur à leur place dans les alignements et sur la glace.

Dans la première moitié de la saison actuelle, seulement 3,8 % des points marqués dans le circuit Bettman l’ont été par des hockeyeurs québécois. Jamais leur productivité n’a été aussi faible de toute l’histoire de la LNH.

Productivité anémique

À partir de la décennie 1980, la LNH a accueilli de plus en plus de joueurs européens. Il est donc normal que la place des joueurs du Québec ait diminué à partir de cette époque. Mais la productivité des hockeyeurs québécois a-t-elle baissé pour autant ?

Pour le mesurer, j’ai utilisé le nombre de points comptés par partie. L’ensemble des joueurs depuis 1917 a compté en moyenne 0,46 point à chaque partie. On trouve 75 joueurs qui ont même enregistré plus d’un point dans chacune des parties auxquelles ils ont participé. Wayne Gretzy est le champion, à ce chapitre, avec 2857 points en 1487 matches, ou 1,92 point par match en moyenne !

Le Québec (ligne en bleu) est souvent le groupe le plus productif. C’est le cas, et de loin, au cours des années 1950. Ce l’est également à quelques reprises dans les années 1970 et 1980.

Mais le graphique ci-dessous, qui se concentre sur les 20 dernières années, montre que les joueurs québécois dans la LNH ont été les plus productifs entre 2010-11 et 2012-13, ainsi qu’au cours des saisons 2015-16 et 2018-19.

Il montre aussi que la dernière saison et l’actuelle sont les moins productives de l’histoire de la LNH pour les hockeyeurs du Québec.

Et les gardiens ?

Le constat est similaire chez les gardiens. Bien que le Québec ait fourni une proportion élevée de gardiens à la LNH, leur efficacité moyenne est désormais inférieure à celle de leurs homologues américains et européens. Et ils sont passablement utilisés. Dans près d’une partie sur cinq, de toute l’histoire de la Ligue nationale de hockey, il y avait un Québécois dans les buts.

Chez un gardien, une mesure de l’efficacité est la proportion de tirs au buts qu’il parvient à arrêter. Feu Ken Dryden, n’a accordé que 1230 buts, ce qui signifie qu’il a arrêté plus de 92,2 % des lancers dirigés contre lui, un des meilleurs taux de l’histoire. La moyenne de tous les gardiens ayant joué dans la LNH est de 89,1 %.

Les gardiens québécois ont une efficacité à peine supérieure. Qui plus est, ils se font dépasser par les gardiens américains et par les gardiens du reste du monde.

Le pays qui a fourni les meilleurs gardiens ? Le Kazakhstan ! Ses cinq cerbères ont eu un taux d’efficacité de 91,2 % dans les 972 parties au cours lesquelles ils ont été placés devant les filets.

Conclusion : les joueurs québécois qui évoluent dans la LNH, qu’ils soient attaquants, défenseurs ou gardiens de but, n’ont jamais été aussi mauvais qu’en cette première moitié de la saison 2025-2026.

La Conversation Canada

Jean-Hugues Roy ne travaille pas, ne conseille pas, ne possède pas de parts, ne reçoit pas de fonds d’une organisation qui pourrait tirer profit de cet article, et n’a déclaré aucune autre affiliation que son organisme de recherche.

ref. Comme au mondial junior ou aux JO de Milan-Cortina, les hockeyeurs québécois sont plus absents que jamais dans la LNH – https://theconversation.com/comme-au-mondial-junior-ou-aux-jo-de-milan-cortina-les-hockeyeurs-quebecois-sont-plus-absents-que-jamais-dans-la-lnh-273063

‘Heated Rivalry’ scores for queer visibility — but also exposes the limits of representation

Source: The Conversation – Canada – By Adam Davies, Associate Professor, College of Arts, University of Guelph

Connor Storrie, left, and Hudson Williams in a scene from ‘Heated Rivalry.’ (Bell Media)

Heated Rivalry, the Bell Media-produced Canadian gay hockey romance based on the novel by Rachel Reid, has taken the world by storm.
The series stars Hudson Williams as Shane Hollander, a Japanese Canadian hockey player for the Montréal Metros, and Connor Storrie as Ilya Rozanov, a Russian hockey player for the Boston Raiders.

With much of the series was filmed in Guelph, Ontario and other Canadian locations, the series highlights both Canadian hockey and queer representation and desires.

Heated Rivalry explores the growing sexual tension and eventual romance between Hollander and Rozanov as they navigate the highly masculinized and heteronormative social pressures of playing in a professional hockey league.

While the series has become a huge audience success and received largely positive critical evaluations of its acting, production and characterization, it has gained widespread attention for its representation of queer romance, particularly gay sports romance.

The show has also received media commentary for its large following of women who are fans of the show and its actors. Many have been debating and discussing the show on social media.

Given the current climate of anti-LGBTQ legislation and increased political and social transphobia and homophobia, Heated Rivalry could signal crucial queer representation during a politically dangerous time.

Hockey’s culture of masculinity

Hockey is a very heteronormative and masculinized sport and continues to face serious issues related to sexual violence and racism — problems that have been widely reported on over the past several years.

In 2022, Hockey Canada faced numerous public controversies amid reports that it paid $8.9 million for sexual abuse settlements to 21 complainants since 1989.




Read more:
High-profile sex assault cases — and their verdicts — have consequences for survivors seeking help


Research has also documented persistent racial inequities within Canadian hockey that fuel the erasure of Black Canadians’ contributions to the establishment of ice hockey in Canada, as well as historical and ongoing experiences with taunting, harassment and exclusion of racialized hockey players in Canadian hockey leagues.

Against this backdrop, Heated Rivalry offers a rare interruption to hockey’s normative culture, even as it remains constrained by many of the sport’s dominant values.

Visibility versus structural change

Whether Heated Rivalry will meaningfully impact the willingness or safety of professional players to come out is an open question. Currently, there are no openly queer hockey players in the National Hockey League.

Former Canadian hockey player Brock McGillis, who is often noted as one of the first out gay professional hockey players, has expressed skepticism. He has argued the show is “more likely to have an adverse effect on a player coming out.”

McGillis said that he enjoys the show while also explaining: “I don’t believe that many hockey bros are going to watch it. And I don’t think, if they are watching it, they’re talking about it positively.”

Meanwhile, the NHL has previously banned rainbow Pride coloured hockey stick tape. Given the popularity of Heated Rivalry, the NHL released a statement articulating its hope that the series will act as a “unique driver for creating new fans.”

Whether such symbolic gestures will translate into structural changes that address the ingrained homophobia within hockey remains to be seen.

Representation and intersectionality

Within my research, I analyze issues related to gender and sexuality, often particularly as it pertains to the experiences of gay and queer men.

For many gay men, navigating masculinity is complicated in terms of both in-group and out-group discrimination. It is not uncommon for white, muscular and masculine-presenting gay men to receive the most media attention and be positioned as highly desirable within gay men’s communities.

Heated Rivalry provides valuable representation for gay male romance and sexualities, but it also raises important questions about both its potential and its limitations.

Shane Hollander’s character gestures toward the intersections of race and sexuality through his experiences as an Asian hockey player, although this storyline could have been explored further in the series. Ilya Rozanov’s narrative, meanwhile,
explores family-based and nationalistic homophobia through his background as a Russian-born queer man.

A close-up of the face of an Asian man in a hockey helmet and uniform
Hudson Williams as Shane Hollander in ‘Heated Rivalry.’
(Bell Media)

Although both characters benefit from financial and gender-based privileges that many LGBTQ people do not share, their experiences navigating identity and homophobia as it intersects with family, state-sanctioned homophobia and race and ethnicity, are meaningful for viewers.

However, much of the storyline still focuses on the experiences of two men who are traditionally attractive, fit and muscular, and masculine-presenting. This echoes much of the mainstream queer representation, which glorifies fit male bodies and gay gym cultures.

The limits of mainstream representation

Many mainstream representations of queer identities, such as the 2018 film Love Simon, fail to represent the nuances and complexities of multifaceted queer experiences and identities outside of white, masculine and upper-middle class norms.

Gay media platforms such as Grindr, the well-known gay hook-up app, are known for emphasizing fit bodies, muscular physiques and gym or beach selfies. These norms can lead to forms of discrimination or prejudice against app users who do not conform, as well as body dysmorphia and body image issues that disproportionately affect gay and queer men.

Gay men’s sexualities, dating and relationships are often shaped through shame and secrecy, fuelling tropes that gay men are unable to form healthy and meaningful long-term romantic relationships.

Much of Heated Rivalry emphasizes secrecy, shame and risk as the two main characters wrestle with their romantic feelings for each other.
While this might reflect the realities many queer men face, positioning such experiences as normative risks reinforcing longstanding negative stereotypes.

Queer joy — and what’s still missing

Heated Rivalry’s creator and writer, Jacob Tierney — himself a gay writer, actor and producer — has emphasized that the end of the first season is intended to be more celebratory than earlier episodes.

“For these last two episodes,” he told journalist Philiana Ng, “you’re going to finally get the joy that we wanted from the beginning – just queer joy, pure happiness and sweetness and love and all that other good stuff.”

A white man in a hockey uniform leans over while holding his stick against his thighs
Connor Storrie as Ilya Rozanov in ‘Heated Rivalry.’
(Bell Media)

However, there has been controversy about the show’s stars’ and creator’s resistance towards publicly identifying the lead actors’ sexual orientations. Given the common practice of having straight and cisgender actors play queer and trans characters in film and media, questions regarding authenticity in LGBTQ representation continue.

It’s worth noting, however, that Heated Rivalry does feature openly queer performers. François Arnaud, who plays Scott Hunter, is openly bisexual, and trans actor Harrison Browne — a former professional hockey player — stars in a minor role.

Tierney has pushed back at questions about the main actors’ sexual orientations, saying “I don’t think there’s any reason to get into that stuff.” He noted that what matters is an actor’s enthusiasm and willingness to do the work, and questions about actors’ sexuality are legally off-limits in casting.

Advocates for casting queer actors in queer roles acknowledge that while respecting actors’ privacy is essential, choices can be made through the casting and production process to create a more inclusive industry.

Queer romance on the ice

Beyond questions of representation, Tierney has been clear about the show’s thematic focus. Highlighting the love story between the two main characters, he has noted how “a gay love story set in the world of hockey … is an act of rebellion” and that audiences “deserve to have a gay show that is sexy and horny and fun.”

Still, audiences deserve to have gay shows that are sexy, horny, fun and representative of a variety of lived experiences and bodies.

With Heated Rivalry renewed for a second season, whether the show “scores” in terms of shifting conversations about masculinity, sexuality and sport is still up in the air.

The Conversation

Adam Davies receives funding from the Social Sciences and Humanities Research Council.

ref. ‘Heated Rivalry’ scores for queer visibility — but also exposes the limits of representation – https://theconversation.com/heated-rivalry-scores-for-queer-visibility-but-also-exposes-the-limits-of-representation-271253

El impacto de la nueva Directiva Europea de Aguas Residuales en la industria española

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Dr. Borja Garrido Arias, Profesor Dpto. Ingeniería Mecánica, Escuela ICAI, Universidad Pontificia Comillas

Planta de tratamiento de aguas residuales. kittirat roekburi/Shutterstock

El inicio del 2026 se traduce en una gran cantidad de objetivos personales y profesionales. Y entre ellos, conviene no olvidar los que afrontará la sociedad y la industria española con la implantación de la Directiva de Aguas residuales UE 2024/3019.

El texto de la nueva normativa, redactado en noviembre de 2024, obliga a los Estados miembros a su transposición nacional a principios de 2026. Todas las partes del sector deben estar preparadas, desde la administración hasta los ingenieros de instalaciones e industriales.

En España nos encontramos ante legislaciones anticuadas en materia de vertidos, tanto industriales como urbanos. Así como la sociedad cambia en todas sus facetas, sus efluentes y aguas residuales también lo hacen. La nueva directiva mejorará su uso y regulación.

Con el fin de que la norma se implante correctamente, los ingenieros y técnicos especializados en aguas debemos aportar formación e información a los industriales no sólo a nivel legal, sino también a nivel técnico y preventivo.




Leer más:
Heptacloro en aguas de lavado industriales: ¿existe en España un mercado negro de plaguicidas prohibidos?


¿Cuál es el alcance de la normativa?

El agua y sus vertidos industriales y domésticos constituyen retos tanto técnicos como ambientales y de salud pública. E involucran al tan estudiado y analizado ciclo del agua: los contaminantes producen efectos directos en los recursos hídricos potables de consumo humano y en nuestra salud.

Las industrias, sean del sector que sean, implementan constantes mejoras en sus regímenes productivos no sólo a nivel de proceso, sino de aditivos y sustancias que mejoran dicho proceso y el producto final. La ley europea fomentará este control a cada caso concreto, focalizando la atención en nuevos contaminantes y vertidos peligrosos.

Las empresas e industrias deberán justificar qué vierten, cómo y por qué. Y los ingenieros químicos deberemos ejercer un papel decisivo: analizar el proceso industrial, evaluarlo en el origen y plantear unas matrices de riesgos y medidas correctoras adaptadas a cada proceso.

La formación multidisciplinar será decisiva para el análisis de desviaciones y la implementación de mejoras correctivas formará parte del día a día y del aprendizaje entre todos.

Los contaminantes emergentes: de nuevo en el “punto de mira”

Hace años que conocemos la presencia de los microplásticos. Son contaminantes que no se ven, pero que generan un riesgo acumulativo a la sociedad, con daños aún poco evaluados. En la mayoría de las ocasiones, son los aditivos que se usan para mejorar sus propiedades los que causan esos efectos nocivos. Hablamos, por ejemplo, del bisfenol A, un disruptor endocrino que se encuentra en numerosos productos de consumo, incluidos envases de alimentos.

Por ello, entre otras directrices, la nueva normativa dicta que los fármacos, hormonas ( que salen libres al medio, por ejemplo, tras tratamientos sanitarios) y productos de higiene personal tienen que ser evaluados y analizados. Esto implicará mejoras en los análisis químicos y técnicas instrumentales e incrementará los costes de las empresas y laboratorios. Los contaminantes habituales, como DQO, nitrógeno, aceites y grasas también sufrirán un mayor control, volviéndose más restrictivos los niveles permitidos de todos ellos.




Leer más:
¿Qué hacemos con todo el aceite usado que producimos?


Mayor control implica mayor transparencia

Además, con la nueva norma aparecen los llamados “tratamientos cuaternarios”, una fase avanzada de depuración de aguas residuales diseñada para eliminar contaminantes emergentes.

Desde hace años las ciudades cuentan con tratamientos de efluentes procedentes de depuradoras que, tras pasar por una una red separativa, se distribuyen para distintos usos, principalmente para riego y baldeo. El Decreto 1085/2024 en materia de recuperación de aguas, que vio la luz en el 2024, supuso una actualización consolidada en España, contribuyendo a una mayor concienciación en cuanto a la evaluación y el control del riesgo. Aunque su uso se ha fomentado principalmente en el ámbito administrativo mediante redes de distribución de aguas regeneradas para riego y baldeo, la complejidad de ejecución y desarrollo está siendo un problema palpable a nivel empresarial.

La necesidad de erradicar contaminantes con alto carácter recalcitrante (difíciles de ser degradados), no eliminables con las depuradoras actuales, implica el uso de Tratamientos por Oxidación Avanzada, también denominados POAs. Entre este tipo de procesos destacan el Fenton y las tecnologías de membranas (electrodiálisis, pervaporación y las filtraciones finales con membranas porosas y/o compactas), los cuales supondrán nuevas líneas de investigación que darán continuidad a las actuales.

Instaurar este tipo de tratamientos ya no se reducirá a un estudio a escala de laboratorio, será una realidad que se pueda ejecutar a escala industrial.
La nueva directiva implica un reporte de datos desde las instalaciones a la administración. Este flujo de información no debe ser considerado una debilidad para las industrias, sino una fortaleza para todos y el avance de la ingeniería del agua y de sus tratamientos avanzados.

La monitorización, el análisis y el volcado de datos formarán parte de estudios que instaurarán soluciones preventivas ante futuras desviaciones. El machine learning puede ser una buena herramienta junto con el big data para la obtención de modelos predictivos. Y, con esta evidencia, el que contamina deberá pagar.

A pesar de todos los efectos que suponen para las empresas, no hay que ver estos cambios legales como inviables o punitivos al régimen habitual de funcionamiento de las depuradoras, sino más bien como una oportunidad para adaptar la ingeniería química y del agua como un reto para modernizar infraestructuras y legislaciones obsoletas, crear empleo verde y fomentar la salud pública y el desarrollo tecnológico.

En unos meses podremos tener ya un diagnóstico de cómo se encuentra nuestro país en materia de control de aguas residuales.

The Conversation

Dr. Borja Garrido Arias no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. El impacto de la nueva Directiva Europea de Aguas Residuales en la industria española – https://theconversation.com/el-impacto-de-la-nueva-directiva-europea-de-aguas-residuales-en-la-industria-espanola-272623

Contra la ley de la selva: una alternativa cosmopolita a la geopolítica de las superpotencias

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Juan Carlos Velasco, Profesor de Investigación. Grupo "Filosofía Social y Política" (FISOPOL). Jefe del Departamento de Filosofía Teórica y Práctica, Instituto de Filosofía (IFS-CSIC)

De izquierda a derecha, John Ratcliffe (director de la CIA), Donald Trump y Marco Rubio (secretario de Estado de Estados Unidos) siguen la operación militar en Venezuela en una imagen difundida por la Casa Blanca. Casa Blanca

Si la terminación de la Guerra Fría supuso el final de un mundo estructurado de manera bipolar –Estados Unidos vs. Unión Soviética–, el unipolarismo, que desde George W. Bush distintos presidentes de los Estados Unidos han ido queriendo imponer, se está desmoronando a ojos vista, si es que no se ha resquebrajado por completo.

En un contexto crecientemente multipolar, el cuestionamiento de determinadas fronteras internacionales y la multiplicación de conflictos bélicos apuntan hacia un revisionismo geopolítico que busca implementar una visión pluricéntrica para la que aún no se dispone de las herramientas adecuadas.

Las relaciones internacionales están cambiando y cada vez resulta más patente el tono involucionista, una cierta vuelta al pasado encarnada en el afloramiento de sombrías figuras autoritarias y el recurso a crueles guerras de anexión como forma de dirimir conflictos entre naciones.

El derecho internacional ha saltado por los aires

Al menos desde que Rusia procedió a invadir Ucrania, Israel la franja de Gaza y los Estados Unidos están interviniendo militarmente en Venezuela, vivimos en un mundo en el que la fuerza bruta pisotea sin escrúpulos el Estado de derecho y en el que los principios democráticos se ven extremadamente jibarizados.

Todas estas graves agresiones constituyen peligrosos precedentes que hacen saltar por los aires el derecho internacional. Eso es así en la medida en que muestran a las claras que cabe vulnerar sin penalización alguna los estándares mínimos que la humanidad se ha dado a sí misma para para impedir la supremacía abusiva del más fuerte y dirimir pacíficamente los diferendos que puedan surgir entre las naciones. La guerra ha quedado rehabilitada como instrumento lícito para solucionar conflictos.

Proliferan los intentos de descafeinar e incluso subvertir el orden internacional regido hasta ahora por un sistema de reglas iguales para todos y de instituciones multilaterales reconocidas. No solo el poder va ocupando el lugar de las reglas, sino que han menguado palpablemente tanto la creencia en los valores universales como la adhesión a la idea de una comunidad internacional. En lugar de la cooperación, prevalece la confrontación: menos colaboración interestatal y más competencia estratégica.

Vuelve así con brío el esquema geopolítico de la política de poder, esto es, el de un mundo hobbesiano en el que la expansión territorial se convierte en objetivo fundamental de las potencias hegemónicas. Es más, a veces parece vislumbrarse el retorno a un nuevo-viejo orden basado en la ley de la selva en el que un número limitado de grandes países actuarían sin cortapisas en el interior de sus respectivas esferas de influencia.

Immanuel Kant cede la batuta a Carl Schmitt, y su noción de los “grandes espacios” imperiales parece cobrar un nuevo e inquietante protagonismo.

El cosmopolitismo como alternativa

El renovado interés por el cosmopolitismo que se experimentó en la posguerra fría trataba de ser una trabada respuesta al desasosiego suscitado por el impacto de la globalización. Su visión del mundo como un todo, como un único horizonte compartido, y la subsiguiente ampliación del espacio de lo político resultaban más que pertinentes para comprender los grandes cambios sociales que se estaban produciendo en todo el planeta.

Aunque ha sido desechado por la gran mayoría de los actuales mandatarios mundiales, el ideal cosmopolita mantiene no sólo un amplio atractivo como marco de interpretación, sino que su subyacente componente normativo se presenta como una sugestiva manera de enfocar y responder a grandes retos que tenga en cuenta las perspectivas de los demás más allá del propio contexto inmediato.

Estamos asistiendo, sin embargo, a ciertos modos de gestionar las crecientes interdependencias y los procesos transnacionales asociados a la globalización que no sólo cercenan en la práctica la legítima autonomía de los Estados soberanos, sino que generan un progresivo vaciamiento democrático de las instituciones políticas.

La democracia más allá de las fronteras nacionales

A la urgencia de articular respuestas más democráticas e inclusivas a los desafíos que plantea la globalización responden una gran parte de las tesis desplegadas por autores tan destacadsos como Jürgen Habermas o Luigi Ferrajoli en las últimas décadas. Ambos están convencidos de la necesidad de construir y organizar democráticamente una sociedad cosmopolita, una sociedad en la que todos los seres humanos se sientan ciudadanos y ejerzan como tales para responder a los desafíos de un mundo efectivamente globalizado.

Son bien conscientes, no obstante, de que unas de las primeras trabas se encontrarían en la resistencia de los Estados nacionales a transmitir derechos de soberanía a organismos supranacionales.

A diferencia de las respuestas que nos brinda el realismo político, que confunde lo realmente existente con lo posible, estos autores nos presentan fórmulas rompedoras y exigentes. Su apuesta por el universalismo, los derechos humanos y las instituciones de gobernanza global que los amparen es, muy probablemente, una de las grandes causas no sólo de nuestro presente, sino también de los tiempos que se avecinan. El tamiz de la historia determinará si son también ideas cargadas de futuro.

Dadas las actuales circunstancias nada favorables al cultivo de la utopía, unas circunstancias en las que la atrofia de la imaginación política campa por sus respetos, es de agradecer que haya quien aún sea capaz de concebir una sociedad internacional razonablemente distinta a la realmente existente, una sociedad plural y abierta a la alteridad, gravitada en torno a la discusión y el consenso, sabedora de su finitud y contingencia, atravesada necesariamente por conflictos y contradicciones.

Es precisamente en estas circunstancias cuando urge reivindicar un sentido ampliado de los deberes de justicia que tenga en consideración los intereses de todas las personas que habitamos el planeta Tierra, una comprensión de la justicia que sobrepase el acotado terreno de cada sociedad encerrada en sus propias fronteras.


Juan Carlos Velasco es autor de Anatomía de la frontera (Madrid: Tecnos, 2025). Su próximo libro llevará por título Democracia sin fronteras (Madrid: Trotta, 2026).

The Conversation

Juan Carlos Velasco no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado y de sus funciones como Investigador Principal del Proyecto “Desigualdades, privilegios y justicia global – PRIVILEGIA” (PID2022-136448OB-I00), financiado por el Plan Estatal de I+D del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.

ref. Contra la ley de la selva: una alternativa cosmopolita a la geopolítica de las superpotencias – https://theconversation.com/contra-la-ley-de-la-selva-una-alternativa-cosmopolita-a-la-geopolitica-de-las-superpotencias-272914

¿Por qué después de morir el pelo y las uñas siguen creciendo?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By José Miguel Robles Romero, Profesor Doctor de la Facultad de Enfermería, Universidad de Huelva

Pixel-Shot/Shutterstock

Este artículo forma parte de la sección The Conversation Júnior, en la que especialistas de las principales universidades y centros de investigación contestan a las dudas de jóvenes curiosos de entre 12 y 16 años. Podéis enviar vuestras preguntas a tcesjunior@theconversation.com


Pregunta formulada por Joaquín, de 14 años, del IES Benalua, en Benalua (Granada)


Es una pregunta muy habitual que aparece en libros, películas o conversaciones, pero la respuesta corta es tajante: el pelo y las uñas no siguen creciendo después de la muerte. Se trata de un simple efecto visual. Vamos a explicarlo paso a paso, como haría un científico… sin perder claridad.

¿Qué necesita una célula para crecer?

Para que algo crezca en nuestro cuerpo se necesitan células vivas. Esto significa que deben cumplir una serie de requisitos: que reciban oxígeno, obtengan energía (en forma de glucosa), estén reguladas por hormonas y se dividan de forma controlada.

Todo eso depende de algo fundamental: la circulación sanguínea. La sangre en movimiento actúa como medio de transporte imprescindible para estas funciones.

Cuando una persona muere, el corazón deja de latir, la sangre deja de circular y las células ya no reciben oxígeno ni energía. Sin estas condiciones, ninguna célula puede seguir creciendo.

¿Cómo crecen el pelo y las uñas?

Aquí está la clave. Mientras que el pelo crece en el folículo piloso, debajo de la piel, las uñas lo hacen en la matriz ungueal, también situada bajo la piel, en la base de la uña. Eso sí, la parte visible tanto del pelo como de la uña está formada por células muertas, llenas de queratina.

En ambos casos, el crecimiento ocurre desde dentro, gracias a células que se dividen constantemente. Cuando estamos vivos, esas células nuevas empujan a las antiguas hacia fuera. Pero cuando morimos, ese proceso se detiene por completo.

¿Por qué parece que siguen creciendo después de morir?

La confusión viene de un fenómeno físico muy sencillo: la deshidratación del cuerpo tras la muerte.

Debemos tener en cuenta que cuando el cuerpo deja de estar vivo suceden una serie de procesos que hacen que la piel pierda agua, se vuelva más seca y se contraiga. Por la misma razón, las encías se retraen y la piel alrededor de uñas y pelo se encoge.

Debido a esto, el pelo parece más largo, las uñas parecen sobresalir más e incluso la barba puede parecer que está “más crecida”.

Pero, en realidad, no ha crecido nada: lo que ha cambiado es la piel que las rodea.

Es como si llevaras una camiseta mojada y, al secarse, se encogiera: lo que está debajo parece más grande, aunque no lo sea.

¿Puede crecer algo del cuerpo después de morir?

En condiciones normales, no. El crecimiento requiere un metabolismo activo y, tras la muerte, dicho metabolismo se detiene.

¿Y justo después de morir? ¿Hay un “último crecimiento”? Algunos estudios han sugerido que, durante minutos u horas, ciertas células pueden seguir funcionando brevemente. Sin embargo, nunca será suficiente para producir crecimiento visible. Además, tampoco es un proceso organizado.

Y, desde luego, no ocurre con el pelo ni con las uñas. La ciencia se basa en mediciones, fisiología celular y biología, y todas ellas apuntan a la misma conclusión: el crecimiento ambas cosas se detiene en el momento de la muerte.

¿Por qué este mito sigue tan extendido?

Seguramente, existan varias razones. Por ejemplo, es algo que hemos visto muchas veces en películas y series. Además, es visualmente convincente a causa del fenómeno de deshidratación de la piel que explicamos antes.

Por otro lado, se trata de un mito transmitido como “sabiduría popular” y que resulta difícil de desmontar, pues no solemos observar cuerpos en fases tempranas tras la muerte.

El camino del científico

Nuestra pregunta está respondida entonces: contra lo que solemos escuchar, el pelo y las uñas no crecen después de morir. Hemos visto que el crecimiento requiere células vivas y riego sanguíneo. Podría ser, en todo caso, un efecto visual, no biológico, debido a que la piel se deshidrata y se retrae tras la muerte.

Es un ejemplo, también, de cómo la ciencia, muchas veces, no desmonta ideas raras con respuestas complicadas, sino con explicaciones simples basadas en cómo funciona el cuerpo.

Preguntarse “¿qué necesita esto para ocurrir?” suele ser la mejor herramienta.

Y la pregunta que hemos contestado aquí es exactamente el tipo de interrogante que se hace un buen científico: una observación curiosa que parece lógica… hasta que se analiza con detalle.


El museo interactivo Parque de las Ciencias de Andalucía y su Unidad de Cultura Científica e Innovación colaboran en la sección The Conversation Júnior.


The Conversation

José Miguel Robles Romero no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. ¿Por qué después de morir el pelo y las uñas siguen creciendo? – https://theconversation.com/por-que-despues-de-morir-el-pelo-y-las-unas-siguen-creciendo-270821

Que Zuckerberg quiera matar el metaverso no significa que el metaverso esté muerto

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Pavel Sidorenko Bautista, Profesor Titular de la Facultad de Ciencias de la Educación y Humanidades, UNIR – Universidad Internacional de La Rioja

El éxito de videojuegos como _South Park_ para Fornite deja claro que las plataformas de realidad virtual colaborativa -metaverso- están en auge. Fornite.

Hace dos días, el gigante tecnológico Meta anunció el despido de más de 1 000 empleados (aproximadamente el 10 % de sus trabajadores). Esto afectará a los equipos encargados del desarrollo de sus visores de realidad virtual (Meta Quest 3 y Quest 3s) y su metaverso Horizon Worlds, que se enmarcan en la unidad Reality Labs de la compañía.

Según memorandos internos de su director de tecnología, Andrew Bosworth, la empresa busca operar de manera más ágil y sostenible. Reduciendo el gasto de su división Reality Labs, reduce las pérdidas acumuladas superiores a 70 000 millones de dólares desde 2021.

Todo apunta a que Meta está dejando de apostar por el metaverso, para priorizar la inteligencia artificial y los dispositivos wearables. Una decisión que ha impactado drásticamente tanto en la industria del videojuego como en los mercados financieros.

Valor de las acciones de Meta el 14 de enero de 2025.
Pavel Sidorenko.

Golpe al mundo de los videojuegos

Uno de los golpes más duros para los entusiastas de la realidad virtual ha sido el cierre de tres estudios de videojuegos adquiridos por Meta: Twisted Pixel Games (autores de Deadpool VR), Sanzaru Games (creadores de la saga Asgard’s Wrath) y Armature Studio (responsables de la exitosa adaptación Resident Evil 4 VR).

Este movimiento sugiere que los títulos de alto presupuesto no lograron impulsar las ventas de hardware de la manera que Zuckerberg esperaba. Incluso, servicios populares como su aplicación de fitness en realidad virtual –Supernatural–, han detenido el desarrollo de actualizaciones.

Supernatural es un videojuego de fitness del metaverso Meta.

¿Hacia dónde mira Meta ahora?

El interés del gigante digital ha cambiado. De los mundos virtuales cerrados, se desplaza hacia la realidad aumentada y los dispositivos de uso diario con IA integrada y, en menor medida, al desarrollo del metaverso a través de dispositivos móviles.

Hoy, está redirigiendo sus inversiones hacia las gafas inteligentes potenciadas por IA, como las desarrolladas en colaboración con EssilorLuxottica (compañía propietaria de Ray-Ban y Oakley), que integran modelos de lenguaje de gran tamaño (LLMs) e interacción por voz en tiempo real. Y los resultados financieros reflejan este cambio de prioridades.

Nuevas gafas de Meta que combinan realidad virtual e inteligencia artificial.
Essilorluxottica.

Mientras las acciones de Meta caen ante la incertidumbre sobre sus planes de realidad virtual, las de EssilorLuxottica suben.

Zuckerberg ha destacado que estas gafas están superando las expectativas. Y están sirviendo como la plataforma ideal para su asistente de IA. De hecho, se estima que el mercado de gafas inteligentes podría alcanzar un valor de 200 000 millones de dólares para 2040. Una razón que justifica que Meta busque triplicar su producción junto a su socio estratégico.

Fortnite sí apuesta por el metaverso

A pesar del retroceso de Meta, otras plataformas demuestran que el concepto de metaverso –entendido como un espacio virtual social y de entretenimiento persistente– está más vivo que nunca.

Fortnite continúa consolidándose como un referente cultural. Y todo ello gracias a las colaboraciones de alto impacto que conectan con distintas generaciones. Tras el éxito rotundo de los crossovers, una colaboración oficial donde se introducen personajes, objetos, eventos y mecánicas de otras franquicias (películas, cómics, anime, música, etc.) dentro del juego. Algunos ejemplos son Los Simpson o KPop Demon Hunters, en 2025, y South Park este año.

Los Simpons en el juego Fornite.
Fornite.

South Park: Legado de Caos permite a los usuarios jugar con Stan, Kyle, Cartman y Kenny, protagonistas de la serie. Asimismo, introduce elementos disruptivos como la “vara de la verdad” y los “peditos de queso”. De esta manera, Fortnite apuesta por reforzar los vínculos con el público milennial mediante el factor nostalgia, además de atraer a nuevas audiencias emergentes. Y todo gracias a mecánicas de juego innovadoras con pases de batalla gratuitos que fomentan la interacción dentro de su ecosistema.

Asi funcionan los “peditos de queso” en el South Park de Fornite.

Roblox, puerta virtual a la publicidad inmersiva

Por su parte, el metaverso de la plataforma de videojuegos Roblox sigue demostrando una capacidad inigualable para atraer a las generaciones Z y Alfa. Ya ha alcanzado los 151 millones de usuarios activos diarios. A pesar de las controversias y denuncias relacionadas con la seguridad de los menores, sigue siendo el destino predilecto para los anunciantes que buscan un alcance masivo.

Recientemente, instituciones y empresas como la FIFA, Amazon o Hyundai han reforzado su presencia en Roblox. La FIFA amplió su acuerdo para lanzar FIFA Super Soccer, un espacio donde los jóvenes pueden interactuar con la cultura del fútbol de forma gamificada.

FIFA ha creado el juego Super Soccer para darse publicidad en el universo Roblox.
Roblox.

Amazon inauguró su Amazon Holiday Gift Shop. Ese espacio permite por primera vez la compra de productos físicos reales dentro del entorno virtual mediante la tecnología Amazon Anywhere. Por último, Hyundai ha recurrido a la plataforma para mostrar su visión de la robótica colaborativa con el robot Atlas.

El metaverso está vivo y coleando

No solo no ha muerto, sino que está evolucionando. Se mueve hacia plataformas de realidad virtual en tiempo real, que priorizan la comunidad y la accesibilidad antes que la inmersión total mediante dispositivos de realidad virtual.

Ejemplos de esta tendencia se ven en la evolución de títulos como Animal Crossing: New Horizons o World of Warcraft. Estos videojuegos buscan reforzar la socialización en tiempo real para que el espacio virtual sea, ante todo, un lugar de encuentro.

Mientras Meta sigue buscando el próximo gran dispositivo en las gafas con IA, el verdadero metaverso sigue creciendo en las pantallas de millones de jugadores. Estas personas ya habitan, compran y socializan en mundos digitales multipantalla todos los días.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. Que Zuckerberg quiera matar el metaverso no significa que el metaverso esté muerto – https://theconversation.com/que-zuckerberg-quiera-matar-el-metaverso-no-significa-que-el-metaverso-este-muerto-273492

Más recursos, más dudas: la reforma de la financiación autonómica

Source: The Conversation – (in Spanish) – By José Guillermo Rodríguez Sánchez de la Nieta, Investigador, Hacienda Pública: Federalismo fiscal, Universidad de Castilla-La Mancha

María Jesús Montero, ministra de Hacienda, durante la presentación de la propuesta de financiación en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. La Moncloa

La financiación autonómica es uno de los pilares de los Estados descentralizados, como es el caso de España. De ella dependen servicios públicos esenciales como la sanidad, la educación o los servicios sociales, y su diseño condiciona tanto la capacidad de gasto de los gobiernos autonómicos como los incentivos fiscales a los que se enfrentan. Sin embargo, el sistema de financiación autonómica español acumula años de críticas y funciona, en la práctica, con un modelo caducado y prorrogado.

El Gobierno acaba de presentar ante el Consejo de Política Fiscal y Financiera, el principal órgano de coordinación fiscal entre el Estado y las comunidades, una nueva propuesta de financiación autonómica.

El contenido de la propuesta

La propuesta presentada por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, plantea una amplia reforma del sistema de financiación autonómica con el objetivo de aumentar los recursos del conjunto del sistema y reducir las diferencias de financiación entre comunidades.

Según las estimaciones del propio ministerio, el nuevo modelo permitiría que las comunidades dispusieran en 2027 de cerca de 21 000 millones de euros adicionales respecto al sistema vigente. No obstante, que la iniciativa no surja de un acuerdo multilateral en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera, sino de reuniones bilaterales entre el Gobierno y Esquerra Republicana, puede dificultar la construcción de un consenso autonómico amplio.

Población ajustada

El punto de partida del diseño es una revisión del criterio de población ajustada, que es el mecanismo central para repartir los recursos entre territorios. Se calcula a partir del padrón a 1 de enero de cada año y pondera los criterios establecidos por ley (demográficos y geográficos como envejecimiento, dispersión geográfica o insularidad) para definir la necesidad de gasto de cada comunidad.

La propuesta hace más específicas las variables ya existentes y añade otras nuevas (estructura por edades, gasto sanitario y educativo, envejecimiento, dispersión territorial, insularidad, costes fijos asociados a la baja densidad de población…) para fijar mejor las necesidades reales de gasto de cada comunidad.

La lógica es que las comunidades con mayores costes estructurales reciban más recursos por habitante. Con todo, la reforma se centra en redefinir variables y ponderaciones y deja en segundo plano otras posibles modificaciones, como la vinculación explícita entre el patrón efectivo de gasto de cada comunidad y la fórmula de población ajustada.

Cesión de tributos

Junto a esta revisión del reparto, el ministerio propone una mayor cesión a las comunidades autónomas de los impuestos estatales (IRPF, IVA e Impuesto de Sociedades, entre otros), cuya gestión y recaudación corresponde a la Agencia Tributaria.

La cesión del IRPF pasa del 50 al 55 % y la del IVA del 50 al 56,5 %. Este refuerzo de la cesión tributaria podría suponer hasta 16 000 millones de euros adicionales y se presenta como un avance en autonomía y corresponsabilidad fiscal.

Solidaridad interterritorial

La solidaridad interterritorial quedó contemplada en el artículo 138 de la Constitución española:

  1. El Estado garantiza la realización efectiva del principio de solidaridad consagrado en el artículo 2 de la Constitución, velando por el establecimiento de un equilibrio económico, adecuado y justo entre las diversas partes del territorio español, y atendiendo en particular a las circunstancias del hecho insular.

  2. Las diferencias entre los Estatutos de las distintas Comunidades Autónomas no podrán implicar, en ningún caso, privilegios económicos o sociales.

El nuevo modelo de financiación se completa con un doble mecanismo de solidaridad interterritorial:

  • Una nivelación horizontal entre comunidades, que refuerza la redistribución entre territorios con distinta capacidad tributaria.

  • Una nivelación vertical, financiada por el Estado y con una aportación estimada en unos 19 000 millones de euros, orientada a reducir de forma más intensa las diferencias de financiación.

Otras consideraciones

El Gobierno también propone a las comunidades, con carácter voluntario, un mecanismo para que puedan recibir parte del IVA generado por las pymes en su territorio y la creación de un fondo climático. En cualquier caso, una cláusula de garantía (“garantía de statu quo”) va a asegurar que ninguna comunidad reciba menos recursos en el arranque del nuevo sistema que los que recibe ahora con el modelo actual.

Se plantea además desplegar un nuevo modelo de gestión en red del sistema impositivo entre la AEAT y las haciendas autonómicas con el objetivo de que “cada administración autonómica asuma más competencias en la gestión de impuestos cedidos, en coordinación con la Administración Estatal”.

#¿Qué resuelve la propuesta?

La propuesta del ministerio de Hacienda incorpora algunos elementos que pueden considerarse avances respecto al debate reciente sobre financiación autonómica:

  1. Se aleja de una solución de financiación singular para Cataluña y plantea una reforma aplicable, al menos en su diseño formal, al conjunto de las comunidades de régimen común.

  2. Simplifica parcialmente la arquitectura del sistema al eliminar los fondos de convergencia autonómica y concentrar los mecanismos de redistribución en esquemas más explícitos de nivelación.

  3. Vuelve a situar en el centro del debate la revisión de la fórmula de población ajustada.

  4. Plantea un nuevo modelo de entregas a cuenta más ágil, orientado a reducir los retrasos con los que las comunidades reciben la financiación definitiva, una de las disfunciones más criticadas del sistema vigente.

¿Y qué deja pendiente?

Sin embargo, también deja abiertas cuestiones de fondo que condicionan seriamente su valoración:

  1. Su propio origen: la reforma nace de una negociación bilateral entre el Gobierno y uno de sus socios de gobierno, el partido independentista catalán Esquerra Republicana, y se presenta posteriormente al resto de comunidades de régimen común. Este enfoque dificulta la construcción de un consenso amplio y refuerza la percepción de que el diseño responde más a equilibrios políticos coyunturales que a un acuerdo multilateral estable.

  2. La fuerte inyección de recursos adicionales agrava un problema ya existente: la débil disciplina fiscal autonómica. Aumentar la financiación sin introducir mecanismos claros de corresponsabilidad en el gasto reduce los incentivos a una gestión eficiente y deja al Estado con menos margen para atender sus propias competencias y futuras incertidumbres.

  3. La creación del fondo climático o el mecanismo voluntario para la recaudación de una parte del IVA de las pymes introducen elementos de arbitrariedad en el sistema.

  4. Que los territorios perciban el IVA en función del domicilio fiscal de las empresas, y no del lugar donde se produce el consumo, es un criterio que puede generar distorsiones territoriales significativas.

  5. El “modelo en red” abre la puerta a una fragmentación administrativa, con riesgos de pérdida de eficiencia en la lucha contra el fraude.

A vueltas con el principio de ordinalidad

A todo lo anterior se suma el principio de ordinalidad, por el que la posición de cada comunidad autónoma en cuanto a su recaudación tributaria frente a su puesto en la recepción de fondos no debería variar tras la aplicación de los mecanismos de nivelación entre comunidades. La cuestión es que la opción de recaudar el IVA de las pymes introduce un criterio que favorece a unas regiones frente a otras por dos razones:

  1. El gran peso de estas empresas en las economías de Cataluña (18,4 %), Madrid (16,2 %) y Andalucía (15,7 %).

  2. En el caso de Cataluña, el saldo positivo de las relaciones comerciales de sus pymes con el resto de España hace que en, en esta comunidad, la recaudación total del IVA de las pymes sea superior que la generada por consumo interno.

Alcanzar un modelo de financiación mejor no pasa por preservar órdenes relativos, sino por avanzar hacia una nivelación integral, en la que todas las comunidades dispongan de los mismos recursos por habitante ajustado para financiar servicios públicos equivalentes. Utilizar la ordinalidad de forma puntual no solo introduce asimetrías adicionales, sino que desvía el debate del objetivo central de equidad que debería guiar una reforma estructural del sistema.

Sostener el Estado de bienestar

En definitiva, la propuesta reduce la dispersión en la financiación por habitante ajustado y contiene avances técnicos relevantes. Sin embargo, su origen bilateral y político, y la ausencia de un marco claro de incentivos fiscales limitan seriamente su alcance.

El descontento de buena parte de las comunidades autónomas anticipa, además, un recorrido político complejo. Más allá del diseño concreto, el principal desafío sigue siendo convertir esta iniciativa en un sistema de financiación estable, multilateral y predecible, capaz de sostener el Estado del bienestar sin erosionar la disciplina fiscal ni la cohesión territorial.

The Conversation

José Guillermo Rodríguez Sánchez de la Nieta recibe fondos de un contrato predoctoral de investigación cofinanciado por la Universidad de Castilla la Mancha y el Fondo Social Europeo

Juan José Rubio Guerrero no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Más recursos, más dudas: la reforma de la financiación autonómica – https://theconversation.com/mas-recursos-mas-dudas-la-reforma-de-la-financiacion-autonomica-273507

¿La ‘viuda de’ y nada más? La ‘viuda de’ y mucho más: la labor de las impresoras de obras lingüísticas

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Carmen Martín Cuadrado, Profesora e investigadora del departamento de Lengua Española y Teoría de la Literatura, Universidad Complutense de Madrid

Mujeres empleadas en la Oficina de Prensa Victoria en Londres, Inglaterra. Grabado en color, 1861. The International Printing Museum

¿Cuántas veces en la actualidad los titulares subordinan la identidad de una mujer a la de un hombre?: la expareja de Piqué, la mujer de Nadal, la esposa de Pedro Sánchez… ¿Por qué se esconden los nombres femeninos aun siendo sus contribuciones, al menos, equivalentes a los de su pareja?

Dibujo en color de dos mujeres en una imprenta.
Dos chicas en la imprenta por Paul Louis Joseph Berthon.
Royal Albert Memorial Museum and Art Gallery

A lo largo del tiempo, la sociedad patriarcal ha seguido esta tónica y las mujeres han quedado silenciadas y relegadas al hogar y la educación de los hijos, excluidas mayoritariamente de los círculos del conocimiento.

La historia de la imprenta, por ejemplo, siempre se ha escrito sobre nombres masculinos (Gutenberg, Aldo Manucio, Christophe Plantin, etc.). Sin embargo, en las sombras de los talleres también trabajaban mujeres, mujeres que no solo encuadernaban, corregían o ayudaban, sino que firmaban, dirigían y publicaban libros.

Viudas e hijas al mando

En el ámbito de la lingüística, las mujeres se encargaron de imprimir, entre otras obras, repertorios de gran valor para entender la historia, la producción y el contexto de los textos que se han ocupado de la descripción del español.

En una época en la que la educación femenina era un privilegio, muchas de ellas accedieron al oficio por herencia: al morir sus maridos –impresores reconocidos– tuvieron que asumir el control de los talleres.

Así, sus nombres comenzaron a aparecer en los colofones de los libros. A veces lo hacían precedidos de una expresión reveladora: “viuda de” –viuda de Escribano, viuda de Roca, viuda de Joaquín Ibarra, etc–. Otras veces la herencia era filial –hija de Ibarra, hijas de J. Colomar, hijas de J.F.Gens, etc.–. Y, en muy pocas ocasiones, firmaban con su nombre completo –doña Rosa Sanz, María de Quiñones, Juana Millán, entre otras–. Detrás de esta aparente subordinación se escondía un conocimiento profundo acerca del tipo de prensa, el proceso de impresión, las negociaciones con autores y libreros, la tipología textual editada, etc.

Los best-sellers lingüísticos de la época

En el siglo XVI, por ejemplo, impresoras como Antonia Ramírez, Isabel Ana Sebastiá y la viuda de Bernardo Noguès decidieron llevar a la imprenta la obra de Antonio de Nebrija, el máximo representante del humanismo lingüístico español.

Tanto su obra gramatical para enseñar latín (las Introductiones latinae) como sus repertorios léxicos (el Diccionario latino-español, 1492, y el Vocabulario español-latín, ¿1495?) se publicaron una y otra vez en España, Europa, América y Asia. Se convirtieron entonces en el manual oficial de las universidades españolas, el referente para la descripción gramatical de las lenguas autóctonas de Asia y América y el modelo lexicográfico para los diccionarios posteriores, respectivamente.

Las obras de Nebrija se tradujeron, actualizaron, modificaron y versionaron abundantemente. Y en esta tarea estuvieron implicadas las mujeres impresoras, demostrando que estaban actualizadas y que apostaban por aumentar y engrandecer sus talleres tipográficos.

_Arte de la lengua maya_, de Gabriel de San Bonaventura impreso por la viuda de Bernardo Calderon.
Arte de la lengua maya, de Gabriel de San Bonaventura impreso por la viuda de Bernardo Calderon.
Internet Archive

En el siglo XVII, pero en suelo americano, Paula de Benavides heredó el taller de su marido. Allí se hizo cargo de la primera impresión del Arte mexicano de Diego de Galdo Guzmán (1642), del Arte de la lengua maya de Gabriel de San Buenaventura (1684) y también de una nueva edición del Vocabulario manual de las lenguas castellana y mexicana de Pedro de Arenas (1683).

Estos textos fueron redactados en el Nuevo Mundo y ejemplifican lo que se conoce como lingüística misionera. En ellos, los misioneros describían las lenguas indígenas para aprenderlas con el objetivo de llevar la palabra de Dios a los habitantes de esas nuevas tierras en su propio idioma. Aunque muchos fueron manuscritos, otros salieron de imprentas dirigidas por mujeres.

Grandes gramáticas europeas

En la misma época, pero en territorio peninsular, diversas causas modificaron considerablemente el objetivo de los textos lingüísticos. Entre ellas podemos encontrar la apertura de España a Europa, el crecimiento del comercio y el afianzamiento de las relaciones mercantiles, los matrimonios entre miembros de las monarquías de diferentes países y el auge de las universidades europeas. Así, los textos pasaron de ser un instrumento de acercamiento a una lengua muerta a reflejar las necesidades sociales, económicas y políticas de una sociedad que había cambiado.

En este nuevo contexto europeo se enmarca la publicación de numerosos textos lexicográficos y gramaticales en las más importantes ciudades europeas que nos permiten conocer la historia de la lingüística en este periodo. Al frente de algunos de los talleres que lanzaron estas obras se encontraban mujeres como la viuda de Marc Orry, quien en 1616 publicó la segunda edición del Tesoro de las dos lenguas francesa y española de César Oudin, uno de los diccionarios hispanofranceses más importantes del XVII.

Con la llegada de los Borbones se unificó la legislación en torno al libro y se crearon compañías de impresores y libreros. En estas nuevas circunstancias, las impresoras siguieron haciéndose cargo de los talleres familiares. También se responsabilizaron de la publicación de gramáticas de diferente tipología, textos sobre lenguas no europeas, diccionarios, producción académica y otras obras importantes para la historia del español.

Ilustración de mujeres introduciendo papel en imprentas del libro.
Ilustración de mujeres introduciendo papel en imprentas.
Libro ‘J. C. F. Pickenhahn & Sohn Buchdruckerei’.

Las grandes imprentas

Sin duda alguna, uno de los talleres más importantes del siglo XVIII en España fue el de Francisco del Hierro, su viuda y sus herederos. De sus prensas salió, por ejemplo, el Diccionario de autoridades de la Academia Española (1726-1739), el primer lexicón de la Academia.

La otra gran imprenta del siglo la regentó hasta su muerte Joaquín Ibarra. Después, su viuda Manuela Contera fue la responsable de la publicación del Diccionario castellano con las voces de ciencias y artes y sus correspondientes en las tres lenguas francesa, latina e italiana de Esteban Terreros y Pando (1786, 1787, 1888), el gran diccionario monolingüe no académico del siglo XVIII. También estuvo detrás del Arte de escribir por reglas y con muestras según la doctrina (1798, 1802) y la Ortología y diálogos de caligrafía (1804) de Torcuato Torío de la Riva. Estas obras se convirtieron, por su sencillez y originalidad, en manuales de referencia para las escuelas de primera enseñanza desde comienzos del siglo XIX.

Durante el siglo XIX, las editoriales se dieron cuenta de que los textos lingüísticos daban beneficios económicos. Por ello, las mujeres se esforzaron en publicar obras “rentables”.

La _Nueva gramatica latina escrita con sencillez filosófica_ de Luis de Mata y Araujo, impresa por Rosa Sanz.
La Nueva gramatica latina escrita con sencillez filosófica de Luis de Mata y Araujo, impresa por Rosa Sanz.
Internet Archive

Destacaron en aquel momento las contribuciones de la imprenta de la viuda de Hernando (heredera de una de las imprentas y librerías más importantes del XIX), encargada de numerosas ediciones de la Gramática y la Ortografía la Real Academia Española. También sobresalieron los papeles de doña Rosa Sanz, quien imprimió Nueva gramática latina, escrita con sencillez filosófica (1821 y 1825), y la viuda de Ramón Joaquín Domínguez, a cargo de varios diccionarios generales y de especialidad entre 1849 y 1857.

Estas son solo algunas de las 172 impresoras que hemos identificado en nuestra investigación. Su labor y su esfuerzo demuestran que la imprenta no era solo un oficio manual, sino un acto intelectual, pues eran muy conscientes de las obras que querían publicar y de las razones que las llevaban a hacerlo. Mientras el mundo dudaba de la capacidad femenina para pensar o crear, ellas imprimían tratados gramaticales, diccionarios, manuales escolares, diálogos y ortografías, y lo hacían con conocimiento y valentía.

Recuperarlas hoy no es solo un acto de justicia; es una forma de comprender que la cultura, la educación, la lingüística y la palabra escrita también se sostuvieron sobre manos femeninas.


¿Quiere recibir más artículos como este? Suscríbase a Suplemento Cultural y reciba la actualidad cultural y una selección de los mejores artículos de historia, literatura, cine, arte o música, seleccionados por nuestra editora de Cultura Claudia Lorenzo.


The Conversation

Formo parte del proyecto de I+D+i “Biblioteca Virtual de la Filología Española. Fase V: renovación y actualizaciones. Nuevos recursos y aplicaciones. PID2024-155270NB-I00”, financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, Agencia Estatal de Investigación, 10.13039/501100011033, Fondo Europeo de Desarrollo Regional.

Formo parte del proyecto de I+D+i “Biblioteca Virtual de la Filología Española. Fase V: renovación y actualizaciones. Nuevos recursos y aplicaciones. PID2024-155270NB-I00”, financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, Agencia Estatal de Investigación, 10.13039/501100011033, Fondo Europeo de Desarrollo Regional.

ref. ¿La ‘viuda de’ y nada más? La ‘viuda de’ y mucho más: la labor de las impresoras de obras lingüísticas – https://theconversation.com/la-viuda-de-y-nada-mas-la-viuda-de-y-mucho-mas-la-labor-de-las-impresoras-de-obras-linguisticas-270029