La revolución silenciosa de Giorgio Armani

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Sandra Bravo Durán, Socióloga y Doctora en Creatividad Aplicada, UDIT – Universidad de Diseño, Innovación y Tecnología

Giorgio Armani, retratado tras un desfile en Milán en 2015. FFFILMS.IT/Shutterstock

El mundo de la moda acaba de perder a una de sus figuras más silenciosamente influyentes. Giorgio Armani nos acaba de dejar a los 91 años, dejando tras de sí no solo una firma, sino un universo. En las últimas horas, los medios han recopilado biografías, líneas del tiempo y homenajes visuales.

Pero más allá de las cifras, las pasarelas y las celebridades, lo que queda es una pregunta más compleja: ¿qué hizo Armani con la sociedad? ¿Qué cambió, realmente, en nuestro modo de vestir, de ver y de estar en el mundo?

Decía la experta en industrias culturales Joanne Entwistle que el vestido ha sido siempre una frontera entre el cuerpo individual y el cuerpo social. Armani transformó esa frontera en un puente. Lo hizo con trazo limpio, sin levantar la voz. Convirtió la discreción en lenguaje, la sobriedad en estatus y la comodidad en poder. Armani no fue solo un diseñador: fue un editor de silencios, un arquitecto de códigos simbólicos.

Reescribir el traje: diseñar el poder sin gritarlo

En 1975, fundó su firma junto a Sergio Galeotti. Desde entonces, reescribió los códigos del poder. Lo hizo no a través del exceso, como Versace o Mugler, sino a través de la eliminación. Quitó forros, hombreras, rigidez. Desarmó el traje masculino desde dentro y propuso una nueva masculinidad que no necesitaba blindaje. En pleno auge del neoliberalismo y la cultura corporativa, Armani ofreció un uniforme para el poder tranquilo. Su propuesta no era disruptiva desde el grito, sino desde la pausa. Frente al maximalismo estridente, eligió el susurro. Y ese susurro transformó la estética ejecutiva en Hollywood, Wall Street y hasta en los gobiernos.

Una mujer con un vestido dorado en una alfombra roja.
Demi Moore vestida de Armani en la última ceremonia de los Globos de Oro.
Tilnseltown/Shutterstock

Uno de sus gestos más potentes fue también el menos comentado: su forma de tratar el cuerpo femenino sin erotizarlo ni infantilizarlo. Armani no diseñaba para agradar al deseo masculino, sino para empoderar al sujeto que lo llevaba. En los años 80, cuando el power dressing femenino llenaba las oficinas de hombreras afiladas y faldas tubo, Armani ofreció pantalones fluidos, blazers suaves, tejidos que abrazaban sin marcar.

No era una moda feminista en el sentido militante, pero sí profundamente política: daba herramientas para habitar el espacio público con autoridad no agresiva. En vez de simular al hombre, las mujeres Armani ocupaban su lugar con elegancia autónoma.

Más estilo que moda, más emoción que tendencia

El estallido global llegó en 1980 con American Gigolo. Richard Gere, prácticamente vestido de Armani en cada escena, se convirtió en el símbolo del nuevo hombre: elegante, sensual, seguro, pero también relajado. La película hizo por Armani lo que Sexo en Nueva York hizo por Manolo Blahnik. Desde entonces, el armanismo se expandió: no como una tendencia, sino como una estética emocional. Armani no vendía ropa; vendía actitud, luz tamizada, deseo contenido.

Un hombre con abrigo beis y cigarro en la boca.
Richard Gere en un fotograma de American Gigolo.
CinemaPhoto/Corbis

Lo mismo ocurrió con sus musas: Michelle Pfeiffer, Cate Blanchett, Julia Roberts… Ninguna respondía al estereotipo ruidoso de la diva sexualizada. Eran mujeres inteligentes, sofisticadas, con siluetas suaves y presencia hipnótica. Como si la ropa no las cubriera, sino que simplemente estuviera ahí, flotando en el aire.

El arte de construir sin logotipo

Mucho antes de que la industria hablara de lifestyle brands o universos de marca, Giorgio Armani ya había trazado una forma de expansión estética que no dependía de un logotipo visible. Su fuerza no residía en un símbolo gráfico, sino en un tono visual, un gesto compartido, una atmósfera. La marca Armani se reconocía por cómo caía un pantalón, por cómo iluminaba una pasarela, por el silencio elegante de un escaparate.

Una tienda blanca con una A gigante y una X gigante en su fachada.
Tienda de Armani Exchange, la marca juvenil de Armani, en Florida (Estados Unidos).
DowntownMiami/Wikimedia Commons, CC BY-SA

Desde los años noventa, diversificó sin fragmentarse: Armani Jeans, Emporio Armani, Armani Casa, Armani Beauty, Armani Hotels… Pero lo hizo sin sacrificar su narrativa. Cada extensión era una pieza más del mismo relato: sobriedad, calma, precisión. Fue uno de los primeros diseñadores en entender que la moda podía diseñar no solo prendas, sino experiencias. Su legado anticipó la lógica actual del branding emocional y la coherencia multisensorial que hoy persiguen las grandes casas de lujo.

Armani construyó un mundo reconocible sin necesidad de gritar su nombre. Y eso, en una industria obsesionada con el logo, sigue siendo una de sus mayores revoluciones.

La arquitectura invisible del estilo

Desde la sociología de la moda, el legado de Giorgio Armani puede leerse a través de varios ejes que explican su sofisticación estructural. Como sostenía el sociólogo Pierre Bourdieu, los objetos de moda son dispositivos simbólicos que nos ayudan a navegar las tensiones entre pertenencia y diferenciación. Armani transformó ese equilibrio en una forma de arte: construyó un capital simbólico basado en la contención, no en la ostentación. Sus prendas no buscaban deslumbrar, sino insinuar. No gritaban, susurraban. Su cliente no necesitaba exhibirse, sino habitar una elegancia sin fricción.

Una mujer desfila con un pantalón negro y una chaqueta colorida.
Imagen de un desfile de Giorgio Armani para la colección Primavera/Verano 2016.
Fashionstock/Shutterstock

Incluso desde la mirada del también sociólogo Zygmunt Bauman, Armani podría considerarse un maestro de la coherencia en un entorno líquido: fluyó con los tiempos, sí, pero sin diluirse jamás. Supo mantenerse en la parte alta del mercado sin necesidad de viralidad, sin coreografías ni ruidos. Él mismo lo dijo en una de sus últimas entrevistas: “Prefiero dejar intuir antes que exhibir”. Esa frase no es solo una declaración estética; es un manifiesto de poder simbólico.

Hay diseñadores que imponen, y otros que persuaden. Armani persuadía. No por casualidad comenzó como escaparatista y dibujante: siempre pensó como un arquitecto. Por eso sus colecciones parecían edificios invisibles: no se veían las estructuras, pero sostenían al cuerpo con precisión silenciosa. Su ropa era una forma de habitar el mundo con firmeza liviana.

Solía decir que el negro no es ausencia de color, sino la síntesis de todos ellos. Esa idea resume su visión: no se trataba de quitar para vaciar, sino para concentrar. Su moda era esencialista, no minimalista. Cada prenda tenía algo de haiku, de ceremonia japonesa, de exactitud sin alarde. Armani no diseñó para llamar la atención: diseñó para que el cuerpo habitara el estilo como se habita una verdad que no necesita ser dicha.

El verdadero lujo silencioso

Un hombre vestido de negro saluda.
Giorgio Armani saluda al público tras el desfile de Emporio Armani en la Semana de la Moda de Milán Otoño/Invierno 2019/20.
FashionStock/Shutterstock

La muerte de Giorgio Armani marca el fin de una era en la moda. Pero su legado no es un archivo cerrado: es un estilo de pensamiento. Quedan sus tejidos, sus cortes, sus desfiles. Pero sobre todo queda una forma de mirar el cuerpo, el género, el trabajo y el poder con delicadeza y profundidad.

En un momento en que la moda se ha vuelto algoritmo, meme, logotipo y viralidad, Armani sigue siendo ese susurro que atraviesa la sala. Una marca sin escándalo que entendió que el verdadero lujo no es hacerse ver, sino saber estar.

Ese quiet luxury del que ahora todos hablan, el que se ha convertido en tendencia, él lo practicó durante cinco décadas. Cuando aún no tenía nombre, Armani ya lo había convertido en código y lenguaje. Porque el auténtico lujo silencioso… era él.

The Conversation

Sandra Bravo Durán no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. La revolución silenciosa de Giorgio Armani – https://theconversation.com/la-revolucion-silenciosa-de-giorgio-armani-264635

Giorgio Armani: adiós al arquitecto de la elegancia moderna

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Pedro Mir, Profesor de Marketing – Comportamiento del Consumidor, Universidad de Navarra

Con el fallecimiento, a los 91 años, de Giorgio Armani, se cierra un capítulo dorado de la alta costura y se consolida el legado de un visionario que redefinió para siempre los códigos de la elegancia contemporánea. La muerte del diseñador constituye un momento crucial para un imperio que genera ingresos anuales de 2 300 millones de euros.

El revolucionario silencioso

Armani transformó la moda con sus siluetas no estructuradas, desafiando décadas de tradición sartorial. En una época en la que las hombreras dominaban las pasarelas y los trajes masculinos seguían códigos rígidos victorianos, el maestro milanés propuso algo radicalmente diferente: la sofisticación a través de la simplicidad.

Su genio residió en comprender que el verdadero lujo no gritaba, sino que susurraba. Las chaquetas Armani, con su estructura relajada y sus líneas fluidas, liberaron tanto al hombre como a la mujer del corsé de la formalidad extrema. Era, en esencia, el concepto de elegancia discreta convertido en un imperio multimillonario.

Cómo vestir los sueños de millones de personas

Armani es reconocido por haber inventado la moda de alfombra roja, un logro que trasciende la industria textil para adentrarse en el territorio de la cultura popular. Desde Richard Gere en American Gigolo hasta las estrellas de hoy, el diseñador italiano entendió que vestir a Hollywood significaba vestir los sueños de millones de personas.

Sus creaciones no solo adornaban cuerpos; construían personajes, definían épocas y establecían estándares de aspiración global. Cada traje de Armani en pantalla se convertía en un manifiesto silencioso sobre qué significaba ser elegante, poderoso y deseable.

Armani ayudó a definir el eslogan made in Italy como sinónimo de calidad para los consumidores, elevando la manufactura italiana a niveles de prestigio mundial. Su contribución trasciende la moda: fue un embajador cultural que exportó la sofisticación mediterránea a mercados globales, desde Tokio hasta Nueva York.

El imperio Armani no es solo un testimonio de éxito comercial, sino de la capacidad de una visión artística coherente para transformarse en un fenómeno cultural duradero.

El minimalista máximo

En una industria obsesionada con la ostentación, Armani abrazó la sobriedad como filosofía creativa. Sus paletas neutras, sus texturas exquisitas y sus cortes impecables demostraron que se podía ser revolucionario siendo sutil. Cada prenda era un ejercicio de sustracción: eliminar lo innecesario hasta alcanzar la esencia pura del diseño.

Esta aproximación minimalista no era frialdad, sino calidez destilada. Sus prendas envolvían al usuario en una segunda piel de confianza, transformando la vestimenta de mero atuendo a armadura psicológica.

Durante más de cinco décadas, Armani moldeó la elegancia moderna con una claridad de visión que se expandió mucho más allá de la moda.

Su influencia se extiende desde la arquitectura de sus boutiques hasta la filosofía de vida que representaba: la belleza encontrada en la simplicidad, el poder expresado con moderación. Hoy, mientras el mundo de la moda procesa esta pérdida irreparable, queda claro que Giorgio Armani no solo vistió cuerpos: vistió una época.

Su legado perdurará en cada silueta que celebre la elegancia por encima de la exhibición, en cada prenda que prefiera la sutileza al grito, en cada diseñador que entienda que la verdadera revolución, a veces, llega susurrando.

Il Signore Armani, como era conocido cariñosamente, nos deja no solo un imperio comercial, sino una lección maestra sobre cómo la visión artística auténtica puede transformar industrias enteras. En un mundo cada vez más ruidoso, su voz silenciosa resuena ahora con más fuerza que nunca.

CEO y único accionista de su empresa

El imperio Armani no era solo una marca, sino un ecosistema financiero meticulosamente estructurado. La arquitectura del negocio refleja la visión estratégica de su fundador: Giorgio Armani como la marca insignia de alta costura, Emporio Armani posicionada en el segmento accesible de lujo, y Armani Exchange capturando el mercado joven. Esta segmentación permitió al grupo penetrar múltiples demografías sin canibalizar sus propias marcas.

En una industria dominada por conglomerados como LVMH y Kering, Armani representaba la excepción: era tanto CEO como único accionista de la empresa, manteniendo un control absoluto sobre su visión creativa y estrategia comercial.

Esta independencia no fue solo ideológica, sino financieramente astuta. Sin presiones de accionistas externos, el grupo pudo mantener márgenes sanos y reinvertir consistentemente en su infraestructura global.

La empresa podría tener un valor actual de entre 6 000 y 7 000 millones de euros. Independientemente de la cifra exacta, Armani se consolidó como uno de los empresarios más exitosos de la historia de la moda.

Expansión estratégica más allá del textil

El genio financiero de Armani se manifestó en su capacidad de diversificación. La compañía opera una gama de cafés en todo el mundo, además de planear junto con Emaar Properties lanzar una cadena hotelera y resorts de lujo en grandes ciudades como Nueva York y Tokio. Esta expansión es la extensión lógica de una marca que había logrado trascender la moda para convertirse en sinónimo de un estilo de vida aspiracional.

El negocio Armani se había expandido hacia la música, el deporte y la gastronomía italiana, creando un ecosistema de marcas que se reforzaba mutuamente y maximizaba el valor de la propiedad intelectual.

Mientras otros grupos de lujo sufrían las fluctuaciones del mercado, Armani demostró una resistencia excepcional. El grupo de lujo italiano creció sus ingresos un 16,5 % en 2022 a pesar de la volatilidad del mercado. La estrategia conservadora del grupo, manteniendo una reserva de efectivo de más de mil millones, le permitió navegar crisis económicas sin depender de financiación externa o socios estratégicos. Esta liquidez no solo proporcionaba estabilidad, sino poder de negociación y capacidad de inversión contracíclica.

Un modelo de negocio que otros intentaron copiar

El éxito financiero de Armani no fue casualidad. Su modelo combinaba control vertical de la producción, expansión geográfica estratégica y una gestión de marca que maximizaba el precio de calidad superior.

Hoy, mientras el mundo de la moda procesa esta pérdida, los analistas financieros reconocen en Armani no solo a un diseñador, sino a un estratega que construyó una de las empresas más rentables y estables del sector de lujo.

Su capacidad para mantener márgenes superiores al 20 % durante décadas, expandirse globalmente sin perder identidad de marca y resistir las presiones de consolidación sectorial convierte su legado en un caso de estudio obligatorio para cualquier escuela de negocios.

El imperio que deja Armani no es solo un conjunto de activos, sino la materialización de una visión que entendió que el verdadero lujo no se compra, se construye. Marca por marca, tienda por tienda, temporada tras temporada.

The Conversation

Pedro Mir no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Giorgio Armani: adiós al arquitecto de la elegancia moderna – https://theconversation.com/giorgio-armani-adios-al-arquitecto-de-la-elegancia-moderna-264659

Fashion icon Giorgio Armani’s impact and legacy will be felt for decades to come

Source: The Conversation – Canada – By John Potvin, Professor, Art and Design History, Concordia University

Despite the hyperbolic and fleeting tendencies of the fashion industry, few designers have had the impact of Giorgio Armani, who has died in Milan at the age of 91.

The new look and attitude the designer offered 50 years ago is today largely taken for granted and, at first glance, seems rather unassuming. But from the outset, Armani’s focus and determination was to provide his customers with an easier way of dressing that was at once practical, sophisticated and thoughtful, yet unpretentious, powerful and subtle.

His suits required little effort on the part of the wearer, whose individuality and identity were meant to shine rather than being overwhelmed by his clothes. His approach to tailoring coincided with the growing awareness of health and fitness in the 1970s and 1980s.

Armani’s body-conscious approach soon garnered attention in Hollywood, and he was asked to provide the wardrobe for Richard Gere in the now cult-classic 1980 film American Gigolo.

Humble beginnings

Born in 1934 in the small northern Italian town of Piacenza, Armani was originally destined to be a country family doctor. Before founding his own fashion house in 1975 relatively late in life, at the age of 41, Armani began in the fashion industry as a window dresser for the Milanese department store La Rinascente.

In 1961, he was hired by stylist and businessman Nino Cerruti to work in the Cerruti family’s textile factory. This new and fertile environment proved seminal to Armani’s future in textile development and would determine his own aesthetic formula.

While working at Cerruti, designing for the firm’s Hitman menswear collection, Armani proverbially and literally took the stuffing out of traditional Italian tailoring, offering men a modern attitude and a novel, less rigid way of moving and living in their jackets and suits.

Quickly, and throughout his 50-year career, the now iconic multi-purpose Armani jacket provided men and women alike armour as much as comfort and support for the body underneath.

Encouraged by his romantic and business partner Sergio Galeotti, an architect who remained Armani’s business partner until his untimely death in 1984, Armani officially founded his own fashion house in July 1975.

He quickly changed the vocabulary of both menswear and womenswear: he incorporated and adapted textiles traditionally reserved for men’s tailoring for his womenswear collections while at the same time softening the fabrics and silhouettes of his menswear. Women appeared stronger, independent, resilient and ready to take on the workplace of the 1980s, while the Armani man was less aggressive and instead attractive and glamourous.

Conquering Hollywood

For American Gigolo, Armani sidestepped vulgarity and provided the lead character with a fluid and unstructured swagger and sex appeal.

Hollywood was immediately hooked. Armani had been enamoured by the classic era of cinema as a child and the star quality of actors like Katharine Hepburn, Cary Grant, Geta Garbo and Marlene Dietrich, so he was keenly aware of the value and cultural potential of not only dressing actors in films, but also saw the red carpet as what was, until then, an untapped resource.




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Armani soon had a major impact on red carpet dressing, so much so that industry bible Women’s Wear Daily dubbed the 1990 Oscars the “Armani Awards.”

This red carpet transformation was the result of Armani’s love of cinema and his business acumen as much it was his collaboration with Wanda McDaniel, an American whom he recruited in 1988, the same year he opened his first boutique in Beverly Hills.

As a social columnist and well connected to Hollywood’s elite, McDaniel was hired as a special liaison to Armani’s increasing film industry clientele. Their collaboration was a force to be reckoned with in the industry.

Armani’s personal abode

Fuelled by a steadfast drive, the personal and professional was indistinguishable for Armani, so much so that the designer’s palazzo at 21 via Borgonuovo in the heart of Milan served as both his home as well as the theatre where he staged his men’s and women’s runway collections from 1984 until 2000.

The space provided a personal and intimate invitation to more than just fashion shows, but a lifestyle empire in the making.

In addition to co-curating a 25-year retrospective exhibition at the Guggenheim Museum in New York, the year 2000 also saw the designer transform the brand’s DNA into a global lifestyle proposition that today encompasses hotels, spas, Michelin Star-awarded restaurants, makeup, jewellery, home furnishings and chocolates, among other items.

From the unstructured jacket that’s worn with ease to the social media frenzy garnered by red carpets, Armani’s imprint can be seen in every corner of the fashion industry and around the globe. His impact and legacy will be felt for decades to come.

The Conversation

John Potvin does not work for, consult, own shares in or receive funding from any company or organisation that would benefit from this article, and has disclosed no relevant affiliations beyond their academic appointment.

ref. Fashion icon Giorgio Armani’s impact and legacy will be felt for decades to come – https://theconversation.com/fashion-icon-giorgio-armanis-impact-and-legacy-will-be-felt-for-decades-to-come-264653

Volcans de boue et séismes silencieux : quand les ondes d’un séisme ont des effets à très grande distance

Source: The Conversation – in French – By Cécile Doubre, Physicienne du Globe, Université de Strasbourg

Un volcan de boue en Azerbaïdjan. Chmee2/Wikipédia, CC BY-SA

Les tremblements de terre ne restent jamais isolés : ils peuvent déclencher toute une cascade d’autres phénomènes géologiques, un effet que les chercheurs étudient depuis des décennies. Une nouvelle étude confirme que les fluides, comme l’eau, jouent un rôle majeur dans la résistance de la croûte terrestre aux forces tectoniques à l’origine des séismes.


La Terre ne reste pas immobile après un grand séisme. À proximité de l’épicentre d’un fort séisme, des dégâts importants peuvent être provoqués par les secousses sismiques (destructions de routes ou d’immeubles, par exemple). Et il n’est pas rare d’observer également des glissements de terrain. Le choc principal peut aussi déstabiliser les failles environnantes, et créer ainsi de nouveaux points de rupture, appelés les « répliques ».

Beaucoup plus loin, là où personne ne ressent la moindre secousse, les instruments détectent une augmentation des petits tremblements de terre, surtout dans les régions volcaniques et géothermiques. Récemment, on a aussi pu observer des mouvements le long de zone de subduction, situés à plusieurs milliers de kilomètres de l’épicentre d’un séisme ayant eu lieu quelques minutes avant, interrogeant ainsi sur le lien mécanique entre ces deux phénomènes.

Dans notre article, publié cette semaine dans Science, nous révélons comment les grands tremblements de terre qui ont frappé la Turquie en 2023 ont produit des effets imprévus dans le bassin de Kura en Azerbaijan, à 1 000 kilomètres de l’épicentre : éruptions de volcans de boue (grands édifices faits de boue consolidée à la suite d’éruptions successives), gonflement d’une nappe d’hydrocarbures et séismes lents (également appelés « silencieux », c’est-à-dire sans émissions d’ondes sismiques).

Ces observations nous ont permis de mettre en évidence de manière quasi directe, et c’est bien là la nouveauté de cette étude, le rôle fondamental que jouent les fluides présents dans la croûte terrestre (de l’eau, par exemple) sur la résistance de celle-ci et, par conséquent, sur l’activité sismique.

Des observations inattendues à 1 000 kilomètres des deux séismes turcs

Dans le cadre de sa thèse sur la déformation lente dans le Caucase oriental, notre doctorant, Zaur Baraymov a traité de nombreuses images satellitaires radar de l’Agence spatiale européenne. En les comparant une à une (technique de géophysique appelée interférométrie radar), il a été étonné d’observer un signal le long de plusieurs failles dans la période correspondant aux deux grands séismes de Kahramanmaras, en Turquie, en février 2023.

Grâce à cette compilation d’images satellites et aux enregistrements sismologiques locaux, nous montrons que ces grands séismes ont déclenché, à plus de 1 000 kilomètres de distance, des gonflements et des éruptions de plusieurs dizaines de volcans de boue ainsi que des « séismes lents » sur plusieurs failles : ces glissements ont lieu trop lentement pour émettre eux-mêmes des ondes sismiques.

Que s’est-il passé ?

Sous l’effet du mouvement continu des plaques tectoniques à la surface de la Terre, des forces s’accumulent dans la croûte terrestre. Au sud-est de la Turquie, les plaques arabique et anatolienne se déplacent l’une par rapport à l’autre et la faille est-anatolienne résiste à ce mouvement. La majeure partie du temps, les failles sismiques sont « bloquées », et rien ne se passe… jusqu’au moment où ça lâche.

En février 2023, ce système de failles a brutalement glissé de plusieurs mètres, deux fois en quelques heures. Ce mouvement brutal est comparable au relâchement soudain d’un élastique : lorsqu’il se détend d’un coup, il rebondit dans tous les sens. Dans le cas d’un séisme, des ondes sismiques sont émises dans toutes les directions de l’espace. Typiquement, les secousses sont très fortes et peuvent détruire des bâtiments à proximité de l’épicentre, mais, à 1 000 kilomètres de distance, ces mouvements sont atténués et ne sont plus ressentis par les humains, même si les sismomètres, très sensibles, enregistrent des vibrations.

En 2023, au moment où les ondes atténuées du séisme turc ont traversé le bassin de Kura en Azerbaïdjan, à 1 000 kilomètres de l’épicentre, quelque six minutes après le séisme, nous avons détecté, sur des images satellites, du mouvement sur sept failles tectoniques. Celles-ci ont glissé silencieusement de plusieurs centimètres, sans émettre d’ondes sismiques.

carte des 2 séismes et des effets observés à distance
Les séismes de Turquie, en 2023, ont eu des effets inattendus à 1 000 kilomètres de là, à l’ouest de la mer Caspienne, dans les contreforts du Caucase.
Romain Jolivet, Fourni par l’auteur

En même temps, une cinquantaine de volcans de boue sont entrés en éruption en crachant de la boue, tandis que d’autres se déformaient.

Nous avons même mesuré le soulèvement du sol de quelques centimètres au-dessus d’un gisement d’hydrocarbures situé à l’aplomb d’une des failles activées.

Jamais une telle accumulation de phénomènes déclenchés par un même séisme n’avait été observée.

Comment un séisme peut-il déclencher de tels phénomènes à distance ?

La concomitance des éruptions de volcans de boue et des glissements silencieux sur les failles met en évidence le rôle des fluides dans ces déclenchements.

Plus précisément, observer ces volcans de boue s’activer et le champ d’hydrocarbures gonfler indique que la pression des fluides dans les roches du sous-sol a augmenté au passage des ondes sismiques. Cet effet est connu, notamment le phénomène appelé « liquéfaction » qui se produit sur les sols saturés en eau, perdant leur stabilité à la suite d’un séisme.

L’augmentation de la pression des fluides est aussi connue pour fragiliser les failles et les conduire à relâcher de la contrainte en glissant. De plus, il est bien établi qu’une pression de fluide élevée favorise un glissement lent sur les failles, qui ne génère pas d’ondes sismiques. Les ondes sismiques, en passant, ont donc fait grimper la pression des fluides dans la croûte, occasionnant à la fois les éruptions de boue et les glissements asismiques sur ces failles.

Cette étude constitue la première observation directe de l’influence des fluides présents dans la croûte sur le déclenchement à distance des séismes lents.

Le rôle des fluides dans la propagation des ondes sismiques sur de grandes distances

Depuis longtemps, les géophysiciens soupçonnaient que les fluides jouent un rôle dans une observation intrigante : comment de simples ondes sismiques, qui génèrent de faibles contraintes de quelques kilopascals, peuvent-elles déclencher des glissements sur des failles pourtant capables de résister à des contraintes bien supérieures, de quelques mégapascals ?

Nos observations apportent la réponse. L’augmentation de pression de fluide peut permettre d’atteindre l’échelle des mégapascals et d’activer les failles présentes dans la croûte saturée en fluides.

Il reste maintenant à généraliser ces observations. Toutes les failles sont-elles baignées de fluides circulant dans les roches de la croûte ? Si oui, quelle est la nature de ces fluides ? Nous savons qu’il y a de l’eau dans la croûte, et particulièrement dans les sédiments de la région du bassin de Kura, mais nos observations montrent que les hydrocarbures peuvent aussi être impliqués.

Des analyses géochimiques suggèrent même que des fluides, comme de l’eau chargée en dioxyde de carbone, pourraient remonter du manteau. La question reste ouverte…


Le projet Évolution spatiale et temporelle de la déformation sur et hors faille – SaTellite est soutenu par l’Agence nationale de la recherche (ANR) qui finance en France la recherche sur projets. L’ANR a pour mission de soutenir et de promouvoir le développement de recherches fondamentales et finalisées dans toutes les disciplines, et de renforcer le dialogue entre science et société. Pour en savoir plus, consultez le site de l’ANR.

The Conversation

Jusqu’à fin 2024, Alessia Maggi a été conseillère en matière de formations universitaires à l’Université Franco-Azerbaijanaise, un partenariat entre l’université de Strasbourg et la Azerbaijan State Oil and Industry University (ASOIU).

Romain Jolivet a été membre de l’Institut Universitaire de France entre 2019 et 2024. Il a reçu des financements de l’ANR ainsi que l’ERC.

Cécile Doubre et Luis Rivera ne travaillent pas, ne conseillent pas, ne possèdent pas de parts, ne reçoivent pas de fonds d’une organisation qui pourrait tirer profit de cet article, et n’ont déclaré aucune autre affiliation que leur poste universitaire.

ref. Volcans de boue et séismes silencieux : quand les ondes d’un séisme ont des effets à très grande distance – https://theconversation.com/volcans-de-boue-et-seismes-silencieux-quand-les-ondes-dun-seisme-ont-des-effets-a-tres-grande-distance-264526

Respirar aire limpio, un derecho universal que se sigue vulnerando en todo el mundo

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Manuel Pujadas Cordero, Jefe de la Unidad de Caracterización y Control de la Contaminación Atmosférica, Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT)

Saurav022/Shutterstock

Tras la Segunda Guerra Mundial no resultó demasiado difícil consensuar a nivel internacional que el mantenimiento de la paz y la seguridad entre las naciones, el fomento del desarrollo económico y social y la promoción de la cooperación debían ser objetivos prioritarios y permanentes. La redacción y firma por representantes de 50 países de la Carta de las Naciones Unidas, en vigor desde el 24 de octubre de 1945, supuso la base fundacional de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cuya Asamblea General consensuó y adoptó, tres años después, la famosa Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH).

Analizar los treinta artículos que constituyen ese imponente listado de derechos (políticos, sociales, económicos y culturales), capitales para todos los seres humanos, quizás nos permitiera identificar algunos otros que, dadas las circunstancias, no fueron considerados entonces prioritarios, aunque sin duda lo son.

Me refiero, por ejemplo, al derecho a respirar aire saludable o al derecho a beber agua realmente potable. Se podría decir que, por su naturaleza, ambos estarían implícitamente recogidos en el derecho a la vida, que lógicamente encabeza el listado de la DUDH. Pero lo cierto es que, casi 80 años después de aquella firma, para muchos millones de personas en todo el mundo se trata de aspiraciones tan básicas como inalcanzables.

Llegados a este punto y puestos a defender con decisión estos derechos tan primarios, antes resulta imprescindible definirlos y acotarlos técnicamente. Y para ello hay que responder a la siguiente cuestión: ¿en qué condiciones el aire o el agua dejan de ser aptos para el consumo? En una primera reacción podríamos pensar que se trata de una pregunta retórica porque su respuesta ya se conoce, sin embargo, nada más lejos de la realidad.

¿Qué es el aire?

Centrándonos en la primera parte de esa cuestión, conseguir establecer los límites físico-químicos mínimos que debe cumplir el aire respirable es un reto científico de primer orden.

El aire ambiente es una mezcla compleja de constituyentes, gaseosos y no gaseosos, que ha ido evolucionando a lo largo de la historia de nuestro planeta y que sigue en plena transformación.

La intuición llevó a Hipócrates (siglo IV a. e. c.) a relacionar ciertos problemas de salud con respirar aire “sucio”, pero no fue hasta el siglo XIX pasado cuando se comenzó a entender realmente qué era el aire y sus implicaciones.

Primero se identificaron los componentes gaseosos mayoritarios (nitrógeno, oxígeno y argón) y ya en el siglo XX se descubrió que estos se mantienen en proporciones bastante estables en la troposfera desde hace al menos 100 millones de años. Se identificó el papel del oxígeno como sostén de la vida aeróbica y, poco a poco, se fueron descubriendo otros muchos constituyentes minoritarios y sus diferentes papeles y efectos (sobre la salud humana, la biodiversidad, el clima, etc.).

Establecer este tipo de relaciones causales es una tarea muy compleja y en continua evolución que se viene desarrollando desde mediados del siglo XX, momento en el que nació el concepto de “calidad del aire”.

El Día Internacional del Aire Limpio

Gracias al trabajo de físicos y químicos atmosféricos, biólogos, médicos, ambientalistas, etc., se ha avanzado muchísimo en el conocimiento de la atmósfera, en general, y del aire ambiente y sus interacciones con la biosfera en particular. Esto ha permitido ir acotando los límites que deben establecerse para las concentraciones ambientales de aquellos constituyentes que por sus efectos negativos sobre la salud y el medio ambiente identificamos como contaminantes atmosféricos más peligrosos, como las partículas, el monóxido de carbono y el dióxido de nitrógeno.

Tras el inmenso golpe de la covid-19 en 2020, la ONU declaró el 7 de septiembre como el Día Internacional del Aire Limpio (“para un cielo azul”, según reza el eslogan). Seguramente, volver a constatar las terribles consecuencias de respirar en todo el mundo aire contaminado (en este caso biológicamente), contribuyó a esa decisión que, desde mi punto de vista, viene a reconocer implícitamente, por fin, la universalidad del derecho a respirar aire limpio y saludable.

Posteriormente, en 2022, la Asamblea General de las Naciones Unidas tomó una decisión histórica al reconocer que todos los humanos tenemos el derecho a acceder a un medio ambiente saludable. Esta vez el reconocimiento fue explícito y amplio, pero era “solo el principio”, como advirtió el secretario general de la ONU António Guterres, ya que requiere que todos los países apliquen medidas para “hacerlo una realidad para todo el mundo, en todas partes”.

Diferencias entre países

Décadas antes de este reconocimiento de la ONU, las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de muchas agencias medioambientales de distintos países evidenciaron la necesidad imperiosa de controlar la presencia en el aire ambiente de ciertos contaminantes (actualmente: partículas PM10 y PM2.5, ozono, dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre, monóxido de carbono, etc.).




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Todo esto se fue implementando principalmente en zonas del mundo altamente desarrolladas, como EE. UU., Europa, Canadá, Japón, etc., a través de la adopción de estrictos marcos regulatorios y de fuertes mecanismos de control, tanto para las emisiones atmosféricas contaminantes de origen antrópico como para vigilar la calidad del aire, en un esfuerzo progresivo y permanente. Baste recordar, por ejemplo, que la última Directiva europea de Calidad del Aire es de octubre de 2024.

Fruto de estas iniciativas, la calidad del aire en esas áreas ha mejorado significativamente respecto a la existente hace cuatro o cinco décadas, y con ello la vida de muchísimas personas. No obstante, a estas alturas del siglo XXI, la experiencia cotidiana de otros muchos millones de personas, generalmente en países desfavorecidos y casi olvidados, es radicalmente distinta.

En esos entornos la calidad del aire, sencillamente, no es una prioridad y la población no puede ejercer su derecho básico a respirar con seguridad. En consecuencia, sus cifras de morbilidad y mortalidad prematura debidas a la contaminación del aire son escandalosas y periódicamente denunciadas por la OMS en informes oficiales demoledores.

Ante este panorama, no podemos resignarnos a que una gran parte de la población mundial siga sin poder ejercer el derecho básico a respirar un aire “razonablemente” limpio. Es inaceptable que desde su nacimiento muchísimas personas vean incrementar de manera continua e inexorable el riesgo de contraer enfermedades muy graves o de morir muy prematuramente por respirar sistemáticamente aire contaminado.

Por ello, los científicos e ingenieros tenemos que seguir trabajando sin descanso para mejorar la base de conocimiento en todos los aspectos relacionados con este problema y para encontrar soluciones urgentes. Como sociedad del siglo XXI, globalizada para tantas cosas, no deberíamos ignorar ni permitir este tremendo drama global.

The Conversation

Manuel Pujadas Cordero no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Respirar aire limpio, un derecho universal que se sigue vulnerando en todo el mundo – https://theconversation.com/respirar-aire-limpio-un-derecho-universal-que-se-sigue-vulnerando-en-todo-el-mundo-264287

The federal government’s repeated use of back-to-work powers undermines Canadian workers’ right to strike

Source: The Conversation – Canada – By Bethany Hastie, Assistant Professor, Law, University of British Columbia

The federal government’s recent use of Section 107 of the Canadian Labour Code to end the Air Canada flight attendant strike is a troubling development for Canadian workers and unions.

On Aug. 16, less than 12 hours after more than 10,000 Air Canada flight attendants walked off the job, the federal jobs minister intervened.

Patty Hajdu invoked Section 107 to order the attendants back to work, and directed their union and Air Canada to binding arbitration — a process in which a neutral third party decides on the terms of a collective agreement after considering each party’s position.

Section 107 provides the jobs minister with the general power to “maintain or secure industrial peace” and to direct the Canada Industrial Relations Board (CIRB), which adjudicates workplace disputes, to also take similar actions.

Since June 2024, the federal government has used Section 107 four other times to interfere with striking workers at West Jet, the CN and CPKC railways, the British Columbia and Québec ports and Canada Post.

The ability to strike is the most powerful tool workers have when collectively bargaining with their employers. When the government intervenes and pre-emptively ends a strike, it undermines the legal purpose and use of strikes in Canadian labour law. It also likely violates workers’ constitutional right to strike under the Canadian Charter of Rights and Freedoms.

The purpose of strikes in Canadian labour law

In defending its use of Section 107, the federal government has repeatedly argued its intervention is necessary because the parties were at an impasse. This undermines the very purpose of a strike.

Under Canadian labour law, workers can only strike during collective bargaining with their employer and when certain conditions have been met. Strikes are intended to move collective bargaining forward when the parties reach an impasse in negotiations. They work by exerting economic pressure on an employer and incentivizing them to return to the bargaining table and reach an agreement.

Often, as during last year’s Air Canada pilots labour dispute illustrates, the threat of a strike alone is enough to spur the parties to reach an agreement.

The swiftness with which the government has intervened — for example, less than 17 hours into the CN/CPKC strike and less than 12 hours into the most recent Air Canada strike — undercuts the ability of those strikes to achieve their purpose of moving past deadlocks.

Government intervention also creates an expectation for employers. Air Canada, for instance, asked for federal intervention due to an impasse several days before the flight attendants’ strike began. Such requests undermine the purpose of strikes and, in turn, the collective bargaining process itself.

The recent Air Canada dispute also demonstrates the effectiveness of strikes when government interference is no longer an option. Once it was clear to Air Canada that the flight attendants would continue to strike despite the government ordering them back to work, they were able to reach a tentative agreement with the union within 48 hours.

Intervention not justified

The federal government has repeatedly pointed to economic hardship as justification for using Section 107. Harm to the economy was cited as a basis to order the CN/CPKC railway workers back-to-work last summer, and again when the federal government intervened in labour disputes at the Montréal, Québec and Vancouver ports in November 2024.

Most recently, Hajdu defended sending Air Canada flight attendants back to work because “the potential for immediate negative impact on Canadians and our economy is simply too great.”




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Yet economic hardship is not a justifiable basis for removing workers’ right to strike. Canadian labour law recognizes that only workers who provide essential services may be prohibited from striking — where withdrawal or interruption of services would cause a serious and immediate threat to public safety or security, such as police officers or fire fighters.

Notably, both the Montréal port workers and the CN/CPKC railway workers have been subject to attempts by their employers to have their work designated as essential. However, the CIRB declined to make such a designation in either case.

The constitutional right to strike

The government’s use of Section 107 is likely unconstitutional. Since the right to strike was recognized as protected under the Canadian Charter of Rights and Freedoms in a 2015 Supreme Court of Canada decision, laws that remove workers’ ability to strike risk violating the guarantee of freedom of association.

Restrictions on the right to strike may sometimes be justified under Section 1 of the Charter, which allows for reasonable limits on Charter rights and freedoms where the government can show the limit is justifiable, such as in the case of essential service workers.

However, the government’s use of Section 107 so far — swiftly, and with reference to economic hardship as the primary reason for doing so — seems unlikely to be justified.

The importance of the constitutional right to strike has already stymied the federal government’s use of Section 107. In the West Jet mechanics labour dispute, it was determined by the CIRB that the government’s order for binding arbitration had not suspended the mechanics’ constitutional right to strike, which allowed them to proceed with their planned strike.

In all subsequent orders, the federal government has avoided this outcome by specifically ordering the end of the strike.

The significance of a constitutionally protected right to strike was underscored during the recent Air Canada dispute when flight attendants and their union defied the government’s back-to-work order, risking jail time and hefty fines by continuing to strike.

Troubling development for labour rights

The Canadian government’s willingness to intervene in labour disputes, and the manner in which it has done so, undermines the collective bargaining process central to Canadian labour law and industrial relations.

The constitutionality of the government’s actions will soon be ruled on by the courts. Unions representing the port workers, the railroad workers and the Air Canada flight attendants have all filed constitutional challenges against the government’s use of Section 107.

However, a final decision by the courts could still be years away. In the meantime, workers and unions in major federal sectors will remain vulnerable to government intervention, and — as in the recent Air Canada dispute — may have to risk fines and jail time to assert their constitutional right to strike.

The Conversation

Bethany Hastie receives funding from the Social Sciences and Humanities Research Council of Canada. She is a member of the BC Employment Standards Coalition.

Keegan Nicol does not work for, consult, own shares in or receive funding from any company or organisation that would benefit from this article, and has disclosed no relevant affiliations beyond their academic appointment.

ref. The federal government’s repeated use of back-to-work powers undermines Canadian workers’ right to strike – https://theconversation.com/the-federal-governments-repeated-use-of-back-to-work-powers-undermines-canadian-workers-right-to-strike-263605

Quiénes mienten en internet y por qué: el perfil de los usuarios que falsean sus datos online

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Laura Saéz Ortuño, Profesora Dept. Empresa, Universitat de Barcelona, Universitat de Barcelona

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Hoy en día, cada clic en internet genera datos. Y esos datos pueden tener valor. Por eso, muchas personas deciden no decir la verdad al registrarse en sorteos, encuestas o concursos. Un estudio de la Universitat de Barcelona encontró que casi un 6 % de los usuarios en España ha dado datos falsos en este tipo de formularios. Este comportamiento es más común en hombres mayores y mujeres jóvenes, pero las razones son más complejas de lo que parece.

Pero ¿qué lleva a alguien a registrarse como “Leo Messi” o a usar el correo de otra persona para participar más de una vez en un sorteo? En nuestro estudio, combinamos inteligencia artificial con entrevistas personales para averiguarlo. Los motivos más comunes son la desconfianza en las empresas, la diversión o el deseo de proteger la privacidad.

¿Qué tan común es?

Una empresa española que recopila datos online nos permitió utilizar su base de datos para nuestra investigación. Este fichero contiene la información proporcionada por más de siete millones de residentes en España al participar, entre 2010 y 2023, en sorteos y concursos en línea.

De dicha muestra, el 5,86 % falsificó sus datos. Para detectarlo, usamos herramientas automáticas que revisaban nombres, códigos postales, correos y teléfonos. También verificamos desde qué dispositivo o red se conectaban. Lo interesante es que, cuando varias personas usan la misma conexión a internet, es cinco veces más probable que alguna de ellas mienta.

¿Quién miente más?

Encontramos diferencias según el grupo de personas analizadas. Por ejemplo, los hombres mayores tienden a falsificar nombres, apellidos y teléfonos. En cambio, las mujeres jóvenes suelen dar correos falsos o teléfonos inventados. Esto sugiere que no todos mienten de la misma forma, y que los formularios deberían adaptarse para detectar mejor estos engaños.

¿Qué motiva estas mentiras?

Entrevistamos a 37 personas que habían dado datos falsos. Sus respuestas muestran que muchas veces no lo hacen con mala intención. Algunas personas lo hacen por venganza, porque sienten que ellas han sido engañadas antes por las empresas. Otras lo hacen por diversión, como un juego. También hay quienes creen que si se registran varias veces, tienen más posibilidades de ganar. Algunos incluso lo ven como un reto y se sienten más inteligentes y ven reforzada su autoestima si el sistema no los detecta.

¿Por qué no ocultan su dirección IP?

A pesar de que mentir está mal visto, muchas personas no se preocupan por ocultar su dirección IP (algo así como el número de identidad de su dispositivo). Algunas dicen que cambiarla es incómodo. Otras no saben cómo hacerlo. Y muchas no lo ven necesario, porque nunca han sufrido consecuencias. Esto muestra que muchas personas creen que es difícil detectar el engaño y que no les pasará nada por mentir en internet.

¿Por qué es importante?

En la era digital, muchas decisiones se basan en los datos que damos en internet. Si esos datos son falsos, las empresas y organizaciones pueden tomar decisiones equivocadas. Esto afecta desde campañas de publicidad hasta estudios sobre salud o educación. También plantea una pregunta importante: ¿cómo detectar a los que mienten sin perjudicar a quienes se equivocan sin querer?

¿Qué podemos hacer?

Este estudio nos recuerda que detrás de cada dato hay una persona. Y que no siempre se miente por maldad. A veces se hace por miedo, otras por diversión o simplemente por costumbre. Si queremos una sociedad digital más honesta no solo necesitamos mejorar el sistemas: también necesitamos entender mejor el comportamiento humano.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. Quiénes mienten en internet y por qué: el perfil de los usuarios que falsean sus datos online – https://theconversation.com/quienes-mienten-en-internet-y-por-que-el-perfil-de-los-usuarios-que-falsean-sus-datos-online-263853

De dos días a 19 semanas: el salto histórico de los permisos de paternidad en España

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Teresa Torres Coronas, Profesor de gestión de empresas, Universitat Rovira i Virgili

Imagine un salto en el tiempo hacia el año 2015. En un piso de la Rambla de Tarragona, una pareja comparte los primeros días con su hijo recién nacido. Ella, ingeniera, dispone de 16 semanas de permiso de maternidad. Él, consultor, disfruta de 13 días de permiso de paternidad, una mejora notable frente a los dos días laborables reconocidos hasta que se promulgó la Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva de mujeres y hombres. Como ocurría en la mayoría de hogares, el reparto de cuidados era desigual.

Ocho años después, con su segundo hijo, la escena fue distinta. En 2023 ya ambos disfrutaron de 16 semanas de permiso retribuido e intransferible. Este cambio no fue repentino, sino el resultado de sucesivas reformas que culminaron con el Real Decreto Ley 6/2019, que otorgó la plena equiparación de los progenitores en 2021, incluida la obligatoriedad de acogerse al permiso las seis primeras semanas tras el nacimiento o adopción.

En julio de 2025, el Gobierno español anunció la aprobación del Real Decreto Ley 9/2025, que amplía el permiso por nacimiento y cuidado del menor a 19 semanas retribuidas para cada progenitor. De estas, siguen siendo obligatorias las seis primeras, 11 pueden disfrutarse libremente durante los primeros 12 meses, y dos (cuatro en familias monoparentales) pueden usarse hasta que el menor cumpla 8 años. En familias monoparentales, la duración total asciende a 32 semanas y, en casos de parto múltiple o hijos con discapacidad, se añaden dos semanas más por progenitor.

Este permiso convive con el permiso parental adicional de ocho semanas no retribuidas introducido en el Real Decreto Ley 5/2023 mediante el nuevo artículo 48 bis del Estatuto de los Trabajadores. Este derecho, individual e intransferible para cada progenitor, les permite suspender su contrato laboral para cuidar, de manera flexible, a hijos menores de ocho años.

El RDL 5/2023 también introdujo el permiso por fuerza mayor para cuidados urgentes de cuatro días retribuibles, pero dejó sin resolver la cuestión más importante: la retribución exigida por la Directiva europea 2019/1158 para el permiso parental –que no es lo mismo que el permiso por nacimiento y cuidado del menor– que permite ausentarse del trabajo para el cuidado de hijos menores de ocho años.

La Comisión Europea advirtió a España de este retraso y, en 2025, el TJUE sancionó al Estado por incumplir los plazos de transposición. En consecuencia, España aún debe garantizar la financiación plena del permiso parental para cumplir con la normativa comunitaria.

España en el contexto europeo e internacional

Con la reforma de 2025, España se sitúa entre los países más avanzados en el permiso por nacimiento y cuidado del menor, que es retribuido al 100 %, igualitario e intransferible, con medidas específicas para familias monoparentales y en casos de discapacidad.

Suecia encabeza el ranking europeo con un permiso parental de 480 días remunerados por hijo, de los cuales 390 días se pagan al 80 % del salario y los 90 restantes con una cuantía fija. Además, al menos 90 días son intransferibles para cada progenitor, lo que fomenta la corresponsabilidad y sitúa al país como referente mundial en conciliación.

En el caso de Estados Unidos, a nivel federal no existe un permiso parental retribuido. Solo se garantizan 12 semanas de ausencia laboral sin sueldo aplicable en empresas de más de 50 empleados. En los últimos años, varios estados han creado programas propios de permiso parental retribuido, como California, Nueva York o Nueva Jersey. A diferencia de España, el acceso depende del estado, la empresa y el contrato, lo que genera fuertes desigualdades.

Más allá de la norma: uso real e impacto económico

El marco legal español no garantiza por sí solo un uso igualitario entre progenitores. Según el Ministerio de Igualdad, más del 90 % de las madres utilizan todo su permiso frente al 85 % de los padres. La diferencia es pequeña, pero suficiente para mostrar que persisten barreras culturales y laborales.

Según la OCDE, muchos hombres creen que tomar todo el permiso puede frenar su carrera, con menos promoción, proyección o salario. Este temor convive con estereotipos de género que siguen asociando el cuidado a las madres y la ausencia de una cultura empresarial que normalice al padre cuidador.

Además, las desigualdades socioeconómicas también condicionan el uso de los permisos. Las mujeres con empleos precarios o bajos salarios son las que más dificultades tienen para usar esos permisos. La paradoja es que quienes más lo necesitan son quienes más obstáculos encuentran, una brecha de clase que refuerza el riesgo de desigualdad. La ley impulsa la corresponsabilidad, pero la práctica avanza con mayor lentitud.

A estas barreras individuales se añade también el desafío empresarial. En particular, las pymes suelen expresar su preocupación por la reorganización interna que implican las ausencias prolongadas. Sin embargo, la evidencia apunta en otra dirección. Las empresas que implementan políticas sólidas de conciliación entre vida laboral y personal no solo logran retener mejor al talento, sino que también reducen significativamente la rotación de personal.

A nivel global, las contribución económica de las mujeres todavía no alcanza su verdadero potencial y parte de la responsabilidad está en que sobre ellas recae mayoritariamente el trabajo de los cuidados. La evidencia internacional muestra que los permisos parentales igualitarios no son solo una medida de conciliación, sino también una apuesta económica.

Estas políticas favorecen la participación femenina en el empleo, redistribuyen los cuidados y aumentan la productividad. Un informe reciente de la OIT revela una brecha global de más de cinco meses entre las semanas de permiso parental remunerado de mujeres (24,7) y hombres (2,2).

Además, la OIT estima que garantizar permisos remunerados de al menos 14 semanas para ambos progenitores requeriría una inversión equivalente al 0,13 % del PIB mundial, pero podría generar más de cuatro millones de empleos formales para 2035. En suma, la igualdad no es solo justicia social, también es crecimiento económico.

Entre los países con permisos más equitativos del mundo

En menos de dos décadas, España ha pasado de conceder apenas dos días a los padres a situarse entre los países con permisos parentales más amplios y equitativos del mundo. Esta evolución la coloca en la vanguardia europea.

La comparación internacional revela un panorama desigual. Mientras Europa avanza a distintas velocidades y Estados Unidos sigue dependiendo de legislaciones estatales fragmentadas, España ha optado por un sistema universal y garantizado. El desafío de la próxima década será transformar este derecho en práctica cotidiana, superar las barreras culturales que frenan a muchos padres y fomentar políticas empresariales que normalicen la conciliación.

El permiso parental no es solo un beneficio laboral. Es una palanca de igualdad, bienestar. El reto ahora es consolidarlo para que la corresponsabilidad deje de ser aspiración y se convierta en norma social y motor de prosperidad compartida.


La versión original de este artículo ha sido publicada en la revista Telos, de Fundación Telefónica.


The Conversation

Teresa Torres Coronas colabora con Telos, la revista que edita Fundación Telefónica.

ref. De dos días a 19 semanas: el salto histórico de los permisos de paternidad en España – https://theconversation.com/de-dos-dias-a-19-semanas-el-salto-historico-de-los-permisos-de-paternidad-en-espana-264501

Hablar dos idiomas desde pequeños: un entrenamiento cerebral para toda la vida

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Alejandro Martínez, Personal de investigación en el grupo Neuro-colab, UDIT – Universidad de Diseño, Innovación y Tecnología

Tolikoff Photography/Shutterstock

Cuando niñas y niños crecen escuchando dos idiomas, su familia y docentes a veces se preocupan: ¿se confundirá? ¿Tardará más en hablar? ¿Afectará a su rendimiento escolar?

Estas dudas son comprensibles: efectivamente, los niños y niñas bilingües pueden tardar un poco más en pronunciar sus primeras palabras o mezclar ambos idiomas al inicio. Sin embargo, esto no es un retraso patológico, sino parte natural de su aprendizaje. En realidad, están procesando el doble de información lingüística, lo que supone un entrenamiento adicional para el cerebro, que se fortalece de manera muy beneficiosa para toda la vida.

Qué significa ser bilingüe

Ser bilingüe no es simplemente hablar dos idiomas con fluidez: una persona bilingüe es quien usa regularmente ambos idiomas en su vida
. Esto incluye a quienes aprenden uno en casa y otro en el colegio, a los niños que hablan un idioma con un progenitor y otro con el otro, o a quienes viven en comunidades donde se alternan dos lenguas de manera habitual.




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Ahora bien, ¿se es bilingüe para siempre? La respuesta es matizada. Una persona puede dejar de usar uno de sus idiomas y con el tiempo experimentar atrición lingüística: perder vocabulario, fluidez o precisión. No obstante, aunque la competencia práctica disminuya, el cerebro conserva las huellas de ese aprendizaje temprano. Estudios recientes muestran que los beneficios cognitivos —como la flexibilidad mental o la reserva cognitiva— persisten incluso en quienes han dejado de usar de manera activa sus dos lenguas.

El cerebro bilingüe en desarrollo

Durante la infancia, el cerebro es muy plástico. La hipótesis del período crítico sugiere que aprender idiomas temprano favorece una organización cerebral más integrada: las redes neuronales de los distintos idiomas se solapan y cooperan, en lugar de funcionar de manera separada como suele suceder en adultos.

Por ejemplo, un niño que aprende inglés y castellano desde pequeño puede alternar entre idiomas de forma rápida y natural, mientras que un adulto necesitará más esfuerzo y energía para cambiar de lengua. Hay diversos estudios de neuroimagen que muestran que cuanto antes se adquiere un segundo idioma, más se solapan sus redes neuronales con las del primero, reduciendo el esfuerzo para cambiar de lengua.

Un aprendizaje doble, no ralentizado

En la práctica, aunque parezca que los niños bilingües empiezan a hablar más tarde, lo que ocurre es que están distribuyendo su vocabulario entre dos idiomas. Si un niño monolingüe conoce 60 palabras en castellano, un bilingüe puede saber 30 en inglés y 30 en castellano: el total es el mismo. Es decir, progresan más despacio en cada lengua por separado, pero no en su desarrollo lingüístico global.

Más allá del vocabulario, gestionar dos idiomas desde temprano entrena el control ejecutivo, que incluye la capacidad de concentrarse, alternar tareas y filtrar distracciones. Por ejemplo, un niño bilingüe puede cambiar rápidamente entre instrucciones en castellano e inglés en clase, o seleccionar el idioma adecuado según con quién habla. Estas situaciones refuerzan la memoria de trabajo y la atención sostenida.




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El cerebro bilingüe, además, suprime temporalmente la lengua que no necesita en cada contexto. Este proceso, conocido como [“control inhibitorio”], no significa “borrar” un idioma, sino apagarlo momentáneamente para que el otro fluya sin interferencias. Esa gimnasia cerebral fortalece redes vinculadas a la toma de decisiones, la planificación y la resolución de problemas.

Beneficios a lo largo de la vida

El bilingüismo no solo aporta ventajas durante la infancia: sus efectos positivos pueden mantenerse incluso si con los años se deja de usar uno de los idiomas de manera habitual. Aunque pueda perderse esta segunda lengua, el entrenamiento cognitivo temprano permanece latente.

Por ejemplo, adultos mayores que crecieron hablando dos idiomas muestran más materia gris en áreas clave del cerebro y se puede retrasar en ellos la aparición de síntomas de alzhéimer.

Flexibilidad cognitiva

Además, manejar dos idiomas fomenta la flexibilidad cognitiva, es decir, la capacidad de adaptarse a situaciones cambiantes. Cuando un niño o un adolescente cambia de idioma según con quién habla, lee un texto en un idioma y luego explica la misma idea en otro, está practicando la capacidad de concentración y atención focalizada en otros contextos: en juegos, conversaciones en entornos ruidosos, cambios inesperados en clase o en actividades extracurriculares. Esta flexibilidad le permite aprender nuevas habilidades de manera más fluida.

La clave no es que las personas bilingües sean “mejores” que otras personas, sino que su cerebro aprende a gestionar la información de manera diferente, lo que les permite enfrentarse a desafíos variados con mayor facilidad.

Estas experiencias contribuyen a lo que los científicos llaman “reserva cognitiva”, un recurso mental que protege el cerebro y ayuda a mantener capacidades cognitivas durante décadas, incluso en la vejez.

Cómo aprovechar las ventajas del bilingüismo

Fomentar el bilingüismo no significa presionar ni forzar resultados, sino crear contextos naturales de exposición a ambos idiomas. Leer cuentos en dos lenguas, ver películas en versión original con subtítulos, cantar canciones, jugar a juegos de roles o mantener conversaciones en la lengua familiar son maneras informales de practicar sin convertirlo en una obligación.

Esto es importante porque, aunque los programas académicos como el método AICLE (Aprendizaje Integrado de Contenidos y Lenguas Extranjeras) tienen un papel, el bilingüismo cotidiano se enriquece en situaciones más espontáneas: cocinar siguiendo recetas en francés, jugar a videojuegos en inglés o compartir historias familiares en la lengua materna. Estas experiencias refuerzan el vínculo emocional con el idioma y lo convierten en una herramienta viva, más allá de la escuela.

Lejos de ser un reto, la exposición a dos idiomas es una oportunidad para que los niños desarrollen un cerebro flexible, bien conectado y capaz de organizar el conocimiento de manera eficiente. Crecer en contextos que valoren ambos idiomas permite aprovechar estas ventajas cognitivas y culturales, apoyando tanto su aprendizaje académico como su desarrollo personal.

The Conversation

Alejandro Martínez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Hablar dos idiomas desde pequeños: un entrenamiento cerebral para toda la vida – https://theconversation.com/hablar-dos-idiomas-desde-pequenos-un-entrenamiento-cerebral-para-toda-la-vida-262576

Los Juegos del dopaje libre: Las Vegas acogerá en 2026 la cita más peligrosa de la historia del deporte

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Millán Aguilar Navarro, Profesor de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (CAFyD) y Coordinador del Grupo Estable de Investigación "Dopaje en el Deporte", Universidad Francisco de Vitoria

World Aquatics ha prohibido a los nadadores competir en los Juegos Mejorados + Enhanced, CC BY

En mayo de 2026, se celebrarán en Las Vegas los Enhanced Games o Juegos Mejorados. Los atletas competirán en las modalidades de natación (50 m libres, 100 m libres, 50 m mariposa y 100 m mariposa); atletismo (100 m lisos y 110 m vallas) y halterofilia (arrancada y dos tiempos). Lo llamativo de esta cita deportiva es que, desde la organización, se incentiva el uso de sustancias dopantes, amparándose en que los atletas estarán sujetos a un exhaustivo control médico para asegurar su estado de salud y minimizar los riesgos asociados a la utilización de esas sustancias.

Posición de instituciones como AMA y COI

Instituciones como la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) y el Comité Olímpico Internacional (COI) se han posicionado claramente en contra. La AMA condena los Juegos Mejorados como una acción peligrosa e irresponsable. Además, advierte a deportistas y personal de apoyo (médicos, entrenadores, fisioterapeutas y nutricionistas) sobre las consecuencias que tiene participar en este evento, incluyendo el riesgo para la salud y el daño a la reputación. Así, establece que quien participe cometerá una violación de las normas antidopaje, y, por tanto, quedará vinculado con el dopaje para siempre.

La comisión atlética del COI (formada únicamente por deportistas) también condena estos juegos, estableciendo que “traicionan todo lo que defienden”.

Los riesgos físcios del uso de sustancias dopantes

El dopaje con esteroides anabólicos androgénicos (EAA) conlleva múltiples riesgos para la salud física y mental. Entre los efectos adversos más relevantes se encuentran los problemas cardiovasculares y hepáticos, como hipertrofia ventricular, infartos, muerte súbita y daño hepático.

A nivel psicológico, se han documentado cambios de humor, agresividad, depresión y dependencia. Los EAA también alteran el eje hormonal, lo que puede provocar infertilidad y ginecomastia (agrandamiento de los pechos en hombres), además de efectos dermatológicos como acné severo y alopecia. Asimismo, su uso se asocia con conductas de riesgo, como el consumo de múltiples drogas. Y por si fuera poco, se ha observado una mayor prevalencia de trastornos de la conducta alimentaria, ansiedad y síntomas depresivos entre personas que han consumido estas sustancias.

Pero ¿puede la supervisión médica hacer el uso de sustancias dopantes “seguro”?

Los estudios no avalan el dopaje supervisado

A raíz de la aparición de estos juegos, han surgido diferentes investigaciones científicas. Una de las más recientes ha analizado si un modelo de dopaje bajo supervisión médica es efectivo para que el uso de las sustancias dopantes sea “seguro” (como proponen los Juegos Mejorados).

Las principales conclusiones del estudio muestran que no hay evidencia suficiente como para asegurar que el dopaje supervisado no tenga consecuencias a largo plazo. Además, los riesgos físicos y psicológicos siguen siendo significativos incluso en protocolos que siguen supervisión médica.

Aunque la idea de reducir los daños gracias a este control puede parecer atractiva, no se justifica científica ni éticamente en ningún contexto deportivo. Normalizar el uso de sustancias dopantes puede aumentar su prevalencia en contextos recreativos, generando un problema grave para la salud pública.

¿Se puede reducir a cero el dopaje en el deporte?

El último informe de la AMA sobre la práctica del dopaje arroja un 0,96 % de resultados positivos en los controles realizados en 2023. Esta cifra puede parecer baja, y es que, aunque se trata de menos de un 1 %, estamos hablando del 1 % de unos 290 000 controles realizados, lo que supone 2 697 resultados positivos. Por lo tanto, todo parece indicar que reducir el dopaje al 0 % es prácticamente imposible.

¿Qué está haciendo la AMA para reducir la prevalencia de dopaje?

La AMA continúa con sus esfuerzos para reducir el dopaje a través de dos vías principales: la prevención y la mejora de los métodos de detección. Y una de las principales estrategias de prevención es la educación.

La AMA trata de educar y asesorar a los deportistas constantemente. Las organizaciones nacionales antidopaje forman a los deportistas de las diferentes federaciones en normativa, procedimientos, riesgos y responsabilidades. Además, la AMA ha introducido recientemente la figura del Athlete Antidoping Ombud o “Agente antidopaje”, que ofrece asesoramiento de forma gratis, neutral y confidencial para los atletas.

Los influyentes

Otro punto que aborda la AMA es la formación del futuro personal de apoyo al deportista (estudiantes universitarios de carreras como Medicina, Ciencias del Deporte, Nutrición o Fisioterapia), quienes en un futuro jugarán un papel fundamental en la prevención del dopaje debido a su capacidad de influir en las actitudes y creencias de los deportistas.

Sin embargo, recientes investigaciones han demostrado que este futuro personal de apoyo no tiene las herramientas ni la formación necesarias para cumplir con sus responsabilidades debidamente.

El pasaporte biológico

Casos de dopaje muy mediáticos han ocurrido de esta forma, como el del tenista Jannik Sinner o el del jugador del Athletic Club de Bilbao Yeray Álvarez, ambos mal asesorados por su personal de apoyo.

Por último, las agencias de control de dopaje siguen mejorando sus métodos de detección de sustancias prohibidas con el paso del tiempo, volviéndolos más sensibles y menos invasivos. Entre estos métodos se encuentran los análisis de orina y sangre y el análisis del pasaporte biológico.

El pasaporte biológico monitoriza diferentes variables biológicas que pueden detectar la utilización de sustancias prohibidas por variaciones a lo largo del tiempo. Sin embargo, la AMA sigue investigando en nuevos biomarcadores y formas de análisis que sean capaces de detectar el uso de estas sustancias de forma más precisa. Una de las próximas mejoras será la inclusión de variables hormonales en dicho pasaporte.

Para seguir fortaleciendo la prevención, en diciembre de 2025 se celebrará en Corea del Sur la Conferencia Mundial sobre Dopaje en el Deporte, organizada por la AMA. Uno de los principales objetivos del encuentro será presentar y detallar el próximo Código Mundial Antidopaje, que entrará en vigor en 2027. Asimismo, la conferencia servirá como espacio para debatir y proponer nuevas estrategias que permitan mejorar la prevención y la detección del dopaje a nivel global.

The Conversation

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ref. Los Juegos del dopaje libre: Las Vegas acogerá en 2026 la cita más peligrosa de la historia del deporte – https://theconversation.com/los-juegos-del-dopaje-libre-las-vegas-acogera-en-2026-la-cita-mas-peligrosa-de-la-historia-del-deporte-261696