Podemos modificar el cerebro (y la salud mental) usando luces que parpadean

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Francisco Javier Ávila Gómez, Profesor Contratado Doctor, fisica aplicada (área de óptica), Universidad de Zaragoza

DC Studio/Shutterstock

¿Se puede estimular el cerebro a través de la visión? Esa fue la pregunta que motivó nuestro estudio publicado recientemente en Journal of Imaging, donde se demuestra que la estimulación visual intermitente puede modular la actividad cerebral, un marcador de plasticidad funcional. Esta se puede entender como la capacidad que tiene el cerebro para cambiar su estructura y adaptarse durante la vida. Gracias a esto, nuestras neuronas pueden eliminar las que no usamos o fortalecer las conexiones que nos permiten el aprendizaje, la memoria o recuperarnos de lesiones como, por ejemplo, la pérdida del habla tras sufrir un ictus.

La buena noticia es que la plasticidad no es exclusiva de la edad infantil, sino que el cerebro en la edad adulta sigue reorganizando sus conexiones. Su estudio, sin embargo, suele requerir de técnicas complejas y costosas, en ciertos casos, invasivas.

El método: confrontar al sistema visual

La estimulación luminosa intermitente consiste en exponer al observador a una luz que parpadea a una frecuencia determinada. Mientras tanto, se mide la actividad cerebral mediante electroencefalografía (EEG) y es comparada con la actividad en condiciones normales.
Si durante la estimulación, se observa una respuesta conocida como potenciales evocados visuales, entendemos que ha habido una respuesta en la corteza cerebral a través del sistema visual debida al estímulo parpadeante: una mayor respuesta implica mayor excitabilidad y, por tanto, plasticidad funcional.

Frecuencia crítica de fusión

La clave está en la frecuencia del parpadeo de la luz. Nuestro sistema visual presenta dos vías principales, que transmiten la información desde la retina hacia el cerebro, conocidas como vías “parvocelular” y “magnocelular”. De forma resumida, la primera es sensible a alta resolución espacial (detalles finos) y cambios temporales lentos. La segunda responde a baja resolución espacial y cambios temporales rápidos. Ambas funcionan de forma complementaria.

Sin embargo, a veces, el movimiento es tan veloz que nuestro sistema visual no puede procesar la velocidad (como un parpadeo muy rápido), o la calidad de imagen se degrada tanto que no podemos percibir detalles pequeños (como ocurre con las cataratas, o la conducción en un día de niebla). En estos escenarios, nuestro sistema visual alcanza el límite de resolución dando lugar a un fenómeno conocido como “sumación” espacial y temporal. Es decir, nuestro cerebro “suma” las señales que recibe para generar una respuesta.

En el caso de la visión espacial, se traduce en una mancha borrosa. En el caso temporal, una luz parpadeando a una frecuencia muy alta se percibe como una luz estática sin ningún tipo de parpadeo. Esta frecuencia en el sistema visual se encuentra generalmente por encima de los 30 Hz y se conoce como frecuencia crítica de fusión.

En estos límites espacio-temporales de la visión, las vias parvo y magnocelulares juegan un papel compensatorio: Si disminuye la resolución espacial, aumenta la temporal, y viceversa. .

En nuestro cerebro, existen ventanas de sensibilidad cortical donde la estimulación con ciertas frecuencias inducen la respuesta neuronal, mientras que otras pueden inhibirla o incluso ser inocuas.

Estimular el cerebro sin terapias invasivas

Las neuronas no se activan de forma aleatoria: lo hacen siguiendo patrones oscilatorios –repetitivos– de actividad eléctrica. Estas oscilaciones son de muy baja amplitud, del orden de microvoltios en humanos. El análisis de los patrones de ondas, es una gran herramienta de investigación en la Neurofisiología para evaluar cómo funciona el encéfalo. En la mayoría de las patologías de la corteza cerebral se observan ondas disminuidas.

Estas ondas de la actividad eléctrica cerebral se detectan mediante EEG y, según su frecuencia de oscilación, se clasifican como ondas alfa, theta, delta, beta y gamma. En nuestro estudio, comprobamos que todas se pueden modular mediante estímulos visuales. Presentamos a los participantes estímulos visuales basados en un LED parpadeante controlado por un miniordenador de bajo coste (Arduino) y encontramos que, al estimular la visión a la frecuencia critica de fusión con luz verde, se producía una reducción significativa de las ondas de alta frecuencia beta y gamma.

Sin embargo, al disminuir la cantidad de luz emitida mediante difusores de luz translúcidos, el carácter compensatorio de las vias magno y pavo celular se ve comprometido. Esta confrontación nos sirvió para detectar un mecanismo de respuesta antagónico en la actividad cerebral: se encontró un aumento significativo de la actividad neuronal de las ondas beta y gamma.

Mapas de actividad cortical para iluminación a la frecuencia crítica con luz verde (derecha) y cuando el sistema parvocelular se penaliza mediante filtros ópticos.
F. J. Ávila et al.

Desórdenes mentales y neurológicos

La sincronización neuronal de ondas de la frecuencia beta y gamma está relacionada con la función cognitiva y la percepción, mientras que la pérdida de sincronización en la banda gamma se asocia con enfermedades como Alzheimer, autismo y esquizofrenia.

Además, la activación excesiva de ondas beta puede generar ansiedad y estrés, mientras que su inhibición puede conducir a depresión severa y deterioro cognitivo.

Electro-encefalograma de ondas gamma en un sujeto sano en condiciones de reposo (curva roja) y mientras se aplica el estimulador visual (curva azul).
F. J. Ávila et al.

Por ello, las ondas cerebrales de alta frecuencia son importantes bio-marcadores de la salud mental.

Electro-encefalograma de ondas gamma en un sujeto sano en condiciones de reposo (curva roja) y mientras se aplica el estimulador visual (curva azul).
F. J. Ávila et al.

¿Una terapia basada en pulsos de luz?

Nuestro experimento fue simple, pero sus implicaciones pueden ser profundas: una breve estimulación visual puede cambiar, al menos temporalmente, la actividad cerebral. Esa capacidad de cambio es lo que hemos llamado neuroplasticidad visual.

Si logramos afinar esa relación, podríamos restaurar la plasticidad perdida, sin necesidad de intervenciones invasivas, para reactivar una red neuronal dormida.

The Conversation

Francisco Javier Ávila Gómez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Podemos modificar el cerebro (y la salud mental) usando luces que parpadean – https://theconversation.com/podemos-modificar-el-cerebro-y-la-salud-mental-usando-luces-que-parpadean-261284

Chikungunya: what UK travellers should know about this mosquito-borne virus

Source: The Conversation – UK – By Paul Hunter, Professor of Medicine, University of East Anglia

All of the Chikungunya cases in England were associated with travel to regions which have had ongoing outbreaks of the virus. nechaevkon/ Shutterstock

The UK’s Health Security Agency has advised overseas travellers to take precautions to avoid contracting the potentially severe mosquito-borne virus, Chikungunya.

This warning was issued in response to recently published data, which shows that during the first six months of this year, there have been 73 reported cases of Chikungunya virus in England. Only 27 cases were reported during the same time last year. All of these infections were associated with travel to regions which have had ongoing outbreaks of Chikungunya virus, including Sri Lanka, India and Mauritius.

Chikungunya is a viral infection caused by the Chikungunya virus, which is almost always spread by Aedes mosquitoes. These mosquitoes usually breed in standing water, which means they generally live close to human populations. Unlike the mosquitoes that spread malaria, Aedes mosquitoes bite during the day.

A person infected with Chikungunya virus will usually start experiencing symptoms about four to eight days after the bite. The illness usually starts with a sudden high temperature, typically alongside severe joint pain. Other symptoms may include joint swelling, muscle pain, headache, nausea, fatigue and rash. Joint pain usually lasts a few days but can last for weeks, months and, in rare cases, years.

The infection is usually mild and almost all people recover without needing medical treatment. However, joint pain when it occurs can be very severe and can last long after the initial illness. Deaths from Chikungunya virus are rare. When they do occur, it’s usually in people over 60 years of age, or those who have other health conditions such as hypertension, heart disease and diabetes.

There is no treatment for the infection. Treatments, when needed, are limited to those which control the infection’s associated symptoms – such as fever or joint pain. Drugs such as paracetamol or ibuprofen would be used for joint pain.

Preventative measures are the most important step a person can take to avoid contracting Chikungunya virus.

There are currently two vaccines available which prevent Chikungunya. The UK currently recommends these vaccines are considered for people travelling to regions with active outbreaks or for long term visitors to regions which have had active transmission of the virus in the past five years.

There are two vaccine options in the UK: Vimkunya and IXCHIQ. Vimkunya can be offered to people aged 12 years and over. IXCHIQ vaccine can only be offered to people aged 18 to 59 years old. The use of IXCHIQ vaccine was recently suspended for people aged 65 years and over because of possible serious side-effects in this age group.

The other important preventative measure is avoiding mosquito bites – even during the day – by using insect repellents and wearing loose fitting clothing that cover most exposed skin.

A woman sprays bug repellent on her bare forearm.
Preventing mosquito bites will protect you from contracting Chikungunya.
SeventyFour/ Shutterstock

But the best way to reduce risk is by controlling mosquito populations. The most effective and sustainable measures for doing this are those which reduce breeding sites close to home – such as covering water containers and removing objects where water can collect, such as old tyres.

Evidence for the effectiveness of other measures at preventing Chikungunya, such as chemical or biological treatments, is not strong.

Safe travels

Over the past couple of years, there have been increasing reports of Chikungunya infections in Africa, South America, South East Asia and China. So it’s not surprising that Chikungunya virus infections have been increasing in England in returning travellers who had visited these regions.

What is particularly worrying is that we’re now seeing outbreaks of locally-transmitted Chikungunya infections in several parts of France and Italy. Although such outbreaks are not new – in fact, we’ve seen outbreaks in Europe in six out of the past 20 years – what is new is the number of localised outbreaks we’re seeing. This year, 27 clusters of localised transmissions have been recorded mainly in the south of France and northern Italy. Infection rates are still increasing.

France is clearly at risk for imported Chikungunya as Reunion Island in the Indian Ocean, one of its overseas territories, has been experiencing a particularly severe outbreak with 47,500 cases and 12 deaths between August 2024 and May this year. Reunion is a popular tourist destination particularly for French tourists. It is likely that many of the clusters we are seeing in France would be traced back to a returning traveller.

This summer’s heatwaves have been particularly severe and prolonged and this could be further increasing the risk of local transmission in Europe after an infection has been brought back. Work on dengue fever, a similar mosquito-borne infection, shows that for localised transmission to occur, you generally need daily temperatures of around 30°C to 35°C for several weeks.

The most likely explanation for the increase in Chikungunya in UK residents is the general global increase with travellers picking it up abroad. And if the outbreaks in France and Italy continue to spread, this could mean an even greater number of UK travellers might pick up Chikungunya virus.

It’s unlikely the UK will see localised transmission – though not impossible. We would need the very hot weather to continue for longer than we are seeing in the UK.

The best advice to remain safe from Chikungunya, and the similar but more lethal dengue fever, is to avoid mosquito bites. This is especially important for people over 60 or those who have existing medical problems.

If you’re planning on travelling to a region where there is an active Chikungunya outbreak, it’s advised you speak to your doctor about getting vaccinated. Where Chikungunya virus is present, use insecticides on exposed skin and wear loose fitting clothes that cover arms and legs.

The Conversation

Paul Hunter consults for the World Health Organization. He receives funding from National Institute for Health Research and has received funding from the World Health Organization and the European Regional Development Fund

ref. Chikungunya: what UK travellers should know about this mosquito-borne virus – https://theconversation.com/chikungunya-what-uk-travellers-should-know-about-this-mosquito-borne-virus-263296

Face à la crise écologique, que peut la poésie ?

Source: The Conversation – in French – By Sébastien Dubois, Professor, Neoma Business School

Et si la littérature n’était pas un simple refuge face à la catastrophe écologique, mais un outil de transformation collective ? De l’épopée antique aux dizains de Pierre Vinclair, la poésie contemporaine explore un nouvel imaginaire. Une cérémonie poétique pour refonder nos catégories de pensée.


La littérature a, dès ses origines, voulu penser ensemble la nature et la politique. C’est notamment le cas du genre de l’épopée, comme l’Iliade, l’Odyssée ou, plus tard, l’Énéide. L’épopée cherche à travers les personnages qui représentent des choix politiques à fonder ou refonder la cité. Ainsi, dans l’Odyssée, le combat entre les prétendants qui veulent le pouvoir et Ulysse, le roi d’Ithaque qui doit faire valoir sa légitimité. L’épopée antique s’intègre dans une cosmologie, une vision de la nature, des dieux et des hommes, alors homogène. Le poète Frédéric Boyer a d’ailleurs intitulé sa traduction des Géorgiques, de Virgile, le Souci de la terre : pour les Anciens, la politique est dans la nature.

La poésie contemporaine renoue avec cette tradition, pour imaginer une autre vie politique face à la crise écologique. C’est le cas du poète Pierre Vinclair, dont je parlerai plus longuement dans cet article, mais aussi (par exemple) de Jean-Claude Pinson et Michel Deguy. Que peut dire, et faire, la littérature, la poésie, dans la grande crise écologique qui est la nôtre ? Deux choses essentielles : agir sur nos catégories de pensée, refonder un nouvel imaginaire, par exemple notre conception des relations entre nature et culture ; et inventer de nouvelles formes d’échanges et d’action collective pour donner vie à ce nouvel imaginaire. Il ne saurait donc être question de (seulement) célébrer la Nature ni de (seulement) dénoncer l’impasse actuelle, mais de (re)créer un ordre affectif et collectif.

Les sciences sociales ont assez montré combien nos représentations transformaient notre vie collective : les modèles d’action politiques (le capitalisme, le communisme, la social-démocratie, etc.) sont autant des idées que des pratiques sociales. Plusieurs livres de Pierre Vinclair, poète français né en 1982, tracent une voie pour créer du sens « face à la catastrophe ».

Le pouvoir de la littérature : changer les catégories de pensée

Pierre Vinclair a publié deux livres qui abordent directement la question écologique, un livre de poésie, la Sauvagerie (2020), et un essai, Agir non agir (2020).

La Sauvagerie est une série de 500 poèmes, inspirés sur la forme par l’œuvre d’un grand poète de la Renaissance, Maurice Scève, qui publia sa Délie en 1544. La Sauvagerie a paru dans « Biophilia », la collection que la maison d’édition Corti consacre « au vivant au cœur d’éclairages ou de rêveries transdisciplinaires ».

Une série de dizains (dix vers décasyllabiques rimés) se consacre aux espèces animales les plus menacées. Pierre Vinclair recourt à la métaphore de la cuisine, pour expliquer sa poétique : ses dizains qui rassemblent une vaste érudition littéraire et scientifique cherchent à faire déguster au lecteur un « plat vivant ». Pour entrer en cuisine, rien de mieux que de lire, et relire, un dizain ; par exemple celui consacré à une espèce d’albatros, Diomedea Amsterdamensis, qui vit dans l’océan Indien. La figure de l’albatros rappelle immédiatement Baudelaire, où l’oiseau symbolisant le poète plane dans le ciel (les albatros ne se posent presque jamais) mais une fois à terre ne peut rien contre la cruauté des hommes qui l’agacent avec un briquet. Voici le dizain de Pierre Vinclair :

« Souvent, pour s’amuser, trois hommes violent
un albatros, gros oiseau indolent
coincé dans les ralingues des palangres
où l’attire une fish facile (avec aplomb,
le poète semblable au pêcheur dont les lignes
piègent des vivants, en a lancé vers l’internet
et lu : albatros – the female proceeds to receive
anal, while jacking off sb with both hands)
l’oiseau sombre, comme un plomb dans la mer
acorant son poussin abandonné. »

Le poète est une espèce menacée comme toutes les espèces le sont, et un « pêcheur contre les pêcheurs » ; l’albatros, lui aussi une espèce menacée, est pareillement poète : la métaphore est réversible. Le poème joue sur les signifiants, puisqu’en argot américain l’albatros est une position sexuelle – le dizain porte le numéro 69. La pornographie est donc la menace qui écartèle Diomedea amsterdamensis, piégé en pourchassant les poissons dans les palangres de la pêche industrielle. Un drame se joue : l’oiseau sera-t-il sauvé ?

Dans le dernier vers, il sombre, et accuse d’abord ses tortionnaires, et le poète qui ne l’a pas sauvé mais donne à voir, à sentir, le drame ignoré d’un oiseau. En somme, l’oiseau invite les lecteurs à son procès, le nôtre, pour meurtre et pornographie ; notre désir viole l’ordre du monde, le viol de la femelle ne donnera naissance à rien, le poussin abandonné va mourir et l’espèce avec lui.

La poésie est une pensée non pas philosophique ou scientifique, avec des concepts, mais avec figures (ici l’oiseau, les pêcheurs, le poète, les navires-usines, le désir, la pornographie). Elle n’est pas sans ordre, elle est tenue par la versification, la prosodie, l’architecture de la langue.

La poésie, ou la cérémonie improvisée

La poésie (et Vinclair) pense aussi l’organisation de la vie collective face à la catastrophe. Le moyen poétique, c’est l’épopée parce que celle-ci cherche justement à faire vivre un changement politique, on l’a vu. La Sauvagerie est donc une épopée du monde « sauvage ». Mais nous sommes modernes ; l’épopée sera donc fragmentaire puisque nous n’avons plus de récit qui garantirait l’unité du monde comme en avaient les Anciens Grecs. La Sauvagerie est une épopée collective pour Gaïa, le nom que donne le philosophe Bruno Latour à la nature pour sortir de la dichotomie mortifère entre nature et culture. Gaïa englobe aussi bien humains que non-humains dont le destin est commun.

« La Sauvagerie » de Pierre Vinclair
_“La.
Pierre Vinclair/Bibliophilia

Il faut alors d’autres modes d’action collective, et Vinclair a invité d’autres poètes qui écrivent aussi des dizains, se commentent, dans une sorte d’atelier de peintres de la Renaissance. La Sauvagerie est donc une œuvre collective, et Vinclair invite dans cet atelier tous ceux qui veulent contribuer à la refondation de notre vie imaginaire et sociale, des artistes aux scientifiques. La catastrophe en cours nous oblige à repenser, réorganiser, notre vie symbolique mais aussi nos moyens d’agir. Le poète ouvre les portes d’une maison (de mots, nous habitons le langage comme le langage nous habite) où le lecteur peut rencontrer le(s) poète(s), d’autres lecteurs, des albatros, Baudelaire, des pêcheurs, des navires-usines, dans une architecture (une forme), un théâtre commun parce que la vie sociale est une dramaturgie : c’est donc bien une « cérémonie improvisée », un rite, où le sujet « délaisse ses contenus propres, se laisse posséder par les gestes d’un mort servant de médium » pour recréer le sens.

Cette cérémonie convoque humains et non-humains dans un espace et un lieu commun pour célébrer justement ce que nous avons en commun, dont aussi, point capital pour Vinclair, les morts, afin de reconstruire la chaîne des générations et de la vie (pour tous les êtres vivants). Le poème organise cette cérémonie pour sortir ensemble de ce que l’anthropologue Philippe Descola appelle le « naturalisme » : l’idée, moderne, où le monde n’est que matière, et par là, matière à notre disposition, à l’exploitation, jusqu’à la catastrophe. Le grand poète romantique allemand Hölderlin interrogeait : « À quoi bon des poètes en temps de détresse ? » La réponse vient : à ça, justement.

The Conversation

Sébastien Dubois a reçu des financements du Ministère de la Culture.

ref. Face à la crise écologique, que peut la poésie ? – https://theconversation.com/face-a-la-crise-ecologique-que-peut-la-poesie-262382

La toile d’araignée : merveille d’ingénierie naturelle depuis 400 millions d’années

Source: The Conversation – in French – By Ella Kellner, Ph.D. Student in Biological Sciences, University of North Carolina – Charlotte

Une araignée orbiculaire se repose au centre de sa toile dans un verger. Daniela Duncan/Moment/Getty Images

Elles peuvent inquiéter ou être balayées d’un revers de la main : les toiles d’araignées sont en réalité des merveilles d’ingénierie naturelle. Leur architecture, aussi variée qu’ingénieuse, répond à des fonctions précises : capturer des proies, protéger des œufs, amortir une chute ou fournir des repères sensoriels. Observer ces fils de soie, c’est plonger dans 400 millions d’années d’évolution et de créativité biologiques.


Vous êtes-vous déjà retrouvé nez à nez avec une toile d’araignée lors d’une promenade dans la nature ? Ou avez-vous déjà balayé des toiles d’araignée dans votre garage ?

Si oui, alors vous connaissez déjà les toiles orbitulaires, qui sont régulières, géométriques, et qui sont emblématiques d’Halloween ; et les toiles en réseau désordonné, qui sont celles que l’on trouve dans nos garages et dans nos caves. Ce ne sont là que deux exemples d’architectures de toiles d’araignées. Une toile est toujours spécialement adaptée à l’environnement de l’araignée et à la fonction qu’elle doit remplir.

Si de nombreuses araignées utilisent leurs toiles pour attraper des proies, elles ont également développé des façons inhabituelles d’utiliser leur soie, par exemple pour envelopper leurs œufs ou pour se créer des filins de sécurité qui les rattrapent lorsqu’elles tombent.

En tant que scientifique spécialiste des matériaux qui étudie les araignées et leur soie, je m’intéresse à la relation entre l’architecture des toiles d’araignées et la résistance des fils qu’elles utilisent. Comment la conception d’une toile et les propriétés de la soie utilisée affectent-elles la capacité d’une araignée à capturer son prochain repas ?

Aux origines des toiles

La soie d’araignée a une longue histoire évolutive. Les chercheurs pensent qu’elle est apparue il y a environ 400 millions d’années.

Ces araignées ancestrales utilisaient la soie pour tapisser leurs repaires, pour protéger leurs œufs vulnérables et pour créer des chemins sensoriels et des repères afin de se déplacer dans leur environnement.

Pour comprendre à quoi pouvaient ressembler les toiles d’araignées anciennes, les scientifiques s’intéressent à l’araignée lampadaire.

Cette araignée vit dans les affleurements rocheux des Appalaches et des Rocheuses, aux États-Unis. Elle est une parente vivante de certaines des plus anciennes araignées à avoir jamais tissé des toiles, et elle n’a pratiquement pas changé depuis.

Une araignée noire et brune camouflée sur un rocher recouvert de mousse, avec une toile circulaire et plate autour d’elle, collée au rocher
Une araignée lampadaire dans sa toile caractéristique, tissée dans les insterstices des rochers.
Tyler Brown, CC BY-SA

Bien nommée en raison de la forme de sa toile, l’araignée lampadaire tisse une toile dont la base étroite s’élargit vers l’extérieur. Ces toiles comblent les fissures entre les rochers, où l’araignée peut se camoufler contre la surface rugueuse. Il est difficile pour une proie potentielle de traverser ce paysage accidenté sans se retrouver piégée.

Diversité des toiles

Aujourd’hui, toutes les espèces d’araignées produisent de la soie. Chaque espèce qui tisse des toiles crée sa propre architecture de toile, parfaitement adaptée au type de proie qu’elle mange et à l’environnement dans lequel elle vit.

Prenons l’exemple de la toile orbiculaire. Il s’agit d’une toile réalisée à partir d’un centre de manière circulaire, avec un motif régulier de rayons et de cercles concentriques. Elle sert principalement à capturer des proies volantes ou sauteuses, telles que les mouches et les sauterelles. Les toiles orbiculaires se trouvent dans les zones ouvertes, comme à la lisière des forêts, dans les herbes hautes ou entre vos plants de tomates.

Image d’une araignée noire tissant une toile irrégulière
Une veuve noire construit des toiles d’araignée tridimensionnelles.
Karen Sloane-Williams/500Px Plus via Getty Images

Comparez-les à des toiles en réseau désordonné, une structure que l’on voit le plus souvent près des plinthes dans les maisons, dans les caves ou greniers. Bien que l’expression « toile en réseau désordonné » soit couramment utilisée pour désigner toute toile d’araignée poussiéreuse et abandonnée, il s’agit en fait d’une forme de toile spécifique généralement conçue par les araignées de la famille des Theridiidae.

Cette toile a une architecture en 3D complexe, donnant un aspect fouillis. Les fils sont collants et tendus dans toutes les directions, notamment vers le bas, où ils sont maintenus fixés au sol sous une forte tension. Ces fils agissent comme un piège collant à ressort pour capturer des proies rampantes, telles que les fourmis et les coléoptères. Lorsqu’un insecte entre en contact avec la colle à la base du fil, la soie se détache du sol, parfois avec une force suffisante pour soulever le repas dans les airs.

Regardez une araignée à dos rouge construire les fils à haute tension d’une toile d’araignée et piéger des fourmis qui ne se doutent de rien.

Les araignées bizarres

Imaginez que vous êtes un naïf scarabée, qui rampe entre les brins d’herbe, et que vous vous retrouvez sur un sol recouvert d’une toile de soie tissée de manière très dense. Alors que vous commencez à avancer sur ce paillasson d’un genre particulier, vous avez juste le temps d’apercevoir huit yeux braqués sur vous depuis un entonnoir de soie, avant d’être happé et avalé tout cru.

Ce type d’araignée à toile en entonnoir bâtit des constructions horizontales au sol, qu’elle utilise comme une extension de son système sensoriel. L’araignée attend patiemment dans son abri en forme d’entonnoir. Les proies qui entrent en contact avec la toile créent des vibrations qui alertent l’araignée : un mets délicieux est en train de marcher sur le paillasson, et il est temps de lui sauter dessus.

Une araignée brun clair face à l’appareil photo, entourée d’une toile en forme d’entonnoir
Une araignée à toile en entonnoir jette un œil hors de sa abri situé au niveau du sol.
sandra standbridge/Moment via Getty Images

Les araignées sauteuses sont des tisserandes à part, puisqu’elles ne tissent pas de toiles. Elles sont connues pour leurs couleurs variées, vives ou iridescentes, et leurs danses nuptiales élaborées, qui en font l’une des arachnides les plus attachantes. Leur aspect mignon les a rendues populaires, notamment grâce à Lucas the Spider, une adorable araignée sauteuse animée par Joshua Slice. Dotées de deux grands yeux frontaux qui leur permettent de percevoir les distances, ces araignées sont de fantastiques chasseuses, capables de sauter dans toutes les directions pour se déplacer et de bondir sur leur prise.

Mais que se passe-t-il lorsqu’elles se trompent dans leur calcul ou, pis, lorsqu’elles doivent échapper à un prédateur ? Les araignées sauteuses attachent un fil à leur point de départ avant de s’élancer dans les airs, comme une sorte de corde de rappel. Si le saut rate, elles peuvent remonter le long du filin et réessayer. Non seulement ce filin de sécurité en soie leur permet de ressauter, mais il les aide également dans leur saut. Le fil leur permet de contrôler la direction et la vitesse de leur saut en plein vol. En modifiant la vitesse à laquelle elles libèrent la soie, elles peuvent atterrir exactement où elles le souhaitent.

Une araignée brune aux reflets verts en plein vol, attachée à une feuille derrière elle par un fin fil de soie
Une araignée sauteuse utilise un filin de sécurité en soie pour effectuer un saut risqué.
Fresnelwiki/Wikimedia, CC BY-SA

Pour tisser une toile

Toutes les toiles, de la toile orbiculaire à la toile d’araignée d’apparence désordonnée, sont construites selon une série d’étapes fondamentales distinctes.

Les araignées à toile orbiculaire commencent généralement par construire une prototoile. Les scientifiques pensent que cette construction initiale est une phase exploratoire, pendant laquelle l’araignée évalue l’espace disponible et trouve des points d’ancrage pour sa soie. Une fois que l’araignée est prête à construire sa toile principale, elle utilise la prototoile comme échafaudage pour créer le cadre, les rayons et la spirale qui l’aideront à absorber l’énergie des proies qui se prennent dedans et à les capturer. Ces structures sont essentielles pour garantir que leur prochain repas ne déchire pas la toile, en particulier les insectes tels que les libellules, qui ont une vitesse de croisière moyenne de 16 km/h. Une fois sa toile terminée, l’araignée orbiculaire retourne au centre de la toile pour attendre son prochain repas.

Une araignée brun pâle au centre de sa toile orbulaire en spirale
Une araignée des jardins européenne construit une toile orbulaire en deux dimensions.
Massimiliano Finzi/Moment via Getty Images

Un seul type de matériau ne permettrait pas de fabriquer toutes ces toiles d’araignée. En fait, les araignées peuvent créer jusqu’à sept types de fibre soie différente, et les araignées tisserandes les fabriquent toutes. Chaque type de fibre a des propriétés chimiques, physiques et mécaniques adaptées à la fonction recherchée, servant à un usage spécifique dans la vie de l’araignée (toile, cocon, câble d’ancrage, fil de détection, filet de capture, etc.). C’est dans les glandes séricigènes que sont produites les fibres de soie, et chaque type de glandes produit un fil de soie particulier avec une fonction spécifique.

Les araignées orbiculaires entament le tissage de leurs toiles par la fabrication d’un fil porteur très résistant. Quant à la spirale pour piéger les insectes, construite en partant du centre vers l’extérieur, elle est constituée d’une soie extrêmement élastique. Lorsqu’une proie se prend dans la spirale, les fils de soie se déforment sous l’impact. Ils s’étirent pour absorber l’énergie et empêcher la proie de déchirer la toile.

La « colle d’araignée » est un type de soie modifiée, dotée de propriétés adhésives. C’est la seule partie de la toile d’araignée qui soit réellement collante. Cette soie collante, située sur la spirale de capture, permet de s’assurer que la proie reste collée à la toile suffisamment longtemps pour que l’araignée puisse lui administrer sa morsure venimeuse.

Apprendre à observer les architectes arachnides

Les araignées et leurs toiles sont incroyablement variées. Chaque espèce d’araignée s’est adaptée à son environnement naturel pour capturer certains types de proies. La prochaine fois que vous verrez une toile d’araignée, prenez le temps de l’observer plutôt que de la balayer ou d’écraser l’araignée qui s’y trouve.

Remarquez les différences dans la structure de la toile et voyez si vous pouvez repérer les gouttelettes de colle. Observez la façon dont l’araignée est assise dans sa toile. Est-elle en train de manger ou y a-t-il des restes d’insectes qu’elle a peut-être empêchés de s’introduire dans votre maison ?

L’observation de ces architectes arachnides peut nous en apprendre beaucoup sur le design, l’architecture et l’innovation.

The Conversation

Ella Kellner ne travaille pas, ne conseille pas, ne possède pas de parts, ne reçoit pas de fonds d’une organisation qui pourrait tirer profit de cet article, et n’a déclaré aucune autre affiliation que son organisme de recherche.

ref. La toile d’araignée : merveille d’ingénierie naturelle depuis 400 millions d’années – https://theconversation.com/la-toile-daraignee-merveille-dingenierie-naturelle-depuis-400-millions-dannees-263234

Carte d’identité universelle et 1 $ par jour : une utopie réaliste pour vaincre l’invisibilité et la faim

Source: The Conversation – France in French (3) – By Ettore Recchi, Professeur des universités, Centre de Recherche Sur les Inégalités Sociales (CRIS), Sciences Po

Créer un registre universel recensant toutes les personnes qui le souhaitent, ce qui leur permettra de bénéficier de nombreux services à ce stade inaccessibles ; et verser un dollar par jour à toutes celles qui vivent sous le seuil de pauvreté. Cette double mesure, qui peut paraître utopique, n’est pas aussi irréaliste que cela, comme le démontre un article paru dans une revue à comité de lecture, dont les auteurs nous présentent ici les principaux aspects.


Que signifie être invisible ? Pour plusieurs centaines de millions de personnes à travers le monde, cela veut dire ne posséder aucune preuve légale d’identité : ni passeport ni acte de naissance – aucun moyen de prouver son existence aux yeux d’un État. Et que signifie être incapable de mener une vie digne ? C’est gérer son quotidien avec moins de 6,85 $ par jour, ce qui correspond au seuil de pauvreté fixé par la Banque mondiale. Dans un monde plus riche que jamais, ces deux situations définissent ce que nous appelons des « inégalités scandaleuses ».

Notre proposition, détaillée dans un article récemment publié dans Humanities and Social Sciences Communications, vise à s’attaquer simultanément à ces deux problèmes : l’absence d’identité légale et la faim. L’idée est simple : garantir une carte d’identité pour chaque personne vivant sur Terre (Humanity Identity Card, HIC) et un complément de revenu de base de 1 dollar (USD) par jour (Basic Income Supplement, BIS) pour la moitié la plus pauvre de la population mondiale.

Cette politique sociale globale contribuerait à garantir des droits humains fondamentaux comme le droit à l’égalité devant la loi, un niveau de vie suffisant et une protection sociale. Elle devrait également encourager un nouveau sentiment de solidarité internationale : les pays, les entreprises et les individus les plus riches soutiendraient les plus vulnérables, non pas par charité, mais dans le cadre d’un engagement structuré et partagé.

Des inégalités vitales et existentielles

En nous appuyant sur les travaux d’Amartya Sen et de Göran Therborn, nous nous concentrons sur deux dimensions de l’inégalité : l’existentielle et la vitale.

L’inégalité existentielle concerne la reconnaissance. Près de 850 millions de personnes, selon une étude de la Banque mondiale, n’ont aucune pièce d’identité reconnue légalement. Cela signifie que, dans la plupart des pays du monde, elles ne peuvent pas ouvrir de compte bancaire, accéder à des services publics, inscrire leurs enfants à l’école ou s’inscrire elles-mêmes dans des établissements d’enseignement, ou encore enregistrer une carte SIM à leur nom. Sans identité légale, on n’est pas seulement exclu : on est aussi invisible.

L’inégalité vitale concerne les ressources nécessaires à la survie. L’insécurité alimentaire demeure l’un des problèmes les plus persistants et mortels aujourd’hui. Alors que la production alimentaire mondiale atteint des sommets historiques, environ 735 millions de personnes souffrent encore de la faim et des millions d’enfants sont malnutris. Ceci n’est pas dû à une pénurie de nourriture, mais à une véritable exclusion économique, faute tout simplement d’avoir les moyens d’accéder à la nourriture disponible.

Ces deux problèmes vont souvent de pair : les plus pauvres sont aussi ceux qui ont le moins de chances d’être officiellement enregistrés auprès des administrations. Surtout, dans les pays les moins développés, en l’absence de filet de sécurité national, ils passent entre les mailles des systèmes censés les protéger.

Une carte pour chaque être humain

La carte d’identité universelle (HIC) est au cœur de la proposition.

Elle serait délivrée par une instance mondiale – très probablement sous l’égide des Nations unies – et proposée à chaque personne, quels que soient sa nationalité ou son statut migratoire. La carte inclurait des données biométriques telles qu’une empreinte digitale ou un scan de l’iris, ainsi qu’une photo et des informations de base comme le nom et la date de naissance de l’individu.

Avec une HIC, les habitants des zones rurales dans les pays à faible revenu pourraient s’inscrire à des services téléphoniques, à travers lesquels ils pourraient recevoir de l’aide par « mobile money » ; ce qui est actuellement sujet à un enregistrement préalable avec carte d’identité. De même, migrants et voyageurs pourraient demander de l’aide, des soins ou simplement une chambre d’hôtel sans s’exposer à des refus ou à des discriminations en raison d’une nationalité stigmatisée.

Cette carte ne serait liée à aucun gouvernement. Sa seule fonction serait de vérifier l’existence de la personne et ses droits en tant qu’être humain. Les données sensibles seraient stockées dans un système sécurisé géré par l’ONU, inaccessible aux gouvernements sauf autorisation explicite du titulaire. Cela distingue notre proposition d’autres programmes, comme l’initiative Identification for Development (ID4D) de la Banque mondiale, qui est censée fonctionner dans les limites des systèmes d’identification nationaux, exposés aux changements d’agenda des gouvernements.

Un dollar par jour pour la moitié de la population mondiale

Le second pilier de la proposition est un complément de revenu de base (BIS). Toute personne disposant d’un revenu inférieur à 2 500 dollars par an – soit environ la moitié de la population mondiale – recevrait un paiement inconditionnel de 1 dollar par jour. Ce montant est suffisamment faible pour rester abordable à l’échelle mondiale, mais assez élevé pour changer concrètement la vie quotidienne des plus pauvres.

Contrairement à de nombreux systèmes d’aide sociale existants, ce revenu serait versé directement aux individus, et non aux ménages, ce qui permettrait de réduire les inégalités de genre et de garantir que les enfants et les femmes ne soient pas exclus. L’argent pourrait être distribué par l’intermédiaire des systèmes de paiement mobile, déjà largement utilisés avec une efficacité remarquable dans de nombreux pays à faible revenu.

Les conclusions tirées de l’examen d’autres programmes de transferts monétaires montrent que ce type de soutien peut réduire significativement la faim, améliorer la santé des enfants, augmenter la fréquentation scolaire et même encourager l’entrepreneuriat. Les personnes vivant dans l’extrême pauvreté dépensent généralement ce revenu supplémentaire de manière avisée : elles savent mieux que quiconque ce dont elles ont en priorité besoin.

Mais qui finance ?

Un programme mondial de cette ampleur n’est pas bon marché. Nous estimons que le complément de revenu de base coûterait environ 1 500 milliards de dollars par an. Mais nous avons aussi esquissé son plan de financement.

La proposition prévoit une taxe mondiale de seulement 0,66 % sur trois sources :

  • sur le produit intérieur brut (PIB) de chaque État souverain ;

  • sur la capitalisation boursière des entreprises valant plus d’un milliard de dollars ;

  • sur la richesse totale des ménages milliardaires.

Au total, cela générerait suffisamment de ressources pour financer le complément de revenu et administrer la carte d’identité, avec un petit surplus pour les coûts opérationnels.

La participation serait obligatoire pour tous les États membres de l’ONU, ainsi que pour les entreprises et individus concernés. Le non-respect entraînerait des sanctions, telles que la dénonciation publique, des conséquences commerciales ou l’exclusion de certains avantages internationaux.

Ce système s’inspire de précédents existants, comme l’objectif fixé aux États de consacrer 0,7 % de leur budget annuel à l’aide au développement ou l’accord récent de l’OCDE sur un impôt minimum mondial pour les entreprises. Plusieurs dirigeants du G20 ont d’ailleurs déjà exprimé leur soutien à une taxation mondiale de la richesse. Ce qui manque, c’est la coordination – et la volonté politique.

Pourquoi le mettre en œuvre maintenant ?

Pour beaucoup, la proposition semblera utopique. Les inégalités mondiales sont profondément ancrées, et les intérêts nationaux priment souvent sur les responsabilités globales, comme l’illustrent les développements politiques récents (le 1er juillet, le gouvernement des États-Unis a officiellement cessé de financer l’USAID). Mais nous avons aussi vu à quelle vitesse le monde peut mobiliser des ressources en temps de crise – comme lors de la pandémie de Covid-19, où des milliers de milliards ont été injectés dans l’économie mondiale en quelques semaines.

La technologie, elle aussi, a suffisamment progressé pour que la délivrance et la gestion d’une carte d’identité universelle ne relèvent plus de la science-fiction. Les systèmes biométriques sont répandus, et les services de paiement mobile sont des outils éprouvés pour distribuer efficacement l’aide. Ce qu’il faut aujourd’hui, c’est de l’imagination – et de la détermination.

En outre, la proposition repose sur un argument moral puissant : dans un monde aussi interconnecté que le nôtre, pouvons-nous continuer à accepter que certains n’aient aucune existence légale ni aucun moyen de se nourrir ? Pouvons-nous nous permettre de ne rien faire ?

Un pas possible vers la citoyenneté mondiale

Au-delà de ses bénéfices pratiques, la carte d’identité universelle et le complément de revenu de base représentent quelque chose de plus profond : un nouveau modèle de protection sociale mondiale.

Ils considèrent l’identité et le revenu de base non comme des privilèges de citoyenneté, mais comme des droits inhérents à la personne. Ils offrent ainsi une alternative à une vision nationaliste de l’organisation sociale.

C’est une vision radicale mais pas irréalisable – une politique proche de ce que le sociologue Erik Olin Wright appelait « une utopie réaliste » : un monde où naître au mauvais endroit ne condamne plus à une vie de souffrance et d’exclusion.

Que ce plan soit adopté ou non, il ouvre la voie à une réflexion sur la manière dont nous prenons soin les uns des autres au-delà des frontières. À mesure que les défis mondiaux s’intensifient – changement climatique, déplacements, pandémies –, le besoin de solutions globales devient plus urgent. Le projet confère aussi un rôle nouveau et véritablement supranational à l’ONU, à un moment où l’organisation – qui fête cette année son 80e anniversaire – traverse l’une des crises existentielles les plus profondes de son histoire.

Une carte et un dollar par jour peuvent sembler des outils modestes. Mais ils pourraient suffire à rendre visible l’invisible et à sauver les affamés. Et à nous rendre fiers d’être humains.


Pour une version détaillée de cet article, lire Recchi, E., Grohmann, T., « Tackling “scandalous inequalities”: a global policy proposal for a Humanity Identity Card and Basic Income Supplement », Humanities & Social Sciences Communications, 12, art. no : 880 (2025).

The Conversation

Les auteurs ne travaillent pas, ne conseillent pas, ne possèdent pas de parts, ne reçoivent pas de fonds d’une organisation qui pourrait tirer profit de cet article, et n’ont déclaré aucune autre affiliation que leur organisme de recherche.

ref. Carte d’identité universelle et 1 $ par jour : une utopie réaliste pour vaincre l’invisibilité et la faim – https://theconversation.com/carte-didentite-universelle-et-1-par-jour-une-utopie-realiste-pour-vaincre-linvisibilite-et-la-faim-260466

AI-generated misinformation can create confusion and hinder responses during emergencies

Source: The Conversation – Canada – By Ali Asgary, Professor, Disaster & Emergency Management, Faculty of Liberal Arts & Professional Studies & Director, CIFAL York, York University, Canada

In one of the first communications of its kind, the British Columbia Wildfire Service has issued a warning to residents about viral, AI-generated fake wildfire images circulating online. Judging by comments made by viewers on social media, some people did not realize the images were not authentic.

As more advanced generative AI (genAI) tools become freely accessible, these incidents will increase. During emergencies, when people are stressed and need reliable information, such digital disinformation can cause significant harm by spreading confusion and panic.

This vulnerability to disinformation stems from people’s reliance on mental shortcuts during stressful times; this facilitates the spread and acceptance of disinformation. Content that is emotionally charged and sensational often captures more attention and is more frequently shared on social media.

Based on our research and experience on emergency response and management, AI-generated misinformation during emergencies can cause real damage by disrupting disaster response efforts.

Circulating misinformation

People’s motivations for creating, sharing and accepting disinformation during emergencies are complex and diverse. Some individuals may generate and spread disinformation for a number of reasons. Self-determination theory categorizes motivations as intrinsic — related to the inherent interest or enjoyment of creating and sharing — and extrinsic, which involve outcomes like financial gain or publicity.

The creation of disinformation can be motivated by several factors. These include political, commercial or personal gain, prestige, belief, enjoyment and the desire to harm and sow discord.

People may spread disinformation because they perceive it to be important, they have reduced decision-making capacity, they distrust other sources of information, or because they want to help, fit in, entertain others or self-promote.

On the other hand, accepting disinformation may be influenced by a reduced capacity to analyze information, political affiliations, fixed beliefs and religious fundamentalism.

Misinformation harms

Harms caused by disinformation and misinformation can have varying levels of severity and can be categorized into direct, indirect, short-term and long-term harms.

These can take many forms, including threatening people’s lives, incomes, sense of security and safety networks.

During emergencies, having access to trustworthy information about hazards and threats is critical. Disinformation, combined with poor collection, processing and understanding of urgent information, can lead to more direct casualties and property damage. Misinformation disproportionately affects vulnerable populations.

CBC News reports on AI-generated imagery of fires circulating in British Columbia.

When individuals receive risk and threat information, they usually check it through vertical (government, emergency management agencies and reputable media) and horizontal (friends, family members and neighbours) networks. The more complex the information, the more difficult and time-consuming the confirmation and validation process is.

And as genAI improves, distinguishing between real and AI-generated information will become more difficult and resource-consuming.

Debunking disinformation

Disinformation can interrupt emergency communications. During emergencies, clear communication plays a major role in public safety and security. In these situations, how people process information depends on how much information they have, their existing knowledge, emotional responses to risk and their capacity to gather information.

Disinformation intensifies the need for diverse communication channels, credible sources and clear messaging.

Official sources are essential for verification, yet the growing volume of information makes checking for accuracy increasingly difficult. During the COVID-19 pandemic, for example, public health agencies flagged misinformation and disinformation as major concerns.




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How to address coronavirus misinformation spreading through messaging apps and email


Digital misinformation circulated during disasters can lead to resources being improperly allocated, conflicting public behaviour and actions, and delayed emergency responses. Misinformation can also lead to unnecessary or delayed evacuations.

In such cases, disaster management teams must contend not only with the crisis, but also with the secondary challenges created by misinformation.

Counteracting disinformation

Research reveals considerable gaps in the skills and strategies that emergency management agencies use to counteract misinformation. These agencies should focus on the detection, verification and mitigation of disinformation creation, sharing and acceptance.

This complex issue demands co-ordinated efforts across policy, technology and public engagement:

  1. Fostering a culture of critical awareness: Educating the public, particularly younger generations, about the dangers of misinformation and AI-generated content is essential. Media literacy campaigns, school programs and community workshops can equip people with the skills to question sources, verify information and recognize manipulation.

  2. Clear policies for AI-generated content in news: Establishing and enforcing policies on how news agencies use AI-generated images during emergencies can prevent visual misinformation from eroding public trust. This could include mandatory disclaimers, editorial oversight and transparent provenance tracking.

  3. Strengthening platforms for fact-checking and metadata analysis: During emergencies, social platforms and news outlets should need rapid, large-scale fact-checking. Requiring platforms to flag, down-rank or remove demonstrably false content can limit the viral spread of misinformation. Intervention strategies need to be developed to nudge people about skeptical information they come across on social media.

  4. Clear legal consequences: In Canada, Section 181 of the Criminal Code already makes the intentional creation and spread of false information a criminal offence. Publicizing and enforcing such provisions can act as a deterrent, particularly for deliberate misinformation campaigns during emergencies.

Additionally, identifying, countering and reporting misinformation should be incorporated into emergency management and public education.

AI is rapidly transforming how information is created and shared during crises. In emergencies, this can amplify fear, misdirect resources and erode trust at the very moment clarity is most needed. Building safeguards through education, policy, fact-checking and accountability is essential to ensure AI becomes a tool for resilience rather than a driver of chaos.

The Conversation

Maleknaz Nayebi receives funding from NSERC.

Ali Asgary does not work for, consult, own shares in or receive funding from any company or organisation that would benefit from this article, and has disclosed no relevant affiliations beyond their academic appointment.

ref. AI-generated misinformation can create confusion and hinder responses during emergencies – https://theconversation.com/ai-generated-misinformation-can-create-confusion-and-hinder-responses-during-emergencies-263081

Le slow tourisme : ralentir pour mieux voyager ?

Source: The Conversation – in French – By Fo-Yovo Gérome Koutremon, Doctorant en Science de Gestion à l’Université Bourgogne Europe, Université Bourgogne Europe

Face à l’accélération des rythmes de vie et aux excès du tourisme de masse, une autre façon de voyager émerge : le slow tourisme. Il s’agit de prendre le temps de se déplacer et de se ressourcer en étant plus respectueux de l’environnement et des territoires d’accueil. Une pratique qui vise une transformation profonde de l’expérience touristique.


Les vacances, et les voyages qui y sont associés, sont un plaisir recherché par nombre d’entre nous. À l’échelle planétaire, on observe une progression annuelle moyenne du tourisme international de + 5 % depuis plusieurs décennies (hors période Covid). À ce volume viennent s’ajouter les touristes nationaux et les excursionnistes (visiteurs se déplaçant à la journée). L’histoire nous montre que l’industrie touristique est résiliente et capable d’absorber les crises, à l’image du rebond observé après la pandémie de Covid. La France est par ailleurs la première destination mondiale, avec 100 millions de visiteurs internationaux.

En parallèle de cette hausse des voyages, émerge le slow tourisme – littéralement, « tourisme lent », qui promeut un ralentissement radical pour compenser l’accélération des rythmes de vie, marqués par une multiplication des activités professionnelles et personnelles et par des contraintes temporelles.

La pratique touristique devient l’occasion de se ressourcer. Séjours méditatifs dans des monastères, randonnées en montagne ou navigation sur les canaux français illustrent cette recherche d’apaisement.

À l’origine, le mouvement Slow est né en Italie, dans les années 1980, pour défendre le recours aux productions culinaires locales. Il prône, par extension, un réapprentissage de la lenteur, notamment dans les modes de transports, associé à des pratiques plus écoresponsables.




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Car le tourisme peut effectivement s’avérer dommageable pour les milieux naturels et pour les populations locales. La médiatisation du surtourisme dans les destinations les plus populaires, de Barcelone (Espagne) à Naples (Italie), en passant par Lisbonne (Portugal), a mis en lumière l’ampleur de ses effets délétères : dégradation de l’environnement, exclusion des populations locales, etc.

Tourisme du « temps choisi »

Le ministère de l’économie définit le slow tourisme comme

« [un] tourisme du temps choisi, garant d’un ressourcement de l’être (pause, déconnexion, lâcher-prise, mais aussi bien-être, temps pour soi, santé), peu émetteur de CO2, respectant l’écosystème du territoire d’accueil, synonyme de patience, de sérénité, d’enrichissement culturel ».

Cette définition en facilite la reconnaissance et met en avant les quatre dimensions structurantes du slow tourisme : un mode de transport, un rapport au territoire, au temps, et à soi.

Concernant le mode de transport, le slow tourisme s’appuie sur des mobilités décarbonées : train, transport pédestre, navigation fluviale. Des mobilités prisées, comme on peut le voir avec la hausse de fréquentation des chemins de Saint-Jacques-de-Compostelle, ou celle des trajets ferroviaires. Ainsi, la fréquentation des trains de voyageurs en France a atteint un record en 2024, avec une progression de 6 % par rapport à 2023.

Du côté des pouvoirs publics, on relève des investissements en ce sens : voies cyclables aussi bien locales qu’européennes (Véloroutes), développement de l’offre de trains de nuit ; tandis que des fédérations ou des associations mènent des actions pour entretenir des dispositifs existants (entretien des chemins de randonnée et des refuges par la Fédération française des clubs alpins et de montagne).

Conscients de cette aspiration émergente, les acteurs du tourisme se sont aussi saisis du concept. Se développent ainsi des offres de produits plus durables proposées par des prestataires privés : croisières à voile, voyages d’aventure combinant plusieurs modes de transport ou de déplacement sans avion.

Car le rapport au territoire constitue une autre caractéristique importante du slow tourisme. Il s’agit de mesurer l’impact de sa pratique touristique sur l’écosystème et sur les cultures locales et de valoriser des séjours centrés sur l’expérience et non sur la consommation d’une infrastructure façonnée pour le touriste.

Déconnexion bénéfique

Le temps du slow tourisme, c’est celui du ralentissement, ce que Katharina C. Husemann et Giana M. Eckhardt, chercheuses en marketing, désignent par le « besoin croissant de décélération », dans leur étude ethnographique du pèlerinage de Saint-Jacques de Compostelle, à savoir un temps où l’on est moins soumis aux événements et sollicitations.

Les adeptes du slow tourisme se réapproprient ce rythme apaisé, comme l’illustre ce témoignage d’un randonneur, recueilli au cours de l’une de nos recherches sur les refuges en montagne dans le massif des Écrins (Alpes françaises), en 2019 :

« Ici, c’est un rythme complètement différent parce que, quand je suis en bas, je suis quand même un minimum le rythme, les jours de la semaine, je sais quand c’est le week-end, par exemple, et dès que je suis en refuge, j’oublie complètement dans quelle temporalité on est. Je ne planifie plus ce que je dois faire : je dois juste manger, dormir et rebelote […] et du coup, y’a pas d’autre but que juste marcher et arriver là où on veut arriver. »

Ce retour à la lenteur valorise le trajet lui-même. Il n’est plus perçu uniquement comme un moyen d’atteindre une destination, mais comme une expérience à part entière. Cette lenteur imposée par le voyage choisi induit également une déconnexion bénéfique vis-à-vis des écrans, des obligations, du brouhaha quotidien, comme l’exprime cet autre témoignage :

« Pour moi, ça coupe vraiment de la routine, on n’est pas chez soi, on ne se donne pas d’obligations à faire ceci, cela, là on a juste à mettre les pieds sous la table comme on dit, et puis faire sa petite toilette, se promener, regarder le paysage, respirer, ça fait trop du bien quoi. »

Le slow tourisme est aussi un temps de réflexion sur soi. Il s’agit de réinterroger ce que l’on cherche en voyageant, de redonner place à l’ennui, de penser autrement sa vie, voire de revisiter ses priorités.

Cette expérience passe également par le corps : marcher, pédaler, ramer, camper. Loin des mobilités rapides, le voyage devient une expérience sensorielle, physique et méditative ; une façon de revenir à l’essentiel, de redécouvrir des plaisirs simples, loin du tumulte et de l’injonction d’efficacité du monde moderne.

Le cyclotourisme, incarnation du slow tourisme

L’essor du cyclotourisme est emblématique de cet attrait pour une autre manière de voyager. Sa pratique est en forte augmentation sur le marché français : évalué à 7,9 milliards de dollars (USD) en 2024 (7,27 milliards d’euros), il devrait croître de plus de 11 % par an d’ici à 2033. Ce mode de déplacement, mêlant effort physique et itinérance libre en immersion, séduit par sa capacité à faire du trajet un moment existentiel.

Au-delà de ces chiffres, certains récits de cyclo-voyageurs, (issus de blogs et de forums) récoltés dans le cadre d’une recherche doctorale en cours, révèlent une expérience d’autonomie radicale :

« J’aime beaucoup l’improvisation, j’aime beaucoup les chemins hors sentiers battus… Peu importe où ça mène, je les prends. »

Ce que certains appellent la « magie du chemin » relève ici d’une transformation intérieure liée à la lenteur, au silence, à la nature.

Cette philosophie du voyage lent, sobre, sensoriel, est souvent décrite comme une manière de « se recentrer », de « ralentir », ou de « réapprendre à vivre ». Loin d’un simple loisir, le cyclotourisme est pour ces voyageurs une forme d’existence en mouvement.

En somme, le slow tourisme ne se résume pas à une pratique écologique ou à un mode de déplacement. Il exprime une volonté de redonner du sens au voyage, en le replaçant dans un rapport spécifique au temps, au territoire et à soi.

À l’ère de l’éco-anxiété, le slow tourisme trouve une résonance. Et si l’avenir du tourisme ne consistait plus à aller plus vite ou plus loin, mais à être plus présent ?

The Conversation

Jean-Baptiste Welté a reçu des financements de l’ANR pour un projet sur la sobriété

Fo-Yovo Gérome Koutremon et Isabelle Frochot ne travaillent pas, ne conseillent pas, ne possèdent pas de parts, ne reçoivent pas de fonds d’une organisation qui pourrait tirer profit de cet article, et n’ont déclaré aucune autre affiliation que leur poste universitaire.

ref. Le slow tourisme : ralentir pour mieux voyager ? – https://theconversation.com/le-slow-tourisme-ralentir-pour-mieux-voyager-261276

Lymphomes T cutanés : ces cancers de la peau méconnus, mais en augmentation

Source: The Conversation – in French – By Adèle de Masson, Professeur en dermatologie, Université Paris Cité

Rares mais en augmentation, les lymphomes T cutanés sont des cancers qui se développent initialement dans la peau. Si la majorité des malades peuvent gérer leurs symptômes à vie, d’autres souffrent de formes agressives. Des travaux de recherche explorent des pistes prometteuses pour permettre de mieux contrôler la maladie sur le long terme.


Les lymphomes à cellules T cutanés, couramment dénommés lymphomes T cutanés, sont un groupe hétérogène de cancers de la peau dérivés des lymphocytes T, une sous-catégorie de cellules du système immunitaire, le système de défense de l’organisme pour lutter notamment contre les virus, bactéries et autres pathogènes.

Contrairement aux lymphomes ganglionnaires (lymphome de Hodgkin et lymphomes non hodgkiniens) qui affectent principalement les ganglions lymphatiques, les lymphomes T cutanés se développent initialement dans la peau. Ils peuvent se manifester sous différentes formes cliniques, allant de plaques et de taches rouges jusqu’à des nodules et des tumeurs.

Les lymphomes T cutanés sont classés en plusieurs sous-types, le plus courant étant le mycosis fongoïde. Ces maladies évoluent souvent de manière indolente au début mais peuvent progresser vers des stades plus agressifs et systémiques si elles ne sont pas traitées de manière adéquate.

Une incidence faible mais en augmentation

Rares, les lymphomes T cutanés affectent environ 1 sur 100 000 adultes chaque année. Mais leur incidence a augmenté au cours des trente dernières années. Cela est possiblement en lien avec une meilleure connaissance de ces pathologies – et, donc, une augmentation du diagnostic – mais aussi avec le vieillissement de la population et de potentiels facteurs environnementaux, un rôle des pesticides ayant été suspecté sur le fondement d’études épidémiologiques.

Bien que la plupart des patients diagnostiqués à un stade précoce de la maladie puissent gérer leurs symptômes à vie, environ 20 % progressent vers un stade avancé qui est caractérisé par une maladie cutanée étendue, une atteinte des ganglions lymphatiques, des organes viscéraux ou une atteinte sanguine significative.

Des résistances aux traitements chez certains patients

Le diagnostic précis repose sur l’examen histopathologique des lésions cutanées (après biopsie), complété par ce que l’on appelle des tests immunophénotypiques et moléculaires. En résumé, après la biopsie, on regarde d’abord la forme des cellules au microscope. Ensuite, on effectue des « tests d’identité » pour voir quels marqueurs portent ces cellules et, enfin, on analyse leur ADN pour vérifier si elles viennent toutes du même clone anormal.

Le traitement des lymphomes T cutanés dépend du stade de la maladie, de sa sévérité et des caractéristiques individuelles du patient, et peut inclure des options telles que :

  • la photothérapie, qui repose sur l’utilisation des rayons ultraviolets en cabine avec des doses et longueurs d’ondes contrôlées ;

  • les chimiothérapies topiques, qui sont des gels contenant de la chimiothérapie, appliqués sur la peau ;

  • les immunothérapies, qui s’appuient sur des anticorps monoclonaux qui utilisent le système immunitaire pour lutter contre les tumeurs ;

  • les thérapies ciblées et les greffes de moelle osseuse, dans les cas avancés.

Les traitements actuels, y compris les immunothérapies par anticorps monoclonaux, peuvent entraîner des résistances, qu’elles soient primaires – absence de réponse dès le début du traitement, ou secondaires – perte de l’efficacité après une réponse initiale. Ces phénomènes ont été observés dans les essais randomisés MAVORIC (mogamulizumab) et ALCANZA (brentuximab vedotin).

La problématique concernant cette maladie réside donc dans la capacité à la contrôler sur le long terme.

Un nouveau candidat pour traiter les lymphomes T cutanés

C’est dans cette perspective que s’inscrit le projet SPRINT, pour « Synergie pour accélérer l’innovation thérapeutique dans les lymphomes T cutanés ». Mené par une équipe de recherche internationale, ce projet a permis de mettre en lumière un nouveau candidat prometteur pour le traitement des lymphomes T cutanés avancés : le récepteur CCR8.

Le récepteur CCR8 joue un rôle clé dans le microenvironnement de la tumeur et pourrait donc, de ce fait, représenter une cible thérapeutique stratégique. Il est en effet présent à la surface à la fois :

  • d’une sous-population spéciale de cellules lymphocytes T qui jouent un rôle essentiel dans la maintenance de la tolérance immunitaire (les lymphocytes T régulateurs intratumoraux, ou Treg).

Les lymphocytes T régulateurs jouent un rôle crucial pour prévenir les maladies auto-immunes en contrôlant et en réprimant les réponses immunitaires excessives ou non spécifiques contre les propres tissus de l’organisme. (Dans les maladies auto-immunes, le système immunitaire dysfonctionne et s’attaque aux constituants normaux de l’organisme, ndlr).

  • de cellules malignes des lymphomes T cutanés.

Dans le contexte de cancers comme les lymphomes T cutanés, les lymphocytes T régulateurs intratumoraux (Treg) peuvent être recrutés dans les lésions de cancer et contribuer à la création d’un environnement qui va favoriser la croissance et la survie des cellules tumorales.

La présence de ces cellules dans les tissus affectés par les cancers peut être associée à une progression plus rapide de la maladie et à une réponse moins favorable aux traitements.

Par conséquent, cibler les lymphocytes T régulateurs intratumoraux (Treg) – via le récepteur CCR8 présent à leur surface – et moduler leur fonction représente une stratégie thérapeutique pour renforcer la capacité du système immunitaire à reconnaître et à éliminer les cellules tumorales.

La découverte du rôle du récepteur CCR8 exprimé à la surface de ces cellules ouvre de nouvelles perspectives pour le développement de traitements combinés visant à cibler à la fois les cellules malignes et le microenvironnement tumoral.

Des essais cliniques ciblant spécifiquement le récepteur CCR8 sont prévus prochainement pour évaluer leur efficacité dans la gestion des lymphomes T cutanés avancés résistants aux traitements existants.

Des résultats prometteurs aussi pour d’autres lymphomes et cancers

De façon intéressante, ces résultats pourraient permettre d’avancer dans le développement de ce médicament qui pourrait s’avérer utile non seulement dans les lymphomes T cutanés, mais également dans d’autres lymphomes T comme les lymphomes T ganglionnaires, ou même les cancers en général, du fait du rôle du récepteur CCR8 dans la régulation des réponses immunitaires contre le cancer.

En conclusion, la cible du récepteur CCR8 représente une avancée significative dans la compréhension et le traitement des lymphomes T cutanés avancés.

Les efforts continus dans cette direction sont essentiels pour développer des stratégies thérapeutiques plus efficaces et personnalisées, capables de surmonter les défis posés par la résistance aux traitements et d’améliorer les résultats pour les patients.


Le projet SPRINT (Synergie Pour Accélérer l’INnovation Thérapeutique dans les lymphomes T cutanés) est soutenu par l’Agence nationale de la recherche (ANR) qui finance en France la recherche sur projets, au titre de France 2030 (référence ANR-23-RHUS-0009). L’ANR a pour mission de soutenir et de promouvoir le développement de recherches fondamentales et finalisées dans toutes les disciplines, et de renforcer le dialogue entre science et société. Pour en savoir plus, consultez le site de l’ANR.

The Conversation

Adèle de Masson est membre du board du Groupe Français d’Etude des Lymphomes Cutanés, du conseil scientifique de la Société française de dermatologie, du Steering Committee de l’EORTC Cutaneous Lymphoma Group.
Elle a reçu les financements suivants : RHU SPRINT de l’Agence Nationale de la Recherche (dans le cadre de France2030, ANR-23-RHUS-009) un projet coordonné par l’Université Paris Cité, bourses de recherche de la Société Française de Dermatologie, de l’INCa/ DGOS (PHRC-K 2014, 2019, 2024), de la Fondation de l’AP-HP, et de l’Association Robert Debré pour la Recherche Médicale.

ref. Lymphomes T cutanés : ces cancers de la peau méconnus, mais en augmentation – https://theconversation.com/lymphomes-t-cutanes-ces-cancers-de-la-peau-meconnus-mais-en-augmentation-262455

Israël-Iran : comment la « guerre de 12 jours » a secoué les marchés du pétrole et de l’or

Source: The Conversation – in French – By Hassen Raïs, Professeur de Finance, EDC Paris Business School

Du 13 au 24 juin 2025, un conflit militaire direct a opposé Israël à l’Iran. Comment les marchés boursiers ont-ils réagi ? Les traders ont-ils spéculé sur cette tendance ? Pour répondre à ces questions, nous avons étudié la volatilité (c’est-à-dire, l’amplitude des hausses et des baisses) des cours du pétrole et de l’or.


Le conflit militaire direct entre Israël et l’Iran déclenché le 13 juin 2025, appelé la « guerre de 12 jours », a opposé deux puissances régionales au cœur d’un espace stratégique déterminant pour les flux mondiaux d’énergie. Il concerne, en particulier, le détroit d’Ormuz, artère vitale pour les exportations de pétrole, avec une crainte du bouleversement des dynamiques économiques globales, notamment à travers la flambée et la volatilité des prix des matières premières.

Cet article se propose d’analyser l’impact de la volatilité (l’amplitude des hausses et des baisses) des marchés boursiers sur les matières premières durant cette période.

Les mouvements des prix des indicateurs de volatilités (VIX) suggèrent, dans les premiers jours de la « guerre de 12 jours », une situation de backwardation. Comme le marché de l’or et du pétrole présente une offre inférieure à la demande, leur cours s’avère inférieur à celui de l’instant présent. Concrètement, ce différentiel de prix sur les échéances des contrats, entre court et long terme, a encouragé une plus grande spéculation par les traders.

Marchés pétroliers en hausse de 8,28 %

L’Autorité des marchés financiers (AMF) a recensé en France 5,2 millions de transactions sur des fonds cotés sur indices en 2024 (Exchange Traded Funds ou ETF), après 2,8 millions en 2023. Les matières premières et, en particulier, les contrats à (long) terme sur les matières premières, servent désormais : de couvertures potentielles contre les pressions inflationnistes, de composantes de portefeuille pour des opportunités de diversification et, potentiellement, de substituts monétaires en cas de turbulences économiques.

Dès les premières frappes échangées, les marchés pétroliers ont réagi avec une nervosité extrême. Le 13 juin 2025, le pétrole brut Brent a enregistré une hausse de 8,28 %, atteignant 75,10 dollars le baril et le cours du pétrole brut West Texas Intermediate (WTI) a grimpé de 8,8 %, atteignant presque 74 dollars.

Ces hausses s’expliquent par la crainte d’un blocage du détroit d’Ormuz par lequel transite environ 20 % du pétrole mondial. La structure oligopolistique du marché pétrolier, dominée par quelques grands exportateurs, le rend particulièrement sensible aux perturbations géopolitiques.

Ces inquiétudes ont incité les opérateurs financiers à spéculer massivement à la hausse sur les contrats à terme (les futures), accentuant la volatilité des cours.

Or comme valeur refuge

On distingue deux volatilités sur les marchés financiers : la volatilité historique indique la volatilité d’un titre pour une période passée, et la volatilité implicite, ou perception du risque, correspond à la volatilité anticipée par le marché. On mesure la volatilité implicite par l’indice VIX, qui correspond à la valeur d’un panier d’options à court terme sur le S&P500. Cet indice boursier est basé sur 500 grandes sociétés cotées aux États-Unis.




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La recherche académique nous fournit beaucoup d’articles sur la relation entre la volatilité des marchés et les prix des matières premières. L’une souligne la distinction entre l’or comme valeur refuge. Par exemple, l’or est une valeur refuge pendant les trois crises financières de 1987, de 1997 et de 2008. Le précieux minerai est utilisé comme une couverture, car ses rendements sont positifs (en moyenne) lorsque les rendements des actifs financiers (actions ou obligations) sont négatifs.

VIX, l’indice de la peur

D’autres chercheurs identifient l’or comme une valeur refuge pendant les périodes de détresse du marché, avec une faible corrélation avec le dollar et les actions. L’or a une relation négative et significative avec les actions dans les marchés baissiers, mais pas dans les marchés haussiers, parce que l’or est toujours considéré comme une valeur refuge. Autrement dit, on achète moins d’or quand les marchés sont florissants, beaucoup quand ils sont en berne. C’est pourquoi certains chercheurs utilisent le VIX comme indicateur des perceptions mondiales du risque.

Indice VIX
VIX est un indicateur de volatilité du marché financier états-unien. Il est établi quotidiennement par le Chicago Board Options Exchange.
Boursorama

Le VIX et le pétrole étant négativement corrélés, une augmentation de la crainte sur les marchés financiers induit une réduction de la demande sur les marchés de l’énergie. L’indicateur de volatilité du marché financier états-unien VIX, appelé indice de la peur, exprime et mesure la volatilité implicite ou la volatilité anticipée des marchés financiers. Il a, empiriquement, un effet économiquement significatif à long terme sur plusieurs matières premières comme le pétrole et l’or.

Perception du risque

Dans le cadre de cet article, nous analysons les relations entre la perception du risque globale et les matières premières. Nous utilisons pour cela les données de la veille, ou intra-journalières, durant la période de la « guerre de 12 jours ».

La perception du risque ou la volatilité implicite est mesurée par l’indice boursier états-unien VIX. Concernant les matières premières, nous nous concentrons sur les prix du pétrole et de l’or.

Le prix du pétrole est mesuré sur deux indices : le Brent – référence de prix pour le pétrole d’Europe, d’Afrique et du Moyen-Orient – et le WTI – référence de prix pour le pétrole auprès du New York Mercantile Exchange.

Notre modèle économétrique sur les données de cette période montre que l’amplitude des hausses et des baisses du cours boursier VIX est de 60 % plus élevée que celle des matières premières.

Les études empiriques montrent que les rendements des contrats à (long) terme sur les matières premières sont influencés par la perception du risque (volatilité implicite). Concrètement, le cours de l’or augmente lorsqu’il y a cette perception. Cette tendance confirme l’idée que les investisseurs perçoivent toujours l’or comme une valeur refuge, à acheter en prévision d’un accroissement de la volatilité accrue des marchés.

Le pétrole, quant à lui, présente une corrélation négative avec la perception du risque. Le cours du pétrole baisse lorsqu’il y a cette volatilité implicite. Ces résultats sont conformes aux analyses des études précédentes. Le Brent, qui est le standard du pétrole du Moyen-Orient, présente une plus grande corrélation (négative) durant cette période que le WTI. La crainte de la fermeture du détroit d’Ormuz est davantage ressentie.

Spéculation sur la peur

Pour compléter notre analyse, notre modèle intègre, dans un deuxième temps, l’indicateur de volatilité du marché financier états-unien établi quotidiennement par le Chicago Board Options Exchange, le VXX. Si le VIX est un indice mesurant la volatilité attendue du marché, le VXX est un titre négocié en bourse qui suit les contrats à (long) terme sur le VIX. Le VXX est un fonds négocié en bourse, qui utilise un portefeuille de contrats à court terme sur l’indice S&P500-VIX.

Les titres VXX peuvent être achetés ou vendus, comme des actions. Le VXX est couramment utilisé comme couverture contre la volatilité du marché. En détenant des positions longues ou acheteuses sur le marché, on peut acheter des options ou des contrats à terme pour se protéger contre une baisse soudaine du marché, durant la période d’étude.

Pendant les périodes de forte volatilité, elles peuvent atteindre un pic, offrant aux traders la possibilité de profiter des mouvements de prix à court terme et des opportunités de trading spéculatif. On observe une augmentation du VXX du 12 au 13 juin 2024, qui passe de 51 à 55. Ce mouvement indique une potentielle spéculation sur la peur.

Nous confirmons que le conflit militaire exacerbe la volatilité et un comportement spéculatif accru de la part des intervenants sur les marchés. Ce comportement en période de conflit mérite davantage d’attention de la part de la recherche académique.

Heureusement pour tous, la guerre a pris fin le 24 juin.

The Conversation

Hassen Raïs ne travaille pas, ne conseille pas, ne possède pas de parts, ne reçoit pas de fonds d’une organisation qui pourrait tirer profit de cet article, et n’a déclaré aucune autre affiliation que son organisme de recherche.

ref. Israël-Iran : comment la « guerre de 12 jours » a secoué les marchés du pétrole et de l’or – https://theconversation.com/israel-iran-comment-la-guerre-de-12-jours-a-secoue-les-marches-du-petrole-et-de-lor-261328

Écran ou papier… pourquoi tourner une page vaut mieux que cliquer

Source: The Conversation – in French – By Naomi S. Baron, Professor Emerita of Linguistics, American University

Le fait de pouvoir tourner les pages d’un livre ou de tracer au crayon les contours des lettres donne des appuis aux élèves dans l’apprentissage de la lecture et de l’écriture. Dans un monde d’outils numériques, pourquoi préserver cette importance du toucher ?


Lorsque les enfants entrent à l’école, l’une des techniques les plus courantes pour leur enseigner l’alphabet consiste à passer par des manipulations pratiques, comme la formation de lettres avec de l’argile ou de la pâte à modeler.

Mais à mesure que les élèves avancent en âge, la place du toucher diminue dans leur quotidien scolaire – à leur détriment. Beaucoup d’exercices de lecture deviennent numériques, et l’utilisation des claviers d’ordinateur pour écrire continue de progresser, d’autant que les outils d’intelligence artificielle (IA) sont très attractifs en matière d’édition et de composition.

Je suis linguiste et j’étudie les différences entre la lecture sur papier et la lecture numérique et la manière dont l’écriture favorise la réflexion. Avec ma collègue Anne Mangen, nous avons interrogé plus de 500 élèves du secondaire inscrits dans une école internationale d’Amsterdam (Pays-Bas) sur leurs expériences de lecture de textes imprimés par rapport celle des textes numériques. Par ailleurs, j’ai interrogé 100 étudiants et jeunes adultes aux États-Unis et en Europe sur leurs préférences en matière d’écriture manuscrite comparée à la saisie sur clavier.

Rassemblées, les réponses de ces deux études démontrent que les adolescents et les jeunes adultes continuent d’accorder de l’importance au contact physique dans leur rapport à l’écrit ; elles sont riches d’enseignements importants pour les éducateurs et les parents.

La lecture et l’écriture vues par les élèves

Lorsqu’on leur a demandé ce qu’ils aimaient le plus dans la lecture sur papier ou l’écriture à la main, les étudiants ont manifesté leur enthousiasme sur l’importance du toucher. Ce qui m’a surpris, c’est à quel point leurs perceptions à ce sujet concordaient dans les deux études.

Tenir un livre ou un instrument d’écriture entre leurs mains était important pour les élèves, c’est ce que montrent des observations comme :

« On a vraiment l’impression de lire parce que le livre est entre nos mains. »

ou

« J’aime tenir un stylo et sentir le papier sous mes mains, pouvoir former physiquement des mots. »

Les participants à l’étude ont également commenté l’interaction entre le toucher et le mouvement. En ce qui concerne la lecture, l’un d’eux a parlé de

« la sensation de tourner chaque page et d’anticiper ce qui va se passer ensuite ».

À propos de l’écriture manuscrite, un participant a décrit

« le fait de sentir les mots glisser sur la page ».

De nombreux étudiants ont également fait part d’avantages cognitifs. Une multitude de répondants ont évoqué la concentration, le sentiment d’immersion dans un texte ou la mémoire. En ce qui concerne la lecture imprimée, un étudiant a déclaré : « Je la prends plus au sérieux parce que je l’ai physiquement entre les mains. » Pour l’écriture, une réponse disait : « Je peux voir ce que je pense. »

Il y avait également des réflexions d’ordre psychologique. Des élèves ont ainsi écrit : « La sensation d’un livre entre mes mains est très agréable » ou :

« La satisfaction d’avoir rempli toute une page à la main, c’est comme si j’avais gravi une montagne. »

D’autres commentaires ont souligné à quel point le toucher permettait aux élèves de se sentir plus personnellement connectés à l’acte de lire et d’écrire. À propos de la lecture, l’un d’eux a déclaré :

« C’est plus personnel parce que c’est entre vos mains. »

À propos de l’écriture manuscrite, un autre a déclaré :

« Je me sens plus attaché au contenu que je produis. »

Girls sit a table working on touchscreen tablets
Les appareils numériques n’offrent pas la même expérience que les livres, les stylos et les blocs-notes.
JGI/Jamie Grill via Getty Images

Un certain nombre de répondants ont écrit que lire des livres physiques et écrire à la main leur semblait en quelque sorte plus « réel » que d’utiliser leurs équivalents numériques. Un étudiant a commenté « le caractère réel du livre ». Un autre a déclaré que « cela semble plus réel que d’écrire sur un ordinateur, les mots semblent avoir plus de sens ».

Nous avons demandé aux participants ce qu’ils appréciaient le plus dans la lecture numérique et dans l’écriture sur un clavier d’ordinateur. Sur plus de 600 réponses, une seule mentionnait le rôle du toucher dans ce qu’ils appréciaient le plus dans l’utilisation de ces technologies pour lire et écrire. Pour la lecture, les étudiants ont salué la commodité et l’accès à Internet. Pour l’écriture, la plus grande rapidité et le fait de pouvoir accéder à Internet étaient des réponses fréquentes.

Ce que nous dit la science sur le toucher

Ce que les élèves nous disent de l’importance du toucher reflète les conclusions de la recherche : ce sens est un moyen efficace de développer les compétences précoces en lecture et en écriture, ainsi qu’une aide pour les lecteurs et les personnes qui écrivent plus expérimentés dans leurs interactions avec l’écrit.

Les psychologues et les spécialistes de la lecture continuent de faire état d’une meilleure compréhension chez les enfants et les jeunes adultes lorsqu’ils lisent sur papier plutôt que sur support numérique, tant pour les lectures scolaires que pour la lecture de loisir. Pour les personnes qui écrivent chevronnées, les données suggèrent que passer plus de temps à écrire à la main qu’à utiliser un clavier d’ordinateur est corrélé à de meilleures capacités motrices fines.

Une récente étude menée en Norvège à l’université a comparé les images cérébrales d’étudiants prenant des notes et a révélé que ceux qui écrivaient à la main, plutôt que de taper au clavier, présentaient une plus grande activité électrique dans les parties du cerveau qui traitent les nouvelles informations et qui favorisent la formation de la mémoire.

Quelles stratégies d’apprentissage mettre en place ?

Le défi pour les enseignants et les parents consiste à trouver comment intégrer le toucher dans les activités de lecture et d’écriture dans un monde qui dépend tellement des outils numériques.

Voici trois suggestions pour résoudre ce paradoxe.

  • Les parents et les enseignants peuvent commencer par écouter les élèves eux-mêmes. Malgré tout le temps qu’ils passent sur leurs appareils numériques, de nombreux jeunes reconnaissent clairement l’importance du toucher dans leur expérience de lecture et d’écriture. Élargissez la conversation en discutant ensemble des différences entre la lecture et l’écriture numériques et manuelles.

  • Ensuite, les parents peuvent trouver des occasions pour leurs enfants de lire des textes imprimés et d’écrire à la main en dehors de l’école, par exemple en les emmenant à la bibliothèque et en les encourageant à écrire une histoire ou à tenir un journal. Mieux encore, les adultes peuvent montrer l’exemple en adoptant eux-mêmes ces pratiques dans leur vie quotidienne.

  • Enfin, les enseignants doivent accorder davantage de place à la lecture d’imprimés et aux devoirs manuscrits. Certains se penchent déjà sur les avantages intrinsèques de l’écriture manuscrite, notamment comme aide à la mémoire et comme outil de réflexion, deux qualités mentionnées par les participants de notre enquête.

Les supports de lecture numériques et les claviers continueront à être utilisés dans les écoles et les foyers. Mais cette réalité ne doit pas occulter le pouvoir du toucher.

The Conversation

Naomi S. Baron ne travaille pas, ne conseille pas, ne possède pas de parts, ne reçoit pas de fonds d’une organisation qui pourrait tirer profit de cet article, et n’a déclaré aucune autre affiliation que son organisme de recherche.

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