El nacionalismo vuelve con fuerza: del siglo XIX al MAGA de Trump

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Manuel Torres Aguilar, Catedrático de Historia del Derecho y de las Instituciones y director de la Cátedra UNESCO de Resolución de Conflictos, Universidad de Córdoba

Un seguidor de Trump lleva la gorra con el lema MAGA. Roschetzky Photography/Shutterstock

La ideología nacionalista nacida a finales del siglo XIX marcó buena parte de la historia desde entonces hasta casi la primera mitad del XX. Ahora está llamando de nuevo a nuestro presente.

Algunos ejemplos actuales revisten elementos compartidos con esa vieja ideología. Uno se viene arrastrando desde hace mucho tiempo: la reivindicación de China sobre Taiwán. Otro lo tenemos a las puertas de Europa desde hace menos tiempo: la aspiración de Rusia a ser la Gran Rusia, con todo lo que ello conlleva.

Los grandes fastos de EE. UU en 2026

Ahora se une a este florecer del nacionalismo excluyente el MAGA –Make America Great Again, “Haz América Grande Otra Vez” en español– de Donald Trump, que va a encontrar en la celebración del 250 aniversario de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de Norteamérica, en 2026, su formulación más integrista y provocadora: la política antiinmigración y el renacido y furibundo nacionalismo MAGA.

Por su parte, en Europa los partidos de ultraderecha tratan de imitar el modelo, reivindicando el sentimiento nacional por encima de cualquier propuesta de multilateralismo o integración y tratando de atacar los cimientos de la Unión Europea con argumentos de lo más pintoresco.

De este modo hacen el trabajo sucio, cual caballo de Troya, al proyecto de Trump de debilitar y, si es posible, romper la Pax Europaea que se construyó sobre las cenizas de más de 55 millones de muertos.

Algunas de las actividades previstas para las celebraciones del próximo año en Norteamérica recuerdan mucho a los desfiles de nibelungos, deidades y mitos pangermánicos, exaltaciones de la pureza aria y demás que llenaron las calles de Alemania en los años previos a la II Guerra Mundial.

EE. UU. va a tener en 2028, una vez más, hasta unos Juegos Olímpicos –en Los Ángeles–, por si faltase algún ingrediente.

No es cuestión baladí el mensaje que quiere transmitirse desde el gobierno trumpista. El proyecto de reescritura de la historia norteamericana que están llevando a cabo –bajo la premisa de que hay que eliminar todas las mentiras introducidas por la cultura de la “izquierda radical”– cumple su deseo de hacer una historia sin historiadores. En ese sentido, se trabaja en una historia que modifique contenidos, museos, archivos y bibliografía, si es preciso, para exaltar el valor de lo propio frente a cualquier otro elemento integrador.

Raíces del nacionalismo

El nacionalismo tal y como lo conocemos no siempre ha acompañado a la humanidad. Es una ideología que apareció entre los años 1880-1914, aunque tiene sus atencedentes tras la Revolución Francesa. El término comenzó a usarse en Francia, Italia y Alemania para definir a los grupos ideológicos de derecha extrema que utilizaban las apelaciones a la patria frente a extranjeros, liberales y socialistas.

La base del nacionalismo es la voluntad de identificar emocionalmente al individuo con los elementos identitarios de su nación, frente a otros a los que considera inferiores, de modo que quien no comparta estos principios sea simplemente un traidor a la patria.

De otra parte, en cuanto a las conmemoraciones, celebraciones, centenarios y demás, no es algo que hunda sus raíces en la memoria de los tiempos. Es un invento también ligado al nacionalismo.

Baste recordar que, por mucho que busque cualquier investigador, no encontrará ninguna referencia al III Centenario del descubrimiento de América, y menos al segundo o al primero. Sencillamente, era algo que no existía en la conciencia política. Los reyes solo celebraban sus cumpleaños, onomásticas y algún que otro asunto religioso. La primera vez que se conmemoró tal efeméride fue en 1892, con motivo de los 400 años del viaje de Cristóbal Colón.

“Patria” y “España” no siempre fueron sinónimos

Con el ánimo de seguir relativizando la fortaleza de estos conceptos, es preciso recordar que en español la palabra “patria” no fue sinónimo de España hasta el siglo XIX, con anterioridad el término se refería a la localidad de nacimiento.

Algo parecido pasa con el italiano y la palabra “paese”. Cuando las comunidades locales tales como la aldea, el pueblo, la comarca iban debilitándose, la patria se convirtió en la metáfora para integrar al imaginario de la nación. La escuela, los nuevos medios de comunicación de masas, incluso la religión, fueron contribuyendo a crear y fortalecer el concepto de la comunidad, del yo frente a la comunidad del otro.

Es paradigmático el caso del Imperio austrohúngaro, en el que la conciencia de pertenencia a una nación no fue incompatible con la idea del apoyo a la monarquía habsbúrgica. Claro está, hasta que saltó por las aires tras la caída del Imperio y las naciones centroeuropeas acrecentaron su idea nacional, que desembocaría en las guerras europeas del siglo XX.

A la altura de 1914 ya no era la gloria individual o la conquista lo que inspiraba a los beligerantes, sino la idea de la amenaza al nosotros, de la agresión del ellos contra nuestra libertad y nuestra civilización. No es casual que la xenofobia encontrara también en este momento su mejor caldo de cultivo. Nuestra victoria ya no era la de nuestra gloria, sino la de la patria.

Solo basta recordar que después de la Gran Guerra, como la patria ya eran todos, se abandonó la idea del campo de batalla y nació el concepto de guerra total que encontraría su cenit en la II Guerra Mundial. En ella, los muertos eran todos, no solo los soldados, y las bombas iban contra todos: niños, mujeres, ancianos, civiles en general. Exactamente como hoy se hacen las guerras, atacando más a las retaguardias, a los civiles, y haciendo a toda la comunidad objetivo militar.

Desgracias en nombre de la nación

La nación, la patria, ha sido desde finales del siglo XIX el origen de las mayores desgracias de la humanidad. En cambio, los proyectos colectivos y de integración –Naciones Unidas, Unesco, Organización Mundial de la Salud, FAO y, por supuesto, la Unión Europea– han traído las épocas de mayor prosperidad y solidaridad mundial o regional y paz.

Advertidos estamos porque tenemos cerca los dos modelos. Después de Napoleón, hasta el nacimiento de los nacionalismos, Europa había vivido en paz. Luego acabó todo. El renovado protagonismo de esta ideología nada bueno puede augurar.

The Conversation

Manuel Torres Aguilar no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. El nacionalismo vuelve con fuerza: del siglo XIX al MAGA de Trump – https://theconversation.com/el-nacionalismo-vuelve-con-fuerza-del-siglo-xix-al-maga-de-trump-261333

¿Funcionan las mantas refrescantes virales en TikTok?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By María Dolores Martín Alonso, Materials Science PhD, IMDEA MATERIALES

nito/Shutterstock

TikTok tiene la asombrosa capacidad de convertir objetos cotidianos en milagros virales. Un día es una crema que borra las arrugas en segundos, al siguiente, una manta que promete noches frescas sin aire acondicionado. Las “mantas refrescantes” son el nuevo fetiche del algoritmo: vídeos con millones de visualizaciones muestran a influencers envolviéndose en tejidos que, según ellos, “absorben el calor corporal”.

Uno de los vídeos más comentados es el del portal SlashGear, que realizó una prueba práctica con una de las mantas virales más vendidas. Dejaron esa manta y una convencional al sol. ¿El resultado? La manta “refrescante” mostraba hasta 6 °C menos en su superficie exterior. A simple vista, parece una victoria… pero la física, como suele ocurrir, pide una segunda opinión.

La bajada de temperatura con la manta

¿Por qué muestra esa bajada en la temperatura si ni siquiera hay contacto humano? La clave está en cómo cada tejido absorbe, refleja o disipa el calor del entorno. Algunos materiales sintéticos, como el nailon o el polietileno modificado, reflejan más la radiación solar o se calientan menos al sol, lo que puede explicar esa diferencia superficial.

Esa diferencia, sin embargo, no garantiza automáticamente una sensación de frescor duradera cuando entramos en contacto con la manta. La sensación de alivio térmico al contacto se debe principalmente a la conductividad térmica. Algunos tejidos, como los mencionados nailon o polietileno, transfieren el calor de nuestra piel de forma más eficiente que otros, como el algodón. Es el mismo principio por el que un pasamanos metálico se percibe mucho más caliente al sol que uno de madera, aunque ambos estén expuestos a las mismas condiciones.

Por eso, muchas personas que prueban estas mantas en una habitación templada dicen que “sí, se nota más fresca”, al menos al principio. Pero esa sensación inicial no dura. En foros como Reddit es fácil encontrar experiencias que contrastan con la euforia inicial. “Los primeros diez minutos, genial. Luego fue como envolverme en papel film.”

El efecto desaparece al romper el equilibrio térmico

Lo que ocurre es que, tras absorber nuestro calor corporal, el tejido alcanza rápidamente el equilibrio térmico. Si ese calor no se disipa, por ejemplo, si estamos tumbados sin ventilación o hace mucho calor ambiental, la manta deja de ser fresca. Es decir, si no hay un mecanismo que mantenga el gradiente térmico, el efecto desaparece.

Sin embargo, hay mantas que sí logran mantener ese gradiente durante más tiempo. Lo hacen gracias a materiales específicamente diseñados para ello. Y ahí es donde entra en juego la física.

La física básica: un cambio de fase

El truco no está en el tejido, ni en la textura, ni en una fórmula secreta al estilo Coca-Cola. Está en un principio básico de la física térmica: el cambio de fase.

Cuando un material cambia de estado (por ejemplo, de sólido a líquido), necesita absorber una gran cantidad de energía sin aumentar su temperatura. Esa energía se llama calor latente de fusión. El ejemplo más cotidiano es el hielo: puede absorber mucho calor al derretirse, pero permanece a 0 °C hasta que se ha convertido en agua por completo.

En el caso de las mantas realmente refrescantes, se utilizan materiales llamados PCM (Phase Change Materials por sus siglas en inglés), diseñados para fundirse a temperaturas cercanas al confort térmico humano, entre 18 y 21 °C. Durante ese cambio de estado, absorben el calor del cuerpo sin calentarse hasta que todo el PCM haya fundido, lo que permite mantener una sensación de frescor durante más tiempo.

Imaginemos que nos tapamos con una manta llena de “cubitos invisibles” que se derriten justo a la temperatura ideal. Mientras lo hacen, se “beben” parte del calor que generamos al dormir. Esa es, literalmente, la esencia de una manta con PCM. Y lo mejor es que, una vez que el material ha terminado de fundirse, se puede “recargar” dejándola en un lugar fresco para que se solidifique de nuevo.

La manta del futuro

Para conseguir estas mantas realmente refrescantes necesitamos echar mano de la ciencia de materiales. No todos los sólidos se funden a temperaturas útiles para el confort humano que, al mismo tiempo, absorban una cantidad significativa de calor. Los PCMs más comunes se dividen en tres grandes grupos: orgánicos, inorgánicos y eutécticos.

Los PCMs orgánicos, como las parafinas, son populares por su estabilidad y bajo coste. Están compuestos por largas cadenas hidrocarbonadas que, al fundirse, absorben calor y se mantienen estables durante muchos ciclos térmicos. Su temperatura de fusión puede ajustarse eligiendo el número de átomos de carbono.

En el contexto de las mantas, estos PCMs se encapsulan en microestructuras, normalmente cápsulas poliméricas, que les permiten pasar de sólido a líquido sin escapar ni dañar el textil. El encapsulado protege al material de la degradación y permite que la manta soporte muchos ciclos sin perder eficacia.

¿Y están ya en el mercado o aún son ciencia de laboratorio?

Los cubitos invisibles ya son una realidad

Aunque hablar de “cubitos invisibles” suene a ciencia ficción, los materiales de cambio de fase ya están presentes en productos reales, no solo en mantas, sino también en ropa deportiva, calzado técnico o arquitectura bioclimática.

En el sector textil, varias marcas han comenzado a comercializar tejidos que incorporan microcápsulas de PCM. Una de las más conocidas es Outlast Technologies, que surgió a partir de colaboraciones con la NASA y aplica estas tecnologías en ropa térmica, sábanas o chaquetas.

Mientras tanto, la investigación sigue avanzando. Las líneas más activas se centran en mejorar la estabilidad a largo plazo, aumentar la conductividad térmica y desarrollar materiales más sostenibles y con el mayor calor latente de fusión por masa posible. El reto ya no es demostrar que funcionan, sino lograr que lo hagan de forma fiable, asequible y cómoda.

Como muchas modas virales, las mantas refrescantes tienen un pie en la realidad y otro en la exageración. Algunas sí funcionan, pero no por arte de magia ni por una “fórmula secreta guardada en un sobre lacrado”, sino gracias a principios bien conocidos de la física y la ingeniería de materiales. Y aunque su efecto no sea eterno ni milagroso, tal vez sea suficiente para pasar una noche de verano sin sudar la gota gorda.

The Conversation

María Dolores Martín Alonso no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. ¿Funcionan las mantas refrescantes virales en TikTok? – https://theconversation.com/funcionan-las-mantas-refrescantes-virales-en-tiktok-261779

Peligros de la exposición de menores en redes sociales: una moda que debemos y podemos evitar

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Luis M. Rojo Bofill, Facultativo Especialista en Psiquiatría en H. La Fe, Valencia, Spain. Profesor Asociado, Universitat de València

Prostock-studio/Shutterstock

El sharenting, la exposición de información relacionada con menores por parte de sus cuidadores –una práctica que incluye imágenes, vídeos, o datos personales del menor– se ha vuelto cada vez más común.

Aunque el término hace referencia a los progenitores y cuidadores cercanos, atañe también a otras figuras de su entorno, como el profesorado. Todos ellos son referentes y modelos para el menor, quien puede resultar muy vulnerado por esta práctica en auge en las redes sociales.




Leer más:
“Papá, ¿por qué subes esa foto mía a Instagram?”: Los riesgos de dejar la huella de los menores en la red


Información personal y huella digital

Una fuente de riesgos relacionados con el sharenting es la aportación de información que facilita la identificación e interacción con el menor. Este tipo de datos, como sus gustos o sus rutinas, son susceptibles de ser utilizados por terceros de manera inadecuada.

Además, la acumulación de información sobre la identidad y el pasado de una persona, su huella digital, también puede resultar fuente de muchos problemas. Una imagen comprometida, por ejemplo, podría dar lugar a una situación de acoso escolar, o formar parte de la misma. Por otro lado, compartir datos sobre la salud podría tener consecuencias futuras. Pese a esto, las publicaciones sobre los menores se comparten frecuentemente sin su consentimiento, un fenómeno que se ha disparado en los últimos años.

Esa exposición en redes sociales podría además tener consecuencias psicológicas en los menores, según están empezando a plantear algunos profesionales de la salud mental.




Leer más:
La salud mental en las redes sociales


Sharenting y autoimagen

La importancia que se concede a la imagen o al éxito cuando se genera contenido sobre el menor puede impactar en su manera de percibirse a sí mismo y a lo que le rodea. En estos casos, ese niño o niña es frecuentemente consciente de que su imagen está siendo compartida y, por tanto, juzgada por otros, lo que puede tener especial repercusión en una persona con un autoconcepto y pensamiento crítico que se encuentran en proceso de construcción.

Además, si la imagen es previamente editada, el mensaje que se transmite puede entenderse como: “tal y como eres no es suficiente para ser aceptado; tu imagen debe ser modificada para agradar”. Estos aprendizajes, que en el sharenting son promovidos por el entorno del menor, influyen en cómo la persona se considera y se compara con los demás.




Leer más:
Cómo influyen las redes sociales en los adolescentes


La mercantilización de los menores

Por otro lado, cuando el contenido en redes sociales está relacionado con menores tiene una mayor difusión. Esto promueve que, en ocasiones, los cuidadores compartan información, buscando más visibilidad, así como beneficios directos o indirectos. Ello supone una mercantilización de la imagen del niño o niña.

Es más, la repercusión aumenta si la información incluye imágenes comprometidas o del menor sufriendo. Aquí, no solo se nutre la huella digital, sino que el cuidador puede llegar a generar situaciones artificiales para grabarles en situaciones desagradables (por ejemplo, creando vídeos en los que se les humilla).

En algunos casos, cuando el pequeño está sufriendo, en vez de responder a su malestar de una manera que les ayude a regular sus emociones, se les graba, propiciando aprendizajes peligrosos sobre cómo gestionar las emociones.




Leer más:
¿Debemos enseñar a los niños a controlar sus emociones?


Desconfianza en su figura de referencia

Las dinámicas que ocurren en torno al sharenting influyen, además, en la relación entre el menor y sus cuidadores. Las situaciones que genera esta práctica puede incrementar la desconfianza hacia ellos. En casos extremos, los niños podrán llegar a dudar de si un paseo responde a un deseo de disfrutar juntos o a una necesidad de generar likes, o incluso de si un regalo es únicamente fruto de una colaboración.

De la misma forma, esta práctica pone en duda los límites de la intimidad propia y de la relación con el cuidador: si como hijo te cuento una experiencia muy personal o si como alumno te escribo una carta que acaba siendo pública, ¿qué parte de mí puedo confiarte? ¿Qué debería dejar de compartir sobre mí con los demás?

Responsabilidad compartida

El sharenting puede llevar la exposición de los menores al extremo, monetizándola, buscando impacto y seguidores. Pero no hace falta llegar tan lejos: una sola imagen ofrece datos de lugares, de edades, etc. Además, la propia fotografía puede ser empleada con finalidades malintencionadas. Por tanto, como profesionales, debemos recomendar evitar compartir datos de los menores en redes sociales.

Como familias, intentemos no subir imágenes de los pequeños de la casa a cualquier red social y, en caso de hacerlo, debería ser siempre de forma consciente, meditada, consentida y responsable. Precisamente ahora, en verano, no podemos dejar de señalar los riesgos potenciales de compartir imágenes o vídeos de menores en playas o piscinas.

Recordemos que esto incluye las fotos de perfil de Whatsapp, red en la que tenemos contactos con los que puede hacer años que no hablamos o con los que no tenemos confianza o son completamente desconocidos. Por eso resulta importante revisar la configuración o evitar poner imágenes con menores.




Leer más:
Mamá, por favor, ¿puedes borrar esa foto mía de tu instagram?


Como educadores no debemos subir fotografías del alumnado a nuestras redes, ni a nivel personal ni como centros educativos. Aunque tengamos el permiso de los progenitores, deberíamos buscar otros modos de trasladar nuestras actividades por medios privados o sin exponer a los estudiantes. Al fin y al cabo, compartir experiencias del aula o del centro en redes sociales identificando al menor no responde a ningún objetivo didáctico o pedagógico.

Finalmente, como usuarios de redes sociales, intentemos no viralizar, compartir, comentar o dar like a vídeos, imágenes o a información relacionada con menores. Desde todos los ámbitos de la sociedad podemos contribuir, de un modo u otro, a cuidar a nuestros niños y niñas.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. Peligros de la exposición de menores en redes sociales: una moda que debemos y podemos evitar – https://theconversation.com/peligros-de-la-exposicion-de-menores-en-redes-sociales-una-moda-que-debemos-y-podemos-evitar-261501

El liderazgo positivo beneficia la salud física y mental de las personas trabajadoras

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Esther Lopez-Zafra, Catedrática de Psicología Social, Universidad de Jaén

Studio Romantic/Shutterstock

A principios de este siglo surgió la psicología positiva, cuya finalidad es investigar el funcionamiento humano positivo para poder incrementarlo o potenciarlo. En el ámbito laboral, esta rama de la psicología indaga en las fortalezas y virtudes que fomentan el bienestar en el trabajo.

En un entorno en que, por las condiciones de crisis económicas, sanitarias o sociales, merma la salud de las personas trabajadoras nos preguntamos qué recursos personales y laborales pueden ayudarles a sobrellevar estas dificultades.

¿Cómo afrontar las dificultades derivadas de situaciones excepcionales?

Siguiendo la teoría de las demandas y recursos laborales –que sugiere que cuando no hay equilibrio entre las exigencias del trabajo y los recursos disponibles se generan estrés y agotamiento–, hemos analizado su influencia en los niveles de salud de las personas empleadas. Los resultados de nuestra investigación nos permiten señalar cuáles son los recursos personales y sociales necesarios para atender con bienestar las distintas situaciones laborales.

Para algunos personas trabajadoras, la covid-19 supuso la implementación forzosa del teletrabajo, una contingencia para la que no estaban preparadas y que afectó al bienestar laboral.




Leer más:
Retos del teletrabajo en tiempos de coronavirus


Comprobamos que el apoyo social, un recurso interpersonal muy valioso, aumentaba los niveles de vigor en el trabajo, pero solo en situaciones presenciales, y que estos efectos desaparecían en cualquier modalidad de teletrabajo. Se entiende como vigor laboral a la sensación de poseer fuerza física, energía emocional y agilidad cognitiva mientras se realiza el trabajo.

Vigor, estrés y actividad física

En su día a día, las personas trabajadoras se enfrentan a múltiples situaciones de estrés que afectan negativamente a su salud mental. Hemos encontrado que ese efecto se produce cuando se reducen los niveles de vigor en el trabajo.

Este recurso psicológico positivo se compone de tres dimensiones: fuerza física (las capacidades físicas de la persona), vivacidad cognitiva (relativa a la agilidad mental y la fluidez del pensamiento) y energía emocional (la capacidad de mostrar empatía y compasión).

Mientras que el estrés afecta negativamente a la salud mental de las personas trabajadoras, el vigor tiene un efecto diametralmente opuesto. No obstante, los niveles altos de estrés reducen significativamente los de vigor en relación con la energía, la resiliencia, la persistencia y el esfuerzo.

En un estudio previo (2022), investigamos cómo incide el ejercicio regular en el estrés y el vigor en el trabajo. Vimos que una actividad física intensa potencia –en los trabajadores más estresados– los efectos negativos del estrés sobre el vigor en el trabajo. Esto podría deberse a que dicha actividad física intensa aumente el agotamiento. Por tanto, en situaciones de estrés laboral elevado es recomendable un nivel controlado de actividad física en términos de tipo, duración y frecuencia, para no superar el umbral en el que se ven afectados los niveles de vigor de las personas trabajadoras.

Por otra parte, investigadores daneses hicieron en 2012 un descubrimiento paradójico: mientras que la actividad física relacionada con el trabajo aumenta el riesgo a largo plazo de baja por enfermedad, la que se realiza en el tiempo libre disminuye este mismo riesgo.

¿Por qué es importante el liderazgo positivo?

Ejercer un liderazgo positivo (auténtico, ético o transformacional) favorece la salud física y mental de las personas trabajadoras.

En el caso del liderazgo auténtico, su relación con la satisfacción laboral, tanto en organizaciones privadas como públicas, se explica a través del engagement (compromiso) y el vigor que genera en el trabajo.

Además, la percepción de un estilo de liderazgo auténtico aumenta la probabilidad de pertenecer al grupo de personas trabajadoras con mayores recursos personales, lo que a su vez conlleva mayores niveles de bienestar propio.

Los efectos del liderazgo transformacional

Comparar dos estilos positivos de liderazgo, el auténtico y el transformacional, nos permitió comprobar que este último tiene un mayor efecto sobre el vigor y el compromiso en el trabajo que el liderazgo auténtico.

Este tipo de liderazgo puede definirse como aquel en que el líder se conoce bien a sí mismo y al contexto en que se encuentra, y establece objetivos en base a principios y valores éticos. Estos factores le hacen capaz de incrementar la motivación, el compromiso y la satisfacción de su equipo.

Por su parte, el líder transformacional busca provocar un cambio positivo y profundo en los equipos y las organizaciones. Inspira y motiva, generando cambios positivos en los individuos, el equipo y las organizaciones. De ahí que sea un liderazgo muy estudiado en la psicología positiva.

Mediante un análisis profundo del estilo de liderazgo transformacional, comprobamos que favorece el compromiso con la organización a nivel individual y de equipo, y tanto directa (mediante la motivación y la inspiración) como indirectamente, al crear un ambiente de trabajo positivo.

No obstante, también vemos que este efecto varía en función de si se trabaja en una organización pública o privada. En las organizaciones privadas es más relevante que en las públicas cómo perciben las personas trabajadoras el estilo de su líder. Así, mientras que en las primeras el liderazgo transformacional favorece el desempeño, en las organizaciones públicas se asocia con una menor productividad.

Liderazgo y bienestar

Si revisamos los estudios sobre el papel del liderazgo positivo en la salud de las personas trabajadoras), vemos que quienes lo reciben suelen tener un perfil más positivo (son enérgicas, vivaces y entusiastas), tienen recursos personales positivos, hacen más actividad física y están más comprometidas con su trabajo. Estos factores inciden en su bienestar emocional.

En resumen, en nuestra investigación hemos comprobado que el liderazgo positivo en el trabajo es un recurso fundamental para procurar mayor y mejor salud a las personas trabajadoras.

The Conversation

Esther Lopez-Zafra ha recibido fondos del Ministerio de Ciencia e Innovación para la realización de este proyecto. Estos fondos se obtienen de forma competitiva.

Daniel Cortés-Denia ha recibido fondos del Ministerio de Ciencia e Innovación para la realización de este proyecto. Estos fondos se obtienen de forma competitiva.

Manuel Pulido Martos ha recibido fondos del Ministerio de Ciencia e Innovación para la realización de este proyecto. Estos fondos se obtienen de forma competitiva..

María del Pilar Berrios Martos ha recibido fondos del Ministerio de Ciencia e Innovación para la realización de este proyecto. Estos fondos se obtienen de forma competitiva..

ref. El liderazgo positivo beneficia la salud física y mental de las personas trabajadoras – https://theconversation.com/el-liderazgo-positivo-beneficia-la-salud-fisica-y-mental-de-las-personas-trabajadoras-259634

Suplemento cultural: el español que imaginó el mundo del gran Gatsby

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Claudia Lorenzo Rubiera, Editora de Cultura, The Conversation


Este texto se publicó por primera vez en nuestro boletín Suplemento cultural, un resumen quincenal de la actualidad cultural y una selección de los mejores artículos de historia, literatura, cine, arte o música. Si quiere recibirlo, puede suscribirse aquí.


Hace unos meses, editando un artículo que mencionaba a Xavier Cugat, el músico de origen español que triunfó en Estados Unidos, leí parte de su biografía, en la que se hacía referencia a su hermano, Francis, que había sido artista y diseñador gráfico. Con admiración comprobé que su obra más destacada había sido la creación de la portada de la primera edición de El gran Gatsby.

En España es menos conocida pero, en Estados Unidos, esa imagen de unos ojos anhelantes sobre fondo azul, con la silueta de Coney Island en la parte inferior, es una referencia que se ha utilizado en multitud de objetos y merchandising. Se dice que la sobrecubierta de El gran Gatsby es la pieza de papel más cara del coleccionismo de libros del siglo XX.

Y su diseño, además de concentrar las tendencias del momento, impactó directamente en el trabajo de muchos artistas. El primero de ellos, el propio autor de Gatsby, Francis Scott Fitzgerald, quien, tras verla, incorporó la ilustración a la narración. Así se ve en la frase “A diferencia de Gatsby y Tom Buchanan, yo no tenía una chica cuyos rasgos incorpóreos flotaran en las cornisas oscuras y los cegadores anuncios luminosos, así que atraje hacia mí a la chica que tenía al lado, estrechándola entre mis brazos”. Se cree que fue la primera vez en la que el arte encargado para ilustrar un libro “entró” en el contenido del mismo.

Con motivo del centenario de la novela (y de esa primera edición) en este 2025, Juan Carlos Gauli Pérez desentraña la creación de esa portada y Eulalia Piñero Gil repasa los secretos de este clásico de la literatura.

El poder de un logo

Dentro de las disciplinas que me fascinan destaca el marketing y, sobre todo, la investigación real que cada una de sus decisiones tiene detrás.

Como usuaria, yo misma habría podido decirle a Elon Musk que, cuando decidió cambiarle el nombre a Twitter a X, no había tenido en cuenta la cabezonería de los usuarios. Después de todo, pensaba en la experiencia de Frigo, que sustituyó la marca “Comtessa” por “Viennetta” y, veinte años después, tuvo que dar marcha atrás porque aquello no agarraba entre sus clientes, que seguían demandando la tarta utilizando el nombre original.

Pero claro, mis teorías, basadas en la experiencia de la gente de mi alrededor, eran poco científicas. Ahora la neurociencia explica cuál es el proceso detrás de nuestra resistencia a cambiar no solo el nombre de una marca sino su imagen gráfica, y por qué las empresas igualmente intentan hacerlo.

Musk y los romanos

Hablando de Elon… hace unas semanas, la experta en la Antigüedad romana Mary Beard, Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 2016, regresó a Oviedo para una serie de encuentros con el público. Y en una conversación con Guillermo Fesser, cuando este le preguntó si era posible que los hombres, como se dijo viralmente, estuviesen obsesionados con el Imperio romano, ella respondió: “No sé si eso es cierto, pero si lo están no es por buenas razones”.

Eso mismo parecen indicar investigaciones como las de Oskar Aguado-Cantabrana: la extrema derecha de este siglo XXI se ha apropiado de la iconografía romana para aplicarla a la actualidad. Y así, reescribiendo el pasado, intenta determinar el futuro.

Shhhhh

Hace unas semanas se publicó un libro precioso y tierno llamado Leonard y Hungry Paul, de Rónán Hession. Es una lectura muy placentera, en este mundo loco en el que vivimos, en la que se cuenta la historia de dos amigos, buena gente, rodeados también de buenas gentes, que pasan por una época de cambios en su vida y que se enfrentan a ellos de forma sencilla y honesta.

Cuando leí que Hungry Paul fundaba un club del silencio, para aislarse del ruido actual, no pude evitar pensar en este artículo de Antonio Fernández Vicente en el que el autor, y un nutrido grupo de expertos, animan a prestar atención al otro y detener el jaleo que nos aturde la vida, y la cabeza.

También animamos a leer Muros, el ensayo de David Frye que explica cómo la construcción de barreras ayudó a crear la civilización tal y como la conocemos hoy en día.

The Conversation

ref. Suplemento cultural: el español que imaginó el mundo del gran Gatsby – https://theconversation.com/suplemento-cultural-el-espanol-que-imagino-el-mundo-del-gran-gatsby-262531

¿Más profesores por alumno es sinónimo de mejor aprendizaje? El papel de la ratio en educación

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Noemy Martín Sanz, Profesor de Psicología del Aprendizaje, Universidad Francisco de Vitoria

Feel good studio/Shutterstock

La lógica indica que un maestro o una maestra trabajarán mejor, podrán atender de forma más personalizada y dedicar más tiempo a sus alumnos si tienen 15 en clase que si tienen 25. Pero más allá de la lógica, ¿qué dice la evidencia empírica sobre el papel de la ratio en las diferentes etapas educativas?

La proporción entre estudiantes y docentes incide en la calidad del aprendizaje de manera diferente según la etapa educativa, las particularidades propias de la institución y las características del profesorado.

Educación infantil

En esta etapa, la relación personalizada es clave para el desarrollo socioemocional y cognitivo. La capacidad de observar, registrar y responder a las señales individuales de desarrollo depende de disponer de tiempo suficiente por estudiante. De hecho, el contacto frecuente y la supervisión individualizada favorecen el bienestar emocional y el aprendizaje de los niños de 3 a 6 años.

El estudio más consistente sobre la temática de la ratio, el Proyecto STAR, analizó una muestra de 11 571 alumnos de Tennessee (Estados Unidos) y demostró que la mayoría de las mejoras comprobadas en las clases reducidas ocurrieron especialmente en la etapa de educación infantil. Otro estudio realizado sobre más del 80 % de las escuelas infantiles de Quebec sostiene que reducir el tamaño de la clase a menos de 16 estudiantes impacta positivamente en el desarrollo cognitivo, pero que dicho tamaño debe bajar a menos de 15 para tener también un efecto en la competencia social y las habilidades de comunicación.

Estos resultados refuerzan la importancia de contar con grupos pequeños para fomentar vínculos de calidad y una atención más cercana en los primeros años escolares.

Educación primaria

En esta etapa, la evidencia sobre el impacto directo de la ratio en los resultados académicos varía, aunque al igual que en infantil, ratios más bajas pueden favorecer una atención más individualizada, especialmente en contextos desfavorecidos. Además, se asocian con un mayor bienestar del alumnado y mejores condiciones para una enseñanza inclusiva. De hecho, ratios menores de 18 alumnos permiten una planificación centrada en el estudiante y aumentan la continuidad del aprendizaje

Merece una mención especial el trabajo con alumnos con discapacidad, donde se observa que las ratios reducidas son necesarias para garantizar un entorno accesible.




Leer más:
Dos mejor que uno: la codocencia y sus beneficios para atender la diversidad en el aula


La ratio promedio en educación primaria varía dependiendo de los países. En la mayoría de los países con datos disponibles hay menos de 25 estudiantes por clase, con la excepción de Chile, Israel, Japón y el Reino Unido, donde llegan a 28 alumnos por aula. A diferencia de éstos, países como Croacia y Luxemburgo presentan un número de 15 estudiantes por docente.

Un estudio realizado durante la pandemia de covid-19, cuando las escuelas se vieron forzadas a modificar las ratios, comprobó que esta reducción ayudaba a que los estudiantes aprendieran mejor.

Educación secundaria

A medida que se avanza en las etapas educativas, las ratios tienden a aumentar y, además, hay que tenerlas en cuenta junto a otros factores educativos. Hay estudios que ponen de relieve que es necesario combinar ratios manejables con el uso de metodologías activas de enseñanza y un ambiente agradable en el aula, Así se crean las condiciones ideales para que los alumnos participen más y aprendan mejor. Otros trabajos han identificado en esta etapa factores más influyentes en el rendimiento académico que la ratio, como el contexto socioeconómico del alumnado y el tamaño del centro.

Según datos recientes de la OCDE, el tamaño medio de clase en Europa es de 23 estudiantes por aula. Sin embargo, países con buenos resultados académicos como Luxemburgo, Estonia y Letonia mantienen clases más reducidas, con menos de 17 estudiantes, lo que favorece una enseñanza más personalizada. En contraste, en América Latina, la ratio promedio en educación secundaria es de 25 estudiantes por docente, aunque puede llegar a 35 en Chile y 33 en Colombia.

En resumen, en esta etapa la elevada densidad en el aula representa un desafío, ya que dificulta la implementación de metodologías activas, limita la atención individualizada y afecta negativamente al bienestar y la satisfacción laboral de los docentes. Especialmente en contextos vulnerables, donde estas condiciones repercuten directamente en la equidad y la calidad del aprendizaje.

Educación universitaria

En el ámbito universitario, los estudios coinciden en que el tamaño del grupo condiciona el clima motivacional y la implicación del estudiante. En clases de más alumnos, el docente debe estar centrado en gestionar el grupo, el tiempo y los recursos y tiene menos posibilidad de interacción y cercanía con los estudiantes.

Aunque no puede afirmarse directamente que la ratio influye directamente en el rendimiento, sí lo hace el perfil del docente: quienes tienen mayor formación pedagógica logran mejores resultados, incluso con grupos grandes.

En esta etapa, las ratios estructurales deben leerse con cautela. En el curso 2021–2022, el Sistema Integrado de Información Universitaria situó la media en 10 estudiantes por docente a tiempo completo. Sin embargo, este dato agrega todo el personal docente e investigador y al estudiantado sin discriminar niveles ni modalidades, por lo que no representa el tamaño real de los grupos.

Además, las diferencias se acentúan al comparar universidades presenciales y a distancia. En la UNED, cada docente atiende a unos 105 estudiantes, y en la Universitat Oberta de Catalunya, a más de 130. Estas cifras dificultan el seguimiento y la personalización del aprendizaje, especialmente en los primeros cursos, donde el acompañamiento resulta fundamental independientemente de la modalidad.

Un factor determinante, pero que se combina con otros

La evidencia empírica muestra que la ratio estudiante-docente influye de manera significativa en la calidad educativa, especialmente en las primeras etapas y en contextos vulnerables. En educación infantil y primaria, las ratios reducidas favorecen el desarrollo socioemocional, la atención individualizada y el aprendizaje inclusivo.

En secundaria y educación superior, aunque el impacto directo es más matizado, una ratio adecuada sigue siendo clave para facilitar metodologías activas y entornos de aprendizaje motivadores. Sin embargo, su efecto no puede analizarse de forma aislada: cobra sentido cuando se combina con el desarrollo profesional docente y modelos pedagógicos centrados en el estudiante.


En la redacción de este artículo han colaborado Martina Loitegui y Miguel Howe León, consultores del Instituto de Innovación para el Aprendizaje de la Universidad Francisco de Vitoria.


The Conversation

Noemy Martín Sanz no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. ¿Más profesores por alumno es sinónimo de mejor aprendizaje? El papel de la ratio en educación – https://theconversation.com/mas-profesores-por-alumno-es-sinonimo-de-mejor-aprendizaje-el-papel-de-la-ratio-en-educacion-258140

Entre el sentido del deber y la culpa: así afectan los conflictos morales en el personal sanitario

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Regina Espinosa López, Profesora Titular de Psicopatología., Universidad Camilo José Cela

Connect Images – Legacy/Shutterstock

Los profesionales sanitarios se enfrentan con frecuencia a situaciones muy estresantes que pueden afectar tanto a su salud mental como a sus valores personales. Por ejemplo, numerosos estudios muestran cómo la pandemia afectó profundamente al bienestar psicológico de ese personal, un deterioro que se manifestó con altos niveles de ansiedad, depresión, insomnio, estrés postraumático y agotamiento. Los más jóvenes, las mujeres y los profesionales de urgencias sufrieron especialmente las consecuencias.

Valores éticos y morales en riesgo

Sin embargo, hay un aspecto del que se habla mucho menos: el daño moral. Algunos estudios sugieren que muchos de los problemas de salud mental en los sanitarios podrían entenderse mejor si tenemos en cuenta situaciones que comprometen sus valores éticos o morales.

Ocurre cuando alguien experimenta un profundo malestar emocional por haber hecho algo que va en contra de sus valores, por no haber actuado cuando sentía que debía hacerlo o por sentirse traicionado por alguien con autoridad. En el caso de los profesionales sanitarios, tales conflictos pueden producirse en circunstancias como las siguientes:

  • Dilemas en la asignación de recursos: por ejemplo, decidir qué pacientes reciben las camas limitadas de UCI durante un pico pandémico.

  • Restricciones de tiempo y falta de personal: acortar las interacciones con los pacientes debido a una alta carga laboral; omitir detalles clínicos importantes o preocupaciones del paciente debido a la presión del trabajo.

  • Conflictos entre políticas organizativas y necesidades del paciente: seguir protocolos que envían a los pacientes a casa antes de lo deseado; implementar medidas de ahorro de costos que comprometen la calidad del cuidado.

  • Ser testigo o partícipe de una atención inadecuada: por ejemplo, observar errores o eventos adversos y sentirse impotente para abordar las causas relacionadas con el sistema sanitario o la institución.

  • Dilemas en la comunicación de la verdad: ser instruido para retener información a pacientes o familiares; experimentar conflictos entre la confidencialidad del paciente y las solicitudes de información por parte de la familia.

  • Obligaciones en conflicto: por ejemplo, equilibrar las demandas administrativas con la atención directa al paciente.

Conflictos que pasan factura

Vivir situaciones como estas puede afectar profundamente el bienestar emocional, psicológico y espiritual del personal sanitario. De hecho, desde la pandemia, las bajas por incapacidad temporal en estos profesionales han aumentado del 6 % al 9 %. Y esto no solo impacta en su salud, sino también en la calidad y la seguridad de la atención que ofrecen a los pacientes.

Así, el daño moral puede producir:

  • Manifestaciones emocionales intensas: culpa, vergüenza, pérdida de sentido…

  • Alteraciones de la conducta: aislamiento, cinismo, automedicación…

  • Disminución de la satisfacción laboral, intención de abandonar la profesión.

  • Consecuencias físicas: alteraciones del sueño, fatiga o enfermedades físicas relacionadas con el estrés.

Aunque, inicialmente, el daño moral se estudió en contextos militares, actualmente ya se reconoce como una “lesión psicológica” relacionada con el trabajo; en particular, a los trabajadores sanitarios y, especialmente, durante la pandemia de covid-19.

Concretamente en España, los datos indican un aumento de la angustia diaria y un aumento de los trastornos mentales en este sector profesional. De hecho, el informe SESPAS de 2024 ya advierte sobre los retos a afrontar en salud laboral y en el desarrollo de estrategias para mejorar el bienestar de los profesionales de la salud.

¿Cómo podemos cuidar a quienes nos cuidan?

Si de verdad queremos proteger el bienestar de los profesionales sanitarios, no podemos pasar por alto el daño moral. Es un fenómeno complejo, pero abordar su impacto resulta clave para asegurar una atención sanitaria de calidad. Con el fin de avanzar en esta dirección, tenemos tres grandes desafíos:

  1. Definir con claridad qué es el daño moral, para poder detectarlo a tiempo y darle respuesta antes de que se cronifique.

  2. Contar con herramientas adecuadas para evaluarlo, ya que en el entorno sanitario aún faltan instrumentos validados

  3. Desarrollar estrategias eficaces para prevenirlo y tratarlo. Aunque ya existen intervenciones para reducir el daño moral, todavía no cuentan con suficiente respaldo científico.

Superar estos retos no solo mejorará la salud mental de quienes trabajan en el ámbito sanitario, sino que también hará nuestro sistema de salud más humano, más fuerte y más sostenible. Además, nos permitirá anticiparnos a las secuelas psicológicas de la profesión, reducir el absentismo laboral y aumentar la retención de los profesionales más jóvenes que deciden abandonar su oficio.

Porque cuidar a quienes cuidan es, en realidad, cuidarnos a todos.

The Conversation

Regina Espinosa López no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Entre el sentido del deber y la culpa: así afectan los conflictos morales en el personal sanitario – https://theconversation.com/entre-el-sentido-del-deber-y-la-culpa-asi-afectan-los-conflictos-morales-en-el-personal-sanitario-252536

Toponium: el CERN consigue la foto imposible de la partícula más efímera

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Juan Antonio Aguilar Saavedra, Investigador científico del CSIC en física teórica de partículas elementales, Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)

Experimento CMS del CERN, donde se detectó el toponium CERN/ Noemi Caraban Gonzalez , CC BY

En marzo de 2024, el experimento CMS del CERN sorprendió al mundo científico con la observación de una entidad esquiva y exótica: el toponium, una forma efímera y extrema de materia. Poco después, otro experimento del mismo centro, ATLAS, confirmó el hallazgo.

¿Por qué este descubrimiento ha sido tan impresionante? ¿Qué tiene de especial el toponium y por qué se consideraba imposible detectarlo?

Toponium, al detalle

El toponium no es una partícula como las que estamos acostumbrados a imaginar. Se trata de una resonancia cuántica, es decir, un estado muy breve y transitorio que aparece cuando se producen un quark “top” y su antipartícula “antitop”.

El toponium tiene tres propiedades que lo hacen absolutamente único. Su tiempo de vida medio es el más pequeño conocido: 2.3 x 10⁻²⁵ segundos. Así escrito, el número puede no impresionar mucho, pero si lo escribimos como 0.00 … tendríamos hasta 24 ceros después del punto decimal. Por lo que más que hablar de partícula, en este caso es más apropiado referirse al toponium como una resonancia.

Además de su vida ultrabreve, el toponium es extraordinariamente masivo, 370 veces más pesado que un protón. Su tamaño también bate récords: se estima en apenas 1.5 x 10⁻¹⁷ metros, unas 60 veces menor que un protón. De forma que hablamos del objeto más pequeño conocido (excluyendo de la lista las partículas elementales que se cree son puntuales, con dimensión cero).

¿Por qué se creía que era imposible de observar?

Para entender el reto, hay que hablar del quark top, ingrediente básico del toponium. Se trata del quark más pesado que se conoce (184 veces más pesado que un protón), descubierto en 1995 en el acelerador Tevatron, situado cerca de Chicago.

Las partículas tan pesadas como este quark sólo pueden producirse en aceleradores de alta energía, como el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) que opera en el CERN, cerca de Ginebra. Pero su existencia es fugaz. Su tiempo de vida media es tan increíblemente corto (4.6 x 10⁻²⁵ segundos) que no le permite formar estados ligados con otros quarks antes de desintegrarse.

Sin embargo… aquí no acaba la historia.

Una suma infinita

Si en un colisionador como el LHC se produce una pareja de quarks top y antitop con velocidad relativa suficientemente baja, los dos quarks podrían interactuar, intercambiando gluones (partículas mediadoras de la interacción fuerte) durante un brevísimo instante antes de desintegrarse. Precisamente este intercambio da lugar a la formación del toponium.

Los cálculos teóricos para el toponium son extraordinariamente complejos. En física de partículas, la mayoría de las predicciones se obtienen paso a paso, mediante cálculos de dificultad creciente. En el caso del toponium, hay que considerar el intercambio de un gluon, dos gluones, tres gluones, etc.

Pero obtener las propiedades físicas del toponium como estado cuasi-ligado requiere sumar la serie infinita de contribuciones. Esto puede hacerse, con ciertas aproximaciones, cuando la velocidad relativa entre los dos quarks es pequeña. Aun así, los cálculos suponen todo un reto.

La teoría predice que, si se forma toponium en el LHC, aparecerá como una resonancia con masa aproximadamente el doble de la masa del quark top, que no experimenta la interacción fuerte. Su espín es cero, como el del bosón de Higgs, pero tiene paridad negativa. El espín es una propiedad cuántica que clásicamente equivaldría a que una partícula gire sobre sí misma, mientras que la paridad refleja cómo cambia un estado cuántico cuando hacemos una inversión espacial de los ejes de coordenadas.

La ‘foto’ del toponium

La unión efímera entre un quark top y un antiquark top formada por el intercambio de gluones.
D. Domínguez/CERN, CC BY

La formación de toponium da lugar a efectos extremadamente sutiles, que durante años se consideraron imposibles de detectar en un colisionador como el LHC.

Buscar el toponium es como buscar una aguja en un pajar de millones de parejas top-antitop producidas. Sin embargo, CMS y ATLAS han logrado observar patrones que coinciden con las predicciones teóricas de este estado, con una certeza estadística altísima (más de 5 sigma), lo que en física equivale a una “confirmación oficial”. Una muestra más de cómo el avance experimental supera las expectativas más optimistas.

Curiosamente, el primer indicio de existencia del toponium llegó de forma inesperada a principios de 2024, a través de la medida del entrelazamiento cuántico entre parejas top-antitop. Las características del toponium (espín cero, paridad negativa) hacen que su presencia aumente el entrelazamiento. Y esto es lo que detectó el experimento CMS en dicha medida.

El futuro del toponium

El reciente descubrimiento de una resonancia con propiedades compatibles con el toponium ha supuesto un éxito rotundo para el CERN. Demuestra cómo el ingenio humano es capaz de superar todos los retos que entraña una medida tan elusiva, hasta hace poco considerada imposible. Al mismo tiempo, supone un avance en nuestra comprensión de la naturaleza y de las interacciones fuertes, en un régimen hasta ahora inexplorado.

El futuro se presenta prometedor. Al igual que ocurrió tras el descubrimiento del bosón de Higgs, ahora la tarea consiste en caracterizar las propiedades del toponium, para comprobar que su espín, color, etc. concuerdan con las predicciones teóricas. Esperamos más resultados pronto, quizás tan pronto como el próximo otoño.

The Conversation

Juan Antonio Aguilar Saavedra es IP1 del proyecto de investigación “Fenomenología de física de partículas en colisionadores y factorías de neutrinos, en el modelo estándar y sus extensiones” PID2022-142545NB-C21, del Plan Estatal de Investigación Científica, Técnica y de Innovación 2021-2023

ref. Toponium: el CERN consigue la foto imposible de la partícula más efímera – https://theconversation.com/toponium-el-cern-consigue-la-foto-imposible-de-la-particula-mas-efimera-262142

Trump, J. D. Vance, Zuckerberg y otros ‘monarcas absolutos’

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Pablo Atela, Ph.D., Profesor Doctor Deusto Business School y Facultad de Ingeniería Universidad de Deusto, Universidad de Deusto

Donald Trump y Mark Zuckerberg son adalides de un estilo de liderazgo más “masculino” y agresivo. Rawpixel.com/Shutterstock

La exploración del liderazgo ha sido un campo amplio en disciplinas como la historia, las ciencias políticas, la psicología y la gestión organizacional. La teoría de administración de empresas –nacida a finales del siglo XIX– consideró primordiales cualidades como la autoridad y la fuerza en un líder. Con el tiempo, comenzaron a ganar relevancia enfoques más centrados en las personas, la participación y la cooperación.

En el último siglo hemos observado una evolución desde modelos jerárquicos basados en la autoridad del líder hacia modelos más colaborativos y humanistas. Ahora bien, la realidad política y empresarial actual muestra una tendencia hacia la elección de líderes autoritarios, lo cual plantea una evidente paradoja.

En el ámbito político contemporáneo, la idea de que se requiere un líder fuerte para enfrentar desafíos excepcionales parece ganar terreno. Estilos de liderazgo radicalmente autoritarios están aumentando su popularidad. Tenemos ejemplos como esta frase de Donald Trump: “Estos países nos están llamando para besarme el culo”. O las del vicepresidente J. D. Vance en referencia a Donald Trump en la Conferencia de Seguridad de Múnich: “En Washington hay un nuevo sheriff”.

La metáfora del sheriff encapsula bien este nuevo modelo, subrayando una visión de las relaciones humanas basada en la sumisión, con el líder actuando y proclamándose como un rey.

Objetivo: afianzar el orden a cualquier precio

Intelectualmente, el estilo de Trump se basa en buena medida en las ideas de Curtis Yarvin, figura central –aunque poco conocida– de la órbita trumpista. Ha desarrollado su teoría escribiendo bajo el seudónimo “Mencius Moldbug” y ha construido un proyecto “neorreaccionario” y “neocameralista” que busca reemplazar la democracia por un gobierno liderado por un “monarca absoluto”. Para Yarvin, cuestiones sociales como la pobreza o el cambio climático son insignificantes: el objetivo único es afianzar el orden a cualquier precio.

Esta perspectiva “formalista” considera a los Estados occidentales como ineficaces debido a la “mística democrática” y la “obsesión de justicia social”, postulándose como radicalmente contrario a las libertades políticas de los ciudadanos.

Yarvin, quien se considera “royalista” o “restauracionista”, apelando a la imitación de figuras como Federico II de Prusia, formula sus teorías con base, entre otras, en las ideas de algunos académicos que argumentan que la transición de la monarquía a la democracia es un declive de la civilización y que el Estado democrático debiera ser considerado una organización ilegal, pues tiende a ser más explotador que la monarquía.

Otros autores de la órbita trumpista proponen el “neocameralismo” como forma de gobierno, esto es, la dirección de los países por un líder único y supremo.

“Re-masculinizar” y “desfeminizar” las organizaciones

Paralelamente a la esfera política, en el mundo organizacional parece estar surgiendo un modelo de liderazgo que busca revalorizar un estilo tradicionalmente asociado con “lo masculino”. Líderes considerados referentes para muchos como Mark Zuckerberg o Elon Musk están promoviendo un regreso a este estilo y a “desfeminizar” las organizaciones.

Zuckerberg justificó la supresión de los programas de diversidad e inclusión en Meta invocando la necesidad de “remasculinizar” las empresas y “construir una cultura que celebre la agresión un poco más, ya que tiene sus propios méritos, que son realmente positivos”.

Musk se alinea con esta postura exclamando que “la masculinidad está de regreso” y “hay que hacer a los hombres grandes otra vez”. Su discurso postula que la igualdad entre sexos ya se alcanzó y que los hombres son víctimas de un supuesto trastocamiento del orden de género.

Se promueve, por tanto, un liderazgo basado en la virilidad y la agresividad, con una visión masculina y elitista. Unimos a esto que la administración Trump, de la que Musk formó parte, ha “recomendado” la eliminación de más de 200 palabras en las comunicaciones oficiales, entre las que se encuentran “sexo”, “mujer”, “traumatismo”, “víctima” o “discapacidad”.




Leer más:
Trump 2.0 : interdire de dire pour mieux empêcher de penser


.

Finalmente, no podemos dejar de mencionar a alguien altamente influyente en este movimiento intelectual: Peter Thiel. En efecto, su influencia en varios de los actores citados anteriormente es enorme: es socio de Musk desde la creación de PayPal; Nick Land –el conocido filósofo británico que critica frontalmente a la democracia moderna, el igualitarismo y el liberalismo– le menciona como una de sus inspiraciones, y fue el propio Thiel quien aupó a J. D. Vance hacia la candidatura de Trump.

Considerando las tendencias observadas tanto en el liderazgo político como en el organizacional, planteamos la pregunta crucial sobre el futuro de la teoría y práctica del liderazgo: ¿asistimos a una involución, una evolución o una excepción temporal en los modelos de liderazgo?

Se busca un líder fuerte

A pesar de que en las últimas décadas se ha valorado el liderazgo humanista, colaborativo y transformador en las organizaciones, la realidad actual muestra un claro contraste. Líderes con discursos divisivos y estrategias autoritarias han triunfado. En tiempos de incertidumbre, la aparente necesidad de un líder “fuerte” parece prevalecer, amenazando valores y actitudes como la empatía, la escucha y la co-creación.

Nos permitimos, por tanto, plantear cuestiones como si es el modelo de liderazgo sheriff una involución de los ideales humanistas. Si se tratará, en cambio, de una evolución adaptativa a un mundo incierto que instalará un nuevo modelo de liderazgo perdurable en el tiempo. O si estamos, simplemente, ante una excepción temporal ligada a un contexto espacio-tiempo muy específico.

Un líder autoritario prospera cuando la sociedad cede su voz por seguridad. Un líder ético y humanista, en cambio, solo es posible si la sociedad asume su responsabilidad colectiva. La encrucijada del liderazgo, entonces, no se reduce a las urnas o los discursos: está en la elección diaria del tipo de mundo que queremos construir.

Lo que sí parece claro es que estamos ante un desafío directo a los modelos de liderazgo más valorados en las últimas décadas, con serias y profundas implicaciones tanto para las democracias como para las organizaciones del futuro.

The Conversation

Pablo Atela, Ph.D. ha recibido fondos para investigación, formación y consultoría provenientes de varios organismos públicos y privados de España, México, Chile, Colombia y Guatemala y es consultor en Shackleton Innovation.

ref. Trump, J. D. Vance, Zuckerberg y otros ‘monarcas absolutos’ – https://theconversation.com/trump-j-d-vance-zuckerberg-y-otros-monarcas-absolutos-255930

El deporte como herramienta para crear ‘marca ciudad’

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Joaquín Enríquez Díaz, Profesor del departamento de Empresa, Universidade da Coruña

Generalmente cuando hablamos de marketing lo asociamos al intercambio de bienes y servicios tangibles, pero existen otros tipos: el marketing político, el marketing sanitario o el marketing territorial, que es el que aquí nos ocupa para entender la importancia del concepto marca ciudad.

Dentro de la etiqueta del marketing territorial se agrupan aquellas estrategias o herramientas enfocadas a la promoción de territorios, ciudades, regiones o países, con el objetivo de mejorar su atractivo y competitividad, y crear una marca. Por ejemplo, en 1983, la institución pública a cargo de la promoción de España como destino turístico, encargó al artista catalán Joan Miró un logotipo, el Sol de Miró, que todavía hoy, 40 años después, sigue vigente.

Marketing territorial, marca ciudad y deporte

Una de las estrategias más efectivas de marketing territorial es la organización de eventos culturales y deportivos (expos, ferias de arte, juegos olímpicos campeonatos mundiales, etc.). Estos permiten transformar una ciudad y fomentar su desarrollo social y económico.

Este tipo de eventos, sea cual sea su tamaño, juegan un papel importante para la configuración de marca de las ciudades. Sin embargo, son los eventos más pequeños los que suelen tener mayor impacto en las economías locales y ser los más aceptados por sus ciudadanos.

Fútbol, tenis y marca Madrid

En los últimos años, el Real Madrid se ha convertido en una marca de enorme relevancia internacional. Según el informe Football 50 2024, está valorada en 1 685 millones de euros y presenta una puntuación de fortaleza de 93,6 puntos sobre un total de 100, lo que la convierte en la marca de fútbol más valiosa y fuerte del mundo.

El poderío de la marca Real Madrid también actúa sobre la marca ciudad al atraer a jugadores, inversores y patrocinadores, y fomentar el turismo deportivo en Madrid. De hecho, la propia Comunidad de Madrid ha utilizado al Real Madrid como reclamo en sus campañas de promoción turística.

El estadio Santiago Bernabéu, la tienda oficial y otros espacios vinculados al club son destinos populares entre los turistas, especialmente los aficionados al fútbol.

Otro evento deportivo que ha servido para consolidar la marca ciudad de Madrid es el Open Madrid Mutua, que, en 2024, generó un 35 % más de gasto turístico que en su edición anterior.

Èxitos deportivos y marca Ferrol

Cuando se usan los deportes como parte de la estrategia de marketing territorial, los éxitos deportivos son claves a la hora de proyectar la marca ciudad, mejorar su reputación externa y atraer nuevos visitantes, inversores y patrocinadores.

Veamos el caso de Ferrol, una ciudad del norte de Galicia de entorno a 65 000 habitantes: en los últimos tiempos, diferentes clubes deportivos ferrolanos han cosechado triunfos. En junio de 2023, el club de fútbol Racing de Ferrol ascendió a Segunda División, elevando su propio prestigio y el de la ciudad.

En 2025, el club femenino de baloncesto Baxi Ferrol ayudó a proyectar a nivel internacional la marca Ferrol al alzarse como subcampeón de la Eurocup femenina. Por último, el equipo ferrolano de fútbol sala O Parrulo ha vuelto a Primera.

Para analizar la importancia de estos éxitos deportivos como palanca impulsora de la marca Ferrol, hemos encuestado a un conjunto de residentes de la ciudad. El resultado de nuestra investigación muestra que:

  1. El 99 % piensa que los logros deportivos de los equipos locales han generado entre los ferrolanos un sentimiento de orgullo y pertenencia a la ciudad.

  2. El 49 % reconoce que su percepción sobre Ferrol mejoró de forma significativa después de estos éxitos deportivos.

  3. El 96 % considera que la práctica deportiva no profesional contribuye a proyectar una imagen más positiva de Ferrol y afirma que es importante impulsar el deporte de base.

El deporte como impulsor de la marca ciudad

El deporte profesional puede ser una herramienta más (como el paisaje, la cultura, la gastronomía o la oferta comercial) para favorecer y potenciar la imagen que un territorio proyecta al exterior, mientras que el deporte de base funciona como una herramienta de cohesión interna, y ayuda a generar el sentido de pertenencia y orgullo de sus ciudadanos.

Ambas opciones contribuyen a la construcción de la marca ciudad y a la satisfacción de los distintos públicos objetivo de un territorio. En primer lugar los residentes, y luego las empresas y los turistas.


Elisa Fraga, egresada del grado en Relaciones Laborales y Recursos Humanos del Campus Industrial de Ferrol de la Universidade da Coruña y becaria del departamento de Empresa de la UDC, es coautora de este artículo.


The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. El deporte como herramienta para crear ‘marca ciudad’ – https://theconversation.com/el-deporte-como-herramienta-para-crear-marca-ciudad-259545