Ella no siempre temblaba: los otros síntomas del ‘párkinson invisible’

Source: The Conversation – (in Spanish) – By José A. Morales García, Investigador Científico en enfermedades neurodegenerativas y Profesor Titular de la Facultad de Medicina, Universidad Complutense de Madrid

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A principio de los años 80, el horticultor holandés J. W. S. Van der Wereld, enfermo de párkinson, creó una nueva variedad de tulipán: rojo y con rayas blancas. Lo bautizó como “Tulipán Dr. James Parkinson” en honor al médico inglés que identificó y describió la enfermedad en 1817.

El tulipán simboliza la diversidad y la fortaleza que caracteriza a las personas que la sufren. El color rojo es un reflejo de la pasión y la lucha por la enfermedad, mientras que las rayas blancas representan los temblores, un síntoma característico.

El arquetipo del hombre tembloroso

Cada 11 de abril, los tulipanes rojos de trazos blancos invaden calles y pantallas para dar visibilidad al párkinson. Al verlos, casi por instinto, nuestra mente dibuja un retrato automático: el de un hombre de edad avanzada, tembloroso y dificultad para caminar. Es el arquetipo más extendido de la enfermedad, pero también el más incompleto. Aunque durante décadas se ha definido por sus síntomas motores, la evidencia científica muestra que esta imagen de la dolencia es solo la punta de un iceberg mucho más profundo y complejo.

En el párkinson también existen síntomas no motores que, con frecuencia, aparecen mucho antes de que se diagnostique la enfermedad, deteriorando silenciosamente la calidad de vida del paciente. El párkinson huele (pérdida de olfato), se sueña (trastornos de la fase REM) y se siente en el cuerpo (estreñimiento) y en la mente (depresión, ansiedad).

Es el párkinson que no se ve, que no tiembla y cuyos síntomas se camuflan bajo el peso del estrés o de la edad. Una realidad doblemente invisible para las mujeres, ya que las deja en una sombra aún más profunda al ignorar las diferencias biológicas entre sexos, dificultando su diagnóstico y tratamiento. Hablamos, en definitiva, del “párkinson invisible”.

Antes de seguir, debo aclarar que no es una denominación médica ni un diagnóstico reconocido, sino un término utilizado en este artículo para describir aquellos aspectos de la enfermedad que no se asocian, tradicionalmente, a ella.

Señales de aviso en olfato, intestino y sueño

El cerebro no se despierta un día con párkinson. La neurociencia moderna ha descrito una fase prodrómica, un periodo de hasta 20 años en el cual la enfermedad ya está en marcha sin que el paciente lo sospeche. Durante ese tiempo, una proteína clave, la alfa-sinucleína, comienza a plegarse de forma anómala y a acumularse en el tejido nervioso. En las etapas iniciales, este proceso parece originarse en regiones como el bulbo olfatorio y el sistema nervioso entérico (el intestino). Así se entiende que muchos pacientes experimenten, mucho antes del diagnóstico, pérdida de olfato o estreñimiento crónico.

Otro de los predictores es el trastorno de conducta del sueño REM. Soñar que abrimos la ventana y comenzamos a volar, suspendidos sobre el paisaje, puede resultar fascinante. Sin embargo, si durante el sueño abrimos de verdad la ventana y nos lanzamos a volar, las consecuencias serían muy graves. Por eso, en condiciones normales, nuestro cuerpo se paraliza durante los sueños para no “actuarlos”.

En el párkinson invisible, este mecanismo falla, y los pacientes gritan, dan puñetazos o patadas mientras duermen. Las investigaciones indican que una amplia mayoría de quienes padecen trastornos de conducta del sueño REM acabará desarrollando una enfermedad neurodegenerativa.

A medida que la afección progresa, los síntomas no motores no solo persisten, sino que se multiplican: dolor, ansiedad, depresión, fatiga, alteraciones cognitivas, disfunción autonómica o problemas sexuales. Paradójicamente, son estas manifestaciones “invisibles” las que con más frecuencia deterioran el bienestar diario de los pacientes y sus familias.

La brecha de género: el factor protector de estrógeno

La prevalencia del párkinson se sitúa, aproximadamente, en 1,5 hombres por cada mujer. Esto no significa que afecte menos a las mujeres. Significa, en muchos casos, que las entendemos peor. Pero esta diferencia numérica no es casual, tiene una base fisiológica.

La evidencia científica sugiere que los estrógenos ejercen un papel neuroprotector sobre las neuronas dopaminérgicas, reduce la inflamación cerebral y ayuda a mantener estables los niveles de dopamina. Esto explica por qué las mujeres reciben el diagnóstico más tarde que los hombres y presentan, inicialmente, síntomas motores menos evidentes.

Sin embargo, esa coraza es un arma de doble filo. El problema es que la protección no es constante, puesto que las mujeres se enfrentan a fluctuaciones hormonales (menstruación, embarazo, menopausia). Incluso al recibir tratamiento, esos cambios pueden producir que la medicación pierda eficacia de forma súbita, exacerbando los síntomas.

Debido a un menor peso corporal, las mujeres presentan concentraciones plasmáticas del fármaco más elevadas y variables a lo largo del día, aumentando su riesgo de sufrir movimientos involuntarios (disquinesias). Esta fluctuación las hace más sensibles a pequeños cambios de dosis, lo que complica el ajuste terapéutico y multiplica los periodos OFF (cuando la medicación deja de hacer efecto).

Además, al no encajar siempre en el estereotipo masculino del temblor, muchas pacientes pasan años de peregrinaje médico antes de obtener un diagnóstico correcto. En última instancia, esta brecha evidencia que los tratamientos actuales todavía no están optimizados para el perfil biológico femenino.

Cambiar la mirada para actuar antes

Es necesario cambiar el paradigma. Hablar de párkinson invisible es cambiar el foco de atención.

Implica entender que no es sólo un trastorno motor, sino una enfermedad compleja, sistémica, que afecta al sueño, al estado de ánimo, al sistema digestivo, al sistema cardiovascular y a la vida íntima de quienes la padecen.

Implica escuchar más y mejor. Preguntar por aquello que no se ve y dar espacio a síntomas que no encajan en la imagen clásica de la enfermedad.

Implica desterrar el mito de que el párkinson es un territorio exclusivamente masculino y aceptar que, mientras sigamos buscando el mismo síntoma en todos los pacientes, seguiremos dejando a las mujeres en la penumbra.

En definitiva, comprender la fase invisible y las diferencias de sexo es vital. No solo por el avance de la medicina de precisión, sino por todas aquellas personas que, como mi madre, vivieron años de desconcierto. Ella no siempre temblaba, pero habitaba ese mundo invisible de noches inquietas y días de una fatiga que las palabras no alcanzan a describir.

Escribo esto por ella y por todas las mujeres que, en silencio, lidian con una enfermedad que la sociedad aún no ha aprendido a mirar de frente. Reconocer el párkinson invisible es el primer paso para que nadie más tenga que caminarlo a oscuras. Porque lo que no se nombra, no se diagnostica. Y lo que no se diagnostica, no se trata.


Este artículo fue publicado previamente por la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).


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José A. Morales García no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Ella no siempre temblaba: los otros síntomas del ‘párkinson invisible’ – https://theconversation.com/ella-no-siempre-temblaba-los-otros-sintomas-del-parkinson-invisible-280221

¿Por qué cada vez tenemos más alergias?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Alejandra Pera Rojas, Profesora Titular de Inmunología, Universidad de Córdoba

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Este artículo forma parte de la sección The Conversation Júnior, en la que especialistas de las principales universidades y centros de investigación contestan a las dudas de jóvenes curios@s de entre 12 y 16 años. Podéis enviar vuestras preguntas a tcesjunior@theconversation.com


Pregunta formulada por Alberto, de 15 años. IES Miguel de Cervantes (Granada).


Asma, rinitis (que provoca estornudos, ojos llorosos, picazón o mocos), alergias a los alimentos… Cada vez son más las personas que sufren enfermedades alérgicas. Pero este aumento no puede explicarse por cambios en nuestros genes, ya que tendrían que ocurrir a lo largo de varias generaciones. Entonces, ¿qué está pasando?

Factores como los cambios en la dieta, la contaminación o el estilo de vida moderno están modificando nuestra relación con el mundo que nos rodea… haciendo que a nuestro sistema inmunitario le cueste distinguir entre lo peligroso y lo inofensivo.

Vivimos en un entorno nuevo para el que nuestro cuerpo no está preparado

A diferencia de nuestro sistema inmunitario, el entorno ha cambiado de forma radical en las últimas décadas. Ahora pasamos mucho tiempo en espacios cerrados con menos contacto con animales y naturaleza. En estos ambientes tan controlados, estamos menos expuestos a microorganismos.

Según la llamada “hipótesis de la higiene”, menos infecciones en la infancia aumentarán el riesgo de alergias. Las personas que crecen en entornos rurales están más expuestos a microbios y esto les ayuda a regular su sistema inmunitario.

No se trata de vivir sin higiene, sino de recuperar el equilibrio entre protección frente a infecciones y contacto con el entorno natural.

Pero el problema va más allá. Los científicos hablan de exposoma, es decir, el conjunto de exposiciones ambientales a lo largo de la vida. Entre estos factores emergentes, algunos de los más estudiados en los últimos años son los contaminantes químicos y los microplásticos, que veremos más adelante.

La barrera epitelial: la clave que conecta todo

Nuestra piel, el intestino y las vías respiratorias actúan como una barrera frente al exterior. Son la primera línea de defensa del organismo. Cuando esta muralla está intacta, evita la entrada de sustancias potencialmente dañinas.

Factores como la contaminación, ciertos productos químicos o la dieta pueden alterarla. Si la protección se debilita, los alérgenos penetran con más facilidad y el sistema inmunitario se activa en un contexto de inflamación. Esto favorece respuestas exageradas de nuestro organismo, características de las enfermedades alérgicas.

Nuestro sistema inmunitario también va a estar influido por la calidad del aire. Las partículas finas, los gases contaminantes y otros compuestos dañan la mucosa respiratoria.

En definitiva, la pérdida de la barrera y la entrada de alérgenos activan al sistema inmunitario, exagerando su reacción.

Más polen y más tiempo flotando en el aire

Y por si fuera poco, el cambio climático está modificando el calendario de las alergias.

Las altas temperaturas y el aumento de CO₂ hacen que las plantas produzcan más polen y durante más tiempo, prolongando el tiempo de exposición de las personas alérgicas.

A esto se suman otros factores, como las tormentas o los incendios, que pueden incrementar la concentración de partículas irritantes en el aire.

Todo ello no solo aumenta el número de personas afectadas, sino también la intensidad de los síntomas. El resultado es una combinación cada vez más difícil de evitar: más alérgenos y durante más tiempo.

El nuevo factor invisible: químicos, plásticos y vida cotidiana

En nuestro día a día estamos expuestos a una gran cantidad de sustancias químicas: en el aire, en los alimentos, en la ropa, en productos de limpieza o en cosméticos. Algunos de estos compuestos, como los llamados disruptores endocrinos o ciertos aditivos, pueden alterar el sistema inmunitario y favorecer respuestas alérgicas. Otros, como los microplásticos, se están investigando por su capacidad para inducir inflamación y transportar contaminantes.

Por tanto, muchos productos cotidianos pueden dañar las barreras naturales del cuerpo, como la piel o las mucosas, facilitando la entrada de alérgenos. Aunque aún se investiga su impacto exacto, cada vez hay más pruebas de que estas exposiciones forman parte del problema.

Los primeros años de vida: el momento clave

Y también hay que tener en cuenta que el riesgo de desarrollar alergias se decide, en gran parte, durante el embarazo y los primeros años de vida. En esta etapa, el sistema inmunitario aprende a diferenciar entre lo peligroso y lo inofensivo.

Factores como la microbiota, la alimentación y la exposición a microbios o a contaminantes dejan una “huella” que puede influir a largo plazo. Por eso, elementos como la lactancia materna, evitar el uso innecesario de antibióticos o el contacto con entornos naturales son importantes para un desarrollo inmunitario equilibrado.

Lo que ocurre en nuestros primeros años de vida puede condicionar la salud durante décadas.

¿Qué podemos hacer?

Aunque no podemos volver a las condiciones del pasado, sí podemos aplicar medidas que ayuden a reducir el riesgo de alergias. A nivel individual, especialmente en niños y jóvenes, algunos hábitos pueden marcar la diferencia:

  • Priorizar alimentos frescos frente a ultraprocesados o formulados.

  • Reducir el uso de envases plásticos (sobre todo para calentar comida).

  • Ventilar bien los espacios interiores y limitar el uso de productos de limpieza o cosméticos con muchos compuestos químicos innecesarios.

  • Cambiar las prendas hechas con material sintético por ropa de materiales orgánicos como el algodón o el lino.

Los pequeños cambios cotidianos, como llevar una botella reutilizable de cristal para el agua, elegir productos menos procesados o pasar más tiempo al aire libre y salir al campo, pueden ayudar a reducir la exposición a contaminantes y favorecer un desarrollo inmunitario más equilibrado.

Aunque la prevención no depende solo de decisiones individuales, sino también del entorno en el que vivimos. Por eso, es muy importante que se hagan políticas públicas que regulen la contaminación y los productos químicos y que promuevan entornos más saludables.

El aumento de las alergias, por tanto, no se debe a que nuestro sistema inmunitario sea más débil, sino a que vive en un entorno muy diferente para el que evolucionó. Menos contacto con microorganismos beneficiosos, más contaminantes y cambios en nuestra forma de vida han alterado su equilibrio.

Entender estas causas no solo ayuda a explicar el problema, sino también nos permitirá orientar soluciones para recuperar, al menos en parte, esa relación perdida con nuestro entorno.


El museo interactivo Parque de las Ciencias de Andalucía y su Unidad de Cultura Científica e Innovación colaboran en la sección The Conversation Júnior.


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Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

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¿Cómo avanza la guerra contra la peste porcina africana en Barcelona? 10 claves sobre la situación actual

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Christian Gortazar, Catedrático de Sanidad Animal en el IREC, responsable del grupo SaBio, Universidad de Castilla-La Mancha

En noviembre de 2025 España se sumó a la lista de países afectados por la peste porcina africana. Desde entonces son muchos los esfuerzos para erradicarla. Aquí se resume la situación actual en 10 puntos.

1. ¿Qué sabemos del virus y su origen?

El virus de la peste porcina africana es grande y encapsulado, lo que le permite resistir durante meses en materiales contaminados y especialmente en cadáveres. El del brote detectado en Bellaterra (Barcelona) se parece mucho al virus que entró en Europa desde Georgia en 2007, causando la actual epidemia.

Sin embargo, al patógeno detectado en el municipio catalán le faltan varios genes, algo que lo diferencia del virus original. En consecuencia, se le clasifica como nuevo grupo genético 29 dentro del genotipo II. No obstante, ahora mismo el origen es lo de menos: el problema está aquí y necesitamos una respuesta eficaz.

2. ¿Cómo es el escenario actual en Barcelona?

Muy complejo. Los modelos matemáticos y el sentido común predicen que la probabilidad de éxito a la hora de erradicar un brote de este virus será mayor cuanto antes se detecte el primer caso y cuanto más baja sea la calidad del hábitat y, en consecuencia, la densidad de jabalíes.

A juzgar por la edad de los cadáveres encontrados, el brote de Bellaterra se detectó con algún mes de retraso. Y tiene lugar en un hábitat óptimo para el jabalí, que presenta en la provincia de Barcelona algunas de las densidades más altas de toda España. Para colmo, se trata de un entorno periurbano, en el que el control poblacional de estos animales mediante la caza está limitado, con millones de personas desplazándose diariamente; entre ellos, los que quieren disfrutar del medio natural o incluso los que vandalizan los cerramientos. Todo esto favorece la persistencia y diseminación del virus y dificulta su control.

3. ¿Qué medidas de erradicación se aplican?

Hay al menos seis casos exitosos en los que se logró erradicar el virus tras introducciones puntuales: República Checa en 2017-2018, Bélgica en 2018-2019, tres en Italia entre 2022 y 2025 y Suecia en 2023. La experiencia de estos casos exitosos más los modelos matemáticos indican que la erradicación puede lograrse combinando con intensidad y eficacia tres herramientas: la contención mediante barreras y vallados, la retirada de cadáveres y la eliminación de jabalíes.

En el brote de Bellaterra se están aplicando las tres medidas: aprovechando las vías de comunicación para cerrar pasos de fauna; mediante búsquedas en equipo o con ayuda de perros entrenados para retirar cadáveres; y mediante control profesional en la zona infectada central y con ayuda de cazadores en la periferia del brote para hacer efectiva la eliminación.




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4. ¿Cómo se mide la eficacia de esas intervenciones?

Para valorar la eficacia de una medida hay que monitorizar indicadores. En el caso del virus de la peste porcina africana, los más útiles son los sanitarios, como la extensión geográfica de los casos y la mortalidad. Esos datos ya se tienen, al igual que hay un buen registro del número de jabalíes eliminados cada semana mediante trampeo, control y caza.

Sin embargo, también conviene contar con un registro del número de cadáveres encontrados y retirados considerando, cada semana, la superficie prospectada. Es decir, el área total de terreno objeto de una búsqueda. Por otro lado, es imprescindible contar con indicadores de abundancia de la población de jabalíes dentro de y en torno a la zona infectada.

5. ¿Y entonces, cómo va la guerra?

Los virus no difunden partes de guerra, pero, si lo hiciesen, podría sonar a algo como:

“Parte de Guerra – Frente Barcelona. Seis meses de campaña y seguimos vivos. Vuestros vallados aún nos contienen, pero habrá que ver si nos detienen; la retirada de caídos necesita más rapidez y efectivos; y vais tarde con la eliminación de nuestros efectivos de apoyo en la periferia. En tres meses hemos quintuplicado la superficie minada. Nuestra carga viral sigue siendo letal. El enemigo aún cree que puede erradicarnos. ¡La moral sigue intacta!

Firmado: ASFV-Barcelona, Genotipo II.”

6. ¿Qué pasaría si las intervenciones fracasan?

El porcino representa una quinta parte del PIB agrario español, generando cientos de miles de puestos de trabajo y sosteniendo la economía de muchos núcleos rurales. Si las intervenciones no logran erradicar el virus, ocurrirán dos eventos muy negativos. Por un lado, el brote local se convertirá en un frente epidémico, mucho más difícil de controlar y propenso a expandirse a comarcas con alta densidad de producción porcina. Y por otro, tarde o temprano el virus saltará a alguna explotación de cerdos, con las implicaciones comerciales y sociales que eso tendría.

7. ¿Cómo reforzar las medidas de erradicación?

No se puede luchar en tiempos de guerra con los recursos de tiempos de paz. Situaciones extraordinarias requieren acciones extraordinarias, con movilización adicional de medios y personal. Más vale sobredimensionar los recursos y descubrir que el brote se erradica antes de lo esperado, que quedarnos cortos y descubrir demasiado tarde que los cálculos y los esfuerzos no eran suficientes.

La zona infectada y su entorno inmediato drenan muchos recursos humanos y materiales para la instalación y mantenimiento de vallados, la búsqueda y retirada de cadáveres, y la eliminación de jabalíes. Las capacidades crecen, pero siguen siendo limitadas.

Fuera de la zona infectada, una medida clave basada en la eliminación de jabalíes es la creación de un anillo periférico, la llamada “zona blanca”. Se trata de una franja continua, de unos 6 km de ancho, que rodea la zona con casos del virus a una distancia prudencial. Para que funcione, es esencial eliminar en ese anillo el máximo de jabalíes en el menor tiempo posible. Y para eso, considerando además que estamos en época de partos, no basta con la caza. Además, las trampas actúan de forma lenta.

En definitiva, hacen falta más recursos, y esperemos que lleguen pronto.




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8. ¿Qué cambios son esperables el próximo mes?

Abril marca el pico de partos de las jabalinas en la periferia de Barcelona, con lo que se triplicará la población de estos animales. Los rayones de jabalí son gregarios y muy susceptibles a la infección, lo que podría dar lugar a un aumento de casos. Las mayores temperaturas traerán consigo que dejen de celebrarse batidas de caza, ya que los perros no trabajan bien con calor.

Adicionalmente, el aumento de temperaturas implica la reaparición de los vectores mecánicos (por ejemplo, la mosca de los establos), capaces de trasladar el virus a distancias cortas. También promueve más visitas a los espacios naturales periurbanos, así como más desplazamientos de personas en general y mayor presencia de jabalíes en zonas urbanas.

9. ¿Qué garantías de seguridad hay en el resto de España?

No las hay. Italia sufrió cuatro introducciones en dos años, causadas por virus de varios grupos genéticos distintos dentro del genotipo II. Y Alemania ha vivido varios saltos a larga distancia del virus desde las zonas infectadas. Es decir, en cualquier momento y en cualquier lugar puede surgir un nuevo brote del agente responsable de la peste porcina africana, ya sea por la expansión desde la provincia de Barcelona o por una nueva introducción.

Por ello, conviene reforzar la vigilancia sanitaria y prestar mucha atención a cualquier cadáver de jabalí, especialmente si aparecen casos agrupados, lejos de carreteras o sin heridas de disparo. Y, por supuesto, hay que prestar atención a la actividad humana, que en numerosos casos es el principal riesgo de diseminación del virus.

10. ¿Qué hemos aprendido para la próxima crisis?

Que las emergencias por virus exóticos como éste no se controlan: o se erradican o se descontrolan. Por otro lado, la próxima crisis no tiene por qué ser de la peste porcina africana sino de otras infecciones. Hay presencia de dermatosis nodular en Huesca y de fiebre aftosa en Grecia, la cual llegó desde Chipre. Y la influenza aviar altamente patógena no deja de circular.

Por eso es importante contar unos servicios veterinarios bien preparados, que lo están: sólo hay que darles más recursos y autoridad. Prever fondos suficientes para actuar ante urgencias de sanidad animal evitaría tener que esperar meses para contratar personal o adquirir el equipamiento necesario. En el caso concreto de la la peste porcina africana, con el jabalí como protagonista, resulta fundamental coordinar a los servicios veterinarios con los de caza.

Si el brote ocurre en regiones cuyos servicios veterinarios y de caza conocen bien las capacidades propias y las de los cazadores, cuentan con equipos de perros entrenados, e incluso ya ensayaron la creación de zonas blancas, las perspectivas serán optimistas. Paralelamente hay que reforzar y monitorizar la bioseguridad en las explotaciones.

The Conversation

Christian Gortazar recibe fondos del programa EU Horizon Europe (ASFaVIP; reference number 101136676). Además, es miembro del comité científico para el asesoramiento en relación con el brote de peste porcina africana en España (MAPA) y participa en las reuniones del comité de expertos catalán.

Jorge Ramón López Olvera no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

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La sequía se gesta en los años lluviosos

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Jorge Rodríguez-Chueca, Profesor Titular de Universidad, Universidad Politécnica de Madrid (UPM)

Iglesia sumergida del embalse de Mediano, Huesca, en abril de 2026. RudiErnst/Shutterstock

¿Qué ocurriría si no volviese a llover en España en todo este año? Puede parecer una pregunta exagerada en un momento en el que los embalses están llenos. Sin embargo, es precisamente en estos momentos cuando conviene pensar en la sequía.

Actualmente, en España hay almacenada 46 821 hm³ de agua para consumo humano, agrícola e industrial, lo que representa el 83,5 % de la capacidad. Es el nivel más alto registrado en un mes de marzo en toda la serie histórica.

El agua almacenada equivale a unos 31 000 estadios Santiago Bernabéu. Este dato se explica por un invierno excepcionalmente lluvioso que ha superado ampliamente los valores medios recientes. En algunas regiones, se han batido récords históricos.

Esta situación ha permitido dejar atrás, al menos de forma temporal, el estado de sequía que se arrastraba desde 2021. Lo que ha llevado a eliminar las restricciones de uso de agua. Sin embargo, es precisamente ahora, cuando los embalses están llenos, cuando debe abordarse la sequía desde la planificación y la concienciación.

Mapa de España con el porcentaje de agua embalsada en las diferentes comunidades españolas
Reserva hídrica en abril de 2026 en las diferentes comunidades españolas.
MITECO

Los embalses llenos no garantizan la seguridad hídrica

La aparente abundancia puede generar una falsa sensación de seguridad. La cantidad de agua embalsada es solo una imagen puntual, no una garantía de futuro. El consumo anual de agua en España se sitúa en torno a los 32 000 hm³, una cifra cercana al volumen actualmente almacenado.

La sequía no aparece de repente, es un proceso acumulativo. Si el consumo sigue siendo alto, el sistema puede parecer seguro. Pero si además llueve menos, puede volverse vulnerable rápidamente. Como en la economía personal, si los gastos superan los ingresos, los ahorros se agotan.




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La sequía no empieza cuando falta agua, sino mucho antes

Tendemos a asociar la sequía con embalses vacíos. Pero empieza mucho antes. Ocurre cuando llueve menos de lo normal durante un periodo prolongado.

Para entender una sequía no basta con tener en cuenta la lluvia. Conviene también observar el estado de ríos, embalses y el consumo. Es fundamental diferenciar entre sequía meteorológica, asociada a la falta de precipitaciones, y sequía hidrológica, que afecta a los recursos almacenados.

La sequía hidrológica puede tardar meses o años en manifestarse si hay reservas elevadas y buena gestión del agua. Aunque no se puede evitar la sequía meteorológica, sí se pueden retrasar sus efectos más graves. Esto es posible con una gestión adecuada.




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El verdadero riesgo es cuánto consumimos

Dado que no podemos controlar la lluvia, el foco debe ponerse en el consumo. Este se reparte entre la agricultura, la industria y los hogares.

La agricultura es, con diferencia, el principal consumidor. Aunque hay avances en eficiencia, especialmente con riego localizado, aún existe margen de mejora.

En la industria, el consumo ha bajado en los últimos años. Aun así, surgen nuevas incertidumbres, como el crecimiento de los centros de datos.

En el ámbito doméstico, la responsabilidad es individual y colectiva. Como ciudadanos, cada uno debemos hacer un uso sensato del agua y a nivel de sociedad, se deben crear hábitos y conciencia de gestión sostenible.

En todos los casos, no se trata solo de reducir el consumo en escasez, también es necesario hacerlo cuando el agua parece abundante.

Cuando hay agua, nos relajamos

La relajación en periodos de abundancia es una reacción habitual. No se trata solo de un comportamiento individual, sino de un patrón general.

La disponibilidad de agua en años favorables suele ir acompañada de un aumento de la demanda, que después resulta difícil de reducir. Del mismo modo, las medidas de ahorro suelen intensificarse cuando el problema ya es evidente. Pero rara vez se mantienen en el tiempo. Cuando la percepción de riesgo disminuye, también lo hace el esfuerzo por contener el consumo.

Gestión del agua anticipada, no de emergencia

Sin embargo, la gestión del agua no comienza cuando llega la sequía, sino mucho antes. Es lo que se conoce como planificación hidrológica.

Esta planificación permite anticipar la demanda y la disponibilidad de agua. Se trabaja con distintos escenarios, desde periodos húmedos hasta situaciones de sequía extrema. A partir de ello, se establecen reglas de operación para los embalses.

Pero no solo se gestiona la oferta, también se actúa sobre la demanda. De este modo se establecen prioridades en función de la disponibilidad presente y futura.

Más variabilidad, más necesidad de prevención

El cambio climático introduce un nuevo elemento de incertidumbre. En la última década se observa mayor alternancia de eventos extremos. Por ejemplo, hay sequías más intensas. Pero también precipitaciones extremas, concentradas en el tiempo y el espacio, con aprovechamiento limitado.

Esto reduce la fiabilidad de los datos históricos como referencia para la planificación. Por ello, es necesario trabajar con un mayor número de escenarios y adaptarse a una mayor variabilidad.




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Actualmente, España no sufre sequía hidrológica. Sin embargo, podría estar entrando en un nuevo ciclo de sequía meteorológica en cualquier momento.

La relajación cuando los embalses están llenos puede aumentar el riesgo futuro. La estabilidad de las reservas de agua depende del equilibrio entre entradas y consumo y la previsión de ahorrar recursos para los imprevistos del futuro.

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Jorge Rodríguez-Chueca recibe fondos de Ministerio de Ciencia e Innovación a través de la Agencia Estatal de Investigación.

ref. La sequía se gesta en los años lluviosos – https://theconversation.com/la-sequia-se-gesta-en-los-anos-lluviosos-279984

La algarroba: una sorpresa nutricional con profundas raíces mediterráneas

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Jara Pérez Jiménez, Doctora en Ciencia y Tecnología de los Alimentos. Científico Titular en el ICTAN-CSIC. Centro de Investigación Biomédica en Red en Diabetes y Enfermedades Metabólicas, Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (ICTAN – CSIC)

Puede que, paseando por alguna ciudad española, haya visto en el suelo unas vainas marrones. Igual las ha identificado como vainas de algarroba. Pero ¿sabía que se trata del fruto de un cultivo muy mediterráneo, el algarrobo, con una composición nutricional muy interesante? Vayamos por partes…

Lo que la arqueobotánica nos ha enseñado sobre el algarrobo

El algarrobo (Ceratonia siliqua) es un árbol perenne y longevo, capaz de soportar temperaturas cercanas a 40 °C y periodos de sequía. Esto explica su presencia frecuente en suelos pobres y zonas marginales, allí donde otros cultivos no sobreviven.

Durante mucho tiempo se creyó que había sido introducido en el Mediterráneo occidental desde Oriente Próximo por fenicios, griegos o romanos. Sin embargo, los avances en genética vegetal y paleoecología han modificado esta visión. La evidencia muestra hoy que el algarrobo silvestre es autóctono del sur de la península ibérica y del noroeste de África. Su domesticación implicó selecciones locales e hibridaciones entre poblaciones silvestres y cultivadas en diferentes regiones mediterráneas.

La arqueobotánica ha contribuido a reforzar esta nueva perspectiva. Los análisis de carbones documentan la presencia de Ceratonia siliqua en yacimientos ya desde la Edad del Bronce en el área valenciana, el sureste peninsular y zonas de Extremadura. En cuanto a semillas, hasta ahora solo se ha identificado un conjunto procedente del yacimiento medieval de Mojácar la Vieja (Almería).

Respecto a las fuentes escritas, autores romanos ya mencionan su cultivo. Pero fue durante la etapa andalusí cuando el algarrobo alcanzó una mayor expansión y atención en los tratados agronómicos.

Los agrónomos de Al-Ándalus describieron distintas variedades y detallaron prácticas de cultivo, mostrando su importancia en los sistemas agrícolas medievales. Las vainas fueron utilizadas tradicionalmente como forraje, mientras que las semillas, algo dulces, se consumieron confitadas, mezcladas con zumo de uva como edulcorante o empleadas con fines medicinales; en épocas de escasez podían molerse y mezclarse con harina para elaborar panes de subsistencia.

Entre sus derivados figura también la llamada “miel de algarrobo”, una melaza obtenida mediante la cocción y reducción de las vainas. Se empleaba como edulcorante alternativo y se valoraba por sus propiedades astringentes y su utilidad en el tratamiento de trastornos digestivos.

Estas evidencias muestran que la historia del algarrobo es más antigua, compleja y mediterránea de lo que se creía. Además, su potencial vuelve a ser relevante en el contexto actual de creciente aridez.

La harina de algarroba: un ingrediente desconocido y sostenible

Pero ¿es posible consumir hoy harina de algarroba? Sí, podemos encontrarla como tal o como ingrediente en distintos alimentos, muchas veces reemplazando al cacao por sus propiedades singulares. No obstante, sigue siendo una gran desconocida, a pesar de sus dos grandes virtudes: su valor nutricional y su carácter sostenible.

La harina de algarroba, obtenida de la vaina, es uno de los alimentos con mayor contenido en fibra (hasta el 40 %). Por otro lado, sus azúcares tienen dos características muy relevantes. La primera es que su asociación con la fibra hace que sean absorbidos más lentamente, generando una baja carga glicémica. Y la segunda es que incluyen D-pinitol, un azúcar característico de la algarroba y que se asocia con alguna de las propiedades que mencionaremos después.

Finalmente, esta harina tiene un alto contenido en polifenoles, compuestos antioxidantes y antiinflamatorios.

Además, el uso de harina de algarroba permite aprovechar la vaina, un subproducto de la industria alimentaria. Y es que el algarrobo suele cultivarse por sus semillas (contenidas en dicha vaina) para la obtención de goma garrofín, un aditivo alimentario (E-410) empleado como espesante en yogures o mermeladas. De ahí que tradicionalmente se hayan generado toneladas de vainas, descartadas a pesar de su interesante composición nutricional.

Por tanto, el consumo de harina de algarroba contribuye también a una economía circular.

Beneficios del consumo de harina de algarroba

Para poder tener certeza acerca de los efectos en salud de un alimento es necesario demostrarlos en estudios científicos y no solo deducir sus beneficios a partir de su composición. La harina de algarroba ha mostrado en investigaciones con animales resultados muy prometedores en relación con el metabolismo de la glucosa o de la microbiota intestinal. Esto último se ha visto al usarla añadida a una carne o en combinación con cacao. Algún estudio en humanos ha obtenido resultados en la misma línea, aunque son todavía muy escasos.

Todo ello anima a continuar las investigaciones para fomentar el cultivo del algarrobo y el uso de la harina de algarroba como ingrediente. Eso sí, sin pretender convertirla en un “superalimento”, término sin validez científica.

Mientras seguimos avanzando en este conocimiento, tal vez pueda empezar a incorporar esta harina en algunas recetas… y a ver con otros ojos esas vainas tiradas en la calle.

The Conversation

Jara Pérez Jiménez recibe para su invesrtigación sobre la harina de algarroba fondos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (proyecto PID2024-155959OB-I00, financiado por MCIU/AEI/10.13039/501100011033 y por FEDER, UE) y ha coordinado Contratos de Apoyo Tecnológico con empresas que elaboran extractos de harina de algarroba.

María Ángeles Martín Arribas para su investigación sobre la harina de algarroba recibe fondos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (proyecto PID2024-155959OB-I00, financiado por MCIU/AEI/10.13039/501100011033 y por FEDER, UE).

Sonia Ramos recibe para su investigación sobre la harina de algarroba fondos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (proyecto PID2024-155959OB-I00, financiado por MCIU/AEI/10.13039/501100011033 y por FEDER, UE)

Antonio Peralta-Gómez y Leonor Peña-Chocarro no reciben salarios, ni ejercen labores de consultoría, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del puesto académico citado.

ref. La algarroba: una sorpresa nutricional con profundas raíces mediterráneas – https://theconversation.com/la-algarroba-una-sorpresa-nutricional-con-profundas-raices-mediterraneas-276685

What are motor skills? Evidence-based ways to support children’s fine and gross motor development

Source: The Conversation – Canada – By Sophie M Phillips, Post-Doctoral Associate, School of Occupational Therapy, Western University

Motor skills are foundational for a lifetime of movement. For children, they play a vital role not only in facilitating physical activity levels but also for cognitive and socio-emotional development and school readiness.

Motor skills are broadly separated into two groups: fine and gross motor skills. Fine motor skills are movements that use smaller muscles, specifically related to the hand, like grasping a pen. Gross motor skills are movements that use larger muscles, and these can be categorized into three main groups:

1) Locomotor skills, which include movement co-ordinated in a specific direction, to transport the body from one location to another (like walking, running, jumping, hopping);

2) Object control skills, or manipulative skills, which involve controlling, manipulating or moving objects with the body (like throwing, kicking, catching);

3) Stability skills, which entail maintaining balance of the body when still or in motion.

Motor development experts recommend that children should have adequate competency in motor skills by around the age of seven. This supports children’s full engagement in school, from developing fine motor skills for writing to physical activities that require more specialized skills. However, many young children are not achieving adequate motor skill proficiency by this age, with rates declining in the past few decades.

While adults recognize the importance of motor skills for children’s participation in everyday activities, there is evidence that many parents don’t feel knowledgeable about how to help their children develop these skills.

Some parents have reported perceiving that motor skills will develop naturally. But children develop motor skills through practice, and they require opportunities for this.

Informed by our work, and that of others, and in co-operation with early childhood educators, parents and children, we offer strategies and suggestions to support parents and educators in helping the young children in their care develop motor skills.

Equipping adults with knowledge

Parents and early childhood educators serve as important role models for young children. There are numerous ways adults in children’s lives can help support motor skill development.

Researchers have shown that parents taking part in motor skill practice through everyday activities and play alongside their children can improve children’s competence.

This may include development of fine motor skills through activities like drawing, colouring or cooking together, or gross motor skills through activities like playing catch or kicking a ball back and forth.

Given that many young children spend much of their week in child care, early childhood educators also play an important role in influencing children’s overall development, including their motor skills.

The TEACH e-learning course (TEACH stands for Training EArly CHildhood educators in physical activity) has been shown to improve educators’ knowledge about physical activity opportunities for young children, as well as their confidence and plans to support this.

Young children whose early childhood educators received training via the TEACH e-Learning course had significantly improved locomotor skills compared to children whose educators hadn’t received this training.

This means ensuring early childhood educators are equipped with the knowledge, skills and confidence to provide motor skill development opportunities for the children in their care is paramount to helping children acquire these competencies.

Engaging in physical activity

Children acquire gross motor skills through physical activity. This can include providing opportunities for children to engage in physical activities of a moderate-to-vigorous intensity, like brisk walking, running, cycling and skipping.

Active travel, involving walking, cycling or using a scooter as a method of transport, can provide opportunities for children to be physically active and develop their motor skills.

Our analyses of data from children attending child care have shown that children spending more time in moderate-to-vigorous physical activity, relative to lower-intensity activity, demonstrate better overall gross motor skills and in particular, object control skills.

Other approaches include children participating in sports, where they can practise their motor skills, for example by kicking a soccer or football.

Active outdoor play

While interventions that directly target specific motor skills through structured activity have shown substantive benefits for motor skill development, active outdoor play is another way parents and educators can help children acquire motor skills.

A child squatting in grass observing a dandelion.
The outdoors is a perfect playground for children.
(Nappy)

The outdoors is a perfect playground for children to develop motor skills. Trails and grassy or forestry areas provide naturally occurring, uneven ground where children can improve their stability and balance. The ample space allows children to run around and develop locomotor skills, while naturally occurring objects like bark and sticks can be used to enhance motor creativity by playing games such as building dens.




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Swap out screen time

Increased screen time reduces opportunities for the development of motor skills. Research links young children’s excessive screen time with negative effects on motor development both during early childhood and into later childhood.

This includes a particular focus on manual dexterity (being able to co-ordinate hand and finger movements).

Recent evidence suggests that while all screen use is associated with poorer fine motor skill development, newer media like smartphones and tablets are linked to worse outcomes than traditional media such as TV viewing.

Creative, motor-enhancing activities

Manipulative play (building blocks, bead threading), arts and crafts (cutting with scissors, colouring and drawing) and tactile play (using playdough or clay) can have benefits for children’s fine motor skills and object control.

These forms of play, like children’s free play, are also enriching for other aspects of development.

Everyday activities such as helping with preparing and cooking food, using cutlery at mealtimes, as well as buttoning or zipping clothes, can improve key skills.

Reducing screen time and replacing screen-based activities with something physically active or other beneficial sedentary activities can help children develop object control and finer motor skills. This said, understanding that we live in a digital world, the Canadian Paediatric Society has provided guidance about how screen time can be intentionally used.

Moving bodies for happy and healthy lives

Providing young children with the opportunity to develop motor skills is as simple as practice makes perfect.

Practising key motor skills in the ways suggested can help ensure young children are equipped with the competencies and abilities to move and use their bodies, preparing them to lead happy and healthy lives.

The Conversation

Sophie M Phillips receives funding from the Canadian Institutes of Health Research.

Dan Jones received funding from NIHR for a research project exploring young children’s use of interactive electronic devices.

Trish Tucker receives funding from the Canada Foundation of Innovation, Canadian Institutes of Health Research, Social Sciences and Humanities Research Council, and the Children’s Health Research Institute.

ref. What are motor skills? Evidence-based ways to support children’s fine and gross motor development – https://theconversation.com/what-are-motor-skills-evidence-based-ways-to-support-childrens-fine-and-gross-motor-development-278645

Médiation entre les États-Unis et l’Iran : le Pakistan sur le devant de la scène diplomatique mondiale

Source: The Conversation – in French – By Samina Yasmeen, Director of Centre for Muslim States and Societies, The University of Western Australia

Le 25 septembre 2025, le premier ministre du Pakistan Shehbaz Sharif et le chef de l’armée Asim Munir sont accueillis par Donald Trump, J. D. Vance et Marco Rubio à la Maison-Blanche.
Whitehouse.gov

Alors que Donald Trump venait de menacer d’anéantir la civilisation iranienne, Washington et Téhéran ont finalement conclu, le 7 avril 2026, un cessez-le-feu temporaire de deux semaines, en échange de la réouverture du détroit d’Ormuz. Le Pakistan, fort de ses relations privilégiées avec les deux pays, a joué un rôle important dans les négociations et accueillera sur son territoire les discussions prévues ces tout prochains jours.


L’annonce du fragile cessez-le-feu passé entre les États-Unis, Israël et l’Iran fut premièrement communiquée via une publication du premier ministre pakistanais Shehbaz Sharif sur son compte X.

Il s’agit, en soi, d’une grande victoire diplomatique pour le Pakistan, quand bien même l’accord a rapidement été menacé par la poursuite et même l’intensification des bombardements israéliens sur le Liban.

Le Pakistan demeurera au cœur des négociations de paix, puisque des discussions entre les parties se tiendront sur son territoire à partir de ce 10 avril.

Islamabad est parvenu à réunir les deux adversaires en s’appuyant sur les relations de longue date qu’il entretient avec eux et sur des accords passés avec l’un comme avec l’autre. Ce faisant, il apparaît comme une puissance diplomatique avec laquelle compter.

La longue relation avec l’Iran

Le Pakistan et l’Iran entretiennent une amitié et une alliance anciennes. Partageant plus de 900 kilomètres de frontières, les deux pays ont, depuis la création du Pakistan en 1947, cherché plusieurs fois à s’aider mutuellement à résoudre des crises diplomatiques.


CC BY-SA

Durant la période monarchique de l’Iran, qui prit fin en 1979, le Pakistan bénéficia d’une médiation iranienne dans ses différends avec l’Afghanistan ainsi que d’un soutien actif de Téhéran lors des guerres qui l’opposèrent à l’Inde en 1965 et en 1971. La relation ne fut pas toujours pas exempte de tensions. Selon certaines sources, l’ancien premier ministre pakistanais Zulfikar Ali Bhutto (1973-1977) n’appréciait guère l’attitude hautaine du shah d’Iran.

Ces liens étroits se sont maintenus après la révolution islamique en Iran. Près de 20 % de la population pakistanaise est chiite et entretient depuis longtemps une relation étroite avec le régime iranien.

Téhéran s’est par ailleurs servi de ces communautés pour diffuser sa propre vision de l’islam et de la politique, en prenant toutefois soin de ne pas franchir certaines limites. Le régime a veillé à ce que les tensions ne dépassent pas un seuil au-delà duquel le gouvernement pakistanais le considérerait comme un facteur de déstabilisation et une menace pour sa propre sécurité.

En raison de cette histoire commune et de cette proximité géographique, le régime iranien est particulièrement disposé à écouter son homologue pakistanais.

Sécurité régionale et nationale

Contribuer à une stabilisation de la situation en Iran est d’autant plus crucial pour le Pakistan que ce dernier souhaite absolument éviter une fragmentation de son voisin de l’ouest en plusieurs petits États.

Le Baloutchistan, la plus grande province du Pakistan, connaît une recrudescence des violences armées commises par le groupe séparatiste Armée de libération du Baloutchistan (BLA). Ses combattants ont attaqué de nombreuses installations militaires, des forces de l’ordre et des fonctionnaires, en particulier ceux originaires de la province du Pendjab (la plus importante sur le plan démographique et économique).




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Le Pakistan a conscience qu’un Iran affaibli ou fragmenté pourrait renforcer l’attrait pour l’idéologie de la BLA. Islamabad refuse d’envisager la création d’un grand Baloutchistan qui engloberait des territoires des deux côtés de ses frontières avec l’Iran.

Autre considération : le Pakistan craint que son arsenal nucléaire ne devienne la prochaine cible des puissances étrangères, et cherche ainsi à désamorcer les tensions dans l’ensemble de la région.

France 24.

La situation géographique du Pakistan est également à prendre en compte. Islamabad ne veut surtout pas se retrouver en étau entre un Iran qui serait contrôlé par Israël et une Inde qui est déjà une proche alliée de Tel-Aviv.

Il est probable que le régime iranien soit conscient de ces préoccupations et comprenne que la médiation du Pakistan repose sur ses propres inquiétudes quant à la sûreté du pays. Mais, du point de vue iranien, ce n’est pas forcément une mauvaise chose : cela signifie que toutes les pistes sont explorées pour parvenir à un cessez-le-feu et à un règlement durable.

Des amis dans le camp MAGA

Le Pakistan jouit d’une réelle crédibilité aux yeux de l’administration Trump. Cela s’explique principalement par le rôle prépondérant que l’armée pakistanaise a joué dans l’élaboration de la politique étrangère du pays. Cette influence, sensible dès la naissance du Pakistan il y a près de 80 ans, s’est encore renforcée récemment.

En 2022, le général Asim Munir a pris ses fonctions de chef d’état-major de l’armée. Il a été promu au grade de maréchal à la suite de la « mini-guerre » qui a opposé le Pakistan à l’Inde en mai 2025.




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En poste pour les cinq prochaines années et possiblement jusqu’en 2035, il s’est imposé comme le général le plus puissant à la tête du Pakistan depuis des décennies.

Munir a noué des relations cordiales avec le président états-unien Donald Trump. Il s’est rendu à deux reprises au siège de l’administration, où il a notamment été reçu dans le bureau Ovale.

Le premier ministre pakistanais Shehbaz Sharif serre la main du secrétaire d’État américain Marco Rubio, sous le regard du maréchal Asim Munir.
Andrew Harnick/Getty

Munir a également influencé la politique du Pakistan à l’égard du Golfe, notamment en ce qui concerne la signature d’un accord stratégique de défense mutuelle avec l’Arabie saoudite en septembre 2025. Cet accord s’appuie sur des décennies de coopération en matière de défense entre les deux pays. Il stipule clairement que toute attaque contre l’un des deux pays sera considérée comme une attaque contre les deux.

Bien que le Pakistan ait pris soin de souligner qu’il n’étend pas son parapluie nucléaire à l’Arabie saoudite, cet accord témoigne d’une dissuasion régionale partagée et de la capacité des deux États à collaborer contre leurs adversaires.

La signature de cet accord fut suivie de celle d’un accord de défense stratégique entre l’Arabie saoudite et les États-Unis, lors de la visite du prince héritier Mohammed ben Salmane à Washington, en novembre 2025.

Une alliance est donc désormais formée entre les États-Unis, l’Arabie saoudite et le Pakistan.

La Chine, autre alliée

Dans le même temps, le Pakistan maintient des relations militaires, économiques et politiques solides avec la Chine. Pékin s’est montré favorable à une désescalade du conflit dans le Golfe, en raison de sa forte dépendance à l’égard du pétrole provenant de la région. Cet intérêt fut clairement exprimé lors de la visite du ministre pakistanais des affaires étrangères Ishaq Dar en Chine, le 31 mars dernier. Peu avant, il avait rencontré ses homologues saoudien, égyptien et turc, confirmant que le Pakistan bénéficie à la fois du soutien de toutes les grandes puissances à majorité musulmane et de la Chine.

En contribuant à une solution possible au conflit en Iran d’une façon telle que Donald Trump peut mettre sa médiation en avant et donc ne pas perdre la face, Islamabad s’impose comme le grand vainqueur diplomatique de la séquence actuelle.

The Conversation

Samina Yasmeen ne travaille pas, ne conseille pas, ne possède pas de parts, ne reçoit pas de fonds d’une organisation qui pourrait tirer profit de cet article, et n’a déclaré aucune autre affiliation que son organisme de recherche.

ref. Médiation entre les États-Unis et l’Iran : le Pakistan sur le devant de la scène diplomatique mondiale – https://theconversation.com/mediation-entre-les-etats-unis-et-liran-le-pakistan-sur-le-devant-de-la-scene-diplomatique-mondiale-280298

Quelles sont les chances de Jean-Luc Mélenchon à la présidentielle ?

Source: The Conversation – in French – By Rémi Lefebvre, Professeur de science politique université Lille 2, Université de Lille

Après les victoires de La France insoumise dans plusieurs villes importantes aux dernières municipales, notamment autour de figures de personnalités issues de l’immigration, le parti de Jean-Luc Mélenchon semble en position favorable pour aborder l’élection présidentielle. Mais son futur candidat a-t-il des chances de se qualifier au second tour ? Et dans ce cas, pourrait-il s’imposer face au candidat du Rassemblement national ? Entretien avec le politiste Rémi Lefebvre.


The Conversation : La France insoumise (LFI) a-t-elle progressé de façon significative avec les élections municipales 2026 ?

Rémi Lefebvre : Le bilan de LFI peut apparaître modeste au regard du nombre de villes conquises : une dizaine de villes sur 35 000 communes, c’est beaucoup moins que le Parti socialiste ou que le Parti communiste français qui ont des maires dans des centaines de villes. Mais il y a incontestablement une percée puisque LFI partait de zéro. Ils revendiquent environ 1 000 conseillers municipaux, une ville de 150 000 habitants, une autre de 100 000. Les villes gagnées peuvent devenir des laboratoires pour les années qui viennent, renforcer l’armature militante et territoriale du parti. Autant d’atouts en vue de l’élection présidentielle.

Autre élément majeur : LFI envoie un signal aux populations issues de l’immigration. Plusieurs maires noirs ont été élus : symboliquement, c’est très important car, de fait, il y a peu de maires noirs en France. Il faut savoir que le profil des députés LFI est très différent de ces nouveaux édiles : les députés sont issus des classes moyennes supérieures, urbains et diplômés. Il y avait bien eu Rachel Kéké, mais elle a été battue en 2024. Là, on voit apparaître un nouveau profil d’élus.

Les quartiers populaires, notamment les Français issus de l’immigration, ont-ils voté LFI ?

R. L. : La France insoumise n’a pas le monopole de cet électorat, qui demeure très abstentionniste. Mais il y a très clairement un phénomène de cristallisation autour de LFI. À Lille, Lahouaria Addouche, qui était la tête de liste LFI, a suscité un véritable engouement. Elle est ouvrière, d’origine maghrébine, cela a beaucoup plu dans les quartiers. Mes étudiants lillois ou certains cadres ont également été sensibles à son profil et à une proposition de renouvellement du personnel politique. LFI joue la carte du dégagisme face aux notables en place à travers la promotion de candidats issus de l’immigration. Cette approche a fonctionné localement dans de nombreux endroits.

Rappelons, avec le sociologue Olivier Masclet, qui travaillé sur la gauche et les quartiers, que le PS ou le PCF n’ont pas beaucoup promu ce type de profils. Balli Bagayoko est d’abord passé par le Parti communiste, sans succès, et La France insoumise l’a finalement récupéré.

LFI a théorisé son approche en parlant de « nouvelle France »…

R. L. : Je suis frappé par la capacité de Jean-Luc Mélenchon à alimenter le débat public et à structurer l’agenda médiatique et politique. Ses saillies, souvent violentes et volontairement polémiques, contribuent à son exposition, mais ses idées également, comme celle de « nouvelle France ». Ce concept désigne les jeunes, les quartiers, les diplômés : il évoque à la fois le métissage et le renouvellement générationnel. Il s’agit de se positionner par rapport au prétendu « grand remplacement » et d’installer un duel avec l’extrême droite en s’opposant à sa vision de la France. C’est un prolongement de l’idée de créolisation, défendue par Jean-Luc Mélenchon en 2020 (le terme est emprunté à Édouard Glissant, et désigne le brassage des cultures), mais cela va plus loin avec la construction d’un récit national, d’une conception de la communauté nationale.




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Quels sont les atouts de La France insoumise pour la présidentielle de 2027 ?

R. L. : La France insoumise a trois forces : elle a un leader incontesté, un programme quasiment immuable, et une machine électorale très performante pour une élection présidentielle. La force militante est d’environ 100 000 personnes, avec 400 000 soutiens inscrits sur la plateforme. LFI, c’est aussi une armée numérique très importante : les abonnés YouTube de Mélenchon sont plus d’un million, et LFI développe sans cesse de nouveaux outils numériques. Au moment où les autres partis de gauche sont englués dans leurs divisions internes, LFI est en ordre de marche pour 2027 : tout est organisé, planifié, rationalisé. La capacité d’organisation et de mobilisation du parti est certainement renforcée par la dynamique des municipales. On peut donc s’attendre à une montée en puissance de LFI dans les mois qui viennent : la machine est déjà en marche.

Quelle est la vision stratégique de LFI en vue de la présidentielle et des législatives qui suivront probablement en 2027 ?

R. L. : LFI propose une fédération à gauche, avec une volonté de répartir les investitures aux élections législatives. C’est clairement orienté en direction des écologistes. Vu l’attentisme du PS et ses hésitations à s’engager dans une primaire, LFI va essayer de détacher les verts du PS. On peut s’attendre à ce que l’aile gauche des écologistes soit tentée de rallier LFI, ce fut déjà le cas pendant les municipales.

L’objectif de Mélenchon, c’est de tout faire pour empêcher la gauche non mélenchoniste de se structurer. Il s’agit de neutraliser le pôle unioniste de gauche (Faure, Tondelier, Ruffin, Autain) pour installer un duel avec le pôle social-démocrate (Hollande, Glucksmann, Guedj, Vallaud).

Quelles sont les chances de Jean-Luc Mélenchon, futur candidat à l’élection présidentielle ?

R. L. : Aujourd’hui, Jean-Luc Mélenchon est à 12 % ou 13 % d’intentions de vote dans les sondages. C’est plutôt un bon niveau pour un début de campagne. Il a un socle solide qui ne varie pas, malgré ses outrances verbales répétées. C’est un atout majeur, incontestablement. Mais peut-il élargir à partir de ce socle ? Peut-il reproduire l’extraordinaire siphonnage de voix liées au vote utile comme en 2022 ? L’idéal pour Jean-Luc Mélenchon serait que la gauche non mélenchoniste et le bloc central demeurent divisés et morcelés. Mais si le bloc central désigne un candidat unique ou si un candidat se détache, la donne change et le seuil d’accès au second tour s’élève. Par ailleurs, on peut imaginer un vote utile d’électeurs modérés dès le premier tour – y compris d’électeurs de gauche – pour un candidat comme Édouard Philippe qui, pour l’instant, semble le mieux placé pour battre le candidat RN au second tour.

L’un des enjeux majeurs de cette présidentielle sera de savoir qui réussira à capter le vote de centre gauche. Au soir de son élection au Havre, Édouard Philippe a envoyé des signaux en direction de l’électorat centriste modéré. Or, Boris Vallaud, François Hollande, Raphaël Glucksmann visent le même espace. Aujourd’hui, il est trop tôt pour anticiper les dynamiques de tous ces concurrents dans les mois à venir.

Et si Mélenchon arrive au second tour ?

R. L. : Jean-Luc Mélenchon est un solide candidat de premier tour, mais on ne perçoit pas de stratégie crédible pour le deuxième tour. Certains politistes ont imaginé que les abstentionnistes pourraient voter Mélenchon face à Bardella ou à Le Pen, lui permettant de l’emporter au second tour. J’ai du mal à y croire. En revanche, les municipales ont montré que la mobilisation à droite était très forte contre LFI. À Clermont-Ferrand, à Toulouse, à Brest, la perspective d’une victoire de LFI a surmobilisé l’électorat de droite, celui qui vote LR ou RN au premier tour. Le caractère répulsif de LFI est incontestable et devrait se confirmer dans le cadre d’un deuxième tour de présidentielle. Aujourd’hui, dans l’hypothèse d’un duel Bardella-Mélenchon au second tour, les hypothèses donnent 70 contre 30 environ. On ne peut anticiper des résultats un an avant le scrutin, mais l’issue d’un second tour Bardella-Le Pen face à Mélenchon ne laisse pas beaucoup de doutes.

L’élection présidentielle va se jouer sur le choix du candidat qui fera face à l’extrême droite au second tour, ce qui est très handicapant pour Jean-Luc Mélenchon.

Propos recueillis par David Bornstein.

The Conversation

Rémi Lefebvre ne travaille pas, ne conseille pas, ne possède pas de parts, ne reçoit pas de fonds d’une organisation qui pourrait tirer profit de cet article, et n’a déclaré aucune autre affiliation que son organisme de recherche.

ref. Quelles sont les chances de Jean-Luc Mélenchon à la présidentielle ? – https://theconversation.com/quelles-sont-les-chances-de-jean-luc-melenchon-a-la-presidentielle-279869

Parkinson : comprendre comment les protéines toxiques s’accumulent dans les neurones

Source: The Conversation – in French – By Cristine Alves Da Costa, Pharmacienne – Directrice de recherche Inserm, responsable de l’équipe ALZPARK (Physiopathologie des maladies d’Alzheimer et de Parkinson) à l’ l’Institut de pharmacologie moléculaire et cellulaire – CNRS, Université Côte d’Azur

À l’heure actuelle, il n’existe aucun traitement curatif contre la maladie de Parkinson. La découverte de la fonction, longtemps passée inaperçue, d’une protéine impliquée dans la maladie permet de mieux comprendre son émergence, et pourrait ouvrir de nouvelles pistes thérapeutiques.


La maladie de Parkinson continue à progresser. On estime qu’elle affectera en 2050 plus de 25 millions de personnes dans le monde, contre 11,8 millions en 2021. Selon ces évaluations, la situation de la France, qui figure parmi les dix pays du monde les plus touchés, ne devrait pas s’améliorer.

Rien d’étonnant à cela : à l’heure actuelle, il n’existe aucun traitement capable de guérir cette affection. Les médicaments disponibles ne peuvent que diminuer les symptômes qui frappent les patients. Pour espérer changer les choses, il est impératif de mieux comprendre les mécanismes de la maladie.

C’est ce à quoi nous travaillons avec mon équipe. Nos recherches ont permis de révéler qu’une protéine associée à la maladie – la parkine – était capable d’interagir avec l’ADN. La découverte de ce rôle permet de lever le voile sur certains mécanismes de la maladie, et pourrait conduire à l’identification de nouvelles pistes thérapeutiques.

À l’origine de la maladie, une chute de la production de dopamine

La progression de la maladie de Parkinson s’explique à la fois par le vieillissement de la population et par l’amélioration des méthodes de diagnostic. Les conséquences médicales, sociales et économiques considérables de cette pathologie en font un enjeu majeur de santé publique. À l’heure actuelle, cependant, de nombreuses zones d’ombres persistent quant ses causes.

On sait que cette affection prend racine dans une région du cerveau appelée la substance noire. C’est là que sont localisés des neurones d’un type particulier, appelés « neurones dopaminergiques ». Comme leur nom l’indique, ils sont à l’origine de la production de dopamine.

Cette molécule, qui agit à la fois comme un neurotransmetteur (un messager chimique transportant les informations entre les cellules nerveuses) et comme une hormone, joue un rôle central dans de nombreux processus. Elle est, par exemple, impliquée dans la régulation du plaisir et dans le circuit de la récompense. La dopamine est aussi très importante pour le contrôle du mouvement, ainsi que pour de nombreuses autres fonctions : la motivation, l’apprentissage, l’attention, la régulation émotionnelle, la réponse au stress et les fonctions cognitives.

Lorsque les neurones qui la produisent dégénèrent, sa production chute, ce qui est à l’origine des symptômes moteurs de la maladie de Parkinson : tremblements, lenteur des mouvements, rigidité musculaire. Si ces symptômes sont bien connus, on sait moins que la maladie s’accompagne aussi de symptômes dits « non moteurs » : perte de l’odorat, constipation, dépression, difficultés cognitives…

Autant de signaux qui compliquent le diagnostic et la prise en charge des patients au fil de l’évolution de leur maladie. L’établissement précoce du diagnostic est particulièrement important, car pour freiner au maximum la dégradation des capacités des malades, il faut administrer les traitements disponibles au plus tôt. Des traitements qui sont, comme nous allons le voir, encore largement perfectibles.

Des traitements à améliorer

Les traitements disponibles à l’heure actuelle reposent principalement sur l’administration de L-DOPA, un précurseur de la dopamine (c’est-à-dire une molécule qui, après modification, pourra être transformée en dopamine). Ces médicaments permettent de soulager les symptômes, parfois de façon spectaculaire, mais ne freinent pas la progression de la maladie.

Pour aller plus loin, il est donc indispensable de comprendre ce qui se passe à l’intérieur des neurones. Pour cela, les chercheurs s’intéressent à différentes protéines. Au sein de notre équipe, nous travaillons à élucider le rôle d’un trio de molécules dont chaque membre joue un rôle central dans l’apparition et la progression de la maladie de Parkinson : la parkine, l’alpha-synucléine et la glucocérébrosidase.

Notre objectif est de clarifier la façon dont ces trois cibles prioritaires interagissent, afin d’identifier de nouvelles pistes thérapeutiques, tant pour les formes sporadiques que familiales de la pathologie. Pour comprendre comment ces trois protéines peuvent mener au développement de la maladie, il faut revenir sur le rôle qu’elles assument au sein des cellules.

Une nouvelle fonction pour la parkine

En temps normal, l’alpha-synucléine est une protéine bénéfique, puisqu’elle empêche la mort des cellules nerveuses. Cependant, lorsqu’elle est mutée, modifiée chimiquement ou insuffisamment éliminée, elle s’accumule dans les neurones, où elle forme progressivement des agrégats toxiques. Ces amas, qui perturbent le fonctionnement neuronal, sont considérés comme l’une des signatures majeures de la maladie de Parkinson.

Pourquoi et comment l’alpha-synucléine s’accumule-t-elle ? Nos travaux, qui portent sur la parkine, autre membre du trio de protéines précité, ouvrent des pistes pour répondre à cette question.

Dans les cellules nerveuses, la parkine favorise l’élimination des protéines en excès. Or, en 2009, nous avons démontré qu’elle assumait aussi une autre fonction : elle est également capable de contrôler l’expression de certains gènes dans les cellules.

Cette découverte a bouleversé le dogme établi, selon lequel cette protéine assumait une seule et unique fonction. Ce qui a d’importantes implications dans le développement de la maladie de Parkinson.

Des dérèglements en cascade

Lorsque la parkine est altérée – à cause de mutations, du vieillissement ou d’autres mécanismes – plusieurs processus cellulaires se dérèglent. C’est non seulement le cas de la régulation de la production d’alpha-synucléine, mais aussi de celle du troisième membre de notre trio de protéines : la glucocérébrosidase. Or, en temps normal, cette enzyme joue notamment un rôle essentiel dans la dégradation de l’alpha-synucléine (ainsi que d’autres composés cellulaires).

Actuellement, nous poursuivons nos travaux, avec pour objectif d’estimer la part due à la parkine dans la régulation directe et indirecte du gène de l’alpha-synucléine.

Si la parkine ne joue plus son rôle de régulatrice de l’expression des gènes, la production d’alpha-synucléine est perturbée, ce qui conduit à son agrégation (par divers mécanismes que nous n’expliciterons pas ici).

Qui plus est, l’inactivation de la parkine provoque une diminution de l’expression du gène de la glucocérébrosidase, ce qui entrave les processus de dégradation impliqués dans l’élimination des protéines. Résultat : l’alpha-synucléine sous sa forme agrégée et toxique, s’accumule dans les cellules nerveuses (résultats en cours de publication).

Vers de nouvelles pistes thérapeutiques

Nos résultats soulignent que la capacité de la parkine à contrôler des gènes qui interviennent dans la dégradation des protéines toxiques (via la régulation de la glucocérébrosidase) est cruciale.

Cette capacité est non seulement impliquée dans le développement de la maladie de Parkinson, mais aussi, probablement, dans d’autres maladies neurodégénératives associées à des dysfonctionnements de la machinerie cellulaire responsable de la dégradation des protéines, par exemple la maladie d’Alzheimer.

À terme, nous espérons parvenir à mieux comprendre les mécanismes de régulation génique de l’alpha-synucléine, ainsi que le rôle joué par la parkine dans le développement des formes génétiques (liées aux mutations du gène de cette protéine) et sporadiques de la maladie de Parkinson (les formes les plus répandues).

Ces connaissances pourraient conduire à l’identification de nouvelles pistes thérapeutiques s’attaquant aux causes de la pathologie, et non plus seulement à ses symptômes.


Le projet SynaPark (ANR-20-CE16-0008) est soutenu par l’Agence nationale de la recherche (ANR), qui finance en France la recherche sur projets. L’ANR a pour mission de soutenir et de promouvoir le développement de recherches fondamentales et finalisées dans toutes les disciplines, et de renforcer le dialogue entre science et société. Pour en savoir plus, consultez le site de l’ANR.

The Conversation

Cristine Alves Da Costa a reçu des financements de l’Agence nationale de la recherche dans le cadre du projet Synapark (ANR-20-CE16-0008).

ref. Parkinson : comprendre comment les protéines toxiques s’accumulent dans les neurones – https://theconversation.com/parkinson-comprendre-comment-les-proteines-toxiques-saccumulent-dans-les-neurones-251501

Présidentielle au Bénin : comment les réformes politiques sous Patrice Talon ont remodelé la compétition électorale

Source: The Conversation – in French – By Narcisse Martial Yèdji, Sociologue politiste et enseignant-chercheur, University d’Abomey-Calavi de Bénin

Le Béninois se rendront aux urnes le 12 avril 2026 pour élire leur président de la République. Ce scrutin intervient dans un contexte où le paysage politique béninois a profondément été transformé par la réforme du système partisan et du code électoral. Celle-ci a engendré de nouveaux équilibres politiques et durci de façon dirigée les conditions d’éligibilité à la fonction présidentielle. Le sociologue politique Narcisse M. Yèdji s’est entretenu avec The Conversation Africa sur la question. Il explique comment ces changements ont resserré l’offre électorale, remodelé les rapports de force et fait de la participation un enjeu central pour la légitimité du scrutin.


Comment les réformes du système partisan ces dernières années ont-elles reconfiguré les rapports de force pour cette présidentielle ?

Dès son arrivée au pouvoir, Patrice Talon engage de front une série de réformes. Celles-ci visent à transformer en profondeur les structures économiques, administratives et politiques du pays.

La réforme du système partisan et du code électoral, présentée comme un levier de rationalisation et de professionnalisation de la vie politique, occupe une place centrale dans l’agenda du président. Sa mise en œuvre redéfinit les règles majeures qui régissaient jusque-là la compétition électorale.

A cet égard, deux mécanismes apparaissent particulièrement déterminants dans la restructuration des rapports de force à l’approche de la présidentielle au 12 avril. Il s’agit de la reconfiguration du paysage partisan et de l’instauration du système de parrainage.

La réforme de la loi sur les partis politiques en 2018 est intervenue à la veille des législatives de 2019. Elle a durci les conditions de création et de reconnaissance légale des formations politiques. L’exigence d’une implantation territoriale plus large a été introduite. Elle fait passer le nombre de membres fondateurs de 120, répartis par département, à 1 155 couvrant l’ensemble des 77 communes. Cette évolution a conduit à un effondrement du nombre de partis légalement reconnus.

A la veille des présidentielles de 2021, le pays ne comptait plus que 14 formations politiques officiellement reconnues, contre plus de 200 avant la réforme.

Ce resserrement favorise en partie l’incorporation (ralliements et fusion) des « petits partis » par les deux grandes formations politiques proches du pouvoir : l’Union progressiste et le Bloc républicain. Autour de ces deux formations gravitent quelques autres partis, dont Les Démocrates, principal parti d’opposition. Cette refonte de l’ordre partisan crée de fait une asymétrie de pouvoir. Elle profite au bloc bicéphale de la mouvance présidentielle, dont les partisans ont un accès privilégié aux ressources politiques, administratives et institutionnelles de l’État.

Présentée comme une évolution du système partisan, cette réforme a pourtant conduit à l’exclusion de partis et de regroupements politiques historiques majeures – notamment ceux d’opposition – de la compétition politique.

La révision constitutionnelle de 2019 et les modifications successives du code électoral introduisent un second mécanisme structurant : le système de parrainage des candidatures à la présidentielle.

Dorénavant, l’éligibilité à la fonction présidentielle – désormais briguée en duo (président et vice-président) – est conditionnée à l’obtention d’un minimum de visa de la part d’élus communaux et/ ou de parlementaires. Initialement fixés à 10 % des élus, soit 16 parrainages, ce seuil a été relevé à 15 % en 2024, soit 28 signatures, durcissant l’accès à la compétition.

La domination du Parlement et des pouvoirs locaux par des partis proches du pouvoir concentre le système de parrainage entre les mains de la mouvance présidentielle, qui contrôle ainsi la présélection des candidats à la présidentielle.

Justifié par la volonté de limiter les candidatures jugées peu crédibles, ce mécanisme soulève cependant des critiques quant à l’inclusivité politique, l’opposition ayant du mal à réunir les parrainages requis.

Le paquet de réformes ainsi opérés redéfinit les conditions de la compétition présidentielle. La bipolarisation manifestement déséquilibrée du système partisan et le tamisage préalable des candidatures sur fond de parrainage modifient considérablement le jeu ainsi que les équilibres politiques traditionnels au profit de la majorité présidentielle, renforcée par le ralliement de figures influentes de l’opposition.

C’est dans ce contexte d’afflux important vers le ticket présidentiel de la majorité que se prépare l’élection du 12 avril prochain, face au duo porté par le président de Force Cauris pour un Bénin Emergent, un parti d’opposition modéré, aux ressources limitées.

Dans quelle mesure la participation électorale pourrait-elle peser sur la légitimité et l’issue du scrutin ?

La prochaine présidentielle s’inscrit dans un contexte socio-politique particulier au regard des dynamiques observées au Bénin depuis 1990. Traditionnellement, les fins de mandat s’accompagnent d’une redistribution des équilibres politiques, sans pour autant préfigurer les résultats des urnes. Or, la période actuelle semble marquée par une restructuration dirigée et relativement fermée du jeu électoral, rendant l’issue du processus plus prévisible.

Avec une offre politique réduite à deux duos, et sans la participation du principal parti d’opposition, Les Démocrates, la compétition présidentielle semble être perçue par une partie de l’électorat comme baisée. Cette perception est à même d’influencer les attitudes des électeurs.

Dès lors, la participation apparaît comme un enjeu central des prochaines élections. En attestent les tendances observées lors de scrutins récents qui indiquent une érosion progressive de la mobilisation électorale, avec des niveaux d’abstention record depuis l’arrivée au pouvoir de Talon, associés à l’exclusion de l’opposition : 26,47 % pour la présidentielle de 2021, 27,12 % pour les législatives de 2019 contre 65,92 % pour les législatives de 2015.

Dans une dynamique de compétition perçue comme exclusive et gagnée avant l’heure, cette tendance pourrait se prolonger, voire s’accentuer.

Il est ainsi possible que la configuration actuelle du jeu politique alimente des comportements d’abstention pouvant éroder la légitimité du président élu, indépendamment de sa validation juridique. Cela suscite des formes de contestation symbolique (formes d’opposition exprimées principalement à travers les représentations, les discours, les prises de position, etc. sans déboucher sur des actions collectives protestataires organisées: marches, émeutes …).

À contrario, la participation électorale pourrait n’avoir qu’un effet marginal sur l’issue du scrutin dans un contexte de faible concurrence politique. Elle servirait surtout d’indicateur de crédibilité du processus électoral plutôt que de facteur décisif des résultats.

Toutefois, cette situation pourrait à la fois consolider institutionnellement le pouvoir en place et alimenter un risque de désenchantement civique lié à un déficit de légitimité.

Le bilan du pouvoir en place constitue-t-il aujourd’hui le principal facteur structurant du vote des électeurs ?

La gouvernance Talon est l’objet d’une adhésion contrastée, le régime ayant aussi bien ses détracteurs que ses soutiens. Des observateurs croient ainsi savoir qu’une grande partie de la population apprécie positivement cette gouvernance, notamment en matière de réformes économiques, ce qui laisse penser à un bilan objectivement présent dans les perspectives électorales.

Dans cette logique, le bilan peut bien concourir à consolider un électorat acquis, en particulier dans les couches sociales bénéficiant ou percevant positivement les réformes menées par le pouvoir.




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En revanche, chez ceux qui les perçoivent négativement, l’évaluation du bilan présidentiel peut soit motiver un vote sanction massif – ce qui n’aurait de sens qu’en cas d’une offre politique assez diversifiée – ou, au contraire, justifier des comportements défiants, notamment en raison d’un processus perçu comme tronqué.

Si le bilan présidentiel peut orienter partiellement l’électorat, il n’est sans doute pas le facteur le plus déterminant du vote. L’offre politique restreinte, contrôlée par la mouvance, limite les choix des électeurs. Le vote est ainsi guidé en amont, indépendamment de la performance du pouvoir sortant.

D’autre part, le poids croissant du désenchantement et de l’abstention n’est pas à occulter. Des données récentes montrent en effet une tendance à la démobilisation civique marquée, outre la faible mobilisation lors de scrutins antérieurs, par le déclin de la participation citoyenne.

En ce sens, l’abstention électorale constitue une forme d’expression politique qui amenuise le poids du bilan dans la décision du vote. Celle-ci semble plutôt liée à un enchevêtrement de logiques concurrentes à celle de la continuité, fondée sur le bilan. Elles incluent la contrainte et le filtrage institutionnel, limitant l’offre politique, ainsi que le retrait, exprimé par une abstention motivée par la défiance.

Finalement, le bilan du pouvoir sortant n’agit que comme une variable secondaire dans le choix des tickets le 12 avril 2026. Et Patrice Talon l’avait visiblement prédit lors du débat présidentiel d’entre deux tours en 2016, une thèse à laquelle l’actualité électorale semble donner raison :

Ce qui permet à un président d’être réélu avec assurance, ce qui assure la réélection des présidents, ce n’est pas son mandat, ce n’est pas ses performances, ce n’est pas ses résultats. C’est la manière dont il tient les grands électeurs. C’est la manière dont il tient tout le monde. C’est la manière dont personne n’est capable de lui tenir tête, d’être compétiteur contre lui. Quand vous n’avez pas de compétiteur, vous avez beau être mauvais, vous serez réélu.

Quels indicateurs faut-il observer le soir du vote pour comprendre rapidement la tendance du scrutin ?

Malgré ses spécificités, le scrutin présidentiel n’échappera pas à la vigilance des observateurs à travers le taux de participation, essentiel pour anticiper l’issue du vote. La mobilisation dans les bastions régionaux des candidats et de figures majeures de l’opposition, ainsi que dans les zones urbaines stratégiques (Cotonou, Porto-Novo, Parakou, Abomey-Calavi) peut ainsi servir d’indicateur pour apprécier rapidement les tendances au soir du scrutin.

Mais, mieux que l’issue du scrutin, le taux de participation agira comme un baromètre de la légitimité du pouvoir de Patrice Talon, de ses réformes électorales, de l’élection en cours, et des résultats qui en découleront.

C’est là peut-être l’une des clés essentielles de la lecture des relations des citoyens et de la classe politique au prochain président et, plus largement, à la chose politique dans les années à venir.

The Conversation

Narcisse Martial Yèdji does not work for, consult, own shares in or receive funding from any company or organisation that would benefit from this article, and has disclosed no relevant affiliations beyond their academic appointment.

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